Derecho Notarial
Ciencias Jurídicas y Sociales.
Licda. Tomasita Del Roció López Marroquín
TEMA:
PRIMER TESTIMONIO
Estudiantes:
William Noé López Velásquez 2011200
Mithzi Hilario / Carné 2011176
Coatepeque, Quetzaltenango Guatemala
PRIMER TESTIMONIO
El testimonio (a secas) también denominado primer testimonio.
Es la copia fiel de la escritura matriz, del acta de protocolación, o de
la razón de legalización de firmas, que el notario extiende para
entregar a los interesados.
Existen dos tipos de testimonios:
El que podemos llamar testimonio ‘ordinario’, y que en la práctica
se llama ‘primer testimonio’ (o ‘segundo…’, etc., si se extienden
adicionales), cuya finalidad práctica es la inscripción del acto en los
registros públicos.
El testimonio especial, cuya finalidad práctica es la conservación del
instrumento notarial en el Archivo General de Protocolos.
Los instrumentos autorizados en papel de protocolo son
custodiados por el notario y jamás deben salir de su cuidado,
normalmente en su oficina. Por tanto, para todo efecto legal
correspondiente, los instrumentos circulan en la vida práctica
mediante los testimonios, que la ley define como “la copia fiel de la
escritura matriz, de la razón de auténtica o legalización, o del acta
de protocolación” (CN, art. 66).
Los instrumentos pueden también reproducirse mediante fotocopia
simple (no legalizada) o auténtica (legalizada), pero tales
reproducciones no tienen el mismo efecto legal que el testimonio.
Todas las inscripciones en registros públicos se hacen con base en
testimonios. La diferencia práctica fundamental entre un
testimonio (ordinario) y una fotocopia legalizada es que en el
primero se pagan los impuestos a que está afecto el acto o negocio
contenido en el documento; en la segunda, se paga únicamente el
impuesto a que está afecto el acto de legalizar la copia.
Todo testimonio debe cumplir los siguientes
requisitos (ver CN, art. 70):
Se compone de fotocopia completa del instrumento más la hoja de
razón. La ley permite otras formas de reproducción, pero
actualmente el estándar y lo que más certeza jurídica ofrece es la
fotocopia (ver CN, art. 67).
En la hoja de razón se debe indicar:
El número de hojas de que se compone el testimonio (incluyendo la
de la razón).
Personas a quienes se extiende (normalmente una de las partes en
el acto o contrato).
Lugar y fecha en que se compulsa.
En la hoja de razón se colocan los timbres respectivos,
identificándolos cuando corresponda (ver LTFPP, art. 19).
Cada hoja debe ir numerada (1 de 3, 2 de 3, 3 de 3), sellada y
firmada por el notario.
Si el testimonio es de una protocolación, debe incluirse en él el
documento protocolado (ver CN, art. 71; LOJ, art. 40).
Además del testimonio que se extiende para inscribir el acto en los
registros públicos que corresponda, debe también emitirse el
llamado testimonio especial, que se envía al Archivo General de
Protocolos (ver CN, art. 37 lit. a)). Al testimonio especial se le
aplican todos los mismos requisitos que al testimonio, con las
diferencias siguientes:
No se extiende a una de las partes en el acto sino al Archivo
General de Protocolos.
Los timbres que se adhieren no son para cubrir el impuesto que
grava el acto, sino para cumplir con impuestos notariales.
Por lo general se extiende el testimonio (o “primer testimonio”)
para que el acto pueda inscribirse en el registro que corresponda:
por ejemplo, una compraventa ante el Registro General de la
Propiedad; una constitución de sociedad ante el Registro Mercantil;
un mandato ante el Registro de Poderes. Sin embargo, pueden
haber casos en que no se requiera un testimonio para inscribir el
acto (por ejemplo, el matrimonio civil se inscribe ante el RENAP
mediante un aviso, no testimonio) o que se trate de un acto que no
se va a inscribir ante ningún registro.
Sin embargo, el testimonio especial para el AGP siempre se debe
extender y enviar. Esto debido a que su finalidad práctica es que el
AGP cuente con un duplicado completo del protocolo a cargo del
notario, que permita reproducir o recuperar su contenido en caso
de pérdida, destrucción, deterioro, etc. Por eso, aunque en algún
caso no se deba extender primer testimonio, o por cualquier
motivo no se haga, el testimonio especial siempre debe extenderse
y entregarse al AGP.
EJEMPLO DE PRIMER TESTIMONIO