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Fisuras en Hormigón a Edades Tempranas

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TIPOS Y MOMENTOS DE APARICIÓN DE FISURAS

A EDADES TEMPRANAS EN EL HORMIGÓN


Prof. José Calavera*
Correo electrónico: jcalavera@[Link]

Resumen
En los últimos años se han incrementado los problemas de fisuración del
hormigón, muy en particular del hormigón estructural armado, a edades tem-
pranas.
Estos problemas han existido siempre y son inherentes al propio material,
pero como decimos se han agravado en los últimos ocho o diez años.
Las causas que en principio pueden considerarse son varias. Por un lado,
las resistencias de los hormigones de las estructuras ordinarias han subido
considerablemente en el período antedicho. Por otro lado, los medios de
puesta en obra son hoy mucho más eficaces y permiten poner en obra grandes
volúmenes de hormigón en un tiempo reducido y, por lo tanto, alcanzar di-
mensiones de la pieza hormigonada de forma continua que son considerables.
La mala experiencia en cuanto a durabilidad, recogida desde el principio
de la utilización del hormigón armado hasta los años 70, ha conducido a mu-
chos Códigos a fijar dosificaciones relativamente altas de cemento, no por ra-
zones resistentes sino por razones de durabilidad muy particularmente con el
fin de retrasar la corrosión de las armaduras.
Todo ello forma el conjunto de causas que conduce a los problemas men-
cionados. En el trabajo se analizan las fisuraciones que ocurren en el primer
día del hormigón (el asiento plástico y la retracción plástica) en la primera
semana del hormigón (contracción térmica) y en el primer año del hormigón
donde interactúan problemas complejos como la retracción y la fluencia.
Se dedica una atención preferente al fenómeno de la contracción térmica,
responsable de la inmensa mayoría de la fisuración a corta edad de los ele-
mentos de hormigón armado, analizándose el fenómeno en sí y las distintas
formas de presentación en los diferentes tipos estructurales.
Finalmente, se analizan los métodos para reducir los efectos de la con-
tracción térmica y, en particular, la fisuración a edades tempranas actuando
sobre los materiales, la ejecución y el propio proyecto de la estructura.

Palabras clave: Hormigón, Fisuración, Edades jóvenes, Contracción térmica.

*
Presidente de INTEMAC, Catedrático Emérito de la Escuela de Ingenieros de Caminos,
Canales y Puertos de Madrid (UPM).

PATORREB 2006 43
1 Las causas del incremento de la fisuración tempra-
na del hormigón
En los últimos diez o doce años se ha registrado un aumento considerable
de la aparición de fisuras en elementos de hormigón armado y hormigón en
masa, a edades tempranas del hormigón es decir en plazos no superiores a una
semana.
Probablemente las causas de este incremento son varias y entre ellas deben
destacarse el aumento de la resistencia especificada del hormigón en la mayo-
ría de las estructuras, y los mejores medios de puesta en obra que han permiti-
do la colocación en plazos breves de grandes volúmenes de hormigón y por lo
tanto de grandes longitudes de elementos hormigonados en un plazo pequeño.
A ello debe añadirse también que la experiencia negativa en cuanto a durabili-
dad del hormigón en las obras construidas desde finales del siglo XIX hasta
aproximadamente 1970, fecha en que los Códigos actuaron sobre este proble-
ma, ha conducido a Códigos recientes que han incrementado el contenido de
cemento, con independencia de los requisitos resistentes y únicamente debidos
a la necesidad de aumentar la durabilidad del hormigón, muy especialmente en
lo referente a la protección de armaduras. De hecho actualmente en muchos
países los requisitos de durabilidad conducen a exigencias mayores de cemento
que los requisitos de resistencia.
A continuación pasamos revista a los diferentes tipos de fisuras que apare-
cen en el hormigón a edades tempranas.

2 El primer día del hormigón


En la Figura 1 se representan los períodos de aparición de fisuras durante
las primeras 24 horas a partir de la puesta en obra del hormigón. Básicamente
las causas de figuración son el asiento plástico, que ocurre desde el momento
de la puesta en obra del hormigón hasta aproximadamente tres horas después
en que el hormigón ya alcanza una cierta rigidez. Por supuesto este plazo pue-
de variar, pero no de forma importante, según las condiciones de humedad y
temperatura.

44 PATORREB 2006
Figura 1

El segundo tipo de fisuras es debido a la retracción plástica que puede pro-


ducir fisuras en un plazo situado a partir de una hora de la puesta en obra del
hormigón y que no suele superar las seis horas a partir de dicho momento.
Desde aproximadamente las seis horas de la puesta en obra hasta las 24
primeras horas de vida del hormigón no aparecen fisuras en el mismo. En la
Figura 2 se muestra un caso muy típico de asiento plástico en placas de cimen-
tación. La línea AB es el nivel superior teórico del hormigón. Sin embargo, és-
te, en las primeras dos o tres horas intenta experimentar un asiento ∆. Si existe
armadura en la cara superior, el hormigón, que a esa edad de dos o tres horas
empieza a tener cierta rigidez pero muy escasa resistencia a tracción, descien-
de libremente en los espacios entre armaduras pero, si estas están firmemente
sujetas, el hormigón situado sobre ellas no puede descender, toma una curvatu-
ra negativa y es probable que se fisure reproduciendo el esquema de fisuras la
distribución de la armadura de la cara superior.

PATORREB 2006 45
Figura 2

La Figura 3 muestra un caso real especialmente frecuente. Se trata de pila-


res circulares de un diámetro aproximado de 1,20 m. Este tipo de pilares tiene
toda su armadura dispuesta perimetralmente y los únicos estribos son también
los estribos circulares perimetrales. El hormigón situado en toda la zona cen-
tral del pilar puede descender por asiento plástico fácilmente. Dados los actua-
les medios de puesta en obra estos pilares, que en el caso de la figura tienen 4
m de altura, experimentan un descenso por asiento plástico considerable.

Figura 3

46 PATORREB 2006
En cambio el hormigón situado en la superficie lateral del pilar se “apoya”
en los estribos y no puede descender. El hormigón en cambio situado inmedia-
tamente debajo de los estribos si puede realizar este descenso. Las fisuras que
se producen por asiento plástico son de ancho considerable en este caso.
Las fisuras de la retracción plástica, que como hemos dicho pueden ocurrir
entre la primera y la sexta hora a partir de la puesta en obra del hormigón, son
mucho más familiares y están relacionadas con el problema de la exudación, es
decir con el hecho de que, según las condiciones termohigrométricas y de
viento, el hormigón puede perder en la superficie agua a mayor velocidad de
que el agua de la masa general del hormigón puede reponer la pérdida superfi-
cial. La Figura 4 representa una fisura de este tipo en un pavimento.

Figura 4

El fenómeno ha sido muy estudiado, especialmente por los gráficos clási-


cos de la Portland Cement Association, que señalan la importancia de la velo-
cidad del viento, de la temperatura ambiente, de la humedad relativa del aire, y
sobre todo de la temperatura del hormigón en el momento de su puesta en
obra.

3 La primera semana del hormigón


En el gráfico indicado en la Figura 5 se representa los fenómenos que ocur-
ren, entre el primer día y el sexto día de vida del hormigón. Prácticamente el
único problema, pero de excepcional importancia, que ocurre en la masa del
hormigón es el de la contracción térmica inicial. Probablemente es el mayor
causante de fisuras y de problemas en las edades jóvenes de las estructuras pe-
ro por no ser un fenómeno suficientemente divulgado muchas de las fisuras

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ocurridas en la primera semana en los elementos de hormigón son atribuidas,
erróneamente, a problemas de retracción, en general vagamente planteados.

Figura 5

4 El primer año del hormigón


En el gráfico de la Figura 6 se representa la aparición de los distintos fe-
nómenos en el primer año del hormigón. Aunque este trabajo se refiere a fisu-
ración a edades tempranas, por lo tanto en un plazo no superior a una semana,
es importante destacar la figuración en mapa que puede ocurrir entre el primer
día y el decimoquinto día y que es poco frecuente en hormigón estructural pero
muy frecuente en hormigón de tipo arquitectónico. Esta fisuración que efecti-
vamente reproduce el esquema de un mapa es debida al gradiente de relación
agua/cemento en sentido perpendicular al encofrado. Su importancia estructu-
ral es muy escasa.

48 PATORREB 2006
Figura 6

Desde que el hormigón se pone en obra ocurre el fenómeno de la retracción


hidráulica que naturalmente se produce durante toda la vida del hormigón, pe-
ro cuya importancia es muy escasa en la primera semana, en la que rara vez se
rebasa un 2% de la deformación total por retracción.
Por supuesto en los primeros años de la pieza del hormigón puede haber
dos momentos especialmente propicios a la manifestación de fisuras, que son
la primera vez que se enciende la calefacción si el edificio la tiene o la primera
vez que se enciende el aire acondicionado si se ha dispuesto la instalación co-
rrespondiente.
Es claro que muchas veces los cambios térmicos mencionados se superpo-
nen a tensiones de retracción o de contracción térmicas preexistentes en la es-
tructura.

5 El fenómeno de la contracción térmica


Como es un fenómeno no suficientemente divulgado, hacemos a continua-
ción unas consideraciones sobre él.
En la Figura 7 a) se dibuja un caso puramente teórico de una esfera de
hormigón de un metro de diámetro colgada de un pescante mediante un hilo de
material aislante. A partir de la puesta en obra del hormigón y para una esfera
de un metro de diámetro, es fácil que las temperaturas del hormigón en el cen-
tro de la esfera y del ambiente que rodea la misma sean del tipo indicado en la
Figura 7 b).

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Figura 7

La esfera está situada en un clima que tiene mínimas nocturnas del orden
de 11º y máximas diarias del orden de 20º. Sin embargo el calor de hidratación
y el espesor de la pieza hacen que aproximadamente entre 24 y 36 horas, la
temperatura en el centro de la esfera alcance valores próximos a los 60º de-
pendiendo del contenido de cemento del hormigón y del propio calor de hidra-
tación del cemento.

El centro de la esfera está por lo tanto a una temperatura cercana a los 60º
pero la superficie de la misma, dependiendo de la hora del día, está a una tem-
peratura muy poco superior a la del ambiente. Esto quiere decir que el hormi-
gón frío de la superficie de la esfera coacciona la dilatación que intenta tomar
la zona central de la esfera expuesta a la temperatura cercana a 60º. De ello se
deduce por lo tanto que cualquier punto próximo al centro de la esfera está
sometido a un estado de tricompresión.

Al ser la superficie de la esfera la que impide la dilatación del hormigón


del centro de la esfera se presenta la situación indicada en la Figura 7 d), en la
que se indica que toda la superficie de la esfera, en cualquier plano tangente a
la misma, está sometida a un estado de bitracción. Naturalmente estas traccio-
nes pueden fisurar el hormigón, pero ello dependerá de muchos aspectos entre
ellos del contenido de cemento, de las condiciones de curado, de la armadura
mínima de retracción y temperatura que se haya dispuesto en la pieza, etc.

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Figura 8

Frecuentemente no se tienen ideas realistas de qué temperaturas se alcan-


zan en los elementos de hormigón a edades cortas. En la Figura 8 se represen-
tan para muros de 50 cm de espesor dos casos. En uno de ellos el contenido de
cemento es de 250 k/m3 y la máxima temperatura que se alcanza a las 24 horas
es de 40º. En el segundo caso el contenido de cemento se ha elevado a 400
k/m3 y las temperaturas medidas rozan los 60º. Generalmente se llama salto
térmico a la máxima diferencia entre la temperatura del hormigón y la tempe-
ratura ambiente. En el primero de los casos mencionados ese salto térmico se-
ría aproximadamente de 30º mientras que en el segundo de los casos sería
aproximadamente de 50º.
El problema de la contracción térmica no sería un problema en sí mismo si
no existiesen coacciones internas o externas actuando sobre la pieza de hormi-
gón.

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Figura 9

Un caso muy sencillo y fácil para visualizar los problemas de la contrac-


ción térmica es el de los muros de contención que se indican en la Figura 9. El
cimiento del muro se hormigona en una primera etapa y cuando se comienza a
hormigonar el alzado naturalmente han pasado ya tres o cuatro días del hormi-
gonado del cimiento y éste ya está prácticamente a la temperatura ambiente.
Cuando el hormigón del alzado pasa su salto térmico, el hormigón del alzado
se enfría e intenta acortarse pero naturalmente el rozamiento creado por la ad-
herencia entre el hormigón del alzado y el hormigón del cimiento coarta mu-
cho este acortamiento. Aunque no se sabe mucho de la velocidad de desarrollo
de adherencia a edades jóvenes del hormigón, los pocos ensayos realizados
demuestran que en un plazo inferior a un día la resistencia de adherencia es ya
considerable.

Figura 10

52 PATORREB 2006
En la Figura 10 se esquematiza el fenómeno que la contracción térmica
produce en el muro. En condiciones de homogeneidad de temperaturas entre el
cimiento y el alzado (cosa irrealizable en la práctica), la situación sería la indi-
cada en la Figura 10 a). Si no existiese adherencia ninguna entre el cimiento y
el alzado, éste se acortaría uniformemente con dos corrimientos ∆ en cada ex-
tremo. Naturalmente la adherencia que se va creando desde las primeras horas
coarta seriamente estos acortamientos que son de un valor ∆1 casi despreciable
a nivel del plano de contacto de cimiento y alzado y son de mayor considera-
ción en la coronación que tiene un recuerdo más lejano de la coacción del ci-
miento y se acorta un valor ∆2 que no es el ∆ teórico pero se aproxima a él.
En definitiva lo que le ha ocurrido al alzado es que se ha alargado respecto
a la posición nominal derivada de un acortamiento 2∆, lo cual supone traccio-
nes horizontales que pueden fisurar el alzado.

6 Caso particular de las placas de cimentación de edi-


ficios altos
En el caso de edificios de gran altura existen dos técnicas de cimentación
compitiendo en la práctica de la construcción. Una es el empleo de pilotes de
gran diámetro y otra es el de placas de cimentación.

Figura 11

En la Figura 11 se representan los datos del Edificio “Torre Espacio” ac-


tualmente en construcción en Madrid y cuyo Control de Calidad está siendo
realizado por INTEMAC. En la Figura 12 se representa la planta general del

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edificio y aparece sombreada la placa de cimentación de la propia torre corres-
pondiendo el resto a zonas de baja altura, aparcamientos subterráneos, etc.

Figura 12

La placa que tiene 52 x 43 m de dimensiones en planta, tiene 4 m de canto


y después de algunos estudios se tomó la decisión de hormigonarla en dos ton-
gadas de 2 m de espesor. Por supuesto este método exige disponer una armadu-
ra en la cara superior de la tongada inferior para evitar problemas de retracción
y contracción térmica. En la Figura 13 se indica una sección de la losa. Una
primera precaución que se tomó es disponer una hoja de polietileno entre el
hormigón pobre (hormigón de limpieza) y la propia losa con el fin de permitir
el acortamiento debido a la contracción térmica y también debido al postesado
aplicado a la losa, parte del cual se aplicó a edades tempranas para controlar
más eficazmente la fisuración a edades jóvenes.

Figura 13

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En la Figura 14 se indican los resultados de las medidas realizadas con un
equipo de auscultación de INTEMAC mediante termopares dispuestos en la
tongada superior, a 30 cm por encima de la junta de las dos tongadas, en el
centro de la segunda tongada y a 30 cm de su cara superior. El hormigón que
se empleó en la placa es un H-60, es decir de resistencia 60 MPa medida en
probeta cilíndrica.

Figura 14

Como puede verse en la zona central de la segunda tongada se alcanzaron


prácticamente a las 21 h temperaturas muy próximas a los 90º. Los termopares
situados cerca de la cara superior alcanzaron aproximadamente en el mismo
período una temperatura máxima de 73º puesto que esa zona disipaba calor en
unas condiciones mucho más favorables. Los termopares dispuestos a 30 cm
por encima de la junta entre las dos tongadas indican un máximo que se pre-
sentó aproximadamente a la misma edad y que es de 80º, dado que aunque la
tongada inferior estaba relativamente fría las condiciones de disipación de ca-
lor en esta zona eran menos favorables que en la zona superior.
Estas cifras pueden ser sorprendentes para muchas personas, pero son las
habituales que se registran en piezas gruesas hormigonadas con hormigones de
alta resistencia y evidentemente requieren un estudio muy específico en cada
tipo de obra.

PATORREB 2006 55
7 Medidas para reducir la fisuración a edades tem-
pranas
Básicamente en lo que sigue nos referimos a reducir los problemas creados
por la contracción térmica coartada puesto que es el componente fundamental
de la fisuración a edad temprana.

1. EMPLEAR CEMENTO DE BAJO CALOR DE


HIDRATACIÓN.

2. EMPLEAR ÁRIDOS CALIZOS O


GRANÍTICOS CON PREFERENCIA A LOS
CUARCÍTICOS.

3. DISPONER ARMADURAS MÍNIMAS DE


CONTRACCIÓN TÉRMICA.

4. CURAR EL HORMIGÓN.

5. HACER JUNTAS DE CONTRACCIÓN.

INTEMAC

Figura 15

En la Figura 15 se indican los distintos métodos para eliminar o en su caso


controlar la figuración por contracción térmica.

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