Receptores Inmunitarios y Anticuerpos
Receptores Inmunitarios y Anticuerpos
3 Reconocimiento y respuesta
Receptores
Sistema inmune innato: Receptores de reconocimiento de patrones (PRR)
Sistema inmune adaptativo: Los receptores de células B (BCR) específicos para el
antígeno y los receptores de células T (TCR)
1. Receptor debe ser complementario a la forma del ligando ( que embone bien), esa
es la primera condición para que un ligando se una al receptor
2. Que se lleve a cabo la unión por enlaces para que tenga mayor afinidad lo que
permite que haya mayor especificidad con una respuesta mucho más fuerte y única.
Una molécula receptora se adhiere a su ligando por los mismos tipos de enlaces químicos
no covalentes que las enzimas utilizan para unirse a sus sustratos. Estos incluyen
hidrógeno y enlaces iónicos, e interacciones hidrofóbicas y Van der Waals
Las interacciones no covalentes operan sólo en una distancia muy corta, generalmente
alrededor de 1 angstrom.
Una interacción receptor-ligando de alta afinidad depende de un “ajuste” muy cercano, o
grado de complementariedad, entre el receptor y el ligando.
Reacción cruzada: Por que el ligando de un virus embone bien en el receptor al igual que
otro tipo de virus por la baja afinidad o especificidad que tiene, pero a veces puede
favorecernos y a veces no.
El amarillo 5 (colorante de alimentos) hace reacción cruzada con aspirina si el receptor tiene
baja afinidad, es decir si alguien es alérgico a la aspirina y la afinidad es baja corremos
riesgo de que se cause una reacción por el amarillo.
La mayoría de los linfocitos en reposo (es decir, no activados por antígeno) expresan una
forma heterodimérica (de dos cadenas) de afinidad intermedia del receptor de IL-2, IL-2Rβγ.
una vez que un linfocito se ha activado al unirse al antígeno a través de su BCR o TCR, la
señal del receptor de unión al antígeno provoca un aumento en la expresión de la superficie
celular de una tercera cadena del receptor de IL-2, IL-2Rα.
*La glucosilación es importante para mantener la solubilidad del anticuerpo secretado y para
preservar la estructura general y la flexibilidad de la molécula
Existen 5 clases de anticuerpos y 9 subclases: IgG (4), IgA (2), IgM, IgE, IgD
IgG, IgA e IgD contienen cuatro dominios y una región bisagra, mientras que las cadenas
pesadas IgM e IgE contienen cinco dominios, pero no una región bisagra.
IgG: Es la inmunoglobulina más ligera, está en todo el cuerpo, es la que mejor describe a la
respuesta inmune humoral [Link] vida media va de 28 dias a un mes. La IgG3 es la
que mejor activa el complemento por la vía clásica , la IgG1 e IgG2 son las que pasan la
barrera placentaria. La IgG4 es homocitotrópico, oses que puede ir hacia las células
propias.
IgA: Hay IgA1 que es sérica (la mayor parte de la IgA sérica existe como monómero,
aunque a veces se encuentran presentes dímeros, trímeros e incluso tetrámeros), la IgA2
es secretora y se encuentra en mucosas (dos monómeros (dímeros) unidos en el centro
unidos por una cadena J) vida media 6 días.
IgD: Está en linfocitos maduros pero vírgenes, comparte membrana con la IgM. La IgD es
un marcador de maduración del linfocito B. Tiene vida media en suero de 1 día.
IgE: Tiene un dominio extra en su región Fc, su sitio de unión a las células cebadas
(mastocitos) y basófilos es la región C3 para sensibilizarlos durante la alergia. Se encuentra
en todos lados, mucosas, sangre, vías respiratorias etc. También se une a macrófagos y
eosinófilos pero son de baja afinidad. Vida media de 1 día. Se cree que tiene vida corta
porque se usa.
*Las células B inmaduras expresan sólo la membrana IgM. Las células B maduras, sin
estimular, expresan tanto la membrana IgD como la IgM. Curiosamente, después de la
estimulación con antígeno, se pierde IgD de la superficie celular.
BCR correceptores
El complejo BCR incluye correceptores, como CD21, que mejora la capacidad de la célula
para unirse al antígeno que está formada con los componentes del complemento.
El correceptor CD21, que está asociado con CD19, se une a la molécula de complemento
C3d, que está unida covalentemente al antígeno. La interacción entre CD21 en las células B
y el C3d asociado al antígeno, aumenta la avidez de la unión del antígeno a las células B.
Los BCR requieren Igα, moléculas asociadas al receptor de Igβ para la transducción de
señales del antígeno hacia el interior de la célula.. La fosforilación de residuos de tirosina en
los ITAM (bandas amarillas) de mediadores
de transducción de señales BCR permite la
unión de moléculas en sentido descendente y
facilita la transducción de señales desde los
receptores.
TCR αβ:Receptores heterodiméricos formados por una cadena α y una cadena β. Se unen
a antígenos complejos formados por un fragmento de péptido antigénico presentado en una
hendidura molecular en la superficie de una molécula MHC de clase I o clase II.
TCR γδ: Generan el receptor heterodimérico de células T γδ. Muchas células T que tienen
receptores de γδ tienen patrones de localización distintivos, y muchas de estas células
albergan tejidos en la mucosa y la piel.
*Todas las cadenas de los TCR tienen 2 dominios de inmunoglobulina: un dominio variable
(V) en el extremo N que sirve como sitio de unión al antígeno y un dominio constante (C)
que eleva el sitio de unión al antígeno lejos de la membrana plasmática. Las cadenas de los
TCR se mantienen juntas mediante un enlace disulfuro.
Las regiones CDR1 y CDR2 del TCR αβ entran en contacto principalmente con las
proteínas MHC, mientras que el péptido antigénico parece interactuar principalmente con
las regiones CDR3.
Correceptores de TCR
CD4: Se une a regiones de MHC de clase II y sirve para aumentar la avidez de la unión del
TCR a su objetivo celular.
CD8: Se une a regiones de MHC de clase I y sirve para aumentar la avidez de la unión del
TCR a su objetivo celular.
*El complejo CD3 está asociado de manera no covalente con el TCR y es responsable de
transducir la señal de unión al antígeno al interior de la célula. Al igual que el Igα, el
complejo Igβ en las células B, los miembros del complejo CD3 soportan ITAM, que se
fosforilan en los residuos de tirosina cuando se activan.
De acuerdo a su distancia:
Autocrina: Una célula necesita recibir una señal a través de sus propios receptores de
membrana de una citocina que ella misma ha [Link] IL2, la célula es
proinflamatoria con su propia citosina.
Paracrina: Su acción es en células vecinas, Ejemplo IL1 con la que se puede activar a la
célula cooperadora
Endógenas: Su acción es a distancia. Las citocinas deben pasar por el torrente sanguíneo
antes de alcanzar su objetivo. Ejemplo la IL1 se produce por un macrófago, llega por sangre
hasta el hipotálamo
Acciones:
Acción pleiotrópica: Una misma célula tiene distintos efectos en otras células distintas
Acción de sinergia: Cuando varias citocinas pueden actuar en conjunto para activar. Como
la IL4 que puede actuar con IL5 e IL2
para inducir proliferación de linfocitos
B.
Señalización de linfocitos
1. La unión del ligando a los receptores en una célula induce una variedad de efectos
posteriores, muchos de los cuales culminan en la activación del factor de
transcripción.
2. Provoca la activación de las tirosina cinasas asociadas al receptor, que fosforilan las
proteínas asociadas al receptor. La unión de las moléculas adaptadoras posteriores
a los grupos fosfato en las proteínas adaptadoras crea un andamiaje en la
membrana que luego permite la activación de una variedad de enzimas que incluyen
fosfolipasa Cγ (PLCγ,
phospholipase Cγ), PI3
cinasa y tirosina cinasas
adicionales. El PLCγ
escinde el
fosfatidilinositol
bisfosfato (PIP2,
phosphatidylinositol
bisphosphate) para
producir trisfosfato de
inositol (IP3)
3. Interactúa con los
receptores en las
vesículas del retículo
endoplásmico para
provocar la liberación de
iones de calcio.
4. Estos a su vez se unen
a la calmodulina, que se
une y activa la
calcineurina fosfatasa.
La calcineurina desfosforila el factor de transcripción NFAT, permitiéndole ingresar al
núcleo.
5. El diacilglicerol (DAG, diacylglycerol) que permanece en la membrana, se une y
activa a la proteína cinasa C (PKC, protein kinase C), que fosforila y activa las
enzimas que conducen a la destrucción del inhibidor del factor de transcripción
NF-κB. Con la liberación del inhibidor, el NF-κB ingresa al núcleo y activa una serie
de genes importantes para el sistema inmunológico.
6. La unión de las dos proteínas GEF, Ras-GRP y SOS al complejo de señalización
permite la activación de Ras, que a su vez inicia la cascada de fosforilación de las
vías de la MAP cinasa.
Cap. 4 Inmunidad innata
La inmunidad innata consiste en las defensas contra la infección que están listas para la
acción inmediata o se inducen rápidamente cuando un hospedero es atacado por un
patógeno (virus, bacterias, hongos o parásitos).
Sistema inmunitario innato: Barreras anatómicas contra la infección, tanto físicas como
químicas y respuestas celulares.
Principales barreras físicas: Capas epiteliales de la piel y de las superficies del tejido
mucoso y glandular conectadas a las aberturas del cuerpo. Previenen la infección al
bloquear la entrada de los patógenos en el cuerpo.
Barreras químicas: Sustancias solubles especializadas que poseen actividad
antimicrobiana, así como el pH ácido.
Células linfoides innatas (ILC) son activadas por mediadores solubles de las células
cercanas para producir también citocinas y quimiocinas.
Los NK pueden reconocer y matar las células estresadas, alteradas o infectadas por virus.
La segunda línea de defensa del sistema inmunitario innato, son activadas por los
receptores de la superficie celular o intracelulares que reconocen los componentes
moleculares conservados de los patógenos.
Las barreras externas de la inmunidad innata como la piel y los epitelios generan defensas
químicas y bioquímicas activas al sintetizar y desplegar moléculas, incluidos péptidos y
proteínas, que tienen la actividad antimicrobiana o la inducen.
Las capas epiteliales que aíslan el interior del cuerpo de los patógenos externos (la piel y
las capas epiteliales de los tractos de la mucosa y las glándulas secretoras) constituyen una
barrera física anatómica que es altamente efectiva para evitar que los patógenos ingresen al
resto del cuerpo.
La lisozima es una enzima que se encuentra en la saliva, las lágrimas y los líquidos
del tracto
Péptidos antimicrobianos
Los péptidos antimicrobianos difieren de las proteínas antimicrobianas en que generalmente
tienen menos de 100 aminoácidos de longitud. Estos péptidos son una forma antigua de la
inmunidad innata presente en los vertebrados, los invertebrados, las plantas e incluso
algunos hongos. Los péptidos antimicrobianos generalmente son ricos en cisteína,
catiónicos y anfipáticos. Los péptidos pueden entrar en los microbios, donde tienen otros
efectos tóxicos, como la inhibición de la síntesis de ADN, ARN o de las proteínas, y la
activación de las enzimas antimicrobianas, lo que resulta en la muerte celular.
Las histatinas, que se encuentran en la saliva humana, son potentes péptidos
antifúngicos. Se unen a los componentes de la superficie en las membranas celulares de
los hongos y entran al citoplasma, donde interfieren con la producción del ATP
mitocondrial y tienen varios otros efectos dañinos. Otro péptido antimicrobiano, la
dermicidina, es secretado por las glándulas sudoríparas de la piel, donde tiene actividades
antibacterianas y antifúngicas.
Receptores celulares de respuesta innata y señalización
Los receptores tipo Toll inician las respuestas a muchos tipos de moléculas de los
patógenos extracelulares
Los receptores tipo Toll (TLR) fueron la primera familia de PRR descubiertos y siguen
siendo los mejor caracterizados en términos de su estructura, cómo se unen a las PAMP y
activan las células, y el extenso y variado conjunto de respuestas inmunes innatas que
inducen.
TLR y sus ligandos
Los TLR son proteínas de membrana que comparten un elemento estructural común en su
región extracelular llamados repeticiones ricas en
leucina (LRR, leucine-rich repeats); las LRR
múltiples forman el dominio de unión al ligando
extracelular en forma de herradura de la cadena
del polipéptido TLR. Los TLR existen tanto en la
membrana plasmática como en las membranas
de los endosomas y lisosomas; su ubicación
celular está diseñada para permitirles responder
de manera óptima a los ligandos microbianos
particulares que reconocen. Los TLR pueden
unirse a través de sus dominios LRR a una gran
variedad de PAMP de las bacterias que han sido
conservados, incluidos los lipopolisacáridos de la
pared celular.
*El TLR4 es único porque se puede encontrar tanto en la membrana plasmática como
después de la endocitosis en los endosomas, donde puede unirse al PAMP en el exterior y
en el interior de los patógenos.
Vías de señalización dependientes de MyD88
Las vías de señalización activadas por la membrana plasmática TLR2/1 después de unirse
a un PAMP, como la lipoproteína, son típicas de otras TLR de membrana plasmática, todas
las cuales utilizan el adaptador MyD88.
TIR MyD88 inicia la señalización reclutando las cinasas IRAK1 e IRAK4. Se reclutan
proteínas adicionales, que incluyen TRAF6 y el complejo de cinasa TAK1, lo que lleva a la
fosforilación de TAK1 y la activación de las vías de la MAP cinasa, que activan factores de
transcripción como AP1, y el complejo IKK, lo que lleva a la activación de NF-κB. Nota: No
se muestran todos los componentes de la señalización
Vías de señalización dependientes de TRIF
El TRIF se une y activa a TRAF3 (imagen), que genera un andamio que recluta un complejo
de cinasa que contiene los adaptadores NEMO y TANK y las proteínas cinasas IKKε y
TBK1. El TBK1 fosforila y activa IRF3 e IRF7, cada uno de los cuales dimeriza e ingresa al
núcleo, induciendo la transcripción de los genes IFN-α e IFN-β. Como respuesta algo
posterior, el TRIF también puede activar TRAF6, iniciando eventos de señalización que
conducen a cierta activación de NF-κB y producción de citocinas inflamatorias. El
mensaje principal de la descripción anterior de las vías de señalización de TLR es que
varios TLR pueden activar de manera diferente distintos factores de transcripción, lo
que lleva a variaciones en los genes que están activados. En contraste, todos los TLR
intracelulares que se unen a los PAMP virales después de la internalización y la liberación
endosomal de los ácidos nucleicos virales inducen la síntesis y secreción de interferones de
tipo I, que inhiben la replicación del virus en las
células infectadas.
*SI es endógeno la célula también va a producir
interferón alfa y beta que son proteínas de acción
antiviral, para generar ese ambiente antes de
que el virus llegue (lo bloquea), ese interferon
como ya tiene la información para bloquear ese
virus lo envía a todas las células para que
también estén protegidas.
Los receptores de lectina de tipo C se
unen a los carbohidratos en las
superficies de los patógenos
extracelulares
Los CLR son receptores de membrana
expresados de forma variable en monocitos,
macrófagos, células dendríticas, neutrófilos,
linfocitos B y subpoblaciones de linfocitos T. Los
CLR generalmente reconocen los componentes de los carbohidratos de los hongos,
las micobacterias, los virus, los parásitos y algunos alérgenos. Los humanos tienen al
menos 15 CLR que funcionan como PRR, la mayoría de los cuales reconoce uno o más
restos de azúcares específicos, como la manosa.
Receptores NLR
La mayoría de los NLR tienen un dominio de
repetición rico en leucina (LRR), similar a los de
los TLR, que funciona en la unión del ligando en
al menos algunos NLR y un dominio de unión a
los nucleótidos. Las tres clases principales se
distinguen por su dominio N-terminal : los
receptores NLRC tienen dominios de
reclutamiento de caspasa (CARD), los receptores NLRP tienen dominios pirina (PYD) y los
receptores NLRB tienen dominios inhibitorios de repetición de baculovirus (BIR).
Inflamasomas NLR
Algunos NLR contienen dominios que
les permiten ensamblarse con otras
proteínas en complejos grandes. Tras la
unión del PAMP o las proteínas
celulares, estos complejos activan
proteasas asociadas llamadas
caspasas, que convierten las formas
precursoras grandes inactivas
(procitocinas) de las citocinas
importantes IL-1β e IL-18 en formas
más pequeñas y maduras que son
secretadas por las células activadas.
* IL-1B e IL-18 tienen efectos
inflamatorios muy potentes, por eso
estos grandes complejos de NLR con
las caspasas y otras proteínas se
conocen como inflamasomas.
Izquierda: La unión de un PAMP a un PRR
(p. ej., un TLR) activa las vías de
señalización NF-κB y MAPK que inducen la
transcripción y la síntesis de los
precursores de citocinas grandes pro-IL-1β
y pro-IL-18, y de la NLR NLRP3. Esto
constituye la señal 1 para la generación de
IL-1β e IL18 maduros.
Derecha: Activación del inflamasoma
NLRP3. Varios activadores estériles y
derivados de patógenos (véase figura 1)
inician cambios que constituyen la señal 2,
lo que finalmente conduce a la unión de la
proteína cinasa NEK7 al NLRP3, lo que
desencadena su ensamblaje con ASC y la
procaspasa-1 en el inflamasoma NLRP3
(esquematizado aquí). La procaspasa-1 se
escinde, generando caspasa-1 activa, que
escinde pro-IL-1β y pro-IL-18 en las citocinas maduras. La caspasa-1 también genera un
fragmento de gasdermina que induce a las células a someterse a la piroptosis.
Receptores ALR:
Los ALR se activan al unir el ADN de cadena larga de las bacterias y los virus citosólicos. Al
unirse, forman inflamasomas que promueven la inflamación; algunos ALR también pueden
inducir la producción de interferón.
Receptores RLR
Los receptores tipo RIG-I (RLR) son ARN helicasas que funcionan como PRR citosólicos
que reconocen los ARN virales de doble cadena. Después de la unión de los PAMP, los RLR
desencadenan vías de señalización que activan IRF y NF-κB, induciendo la expresión de
interferones y citocinas.
En general, estos mecanismos efectores son efectivos contra el patógeno invasor que
los induce, como los interferones antivirales para los virus, la fagocitosis para las bacterias
extracelulares o la muerte celular para células infectadas, pero, por supuesto, no son
específicos para patógenos individuales, como son las respuestas adaptativas inmunes.
La expresión de las proteínas de inmunidad innata es inducida por la señalización de
PRR
Las vías de señalización activadas por PRR descritas anteriormente activan factores de
transcripción que activan los genes, los cuales codifican un arsenal de proteínas que nos
ayudan a montar las respuestas protectoras.
Péptidos antimicrobianos
Las defensinas y las catelicidinas se mencionaron anteriormente como importantes en la
protección de la barrera, como en la piel y las capas epiteliales de la mucosa conectadas a
las aberturas del cuerpo.
CITOCINAS:
Las citocinas funcionan como las hormonas proteicas del sistema inmunitario, producidas
en respuesta a los estímulos y actuando en una variedad de objetivos celulares. Tres de las
citocinas más importantes son IL-1, TNF-α e IL-6, las principales citocinas
proinflamatorias. Actúan localmente en los vasos sanguíneos para aumentar la
permeabilidad vascular y también en otras células, incluidos los linfocitos, para reclutarlos y
activarlos en los sitios de la infección.
Quimiocinas
Algunas quimiocinas son responsables de la migración constitutiva (homeostática) de los
leucocitos en todo el cuerpo. Otras quimiocinas, producidas en respuesta a la activación de
los PRR, tienen funciones clave en las etapas iniciales de las respuestas inmunes e
inflamatorias, ya que atraen a las células que contribuyen tanto a eliminar la infección o el
daño como a amplificar la respuesta.
La primera quimiocina que se clonó, IL-8 (también llamada CXCL8), se produce en
respuesta a la activación (por PAMP, DAMP o algunas citocinas) de una variedad de células
en los sitios de la infección o el daño tisular, incluidos los macrófagos, las células
dendríticas, las células epiteliales y las células endoteliales vasculares.
Produce:
Rubor: Por vasodilatación
Calor: Vasodilatación
Tumor: Permeabilidad vascular
Dolor: Liberación de histamina porque activa las teminaciones nerviosas
*En la inflamación por flujo axónico hay un halo blanco alrededor por la contracción de
vasos sanguineos alrededor y la vasodilatación en el sitio de la lesión.
Moleculas de Respuestas de fase aguda (IL1B, IL6, Proteina C reactiva; TNF-alfa, IFN gama,
proteina P amiloide en suero, proteina de unión a manosa)
Las respuestas específicas al antígeno generadas por nuestro poderoso sistema inmunitario
adaptativo generalmente son necesarias para resolver las infecciones con éxito.
Cuando los patógenos invaden nuestro cuerpo, generalmente al penetrar nuestras barreras
epiteliales, el sistema inmunitario innato no sólo reacciona rápidamente para comenzar a
eliminar a los invasores, sino que también desempeña un papel clave en la activación de las
respuestas inmunitarias adaptativas. El primer paso en la generación de las respuestas
inmunitarias adaptativas a los patógenos es la entrega del patógeno a los tejidos linfoides,
donde los linfocitos T y los linfocitos B pueden reconocer y responder. En muchos casos, la
célula dendrítica internaliza y degrada los microbios fagocitados, y los péptidos derivados de
los microbios llegan a la superficie celular unidos a las proteínas MHC de clase II. La
activación de las células dendríticas mediante la unión de ciertos PAMP a los PRR tiene
consecuencias adicionales importantes para las respuestas inmunitarias adaptativas.
Dependiendo del tipo particular de célula dendrítica y su ubicación, la naturaleza del
patógeno, los PRR y las vías de señalización corriente abajo que se activan, las células
dendríticas se estimulan para secretar citocinas específicas que regulan la diferenciación de
los linfocitos T.