Respuesta a Hallazgos de Auditoría Hospitalaria
Respuesta a Hallazgos de Auditoría Hospitalaria
La crítica se centra en las acusaciones de fraccionamiento al realizar múltiples compras de servicios de tomografía para eludir la cotización y licitación públicas, lo cual va en contra del artículo 81 de la Ley de Contrataciones del Estado. La defensa argumenta que no hubo propósito de fraccionamiento ilegal, ya que las compras directas se respaldan con un evento de licitación vigente—específicamente el proyecto de bases publicado en GUATECOMPRAS, conforme al literal c) del artículo 61 del Acuerdo Gubernativo No. 147-2021, que justifica la modalidad de compra bajo urgente necesidad .
Los procedimientos de compra directa en el Hospital General San Juan de Dios se alinean con las reformas del Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado mediante la demostración de un evento de licitación con "estatus vigente" en GUATECOMPRAS antes de realizar las compras. Esto cumple con la literal c) del Artículo 61, que permite compras directas en casos donde la urgencia y la función del hospital lo justifican, siendo incapaces de completar el proceso de licitación por causas ajenas a la entidad. Esta estrategia asegura la legalidad ante acusaciones de fraccionamiento .
Aunque se indica que el Director Ejecutivo a.i. autorizó la adquisición de servicios de tomografía, queda claro que la responsabilidad de las compras recae en el Gerente Administrativo Financiero y los jefes del Departamento de Compras y Contrataciones, según lo descrito tanto en el apartado de la causa del hallazgo como en las funciones propias de esos cargos. Por lo tanto, el Director Ejecutivo a.i. sostiene que su rol no involucró la ejecución directa de las compras ni determinó la práctica del supuesto fraccionamiento .
Las cifras presentadas por los auditores indican un total de Q480,000.00 en compras de tomografía, mientras las cifras reales de NOG y CUR muestran Q716,000.00, resultando en una diferencia de Q236,000.00. Esta disparidad socava la validez del hallazgo económico y la sanción impuesta de Q24,000.00 al crear una base incorrecta para la evaluación de una deficiencia, y resalta la necesidad de certeza jurídica clara en los informes .
El Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado permite la compra directa bajo circunstancias justificadas, como la urgencia y la necesidad de evitar la interrupción del funcionamiento. En el caso del Hospital General San Juan de Dios, se alega que las compras fraccionadas están justificadas debido a que se cumplieron todas las condiciones necesarias para una licitación, pero esta no fue posible por causas no atribuibles al hospital. Las compras estaban respaldadas por un evento de licitación vigente, lo cual está alineado con la literal c) del Artículo 61 del Reglamento, justificando así su legalidad y ausencia de fraccionamiento malintencionado .
La diferencia de los montos señalados en el informe de auditoría introduce una inconsistencia que afecta la certeza jurídica exigida para fundamentar una sanción económica. El informe original menciona compras por Q480,000.00, mientras que los valores reales de NOG y CUR suman Q716,000.00, lo que significa una discrepancia de Q236,000.00. Esta falta de precisión impide la justificación jurídica sólida para la sanción, motivando que se solicite que ni el hallazgo ni las sanciones económicas tengan efecto .
Las falencias en el informe, como la inconsistencia en los montos de compra, no cumplen con los requisitos del Manual de Auditoría de Cumplimiento Gubernamental que requieren una descripción detallada y clara de cualquier deficiencia observada. Esta falta de precisión compromete el requisito de presentar evidencias sólidas respecto a lo sucedido, cuándo y cuánto, lo cual es esencial para mantener la exactitud y la legalidad de las deducciones y sanciones asociadas .
Las normas de supervisión, particularmente aquellas establecidas por el Acuerdo Ministerial Número 002599, determinan claramente que el Gerente Administrativo Financiero es responsable de la gestión de cuentadancia en el Hospital General San Juan de Dios. Esta especificación impacta significativamente en la atribución de responsabilidades, ya que cualquier deficiencia o infracción relacionada con la gestión de fondos debe ser dirigida a este puesto y no a otros, como el Director Ejecutivo a.i., cuya supervisión no incluye esos aspectos específicos de las operaciones financieras del hospital .
El Acuerdo Ministerial Número 002599 clarifica las responsabilidades dentro del Gerente Administrativo Financiero de los Hospitales Nacionales, especificando que la gestión de cuentadancia propia y de su personal recae bajo su ámbito. Este marco reglamentario es crucial en argumentar que las sanciones impuestas no son procedentes, dado que las funciones supervisivas referidas no competen al reclamante sino al Gerente Administrativo, protegiéndose así de estas salvedades sancionatorias .
El principal argumento para reclamar la inaplicabilidad de la sanción económica hacia José Miguel Alfaro Barrera radica en que las funciones relacionadas con la supervisión de la actualización de los cuentadantes del Hospital ante la Contraloría General de Cuentas son propias del Gerente Administrativo Financiero, no del reclamante, según el literal v) del artículo 9 del Acuerdo Ministerial Número 002599. Dicho artículo establece que la gestión de cuentadancia involucrada es responsabilidad del Gerente Administrativo Financiero que maneja fondos o valores conforme a lo establecido por la Contraloría General de Cuentas .