40 DÍAS PARA PERDONAR
“LA VUELTA AL CORAZÓN EN 40 DÍAS
“Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen”
Juan 10:27
Para descubrir nuestra verdadera identidad, es decir qué piensa Dios nosotros, es imprescindible
que aprendamos a escuchar su voz. Dedicaremos este capítulo a entender cómo reconocer la voz
de Dios. Cuando hablamos acerca de este tema, muchos cristianos se muestran asombrados, e
incluso escépticos de que tal cosa sea posible. Cuando he tenido el privilegio hablar de este tema,
encuentro que mucha gente desearía escuchar la v de Dios, sin embargo pareciera algo muy extraño
en nuestros días.
Es fácil creer que Dios habló a los escritores de la Biblia, pero que esa accesibilidad quedó en el
pasado. Sin embargo, lo opuesto es la realidad.
removió los obstáculos para que pudiéramos comunicarnos abiertamente con el Padre, y hoy
estudiaremos cómo escuchar la voz de Dios.
1. Dios habla cuando nos acercamos a Él
"Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes..." (Santiago 4:8, NV) La única manera de
acercarnos a Dios es a través de Jesús, quien además es el único camino al Padre. Cuando
Jesús murió en la cruz, el velo del templo de Jerusalén se rasgó de arriba hacia abajo. Ese
velo representaba la separación que existía entre Dios y el hombre. Así que cuando
entregamos nuestra vida a Jesús, Él la toma y nos esconde en Dios: "pues ustedes han
muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios" (Colosenses 3:3, NVI).
Al estar "en Cristo" nos convertimos en hijos de Dios, y Jesús nos comparte toda su dignidad,
de modo que podemos disfrutar del privilegio de ser tratados como legítimos hijos de Dios.
"Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que
padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados". (Romanos
8:17)
Acercarnos a Dios implica, entregar nuestra vida a Jesucristo para estar escondidos en Él, y
obtener así el derecho, como hijos, de hablar con nuestro Padre.
Acercarnos a Dios implica asistir a la Iglesia. Él puede hablarnos al estar a solas, pero
también cuando estamos en comunión con otros cristianos adorándole, cumpliendo con lo
que nos ordena.
Valórate Mujer| 1
No te detengas mujer valiente y esforzada, limpia tu corazón y sé feliz
Texto tomado del libro “La vuelta al corazón en 40 días” /Rony Madrid.
40 DÍAS PARA PERDONAR
“LA VUELTA AL CORAZÓN EN 40 DÍAS
2. Dios habla a través de la Biblia
La Biblia es la manera segura a través de la que Dios habla. Toda la indicación que
nosotros creamos recibir de parte de Dios, debe estar de acuerdo con toda la revelación
contenida en Las Escrituras. Personalmente he experimentado la guianza de Dios, cuando
él trae a mi memoria un pasaje bíblico específico. Por eso los cristianos debemos leer y
memorizar constantemente la Biblia.
3. Dios habla cuando guardo silencio Muchas veces los cristianos no logramos escucharle
pues creemos que el tiempo de oración consiste en solo hablar y hablar. Pero un ejercicio
práctico para escuchar la voz de Dios es hacerle una pregunta, y luego guardar silencio
esperando su respuesta. No puedo esperar escuchar su voz cuando estoy en oración, si no
paro de hablar todo el tiempo, eso sería un monólogo y no un diálogo.
3. Dios habla al corazón Dios es Espíritu, y por eso nos habla al corazón. Algunos pretenden
escuchar una voz audible de Dios, pero esa no es la única manera de hablar. Por ejemplo,
usted está teniendo una conversación conmigo, a través de la lectura, sin embargo esta
conversación no se lleva a cabo con una voz audible. De esta cuenta comprendemos que
Dios se comunica al corazón, esa parte central nuestra de la cual emana la vida. Dios habla
muchas veces colocando un sentimiento o pensamiento fuerte en nosotros.
Allí radica la importancia de que nuestro corazón sea sanado, pues es nuestra vía de
comunicación con Dios. También por esto Satanás quiere dañarlo, pues si tiene éxito en su
intento, limitará nuestra capacidad de diálogo con nuestro amado Padre.
Constantemente mantenemos una conversación en nuestra mente o corazón y encontramos tres
fuentes básicas de conversación.
a. Una conversación con nosotros mismos: son nuestros propios pensamientos y recuerdos, etc.
b. Una conversación con el enemigo: generalmente nos causa angustia, pues Satanás utiliza dos
armas: la duda y la acusación. Cuando usted se sienta acusado o con dudas, puede estar
experimentando una conversación con el enemigo. A Eva le dijo: "El día que comáis de él, serán
abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal" (Génesis 3.1-5). Satanás hizo
que Eva dudara de la bondad de Dios. También intentó hacerle con Jesús en el desierto. Trató de
descalificarlo invitándolo a dudar de su identidad: "Si eres el Hijo de Dios —le propuso el diablo—,
dile a esta piedra que se convierta en pan" (Lucas 4:3, NVI).
Pero Jesús modela la manera de resistir las tentaciones, amparándose en la Palabra de Dios.
c. Una conversación con Dios: la característica principal de la voz de Dios es que produce paz, pues
es alimento a nuestro interior. «Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el
hombre, sino de toda palabra de Dios» (Lucas 4:4). Esta es la razón por la cual leer la Biblia alienta
profundamente nuestro espíritu.
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No te detengas mujer valiente y esforzada, limpia tu corazón y sé feliz
Texto tomado del libro “La vuelta al corazón en 40 días” /Rony Madrid.
40 DÍAS PARA PERDONAR
“LA VUELTA AL CORAZÓN EN 40 DÍAS
Dios jamás habla dudosamente, siempre hace afirmaciones categóricas. Jesús hizo
preguntas retóricas, que son aquellas que se formula con fines didácticos, pero tiene una
sola respuesta. Pero jamás nos hace dudar, pues Él se agrada de la fe. "En realidad, sin fe es
imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que
recompensa a quienes lo buscan". (Hebreos 11:6. NVI).
Dios no descalifica a sus hijos, aun cuando deba reprender a alguno, o pronuncie una advertencia
categórica, siempre anuncia también su misericordia. Su voz siempre produce esperanza. No
provoca angustia ni ansiedad, sino que nos guía al arrepentimiento.
Es sumamente importante para el proceso de restauración de nuestro corazón que aprendamos a
identificar la voz de Dios. Esa voz del Padre que nos guiará a toda verdad.
4. Escuchar la voz de Dios debe ser normal para sus hijos. Jesús se comparó a un pastor que
conoce a sus ovejas y sus ovejas reconocen su voz: "El que entra por la puerta es el pastor
de las ovejas. El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las
ovejas y las saca del redil. Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de
ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz". (Juan 10:2-4, NVI). El proceso de
restauración de nuestro corazón tiene como objetivo ayudarnos a reconocer la voz de Dios.
Esto debe ser algo normal pues somos sus hijos, sus ovejas. Jesús pagó el precio para
restablecer esta comunicación abierta con nosotros. Además, la Biblia está llena de
testimonios de personas que conversaron con Dios.
Él continúa hablando a sus hijos, pues quiere orientarnos y guiarnos por el camino correcto.
Desea conducirnos en las cosas grandes, y también en las pequeñas de la vida. "Mis ovejas
oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen". (Juan 10:27, NVI).
Nuestra tarea es aprender a identificar esa voz y disponernos a obedecerla. En lo personal, he
experimentado la guía de Dios en los sucesos importantes que han marcado la diferencia en mi vida,
así como también en las cosas pequeñas, que son muestras de su amor para afirmar mi fe.
Deseo colocar esta meta frente a usted: aprenda a escuchar la voz de Dios como algo normal. Sería
maravilloso que desarrolláramos la sensibilidad en el corazón para identificar las suaves palabras
que Dios susurra para guiar nuestro caminar diario.
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No te detengas mujer valiente y esforzada, limpia tu corazón y sé feliz
Texto tomado del libro “La vuelta al corazón en 40 días” /Rony Madrid.