tecnologías emergentes
La masiva construcción de viviendas en los primeros años del siglo XXI, coincidiendo con el
“boom inmobiliario”, ha producido una aceleración de la existencia de patologías, tanto en la
cimentación como en la estructura de las edificaciones. Es en este momento, y partiendo de
esta tendencia, cuando empiezan a ingeniarse tecnologías para facilitar su auscultación.
Para realizar estudios de patologías sobre el estado del terreno de apoyo de una
cimentación, mayoritariamente en edificación, no tanto en obra civil, se puede realizar
únicamente con geotecnia o como está actualmente en desarrollo, combinando geotecnia
con geofísica. Como es sabido por todos, un estudio geotécnico se compone, en cuanto al
trabajo de campo, por sondeos geotécnicos o penetraciones dinámicas DPSH; pero se
podrían aplicar variantes y técnicas que ayuden a proporcionarnos una mayor información
de las causas que pudieron provocar dichas patologías, como pueden ser los sondeos
inclinados para realizar la toma de muestra en forma de testigo continuo mediante muestra
alterada, testigo parafinado y muestra inalterada justo debajo del cimiento; esta práctica nos
da una idea de las características físico-químicas de los materiales causantes de la misma.
A estas muestras se le podrían realizar ensayos de identificación, desde granulometrías,
límites de Atterberg, humedad, densidad aparente, hasta ensayos en célula edométrica,
llámese colapso, presión de hinchamiento, hinchamiento libre, expansividad Lambe, etc.
También se le podrían realizar ensayos de resistencia, como pueden ser de corte directo o
compresión simple y, por supuesto, ensayos químicos, contenido en sulfatos tanto en agua
como en suelos, materia orgánica, Baumman Gully, etc. Con estos ensayos realizados en
muestras tomadas justo debajo de la zona afectada, podríamos saber las causas que
motivaron la patología, siempre y cuando el problema sea algo puntual, como puede ser un
lavado de finos bajo una zapata, un bolsón de rellenos, filtraciones, aumento de la humedad
en zonas de influencia del bulbo de presiones, hinchamiento de arcillas expansivas o
arrastres, etc. La geotecnia es también útil para obras lineales, como puede ser la
realización de sondeos inclinados para el estudio del estado del lecho del terraplén por
debajo de la capa de balasto, para, por ejemplo, obtener la validación del mismo como
lecho para vías de alta velocidad. En ocasiones, para realizar un estudio del estado del
terreno que produjo una patología, como complemento al estudio geotécnico, se puede
utilizar una técnica emergente en el siglo XXI, pero que su aplicación distaba mucho del
mundo de la patología en cimentaciones: la geofísica. La geofísica es una técnica que está
encaminada a deducir las condiciones del subsuelo a través de la observación de
fenómenos físicos, bien sean naturales o artificiales, directa o indirectamente relacionados
con la estructura geológica del terreno.
En un principio, se utilizó para fines arqueológicos, pero cada vez se utiliza más en
ingeniería, tanto para edificación como para obra civil, ya que tiene la ventaja de que sus
métodos no son destructivos. También tienen la ventaja de que, debido a las reducidas
dimensiones y a la fácil aplicación de algunos de los métodos, se pueden utilizar en terrenos
escarpados o de difícil acceso, en las que la maquinaria geotécnica, no tienen acceso. Se
utilizan, sobre todo, para detección de servicios enterrados o para detectar estructuras que,
con métodos invasivos, como pueden ser los sondeos, producirían roturas o alteraciones en
las mismas.
por otra parte se encuentra la microgeotecnia, un termino que se tiene en cuenta cuando
existen problemas en la toma de muestras en zonas sin acceso. En la mayoría de lo casos
en los que se detecta una patología en el cimiento de una edificación, puente, túnel, piscina,
etc., el estado de la obra está cercano a su término en la mejor de las situaciones y, en su
mayoría, terminada en su totalidad. Es el caso de las edificaciones, habitadas varios años,
por lo que el acceso de la maquinaria para su auscultación es extremadamente complicada.
A todos estos impedimentos para realizar una auscultación o una toma de muestras
convencional se les llama “microgeotecnia”, que tiene una aplicación en rehabilitación,
detección de patologías, obtención de coeficientes geotécnicos o realización de estudios
geotécnicos completos con los que realizar proyecto de derribo del edificio antes de su
demolición. Atendiendo a este nicho de mercado, que actualmente se encuentra
desatendido, se crean máquinas de sondeos que proporcionan a la dirección facultativa
encargada de la realización de los citados proyectos los datos necesarios para evitar
cualquier problema en la rehabilitación del edificio y su posible demolición, evitando la
tendencia actual de extrapolación. Para desempeñar esta microgeotecnia, se emplean
máquinas de sondeos de hasta 0,70 metros de anchura y unos 1,75 metros de altura. Estas
máquinas trabajan bajo forjados y sótanos de 2,35 metros de altura. Además, presentan un
medio de locomoción por control remoto y orugas de materiales no destructivos para evitar
dañar el pavimento, dato importante en inmuebles habitados, plazas y monumentos
ornamentales.
el uso de la IA en la ingeniería geotecnica
La evaluación de suelos es un paso fundamental en cualquier proyecto
geotécnico, ya que proporciona información crucial sobre las
características y propiedades del suelo. La IA ha demostrado ser una
herramienta eficaz para mejorar este proceso, permitiendo la
interpretación automática de datos geotécnicos y la generación de
modelos de suelo más precisos.
Los algoritmos de aprendizaje automático pueden analizar grandes
cantidades de datos y reconocer patrones complejos, lo que ayuda a los
ingenieros geotécnicos a tomar decisiones más informadas en cuanto a la
selección de métodos de exploración, muestreo y ensayo de suelos.