Estructura de la
comunicación
PEC 3
1. Partiendo de las propuestas de lectura para la PEC, justifica qué
entendemos por “comunicación sintética en red” y detalla cuáles son las
formas de comunicación que conviven.
Fausto Colombo, profesor de deontología de la Escuela de
Comunicaciones Sociales de la Universidad de Milán, propone un nuevo
modelo comunicacional, la comunicación sintética en red, el cual puede
compaginarse con los tres anteriores modelos históricos presentados por
Ortoleva (2004, citado en Cardoso, 2010):
- El modelo de comunicación interpersonal, en el que se produce
intercambio de mensajes entre dos o más personas en un grupo. Un ejemplo
de ello son los grupos de Whatsapp.
- El modelo de comunicación de uno a muchos, en el que un único
individuo dirige un único mensaje a un grupo delimitado de personas, como
ocurre en los discursos o la enseñanza tradicional.
- El modelo de comunicación de masas, en el que, gracias a
determinados medios, un único mensaje se dirige a una masa de personas, es
decir, se transmite a un público cuya dimensión real se desconoce y como tal
no está delimitado a priori y se presupone que es de grandes dimensiones.
Este es el caso de los videos virales en Youtube.
Según Colombo (1995), el término de comunicación sintética tiene
múltiples acepciones, y sugiere, diferentes claves interpretativas. El primer
sentido es el de esencialidad, y en consecuencia de rapidez. El proceso de
reducción de la imagen electrónica a una matriz numérica permite una
posibilidad de tratamiento extraordinariamente superior, pero a la vez recoge el
aspecto constructivo de la perspectiva, permitiendo una gestión puramente
abstracta de operaciones físicas. La segunda vertiente, la de la rapidez, no hay
duda de que los nuevos medios trabajan dentro de un paradigma que impone
la velocidad como valor.
Además, dentro de la comunicación sintética tenemos que hacer
hincapié en el término red. Anteriormente, los medios de comunicación de
masas eran; el periódico, como ejemplo de difusión escrita, y la televisión y
radio como medios basados en emisión. En el caso de la prensa, el objetivo de
llegar a muchas personas diferentes con el mismo mensaje se basaba en la
reproducción en cadena mediante la copia. Ello implicaba una diferencia
importante de tiempo entre la emisión y la recepción de la comunicación. En
cambio, el modelo de emisión introduce la posibilidad de la información en
directo para las masas, una forma de compartir simultáneamente un mismo
mensaje. Además, la televisión y radio ofrecen una programación, una forma
de organización del discurso que no tiene fin, que permanece continúa,
sintonicemos o no con su emisión (Williams, 1982).
Con la llegada de la red, la diferencia fundamental con los medios de
comunicación existentes radica en la inmediatez y la pérdida de filtros: toda
comunicación es, por defecto, en tiempo real. También se genera un flujo
continuo donde los nuevos medios promueven la comunicación interpersonal y
contribuyen a formar un entorno cultural dentro del cual ellos mismos se ponen
en circulación, sufriendo una continua modificación.
Así pues, el modelo de comunicación sintética en red se caracteriza por
los procesos de globalización comunicativa, el cambio de los modelos de
noticias y entretenimiento, de articulación en red de los medios de
comunicación analógicos y digitales y, en consecuencia, de la mediación en red
en una cultura de virtualidad real.
2. Busca y analiza un ejemplo de autocomunicación de masas que
puedas conectar con el sector de la comunicación; ya sea en el ámbito de
la publicidad y las relaciones públicas, el periodismo o bien la
comunicación audiovisual. Aporta un mínimo de dos fuentes de
información académicas que te ayuden a justificar, a nivel teórico, el
impacto del incremento de la autonomía comunicativa en el marco del
sector de la comunicación elegido; y que te permitan, también, evaluar
cuáles son las principales amenazas y oportunidades que presenta.
Según Manuel Castells, la autocomunicación de masas es “la
comunicación que seleccionamos nosotros mismos, pero que tiene el potencial
de llegar a masas en términos generales, o a las personas o grupos de
personas que seleccionamos en nuestras redes sociales.”
En su libro, Comunicación y Poder, Castells detalla “es comunicación de
masas porque potencialmente puede llegar a una audiencia global, como
cuando se cuelga un video en YouTube, un blog con enlaces RSS… Al mismo
tiempo, es autocomunicación porque uno mismo genera el mensaje, define los
posibles receptores y selecciona los mensajes concretos o los contenidos en la
web”
Twitter, la red de microblogging es un ejemplo de ello. Como red social
característica y peculiar de la web 2.0 aporta las herramientas necesarias para
que los consumidores sean también productores y así consigan hacer visible lo
que en un principio es invisible. En Twitter la comunicación deja de ser
unidireccional y pasa a ser horizontal, lo que es la forma más peculiar de la
autocomunicación de masas, frente a la organización vertical de los medios de
comunicación tradicionales cuyo mensaje es emitido de uno a muchos.
A su vez, la autocomunicación de masas de Twitter es potenciada por la
implantación de los dispositivos móviles y las redes de banda ancha que
permiten un acceso global por parte de millones de personas que tienen la
capacidad tecnológica de enviar mensajes de muchos a muchas personas, en
un tiempo real y de forma instantánea.
Además, esta red social fomenta el conocimiento abierto al ser una
herramienta ideal para el intercambio libre y generación de saberes, tanto
colectivos como individuales. Dentro de ese conocimiento libre, Twitter
aporta intercreatividad en cuanto puede ser incorporada, por ejemplo, a blogs o
páginas de noticias y artículos mediante widgets y los usuarios pueden ir
aportando comentarios o incluso links a otras fuentes creando un contexto que
enriquece aún más la fuente original; esta intercreatividad se refleja también en
el uso de etiquetas o hashtags que son una “aproximación social para crear
colectivamente metadatos” y que permite una jerarquía de la ingente cantidad
de tweets e información que se genera. Esto también conecta con el concepto
de inteligencia colectiva, donde cada individuo aporta su grano de arena sin ser
dueño del conocimiento absoluto, pero aportando una visión única y global de
un conocimiento. Además, en Twitter emergen todo tipo de subculturas y
movimientos que, aunque aparentemente independientes y no conectados,
salen a la luz de forma espontánea como un ser vivo. Así se han dado
fenómenos como los flashmob o lipdubs que han conseguido gran repercusión
mediática. El gran aumento de usuarios por la generalización de la banda
ancha móvil estimula una arquitectura de la participación que potencia el
intercambio y la colaboración entre usuarios. En definitiva, el usuario es la
pieza clave y Twitter actúa como intermediario facilitando un espacio de
flujos atemporal. Esto también apunta a un cambio de mentalidad por el cual ya
no se proclama “el conocimiento es poder” sino un “el poder está en compartir
el conocimiento” (Cobo & Pardo, 2007).
El planteamiento principal de Twitter era permitir a sus usuarios
compartir diversos momentos de sus vidas, a través de sus pensamientos, en
cualquier momento y donde quisieran. A pesar de que la creación de dicha web
tenía como objetivo algo muy simple y trivial, los propios usuarios fueron
cambiando este propósito. Ni sus propios creadores fueron capaces de
anticipar este cambio, y fue la propia web a lo largo del tiempo la que comenzó
a tener otros usos, más allá que publicar lo que las personas hacían: se
convirtió en un medio en donde las personas daban a conocer sucesos
importantes que ocurrían alrededor del mundo, informando en el momento de
lo que acontecía, lo que generaba que aquellas personas que no podían estar
ahí supieran exactamente lo que estaba pasando. Este movimiento pasó a
denominarse periodismo ciudadano y es una fuente de información para
millones de personas sobre acontecimientos importantes. De este modo ha
sido herramienta clave en el 15-M en España, en la llamada Primavera Árabe,
etc. Algunos de estos movimientos ya han obtenido réditos concretos de sus
acciones, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que nace en 2008
en España, y ha visto cómo de Occupy Wall Street surgía Occupy Our Homes
para bloquear los desalojos por ejecución hipotecaria en Estados Unidos. Esto
ha hecho evidente que no se trata de una sociedad virtual y que “existe una
estrecha conexión entre las redes virtuales y las redes vivas. Es un mundo
híbrido, un mundo real.” (Castells, 2013).
Por el contrario, tal exceso de información está desembocando en lo que
se llama “burbuja de filtros”. De este modo, el consumo de información está
altamente filtrado por los amigos y contactos de esas redes sociales quienes
junto las corporaciones de mi matriz de medios, mediante el uso de complejos
algoritmos crean esa denominada burbuja que filtra la información y de manera
invisible sólo muestran lo que creen que el usuario quiere ver (Pariser, 2011).
Al hablar de Twitter hay que tener en cuenta que los usuarios eligen a qué
otros usuarios siguen, en función de sus preferencias personales, ideológicas o
temáticas. No hay dos timelines iguales, como no hay dos individuos iguales.
En este aspecto, la autocomunicación comporta también una autoselección. Y
esta creación de la propia comunidad comporta un riesgo evidente, que es
habitar digitalmente un espacio que no es común a muchos, sino particular a
unos pocos. Esta fragmentación dificultaría la conversación pública al
segmentar en exceso la esfera pública y reforzar el peso de las identidades
sobre los argumentos.
La autocomunicación de masas está configurando un mundo nuevo. De
modo creciente pensamos en las relaciones sociales, las instituciones, el
poder, el cambio social y la autonomía personal como realidades basadas en
redes. Los jóvenes de hoy forman parte de una cultura que no solo cambia la
vida de las personas y las comunidades, sino también la política. Estar en la
red puede ser algo más que entrar, decir me gusta o compartir.
BIBLIOGRAFIA / WEBGRAFÍA
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