UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y
SOCIALES
MERCANTIL III
LIC. SELVIN RODRIGUEZ PÉREZ PÉREZ
SECCION 1
TEMA
CONTRATOS DE SERVICIO Y DE COLABORACION EMPRESARIAL:
EL FIDEICOMISO.
JOSELINE ANDREA SALAZAR HERNANDEZ
7650-21-6510
GUATEMALA 25 DE AGOSTO DE 2024
Introducción
El fideicomiso es una figura jurídica fundamental que ha ganado relevancia en el
ámbito del derecho y las finanzas debido a su capacidad para gestionar y proteger
bienes y derechos de manera eficiente y transparente. Esta herramienta permite a
individuos y entidades organizar la administración y distribución de sus activos de
acuerdo con objetivos específicos, a menudo de manera que optimice la
protección de los intereses de los beneficiarios y asegure el cumplimiento de
metas financieras o filantrópicas.
En su esencia, el fideicomiso es un acuerdo en el que una persona, denominada
fideicomitente, transfiere la titularidad de bienes a otra persona o entidad,
conocida como fiduciario. Este último tiene la responsabilidad de administrar
dichos bienes en beneficio de uno o varios beneficiarios, siguiendo las
instrucciones detalladas en el contrato de fideicomiso. La figura del fideicomiso no
solo ofrece un marco flexible para la gestión de activos, sino que también
garantiza la transparencia y el cumplimiento de los fines establecidos, lo que lo
convierte en una herramienta valiosa tanto en el sector privado como en el público.
El presente trabajo se propone explorar en profundidad el concepto del
fideicomiso, su estructura y los distintos tipos que existen, con el objetivo de
ofrecer una comprensión completa de esta figura jurídica.
Fideicomiso
➢ Antecedentes
La historia del fideicomiso en Guatemala comienza en el año 1945 con la
promulgación de la Constitución de la República del mismo año. Antes los
fideicomisos en Guatemala eran prohibidos por la ley, como lo estipulaba el
Código Civil del año 1932, que en su artículo 845 establecía lo siguiente: "Es
prohibido testar por fideicomiso; pero el testador podrá recomendar a un tercero la
distribución de herencias o legados que deje para personas u objetos
determinados". En la Constitución de 1945, artículo 28, se legaliza la constitución
de fideicomisos, siempre y cuando no excedan de un plazo mayor a veinticinco
años. Dicha constitución no aclara mayor cosa sobre la figura, ya que no la define,
sino simplemente indica lo siguiente: "Todos pueden disponer libremente de sus
bienes, siempre que al hacerlo no contravengan a la ley. Las vinculaciones, sin
embargo quedan absolutamente prohibidas, así como toda institución a favor de
manos muertas, exceptuándose las fundaciones que se destinen a
establecimientos o fines de beneficencia, artísticos o científicos, las cuales deben
ser aprobadas por el Gobierno.
El 1 de julio de 1964 entró en vigor el nuevo Código Civil y su Decreto Ley 106
junto con sus reformas, los cuales establecen la figura del fideicomiso en
Guatemala, y estos aún están en vigencia. En 1970, se promulgó el nuevo Código
de Comercio mediante el Decreto 2-70 del Congreso de la República, el cual
derogó el Capítulo IV, del Título II del Código Civil sobre la "Propiedad en
fideicomiso", incorporando este concepto dentro de los contratos mercantiles
(Artículos 766 al 793 del Código de Comercio). No obstante, a pesar de la
derogación en la legislación relacionada, los elementos fundamentales del
fideicomiso, como la transmisión, la destinación y el encargo, permanecen sin
cambios (Guerra, 1997).
Con esta incorporación al Código de Comercio, el fideicomiso se convierte en una
herramienta exclusivamente mercantil. Además, se mantienen las restricciones
que solo permiten a entidades autorizadas por la Junta Monetaria, como bancos y
financieras guatemaltecas, actuar como fiduciarios, y se establece que el contrato
de fideicomiso tiene un plazo máximo de veinticinco años.
El artículo 766 del Código de Comercio establece que "El fideicomitente transfiere
ciertos bienes y derechos al fiduciario, destinándolos a fines específicos. El
fiduciario los recibe con la obligación de realizar únicamente los actos necesarios
para cumplir con los objetivos del fideicomiso".
Por otro lado, el artículo 768 indica que "Solo los bancos establecidos en el país
pueden ser fiduciarios".
Según el artículo 33 del Decreto 101-97, Ley Orgánica del Presupuesto, "Los
recursos financieros que el Estado asigne a sus entidades descentralizadas y
autónomas con obligación de reembolso, para la inversión en proyectos
específicos de beneficio social que generen ingresos que permitan recuperar el
capital invertido, podrán ser administrados en fideicomiso. Igualmente, los fondos
sociales podrán ejecutar proyectos bajo esta figura. Los fideicomisos se
constituirán en cualquier banco del sistema nacional".
➢ Concepto de fideicomiso
El fideicomiso público es una de las diversas modalidades de este contrato, y en
mi opinión, representa el tipo de fideicomiso utilizado por organismos del Estado,
entidades descentralizadas y autónomas, Municipalidades y empresas públicas.
En este tipo de contrato, se transmiten bienes o fondos públicos a un fiduciario,
destinándolos exclusivamente a la realización de objetivos de interés público, ya
sea para beneficio de las mismas entidades o de distintos sectores sociales.
En la legislación mexicana, la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal,
en su artículo 47, define los fideicomisos públicos como aquellos que "el gobierno
federal o alguna de las demás entidades paraestatales constituyen con el
propósito de asistir al Ejecutivo Federal en sus atribuciones para promover áreas
prioritarias del desarrollo, que poseen una estructura similar a la de otras
entidades y cuentan con comités técnicos".
Por su parte, Miguel Acosta Romero describe la fiducia pública como "un contrato
mediante el cual el Gobierno Federal, a través de sus dependencias y en su
calidad de fideicomitente, transfiere la titularidad de bienes del dominio público o
privado de la Federación, o asigna fondos públicos a una institución fiduciaria
(generalmente una institución nacional de crédito), con el fin de llevar a cabo un
propósito lícito de interés público".
Contrato mediante el cual el fideicomitente transmite ciertos bienes y derechos al
fiduciario afectándolos a fines determinados. El fiduciario los recibe con la
limitación de carácter obligatorio de realizar solo aquellos actos exigidos para
cumplir los fines del fideicomiso. El fideicomisario es la persona a la que le
corresponde beneficiarse del fideicomiso.
Los usos posibles que tiene el fideicomiso son tantos como imaginación se posea.
Sirve tanto para vehiculizar inversiones de envergadura como para la protección
de intereses con preponderancia familiar sobre lo económico. El fideicomiso
constituye un instrumento de suma utilidad como vehículo confiable de negocios
de la más diversa índole, con ventajas considerables sobre algunas herramientas
jurídicas que no presentan su [Link] cuatro factores que explican el
desarrollo del fideicomiso:
1. Enfoque comercial de la figura: Una figura que en sus fundamentos
conceptuales se presenta como un contrato de naturaleza jurídica,
trasciende esta disciplina para convertirse en un negocio comercial y
especialmente un negocio bancario en razón de la importancia que los
bancos le han otorgado al mismo como fuente generadora de negocios. Lo
anterior significa que se ha puesto el Fideicomiso al servicio de los clientes
de los bancos para que estos puedan realizar nuevos negocios valiéndose
de las ventajas y versatilidad que ofrece.
2. Finalidad por cumplir: El segundo factor es que todo fideicomiso tiene
implícita necesariamente una finalidad, esto es, que todo fideicomiso se
realiza por algo y para algo. En un mundo donde tantas cosas se inician y
no todas llegan a su término, creer que un negocio que se ha propuesto se
lleve a cabo de la manera más fiel como se le ha encargado a un fiduciario,
es una garantía que en vez de limitar las posibilidades de su desarrollo, lo
estimula y le da un impulso renovador.
3. Patrimonio autónomo: La conformación de un patrimonio autónomo o de
afectación constituye uno de los elementos más sobresalientes del
fideicomiso, que permite que los recursos puestos en fideicomiso no se
confundan contable ni jurídicamente con los del propio fiduciario, ni aun con
otros recursos fideicomitidos que este pudiera tener bajo su administración.
El establecimiento de tantos patrimonios autónomos como fideicomisos
administrados por un fiduciario, rompe con el principio clásico del derecho
civil referente a «una persona, un patrimonio» y da la posibilidad de que con
estos se puedan llevar a cabo múltiples negocios.
4. Elasticidad de la figura: Finalmente, la enorme flexibilidad que presenta la
figura del fideicomiso permite que se puedan llevar a cabo múltiples
negocios de acuerdo con las necesidades de los clientes.
Afirma además que un fideicomiso se asemeja a un recipiente al cual se le agrega
un contenido que es puesto por el cliente, quien define sus necesidades; se
asemeja también a un traje a la medida, a sus gustos y preferencias,
encargándole al fiduciario efectuar una labor de gestor profesional en la
administración del fideicomiso.
El fideicomiso cuenta con varias ventajas según su tipo o clausulas pactadas y
estas son algunas de ellas:
✓ Los bienes administrados son inembargables.
✓ Contabilidad y auditorías independientes.
✓ Puede emplearse para la realización de fines ilimitados, en tanto estos sean
lícitos.
✓ Elimina el proceso judicial de ejecución y con ello las demoras y los altos
costos que lo caracterizan. Garantía autoliquidable por excelencia.
✓ El fiduciario puede ser limitado en sus atribuciones, debe rendir cuentas y
sus actos gozan de tutela especial.
✓ Permite la realización de la garantía a valores de mercado por medio de un
procedimiento ágil, extrajudicial y confiable.
✓ Minimiza el riesgo de los negocios porque se constituye un patrimonio
distinto al del fiduciante, fiduciario y al beneficiario, aislando los activos
transferidos fiduciariamente. De esta forma, la quiebra del fiduciante o del
fiduciario, o de los beneficiarios, no significa la quiebra del fideicomiso, y los
acreedores de cada uno de estos no tienen acción contra el fideicomiso.
✓ Posibilita el desarrollo de emprendimientos más allá de sus participantes. Al
disminuir el riesgo, por constituir un patrimonio independiente de los bienes
fideicomitidos, mejora la calidad crediticia, posibilitando la baja del costo de
endeudamiento.
✓ Permite una mejor planificación impositiva.
✓ Brinda transparencia en el manejo de los fondos.
✓ Brinda una herramienta flexible en economías complejas.
✓ Evita la creación de una sociedad con un objeto específico.
✓ Fortalece acuerdos societarios.
➢ Características
• No tiene personalidad jurídica (aunque sí es un contribuyente).
• Puede servir a cualquier propósito legal.
• Se presume irrevocable.
• Contiene bienes de cualquier naturaleza.
• Constituye un patrimonio separado.
• Se constituye por escrito y ante notario.
• Bilateral. Es necesario que existan dos partes, el fiduciante y el fiduciario.
• Consensual. Queda perfeccionado desde el momento en que las partes
hubieran dado su consentimiento.
• Oneroso. Salvo estipulación en contrario, el fiduciario tendrá derecho al
reembolso de los gastos y a una retribución.
• Confianza. Es un aspecto fundamental en este contrato. El fiduciante
deposita una total confianza en el fiduciario.
• Formal: El contrato deberá cumplir con ciertas exigencias establecidas en la
Ley.
➢ Elementos personales
1. Fiduciante o fideicomitente: Es quien constituye el fideicomiso,
transmitiendo la propiedad del bien o de los bienes al fiduciario para que
cumpla la finalidad específica del fideicomiso.
2. Fiduciario: Persona de confianza a cuya buena fe el fiduciante encomienda
algún encargo reservado constituido en bienes, para administrarlos y dar
cumplimiento a la finalidad encomendada.
3. Beneficiario: Es aquel en cuyo favor se ejerce la administración de los
bienes fideicomitidos. Puede ser una persona física o jurídica que puede no
existir al tiempo del contrato o testamento, siempre que consten los datos
que permitan su individualización futura. Se puede designar más de un
beneficiario y beneficiarios sustitutos. Si el beneficiario no llegara a existir,
no acepta, o renuncia, el beneficiario será el fideicomisario y en defecto de
este será el fiduciante.
4. Fideicomisario: Es quien recibe los bienes fideicomitidos una vez
extinguido el fideicomiso por cumplimiento del plazo o la condición. Este
sujeto no aparece en todas las regulaciones referidas al fideicomiso y será
en definitiva quien reciba para sí los bienes en última instancia, una vez
concluido el fideicomiso, es decir, una suerte de beneficiario final.
➢ Forma de fideicomiso
1. Redacción del Contrato: El fideicomitente y el fiduciario deben acordar y
redactar un contrato de fideicomiso que detalle los términos y condiciones,
incluyendo los derechos y obligaciones de cada parte, la finalidad del
fideicomiso y la administración de los bienes.
2. Transferencia de Bienes: El fideicomitente transfiere los bienes al fiduciario.
Esta transferencia debe cumplir con los requisitos legales y puede requerir
la formalización mediante escritura pública o inscripción en registros
públicos, dependiendo del tipo de bien.
3. Administración del Fideicomiso: El fiduciario gestiona los bienes de acuerdo
con el contrato. Esto incluye la toma de decisiones sobre inversiones, la
gestión de ingresos y la distribución de beneficios a los beneficiarios. El
fiduciario debe actuar con la máxima diligencia y lealtad, y suele estar
sujeto a auditorías o revisiones periódicas.
4. Cumplimiento de Objetivos: El fiduciario debe asegurarse de que los bienes
se utilicen conforme a los fines establecidos en el contrato. Esto puede
implicar la realización de informes periódicos y la rendición de cuentas ante
el fideicomitente o los beneficiarios.
5. Terminación del Fideicomiso: El fideicomiso finaliza cuando se cumplen los
objetivos establecidos o cuando se alcanza el plazo máximo estipulado. En
ese momento, los bienes restantes se distribuyen según las instrucciones
del contrato.
➢ Clases de fideicomiso
1. Fideicomiso Testamentario: Se establece a través de un testamento y
entra en vigor tras el fallecimiento del fideicomitente. Este tipo de
fideicomiso permite gestionar la distribución de los bienes según las
instrucciones del testador.
2. Fideicomiso en Vida (o Inter Vivos): Se crea durante la vida del
fideicomitente y entra en vigor de inmediato. Es utilizado frecuentemente
para la planificación patrimonial y la protección de activos.
3. Fideicomiso Público: Utilizado por entidades gubernamentales y
organismos públicos para gestionar fondos o bienes destinados a proyectos
de interés público. Este tipo de fideicomiso tiene una estructura y regulación
específicas que varían según la legislación del país.
4. Fideicomiso de Garantía: Se utiliza para garantizar el cumplimiento de
obligaciones contractuales. Los bienes colocados en este fideicomiso
actúan como garantía para el cumplimiento de una deuda o compromiso.
5. Fideicomiso de Inversión: Los activos se colocan en el fideicomiso con el
objetivo de ser invertidos en diferentes instrumentos financieros. Los
ingresos generados por estas inversiones se distribuyen entre los
beneficiarios.
➢ Nulidad del fideicomiso
Código de comercio
ARTICULO 789. Nulidad del fideicomiso. Son nulos los fideicomisos: 1º.
Constituidos en forma secreta. 2º. Aquellos en los cuales el beneficio se
otorgue a diversas personas, sucesivamente, que deban sustituirse por muerte
de la anterior, salvo que la sustitución se efectúe en favor de personas que
estén vivas o concebidas a la muerte del fideicomitente.
➢ Extinción del fideicomiso
Código de comercio
ARTICULO 787. Extinción del fideicomiso. El fideicomiso termina:
1º. Por la realización del fin para el que fue constituido.
2º. Por hacerse imposible su realización.
3º. Por haberse cumplido la condición resolutoria a que haya quedado sujeto.
4º. Por convenio expreso entre el fideicomitente y el fideicomisario.
5º. Por revocación hecha por el fideicomitente, cuando se haya reservado ese
derecho en el documento constitutivo.
6º. Por renuncia, no aceptación o remoción del fiduciario, si no fuere posible
sustituirlo.
7º. Por el transcurso del plazo máximo de veinticinco años, a menos que el
fideicomisario sea incapaz, enfermo incurable o institución de asistencia social. 8º.
Por sentencia judicial
Conclusión
El fideicomiso es una herramienta jurídica y financiera poderosa que, cuando se
utiliza adecuadamente, ofrece una forma eficiente de gestionar y proteger bienes y
derechos en beneficio de terceros. Su forma y funcionamiento, aunque complejos,
proporcionan flexibilidad y seguridad en la administración de activos. Comprender
estos aspectos es crucial para aprovechar al máximo las ventajas que el
fideicomiso puede ofrecer.