Afrodita
Mark Cartwright (CC BY-NC-SA)
Afrodita era la antigua diosa griega del amor, la belleza, el deseo y todos los
aspectos de la sexualidad. Podía provocar tanto a dioses como a hombres mortales
para que realizaran actos ilícitos con su belleza y les susurraba cosas dulces al
oído. Afrodita nació cerca de Chipre, de los genitales mutilados del dios del cielo
Urano. Afrodita tuvo una influencia mucho más amplia que la que tradicionalmente se
le ha dado, de una simple diosa del amor.
Adorada por hombres, mujeres y funcionarios de la ciudad-estado, Afrodita también
tuvo un papel importante en el comercio, el campo de batalla y en la política de
las ciudades de la Antigua Grecia. Además, Afrodita fue honrada como protectora de
aquellos que navegaban el océano y, lo que resulta menos sorprendente, de las
cortesanas y prostitutas. La diosa Romana equivalente fue Venus.