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Plan de Manejo del Cenagoso Bajo Sinú

Distrito de manejo integrado cienaga complejo cenagoso del bajo sinu

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Distrito de Manejo Integrado

Proceso de declaratoria del Complejo Cenagoso del Bajo


Sinú como un Área Protegida en la Categoría de Distrito
de Manejo Integral de los Recursos Naturales (DMI).

1. Proceso de declaratoria del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú como un área Protegida en la Categoría de Distrito
de Manejo Integral de los Recuso Naturales (DMI)

El diseño y establecimiento de un área protegida se constituye indudablemente en un importante


instrumento de gestión en el manejo y conservación de los ecosistemas estratégicos, denominados así ya
sea por su importancia ecológica y/o social, pues no solo proveen a los ciudadanos de los elementos
naturales mínimos que permiten su existencia como seres vivos, sino que han permitido su desarrollo
económico, social y cultural. De esta forma, la estrategia de conservación a través de la implementación de
un área protegida, asigna funciones al Estado y la sociedad que se traducen en la materialización de
derechos, sean estos de orden fundamental o de primera generación; sociales o de segunda generación; y
finalmente derechos colectivos o del ambiente los cuales se encasillan en los de tercera generación. La
garantía del desarrollo y protección de estos derechos se encuentra enmarcada en dos deberes del Estado
constitucionalmente consagrados, tales son: la planificación del manejo y aprovechamiento de los recursos
naturales y la necesidad de proteger las áreas de especial importancia ecológica.

En consecuencia, la elección de la categoría de conservación y manejo, implica no sólo la seguridad


jurídico-política respecto a los alcances y funciones de la Corporación al interior del área, sino que, además
permite el establecimiento de acuerdos de manejo con actores institucionales y/o locales y la efectiva
puesta en marcha de la política nacional de humedales y de otras políticas ambientales en esta zona que se
estudia por ser de alta prioridad.

Si bien el establecimiento de áreas protegidas desarrolla un amplio rango de funciones sociales, legales y
constitucionalmente consagradas, debe el Estado a través de las autoridades ambientales encargadas de su
declaratoria, analizar cada caso concreto, cada territorio en específico. Es así, que en la formulación del
presente Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental, se dan las herramientas técnicas y jurídicas a la
Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge -CVS- para que analice la pertinencia
o no de dicha declaratoria y se recomienda la categoría de DMI como la opción con mayor aplicabilidad
en la zona dada las características ecológicas y sociales de la misma.

Bajo esta perspectiva se realiza el presente capítulo en cual se hace primero un análisis jurídico de las
categorías de manejo establecidas en la legislación colombiana a la luz de las características ecológicas y
socioculturales del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, la revisión del cumplimiento de los requisitos
estipulados en el Decreto 1974 de 1989 para la conformación del DMI, la propuesta de zonificación bajo
los requerimientos de dicho Decreto, el esquema organizacional para la administración del DMI y una

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Distrito de Manejo Integrado

propuesta de resolución para la declaratoria por parte de la CVS, al igual que las actividades faltantes en
dicho proceso.

Es de anotar, que si bien el presente estudio se utilizó como guía para su desarrollo la Resolución 196 de
2006 expedida por el Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en la cual se establece las
fases y contenido de los Planes de Manejo para los humedales en Colombia, está en principio es igual a las
establecidas en el Decreto 1974 de 1989, aunque cambie la nominación de algunas fases y del Plan.
Además como el Presente Plan de Manejo se concibió pensando en una futura declaratoria de la zona
como Área Protegida, a lo largo del proceso de formulación se hicieron los ajustes necesarios para que
también cumpliera con el Decreto 1974 de 1989. Por tal razón, el presente Plan de Manejo tiene tanta
aplicabilidad para el caso que se llegue a la declaratoria de DMI como para el caso que solo se deje como
un ecosistema estratégico por su valor intrínsico por ser un humedal.

1.1 Análisis Jurídico de las Categorías de Manejo para el Área de Reserva del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú

Cuando la Convención RAMSAR dispone como obligación de los Estados miembro, la creación de
“reservas naturales” en los espacios geográficos de los humedales, se está refiriendo en términos genéricos a
la declaratoria oficial de un área protegida (AP), mediante cualquiera de las categorías de manejo
disponibles en la legislación vigente. Sobre esté tópico se cita a Eugenia Ponce en los siguientes términos:
“la simple designación de un humedal dentro de la lista de la Convención, no le confiere al humedal, la calidad de
área protegida en el país” (2005:109).

Para efectos prácticos, el concepto “reserva natural” o “área de reserva” será equiparable en desarrollo del
presente estudio al de “área protegida”, sobre la cual se asumirá la presente definición, elaborada en el
taller sobre Categorías organizado durante el Congreso Mundial de Parques Nacionales y Áreas Protegidas
de la UICN (1994:4):

“Una superficie de tierra y/o mar especialmente consagrada a la protección y el mantenimiento de la


diversidad biológica, así como de los recursos naturales y los recursos culturales asociados, y manejada a
través de medios jurídicos u otros medios eficaces”.

De la definición se deducen los requisitos mínimos y función general de todas las áreas protegidas
existentes, sin embargo, cuando se desglosan sus funciones específicas, la naturaleza de cada categoría
comienza a aflorar y a diferenciarse de las demás, por cuanto en la práctica la aplicación y declaratoria de
cada una obedece (o debe obedecer) al ordenamiento ambiental de espacios geográficos disímiles. De esta
forma el manejo y administración ambiental que se da al territorio puede dirigirse a la consecución de los
siguientes objetivos (IUCN, 1994):

ƒ Investigación científica.

ƒ Protección de zonas silvestres.

ƒ Preservación de las especies y la diversidad genética.

ƒ Mantenimiento de los servicios ambientales.

ƒ Protección de características naturales y culturales específicas.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-2
Distrito de Manejo Integrado

ƒ Turismo y recreación.

ƒ Educación.

ƒ Utilización sostenible de los recursos derivados de ecosistemas naturales.

ƒ Mantenimiento de los atributos culturales y tradicionales.

Dependiendo de cual sea el objetivo principal que se pretenda alcanzar con el establecimiento del área
protegida, mayor o menor será su alcance restrictivo, en términos de la habitabilidad y uso de los recursos
naturales contenidos en la delimitación de su espacio geográfico, de allí que se hable de áreas protegidas
más o menos estrictas. Como se verá en apartes posteriores, la restricción del uso de los recursos naturales
no renovables, especialmente de aquellos que son explotados industrialmente, está sujeto a una política
diferenciada y reglada jurídicamente por normas ambientales de carácter especial.

El Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales propuesto para el área de reserva del complejo
Cenagoso del Bajo Sinú, es una categoría flexible, como se verá más adelante, compatible con
asentamientos humanos en el marco de la producción sostenible por ende, es una figura moderadamente
estricta.

1.1.1 Contexto Internacional

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ha desarrollado un sistema de


tipificación de áreas naturales protegidas (AP), que ha servido de modelo a muchos países, el cual consta
de 6 categorías de manejo que van desde la conservación estricta (I) hasta la conservación acompañada de
uso sostenible de los recursos (VI), siendo esta la más flexible; sin embargo, no están sujetas a una
jerarquía u orden de importancia, pues todas ellas cumplen papeles distintos dependiendo de las
cualidades de la zona geográfica y sus particularidades biológicas, sociales, económicas y culturales.

Como se verá más adelante y con fines cabalmente metodológicos, el concepto de área protegida (AP)
definido por la UICN y trascrito en párrafos anteriores, debe entenderse ajustado a lo denominado en la
legislación colombiana como “áreas de manejo especial”, siendo este el concepto genérico que agrupa a las
áreas individualmente consideradas, a las cuales corresponde una categoría de manejo o concepto
específico.

A fin de llegar a determinar las áreas específicas o categorías de manejo idóneas para el área de reserva del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú en el contexto colombiano, se hace alusión a las categorías diseñadas
por la UICN, las cuales se presentan como marco ideal, al cual los países miembros de la unión deben (o
deberían) adaptar sus sistemas de áreas protegidas. A continuación se enuncian las seis categorías,
acompañadas de una breve descripción de sus objetivos:

Reserva Natural Estricta o Área Natural Silvestre: Es un área de reserva cuyo manejo principal está
referido a fines científicos o con fines de protección de la naturaleza. Los siguientes son los objetivos de
manejo:

ƒ Preservar el hábitat, ecosistemas y especies en el estado más natural posible;

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Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

ƒ Mantener los recursos genéticos en un estado dinámico y evolutivo;

ƒ Salvaguardar las características estructurales del paisaje o los afloramientos rocosos;

ƒ Mantener los procesos ecológicos establecidos;

ƒ Disponer de ejemplos de medio ambiente natural para la realización de estudios científicos,


actividades de monitoreo ambiental y educativas, incluidas las áreas de referencia, a las cuales no se
permite el acceso, salvo que sea indispensable;

ƒ Reducir al mínimo las perturbaciones, mediante la planificación cuidadosa y la realización de


investigaciones y otras actividades aprobadas; y

ƒ Limitar el acceso del público.

Parque Nacional: Su manejo principalmente esta direccionado a la conservación de ecosistemas y a la


recreación pasiva. Los siguientes son los objetivos de manejo:

ƒ Proteger áreas naturales y escénicas de importancia nacional e internacional, con fines espirituales,
científicos, educativos, recreativos o turísticos;

ƒ Perpetuar, en el estado más natural posible, ejemplos representativos de regiones fisiogeográficas,


comunidades bióticas, recursos genéticos y especies, para conservar la estabilidad y la diversidad
ecológicas;

ƒ Manejar la utilización del sitio por parte de los visitantes, velando porque dicha utilización responda a
fines de inspiración, educativos, culturales y recreativos, a un nivel que permita mantener al área en
estado natural o casi natural;

ƒ Suprimir, y por ende impedir las actividades de explotación y los asentamientos que estén en pugna
con los objetivos de la designación;

ƒ Promover el respeto por los atributos ecológicos, geomorfológicos, religiosos o estéticos que han
justificado la designación; y

ƒ Tener en cuenta las necesidades de las poblaciones autóctonas, incluyendo el uso de recursos naturales
para su subsistencia, en la medida que éstas no afecten adversamente a los otros objetivos de manejo.

Monumento Natural: el manejo de este tipo de área, se enfoca principalmente en la conservación de


características naturales específicas, es decir, en razón a sus valores destacados o excepcionales y por su
singularidad y rareza. Sus objetivos de manejo son:

ƒ Proteger o preservar a perpetuidad las características naturales destacadas que son específicas del área,
a causa de su importancia natural y/o su calidad excepcional o representativa y/o sus connotaciones
espirituales.

ƒ Brindar oportunidades para la investigación, la educación, la interpretación y la apreciación del


público, en un grado compatible con el objetivo precedente;

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Distrito de Manejo Integrado

ƒ Eliminar, y por lo tanto impedir la explotación u ocupación hostiles al propósito de la designación; y

ƒ Aportar a las poblaciones residentes beneficios que sean compatibles con los otros objetivos de
manejo.

Área de Manejo de Hábitats y/o Especies: área protegida cuyo manejo implica la intervención activa, ello
con el fin de garantizar el mantenimiento del hábitat y/o satisfacer las necesidades de determinadas
especies. Los objetivos de manejo son:

ƒ Mantener el hábitat en las condiciones necesarias para proteger a importantes especies, grupos de
especies, comunidades bióticas o características físicas del medio ambiente, cuando ello exija cierto
tipo de manipulación humana concreta para un manejo óptimo;

ƒ Facilitar las investigaciones científicas y el monitoreo ambiental, como principales actividades


asociadas al manejo sostenible de los recursos;

ƒ Establecer áreas limitadas con fines educativos y para que el público aprecie las características de los
hábitat en cuestión y de las actividades de manejo de la vida silvestre;

ƒ Excluir, y por lo tanto prevenir, la explotación u ocupación hostiles a los propósitos de la designación;
y

ƒ Aportar a las poblaciones que viven dentro del área designada beneficios que sean compatibles con los
otros objetivos de manejo.

Paisaje terrestre y/o Marino Protegido: área protegida manejada principalmente para la conservación de
paisajes terrestres y marinos y con fines recreativos. Los objetivos de manejo son:

ƒ Preservar la interacción armoniosa entre la naturaleza y la cultura, a través de la protección de paisajes


terrestres y/o marinos y el mantenimiento de las prácticas tradicionales de utilización de tierras, los
métodos de construcción y las manifestaciones sociales y culturales;

ƒ Promover estilos de vida y actividades económicas que estén en armonía con la naturaleza y la
preservación de la trama social y cultural de las comunidades concernientes;

ƒ Conservar la diversidad del paisaje y el hábitat, y de las especies y ecosistemas asociados;

ƒ Excluir cuando sea necesario, y por lo tanto prevenir, las modalidades de utilización de tierras y las
actividades de carácter y/o magnitud inadecuada;

ƒ Ofrecer oportunidades de esparcimiento público a través de formas de recreación y turismo que estén
en consonancia, por su carácter y magnitud, con las calidades esenciales de estas áreas;

ƒ Alentar las actividades científicas y educativas que contribuyan al bienestar a largo plazo de las
poblaciones residentes y a estimular el apoyo público a favor de la protección ambiental de dichas
áreas; y

ƒ Aportar beneficios a las comunidades locales, y contribuir a su bienestar, a través del suministro de

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Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

productos naturales (como los derivados del bosque y la pesca) y la prestación de servicios (como
abastecimiento de agua potable o generación de ingresos a partir de formas sostenibles de turismo).

Área Protegida con Recursos Manejados: Esta área contiene predominantemente sistemas naturales no
modificados, los cuales son objeto de actividades de manejo para garantizar la preservación y
mantenimiento de la diversidad biológica contenida, permitiéndose además el uso sostenible de los
recursos naturales. Los objetivos de manejo son:

ƒ Proteger y mantener a largo plazo la diversidad biológica y otros valores naturales del área;

ƒ Promover prácticas de manejo racionales con fines de producción sostenible;

ƒ Preservar la base de recursos naturales contra la enajenación de otras modalidades de utilización de


tierras que sean perjudiciales para la diversidad biológica del área; y

ƒ Contribuir al desarrollo regional y nacional.

1.1.2 El Contexto Nacional

En el contexto nacional, la delimitación y declaratoria de las áreas protegidas está asignada por vía
normativa a las autoridades ambientales, según sea su orden jerárquico dentro del Sistema Nacional
Ambiental (SINA), así las áreas protegidas de orden nacional son competencia del Ministerio de
Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, tales como las dispuestas en el Sistema de Parques Nacionales
Naturales, las de orden regional por las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible,
y a nivel local las áreas de reserva de la sociedad civil.

En la legislación colombiana las áreas de reserva de carácter municipal, es decir, las establecidas mediante
acuerdo municipal no son áreas naturales protegidas en estricto sentido. En el esquema del Sistema
Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) que viene construyendo el Ministerio de Ambiente, Vivienda y
Desarrollo Territorial, conjuntamente con la Unidad Administrativa del Sistema de Parques Nacionales y
demás autoridades ambientales (Si bien con el diseño del SINAP se han diseñado proyectos de Ley que
pretenden modificar la estructura de las áreas protegidas y adecuarla a modelos internacionales y
sistemáticamente ordenados, el SINAP debe, y de hecho lo hace, adecuarse a la legislación vigente), en el
orden local sólo las reservas naturales de la sociedad civil encuadran en este nivel en la medida en que
voluntariamente el propietario afecta el uso del suelo a un uso exclusivo de conservación mediante un plan
de manejo que es avalado por el Ministerio como autoridad ambiental (más adelante se desarrollará este
tópico), mientras que las declaratorias efectuadas por el municipio (a través de acuerdo municipal, o las
incluidas en el los POT’s) son efectuadas en uso de las atribuciones constitucionales y legales de
ordenamiento del territorio y no de autoridad ambiental. Se recuerda que la Ley 99 de 1993 otorgó
competencias de autoridad ambiental a los siguientes entes:

1. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

2. Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales.

3. Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible.

4. Municipios, distritos o áreas metropolitanas con población superior a 1000000 de habitantes.

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Distrito de Manejo Integrado

Los municipios con población inferior a la referenciada tienen competencias en materia ambiental, incluso
asignadas mediante la Ley 99 de 1993, pero carecen de las funciones propias de la autoridad ambiental,
entre otras tales como: otorgar concesiones, permisos, autorizaciones y licencias ambientales sobre los
recursos naturales y reservar, alinderar, administrar o sustraer las áreas protegidas contenidas en su
jurisdicción o las que sean delegadas por autoridad ambiental de orden superior.

Cabe aclarar que ni en el Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables (Decreto-Ley 2811 de
1974), ni en la Ley 99 de 1993 se hace alusión expresa al concepto de área protegida (AP), éste ingresó al
sistema jurídico Colombiano a través de la Ley 165 de 1994, Ley mediante la cual el País ratifica el
Convenio sobre Diversidad Biológica. En dicha Ley se las define como: “un área definida geográficamente que
haya sido designada o regulada y administrada a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación”. También se
encuentra este concepto expresamente mencionado en varios artículos del Decreto-Ley 216 de 2003 (por el
cual se reestructuró el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial) donde se le ubica al lado
de las áreas de manejo especial y de las reservas forestales.

Las áreas de manejo especial, prescritas en los artículos 308 y siguientes del Código Nacional de los
Recursos Naturales Renovables se definen como aquellas que se delimitan para administración, manejo y
protección del ambiente y de los recursos naturales renovables, teniendo objetivos determinados y
fundadas en estudios ecológicos y económico-sociales.

Ambas definiciones confluyen en un mismo concepto, el cual si es comparado con el referente de la UICN
atrás trascrito, sintetiza los elementos esenciales que un área protegida tal como se definió en el contexto
internacional, debe tener. Los cuales son: la delimitación de un área geográfica específica, con una
dimensión establecida y unos objetivos de conservación derivados de estudios ecológicos, económicos y
sociales.

De esta forma, las áreas protegidas deben garantizar la conservación de los componentes de la
biodiversidad y de sus interacciones en condiciones naturales para lograr su persistencia y el de su
potencial evolutivo, y además de ello debe incluir los factores antrópicos que pueden incidir en el éxito de
los objetivos de conservación. Dependiendo del análisis de esta incidencia, la rigidez o flexibilidad de la
categoría de manejo aplicable debe ser directamente proporcional a la cantidad y cualidad de los actores
sociales que ejercen presión sobre los recursos naturales en general, y sobre los objetos de conservación en
particular, por ello se dice que la categoría de manejo debe “parecerse” a la zona donde se pretende aplicar.

Las categorías de manejo son el nombre genérico que se asigna a las áreas naturales protegidas para
clasificarlas según sus objetivos de conservación, el tipo de gestión, administración y normatividad
(artículo 3º del Acuerdo 20 de 1999 de la CARDER), y son las categorías prescritas en la legislación
vigente, las que a continuación se estudiarán a fin de seleccionar la que mejor se acomode a los atributos y
objetos de conservación del área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

1.1.3 Análisis de la Legislación Ambiental y Figuras de Administración y Manejo


Propuestas para el Área de Reserva

El establecimiento de un área protegida en un territorio específico, implica la facultad del Estado como
ente administrador de los recursos naturales, de restringir, negar, prohibir o permitir el uso de los mismos
a los particulares que habitan la zona, o incluso puede ordenar el territorio de manera tal que en
cumplimiento de la política nacional ambiental y en cumplimiento de la normatividad vigente restrinja los
asentamientos humanos en las zonas que deban permanecer libre de toda ocupación. De igual forma,

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Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

aunque el establecimiento del área protegida podría ser compatible con la presencia de asentamientos
humanos, el uso de los recursos naturales por parte de estos puede restringirse según lo dicten las políticas
de manejo determinadas para las diferentes zonas al interior del área protegida. Dentro de las posibles
restricciones podría encontrase desde el manejo racional de algún recurso hasta la prohibición directa de
su utilización a través de permiso o concesión.

Sin embargo, esta atribución del Estado tiene límites en la Constitución y en las leyes, la delimitación de
un área protegida debe responder tanto a la realidad natural y cultural, como a la potencialidad de los usos
del suelo y sobre todo, debe primar el interés general sobre el particular. Del análisis de todas estas
variables se derivará la más adecuada figura o categoría jurídica de conservación a declararse en el Área de
Reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

Previo a la elección de dicha categoría de conservación, deben analizarse aspectos referentes a la entidad
competente tales como: el espectro jurídico del que hace parte, sus funciones públicas en el escenario
geográfico correspondiente al Área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, su jurisdicción sobre
el municipio que integra el área de manejo, y algunos aspectos instrumentales y procedimentales que
llevan a la autoridad ambiental a realizar la presente investigación y que posteriormente conducirán a la
formalización de la declaratoria sobre el área definida. Este análisis se efectuará partiendo de la fuente
normativa por excelencia, esto es la Constitución Política. De allí se desciende a las normas que la
desarrollan jerárquicamente llegando a un punto objetivo que consiste en la elección de la categoría más
adecuada para el Área de Reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

Constitución Política de 1991

Establece este importante cuerpo normativo un conjunto de deberes para todos los organismos del Estado,
tendientes a garantizar la creación de un orden político, económico y social justo, de esta forma el proyecto
político surgido del consenso constituyente de 1991 se revierte a todos los ciudadanos en el mejoramiento
de su calidad de vida y en el cumplimiento de los fines estatales bajo el modelo de Estado Social de
Derecho.

Alrededor de la categoría de conservación elegida para el área de reserva, debe tenerse siempre presente
que su objetivo más sobresaliente debe responder al principio fundamental prescrito en el artículo 8º:

“Artículo 8º: Es obligación del Estado y de las personas de proteger las riquezas culturales y naturales de la
nación”.

En efecto, el establecimiento del área de reserva responde en primera instancia a la realización del verbo
“proteger”, siendo esta función el factor más preponderante para realizar la declaratoria sobre la zona que
se estudia.

La Constitución Política es prolífica en preceptos normativos de carácter ambiental, en el sentido que da


cuerpo al principio fundamental antes citado, y en la medida en que establece y desarrolla mecanismos
tendientes a que la protección sea real y efectiva, algunas de estas normas se enuncian a continuación:

“Artículo 58. Se garantizan la propiedad privada y los demás derechos adquiridos con arreglo a las leyes
civiles, los cuales no pueden ser desconocidos ni vulnerados por leyes posteriores. Cuando de la aplicación
de una ley expedida por motivos de utilidad pública o interés social, resultaren en conflicto los derechos

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Distrito de Manejo Integrado

de los particulares con la necesidad por ella reconocida, el interés privado deberá ceder al interés público o
social.

La propiedad es una función social que implica obligaciones. Como tal, le es inherente una función
ecológica.

(…)”.

El artículo le señala una función ecológica a la propiedad, precisamente porque no se puede abusar de su
explotación en contra de claros preceptos para la preservación del medio ambiente. Esta prohibición
encaja dentro del concepto social porque así como es dable la utilización de la propiedad en beneficio
propio, no es razón o fundamento para que el dueño cause perjuicios a la comunidad como por ejemplo
con la tala indiscriminada de bosques, la contaminación ambiental y otras acciones y omisiones que van en
detrimento de otros derechos de los asociados como lo son el gozar de un medio ambiente sano, que en
últimas, se traducen en la protección a su propia vida (CC, Sentencia T-547 de 1992).

Por ello, “debe coexistir una conexión entre los derechos colectivos y del ambiente con otros derechos
fundamentales, pues sin la debida protección y garantía de aquéllos, éstos prácticamente desaparecerían o
se haría imposible una protección eficaz” (CC, Sentencia T-415 de 1992). Para estos casos, el operador
jurídico debe realizar un dedicado ejercicio de interpretación de los principios, valores y derechos
fundamentales de aplicación inmediata y de los derechos colectivos buscando su conexidad y operatividad.

Las acciones y políticas Estatales en desarrollo de este precepto constitucional, permiten al mismo
administrar un conjunto de bienes cuyos propietarios somos todos los colombianos y van conformando un
patrimonio común que obedece a unas específicas características, es decir, el Estado no adquiere y
administra estos bienes por capricho, sino única y exclusivamente por razones de utilidad pública, en este
sentido se expresa el siguiente precepto constitucional:

“Artículo 63. Los bienes de uso público, los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las
tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la Nación y los demás bienes que determine la ley, son
inalienables, imprescriptibles e inembargables”.

En el contexto del presente estudio, se articulan los preceptos constitucionales de: bienes de uso público y
bienes de propiedad privada con la ya observada función social. Allí donde el equipo técnico sugirió una
especial intervención del Estado, atendiendo a los atributos encontrados en las subzonas, a las políticas
ambientales nacionales y al interés público, se definió qué predios o áreas son susceptibles de ser
adquiridas por el Estado mediante negociación directa o expropiación por vía administrativa, recalcando el
hecho de que siempre se buscará el manejo adecuado del área con la participación de los habitantes, y sólo
excepcionalmente, y cuando la conveniencia así lo exija, se acudirá a esta herramienta jurídica de ultima
ratio.

Los procesos de manejo de áreas estratégicas al interior del Área de Reserva lograrán mejores resultados si
se tiene en cuenta e incorporan en su plan de manejo las acciones conducentes a la concertación con
comunidades y pobladores asentados en la zona de influencia de la reserva.

En razón a que el manejo del área de reserva del complejo Cenagoso del Bajo Sinú debe hacerse con la
participación de los habitantes en algunas de las zonas establecidas que así lo permitan, deberá
configurarse como una de las prioridades, el desarrollo de alternativas productivas de carácter sostenible,

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Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

que aseguren el desarrollo económico de la zona y a la par el mejoramiento de la calidad de vida de


quienes la habitan y en ese contexto debe resaltarse la disposición que estas áreas poseen para suministrar
de alimentos a sus pobladores. En este sentido se dirigen los artículos 65º y 67º de la carta constitucional,
en concordancia con la jurisprudencia de la Corte Constitucional arriba citada:

“Artículo 65. La producción de alimentos gozará de la especial protección del Estado. Para tal efecto, se
otorgará prioridad al desarrollo integral de las actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales y
agroindustriales, así como también a la construcción de obras de infraestructura física y adecuación de
tierras.

De igual manera, el Estado promoverá la investigación y la transferencia de tecnología para la producción


de alimentos y materias primas de origen agropecuario, con el propósito de incrementar la productividad”.

El Área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, fue objeto de una adecuada zonificación, en la
cual se destinaron porciones del territorio al manejo sostenible de los recursos naturales por parte de los
pobladores, permitiéndoles de esta manera medios adecuados de susbsistencia, e incluso el desarrollo de
una economía que eleve su calidad de vida. Se trata básicamente de centrar esfuerzos y posibilitar la
solución de uno de los problemas de nuestro campo, la seguridad alimentaria. Definida ésta como:

“El grado de garantía que debe tener toda población, de poder disponer y tener acceso oportuno y
permanente a los alimentos que cubran sus requerimientos nutricionales, tratando de reducir la
dependencia externa y tomando en consideración la conservación y equilibrio del ecosistema para
beneficio de las generaciones futuras”1.

Con esta política la autoridad ambiental podría hacerse a un aliado útil, consciente de su papel en el
cuidado del ecosistema y de las riquezas naturales y culturales, a las cuales también está obligado a
conservar por mandato expreso del artículo 8 y del numeral 8º del artículo 952 de la Constitución Política.
Dispone el Artículo 67:

(…)

La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se
busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura.

La educación formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia; y


en la práctica del trabajo y la recreación, para el mejoramiento cultural, científico, tecnológico y para la
protección del ambiente”.

1
Documento presentado a la Junta del Acuerdo de Cartagena a la reunión de Ministros de Agricultura de dicho grupo. La Paz, 19 y 20 de
noviembre de 1991.

2
Deberes y obligaciones de los colombianos: (…) 8. “Proteger los recursos culturales y naturales del país y velar por la conservación de un
ambiente sano”

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-10
Distrito de Manejo Integrado

(…)

Del texto resaltado, se colige que las políticas estatales deben acompañarse de la debida capacitación y
educación ambiental, y aún más en una zona con importantes atributos culturales, ecológicos y
estratégicos.

De otro lado, debe resaltarse que la participación de la comunidad es esencial en la construcción del Plan
de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú y posterior ejecución, pues
será en su entorno donde el proyecto tendrá sus principales implicaciones y consecuencias. En este sentido
se dará en primer lugar, aplicación a lo estipulado en la Ley 99 de 1993 en su artículo 31, numeral 3º, en
el sentido de que es función de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge -
CVS-

“Promover y desarrollar la participación comunitaria en actividades y programas de protección ambiental,


de desarrollo sostenible y de manejo adecuado de los recursos naturales renovables”.

Si bien en párrafos anteriores se han expuesto algunos de los artículos que caracterizan la Carta Política de
1991 como una constitución ecológica, a continuación se destacan los siguientes, que configuran de
manera más precisa el marco normativo fundamental sobre el cual se basará la categoría jurídica de
manejo:

Artículo 79:

“Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La Ley garantizará la participación de la
comunidad en las decisiones que puedan afectarlo.

Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial
importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines”.

Este artículo es sumamente complejo y completo, ya que abarca varios elementos que deben analizarse por
separado. En primer lugar, el gozo sobre un ambiente sano se encumbra en la categoría de Derechos
colectivos y del ambiente; efectivamente, el Estado considera que al brindarles a los ciudadanos la
posibilidad de disfrutar de un medio ambiente sano, basado en la higiene, salud y adecuada alimentación,
se les permitirá a estos alcanzar un normal desarrollo intelectual, moral, social y espiritual.

En segundo lugar, el hecho de estar consagrado como derecho de tercera generación, implica que las
formas y el fundamento de este derecho se basan en el bien común. También presenta este precepto, unos
deberes ciudadanos tendientes a la conservación del ambiente, por tanto, para que los ciudadanos sean
conscientes de las normas y medidas ambientales que los afecten, deben participar mediante los
mecanismos idóneos en estos procesos.

Finalmente en el último inciso del artículo, se aprecia cómo debe el Estado ser gendarme del patrimonio
ecológico, en razón de su fragilidad y complejidad donde cada animal, vegetal, y recurso mineral cumple
una función primordial en el ecosistema, para ello se erige como autoridad ambiental, apoyándose en
procesos de mediano y largo plazo (como son los procesos educativos), donde la ciudadanía sea parte
fundamental en la preservación ambiental.

1-11
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Artículo 80:

“El Estado planificará el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales, para garantizar su desarrollo
sostenible, su conservación, restauración o sustitución.

Además, deberá prevenir y controlar los factores de deterioro ambiental, imponer las sanciones legales y
exigir la reparación de los daños causados.

Así mismo, cooperará con otras naciones en la protección de los ecosistemas situados en las zonas
fronterizas”.

Este artículo asigna al Estado la función de “planificar el manejo” de los recursos naturales; lo que conlleva
el diseño especial de estrategias, programas y proyectos que permitan a sus ciudadanos una explotación
económica que le aseguren una adecuada calidad de vida y un bienestar proyectado en la Constitución y a
la par se toman las precauciones para que esa explotación se haga bajo los parámetros de la sostenibilidad
ambiental.

Para cumplir las funciones de protección y preservación del patrimonio natural, el Estado se constituye en
suprema autoridad ambiental con las prerrogativas suficientes para tomar decisiones de fondo, en primer
lugar, mediante la autoridad ambiental encargada de dirigir las políticas ambientales, en segundo lugar, en
su cabal ejecución donde se asumen funciones en lo policivo y administrativo; funciones asignadas por la
Constitución y la Ley a prevención, y en último lugar, mediante la coordinación con los órganos judiciales
cuando los conflictos superan su esfera administrativa de carácter preventiva y afectan derechos y bienes
jurídicos constitucional y legalmente tutelados, donde no cabe más que la reparación de los mismos.

Áreas Protegidas consagradas en la legislación colombiana

Una vez expuesto el marco constitucional colombiano que soporta la estructura de las áreas protegidas, a
continuación se glosarán las que el equipo técnico ha calificado de “pertinentes”, en tanto la
conformación del área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú potencialmente cumple los
objetivos de conservación de cada una de ellas.

En primer lugar se hará descripción de las áreas protegidas prescritas en el Código Nacional de los
Recursos Naturales Renovables (Decreto-Ley 2811 de 1974). Dicha norma, a pesar de ser creada con
anterioridad a la Constitución de 1991 se encuentra vigente en lo que respecta al establecimiento y
declaratoria de algunas áreas protegidas, y por lo tanto desarrolla los conceptos ecológicos y de protección
a los recursos naturales y culturales consagrados en la Carta Política, en tanto rige de manera general la
materia que se viene estudiando.

En este estadio debe darse el primer paso trascribiendo el artículo 1º de este código:

Artículo 1º.- El ambiente es patrimonio común. El Estado y los particulares deben participar en su
preservación y manejo, que son de utilidad pública e interés social.

La preservación y manejo de los recursos naturales renovables también son de utilidad pública e interés
social.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-12
Distrito de Manejo Integrado

Las alteraciones que han venido dándose en los diferentes componentes del ecosistema natural (y la que
potencialmente se ejercerá si no se toman medidas de autoridad ambiental en el corto plazo) del área de
reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú por los diferentes factores de perturbación analizados en el
numeral Problemática Ambiental de la Evaluación, han llevado al ecosistema a un grado de perturbación
de deterioro (según los resultados del presente estudio) que puede continuar avanzando hacia estados de
degradación si no se adoptan mecanismos jurídicos y políticos que permitan revertir esta conflictiva
situación.

A continuación se enunciarán algunos de los preceptos más representativos que desarrollan en general lo
contenido en el Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables, y específicamente el principio
general dispuesto en el artículo 1º ya citado.

Artículo 9. Establece los principios que deben seguirse cuando se hace uso de los recursos naturales
renovables, y entre ellos se destacan:

a), Los recursos naturales y demás elementos ambientales deben ser utilizados en forma eficiente, para
lograr su máximo aprovechamiento con arreglo al interés general de la comunidad y de acuerdo con los
principios y objetos que orientan este Código. En este orden de ideas, la figura normativa que sea escogida
para administrar de forma eficiente los recursos naturales y los usos generales del suelo dentro del área
delimitada para ser conservada, debe permitir el acceso al patrimonio natural de todas las personas, con
fines de educación e investigación. De igual manera debe capacitar a los habitantes del territorio para
efectos de establecer conjuntamente, un plan concertado de manejo.

(…)

c) La utilización de los elementos ambientales o de los recursos naturales renovables debe hacerse sin que
lesione el interés general de la comunidad, o el derecho de terceros. Con mayor razón debe considerarse el
uso de recursos naturales no renovables, como el caso de las explotaciones mineras que pudieran llevarse a
cabo en el área de interés, o estén proyectadas a hacerlo. Todo aprovechamiento de los recursos naturales
deberá ceñirse al plan de manejo y a los usos definidos para cada zona y estar imbuido de las normas
generales y de superior jerarquía que estén dirigidas al cuidado del patrimonio natural y ecológico.

f) La planeación del manejo de los recursos naturales renovables y de los elementos ambientales debe
hacerse en forma integral, de tal modo que contribuya al desarrollo equilibrado urbano y rural. El plan de
manejo diseñado para el área de reserva, deberá cumplir cabalmente con este principio, precisamente para
que ambas zonas (urbana y rural) se desarrollen sin desmedro de la una u otra.

La historia del manejo de áreas protegidas, y por ende de los recursos naturales comprendidos en ellas,
venía siendo ejercida bajo esquemas impositivos de “protección absoluta”, con una actitud de “no tocar”,
que parte del supuesto de que los seres humanos son intrusos en medios que, de otra forma, estarían
intactos (Valery, 1997). En la actualidad dicha tendencia se ha reevaluado, pues es más clara la postura
según la cual no sólo es importante entender las funciones ecológicas y ecosistémicas, sino entender las
funciones culturales, sociales y económicas que giran alrededor de las áreas protegidas. Es claro que en
algunas áreas es necesaria la intangibilidad de los recursos naturales, impidiendo el acceso del público a
ellos, con el fin dar una efectiva preservación a los mismos, que en caso contrario podría dar al traste con
los objetivos de conservación propuestos. Tal es el caso de las zonas intangible y primitiva pertenecientes al
Sistema de Parques Nacionales y de la zona de preservación en los Distritos de Manejo Integrado de los

1-13
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Recursos Naturales, entre otras.

En este contexto de comprensión de la realidad ambiental del territorio y el cumplimiento de los fines
estatales, presenta el Código de Recursos Naturales en su Título II lo atinente a las áreas de manejo
especial, concepto que como se dijo en párrafos anteriores, se asimila al de áreas protegidas por tener la
misma finalidad.

Prescribe el artículo 308:

“Artículo 308º.- Es área de manejo especial la que se delimita para administración, manejo y protección
del ambiente y de los recursos naturales renovables”.

“Artículo 309º.- La creación de las áreas de manejo especial deberá tener objetos determinados y fundarse
en estudios ecológicos y económico-sociales”.

Hasta este punto se ha hecho una aproximación normativa general, indicando que el área de reserva del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú debe delimitarse conforme a un área de manejo especial; lo anterior
implica distinguir la zona bajo estudio del resto del territorio del que se segmenta, para posteriormente y
fundándose en estudios principalmente ecológicos y sociales (técnicos), la autoridad ambiental declare
oficialmente el área de reserva y determine los usos del suelo y las políticas de conservación de los recursos
naturales.

En Colombia se hallan varios tipos de categorías de conservación, atendiendo todas ellas al principio
general de las áreas de manejo especial, esto es, a un área que se delimita para una mejor y mayor
administración, manejo y protección de los recursos naturales que allí se encuentran. Las que postula el
Código de Recursos Naturales son:

El Sistema de Parques Nacionales.

Las Cuencas Hidrográficas.

Los Distritos de Conservación de Suelos.

Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales y las Áreas de Recreación.

El Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales es la categoría de manejo calificada de idónea
para ser aplicada a la zona del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú. A dicha conclusión se llegó después de
diagnosticar el área en distintas escalas y mediante un trabajo multidisciplinario. Igualmente se destaca que
el diálogo con las comunidades y demás actores sociales, fue igualmente determinante en la elección de
dicha categoría de manejo la cual como se explicará más adelante responde a la realidad social y ambiental
del ecosistema que se reserva. El componente jurídico corroboró lo anterior con el rango de áreas
protegidas más pertinentes y dispuestas en la legislación patria, cuyo análisis se presenta a continuación.

Sistema de parques nacionales

Si bien las categorías de manejo que el Sistema de Parques Nacionales aporta no son pertinentes desde el
punto de vista de la competencia de la Corporación -CVS-, como tampoco por otros atributos de orden
técnico (como el área comprendida total -en hectáreas- del área de reserva) y otros que desfigurarían los
atributos del área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú como una categoría del Sistema de

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-14
Distrito de Manejo Integrado

Parques, a modo meramente ilustrativo se presentan las categorías del sistema y algunas de sus
características.

Consagrado el Sistema de Parques Nacionales en el Código de Recursos Naturales Renovables, en los


artículos 327 a 336 (Capítulo V), se define como:

“El conjunto de áreas con valores excepcionales para el patrimonio Nacional que, en beneficio de los
habitantes de la nación y debido a sus características naturales, culturales o históricas, se reserva y declara”.

Las finalidades del Sistema son las siguientes:

“a). Conservar con valores sobresalientes de fauna y flora y pasajes o reliquias históricas, culturales o
arqueológicas, para darles un régimen especial de manejo fundado en una planeación integral, con
principios ecológicos, para que permanezcan sin deterioro;

b). La de perpetuar en estado natural muestras de comunidades bióticas, regiones fisiográficas, unidades
biogeográficas, recursos genéticos y especies silvestres amenazadas de extinción y para:

1o. Proveer puntos de referencia ambientales para investigaciones científicas, estudios generales y
educación ambiental;

2o. Mantener la diversidad biológica;

3o. Asegurar la estabilidad ecológica, y

c). La de proteger ejemplares de fenómenos naturales, culturales, históricos y otros de interés


internacional, para contribuir a la preservación del patrimonio común de la humanidad”.

El artículo 329 define las distintas categorías y figuras de conservación que conforman el sistema de la
siguiente manera:

“a.- Parque Nacional: Área de extensión que permita su autoregulación ecológica y cuyos ecosistemas en
general no han sido alterados sustancialmente por la explotación u ocupación humana, y donde las
especies vegetales de animales, complejos geomorfológicos y manifestaciones históricas o culturales tiene
valor científico, educativo, estético y recreativo Nacional y para su perpetuación se somete a un régimen
adecuado de manejo;

b.- Reserva Natural: Área en la cual existen condiciones primitivas de flora, fauna y gea, y está destinada a
la conservación, investigación y estudio de sus riquezas naturales;

c.- Área Natural única: Área que, por poseer condiciones especiales de flora o gea es escenario natural
raro;

d.- Santuario de flora: Área dedicada a preservar especies o comunidades vegetales para conservar recursos
genéticos de la flora Nacional;

e.- Santuario de Fauna: Área dedicada a preservar especies o comunidades de animales silvestres, para

1-15
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

conservar recursos genéticos de la fauna Nacional;

f.- Vía Parque: Faja de terreno con carretera, que posee bellezas panorámicas singulares o valores naturales
o culturales, conservada para fines de educación y esparcimiento”.

El conjunto de normas que integran el Sistema de Parques Nacionales está reglamentado por el Decreto
Nacional 622 de 1977 y en él se describen los distintos tipos o figuras de conservación que lo conforman y
la zonificación interna que podrían comprender como se muestra en la Tabla 1.1.

Las categorías que trae el Sistema de Parques Nacionales cuya administración compete a la Unidad
Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales (UAESPNN)-, son de aquellas que
pueden considerarse como rígidas, toda vez que el cumplimiento de sus fines implica una mayor
restricción al uso de los recursos naturales y al derecho de propiedad. En síntesis, ninguna de las figuras
que el sistema trae se compatibiliza con la realidad del territorio delimitado como área de reserva, en razón
a los factores y atributos descritos para la propuesta de manejo y zonificación del Plan de Manejo y
Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

Cuencas Hidrográficas en Ordenación

Si bien la ordenación de cuencas hidrográficas no configura en estricto sentido un área protegida, los
artículos 312 a 323 la prescriben como área de manejo especial, en tanto implica para el territorio donde
se delimita un ordenamiento ambiental que, como se verá, prima sobre el ordenamiento territorial
diseñado por el municipio a través de los POT’s.

Dicha categoría se encuentra reglamentada por el Decreto 1729 de 2002 que las define como:

Tabla 1.1. Zonificación de las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales
Categorías de conservación Zonas
a. Zona intangible
b. Zona primitiva
c. Zona de recuperación natural
Parques Nacionales Naturales d. Zona histórico-cultural
e. Zona de recreación general exterior;
f. Zona de alta densidad de uso;
g. Zona amortiguadora.
a. Zona primitiva;
b. Zona intangible;
c. Zona de recuperación natural
Reservas Naturales
d. Zona histórico-cultural
e. Zona de recreación general exterior
f. Zona amortiguadora.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-16
Distrito de Manejo Integrado

Categorías de conservación Zonas


a. Zona primitiva
b. Zona intangible
c. Zona de recuperación natural
Áreas Naturales Únicas d. Zona histórico-cultural
e. Zona de recreación general exterior
f. Zona de alta densidad de uso
g. Zona amortiguadora.
a. Zona primitiva
b. Zona intangible
c. Zona de recuperación natural
Santuarios De Fauna Y Flora
d. Zona histórico-cultural
e. Zona de recreación general exterior
f. Zona amortiguadora.
a. Zona primitiva
b. Zona intangible
c. Zona de recuperación natural
En Las Vías Parque d. Zona histórico-cultural
e. Zona recreación general exterior
f. Zona de alta densidad de uso
g. Zona amortiguadora

“El área de aguas superficiales o subterráneas, que vierten a una red natural con uno o varios cauces
naturales, de caudal continuo o intermitente, que confluyen en un curso mayor que, a su vez, puede
desembocar en un río principal, en un depósito natural de aguas, en un pantano o directamente en el
mar”.

Dicha categoría o área de manejo especial, se delimita por la línea de divorcio de las aguas o, “cuando los
límites de las aguas subterráneas de una cuenca no coincidan con la línea divisoria de aguas, sus límites
serán extendidos subterráneamente más allá de la línea superficial de divorcio hasta incluir los de los
acuíferos subterráneos cuyas aguas confluyen hacía la cuenca deslindada por las aguas superficiales”.

La delimitación y declaración de una cuenca hidrográfica y su categorización como área de manejo


especial, radica en que corresponde a la administración pública, en los términos del artículo 314 del
Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables:

“Velar por la protección de las cuencas hidrográficas contra los elementos que las degraden o alteren y
especialmente los que producen contaminación, sedimentación y salinización de los cursos de aguas o de
los suelos;

Reducir las pérdidas y derroche de aguas y asegurar su mejor aprovechamiento en el área;

Prevenir la erosión y controlar y disminuir los daños causados por ella;

1-17
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Coordinar y promover el aprovechamiento racional de los recursos naturales renovables de la cuenca en


ordenación para beneficio de la comunidad;

Mantener o mejorar las condiciones ecológicas, del agua, proteger los ecosistemas acuáticos y prevenir la
eutroficación;

Dar concepto previo para obras u operaciones de avenamiento, drenaje y riego y promoverlas o
construirlas cuando falte la iniciativa privada;

Autorizar modificaciones de cauces fluviales;

Señalar prioridades para el establecimiento de proyectos, y para utilización de las aguas y realización de
planes de ordenación y manejo de las cuencas, de acuerdo con factores ambientales y socieconómicos;

Organizar el uso combinado de las aguas superficiales, subterráneas y meteóricas;

Promover asociaciones que busquen la conservación de cuencas hidrográficas, y,

Tomar las demás medidas que correspondan por ley o reglamento”.

Desde el punto de vista técnico y geográfico, debe descartarse la aplicación de esta categoría jurídica dentro
del Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, pues el área objeto
de estudio es tan solo una porción del territorio que conforma la cuenca hidrográfica del río Sinú, la cual
está en proceso de ordenación.

Distritos de conservación de suelos

El Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables los define en el artículo 324 como:

“El área que se delimita para someterla a un manejo especial orientado a la recuperación de suelos
alterados o degradados o la prevención de fenómenos que causen alteración de degradación en áreas
especialmente vulnerables por su condiciones físicas o climáticas o por la clase de utilidad que en ellas se
desarrolla”.

En virtud del cumplimiento de este objetivo, la Administración Pública ejercerá las siguientes funciones:

“Crear, administrar y reglamentar los distritos de conservación de los suelos;

Elaborar los planes de rehabilitación y manejo de esos distritos y velar por su correcta ejecución;

Coordinar la ejecución de los planes de asistencia técnica y crédito en dichos distritos;

Intervenir en las actividades que se realicen dentro del distrito, especialmente las de aprovechamiento de
recursos naturales y construcción de obras para evitar que contraríen los fines para los cuales se creó el
distrito;

Tomar las demás medidas que le asignen la ley o los reglamentos”.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-18
Distrito de Manejo Integrado

Por las dimensiones del área propuesta para reserva y desde el punto de vista técnico, especialmente por la
heterogeneidad de la totalidad del área y porque el fin de la misma no es solamente la conservación de los
suelos, aunque si hace parte de los objetivos integrales de conservación del presente Plan de Manejo y
Ordenamiento Ambiental, no es pertinente llamar a la totalidad de esta área de reserva como Distrito de
Conservación de Suelos. Es indudable que algunos factores antrópicos y el mal manejo de los suelos en
algunos sectores han degradado mismo. En estas zonas cabría la aplicación de un manejo especial que
podría ser de rehabilitación o recuperación según el grado de alteración en las características del suelo,
pero aclarándose que esta zona será tan solo una porción del área a la cual se aplique la categoría de
conservación.

Áreas protegidas en la legislación colombiana distintas de las denominadas áreas de


manejo especial

Parque Natural Regional

En la Ley 99 de 1993 (norma jurídica de carácter ambiental de suma importancia ya que ella están insertos
los cambios y evolución por los que ha atravesado Colombia, en materia de política, legislación y
organismos estatales y privados en la temática ambiental), en su artículo 31, numeral 16 asigna a las CAR’s
(Corporaciones Autónomas Regionales) la competencia para:

“Reservar, alinderar, administrar o sustraer, en los términos y condiciones que fijen la ley y los
reglamentos, los distritos de manejo integrado, los distritos de conservación de suelos, las reservas
forestales y parques naturales de carácter regional, y reglamentar su uso y funcionamiento. Administrar las
Reservas Forestales Nacionales en el área de su jurisdicción”.

Surge del texto trascrito otra categoría de conservación de gran importancia: el Parque Natural Regional.
Esta figura es creada legalmente por la Ley 99 de 1993, específicamente en el artículo 31, numeral 16 ya
citado. Allí se atribuye la competencia para su reserva, alinderamiento, administración, reglamentación y
declaración a las Juntas Directivas de las Corporaciones Autónomas Regionales, para este caso concreto
LA CVS.

Esta figura, no ha sido objeto de reglamentación normativa por el gobierno nacional. Esta falta de
normatividad sin embargo, no es óbice para su declaratoria pues en ese sentido la norma establece con
claridad la competencia y es la Corporación un ente capaz de reglamentar al interior del Área de Reserva y
establecer el plan o planes de manejo respectivos de acuerdo a la política regional y a los estudios
efectuados in situ, de esa forma desarrolla los preceptos de la Ley 99 de 1993. Sí es inconveniente su falta
de reglamentación, en la medida en que a nivel nacional no se tienen unas líneas claras, uniformes y
homogéneas, que a la postre generan inseguridad jurídica tanto para los pobladores del área como para los
organismos que asumen mediante Constitución o Ley.

Otra desventaja de esta categoría, consiste en la menguada posibilidad por parte de la autoridad ambiental
para imponer limitaciones al dominio. Algunas Corporaciones, en virtud de la autonomía y de la
competencia otorgada directamente por la Ley 99 de 1993 han declarado parques regionales, en cuyos
actos administrativos han impuesto las limitaciones a la propiedad que según las especificidades del área
de reserva o los objetivos concretos de la delimitación se han determinado, sin embargo, debe advertirse
que cuando la potestad reglamentaria del gobierno nacional sea ejercida para desarrollar los alcances
normativos de la Ley 99 de 1993 respecto a los parques naturales regionales, es probable que muchas de
las consideraciones adoptadas antes de su promulgación sean modificadas en virtud del principio del rigor

1-19
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

subsidiario, y de esta forma, los parques regionales ya declarados tendrán que adecuar sus regulaciones a
esta directriz de superior jerarquía y con ellas las medidas en cuanto afectación de la propiedad se refiera.

Pese a que la categoría mencionada no corresponde a la que se propuso para el área de reserva del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, es importante su mención con fines académicos, pues el debate y las
posiciones doctrinales generadas, indudablemente favorecerán las condiciones para que en un ulterior
momento puedan llenarse los vacíos jurídicos existentes.

Reservas Forestales Regionales

Esta categoría de manejo, igual a la anterior no se encuentra dentro de las áreas de manejo especial, en vez
de ello se ubica dentro del Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables en el Título III del Libro
2, denominado “De los Bosques”. El Código define las áreas forestales y las de reserva forestal, clasificando las
primeras en protectoras, productoras y protectoras-productoras. En lo relativo a las reservas forestales prescribe
el artículo 206:

“Se denomina área de reserva forestal la zona de propiedad pública o privada reservada para destinarla
exclusivamente al establecimiento o mantenimiento y utilización racional de áreas forestales productoras,
protectoras o productoras – protectoras”.

En la actualidad, la Ley 1021 de 2006 o Ley General Forestal estatuyó el régimen forestal a nivel nacional,
por lo cual se asume la derogación y sustitución de las normas que le son contrarias, en este sentido cabe
exponer los cambios que se surtieron con la nueva Ley, en cuanto a la categoría de manejo que se estudia,
cual es la reserva forestal de orden regional.

En cuanto a las áreas forestales, el artículo 12 de la Ley citada las define como aquellas “tierras oficialmente
declaradas de vocación forestal”. De las tres categorías que traía el Código Nacional de los Recursos Naturales
Renovables, las define y clasifica en dos categorías así:

-Áreas forestales de producción: que corresponden a las destinadas a la realización de plantaciones


forestales, incluyendo las tierras degradadas y no declaradas de protección. Dentro de la misma norma se
afirma que las tierras forestales de producción son aquellas que estando o pudiendo legalmente ser
destinadas a otros usos, sus propietarios voluntariamente asignen a plantaciones forestales o sistemas
agroforestales y mientras según la soberanía de su voluntad no decidan en distinto. Sobre estas áreas, la
Ley Forestal asigna la competencia de su regulación y desarrollo al Ministerio de Agricultura y Desarrollo
Rural.

-Áreas forestales de protección: Esta corresponde a las áreas que deben conservar su cobertura boscosa
natural, con el fin de proteger los recursos naturales renovables y brindar otros servicios ambientales,
siendo ésta la más compatible con los objetivos de conservación que la Corporación Autónoma Regional
de los Valles del Sinú y San Jorge -CVS- busca implementar en el área objeto de estudio.

Sobre estas áreas, la Ley asigna competencia exclusiva al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial para que formule “la política nacional de gestión sostenible de los bosques naturales, protección de los
bosques frágiles y restauración de los ecosistemas forestales degradados, a cuyo efecto expedirá las normas requeridas
para su ordenación, protección, control, administración, conservación y aprovechamiento sostenible” (Ley 1021 de
2006). Y es a las Corporaciones Autónomas Regionales a quienes se asigna la tarea de clasificar, mediante

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-20
Distrito de Manejo Integrado

acto administrativo las dos áreas antedichas, en su jurisdicción. Tarea que concuerda con el deber, también
legal asignado en el numeral 16 del artículo 31 de la Ley 99 de 1993 que reza:

“ARTÍCULO 31. FUNCIONES. Las Corporaciones Autónomas Regionales ejercerán las siguientes
funciones:

(…)

16) Reservar, alinderar, administrar o sustraer, en los términos y condiciones que fijen la ley y los
reglamentos, los distritos de manejo integrado, los distritos de conservación de suelos, las reservas
forestales y parques naturales de carácter regional, y reglamentar su uso y funcionamiento. Administrar las
Reservas Forestales Nacionales en el área de su jurisdicción”.

De esta manera, la Ley 99 de 1993 otorga directa e inequívocamente la calidad de área protegida de orden
regional a las llamadas “reservas forestales”, las cuales son definidas en la nueva Ley Forestal como:

“Extensiones territoriales que, por la riqueza de sus formaciones vegetales y la importancia estratégica de
sus servicios ambientales, son delimitadas y oficialmente declaradas como tales por el Estado, con el fin de
destinarlas exclusivamente a la conservación y desarrollo sustentable”.

Debe sin embargo hacerse una aclaración básica: la que constituye en estricto sentido una categoría de
manejo es la llamada reserva forestal, pues las áreas forestales como se definieron anteriormente, están
conformadas por los suelos cuya vocación forestal está encaminada sea a la conservación o a la producción,
es decir, no requieren ninguna declaración oficial distinta a la determinación de sus características y
atributos como suelos forestales, mientras que la reserva forestal, tal como se describió en la Ley 99 de
1993 es objeto de alinderación, administración y/o sustracción, mediante un acto administrativo de la
autoridad ambiental competente, que la declara oficialmente, tal cual ocurre en las demás categorías de
manejo estudiadas.

Una desventaja para la aplicación de esta categoría, radica en el manejo del recurso, pues este se encuentra
dedicado a un uso de conservación, haciendo que esta figura sea catalogada de estricta (por lo menos la
protectora). No pasa así con el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales, en la medida en
que es incompatible con la permanencia de habitantes, lo cual para el contexto de la reserva del Complejo
Cenagoso del Bajo Sinú implicaría la reubicación de muchas familias, lo que sería oneroso en términos
económicos y gravoso en lo político y social. A continuación se presenta una tabla con los usos
compatibles en cada una de las áreas.

Áreas de recreación

De las posibles figuras de conservación, dentro del Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú se perfila esta figura pocas veces recurrida, denominada “Áreas de
Recreación”, que según el artículo 311 del Código de Recursos Naturales puede ser rural o urbana. Reza el
artículo 311:

“Artículo 311º.- Podrán crearse áreas de recreación urbanas y rurales principalmente destinadas a la
recreación y a las actividades deportivas”.

Pese a que se encuentran integradas al marco de áreas de manejo especial, un sector de la doctrina no

1-21
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

considera que su inclusión implique que su naturaleza sea la de un área protegida. Así un estudio
adelantado por Biocolombia expresa lo siguiente:

“No lleva implícito ningún propósito de conservación de la biodiversidad o de los recursos naturales o de
los recursos culturales asociados, y además sus objetivos están eminentemente dirigidos hacia una finalidad
puramente recreacional en ambientes transformados por el hombre, como sería el caso de canchas
deportivas o parque públicos dentro de centros urbanos. De esta forma no estimamos conducente
considerar esta denominación como una categoría de manejo para áreas naturales protegidas”
(Biocolombia, 1997).

Por otro lado, otro sector de la doctrina (entre ellos Eugenia Ponce, 2005) sostiene que las áreas de
recreación, tal cual se enuncian en el Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables deben estar
fundadas en estudios ecológicos, y económico-sociales, y tal como ocurre con las demás áreas de manejo
especial, deben ser objeto de una delimitación en cuya área se efectúa el manejo, administración y
protección de los recursos naturales integrados en el área. Distinto es que el objeto que prime en él área de
reserva sea la recreación, lo que no es obstáculo para que en su delimitación se resalten valores naturales y
culturales dignos de conservación y manejo a través de una declaratoria oficial de la autoridad ambiental
competente.

Tras lo expuesto sobre esta categoría y los atributos de conservación resaltados por los demás componentes
de este estudio, se puede prever su impertinencia para el área objeto de estudio.

Áreas protegidas de orden municipal o local

De acuerdo con Ponce (2005), los municipios con fundamento en las competencias constitucionales del
artículo 313 numerales 7 y 9; los numerales 2 y 8 del artículo 65 de la Ley 99 de 1993 y los artículos 12, 13
y 14 de la Ley 388 de 1997, algunos han declarado áreas protegidas del nivel local, a través de acuerdos de
sus concejos municipales que son los que tienen la competencia constitucional para reglamentar los usos
del suelo y dictar normas para la protección del patrimonio ecológico municipal.

Esta misma autora, aclara que el hecho de que un municipio determine en el POT que una parte de su
territorio se considera suelo de protección, tal y como lo determinan los municipios que conforman el
Complejo Cenagoso frente a algunas zonas y cuerpos de agua, ello no constituye en estricto sentido la
declaratoria de un área protegida.

Para que exista declaración de un área protegida municipal, es necesario que se realice la reserva,
alinderamiento y delimitación concreta de la zona protegida, con límites exactos susceptibles de plasmar
en un mapa, tal y como se hará en el presente plan de manejo y que se establezca la categoría bajo la cual
se pretende declarar.

Debido a que no existen aún normas nacionales que regulen la declaración, administración y manejo de
las áreas protegidas por los municipios, ni existe una tipología de carácter nacional, cada municipio declara
áreas con diferentes denominaciones, y por lo general, como es el presente caso, en el mismo acuerdo
municipal en que se hace la Reserva del área se establece a que régimen se somete, es decir, se determinan
que actividades se limitan, fomentan o desestimulan en ella.

Para el área de reserva del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, los municipios que conforman el Complejo,
en caso de que se elijan una categoría de las que se estudian aquí (local), mediante acuerdo del Consejo,

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-22
Distrito de Manejo Integrado

declararán las zona de interés público construyendo con él el respectivo Plan de Manejo, el cual deberá ser
parte integral del mismo, y contener además la delimitación, zonificación y reglamentación de los usos del
suelo con actividades prohibidas, permitidas y restringidas para cada zona, y adjunto a todo ello la
formulación de una serie de proyectos que contribuyen en el largo plazo a consolidar la reserva como tal.

Ponce (2005), concluye que mientras no exista una tipología de categorías municipales, dada por norma
nacional con base en la facultad del estado de intervenir, por mandato de ley, en la explotación de los
recursos naturales y en los usos del suelo para la preservación del ambiente sano (artículo 334
Constitución Política), los municipios pueden perfectamente realizar sus declaraciones utilizando
directamente la habilitación constitucional que tienen para ello, así como las facultades dadas por la Ley
99 y la Ley 388.

“En el evento en que se expida una ley que establezca las categorías municipales de áreas protegidas, los
municipios deben adecuar sus declaraciones a la nueva situación, tal y como lo ordenan los principios del
artículo 63 de la Ley 99, la jerarquía del SINA y la jurisprudencia” (Ponce, 2005).

Lo anterior, debe entenderse sin perjuicio de la declaratoria que haga la Corporación Autónoma Regional
del los Valles del Sinú y San Jorge -CVS- que será norma de carácter regional. Así, los municipios mediante
acuerdo municipal declararán las zonas de humedales, como se describió anteriormente, no en el marco de
un área protegida en sentido estricto, pero dichos actos contribuirán con el logro exitoso de los objetivos
de conservación que, como ya se ha explicado, son de importancia global en tanto se asume el tratado
RAMSAR.

1.1.4 Categoría de Manejo seleccionada, Distrito de manejo integrado de los


recursos naturales

Consagrada esta figura en el artículo 310, se asumió como la más apta para ser aplicada en la zona del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, dadas las condiciones físico bióticas y socioeconómicas de la misma.

El artículo 310 perteneciente al título II, concerniente a las áreas de manejo especial ya aludidas,
específicamente considera los Distritos de Manejo Integrado como unidades de manejo o modelos de
aprovechamiento racional de los recursos naturales:

“Artículo 310º.- Teniendo en cuenta factores ambientales o socio-económicos, podrán crearse distritos de
manejo integrado de recursos naturales renovables, para que constituyan modelos de aprovechamiento
racional.

Dentro de esos distritos se permitirán actividades económicas controladas, investigativas, educativas y


recreativas”.

La figura jurídica denominada Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales (DMI), se
encuentra reglamentada por el Decreto 1974 de 1989 que pasa a ser analizado a continuación.

Decreto 1974 de 1989

Este decreto que reglamenta específicamente el artículo 310 del Decreto - Ley 2811 de 1974, permite su
aplicación al área de reserva, toda vez que los preceptos desarrollados en el mismo se encuadran tanto en
los términos de referencia entregados por La CVS, como en los atributos o características físicas,

1-23
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

hidrológicas, bióticas y socioculturales del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú encontrados durante la fase
descripción del presente Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental.

En su artículo 2º se define el DMI como:

“Un espacio de la biosfera que, por razón de factores ambientales o socioeconómicos, se delimita para que
dentro de los criterios del desarrollo sostenible se ordene, planifique y regule el uso y manejo de los
recursos naturales renovables y las actividades económicas que allí se desarrollen”.

Es pues una institución jurídica que busca el equilibrio entre el uso de los recursos naturales que el
ambiente provee y su perpetuación tanto en niveles de calidad como de cantidad.

Para constituir un área biofísica determinada como Distrito de Manejo Integrado, la norma trae unos
requisitos esenciales en su artículo 5º, los cuales para configurarse deben basarse en un estudio previo de la
zona con una adecuada caracterización biofísica de la misma, lo que se realizó en la fase de descripción y
evaluación del presente estudio. Dichos estudios soportan técnicamente algunos de los requisitos a los que
hace mención dicho artículo. Prescribe el artículo 5º:

“Se establecen los siguientes requisitos para la planificación y delimitación del Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI):

Que posea ecosistemas que representen rasgos naturales inalterados o ecosistemas alterados de especial
singularidad pero susceptibles de recuperación y que beneficien directa o indirectamente a las
comunidades locales o regionales.

Que la oferta ambiental o de recursos dentro del futuro distrito permita organizar prácticas compatibles de
aprovechamiento de los recursos naturales con el propósito de garantizar su conservación y utilización
integrales.

Que exista la factibilidad de mantener las condiciones actuales de los ecosistemas no alterados y la
estabilidad de las zonas para recuperación.

Que ofrezca condiciones para desarrollar de manera continua labores de educación, investigación,
capacitación y divulgación sobre la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y de los recursos
naturales renovables, así como de actividades para la población.

Que incluya, en lo posible espacios con accidentes geográficos, geológicos, paisajísticos de características o
bellezas excepcionales y elementos culturales que ejemplaricen relaciones armónicas en pro del hombre y
la naturaleza.

Que represente, en lo posible, ecosistemas naturales o seminaturales inalterados o con alteraciones que en
su conjunto no superen el 50% del total de su superficie”.

En el artículo 6º de este decreto se inscriben los requisitos y etapas que la autoridad ambiental seguirá en
la delimitación del espacio biótico como DMI que pueden concretarse en los siguientes pasos:

En primer lugar se efectuará un estudio preliminar, el cual debe contener los siguientes temas:

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-24
Distrito de Manejo Integrado

Verificación del cumplimiento total o parcial de los requisitos exigidos por el artículo quinto del presente
Decreto, en el espacio de la biosfera preclasificada para constituirse como Distrito de Manejo Integrado de
los Recursos Naturales Renovables (DMI).

Propuesta de delimitación, ordenamiento territorial y zonificación preliminares.

Análisis y caracterización de la ocupación poblacional y de la tenencia de la tierra en la zona propuesta.

Análisis de los planes Regionales de desarrollo y de los aspectos particulares del Plan Nacional de
Desarrollo que se relacionen con el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables
(DMI) a crearse.

Plan de actividades para el corto plazo que oriente y organice las actividades institucionales y sociales
durante la etapa inmediatamente posterior a la declaración del Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales Renovables (DMI).

Términos de referencia para la formulación del Plan Integral de Manejo, los cuales contemplarán un
estimativo de costos para la elaboración de éste”.

En segundo lugar, se expedirá la Resolución de declaratoria del Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales, procedimiento que como se verá más adelante, compete a la Corporación Autónoma
Regional de los Valles del Sinú y San Jorge - CVS -, por mandato expreso del artículo 31, numeral 16, de la
Ley 99 de 1993.

En tercer y último lugar, la formulación del Plan de Manejo Ambiental.

El artículo 7º define las categorías de ordenamiento territorial que podrá consagrar el Distrito de Manejo
Integrado. Dichas categorías se enuncian en la Tabla 1.2.

Tabla 1.2. Zonificación del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales
Categoría de manejo Definición

Entiéndase por preservación la acción encaminada a garantizar la intangibilidad y la


perpetuación de los recursos naturales dentro de espacios específicos del Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI).
Preservación
Serán espacios de preservación aquellos que contengan bioma o ecosistemas de especial
significación para el país.

Entiéndase por protección la acción encaminada a garantizar la conservación y


mantenimiento de obras, actos o actividades producto de la intervención humana, con
énfasis en sus valores intrínsecos e históricos culturales.
Protección
Serán objeto de protección, entre otras, obras públicas, fronteras, espacios de seguridad y
defensa, territorios indígenas tradicionales, sitios arqueológicos, proyectos lineales, embalses
para la producción de energía o agua para acueductos, espacios para explotaciones mineras.

1-25
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Entiéndase por producción la actividad humana dirigida a generar los bienes y servicios que
requiere el bienestar material y espiritual de la sociedad y que para el Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI), presupone un modelo de
Producción aprovechamiento racional de los recursos naturales en un contexto de desarrollo sostenible.

Para esta categoría se tomarán en cuenta, entre otras las siguientes actividades: Agrícola,
ganadera, minera, forestal, industrial y turística.

Recuperación: Esta categoría puede ser de dos tipos: Para la Preservación y para la Producción.

Para la categoría de recuperación se tomarán en cuenta, entre otros los espacios siguientes: suelos con alto grado de erosión;
suelos que presenten procesos de salinización y solidicidad; aquellos que sufren inundaciones crecientes como producto de
la actividad antropógena; suelos y cuerpos de agua que presentan toxicidades comprobadas suelos y cuerpos de agua que
presentan procesos de contaminación por manejo inadecuado de agroquímicos o por residuos industriales o domésticos;
aquellos afectados por heladas, vendavales, avalanchas y derrumbes; zonas boscosas con ecosistemas altamente degradados
en su fauna, flora y suelo; cuencas en deterioro; cuerpos de agua en proceso de desecamiento y alta sedimentación”.

Recuperación para la Entiéndase por recuperación para la preservación las actividades humanas orientadas al
preservación restablecimiento de las condiciones naturales primigenias de la zona.

Entiéndase por recuperación para la producción las actividades humanas orientadas al


Recuperación para la
restablecimiento de las condiciones naturales que permitan el aprovechamiento sostenible de
producción
los recursos de la zona.

De igual forma se destaca que, de acuerdo con las características propias de cada categoría de
ordenamiento, los requerimientos técnicos y los objetivos propuestos para cada una de ellas, pueden usarse
dentro de una misma zona más de una categoría de ordenamiento.

Así también, es exigente la norma en lo que respecta a “la ubicación de los diferentes tipos de asentamientos
humanos y de la infraestructura necesaria para la actividad antrópica”, pues ante todo, el Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales busca un mayor conocimiento y una mejor administración de los
recursos naturales para el beneficio social y aprovechamiento racional de la comunidad, en este sentido las
categorías de ordenamiento territorial o zonas específicas, deberán tener en cuenta espacios adecuados
para ubicarlos, de tal manera que este proceso coadyuve a los objetivos de conservación y de otro lado
mejoren las condiciones de vida de todos los habitantes.

Los artículos 8º a 13 presentan unos criterios que deberán tenerse en cuenta para la zonificación y
elaboración del DMI, ellos son:

“Artículo 8: Los criterios para determinar la zonificación interna del DMI, serán los siguientes:

Integrar unidades territoriales completas.

Abarcar ecosistemas locales y regionales representativos que permitan el mantenimiento de poblaciones


fiables de flora y fauna, de la diversidad genética y del recurso hídrico.

Integrar comunidades humanas que se caractericen por presentar relaciones conflictivas con el uso de los
recursos naturales.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-26
Distrito de Manejo Integrado

Zonificar el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI), en lo posible, con
límites arcifinios”.

Los cuatro criterios enunciados por la norma fueron tenidos en cuenta en la elaboración de la zonificación
ambiental que en el presente estudio de elaboró para la propuesta de declaratoria del Área de Reserva
como DMI. De los cuatro numerales transcritos, que resuman igual importancia, se destaca el tercero
presentándose como un reto, toda vez que efectivamente el perímetro del Área de Reserva presenta un alto
grado de conflictividad consistente en la acelerada expansión de la frontera agropecuaria y la urbanización
con su consecuente degradación de los recursos naturales por su alta demanda y mal manejo de los
mismos. Sin embargo, en el presente Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental de busca vincular las
personas que hacen parte del problema mediante diferentes programas y proyectos propuestos en la
formulación y hacerlos parte de la solución.

El artículo 10, previene sobre los aspectos mínimos que deberá contener el Plan Integral de Manejo, los
cuales se cumplen en el presente Plan:

“Reseña histórica y justificación.

Diagnóstico socioeconómico y ambiental.

Ordenamiento territorial y zonificación.

Condicionamiento y restricciones para el uso y aprovechamiento de los recursos naturales.

Programas y proyectos a ejecutar.

Presupuesto y Plan de Inversiones.

Esquema institucional de ejecución y coordinación.

Evaluación y seguimiento”.

Prescribe al artículo 13, en razón a que la filosofía y objeto de la figura denominada Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales, consiste en la administración del los recursos naturales dentro de un
área heterogénea con zonas destinadas a: la conservación estricta, a la producción, a la protección del
patrimonio cultural, al ecoturismo, etc., y con miras a que:

“Artículo 13: Los recursos naturales renovables serán aprovechados de conformidad con el presente
Decreto, con las disposiciones del Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección
al Medio Ambiente y normas reglamentarias, prioritariamente con las comunidades humanas asentadas en
el DMI, que de manera armónica con los objetivos, planes y programas del respectivo DMI, lo puedan
hacer, sin perjudicar su ordenamiento territorial y las limitaciones determinadas para el mismo”.

En los artículos 14 a 18 se establecen las competencias para la declaración, alinderación y administración


del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales, que como se verá, pertenecen a las
Corporaciones Autónomas Regionales (y no al INDERENA, conforme a las normas vigentes), y para el
caso específico en la elaboración y declaratoria del Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del

1-27
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, corresponde a La CVS.

De singular importancia es el contenido del artículo 16, pues al interior del área de reserva se hallan
actores sociales que actual y/o potencialmente pueden generar un gran impacto a los objetivos de
conservación pretendidos, actores que se proveen de los distintos bienes y servicios ambientales que ofrece
la zona, y que sin embargo, deben adaptar su accionar a lo dispuesto en el plan de manejo. De igual
manera los proyectos y obras de infraestructura que se planeen deberán acogerse como los anteriores, al
plan de manejo.

No obstante, el Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú no
debe ser un obstáculo al desarrollo económico y social de la zona, todo lo contrario, los estudios
socioeconómicos y ambientales serán la pauta para desarrollar nuevas ideas y para fortalecer los procesos
existentes, siempre y cuando se ejerzan de manera sostenible. La figura denominada Distrito de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales permite sin lugar a dudas la presencia de actores que generen empleo,
riqueza, desarrollo y tecnología, y para ello se establece en cada área de manejo los usos adecuados de tal
forma que las zonas de preservación estricta y las de recuperación para la preservación mantengan esta
vocación, sin presión alguna.

“Artículo 16: En el espacio de la biosfera que corresponda al Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales Renovables (DMI), la entidad administradora podrá prohibir, restringir o condicionar
el desarrollo de actividades que puedan generar contaminación o deterioro del medio ambiente o de los
recursos naturales, de conformidad con las disposiciones legales

Artículo 17: En los Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI) las
instituciones públicas que adelanten o proyecten realizar obras de infraestructura, deberán ceñirse
estrictamente a lo establecido en el Plan Integral de Manejo, sin perjuicio del cumplimiento de las normas
ambientales establecidas por el Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección al
Medio Ambiente y demás normas reglamentarias.”.

Finalmente, el artículo 18 plantea que la zonificación y las restricciones de uso del suelo, deberán ir de la
mano con planes de reubicación de asentamientos y proyectos de reforma agraria que garanticen la
funcionalidad del área protegida y el cumplimiento de los objetivos de conservación. No sobra señalar que
la entidad estatal con esta competencia es el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural INCODER, creado
y reglamentado mediante Decreto 1300 de 2003, y no el INCORA de quien ha recibido sus principales
funciones.

“Artículo 18: El INCORA, conforme al ordenamiento territorial al uso y manejo que se autoricen en la
zonificación y a las limitaciones que se propongan dentro del Plan Integral de Manejo del respectivo
Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI) podrá, según las atribuciones
que le confiere la Ley de Reforma Social Agraria, adelantar los procesos administrativos a que hubiere
lugar, para garantizar el desarrollo armónico y sostenible del respectivo Distrito de Manejo Integrado de
los Recursos Naturales Renovables (DMI)”.

Teniendo en cuenta la categoría de conservación que se estudia, el Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales y en tanto el área tenga en su interior zonas habitadas, éstas serán incluidas en el plan
de manejo como actores de la reserva que se benefician de los bienes y servicios ambientales y a su vez
tienen ciertas restricciones conforme a los usos permitidos y restringidos en cada una de las zonas,

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-28
Distrito de Manejo Integrado

eventualmente la misma población puede actuar como agente de conservación en calidad de veedores de la
gestión ambiental y vigilantes frente al manejo que se haga de los recursos naturales.

En ese sentido se expresan los artículos 21 y 22, que desarrollan y concuerdan lo prescrito en los artículos
337 y 338 del Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables respecto a la participación de las
asociaciones de usuarios de los recursos naturales y las asociaciones de defensa ambiental:

“Artículo 21: Una vez declarado el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables
(DMI) y de conformidad con lo establecido en los artículos 337 y 338 del Decreto Ley 2811 de 1974, la
Defensa Ambiental y de los Recursos Naturales Renovables del Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales Renovables (DMI) y de diferentes formas asociativas de éste, para el aprovechamiento
de los recursos naturales renovables y para el ejercicio de las actividades reguladas en el Código de los
Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente y sus decretos reglamentarios.
Igualmente, con el mismo fin, se fortalecerán las formas asociativas preexistentes”.

Tal como se verá más adelante, la administración del área de reserva conforme a la categoría de Distrito de
Manejo Integrado de los Recursos Naturales, corresponde a la Corporación Autónoma Regional de los
Valles del Sinú y San Jorge -CVS-, sin embargo, de las normas jurídicas ambientales referenciadas atrás, se
desprende que la protección de los recursos naturales corresponde a todos, y en ese sentido la gestión y
ejecución de proyectos encaminados a la realización de los objetivos de conservación debe promoverse
entre todos los actores sociales. En ese sentido debe interpretarse el artículo 22 del decreto reglamentario
de los DMI:

Artículo 22: Las organizaciones de que trata el artículo anterior, deberán inscribirse una vez constituidas
ante la Entidad Administradora, suministrando la siguiente información y documentos:

1. Nombre, identificación y domicilio.

2. Certificación de la personería jurídica.

3. Relación de los miembros o socios.

4. Actividad que realiza.

5. Lugar de operaciones de la asociación, cooperativa o empresa comunitaria.

6. Copia del Acta de Constitución y de los Estatutos”.

Debe entenderse que la labor de comunicación y de socialización con las comunidades asentadas en el área
de reserva no se agota con la exposición de motivos y las características del área protegida. Debe alentarse
en los usuarios la capacidad organizativa y de trabajo en equipo, la constante capacitación en todos los
ámbitos y la participación ciudadana ante las decisiones administrativas que puedan afectarlos a ellos
individualmente considerados, o a la comunidad cuando se vulneran sus derechos colectivos y del
ambiente. La norma no cierra su accionar a las asociaciones de usuarios de los recursos naturales y las
asociaciones de defensa ambiental, sino que permite la participación de otras organizaciones tales como
Juntas de Acción Comunal, Cooperativas, etc.

Finalmente, los artículos 23 a 29 establecen el régimen de prohibiciones y sanciones tanto generales

1-29
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

(remitiéndose al Código Nacional de los Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio


Ambiente), como particulares de esta institución jurídica, tales como: ejecutar obras de infraestructura
física sin sujetarse a las previsiones técnicas establecidas, ejecutar labores que contravengan el plan de
actividades para el corto plazo, el plan integral de manejo o demás disposiciones dictadas por la entidad
que administra el Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales.

1.2 Del avance en los requisitos y etapas en el proceso de la declaratoria del DMI

Como se menciono anteriormente, el Decreto 1974 de 1989 se establece los pasos a seguir en la
delimitación y posterior declaratoria de un DMI, de los cuales en el presente estudio se ha avanzado en las
tres fases, quedando pendiente la declaratoria por parte de la CVS. A continuación se detalla los avances
en cada una de las fases.

1.2.1 Fase uno: Estudio preliminar

Según lo establecido en el Decreto 1974 de 1989, este estudio debe contener los siguientes temas:

Verificación del cumplimiento de los requisitos

Se refiere a la verificación del cumplimiento total o parcial de los requisitos exigidos por el artículo quinto
del Decreto 1974 de 1989, en el espacio de la biosfera preclasificada para constituirse como Distrito de
Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI). Los cuales se establecen en el artículo 5 de
dicho Decreto. A estos se les verifico el cumplimiento como a continuación se explica:

Que posea ecosistemas que representen rasgos naturales inalterados o ecosistemas alterados de especial
singularidad pero susceptibles de recuperación y que beneficien directa o indirectamente a las
comunidades locales o regionales.

Actualmente no se puede hablar de rasgos naturales inalterados en el Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
dado el grado de afectación del sistema por los factores antrópicos, pero si se puede decir que es un
ecosistema de especial singularidad por el hechos de ser un humedal y por el reconocimiento que ha nivel
mundial se le viene dando a estos ecosistemas por las funciones que realizan. Concretamente el Complejo
Cenagoso del Bajo Sinú cumple funciones de regulación de caudales pico del río Sinú amortiguando el
impacto de las inundaciones ocasionadas por el mismo a una extensa región localizada entre la cuenca
media y bajo del Sinú. Además un alto porcentaje de la población de los municipios de Lorica, Chima,
Momil, Purísima y Cotorra, derivan su sustento de los bienes y servicios que el ecosistema les oferta,
principalmente en lo que respecta a pesca, suelos para agricultura y pastoreo, y caza. En el numeral de
Bienes y servicios de la fase de Descripción del presente estudios se hace una amplia descripción de los
bienes y servicios que ofrece el humedal, lo cual hace de éste un ecosistema estratégico en el contexto
regional.

Que la oferta ambiental o de recursos dentro del futuro distrito permita organizar prácticas compatibles de
aprovechamiento de los recursos naturales con el propósito de garantizar su conservación y utilización
integrales.

Según el análisis realizado en el presente estudio, el sistema en su conjunto se encuentra en un grado de


perturbación denominado en la metodología utilizada para evaluarlo de Deterioro, con algunos
componentes mas perturbados, es decir, Degradados y otros como es el caso del agua menos perturbados,

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-30
Distrito de Manejo Integrado

Alterados. En conjunto el sistema aún ofrece posibilidades de rehabilitación para su posterior


conservación a través del control de los factores de perturbación y uso y manejo adecuado de los recursos
naturales.

Que exista la factibilidad de mantener las condiciones actuales de los ecosistemas no alterados y la
estabilidad de las zonas para recuperación.

Las condiciones menos alteradas la presentan los cuerpos de agua permanentes localizados en la zona
norte al interior del Complejo, los cuales por su localización ofrecen grandes posibilidades de mantener las
condiciones actuales a través de la reglamentación de uso y manejo y el compromiso de los pescadores,
pues a éstos solo se llega a pescar cuando el recurso de agota en los cuerpos de agua que rodea, ya que estos
últimos están más cercanos a los centros poblados.

En lo que respecta a la estabilidad de las zonas propuestas para recuperación, ésta depende en gran medida
de la voluntad política de la CVS y los municipios en los cuales se localizan estas zonas al igual que del
compromiso que se logre por parte de las comunidades allí asentadas.

Que ofrezca condiciones para desarrollar de manera continua labores de educación, investigación,
capacitación y divulgación sobre la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y de los recursos
naturales renovables, así como de actividades para la población.

El Complejo Cenagoso es en sí por su belleza escénica, la complejidad de los procesos entre sus
componentes, las funciones que cumple como ecosistema y los productos que genera, es un aula abierta
para la adquisición de conocimiento, la formación, la educación y para ganar sentido de partencia.

Que incluya, en lo posible espacios con accidentes geográficos, geológicos, paisajísticos de características o
bellezas excepcionales y elementos culturales que ejemplaricen relaciones armónicas en pro del hombre y
la naturaleza.

Como elemento cultural que sea ejemplo de relaciones armónicas entre el hombre y la naturaleza, está la
cultura de los Zenúes, quienes en los valles bajos de los ríos Sinú y San Jorge desarrollaron un sistema
generalizado de control de aguas por medio de una extensa red de canales artificiales, orientados hacia un
eje mayor de drenaje localizado a lo largo del límite de las depresiones con las sabanas y atravesando de
norte a sur las zonas cenagosas, las aguas se encauzaban en su búsqueda de salida al mar. Probables
vestigios de estos asentamientos, se observan en el municipio de Chimá al interior de la ciénaga del mismo
nombre, en el sitio llamado la isla.

Por otra parte está la convivencia que históricamente se ha dado entre los pobladores y el medio natural,
adaptándose los primeros a los ciclos hidrológicos del sistema, explotando los recursos naturales según la
época en la que se éste, cultivos y pastoreo en verano, pesca en invierno. El problema surge cuando la
explotación que se hace a los recursos naturales deja de ser de subsistencia y se inicia una fase de
sobreexplotación de los mismos con sus consecuentes prácticas extractivas, inadecuadas.

Que represente, en lo posible, ecosistemas naturales o seminaturales inalterados o con alteraciones que en
su conjunto no superen el 50% del total de su superficie”.

Este requisito se cumple parcialmente, ya que la zona que se considera menos alterada, como ya se dijo,
son los cuerpos de agua permanentes que solo ocupan el 31 km2 equivalente aproximadamente al 9% del

1-31
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

total de la superficie del área propuesta como DMI.

Propuesta de delimitación, ordenamiento territorial y zonificación preliminares

La delimitación del DMI

Desde el punto de vista geomorfológico el denominado Complejo Cenagoso del Bajo Sinú constituye la
zona más deprimida de una unidad de carácter fluvio-lacustre construida por los aportes de agua y
sedimentos principalmente del río Sinú y el caño Aguas Prietas con una superficie aproximada de 420,13
km2, considerada como el área que garantiza en el tiempo la dinámica hídrica del sistema y por tal razón es
la propuesta como DMI al cual se le adiciona el área de amortiguación. El DMI como tal está limitado por
el área actualmente inundable comprendida, al norte, entre la ciénaga de Juan Lara, continúa bordeando
las cabeceras de Lorica, San Sebastián, Los Corrales, Purísima y Momil; al oriente comprende las zonas
inundables de los cuerpos de agua de Momil y Sapal y se sigue hacia el sur por la zona inundable hasta la
cabecera municipal de Chimá, Sitio Viejo, Arache, Corozalito y Punta de Yañez, donde bordea las zonas
bajas de Catabre hasta encontrar el Dren Berástegui, continua bordeando las antiguas zonas inundables
del municipio de Chimá y San Pelayo, al sur, pasando por parte de los corregimientos del Pimiental, Las
Arepas y el Sabanal; comprende además las zonas agrícolas del municipio de Cotorra aledañas a las zonas
inundables ubicadas entre la cabecera municipal y la vereda de Sabanal, pasando a predios de Lorica
incluyendo la cabecera de la vereda los Monos y sus respectivos caseríos Carito, Recula y la Peinada,
además de la antigua ciénaga de La Reinosa y la zona inundable de la palma al costado oriental de la vía
Cereté - Lorica en sentido Sur-Norte hasta encontrar la cabecera Urbana del municipio de Lorica.

La propuesta de zonificación

El proceso de zonificación del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, estuvo conformado por el desarrollo de
actividades técnicas, la aplicación de criterios ambientales, la identificación de las áreas que harán parte del
Distrito de Manejo Integrado y la concertación con las comunidades locales.

Las actividades técnicas están vinculadas al proceso de actualización y generación de la cartográfica


temática, incluyendo la recolección y evaluación de la información existente y la obtenida en la etapa de
Caracterización, la interpretación de fotografías aéreas e imágenes de satélite y la comprobación
cartográfica en campo.

Para la zonificación se hace dos propuestas una en términos de la Resolución 196 de febrero de 2006 y
otra según el Decreto 1974 de 1989 con el fin de cumplir con el presente paso en el proceso de
declaratoria del DMI.

Con el conocimiento de las características ecológicas documentadas en la etapa de Caracterización y de las


cuales fueron evaluados los bienes, servicios y el estado de alteración del Complejo Cenagoso, se
identificaron las áreas de especial significancia ambiental, las áreas que se encuentran con alto riesgo de
degradación y las zonas con aptitudes para desarrollar actividades productivas. Las cuales definen las áreas
de manejo del DMI.

Luego de haber identificado y definido las áreas de manejo, se establecieron para cada una, los usos y las
restricciones, de acuerdo con las siguientes definiciones, adoptadas de la Resolución 196 de Febrero de
2006.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-32
Distrito de Manejo Integrado

Uso Principal: Uso deseable cuyo aprovechamiento corresponde a la función específica del área y ofrece
las mejores ventajas o la mayor eficiencia desde los puntos de vista ecológico, económico y social.

Usos Compatibles: Son aquellos que no se oponen al principal y concuerdan con la potencialidad, la
productividad y demás recursos naturales conexos.

Usos Condicionados: Aquellos que por presentar algún grado de incompatibilidad con el uso principal y
ciertos riesgos ambientales previsibles y controlables para la protección de los recursos naturales del
humedal están supeditados a permisos y/o autorizaciones previas y a condicionamientos específicos de
manejo.

Usos Prohibidos: Aquellos incompatibles con el uso principal del área en particular y con los propósitos
de conservación ambiental y/o manejo. Entrañan graves riesgos de tipo ecológico y/o para la salud y la
seguridad de la población.

En la Figura 1.1, se muestran las áreas de manejo definidas en la presente zonificación y en la Tabla
1.3adicionalmente se presentan usos que en cada una de ellas se pueden realizar. Las Categorías de
Ordenamiento Territorial del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI),
corresponden a las establecidas en el Decreto 1974 de 1989, las cuales son:

ƒ Áreas de Protección.

ƒ Áreas de Producción.

ƒ Áreas de recuperación para la producción.

ƒ Áreas de recuperación para la preservación.

ƒ Área de amortiguación.

La zona de amortiguación es una zona alrededor del Complejo Cenagoso que tiene la función como su
nombre lo indica de amortiguar los impactos generados sobre el sistema, por tanto las acciones que se
realicen es esta zona están dirigidas a:

ƒ Servir de transición entre las áreas de manejo definidas en el Distrito de Manejo Integrado y el resto
del territorio.

ƒ Mitigar los impactos ambientales producidos por causas naturales o actividades humanas, en cualquier
parte el exterior del Distrito de Manejo Integrado.

ƒ Garantizar el desarrollo sostenible de las poblaciones circundantes al Complejo Cenagoso, principales


actores del manejo del humedal, permitiendo actividades agropecuarias y extractivas de regular
intensidad.

ƒ Realizar acciones para mejorar las condiciones de los afluentes del Complejo Cenagoso.

ƒ Suministrar elementos del hábitat para organismos no acuáticos que viven cerca del Complejo

1-33
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Cenagoso.

ƒ Servir de barrera al crecimiento descontrolado de la urbanización.

Figura 1.1. Zonificación propuesta para el DMI.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-34
Distrito de Manejo Integrado

Tabla 1.3. Propuesta de zonificación para el DMI


Tipos de usos
Categoría de
Localización
manejo
Principal Compatibles Condicionado Prohibidos

Áreas de Cuerpos de agua


Protección. permanentes, que deben ser
protegidos para garantizar en
un futuro la actividad de la
pesca por se un valor
histórico y cultural que tiene
el Complejo Cenagoso.
Algunos de los cuerpos de
agua que conformarían las
Áreas de Protección son: Transporte y Pesca de tallas pequeñas.
Ecoturismo de baja
densidad.
Ciénagas Catañuelo, El Artes de pesca
Área de Protección Caracolí, El Explayado, El inadecuadas.
del Recurso Íctico Guamal, El Sabanal, El Obtención de
(65.08 km²). Garzal, Hoyo León, Las macrófitas en
Caza Deportiva.
Espuelas, Las Icoteas, Las pequeñas
Lamas, Los Caballos, Los cantidades.
La caza del manatí y
Galápagos, Massí, Román,
Pesca y caza demás especies en vía de
Barbú, Since y el Sapal de Pesca de
Protección con fines extinción.
Momil; los charcos Cruzado, subsistencia.
Del Otro Lado, El Higo, El investigativos.
Moreno, Higo Grande, La Vertimiento de aguas
Caza de
Jaima, Largo, Las Babillas, contaminadas.
subsistencia.
Las Garzas, Los Cascarrones,
Miel, Palo Alto, Parraguá, Vertimientos de residuos
Educación
Rabón, Tolete, Vellojín, sólidos.
dirigida.
Zuná y La Peinada; los pozos
Bajaguá, De los Indios, El La tala
Bongo y La Barranca. Reforestación con
fines de
protección. La quema

Áreas de protección
Caños principales que se
de los caños (10,32
deben proteger para
km²).
garantizar el transporte, la
dilución y las conexiones de
los cuerpos de agua. Estos
son: Aguas Prietas, El Bugre,
El Espino, Cotorra.

1-35
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

Tipos de usos
Categoría de
Localización
manejo
Principal Compatibles Condicionado Prohibidos

Áreas de Ganadería intensiva y


Producción. extensiva al interior del
Zonas desecadas por el
área de inundación.
proceso de adecuación de Según la
Zonas no tierras, susceptibles a destinación:
inundadas, ciénagas inundación. Uso residencial
y charcos que por permanente al interior
sus condiciones y Agricultura no del área de inundación.
Zonas secas durante el tecnificada con
uso tradicional son
período de aguas bajas, Según la producción limpia.
destinadas para la Caza Deportiva.
aledañas a los centros destinación es
obtención de los
poblados o de fácil acceso, agrícola, acuícola
bienes y servicios Agricultura
aprovechables para la y en las zonas La caza del manatí y
que garantizan la tecnificada con
agricultura. externas al área demás especies en vía de
subsistencia de la restricciones, en las
actual de extinción.
población. zonas externas al
Cuerpos de agua, que por su inundación, el área de inundación
calidad y permanencia uso Vertimiento de aguas
Zonas de agrosilvopastoril.
soportan la explotación contaminadas.
producción Cultivos de peces
acuícola las ciénagas de
sostenible recurso
Guartinaja, Momil y María Vertimientos de residuos
íctico (7,55 km²). Zoocriaderos.
Abajo. sólidos.
Zonas de
producción La reforestación.
Zonas aptas para La tala
agropecuaria
zoocriaderos.
sostenible (103,61
km²). La quema

Ganadería extensiva e
intensiva.

Agricultura.
Áreas de
recuperación para
la producción. Cuerpos de agua receptores Recreación y turismo.
de cargas contaminantes que
por su alto grado Caza Deportiva.
Áreas y cuerpos de perturbación requieren de Uso
agua que se acciones de recuperación, los agrosilvopastoril
encuentran cuales están localizados en la La caza del manatí y
Recuperación
degradados y son zona sur del CCBS. demás especies en vía de
para la Investigación para
destinados para la extinción.
producción. la recuperación.
recuperación con el
fin de garantizar en Suelos degradados que
requieren acciones de Vertimiento de aguas
un futuro la La reforestación
recuperación, comprende la contaminadas.
producción de
bienes y servicios. zona este y sur oriente del
CCBS. Vertimientos de residuos
2
sólidos.
(204,68 km ).
La tala

La quema

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-36
Distrito de Manejo Integrado

Tipos de usos
Categoría de
Localización
manejo
Principal Compatibles Condicionado Prohibidos

Áreas de
recuperación para
la preservación.
La pesca.

Zonas que son


La agricultura.
destinadas a la
protección como
reserva para La ganadería.
garantizar en el
futuro la Investigación para El transporte.
Zonas aledañas a relictos de
producción de la recuperación.
Bosque.
bienes y servicios. Caza Deportiva.
Repoblamiento de
Cuerpos de agua destinados
Áreas de especies faunísticas
a mantener la base Recuperación La caza del manatí y
recuperación para y florísticas
productiva del sistema, para la demás especies en vía de
la preservación de respaldado en
como las ciénagas La preservación. extinción.
la función investigaciones
Doncella, El Quemao, Los
ecosistémica del científicas.
Chorrillos. Vertimiento de aguas
bosque (12,72 km2).
Establecimiento de contaminadas.
banco de peces
Vertimientos de residuos
sólidos.
Zonas de
recuperación para
La tala
la preservación del
recurso íctico
(16,71 km2). La quema

Área de
amortiguación.
(370,87 km2).
Producción
Estas áreas están definidas agrícola
alrededor del Complejo tecnificada y
Cenagoso y de las zonas limpia.
Faja perimetral susceptibles a inundación; La tala
alrededor de la zona estarán limitadas por
Sistemas
delimitada como accidentes geográficos e La quema
silvopastoriles.
DMI que cumple indicadores físicos como
las funciones de carreteras.
Urbanización
amortiguar los
planificada.
impactos sobre el
área protegida.

Análisis y caracterización de la ocupación poblacional y de la tenencia de la tierra en


la zona propuesta.

En la fase de Descripción del presente estudio se realizó la caracterización de la ocupación poblacional de

1-37
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

la cuenca hidrográfica del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú y de la zona delimitada como DMI, lo cual
quedo consignado en el capítulo de Aspectos Socioeconómicos. Igualmente se hizo el análisis de tenencia
de la tierra de la zona enmarcado en el contexto de la cuenca (Aspectos Generales). Razón por lo cual este
requisito se considera cumplido en el presente estudio.

Adicionalmente a lo anterior y considerando la grave problemática de tenencia de la tierra que se presenta


en la zona, el hecho que gran parte de la misma está ocupada y que sus dueños tienen acceso a ésta a través
de alguna forma de tenencia, y que la zonificación del DMI, tal como lo prevé el Decreto 1974 de 1989,
implica que dicha propiedad se afecta a un uso público de conservación y por tanto en ellas se ejercerán
sólo actividades que lleven al cumplimiento de este objetivo, permitiéndose sólo en algunos casos otros
usos, siempre que estos sean compatibles con los objetivos de conservación del presente Plan de Manejo
Ambiental y de las mismas áreas de manejo propuestas en dicha zonificación como a continuación se
especifica, se realizó en el presente estudio un análisis jurídico de los predios que se consideran que
tendrán un mayo grado de afectación:

De las zonas presentadas en la Tabla 1.3, la que produce una mayor afectación al suelo para su uso público
lo constituye la de Recuperación para la Preservación, en tanto su uso principal y sus compatibles riñen
decididamente con cualquier actividad productiva, extractiva o de servicios (como el transporte).

En segunda instancia, se presenta la zona denominada de Protección en la cual no se permite ninguna


actividad extractiva y donde podrían realizarse actividades de investigación, repoblamiento de especies de
fauna y flora y el establecimiento de un banco de peces. Así pues al igual que la zona anterior, el uso al que
se encuentra afectado es incompatible con actividades productivas, extractivas o de transporte las cuales se
señalan como prohibidas en el Plan de Manejo Ambiental.

En tercer lugar está la zona denominada de Recuperación para la Producción, sobre ella se dirigirán
actividades orientadas al restablecimiento de las condiciones naturales que permitan el aprovechamiento
sostenible de los recursos de la zona, de esa manera no sólo se podrá recuperar extensiones de tierra para el
beneficio humano, sino que se reducirá la presión sobre áreas que podrán destinarse a los usos para los
cuales tengan vocación. En este sentido, las restricciones sobre el uso del suelo se dirigen a impedir la
ganadería extensiva e intensiva, la agricultura intensiva y el turismo en cualquiera de sus modalidades.

En cuarto lugar se ubican las zonas de Producción. En dichas zonas la afectación al uso del suelo se dirige a
que ambos tipos de producción se efectúen en el marco de la sostenibilidad ambiental, en este sentido las
actividades productivas de estas zonas se adecuarán a lo dispuesto en el Plan de Manejo Ambiental.

En último lugar se encuentra la zona de amortiguación. Aunque la franja o área de amortiguación se


encuentra al borde de la delimitación zonificada del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos
Naturales, los predios que se encuentren en ella deberán realizar actividades y producir bienes y servicios
según lo prescrito en el Plan de Manejo Ambiental, pues dicho territorio se encuentra igualmente afectado
a un uso público de conservación tal y como se enunció para las demás zonas, obedeciendo a los objetivos
de conservación planteados.

La declaratoria como Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales del área de reserva del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú y su destinación como bien de uso público implica necesariamente por
parte del Estado la adquisición de algunos predios, toda vez que algunos de ellos pueden estar localizados
en áreas o zonas de especial importancia ecológica y estratégica, y por ende debe asegurarse jurídica y
políticamente la realización de sus funciones y la consecución de los objetivos del área a declararse.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-38
Distrito de Manejo Integrado

Si bien el sistema de humedales objeto de estudio, en el concierto internacional (como ya se describió en el


componente jurídico) podría y debería protegerse mediante una categoría de manejo de carácter estricto
(es decir, que restringiera en mayor medida el uso del suelo), y por lo tanto tras su declaratoria el Estado
debería buscar el restablecimiento de las funciones ecológicas, todo ello en detrimento de las personas que
lo habitan (las cuales deberían ser adecuadamente reubicadas en suelos igualmente productivos elevando
proporcionalmente su calidad de vida), no se ignora que en el Estado colombiano acaecen una serie de
coyunturas conflictivas (tales como orden público alterado, desarraigo, desplazamientos forzados,
incapacidad técnica y financiera de las autoridades ambientales, entre otras) que le impediría obrar en esta
dirección. Sin embargo, se resalta que la Corporación Autónoma Regional del los Valles del Sinú y San
Jorge -CVS- a pesar de todo ello mantenga su voluntad política y administrativa de concentrar en el área
acciones de conservación y manejo. Es por ello que se escogió la categoría de manejo aludida, no
ignorando los graves problemas sociales que se producirían en caso de restringir aún más la propiedad con
categorías más estrictas.

En consecuencia con lo anterior, se hizo una revisión del listado de predios que integran el área protegida
del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, listado que fue suministrado por la oficina Catastral
correspondiente al IGAC, con sede en Montería. Dicho listado fue cotejado con la información primaria
(encuestas) y con el mapa de zonificación con el fin de establecer los predios que integrarían cada una de
las zonas establecidas en la misma.

Del ejercicio anterior derivó el estudio de títulos de las zonas calificadas como “prioritarias”, que
corresponde a las zonas de Recuperación para la Preservación y las de Protección (en este orden de
jerarquía o prioridad), donde el presente estudio pretende clarificar el estado jurídico de los predios,
estableciendo algunos datos que permitan al proceso de adquisición, expropiación y/o restitución (en los
dos primeros casos si el titular es dueño, o en el tercer caso si por el contrario es mero poseedor),
efectuarse de manera rápida, eficiente y segura.

Zona de Recuperación para la Preservación: Según el Decreto 1974 de 1989, la zona de Recuperación
para la Preservación se define como aquella donde las actividades humanas están orientadas al
restablecimiento de las condiciones naturales primigenias de la zona (artículo 7º, numeral 4º).

Para el cumplimiento de este fin, se recomienda a la Corporación Autónoma Regional del los Valles del
Sinú y San Jorge -CVS- la adquisición de los predios listados en el Anexo A.1, bien sea por compra directa,
expropiación y/o restitución.

Zona de Protección: En cuanto a la zona de Protección el decreto 1974 de 1989 afirma que sobre ella se
dirigirán acciones encaminadas a garantizar la conservación y mantenimiento de obras, actos o actividades
producto de la intervención humana, con énfasis en sus valores intrínsecos e históricos culturales (artículo
7º, numeral 2º).

Para el cumplimiento de este objetivo, la Corporación Autónoma Regional del los Valles del Sinú y San
Jorge -CVS- deberá adquirir los predios listados en el Anexo A.2, bien sea por compra directa,
expropiación y/o restitución.

Estrategias de manejo con los predios

Una vez identificados los predios que son susceptible para dar cumplimiento a los objetivo de cada
categoría de manejo, resulta útil hacer referencia a los preceptos normativos que indican los requisitos y

1-39
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

procedimientos que deben seguirse para efectuar el proceso de compra o expropiación cuando fuere el
caso. En primer lugar se enunciará el artículo 31 de la Ley 99 de 1993, respecto a las funciones y
competencia de la Corporación Autónoma Regional del los Valles del Sinú y San Jorge -CVS-, en el
contexto de la declaratoria del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales área de reserva del
complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

“Artículo 31.- Funciones. Las Corporaciones Autónomas Regionales ejercerán las siguientes funciones:

(…)

Adquirir bienes de propiedad privada y los patrimoniales de las entidades de derecho público y adelantar
ante el juez competente la expropiación de bienes, una vez surtida la etapa de negociación directa, cuando
ello sea necesario para el cumplimiento de sus funciones o para la ejecución de obras o proyectos
requeridos para el cumplimiento de las mismas, e imponer las servidumbres a que haya lugar, conforme a
la ley”.

En efecto, es clara la norma y su aplicación al caso concreto en el sentido de que las áreas definidas en el
Plan de Manejo Ambiental como prioritarias y susceptibles de ser adquiridas, deben serlo a efectos
complementar otras acciones de manejo de tipo técnico, que lleven al fin común de dar un adecuado uso a
las zonas que conforman el DMI.

Como se ha venido diciendo en los componentes técnicos que integran el presente informe, la declaratoria
del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales del área de reserva del Complejo Cenagoso del
Bajo Sinú, se establece “por razón de factores ambientales y socioeconómicos, delimitado para que dentro de los
criterios del desarrollo sostenible se ordene, planifique y regule el uso y manejo de los recursos naturales renovables y las
actividades económicas que allí se desarrollen” (definición del Distrito de Manejo Integrado de los Recursos
Naturales). Es por ello que en aplicación del artículo 108 de la Ley 99 de 1993, se presentaron a
consideración de la Corporación los predios que el equipo técnico consideró de alto interés estratégico. Al
respecto dice el artículo 108:

“Artículo 108.- Adquisición por la Nación de Áreas o Ecosistemas de Interés Estratégico para la
Conservación de los Recursos Naturales. Las Corporaciones Autónomas Regionales en coordinación y con
el apoyo de las entidades territoriales adelantarán los planes de cofinanciación necesarios para adquirir
áreas o ecosistemas estratégicos para la conservación, preservación, y recuperación de los recursos
naturales.

La definición de estas áreas y los procesos de adquisición, conservación y administración deberán hacerse
con la activa participación de la sociedad civil”.

Los procedimientos para compra o expropiación cuando fuere el caso, están establecidas en la Ley 160 de
1994. Respecto al interés común o utilidad pública en razón al patrimonio natural y ecológico que
presenta la zona, es pertinente citar lo dispuesto en el artículo 31:

“CAPITULO VI

Adquisición de tierras por el INCORA

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-40
Distrito de Manejo Integrado

ARTICULO 31. Son motivos de interés social y de utilidad pública para la adquisición y expropiación de
bienes rurales de propiedad privada, o los que formen parte del patrimonio de entidades de derecho
público los definidos en los ordinales segundo, tercero y quinto del artículo 1o. de la presente [Link]
consecuencia, podrá el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (hoy INCODER3) adquirir mediante
negociación directa tierras o mejoras, o decretar su expropiación, con el objeto de dar cumplimiento a los
fines de interés social y utilidad pública definidos en esta Ley, en los siguientes casos:

(…)

3. Con el objeto de reubicar a los propietarios u ocupantes de zonas que deban someterse a un manejo
especial o que sean de interés ecológico.

El INCORA adelantará los respectivos programas de adquisición de tierras y mejoras en coordinación con
el Ministerio del Medio Ambiente o la Corporación Autónoma Regional correspondiente, dando
preferencia a los ocupantes de tierras que se hallen sometidas al régimen de reserva forestal, de manejo
especial o interés ecológico, o las situadas en las áreas que conforman el sistema de Parques Nacionales
Naturales.

(…)”.

Respecto a los predios que ya fueron adjudicados por el INCORA, el INCODER deberá readquirirlos en
los términos del artículo 40 de la Ley 160 de 1994, y a su vez dar aplicación al artículo 74 de la misma Ley
que prescribe:

“ARTÍCULO 74.- En caso de ocupación indebida de tierras baldías o que no puedan ser adjudicables, el
Instituto ordenará la restitución de las extensiones indebidamente ocupadas, previa citación personal del
ocupante o de quien se pretenda dueño, o en la forma prevista en el artículo 318 del Código de
Procedimiento Civil. Al efecto, el Decreto reglamentario establecerá el procedimiento que habrá de
seguirse con audiencia del ocupante o de quien se pretenda dueño. Las autoridades de policía están en la
obligación de prestar su concurso para que la restitución se haga efectiva.

PARÁGRAFO 1o.- En la providencia que ordena la restitución se tomarán las determinaciones que
correspondan en relación con las mejoras. Si el ocupante o quien se pretenda dueño puede considerarse
como poseedor de buena fe conforme a la presunción de la ley civil, se procederá a la negociación o
expropiación de las mejoras.

PARÁGRAFO 2o.- No podrá alegarse derecho para la adjudicación de un baldío, cuando se demuestre
que el peticionario deriva su ocupación, del fraccionamiento de los terrenos u otro medio semejante,

3Según al artículo 24 del Decreto 1300 de 2003, todas las referencias que hagan las disposiciones legales vigentes al Instituto Colombiano
de la Reforma Agraria, INCORA, deben entenderse referidas al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, INCODER.

1-41
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

efectuado por personas que los hayan tenido indebidamente, o cuando se tratare de tierras que tuvieren la
calidad de inadjudicables”.

En cuanto al Decreto Reglamentario 2663 de 1994, en el artículo 1º se asigna como competencia al


INCORA (hoy INCODER) lo siguiente:

“ARTÍCULO 1º.- Competencia. En cumplimiento de las funciones consagradas en los numerales 15 y 16


del artículo 12 de la Ley 160 de 1994, el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria adelantará de oficio
o a solicitud de los procuradores agrarios, de las comunidades campesinas, indígenas o negras, o de las
entidades públicas correspondientes, los siguientes procedimientos administrativos

(…)

2. Delimitar o deslindar las tierras pertenecientes a la Nación, de las de propiedad privada de los
particulares, en los eventos previstos en este Decreto y en las leyes vigentes, y en especial, cuando hayan
quedado al descubierto por desecación provocada o artificial de lagos, lagunas, ríos, ciénagas o depósitos
naturales de agua”.

Para el procedimiento de deslinde, el decreto citado hace las siguientes definiciones:

“Playones comunales. Los terrenos baldíos que periódicamente se inundan con las aguas de las ciénagas
que los forman, o con las de los ríos en sus avenidas, los cuales han venido siendo ocupados
tradicionalmente y en forma común por los vecinos del lugar.

(…)

Playones nacionales. Los terrenos baldíos que periódicamente se inundan a consecuencia del mar de leva
y de las avenidas de los ríos, lagos, lagunas y ciénagas.

(…)

Madrevieja. Es un trayecto del antiguo cauce de un ríodonde éste dejó de fluir por cambio del curso del
mismo, que por lo general tiene forma semicircular y su evolución está en función de la dinámica
hidráulica del mismo río.

(…)

Terreno desecado artificialmente. Se denomina así el lecho o cauce de lagos, ríos, ciénagas o depósitos
naturales de agua que quedan al descubierto permanentemente, como consecuencia de cualquier obra o
acción del hombre”.

Además agrega en el artículo 20 lo siguiente:

“ARTÍCULO 20.- Objeto. Serán objeto del procedimiento de delimitación o deslinde, entre otros, los
siguientes bienes de propiedad nacional:

(…)

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-42
Distrito de Manejo Integrado

8. Las islas, playones y madreviejas desecadas de los ríos, lagos, lagunas y ciénagas de propiedad nacional a
que hace referencia el inciso 5o. del Artículo 69 de la Ley 160 de 1994.

(…)

10. Los lagos, ciénagas, lagunas y pantanos de propiedad nacional.

11. Las tierras recuperadas o desecadas por medios artificiales y otras causas, cuyo dominio no corresponda
por accesión u otro título a particulares”.

El mismo decreto, que en su título VI reglamenta el uso de Playones y Sabanas Comunales dispone en los
artículos 35 y siguientes:

“ARTÍCULO 35.- Reserva de terrenos comunales. Constituyen reserva territorial del Estado todos los
playones y sabanas comunales existentes en el país, cuyos terrenos y usos correspondan a las características
y definiciones señaladas en las normas vigentes y el presente Decreto.

ARTÍCULO 36.- Prohibiciones. Se presume legalmente que todos los playones y sabanas comunales son
terrenos de la Nación, mientras no se acredite mejor derecho por parte deterceros. En consecuencia,
queda prohibido todo cerramiento u obstrucción de estos terrenos mediante la construcción de cercas,
diques, canales y, en general, con obras que tiendan a impedir su aprovechamiento en forma comunitaria
por los vecinos del lugar.

ARTÍCULO 37.- Inadjudicabilidad de los playones y sabanas comunales. Los playones o sabanas
comunales no son adjudicables, pero en las regulaciones que dicte el Instituto deberán determinarse las
áreas que pueden ser objeto de ocupación individual, por campesinos o pescadores de escasos recursos de
la zona, para su explotación con cultivos de pancoger.

ARTÍCULO 38.- Juntas de defensa de terrenos comunales. En cada uno de los municipios donde existan
playones y sabanas comunales funcionará una Junta de Defensa de Terrenos Comunales, integrada por el
alcalde Municipal, el Personero, un representante del Concejo Municipal elegido de su seno y dos
representantes de los usuarios, elegidos por ellos mismos y por mayoría de votos de los que concurran a la
reunión que para el efecto convocará el alcalde municipal y el funcionario que designe el INCORA.

(…)

ARTÍCULO 39.- Funciones. Son funciones de la Junta de Defensa de los Terrenos Comunales, las
siguientes:

a) Vigilar los procedimientos de adjudicación de terrenos baldíos adyacentes a los terrenos comunales.

b) Velar porque se cumplan las disposiciones sobre terrenos comunales. En desarrollo de esta función,
deberán adelantar las diligencias preliminares tendientes a obtener que los usuarios comunales, o terceras
personas, voluntariamente cesen la ejecución de hechos o actos perturbatorios que originen el uso o
indebida ocupación de los terrenos comunales, o a conciliar los intereses de las personas en conflicto, en
los casos en que las controversias surjan como consecuencia del irregular o arbitrario uso o
aprovechamiento de dichos terrenos.

1-43
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

c) Informar al INCORA por escrito sobre la ocupación o uso indebido de los playones y sabanas
comunales y respecto de los conflictos que se presenten con motivo de su uso o explotación comunal,
cuando éstos no se resuelvan en la forma prevista en el literal b) de este artículo.

ARTÍCULO 40.- Deslinde. El INCORA, en desarrollo de las facultades de que se halla investido, y en
virtud de información o queja formulada por autoridad del orden municipal, departamental o nacional,
de las Juntas de Defensa de Terrenos Comunales o de cualquier ciudadano, adelantará los trámites
administrativos tendientes a deslindar y obtener la restitución de las sabanas y playones comunales que
hayan sido ocupados por personas naturales o jurídicas en cualquier tiempo, sin el lleno de los requisitos
legales. (negrita ajena al texto original)

ARTÍCULO 42.- Recuperación de sabanas y playones comunales. Si para el cumplimiento de lo dispuesto


en el artículo precedente, el INCORA encontrare que dentro de los playones y sabanas comunales existen
cercas, construcciones, diques o cualquier otro obstáculo que impida el aprovechamiento comunal o el
libre y natural flujo de las aguas, la Gerencia General del Instituto ordenará adelantar el trámite
administrativo para

recuperar las sabanas y playones comunales indebidamente ocupados, conforme al procedimiento de


recuperación de baldíos”.

Por otro lado el Decreto 2665 de 1994 que reglamenta la Ley 160 de 1994 lo atinente a la extinción de
dominio, expresa en el artículo 2º como causales de extinción de dominio lo siguiente:

“ARTÍCULO 2o.- Causales de extinción del derecho del dominio. Será procedente la declaración
administrativa de extinción del derecho de dominio o propiedad en los siguientes casos:

(…)

2o.- Cuando se violen las disposiciones sobre conservación, mejoramiento y utilización racional de los
recursos naturales renovables, y las de preservación y restauración del ambiente contempladas en el
Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, la Ley 99 de
1993 y demás normas pertinentes sobre la materia”.

El Decreto 2663 de 1994 que reglamenta los procedimientos para la adjudicación de terrenos baldíos y su
recuperación, dispone en los siguientes artículos lo siguiente:

Define en el artículo 33º y siguientes lo atinente al proceso de reversión de las adjudicaciones de baldíos.

“ARTÍCULO 33.- Concepto y procedencia. A través del fenómeno jurídico de la reversión, se establece el
cumplimiento de una condición resolutoria en un terreno baldío adjudicado, y en tal virtud, vuelve su
dominio a la Nación.

La cláusula de reversión se hará constar expresamente en todas las resoluciones de adjudicación de baldíos
que expida el Instituto y procederá cuando ocurra uno cualquiera de los siguientes eventos:

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-44
Distrito de Manejo Integrado

1. Cuando el adjudicatario infrinja las normas vigentes sobre conservación y aprovechamiento racional de
los recursos naturales renovables, y del medio ambiente, o incumpla las obligaciones y condiciones bajo las
cuales se produjo la adjudicación o se dedique el terreno a la explotación con cultivos ilícitos”.

El artículo 39 dispone las normas en lo que refiere a la revocatoria directa de las resoluciones
administrativas de adjudicación:

“ARTÍCULO 39.- Procedencia. El INCORA podrá revocar directamente, de oficio o a solicitud de parte,
en cualquier tiempo, sin necesidad de solicitar el consentimiento expreso y escrito del titular, las
resoluciones de adjudicación de tierras baldías proferidas desde la vigencia de la Ley 30 de 1988, y las que
se expidan a partir de la Ley 160 de 1994, cuando se establezca la violación de las normas
constitucionales, legales o reglamentarias vigentes al momento en que se expidió la resolución
administrativa correspondiente (negrita ajena al texto original)”.

Es por ello que en el caso bajo examen, y haciendo directa remisión al componente jurídico de este
estudio, que se dará aplicación a las normas previamente trascritas.

Siguiendo la escala normativa, se encuentra el Decreto 1974 de 1989 sobre los Distritos de Manejo
Integrado de los Recursos Naturales, que establece en su artículo 18 que:

“Artículo 18: El INCORA, conforme al ordenamiento territorial al uso y manejo que se autoricen en la
zonificación y a las limitaciones que se propongan dentro del Plan Integral de Manejo del respectivo
Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI) podrá, según las atribuciones
que le confiere la Ley de Reforma Social Agraria, adelantar los procesos administrativos a que hubiere
lugar, para garantizar el desarrollo armónico y sostenible del respectivo Distrito de Manejo Integrado de
los Recursos Naturales Renovables (DMI)”.

Si bien, no se considera prioritario adquirir los predios en las zonas diferentes a las de Recuperación para
la Preservación y la Protección, las medidas de autoridad ambiental no deben ser escatimarse cuando los
propietarios (o usuarios) efectúen actividades y obras que afecten los recursos naturales en general y al
Distrito de Manejo Integrado en particular.

Análisis de los planes Regionales de desarrollo y de los aspectos particulares del


Plan Nacional de Desarrollo que se relacionen con el DMI a crearse.

Dado que el Decreto1974 de 1989 es anterior a la Ley 99 de 1993 y a la implementación del SINA
considera como referentes de análisis los planes de desarrollo regional y nacional y no las políticas
ambientales de carácter regional y nacional que son las que realmente deben analizarse ya que según la
nueva normatividad ambiental el proceso de declaratoria debe enmarcarse en ellas. Además se debe tener
en cuenta que la zona presenta una particularidad adicional por ser un Humedal. El análisis normativo
con respecto los humedales se desarrollo ampliamente en el Preámbulo.

La Política Nacional para humedales Interiores de Colombia atendiendo las recomendaciones de las
políticas internacionales dadas por Ramsar en la Línea Programática Conservación de Humedales de la
estrategia 2, recomienda la declaratoria de los mismos como un área protegida, la cual debe ser la mas
apropiada de acuerdo sus potencialidades y características pero teniendo en cuenta que su función
principal es la protección.

1-45
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

En el Plan de Gestión Ambiental Regional 2002 – 2012 de la CVS, en la estrategia denominada Uso
Racional de los Recursos Naturales, se contempla un área programática para implementar y desarrollar un
Sistema de Áreas Protegidas, la cual se operativa en el Plan de Acción Trianual 2007 – 2009 en el
Programa de Ordenamiento Ambiental en el Proyecto delimitación, estudios y reglamentación para la
implementación del sistema departamental y local de áreas protegidas, establece acciones encaminadas la
consolidación de un Sistema de Áreas Protegidas mediante la declaratoria de nuevas áreas protegidas ya sea
de carácter público o privado en zonas prioritaria entre los que se consideran los Humedales.

Si bien la declaratoria de áreas no se hace explicita en las anteriores políticas y planes si lo es la declaratoria
de nuevas áreas protegidas dejando a discreción de las entidades competentes la elección de cual categoría,
ya que esta depende en gran parte de las condiciones fisicobióticas y socioeconómicas de la zona.

Plan de actividades para continuar con el proceso de declaratoria del DMI

Desde el 2005, en el estudio “Diagnóstico de la Dinámica Hídrica, Tenencia y Ocupación del Complejo
Cenagoso del Bajo Sinú”, realizado por la CVS en convenio con la Universidad Nacional de Colombia,
Sede Medellín y por interés de la CVS, se recomendó la declaratoria de la Zona del Complejo Cenagoso
del Bajo Sinú como una Área Protegida ya que se considera la herramienta mas efectiva de ordenamiento
territorial y de lograr la valoración de este importante ecosistema como un bien público. Además la
propuesta encajaba dentro de las líneas de acción establecidas, tanto en el PGAR 2002 – 2012 como en el
PTA 2003 – 2006.

Es así, que en el año 2006 se inicia la formulación del presente Plan de Ordenamiento y Manejo
Ambiental cuyos términos de referencia fueron elaborados según lo establecido en el Decreto1974 de
1989 y adaptados posteriormente a la Resolución 196 de 2006, razón por la cual la mayoría de los pasos a
seguir en el proceso de declaratoría del DMI y como se viene especificando en este numeral ya están
realizados en el presente estudio. Incluyendo, como es obvio, el numeral f de la primera fase del proceso
(artículo 6 del Decreto1974 de 1989): “Términos de referencia para la formulación del Plan Integral de
Manejo”.

El Plan de actividades, programadas para el corto plazo, que se presenta en este numeral conforman dos
proyectos del presente Plan que se denomina Declaratoria de una Área de Manejo Especial de carácter regional
(DMI) en la zona del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú y Conformación del Comité para la implementación y
administración del DMI, los cuales se formulan con el fin de asegurar que el proceso continué y que la CVS
al adoptar el Plan de Manejo Ambiental cuente con los instrumentos para proceder a la declaratoria y
posterior implementación del DMI a través de la ejecución del presente Plan (Tabla 1.4).

Tabla 1.4. Cronograma de las actividades faltantes en el proceso de declaratoria e implementación del DMI

Actividades 2007 2008 2009

Actividad 1: Gestión ante la CVS de la declaratoria.

Actividad 2: Identificación de los actores claves en la gestión


ambiental del DMI.

Actividad 3: Planeación y realización de reuniones (10) con estos


actores claves para la socialización de negociación de compromisos

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-46
Distrito de Manejo Integrado

frente al DMI.

Actividad 4: Conformación del Comité para la recuperación y


conservación del CCBS con la participación del sector
institucional, social y productivo.

Actividad 5: Programa de trabajo del Comité y ejecución del


mismo.

Actividad 6: Gestión de recursos con diferentes entidades


internacionales, nacionales y departamentales.

Actividad 7: Gestión para la inclusión del DMI dentro del SIDAP


Córdoba y SIRAP Caribe.

Aunque en el proceso de formulación del presente Plan de Manejo Ambiental se realiza una serie de
reuniones de socialización de los resultados y de la formulación haciendo énfasis en la propuesta de
declaratoria de la zona como DMI, es necesario que una vez se de la declaratoria por parte de la CVS se
retome de nuevo el proceso de socialización con el mayor numero posible de representantes de la sociedad
e incluyendo todos los sectores de la misma, buscando que estos se comprometan con el Plan definiendo
en las mismas cuales son esos compromisos.

También queda entre las actividades la inclusión del DMI en el SIDAP Córdoba y el SIRAP Caribe, ya
que esta es una estrategia importante no solo porque puede facilitar la gestión de recursos económicos,
también porque la formar parte de una estrategia regional de conservación se tiene la posibilidad que se
establezcan otras áreas protegidas de carácter local o regional que contribuyan a mejorar la conectividad
con otros ecosistemas o establecer enlaces que facilitan desplazamientos de la fauna y el mejoramiento de
la biodiversidad en general.

Por otro lado, y como parte de los alcances del presente estudio está el diseño de un Esquema institucional
de ejecución y coordinación de la ejecución del Plan de Manejo Ambiental y con ello, la operatización del
DMI, el cual se desarrolla en el presente numeral quedando pendiente dentro del proceso la
implementación y consolidación del mismo.

1.2.2 Fase dos: Acuerdo de declaratoria del Distrito de Manejo Integrado de los
Recursos Naturales

Compete a la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge -CVS-, por mandato
expreso del artículo 31, numeral 16, de la Ley 99 de 1993, reservar, alinderar, administrar o sustraer los
Distritos de Manejo Integrado de los Recursos Naturales –DMI-, así como reglamentar su uso y
funcionamiento, lo cual lo hace mediante Acuerdo del Consejo Directivo de la Corporación. La propuesta
de Acuerdo para la declaratoria del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú como DMI se presenta en el Anexo

1-47
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

A3.

1.2.3 Fase tres: Formulación del Plan Integral de Manejo

En el proceso establecido por Decreto1974 de 1989, en la última fase del mismo está la formulación del
Plan Integral de Manejo del DMI posterior a su declaratoria. En el presente proceso la formulación del
Plan de Manejo se realiza antes de la declaratoria, sirviendo este estudio como soporte técnico para la
justificación a la propuesta de declaratoria de zona como un DMI y dando a la vez cumplimiento a la
presente fase, quedando pendiente por realizar de los aspectos contemplados en el Decreto1974 de 1989,
El Esquema institucional de ejecución y coordinación del DMI, el cual se desarrolla en el numeral siguiente.

Esquema institucional de ejecución y coordinación del DMI

Más que un esquema institucional se propone un esquema organizacional para la gestión ambiental del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú que funcione en caso o no de que se de la declaratoria y en el cual,
además del sector institucional tiene presencia el sector productivo y el sector social organizado.

Para la coordinación del DMI y la ejecución del Presente Plan de Manejo se propone un Comité o
Consejo coordinado por la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge por ser
la entidad responsable de la administración del DMI y de los recursos naturales de la región. El Comité
cuya función principal sería la recuperación y conservación del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú, además
de la CVS, estaría conformado por los alcaldes de los siete municipios que hacen parte de la zona del
Complejo Cenagoso, los jefes de planeación de dichos municipios, representantes del sector productivo y
representantes del sector social.

Adicional al Comité se propone un es espacio más amplio de discusión y articulación de la gestión


ambiental regional en cual se busca una mayor participación de los sectores productivo y social, que por la
limitación en número de personas que deben integrar el Comité pueden ver restringida su participación.
Aunque ambos mecanismos tienen como fin la coordinación de la gestión ambiental del DMI, tienen
funciones diferentes y complementarias (Figura 1.2). Igualmente y según lo establece el Decreto 1974 de
1989, las organizaciones ambientales legalmente constituidas conforman espacios para la cogestión del
DMI y su respectivo Plan de Manejo Ambiental, de las cuales sus representantes harán parte del Comité.

Espacios de
Los Actores de la coordinación, Mecanismo de La estructura interna
gestión ambiental participación y ejecución. coordinación y del Comité
ejecución del DMI
Sector Institucional

Junta Directiva
Mesa Regional
Sector Productivo de Trabajo
Subcomité técnico
Comité Para la
Sector Social recuperación y
Organizaciones conservación de Subcomité
sociales “Nuestra Ciénaga”. Seguimiento y
Evaluación

Figura 1.2. Esquema Organizacional para coordinación y ejecución del DMI del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú.

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-48
Distrito de Manejo Integrado

Comité para la recuperación y conservación de “Nuestra Ciénaga”

Es una instancia más de ejecución y administración del DMI, recoge los actores claves de la gestión en el
sentido que allí estarán, en el caso de las instituciones, los actores con capacidad de decisión, Alcaldes y
Director de la CVS o su delegado y representantes de las organizaciones sociales y del sector productivo
que en su calidad de representación también se le ha delegado la decisión. En este espacio también se
recomiendan que estén los jefes de la dependencia que tenga a cargo el tema ambiental en el municipio
con el fin de contar con apoyo técnico en el Comité.

El Comité propuesto tiene una composición predominantemente institucional, se busca con esto que por
la fuerza política que tiene al incluir los responsables directos de la gestión ambiental, las decisiones que se
tomen al interior del mismo sean de carácter vinculante para la CVS y los municipios.

Funciones básicas del Comité:

1. Apoyar a la CVS en la coordinación y la ejecución del Plan de Manejo del Complejo Cenagoso del
Bajo Sinú.

2. Apoyar a la CVS en la gestión de recursos con diferentes entidades.

3. Asesorar a la CVS en el proceso de evaluación y retroalimentación del Plan de Manejo Ambiental.

4. Establecer espacios de negociación y concertación para el establecimiento y consolidación del DMI del
Complejo Cenagoso del Bajo Sinú conjuntamente con la CVS.

5. Promocionar e impulsar el fortalecimiento de la gestión ambiental comunitaria y su inclusión en la


implementación y consolidación del DMI tal como lo establece el Decreto 1974 de 1989.

6. Analizar y atender los acuerdos establecidos en la Mesa de Trabajo Regional.

7. Llevar a la Mesa de Trabajo Regional informes periódicos del avance del proceso de consolidación del
DMI y de ejecución del PMA.

8. Dictar su propio reglamento

Composición del Comité:

ƒ El director de la CVS o su delegado.

ƒ El Subdirector de Gestión Ambiental de la CVS o su delegado

ƒ Los alcaldes de cada uno de los municipios que conforman la región del CCBS.

ƒ Los Jefes de la dependencia que maneja el tema ambiental.

ƒ Cinco representantes de organizaciones sociales de la región (nombrados en la Mesa Ambiental


Regional, se recomienda uno de cada municipio en caso de que no exista en la zona organizaciones
ambientales legalmente constituidas, si éstas existen serán los nombrados por las mismas como sus

1-49
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

representantes).

ƒ Dos representante del sector productivo (nombrados en la Mesa Ambiental Regional).

Estructura interna del Comité:

Junta directiva: Conformada por El director de la CVS o su delegado, los alcaldes, un Jefe de la
dependencia que maneja el tema ambiental de los municipios, un representante de las organizaciones
sociales y representante del sector productivo. Su función principal es la ejecución y gestión de recursos.

Subcomité técnico: Conformado por Subdirector de Gestión Ambiental de la CVS y los jefes de la
dependencia que maneja el tema ambiental de los municipios. Su función principal es la de Planeación y
realización de ajustes al PMA y al proceso de implementación y consolidación del DMI.

Subcomité Seguimiento y Evaluación: Conformado por los representantes de organizaciones sociales y


del sector productivo. Su función principal es la de evaluación y seguimiento a la ejecución del PMA e
implementación del DMI.

Mesa Regional de Trabajo

Se propone como un espacio amplio para la liberación y concertación, reúne la representación de todos los
actores ambientales: estatales, sociales y económicos del orden regional. A este espacio pueden llegar todas
las entidades del Estado que tenga competencia en la región, representantes del mayor número posible de
organizaciones sociales y representantes de las agremiaciones del sector productivo. Estos dos últimos
sectores definen en esta Mesa quienes los representan en el Comité.

La Mesa Regional de Trabajo como un espacio amplio para la participación, es por excelencia el espacio
para la articulación, coordinación y concertación comunitaria, intersectorial e intergubernamental. La
mesa ambiental regional es el escenario de debate y participación ciudadana en las decisiones que con
respecto a la implementación, consolidación del DMI y ejecución del Plan de Manejo se tomen. En está se
recogen las propuestas para los ajustes al Plan, una vez se informa y analiza los avances en la ejecución del
mismo. Los asistentes a la Mesa Regional de Trabajo deben ser los voceros de las organizaciones que
representan y por tal razón son los encargados de llevar las inquietudes y observaciones de su organización
a la Mesa, al igual que comunicar sobre los acuerdos y discusiones que este espacio se den.

Funciones básicas de la Mesa Ambiental Regional:

ƒ Proponer mecanismos institucionales, financieros y técnicos que sean necesarios para el


fortalecimiento y coordinación y administración del DMI.

ƒ Servir de órgano de enlace entre la Corporación Autónoma Regional y el sector empresarial y social
del orden regional y local, con el fin de recoger y analizar las observaciones, necesidades y
percepciones de estos últimos, a efectos de definir su inclusión dentro del PMA.

ƒ Articular el accionar del Comité con los planes de los municipios, organizaciones sociales y el sector
productivo.

ƒ Promover los espacios de participación ciudadana

Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú 1-50
Distrito de Manejo Integrado

ƒ Dictar su reglamento de funcionamiento.

ƒ Realizar su plan de trabajo anual

Composición de la Mesa de Trabajo Regional:

ƒ El Director de la Sede de la CVS Lorica y funcionarios que se deleguen para apoyar y fortalecer en lo
técnico a la MTR

ƒ El Subdirector de Gestión Ambiental de la CVS.

ƒ Los Jefes de Planeación y desarrollo social de los municipios.

ƒ Las Entidades del Estado que tienen competencia en la zona e inciden en el tema ambiental.

ƒ Los representantes de las organizaciones sociales y ambientales de la región.

ƒ Las asociaciones o gremios productivos y económicos del orden regional.

ƒ Representantes de los Concejos Municipales.

ƒ Personeros de los municipios de la región.

Organizaciones Sociales

Se hace énfasis tanto en el Decreto Ley 2811 de 1974 como en el Decreto 1974 de 1989 de la importancia
la participación de la comunidad organizada en la implementación y consolidación del DMI. Las
organizaciones existentes deben ser fortalecidas para tal efecto y en caso de no existir constituirse
legalmente e inscribirse ante la CVS, la cual debe abrir y facilitar los espacios para dicha cogestión.

Las organizaciones sociales de base como asociaciones, agremiaciones, ONGs ambientales y grupos
ecológicos, entre otros, conforman un grupo dentro del esquema organizacional para la administración del
DMI que tiene como función principal la cogestión del PMA. Estas organizaciones serán las que
representaran a la comunidad en la Mesa Regional y en el Comité. Para tal efecto en el PMA se
contemplan proyectos que van encaminados a fortalecer y promover la organización social en la región.

BIBLIOGRAFIA

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Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt. Bogotá, Colombia. p. 109.

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Áreas Protegidas. UICN, Gland, Suiza y Cambridge, Reino Unido. 1994. p. 4.

UICN. Directrices para las Categorías de Manejo de Áreas Protegidas. Ob. Cit.

1-51
Plan de Manejo y Ordenamiento Ambiental del Complejo Cenagoso del Bajo Sinú
Distrito de Manejo Integrado

REPÚBLICA DE COLOMBIA. Ley 165 de 1994. art. 2º.

Definición tomada del artículo 3º del Acuerdo 20 de 1999 de la CARDER.

Corte Constitucional, Sentencia T-547, oct. 2/92. M.P. Alejandro Martínez Caballero

Corte Constitucional, Sentencia T-415, jun. 17/92. M.P. Ciro Angarita Barón

IZURIETA VALERY, Arturo. Validación de una metodología para evaluar la eficiencia del manejo de
áreas protegidas aplicada a un subsistema y sus zonas de influencia. Revista Forestal Centroamericana Nº
21. Año 6, 1997.

Definición del Decreto 1729 de 2002, artículo 1º.

Ob. Cit. Artículo 313.

REPÚBLICA DE COLOMBIA. Ley 99 de 1993. Artículo 31, numeral 16.

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UICN. Directrices para las Categorías de Manejo de Áreas Protegidas, Comisión de Parques Nacionales y
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ANDRADE, Germán I. Categorías para el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Colombia. Bogotá,
2005.

ANDRADE, Germán I. Op. Cit.

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