0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas12 páginas

Aspectos del Códice Osuna (1565)

Códice Osuna
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
36 vistas12 páginas

Aspectos del Códice Osuna (1565)

Códice Osuna
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

R J L La estética en el diseño...(III), pp.

156-163

M A , Javier: Historia de los puentes. Colegio de según el calendario mexica), la expedición de Hernán Cor-
Ingenieros de Caminos. Madrid, 2017. tés arribó a la costa mesoamericana. Allí se enfrentaría a la
P , Andrea: Los cuatro libros de la arquitectura. Ed. Akal. llamada Triple Alianza, formada en 1428 por las ciudades de
Madrid, 2010. Tenochtitlán (capital y más importante centro ceremonial),
S G -C , José: Los puentes del tren. Fundación Es- Texcoco y Tlacopán, cuyo dominio territorial se orientó a
teyco, 2006. [Link] controlar las zonas productoras de materias primas y sus ru-
tren [Consultado del 1 al 4 de julio de 2021]. tas comerciales. En el camino hacia la capital azteca, Cor-
VV. AA. (Área Técnica): Puentes de madera. Consejo Superior Co- tés comprendió que los conflictos entre los distintos pueblos
legios de Arquitectos de España. PDF en línia: [Link] nativos y, especialmente, el odio existente entre muchas
com/area_tecnica/aitim/actividades/act_paginas/libro/45%20
[Link] [Consultado en mayo y 3 de julio de 2021]. poblaciones contra la política imperialista de los mexicas
podría suponer una gran ventaja para sus pretensiones. En
su conquista intervino no solo la superioridad técnica eu-
ropea, sino también la ayuda de otros pueblos indígenas,
como tlascaltecas, totonacas y otomíes, la desorganización
del poder y el desgaste provocado entre los sitiados por las
EL CÓDICE OSUNA (1565) enfermedades llegadas desde el Viejo Mundo –la viruela fue
Vංඌංඬඇ ൾඍඇඈ඀උගൿංർൺ ൽൾ අඈඌ ඏൾඇർංൽඈඌ un auténtico caballo de Troya–. Es difícil imaginar lo que
pudo suponer para los expedicionarios españoles el hallazgo
ൺ ඍඋൺඏඣඌ ൽൾ ඀අංൿඈඌ ඇൺඁඎൺඌ de unos territorios con gentes, paisajes, costumbres, alimen-
tos, minerales, animales y plantas jamás vistos. El propio
Por
Cortés, al informar al rey Carlos I, no encontraba las pala-
bras adecuadas para expresar tanta riqueza. Ante aquel el
F L -R A Dorado, el modo de realizar la explotación de los recursos
Ldo. Historia de América estuvo marcado, en cierto modo, por la codicia de los con-
L N C quistadores. Al proceso de conquista seguiría el de pacifi-
cación y evangelización de la población, con el objetivo de
Ldo. en Filología Hispánica beneficiarse de la riqueza y de la fuerza de trabajo indígenas.
Ello supondrá la desestructuración y desintegración de las
...estamos en sus tierras (de indios) formas tradicionales de vida de la población, la ruptura de
y si no se mira mucho por ellos, su complejo sistema político, de su organización social, de
acavarse han presto... y donde no hay indios sepa su sistema religioso y de sus creencias. Se produjo una si-
Vtra. Magd. que no hay Indias. tuación de aculturación forzada por el contacto entre una
sociedad dominante, la castellana, y el conjunto pluriétnico
Luis de Velasco, 2.º Virrey de indígenas dominados que da lugar a un nuevo modelo de
de Nueva España, 1550-1564. organización política, la virreinal, y a un nuevo modelo de
sociedad caracterizada por el mestizaje (véase fig. 1).
l año 2021 ha sido el quinto centenario de la conquis- La historiografía americanista nos tiene acostumbrados a

E ta de México/Tenochtitlan, efeméride que quizá no considerar la conquista desde un punto de vista etnocéntrico,
ha convenido celebrar, pero sí recordar. Las tropas como resultado de la actuación de un capitán que comandaba
castellanas, bajo el mando de Hernán Cortés, con la ayuda una hueste conquistadora (Rodríguez Becerra 1985: 16). Una
de varios pueblos indígenas mesoamericanos, conquistaron vez conquistado el territorio, el gobernador, o capitán de la
y destruyeron, tras una feroz resistencia, el principal centro expedición, hacía el reparto y la encomienda de las tierras e
político, militar y ceremonial de los mexicas. indígenas con la obligación de adoctrinarlos. Estos vivían en
comunidades denominadas calput entre los aztecas-mexicas,
En el presente artículo trataremos acerca de diversos as- formadas por unidades de familias extensas donde predomi-
pectos del Códice Osuna, y con ello quisiéramos contribuir naban las relaciones sociales basadas en el parentesco, la re-
al recuerdo de la presencia española en lo que se llamó virrei- ciprocidad y la ayuda mutua. La explotación de la tierra esta-
nato de Nueva España. El nombre originario es Pintura del ba basada en relaciones de producción comunitaria. La nueva
gobernador, alcaldes y regidores de México, pero fue llama- situación dio lugar a numerosos conflictos ante la ambición
do posteriormente de Osuna, por el título que ostentaba don de algunos encomenderos que esperaban conseguir, de forma
Mariano Francisco de Borja José Justo Téllez-Girón y Beau- rápida, la riqueza necesaria para volver a su tierra de origen;
fort-Spontin, duodécimo duque de Osuna, en cuya biblioteca pero, muchas veces, sus aspiraciones fueron muy superiores
se conservó hasta su muerte, en 1882. Un año después, pasó a a sus posibilidades reales. Las dificultades para volver pronto
formar parte del fondo documental de la Biblioteca Nacional con riquezas y honores, crearon en los españoles una defensa
de España, en Madrid. Un documento generado a raíz de la a ultranza de sus intereses y prerrogativas originarias, y no
visita fiscalizadora que el licenciado Jerónimo de Valderrama dudaron en enfrentarse incluso a los funcionarios del virrei-
realiza al referido virreinato por delegación del rey Felipe II, nato. Las Indias, en el imaginario popular, se habían trans-
entre 1563 y 1565. Estas visitas eran la fórmula utilizada por formado en un espacio mítico tan rico que se veían como una
la Corona castellana para intervenir en la administración co- tierra de promisión y oportunidades. Pero, en realidad, había
lonial a fin de solucionar los problemas que hubiera y poder de todo, pues en el Nuevo Mundo algunos hacían fortuna,
aplicar la justicia de una forma más directa. pero otros muchos no.
En 1535, la Corona creó el virreinato de Nueva España
Cඈඇඍൾඑඍඈ ඁංඌඍඬඋංർඈ como órgano político, jurídico y administrativo para ver-
tebrar y gestionar las tierras exploradas hasta entonces.
A partir de esta fecha el territorio se dotó de instrumen-
El 12 de octubre de 1492 fue el principio de una serie de tos institucionales, educativos y religiosos similares a los
descubrimientos y conquistas a escala inimaginable, ya que existentes en el reino de Castilla. Uno de los grandes temas
nadie esperaba el hallazgo de un nuevo continente con una ideológicos de la monarquía de Carlos I fue definir su papel
geografía tan asombrosa y extraordinaria, donde se encon- de guardián del cristianismo universal, de ahí que sus con-
traron pueblos con culturas muy diversas y civilizaciones sejeros establecieran una política que se caracterizaría por
tan avanzadas como las de los mayas, mexicas e incas. El intervenir en el nuevo mundo aplicando las normas creadas
mundo, aunque ya se consideraba redondo, era mucho más exprofeso por el Consejo de Indias. Para ello, se promul-
grande que los cálculos realizados. En 1519 (el año I Caña, garon las llamadas Leyes Nuevas, o Leyes y ordenanzas

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 163


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

por el virrey para la ejecución de obras públicas; por los co-


lonos encomenderos para los trabajos domésticos, agrícolas
y mineros; por la Iglesia, para la construcción de templos y
colegios; y por las propias élites indígenas, que mantuvie-
ron algunos de sus antiguos privilegios, para emplearlos a su
servicio. Se legisló que los trabajadores del cuatequil debían
recibir un salario acorde a sus funciones, y estaba establecido
que los oficiales –albañiles, carpinteros y herreros– debían
recibir el doble de lo que ganaban los indios de servicio que
realizaban funciones de porteadores, se ocupaban de la lim-
pieza y trabajaban como peones, albañiles o mineros. (Goro-
bets Martins 2021: 288).
La aplicación de estas Leyes Nuevas fue bastante compleja,
ya que se encontró con mucha oposición entre los colonos
españoles que se apropiaron de los medios de producción in-
dígena, de su fuerza de trabajo y de su excedente económico.
Los servicios personales a los encomenderos fueron prohi-
bidos pocos años después de su datación. A partir de 1570
la encomienda fue perdiendo importancia hasta su completa
abolición, en 1720. Del Códice se deduce la forzada incor-
poración de los indígenas a la nueva economía novohispana,
las injusticias que se cometieron con ellos y las nuevas for-
mas de explotación que los obligó a buscar estrategias para
defenderse dentro del marco institucional ofrecido por los
conquistadores. El virrey Luis de Velasco, miembro de la Or-
den Militar de Santiago, gobernó Nueva España entre 1550 y
1564. Tenía la responsabilidad de la aplicación de estas Leyes
en un entorno de oposición complejo, pues, en la práctica, no
existía una relación entre las leyes de protección hacia los
indios y la realidad cotidiana. Nada más llegar, estableció
una red clientelar de poder socioeconómico entre parientes,
criados y paniaguados que habían llegado con su séquito.
Entre ellos repartió premios y prebendas para constituir el
tupido clan de los Velasco (Sarabia 1999: 336). Ante la po-
1. F 38/500. E blación nativa mostró un espíritu protector contra los excesos
C L V ,
laborales y, en general, contra la mentalidad de los españoles
E G .E residentes. Sus actuaciones fueron, a veces, controvertidas
, , para los indígenas, pues, por un lado, consentía que no se
.C , pagasen los bienes ni los servicios que estos proporcionaban;

– pero, a cambio, les permitía que no tributasen conforme a ley.
.E En 1551, Velasco tomó la decisión de abolir la esclavitud de
, miles de indios que trabajaban en las minas:
, , -
.E Más importa la libertad de los indios que todas las
, minas del mundo; y las rentas que percibe la Corona no
. son de tal naturaleza que por ellas se deba atropellar las
leyes divinas y humanas.

nuevamente hechas por su Majestad para la gobernación Lඈඌ ർඬൽංർൾඌ ආൾඌඈൺආൾඋංർൺඇඈඌ


de las Indias y buen tratamiento y conservación de los In-
dios, de 1542. Con estas leyes pretendían salvaguardar a los Con la llegada de Cortés a Cempoala (actual Estado de Ve-
pueblos indígenas, erradicar las tendencias feudalizantes de racruz), se tienen las primeras noticias en el Viejo Continente
los conquistadores y, cómo no, limitar el sistema de enco- sobre la existencia de un posible código de escritura utilizado
mienda. Así se liberaba a los indios esclavizados (indios de por los habitantes de este Nuevo Mundo. Este código se plas-
rescate y esclavos de guerra), otorgándoles toda una serie maba en los más diversos soportes: piedra, madera, hueso o
de derechos y se regulaba también los impuestos que estos los denominados pintados, entre otros. Así lo recoge Bernal
debían pagar. Díaz del Castillo, soldado de Hernán Cortés, en su Histo-
Con las Leyes Nuevas se reconocía a los indios americanos ria verdadera de la conquista de Nueva España, en donde
como súbditos legítimos, es decir, se les otorgaba la depen- describe las casas de ídolos y los objetos que en ellas en-
dencia de la Corona, pero esto conllevó la supresión de su contraron, destacando que había «muchos libros de su papel,
independencia. Sin embargo, se verían obligados a pagar un cogidos con dobleces, como a manera de paños de Castilla».
cierto tributo anual, ya fuese en metálico, ya con productos Según la leyenda, el conquistador sería quien personificó
o con su trabajo. Esta contribución, en la lengua autóctona, el cumplimiento del augurio revelado diez años antes y que
era llamada cuatequil, que consistía en un régimen de tra- profetizaba, mediante ocho indicios, el colapso del propio
bajo trasplantado desde el mundo indígena prehispánico a Estado mexica. Estas ocho señales, interpretadas simbólica-
la reciente organización virreinal. Se sustentó en el trabajo mente, se corresponderían con la presencia del ejército de
indígena y en la explotación de los recursos, y contribuyó Cortés en sus costas. Por ello, cuando en la primavera de
a generar la riqueza de los conquistadores, encomenderos 1519 Motecuhzoma II tiene noticia de la llegada de estos
y autoridades en Nueva España (fig. 2). Fue reglamentado extraños barbudos a las playas de Chalchihuecan, trata de
como uno de los servicios, mediante días trabajados, que los congraciarse con ellos enviando embajadores, cinco nobles
pueblos indígenas debían realizar. Este sistema fue utilizado que llevaron diversos objetos preciosos. Lejos de conseguir

164 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021


F L -R A –L N C El «Códice Osuna»..., pp. 163-174

bajas de los mayas, o Yucatán, y el estilo Mixteca-Puebla,


que se difundiría al resto de la altiplanicie central de México
(Batalla 2011: 210).
los primeros [los mayas] idearon un sistema escri-
turario que les permitía plasmar frases gramaticales
perfectas con su sujeto, verbo y predicado, inflexión
nominal, nexos gramaticales, etc.; las culturas del Cen-
tro de México, como la mixteca o la náhuatl, tenían un
sistema más limitado que únicamente expresaba fechas
concretas, topónimos o nombres de lugar, antropónimos
o nombres de persona, cargos, oficios, títulos, etc., es
decir tenían que recurrir en un grado mucho mayor a la
iconografía como sistema de plasmación de la informa-
ción que querían «escribir».
El descubrimiento de estos códices por los primeros colo-
nizadores, o como se les nombra de manera imprecisa has-
ta el siglo , de estas Pinturas, Libros pintados, Libro de
caracteres, etc., provocó, en el momento de la conquista, la
controversia de si debieran conservarse o destruirse. Mien-
tras algunos religiosos querían su destrucción, aduciendo que
esa escritura era obra del diablo, y que los libros pintados
contenían hechizos y sortilegios, otros defenderían a ultranza
su conservación, como testimonios históricos de otras cul-
turas por descubrir. Fray Diego de Landa y fray Juan de Zu-
márraga serán los principales responsables de la destrucción,
casi total, del legado cultural de mayas y aztecas. Sin embar-
go, fray Diego Durán o José de Acosta se lamentarán de esa
pérdida de conocimiento por la quema de los códices preco-
loniales, de los que se conservan, tan solo, una veintena.
Actualmente, se conservan más de 1000 códices del pe-
riodo virreinal que se realizaron en papel europeo. Este so-
porte va sustituyendo paulatinamente a los soportes tradi-
cionales indígenas, como el papel amate, de fibra vegetal,
2. F 38 /500 . E C O y los lienzos de algodón (Batalla Rosado 2019: 118). Estos
. códices han tenido diversas clasificaciones, y el de Osuna se
E
N ha incluido en el subgrupo de los históricos, pero podemos
E .F considerarlo también como etnográfico, pues sus dibujos son
.L , , una fuente inapreciable de información etnohistórica sobre
, la vida cotidiana de Nueva España: vestimenta, costumbres,
.L ,
A herramientas, etc.
. A pesar de esta destrucción masiva de códices prehispáni-
cos, pronto se hizo necesaria la comunicación escrita con es-
tas culturas anexionadas. Por ello, no se hizo demasiado hin-
capié en imponer el sistema de escritura occidental en aras de
su propósito, estos valiosos regalos, muchos de ellos joyas de una mayor fluidez e inmediatez en la confección de escritos
oro macizo, no sirvieron sino como acicate para estimular la oficiales; tampoco en la imposición del castellano, ya que se
codicia de los castellanos. Todos estos objetos serán envia- pensaba que la mejor forma de evangelizar era en su propia
dos a la corona de Castilla y, en la relación que hace Cortés lengua indígena. Tenemos que tener en cuenta que, cuando
de los mismos, aparecen por primera vez «dos libros de los se van anexionando nuevas tierras, se trasplanta a América la
que tienen acá los indios». Es destacable que junto a los no- estructura administrativa castellana, pero con cargos elegidos
bles que Motecuhzoma envió con los presentes, iban pintores entre los propios indígenas. Su estructura jerárquica se ve
que dibujaron todo para que el emperador, el Tlatoani, fuese renombrada bajo el prisma castellano.
informado fielmente de cómo eran estos extraños y de qué La implantación del alfabeto latino fue progresiva, pero a
ocurrió durante este primer contacto. Ni que decir tiene que un ritmo desigual según las civilizaciones mesoamericanas
estos pintores no eran otros que los tlacuiloques, escribas na- que analicemos. En la cultura maya, su implantación fue casi
huas que registraban en su código de escritura iconográfica inmediata, mientras que en la cultura mixteca se siguió em-
todo cuanto acaecía. pleando el sistema logosilábico hasta finales del siglo .
Durante la progresiva conquista y cristianización de Me-
soamérica, los primeros cronistas y los funcionarios se fue-
ron encontrando con diversos sistemas de escritura, según las Lൺඌ අൾඇ඀ඎൺඌ ඏൾඋඇගർඎඅൺඌ ൾඇ ൾඅ Rൾඇൺർංආංൾඇඍඈ
diferentes culturas, y cada uno de ellos con distinto grado de
complejidad. Los códices mesoamericanos fueron el princi- Durante el siglo , con la ideología humanista del Re-
pal soporte para plasmarla mediante iconografía y escritura nacimiento, se hace una reivindicación de las lenguas ver-
logosilábica o jeroglífica, e incluso un comienzo de la es- náculas en detrimento del latín como lengua de transmisión
critura fonética, compuesta por signos gráficos que expre- de conocimientos. Elio Antonio de Nebrija, el gramático
saban una palabra completa (logograma), o un conjunto de andaluz, dio el pistoletazo de salida con la publicación, en
fonemas que, individualizados o combinados, daban lugar 1492, tres meses antes del descubrimiento de América, de
a los que denominamos glifos de escritura. Se suele distin- su Gramática Castellana, consciente de las grandes diferen-
guir para Mesoamérica hasta cinco tradiciones de escritura cias lingüísticas que ya nos separaban del latín y consciente
diferentes, algunas de ellas con varias ramificaciones que se también de la necesidad de conocer la propia lengua como
pueden agrupar en dos tipos básicos: el estilo de las tierras instrumento al servicio del país.

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 165


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

La Gramática no solo es el primer libro centrado en el estu-


dio del castellano, sino que también es el primero que estudia
las reglas de una lengua románica y que servirá de modelo a
las mismas. Fue presentado a la reina Isabel en Salamanca,
poco después de su publicación, pero Isabel de Castilla ape-
nas le dio mérito a este estudio.
Aunque Carlos I recomendara, en un decreto dirigido al vi-
rrey de Nueva España, que se introdujera el castellano como
lengua oficial, la realidad fue otra bien distinta. La idea de
Nebrija no caló en las autoridades que debían gestionar la
comunicación con los nuevos súbditos del virreinato, pero
el camino para el aprendizaje y enseñanza de las nuevas
lenguas, con la creación de gramáticas y diccionarios ver-
náculos, ya estaba abierto. La evangelización que llevaron
a cabo los misioneros requería de una gramática del náhuatl
en caracteres latinos y la primera, hoy perdida, se escribió
en 1531. La evangelización precisaba de estos instrumentos
para la alfabetización, y adoctrinamiento, de las élites indíge-
nas y para el aprendizaje del náhuatl por los nuevos misione-
ros que llegaban al continente americano. Por ello, el náhuatl
clásico es una de las lenguas americanas más documentadas
y estudiadas. Las lenguas indígenas se siguieron utilizando
hasta bien entrado el siglo , tanto en la escritura como
en la lengua oral. Es más, se simultaneaban los tres sistemas
en los documentos administrativos y jurídicos: el sistema de
glifos tradicionales hecho por los tlacuiloques, su volcado a
los caracteres latinos y su traducción al castellano, como es el
caso del Códice Osuna. Fue Felipe II quien decretó el náhuatl
como lengua oficial en Nueva España y no es hasta finales
del siglo , con una cédula real de 1686, cuando Carlos
II prohibió en todo el imperio cualquier otra lengua que no
fuese el castellano.

Eඅ Cඬൽංർൾ Oඌඎඇൺ ඒ ඌඎ ർඈඇඍൾඑඍඈ 3. F 9/471. E


L V , ,
Este códice es un manuscrito pictográfico de 1565, con – –, .E
representaciones indígenas (glifos), textos náhuatl transcri- .
tos con grafía latina y su traducción al castellano (Biblio- L .
teca Nacional. Madrid. Ms. V-26-8). Consta de 39 folios E :
«... ,
realizados en hojas de papel europeo que se encuadernaron , [ ]
mediante el cosido de cuadernillos. Ofrece información en S D ...». L
tres niveles distintos. Originalmente fue de naturaleza úni- M C .
camente pictórica –lenguaje ideográfico– realizado por va- E ,
,
rios tlacuiloques. Es el llamado libro indígena con infor- ,
mación pictográfica, de escritura logosilábica de glifos, que T .
deja suficiente espacio en blanco para permitir el comentario
alfabético de los mismos. A continuación, se incorporó el
texto náhuatl en grafía latina a los documentos pictográficos
que transcribieron los intérpretes indígenas. Hay, por tanto,
dos niveles de escritura indígena. Posteriormente, durante su a 159 páginas inéditas encontradas en el Archivo General
revisión por las autoridades de la Real Audiencia se agregó, de la Nación. Posteriormente, se publicaron dos ediciones
a su vez, un tercer nivel, una traducción y explicación del más a cargo de la investigadora Cortés Alonso: una edi-
texto náhuatl al castellano para que así lo entendieran los ción facsímil de 1973, y otra en 1976, con el estudio del
escribanos. Estos comentarios descriptivos y aclaratorios documento, su transcripción y traducción. Para esta últi-
constituyen la parte llamada libro escrito europeo. ma edición se tuvo que recurrir a la edición de 1878, pues
Formó parte de un expediente administrativo al que se el manuscrito original tenía manchas de humedad, y de él
fueron añadiendo otros documentos, sin planificación pre- habían ya desaparecido números y letras palabras que aún
via de códice como tal. Esto explica la variedad de papeles figuraban en el primer facsímil.
utilizados y el gran número de pintores de glifos, así como Según Cortés Alonso (1973), el título Pintura del goberna-
de escribas y amanuenses que encuadernaron algunas hojas dor, alcaldes y regidores de México sería más apropiado, ya
descolocadas. Debido a su belleza y atractivos dibujos fue que el manuscrito no es propiamente un códice como otros
convertido, de simple escrito administrativo, en valioso có- producidos durante ese período. Debido a la foliación doble
dice pictográfico. que contienen sus páginas, considera que estas pinturas fue-
Del Códice Osuna se han realizado varias ediciones. La ron añadidas al expediente que realizaba el visitador general
primera, de cien ejemplares, consta de 39 litografías, de cuando este llevaba escritos 462 folios. El de Osuna conser-
39,3 x 27,2 cts. Se hizo cuando aún formaba parte de la bi- va su foliación inicial (463-501), y es la evidencia de que
blioteca del duque de Osuna. El manuscrito fue descosido, alguna vez formó parte de una documentación más extensa
y sus cuadernillos separados, para hacer con mejor calidad que la conservada.
las litografías de la primera edición facsímil, en 1878 (Imp. Se desconocen los detalles y la historia completa de este
de Manuel G. Hernández). En 1947, Chávez Orozco lo ree- manuscrito pictográfico que, después de ser presentado a Val-
ditó (Instituto Indigenista Interamericano de México), junto derrama, debió haber sido guardado en los registros judiciales

166 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021


F L -R A –L N C El «Códice Osuna»..., pp. 163-174

de la Real Audiencia. No se sabe cuándo saldría de dichos


archivos, o si bien pasaría al Archivo General de Indias en
Sevilla, ni en qué momento formó parte de la colección del
duque de Osuna, que acabó en la Biblioteca Nacional de Es-
paña en 1883. Es probable que los documentos que componen
las declaraciones de los primeros 462 folios, y los posteriores
al 501 de la numeración general, fueran solo escritas y no me-
recieran ser desprendidas del expediente general por razones
estéticas. Por tanto, puede que se encuentren quizás traspape-
ladas en algún otro archivo (García Hernández 1997: 331).
Cuando el licenciado Jerónimo de Valderrama llega a Nue-
va España, se encontró con múltiples problemas y tensiones
entre encomenderos y oidores –doctores o jueces– de la Real
Audiencia, entre estos con el virrey, y entre unos indígenas
contra otros. Con la ayuda de Juan Grande, nahuatlatoo in-
térprete, registró las acusaciones de gobernadores, alcaldes,
regidores y mayordomos indios, contra las autoridades espa-
ñolas. En el códice constan las declaraciones y testimonios de
los indígenas que relatan los abusos cometidos contra ellos,
entre los que se encuentran los malos tratos físicos recibidos
y los diversos bienes y servicios realizados y no cobrados.
Todas las personas que intervinieron son dibujadas junto
con su nombre y algún rasgo o glifo identificativos de su es-
tatus, como en el resto de los códices coetáneos y siempre
pintados de perfil. El virrey Luis de Velasco y los oidores
aparecen sentados en un sillón con los atributos de su car-
go: el primero, con espada y la cruz de Santiago en el bra-
zo, mientras que los oidores portan la vara de mando. Todos
están calzados. Los indios, teniendo en cuenta que los que
declaran son alguaciles o alcaldes, es decir, con cargo pú-
blico, también aparecen con la vara que indica su autoridad,
pero estos aparecen siempre descalzos y en pie. Todos los
personajes que declaran tienen dibujada delante de su boca 4. F 15 /477 . D L V
una vírgula recta que acaba en una voluta, que es el glifo co- .
rrespondiente a su intervención (tlatoa en nahuatl) y expresa E ,
,
que están declarando. Es curiosa esta vírgula por su extrema .E
simplicidad, ya que, en otros códices, cuando un personaje : , ,
importante hablaba, se dibujaba la tlatoa con adornos varios , .
acordes a su categoría administrativa. Aquí quizá la simpli- A
:
cidad sea la manera de expresar que son declaraciones admi- , ;
nistrativas. Insistimos en que en un sistema de comunicación ,
en el cual se unen la escritura logosilábica y la iconografía, , ;
ningún aspecto de las imágenes pintadas por los tlacuiloques , ;
son mera decoración de la escena, sino que todos ofrecen una , ; , ,
rica información que permite comprender en su conjunto lo .A , ,
representado (Batalla Rosado 1995: 35). Transmite la cos- , .S ,
movisión indígena de un proceso de transformación cultural, 20 ,2 ,2 ,
2 20 .U 46
a veces contradictorio, ya que entre sus distintas partes sor- , .
prenden las repeticiones y la incoherencia entre imágenes y
textos.
El códice incluye varios cuadernillos de contenido diferen- pintura de los inculpados, y se especifica el número y coste
te, aunque paralelo. Su estructura se distribuye entre seis sec- de las cargas de hierba que los indígenas habían aportado
ciones, o testimonios que lo integran, y que fueron realizadas (fig. 5).
entre enero y agosto de 1565. En el preámbulo se recoge que La cuarta sección detalla los productos alimenticios apor-
fue presentado al «ilustre Valderrama Licenciado del Conse- tados a distintos funcionarios (fol. 30 a 33) y lo que estos
jo de Su Majestad, visitador general en esta Nueva España». pagaron por ellos. Son apuntes rápidos realizados a línea con
La primera sección o testimonio se denomina «Cosas Ge- tinta negra y sin ninguna aplicación de color. El estilo puede
nerales. Pintura de los de México» (fol. 1 a 13) y recoge el ser considerado como el más sobrio de todos los ejecutados
acta de juramento ante el visitador general, la declaración por los tlacuiloques (fig. 6).
de don Esteban de Guzmán, juez indígena, la explicación de En la sección quinta se representan las pictografías con gli-
cómo acostumbraba el virrey a dar las varas de mando a los fos topónimos de las tres capitales (altepetl o cabeceras) de la
alcaldes y alguaciles indígenas, y la enumeración de cargos Alianza: Tetzcoco, México y Tlacopan –escrito Tlacuban en
contra él y contra el oidor Puga (fig. 3). el Códice– (fol. 34 a 36), junto a los pueblos que dependían
En la segunda sección figuran dos declaraciones. La prime- de las mismas, y se detalla la dependencia de su jurisdicción
ra es sobre la «Pintura de la yerva y servicio ordinario que an (de Encomendero o de la Corona). (Fig. 7)
dado los de Mexico al visorrey Don luys de Velasco y a los El último documento (fol. 37 a 39) trata sobre las obras
oydores y fiscal» (fol. 14 a 19), de fecha 9 de agosto de 1565. realizadas y no cobradas en huertas, telares, cercas, acequias
La otra declaración, de fecha 12 de agosto (fol. 20-25), refie- e iglesias, además del drenaje del lago de Texcoco y otras
re «El servicio y yerva que an dado los del barrio de Santiago obras menores. En estos folios figuran algunos glifos de tra-
al visorrey, oydores y fiscal» (fig.4). dición indígena y europea que recogen servicios e impuestos
El tercer apartado (fol. 26 a 29) presenta una información que pagaban a los españoles (fig. 8).
en columnas y detalla los servicios personales prestados, la

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 167


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

5. F 29. D :
30 , 6. F 30. E
, 20 , .
. S .
S
: , ,
, ,
.
Lൺ ඏංඌංඬඇ ൽൾ අඈඌ ඏൾඇർංൽඈඌ
En Nueva España, Jerónimo de Valderrama encontró una Chapultepeque, que son cada carga de media hanega,
sociedad en transición entre el período de la conquista y el las quales se an traído de Zunpango y Zithaltepeque en
de la colonización, una etapa de ruptura y cambios profundos indios cargados, de lo qual no se les a pagado ninguna
debido a la presencia española en auge y la pervivencia de un cosa aunque es ansi que en este tiempo no tributauan.
mundo indígena en su declive. Problemas de configuración
de una nueva civilización con una organización casi dual, de Las desavenencias surgieron pronto entre el virrey y el visi-
españoles e indios, en la que los primeros intentaban, por to- tador. Las cartas de quejas de ambos a Felipe II son prueba de
dos los medios, conservar los privilegios de la etapa de con- ello. El visitador, por su parte, inició una indagación que dio
quista. Una situación en la que estaban tensas las relaciones lugar a un expediente judicial en el que, entre otros documen-
entre del virrey con la Real Audiencia y con el Cabildo civil tos, presentaron estas pinturas, en 1565, por las autoridades
capitalino, con enfrentamientos entre los grupos del poder ci- de los indios. La Pintura del gobernador, alcaldes y regidores
vil y religioso, y con la oposición a la aplicación de las Leyes de México o Códice Osuna, evidencia estas circunstancias y
Nuevas de encomenderos, corregidores y alcaldes mayores. da testimonio de la visión de los vencidos sobre el cambio
Estos últimos eran numerosos, con escasa retribución, una producido (León Portillo 1959).
situación que fomentó la explotación de los indígenas. En él exponen su situación ante unos funcionarios deseo-
El visitador general llegó a Nueva España con amplios sos de acrecentar su patrimonio y el disfrute de concesiones
poderes para reestructurar los tributos y aumentar las rentas de encomiendas y de prebendas administrativas. Este esce-
reales, ya que existía la idea de que se estaba defraudando a nario se confirma con otras fuentes que lo corroboran, como
la Corona. En su actuación de investigación de los altos fun- son las Cartas que el mismo Valderrama escribió, así como
cionarios apoyó las denuncias indígenas, de las que el códice por las sentencias dictadas en el procedimiento judicial que
es solo una muestra. Ejemplo de ello se encuentra en el folio se realizó por las acusaciones que se habían producido duran-
3v/466v en el que figura cómo la administración virreinal te la estancia del visitador general. Las quejas que más abun-
permitía que los indígenas no tributasen, pero, a cambio, no dan son las relacionadas con el sistema de trabajo cuatequil
se les pagaba las cargas de cal que estos aportaban para las en relación a los impagos a los trabajadores indígenas por
construcciones: parte de las autoridades. Muchas veces, estos trabajadores
ejercían labores más orientadas a los intereses particulares
Como de diez años a esta parte an dado por man- que a trabajos para la administración. Ejemplo de ello son las
damientos del visorrey don Luis de Velasco dos mill y listas de trabajadores de la ciudad de México a los que no se
quinze cargas de cal, las mill y seicientas y quinze para les había remunerado, y que se reflejan en el folio 15r/477r
los reparos del casa real y el quarto nuevo que hizo el (ver fig. 4). Debajo de esta lista está representada la figura del
dicho vissorey, y las quatrocientas para las obras de virrey –la visión del otro–, con características y vestimenta

168 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021


F L -R A –L N C El «Códice Osuna»..., pp. 163-174

7. F 35. L 8. F 37 /498 . G
– – .E
,
1521. :
E .A
.S , ,
T A .
A .F , ,
, , ,
, , .D ,
« »,
‘ , ’.
« ».

de tradición europea, que se singulariza por un conjunto de Destacan también las acusaciones de violencia practicada
glifos adheridos a su cabeza. Junto a él aparece el dibujo de a los indígenas por algunas de las autoridades y funciona-
una especie de palacio de gobierno que sigue las tradiciones rios. En varios folios se explicita cómo esta fue practica-
de representación nahuas. Aunque la información de las de- da por el oidor Vasco de Puga y por su esposa. En el folio
claraciones y testimonios que aparecen en el Códice Osuna 12v/474v (fig. 10) se relatan, en seis escenas secuenciadas,
es limitada, ofrece, sin embargo, algunas pistas para entender los malos tratos que ambos infligían a los indios que, ade-
cómo se utilizaba este sistema de trabajo al principio del vi- más, fueron encarcelados y metidos en el cepo. Son los
rreinato. Su aplicación generó disputas entre los cargos polí- alcaldes indígenas Miguel Sánchez Itzcac, Melchor Díaz
ticos, los funcionarios de la administración, los encomende- Suchipepena (1560), Pedro de la Cruz Tlapaltecatl y Mar-
ros, los misioneros y miembros de la Iglesia e incluso entre tín Cano Chachal (1562). Entre los pretextos aducidos por
las propias élites indígenas por mantener sus prerrogativas. el oidor estaban el de no haberles llevado buena fruta, no
En el mismo folio se puede observar la jerarquización socio aportar cargas de pasto suficiente para sus caballos, o uno
laboral existente dentro de ese sistema de trabajo (Gorobets relacionado con el relativo mal olor corporal de una nodriza
Martins 2021: 294). indígena que trabajaba en su residencia de Iztacalco. En la
Otra de las acusaciones que aparecen en el códice son las descripción pictográfica de los hechos se detallan los casti-
relacionadas con las cargas de hierba para el ganado que los gos que la mujer del oidor infligía a los indígenas. La tra-
indígenas habían llevado a las fincas de encomenderos y fun- ducción al castellano de las seis escenas, con sus glosas en
cionarios, y no habían sido abonadas. Se citan, expresamente, náhuatl, es la siguiente:
a los oidores por sus apellidos y sus correspondientes glifos 1. «Cómo el doctor Puga mandó prender a dos alcaldes y
antropónimos (fig. 9). Junto a ellos se representa, mediante echar en un cepo porque no le habían dado una chichigua
glifos de valor (cuartillos o pesos), cuánto debería haberse [nodriza], tan presto como se le pidió, como lo tienen decla-
abonado a los indígenas por los trabajos realizados y por las rado en sus dichos, y que estuvieron tres días presos».
cargas de cal y hierba, y cuánto se les pagó. Según figura en 2. «Cómo el doctor Puga mandaba que llevasen a la es-
los glifos y en el texto en castellano, sólo se pagó la mitad de tancia de Estacalco, donde tenía sus caballos, diez cargas de
la cantidad establecida. zacate. Y porque Melchor Díaz, indio principal, le respondió
que se agraviaban los macehuales (hombres santos) y no lo

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 169


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

V V , B Z .

D P , B B .

D H , Z M .

9. R
,
.E L V
: , 10. F 12 -474 . E
, , ,
, ,‘ ’; V P .E
, , ; ,
, , ,
.L – – .L
. .E
E ,
M C , ,
.
.E E
, .

,
, , .
A través de los textos se puede inferir la arbitrariedad con
la que actuaban los funcionarios citados. Los castigos reci-
bidos por los indígenas no guardaban, aparentemente, una
podían cumplir, le mandó echar en el cepo donde estuvo ocho correlación directa con la falta cometida por ellos.
días». Otra imagen repetida en el códice es la representación de la
3. «Cómo el doctor Puga maltrataba a los alguaciles in- cárcel y el cepo. En varios folios se incluyen dibujos, tanto de
dios que le servían y particularmente a Miguel Chichimeca». la cárcel de la corte como de la de indios (fig. 11). Su repro-
(Traducción de la glosa náhuatl escrita sobre la pintura: «El ducción revela que las cárceles utilizadas en Nueva España
doctor Puga a Miguel Chichimecatl, alguacil, lo maltrata dos eran distintas según sus ocupantes fuesen españoles o indios.
veces, en (contra) la pared de la casa lo azotó, cayó boca Si se comparan ambos dibujos se puede observar cómo la
arriba»). cárcel de corte, o de españoles, muestra que estos se podían
4. «Cómo la mujer del dicho doctor Puga maltrató a un sentar sobre una especie de poyete con los pies encadena-
indio, su alguacil, asiéndole de los cabellos y echándole en dos. En la cárcel de indios se representa un indígena también
tierra, de que estuvo algunos días malo, porque no le traía encadenado, pero, en este caso, no se observa ningún tipo
buena fruta». (Traducción de la glosa náhuatl escrita sobre de asiento: el suelo está recubierto de esteras. Según ambas
la pintura: «La esposa del doctor Puga también maltrató al pinturas el cepo parece estar destinado exclusivamente para
alguacil Miguel Chichimecatl porque las naranjas no les gus- estos últimos. Lo descrito se puede entender sin necesidad
taron a los dos»). de recurrir a ninguna glosa escrita sobre su pintura, pues lo
5. «Como los indios de la estancia de Estacalco aportaban relatado indica pictográficamente el significado de la imagen.
ladrillos». Batalla Rosado (1995) ha destacado la distinta lectura que
6. «Cómo el dicho doctor Puga mandó echar presos a Pe- ha de darse al cepo, indicativa tanto del hecho físico de este
dro de la Cruz y a Martín Cano, alcaldes, porque le trajeron castigo como de un edificio concreto, la cárcel. A ello hay
una chichigua (nodriza) que no tenía buena leche. No estu- que añadir la interpretación iconográfica de este instrumento
vieron en el cepo, aunque aquí van pintados es señal de la pri- penal, dependiendo del lugar del cuerpo en el que se desea
sión, estuvieron presos dos días». (Batalla Rosado 1995: 25). poner, de la movilidad que se quiere dar al preso e incluso del
número de ellos que se quieren retener juntos.

170 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021


F L -R A –L N C El «Códice Osuna»..., pp. 163-174

11. R .E C O
N E : .

Pඋඈർൾඌඈ, ർඈඇඌൾർඎൾඇർංൺඌ ඒ ඌൺඇർංඈඇൾඌ los indios y españoles que tuvieran alguna queja en contra
del oidor Tejada que se presentaran en la Real Audiencia de
La misión principal del visitador general Valderrama a México con pruebas documentales para sostener sus declara-
Nueva España era la de recaudar más para sufragar los gas- ciones. La comparecencia de indios de diversos pueblos de
tos de la Corona, entre los que se encontraban las guerras de la Cuenca de México, y la exhibición de sus códices, fueron
Felipe II en Europa. Durante su estancia tuvo conocimiento la respuesta a este pregón oficial (Ruiz Medrano 2000: 48).
de la situación de malestar existente, incluso con denuncias ¿Cuáles fueron los mecanismos para investigar y sancionar
al respecto. Estas, probablemente, no fueran su principal pre- las posibles infracciones cometidas por las autoridades? Se
ocupación, pues Valderrama quería mostrar que el virreinato actuaría igual que diez años antes contra Tejada, pero, en este
estaba siendo mal administrado y que la población indígena caso, debió ser más complejo, pues estaban acusados varios
pagaba pocos impuestos. Por ello, realizó reformas adminis- oidores y el virrey Luis de Velasco. Los indios llevaban con-
trativas para que los indios tributasen más. A esto último se sigo sus pinturas, que se aceptaron como documentos proba-
opusieron frailes franciscanos y dominicos, que argumenta- torios, pese a que resultaba una forma ajena de registro en los
ron que las cargas ya eran excesivas, y que con ello se des- tribunales, ya que se tenían grandes dificultades para enten-
estabilizaría el señorío indígena al disminuir los recursos de derlos. Los indios explicaban en náhuatl el significado de sus
los caciques. En esta actitud defensora es de destacar a fray pinturas y, a través de un intérprete, se traducían al español
Pedro de Gante (fig. 12), franciscano que en una de sus cartas sus declaraciones. De manera simultánea, un escribano de la
a la Corona (1532-1552) advierte de que «Aviso, como sier- Audiencia las anotaba y, posteriormente, ratificaba su conte-
vo de Vuestra Magestad, que si no provee en que (los indios) nido. En este sentido, aunque la información que ofrece puede
tributen como en España (los españoles) de lo que tienen y no considerarse parcial de cara al juicio, su relato estaría al nivel
más, y que sus personas no sean esclavos y sirvan la tierra se de los códices llamados jurídicos que se utilizaron durante el
perderán...», y solicita que sean «personas libres y que... no virreinato. Son los llamados códices de Tepetlaóztoc, de Cue-
sirvan, pues los españoles nunca sirvieron». vas, de Kingsborough, de Humboldt, Azoyú, o las pinturas de
La inclusión en esta documentación de las infracciones de la Querella criminal contra don Juan, cacique de Tehuante-
varios funcionarios, y hasta del propio virrey, sugiere que pec, cuyos contenidos tienen similitud con el de Osuna. Estos
tales prácticas ya eran habituales. Así, diez años antes, en códices involucraron jurídicamente a las comunidades indí-
1554, se tiene conocimiento de otra denuncia presentada por genas con la administración virreinal durante el siglo .A
indígenas de la ciudad de México ante el oidor Diego López su vez, reflejan los resquicios legales que la Corona española
de Montealegre contra otro oidor, Lorenzo de Tejada. Los permitió a la sociedad indígena para tener sobre ella un mayor
indios llevaban consigo diversas pinturas sobre límites de control y dominio. También fueron utilizados en diversas cau-
tierras, mano de obra indígena aportada para distintas obras, sas como: en litigios de las cabeceras –ciudades– indígenas
cuentas de tributos y pormenorizados detalles de maltratos contra del pago de tributos; en contratos de compra-venta de
físicos. López de Montealegre, siguiendo los procedimientos casas; en registros tributarios entre los pueblos y la nobleza; y
de la época, solicitó por medio de pregón público a todos entre los encomenderos y la propia Corona.

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 171


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

12. F 8 .E , , 13. F .E
C .
M (S S ,S P ,S M S J ).
S , ,
S P M ,
.E
S J P G , coacción a los pueblos indígenas. En la sentencia se sancio-
, . nan los oidores de Zorita, Orozco, Villalobos, Villanueva y,
sobre todo, el oidor Vasco de Puga (Escribanía de Cámara,
leg. 1180, Archivo General de Indias de Sevilla). Durante el
juicio, los funcionarios incriminados intentaron eludir sus
Hay que resaltar la posibilidad que tenían los indígenas de responsabilidades argumentando que el trabajo no remune-
denunciar. Ello pone de manifiesto, por un lado, que existía rado fue resultado de las órdenes dadas por el virrey Luis de
alguna pretensión por parte de la administración de controlar Velasco. Se defendieron afirmando que el pago de los servi-
los desmanes producidos y, por otro, muestra el uso de uno cios no se había realizado porque, hasta entonces, los indí-
de los mecanismos de adaptación de los pueblos indígenas a genas no pagaban ningún impuesto en la ciudad de México
la justicia virreinal durante el siglo . El acceso a la justicia (hecho que cambia precisamente con la visita de Valderra-
de las élites indígenas demuestra que utilizaron el derecho ma) y, en su justificación, sostuvieron que solo buscaban el
castellano, y sus procedimientos legales, como instrumentos avance social. Varios imputados se encontraron culpables de
de sus propias reclamaciones y negociaciones con los espa- las infracciones cometidas y recibieron sentencias condena-
ñoles para mantener posiciones de poder, obtención de pues- torias (Gorobets Martins 2021: 299).
tos y de tierras.
Debido a las acusaciones que figuraban en el expedien-
te –los 462 folios perdidos, más los 39 del manuscrito del Vൺඅඈඋൺർංඬඇ
Códice Osuna–, junto al dictamen del visitador, fueron de-
puestos y suspendidos de empleo, en 1565, los oidores Vasco El códice revela una serie de particularidades de la nue-
de Puga y Luis de Villanueva, así como el gobernador y los va sociedad virreinal de mediados del , como son: los
cuatro alcaldes de México. No se tiene información sobre conflictos de intereses entre los españoles; la jerarquía so-
si los peones y los indios de servicio fueron indemnizados cial existente entre los grupos de trabajadores indígenas;
o si se hubiesen tomado medidas para evitar este tipo de si- la explotación de la mano de obra en un sistema de trabajo
tuaciones en futuras ocasiones. Referente al virrey, algunos supuestamente remunerado, el cuatequil; las arbitrariedades
autores han apuntado que también habría sido suspendido de funcionarios de alto rango contra los pueblos indígenas
de sus funciones si, tras una larga enfermedad, no hubiera que ellos tenían que defender; el despotismo cometido por
muerto en 1564 (Gorobest Martins 2021: 299). El procedi- funcionarios de la administración virreinal que despojaban
miento de recogida de información judicial terminó en 1567, de sus tierras a los indios; los abusos y tratos crueles de los
después del regreso de visitador a España. Años después, que eran objeto los indígenas por algunos funcionarios –oi-
entre septiembre de 1571 y marzo de 1572, se celebró el jui- dores–; la escasa tributación indígena; los trabajos y ser-
cio con más de veinte procesados que fueron acusados en vicios que prestaban los indígenas tanto en obras públicas
casi doscientos delitos, entre los que se encuentran infrac- como en propiedades privadas que eran escasamente retri-
ciones administrativas, impagos, uso de la violencia y de buidas, y la participación de los propios dirigentes indígenas

172 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021


F L -R A –L N C El «Códice Osuna»..., pp. 163-174

como ejecutores directos de la represión y del ejercicio vio-


lento del poder a fin de conservar sus antiguos privilegios.
Es una suerte que tan valioso códice se haya conservado,
pues, aparte de su importancia jurídica inicial por las declara-
ciones y testimonios que presenta, contiene un evidente valor
etnográfico y etnohistórico. Este manuscrito proporciona una
amplia cosmovisión, desde el punto de vista indígena, de las
ciudades de México, Tlatelolco, Tula, Tacuba y de otros lu-
gares del altiplano mexicano. Se describen edificios civiles
y religiosos, construcciones de viviendas y obras públicas,
como las acequias, los puentes y los caminos (fig. 13); in-
dumentaria de españoles e indígenas; oficios y actividades
económicas (agricultura, recolección de frutos, limpieza y
decoración, minería, etc.); utensilios e instrumentos para fa-
bricarlos; la moneda utilizada (oro o cacao); los tributos en
especie pagados por las comunidades y las listas de titulares
de encomiendas, etc. También se representa a indígenas que
trabajan en talleres textiles, así como en la extracción y trans-
porte de piedra para la construcción de iglesias.
Destaca la minuciosidad de las anotaciones indígenas por
no haber cobrado la mano de obra ni el material que apor-
taron a las edificaciones de los cuatro barrios de la ciudad
de México (San Sebastián, San Pablo, Santa María y San
Juan). Con bastante precisión, deja constancia sobre los ma-
teriales y servicios que proporcionaron para la construcción
de la cárcel, el hospital de indios, el palacio virreinal, o su
participación en la cimentación y edificación de la primitiva
iglesia mayor o catedral nueva de México. También en la
construcción del muro de San Lázaro y del dique de San
Lorenzo, importantes obras de ingeniería que se hicieron
para evitar las inundaciones anuales de la ciudad. Docu-
menta ampliamente la participación indígena en la repara-
ción y construcción de las casas de algunos funcionarios,
la limpieza en sus viviendas, así como las cargas de hier- 14. F 8. E F ,
ba que les llevaban para alimentar a su ganado. Es notable
cómo se distingue entre obra pública y aquella que favorece – –,
,
a algún funcionario en particular. Entre las informaciones .
históricas, se menciona, asimismo, la participación de gue-
rreros indígenas en algunas campañas militares en las que
muchos murieron. Es el enfoque etnocentrista indígena de
su participación en el descubrimiento y conquista de nuevas Bංൻඅංඈ඀උൺൿටൺ
tierras. Ejemplo de ello fue la expedición a La Florida con la
representación de un indio a caballo, que lleva el estandar- A Z , P. (1981): La Audiencia de México según
te decorado con el águila sobre un nopal, seguido de otros los visitadores. Siglos y . Universidad Nacional Autóno-
cuatro, vestidos con la indumentaria castellana (fig. 14). ma de México.
Es una importante fuente indígena que aporta valiosa infor- B R , J. J. (1995): «El ejercicio violento del poder du-
mación sobre la compleja organización territorial en la cuen- rante la colonia (siglo ) a partir del análisis de imágenes de
ca de México y da testimonio de las diferentes jerarquías de los códices mesoamericanos», en Estudios de Historia Social y
sus ciudades, altepetl, y de sus respectivos pueblos en época Económica de América, Universidad Complutense de Madrid, n.º
prehispánica. Sobre esta organización se estableció, tras la 12, pp. 15-36.
conquista castellana, los cabildos indígenas que se otorga- — (2011): «La importancia de la escritura en Mesoamérica. Los
ron en encomienda o se destinaron al servicio de la Corona. códices o libros pintados», en Mitificadores del pasado, falsarios
de la historia. Historia medieval, moderna y de América, José
Registra las instituciones políticas al indicar cargos de gober- Antonio Munita Loinaz (coord.), pp. 203-256.
nadores, alcaldes y regidores de los cabildos y comunidades — (2019): «Códices: Tiras, lienzos y libros», en Muy Historia,
indígenas, y describe aspectos del ordenamiento colonial de Madrid, 2019, pp. 116-125.
los corregimientos y de los pueblos encomendados, que se C O , L. (1947): Códice Osuna. Reproducción facsimi-
impusieron sobre los anteriores patrones de asentamientos lar de la obra del mismo título, editada en Madrid, 1878, Edicio-
prehispánicos (Perla Valle 2008: 50). nes del Instituto Indigenista Interamericano, México, D. F.
En fin, ofrece una destacada visión acerca de la introduc- C A , V. (1973): Pintura del gobernador, alcaldes y re-
ción de los nuevos sistemas sociales, políticos y económicos gidores de México. «Códice de Osuna». Ministerio de Educación
castellanos en el mundo indígena, y de los efectos que se de- y Ciencia. Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Madrid.
rivaron a solo cuatro décadas tras la conquista. Las amplias — (1976): Pintura del gobernador, alcaldes y regidores de Méxi-
informaciones contenidas en el códice permiten vislumbrar co. Estudio y transcripción. Servicio de publicaciones del Minis-
la dimensión del cambio sociocultural experimentado y sir- terio de Educación y Ciencia. Madrid.
ven, hoy en día, para reconstruir la vida diaria del virreinato G , Fray Pedro de (1558): «Cartas, versos religiosos en mexi-
hacia la mitad del siglo . cano», ed. de Joaquín García Icazbalceta, Códice franciscano.
México, 1941.
G H , M. J. (1997): «Los códices económicos»,
EHSEA. n.º 14/enero-junio, pp. 325-347.
G M , E. H. (2021): «As denúncias de trabalhado-
res indígenas do cuatequitl no códice Osuna durante a visita de
Jerónimo de Valderrama na Nova Espanha». Cantareira, 34ª ed.
Jan-Jun, Dossiê Mundos do Trabalho, pp. 286-303.

C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021 173


El «Códice Osuna»..., pp. 163-174 F L -R A –L N C

L P , M. (1959): Visión de los vencidos. Universidad V , Jerónimo de (1961): Cartas del Licenciado Jeróni-
Nacional, México. mo Valderrama y otros documentos sobre su visita al gobierno de
Pintura del Gobernador, Alcaldes y Regidores de México. Códice Nueva España. 1563-1565. Col. Documentos para la Historia del
en geroglíficos mexicanos y en lenguas castellana y azteca, exis- México Colonial, v. 7, México, editor José Porrúa e hijos, publi-
tente en la biblioteca del Exmo. Señor Duque de Osuna. (1878): cados por France V. Scholes y Eleanor B. Adams.
Publicase por vez primera con la autorización competente. Ma- V , P. (2008): «Altépetl, huey altépetl y altepetontli. Imáge-
drid, Imprenta de Manuel G. Hernández. nes de la organización política indígena en el Códice Osuna»,
R B , S. (1985): «La economía colonial», en en Análisis etnohistórico de códices y documentos coloniales,
América colonial, Cuadernos Historia 16, n.º 84, pp. 14-22. coordinadoras Celia Islas Jiménez, María Teresa Sánchez Valdés
R M , E. (2000): «Códices y justicia: los caminos de la y Lourdes Suárez Diez. México: Instituto Nacional de Antropo-
dominación», Arqueología Mexicana: Códices Coloniales, vol. logía e Historia.
7, núm. 38, pp. 44-50. V A , A. (2000): Virreyes y Virreinas de la Nueva Es-
S V , M.ª J. (1978): Don Luis de Velasco, virrey de Nue- paña: Tradiciones, leyendas y sucedidos del México Virreinal.
va España: 1550-1564, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, Publicado por Editorial Porrúa, México.
Sevilla. Z , S. (1985): El servicio personal de los indios en la Nueva
— (1999): «Luis de Velasco el Viejo y Francisco de Toledo: España. 1550-1575. Tomo II. El Colegio de México.
dos tipologías virreinales de la América de Felipe II». Chronica
Nova, 26, pp. 333-345.

TERRITORIO Y PAISAJE

SALINAS DE SUBSISTENCIA EN LA ANDALUCÍA RURAL


Cඎඅඍඎඋൺ ൽൾඅ ඍඋൺൻൺඃඈ ൽൾ අඈඌ නඅඍංආඈඌ ඌൺඅංඇൾඋඈඌ ൽൾ Oඌඎඇൺ ඒ ඌඎ ർඈආൺඋർൺ
Por

A F F
Geógrafo

J B J 1

Historiador

l estudio realizado sobre la actividad de producción

E y comercialización de sal en las tierras del duque de


Osuna y del marqués de Estepa en la comarca de la
Sierra Sur sevillana (Fajardo 2020) nos ha permitido eviden-
Sൺඅංඇൺඌ ൽൾ ඌඎൻඌංඌඍൾඇർංൺ ൾඇ
අൺඌ ർඈආൺඋർൺඌ ൽൾ Eඌඍൾඉൺ ඒ Oඌඎඇൺ:
ඇඎൾඏൺඌ ൾඑඉඅඈඍൺർංඈඇൾඌ ංඇඏൾඇඍൺඋංൺൽൺඌ
ciar el valor económico y la trascendencia territorial de esta
actividad, sustentada en la presencia de importantes recursos Como se menciona en el primer inventario realizado de
naturales por la existencia de numerosas fuentes ricas en clo- la actividad salinera de las comarcas de Osuna y Estepa, las
ruro sódico. Este trabajo permitió identificar las principales circunstancias históricas y la evolución de la demanda han
salinas existentes en la comarca, su evolución histórica, así hecho que la extracción de sal haya revestido muy distintas
como las huellas que han llegado hasta nuestros días. Sin em- manifestaciones. Fue extraída en la Antigüedad de las lagu-
bargo, el acceso a nuevas fuentes, en este caso orales, nos nas de la zona esteparia y saladares localizados entre Astigi y
ha permitido abordar un asunto modesto por su trascenden- Urso (Castro García 2019), donde se precipitaba en costras.
cia económica, pero de interés no solo porque completa el Avanzando en el tiempo, en numerosos casos se eligieron
estudio de la actividad, sino porque lo encara desde el lado como emplazamiento de los cortijos y haciendas la cercanía
humano de los protagonistas. Junto con las grandes y media- de algún manantial o pozo de agua salada, aprovechándose
nas explotaciones existieron otras muy pequeñas, actividad estos recursos con pequeñas explotaciones para el consumo
salinera de subsistencia, explotadas solo por una familia y doméstico. Se utilizaron también los espumeros, costras sa-
de manera temporal con medios muy rudimentarios, y cuyos linas que se forman en verano en las inmediaciones de los
ingresos completaban los provenientes de los salarios o ren- numerosos cursos de aguas salobres o saladas2 para alimentar
tas provenientes del campo. La oportunidad de entrevistar al ganado.
a algunos de los titulares de estas salinas, o a sus familiares Salinas como tales, entendidas como fábricas de sal, in-
directos relacionados también con la explotación salinera, la ventariamos 11, de los cuales 10 han sido explotadas en el
mayoría nonagenarios, nos ha permitido un acercamiento al siglo , siendo el periodo comprendido entre 1940 y 1960 el
factor humano y a la cultura del trabajo de esta actividad.1 de mayor actividad. De éstas solo 4 eran salinas de un cierto
tamaño, productivas, que exigían la contratación de personal
y una estructura empresarial para su explotación. Al día de
hoy solo sobreviven dos de ellas, aunque la extracción de sal
es testimonial, ya que la orientación principal de estas explo-
taciones es la producción y venta de salmuera.

2
Existen en la comarca 36 topónimos relacionados con la presencia de sal,
1
Autor principal del capítulo dedicado a la salina de Escamilla. la mayoría hidrotopónimos (Fajardo 2020).

174 C A M O , .º 23|| ISSN 1697-1019 ||2021

También podría gustarte