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HISTÓRICAS,

PRECURSORAS DE LA
IGUALDAD EN EL SIGLO XX
CAPÍTULO I
Primer Colegio Nacional de Mujeres. Revista Rosa 1945
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
3

Primer Colegio Nacional de Mujeres. Revista Rosa 1945


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
4

I HISTÓRICAS,
PRECURSORAS DE LAS AULAS

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
5

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
6

Karen Paola
Bernedo Morales,

Comunicadora, curadora, magister en antropología visual y di-


plomada en el posgrado de estudios de género por la Pontificia
Universidad Católica del Perú. Docente en la carrera de Artes
Escénicas de la Universidad Científica del Sur. Co-fundadora
de la Asociación Cultural Museo itinerante Arte por la Memoria,
proyecto acreedor del Premio Nacional a las Artes y Ciencias
en Derechos Humanos en el 2012 y del Premio de la Fundación
Príncipe Claus en el 2014.

Ha realizado proyectos audiovi-


suales sobre memoria, género
y derechos humanos entre los
que destacan los documenta-
les: Mamaquilla, los hilos (des)
bordados de la guerra, Ludy
D mujeres y Conflicto armado
interno, la serie de documen-
tales Las otras memorias- arte
y conflicto armado en el Perú.

Algunas de sus curadurías recientes son; María Elena Moyano –


25 años (Congreso de La República 2017), Las Primeras, mujeres al
encuentro de la historia (Centro Cultural de la Universidad del
Pacífico, 2018), Emancipadas y emancipadoras, las mujeres
de la independencia del Perú (CCE 2019).
7

LA EDUCACIÓN,
UN CAMBIO DE PARADIGMA
PARA LAS MUJERES

Dos de las grandes demandas con las que las mujeres inician
las batallas por la igualdad en el último tercio del siglo XIX, son
la educación y el trabajo, los dos ámbitos están estrechamente
vinculados entre sí, en tanto es la educación, una herramienta
fundamental para que las mujeres puedan trabajar, ganarse la
vida y lograr cierto grado de independencia de sus familias, es-
posos y contextos diversos. En ese sentido la educación va a ser
una piedra angular en la constitución de la autonomía para las
mujeres.

Durante el último tercio del


siglo XIX y terminada la Gue-
rra del Pacífico (1879-1884), se
incrementó notablemente la ...las mujeres
participación de las mujeres
en el mundo intelectual. La
empezaron a denunciar
literatura y el periodismo se el paternalismo
constituyeron en una de las y la desigualdad
principales tribunas de expre-
de derechos y se
sión pública de las ideas. La
aparición de imprentas, pe- plantearon las bases de
riódicos y semanarios fueron la modernización de la
de vital importancia como un sociedad...
8

Fachada del Colegio de Educandas del Cusco


Datos históricos acerca de los establecimientos de segunda enseñanza que
actualmente funcionan. Ministerio de Justicia, Culto, Instrucción y Beneficencia, 1919.
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.

bastión del debate intelectual de la época. Como señala la his-


toriadora Sara Beatríz Guardia, es en estos espacios que las mu-
jeres empezaron a denunciar el paternalismo y la desigualdad
de derechos y se plantearon las bases de la modernización de
la sociedad.

La construcción de la escritura femenina del siglo XIX surge


a través de revistas dirigidas y escritas por mujeres como “El
álbum” fundada por Juana Manuela Gorriti (1816-1892) y Caro-
lina Freyre (1844-1916), la “Revista Semanal para el Bello Sexo,
literatura, bellas artes, educación, teatros, modas, anuncios”,
el semanario literario “La Alborada” y las colaboraciones a re-
Retrato de la educadora de vanguardia, intelectual y periodista Teresa Gonzáles de Fanning. 9
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
10

vistas como “La revista de Lima”, “El Correo del Perú” y “El Perú
Ilustrado” que comenzaron a publicar notas y novelas dirigidas
específicamente al público femenino.

Durante la primera etapa republicana de nuestro país se fun-


dan diversas escuelas para niñas y señoritas, entre los que des-
tacan el Colegio de Educandas de Cusco y el de Ayacucho, así
como diversas escuelas vinculadas a órdenes religiosas. Estos
centros educativos se encuentran fundamentalmente en ma-
nos del clero. En ese sentido es la iglesia católica, la encargada
de formar a las mujeres en su instrucción primaria, una forma-
ción orientada fundamentalmente a que lleguen a ser buenas
esposas y buenas madres.

En tal sentido, si bien la educación primaria se hizo obligato-


ria en 1866 para niñas y niños, los currículos y contenidos de
aprendizaje fueron diseñados en el contexto de una sociedad
profundamente patriarcal, relegando a las mujeres a cursos de
modales, cocina, bordado, entre otros similares.

Entre las precursoras que abo-


...Elvira García y garon por una educación inte-

García por su lado, gral, inclusiva y equitativa para


la mujer destacan Teresa Gon-
fundó el Liceo Peruano záles de Fanning, quien en
(1883) en el Callao 1881 funda en su propia casa
y también el primer el Liceo Fanning, colegio de
mujeres donde puso en prác-
kindergarten del Perú tica sus propuestas educati-
en 1902.... vas innovadoras. En el Liceo se
11

enseñaba matemáticas, gra-


mática, geografía, economía
doméstica, historia del Perú y
religión.

La propuesta de Fanning fue


bastante innovadora, puesto
que abogó por la educación
laica, exponiendo sus ideas en
una serie de artículos publica-
dos en el diario El Comercio a
finales del siglo XIX, en ellos
escribe sobre la necesidad de
educar a las mujeres para el
mundo y para la vida, sobre
la importancia de enseñarles
un oficio, para que puedan
Segunda promoción del Primer Colegio hacerle frente a las adversida-
Nacional de Mujeres- 1928.
des, pero sobre todo, a que la
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
educación debía ser integral
para las mujeres. Gonzáles de
Fanning, no solo planteó tem-
pranamente, desligar la educación femenina del clero, sino que
puso en evidencia como una necesidad fundamental, el que la
mujer tuviera un oficio, en una época donde era muy mal visto
que las mujeres trabajasen.

Fanning estuvo al frente del colegio hasta que por razones de


edad se retiró, delegando la dirección a Elvira García y García,
quien siguió la línea educativa trazada por Fanning convirtién-
dose ambas, en defensoras pioneras de la educación laica para
la mujer.
12

...García y García Elvira García y García por su


también es pionera en lado, fundó el Liceo Peruano
proponer ejercícios (1883) en el Callao y también
el primer kindergarten del
físicos para las Perú en 1902. Publicó un libro
mujeres, esto serían los importante en el rescate de la
inicios de la mujer en la memoria histórica de la mujer
que llevó por título La mujer
actividad deportiva, ...
peruana a través de los siglos,
en el cual se dedica a rescatar el
rol protagónico y sobresaliente de las mujeres en distintos ámbi-
tos como, el periodismo, el arte, el teatro, la literatura entre otros.

Fachada del Colegio Nacional de mujeres – 1928


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
13

Primer Colegio Nacional de Mujeres. Revista Rosa 1945


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.

Elvira García y García fue una educadora fundamental en lo


que significó la enseñanza para mujeres en la primera mitad
del siglo XX. Fue pionera en considerar a las niñas y los niños
como sujetos particulares para los que se tenía que diseñar un
currículo educativo. Esas ideas las pone en práctica en el primer
kínder garten del Perú, fundado por ella misma en 1902.

García y García también es


pionera en proponer ejercicios
...No es hasta 1908
físicos para las mujeres como con la promulgación del
parte de la instrucción pri- Decreto Nº 801 que
maria, era un contexto suma-
mente difícil, puesto que esas
las mujeres pueden
prácticas eran vistas como acceder a la educación
universitaria, ...
14

impropias para las mujeres. García y García aplica diversas me-


todologías de enseñanza física tanto para mujeres como para
niños en el Liceo Fanning, como consecuencia de ello, muchos
padres de familia retiran a sus hijas del Liceo.

Los Liceos, si bien fueron ámbitos de instrucción privados, se cons-


tituyeron en los primeros espacios de enseñanza integral para las
mujeres hasta la fundación del primer Colegio Nacional de Muje-
res en 1927, bajo Resolución Suprema 1291. Algunas de las directo-
ras, formaron parte de la primera generación de universitarias, es
el caso de Esther Festini Ocampo, la primera mujer graduada en
educación, que luego pasaría a ser directora del Liceo Grau.

En el campo de los estudios superiores, no es hasta 1908, con la


promulgación del Decreto Nº 801 que las mujeres pueden acce-
der a la educación universitaria, aunque muchas de ellas, como
hemos señalado anteriormente, ya ejercían oficios vinculados
a la intelectualidad y la academia. María Trinidad Henríquez,
pudo estudiar en la Universidad San Antonio Abad del Cusco,
sólo después que se emitiera una resolución suprema que le
permitió rendir los exámenes correspondientes a las carreras
de Letras y Derecho. Catalina
...Gracias al acceso a Salazar señala que el ingreso
de Henríquez a la universidad
la instrucción primaria fue un acontecimiento nacio-
y media, la mujer nal que la hizo ver como una
comenzó a colocarse “mujer excepcional”, desman-
telando con ello el mito de la
en los círculos
incapacidad de las mujeres
profesionales... para los estudios superiores.
15

Gracias al acceso a la instruc- ...esta exhibición es un


ción primaria y media, la mu- homenaje a aquellas
jer comenzó a colocarse en los mujeres que sentaron
círculos profesionales y univer-
sitarios, la educación fue el co-
los cimientos para
mienzo de un largo y difícil ca- nuestras ciudadanías
mino de lucha por la igualdad plenas...
de derechos.

La serie de entrevistas presentadas en esta publicación se inspiran


en la muestra presencial HISTÓRICAS precursoras de la igualdad
en el siglo XX, esta exhibición es un homenaje a aquellas mujeres
que sentaron los cimientos para nuestras ciudadanías plenas y
que a pesar de ello, siguen siendo un lado invisible de la historia y
no suficientemente reconocido en la trascendencia de su aporte.

Primer Colegio Nacional de Mujeres. Revista Rosa 1945


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
16

Fotos kindergarten. Educación moderna- Elvira García y García- 1906

Con este proyecto queremos visibilizar sus grandes logros, pues


ellas alcanzaron metas que hasta entonces eran impensables,
iniciando un gran cambio de paradigma al transgredir la pales-
tra pública. Es así que derechos que nos pueden parecer ele-
mentales ahora como la educación, el trabajo, la participación
en la vida intelectual, cultural, pública y política se los debemos
a ellas, mujeres que trazaron el camino hacia la igualdad de
género.

En el Perú, muchas de estas batallas se libraron especialmente


entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX en medio de
una sociedad oligárquica y aristocrática en la que las mujeres
eran abiertamente excluidas de actividades intelectuales, cul-
turales, educativas y políticas. Estas batallas por la igualdad se
17
Seminario libre femenino. Archivo de Miguelina Acosta de Joel Rojas

dieron desde diferentes ámbitos y es así que en estos logros


confluyen, educadoras, intelectuales, feministas, líderes sindi-
cales, políticas, periodistas, deportistas, artistas y dirigentes de
organizaciones sociales a quienes rendimos hoy homenaje en
esta publicación.

Esta serie de entrevistas es una invitación a recorrer sus histo-


rias a través de las voces de investigadoras que han rescatado
sus memorias, también a través de archivos, fotografías y docu-
mentos que dan cuenta de sus valiosos y fundamentales apor-
tes. Conoceremos a través de estas fuentes a las educadoras de
vanguardia, las primeras universitarias, las líderes y mártires de
18

los derechos laborales, las precursoras del sufragio femenino


en el Perú, las precursoras de la política, de la cultura, del de-
porte y de actividades vinculadas con la seguridad y el orden.

HISTÓRICAS precursoras de la igualdad en el siglo XX es


pues, una invitación a encontrarnos y reconocernos en ese ca-
mino trazado como una continuidad, han sido y son muchas
las mujeres que con espíritu crítico e independiente se inten-
tan encontrar espacio en un mundo de hombres y si bien se ha
logrado mucho, hay también mucho por hacer y estos desafíos
vienen siendo enfrentados con el coraje y el ejemplo de nues-
tras antecesoras.
19

Primer Colegio Nacional de Mujeres. Revista Rosa 1945


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
Retrato de Clorinda Matto de Turner
CAPÍTULO II
Archivo de la Biblioteca Nacional
Retrato de la conferencista, activista e
intelectual Zoila Aurora Cáceres
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
23

Esta entrevista a la investigadora Francesca Denegri, recoge


reflexiones sobre la primera generación de ilustradas del siglo
XIX y primeros años del siglo XX, también sobre las primeras
revistas dirigidas y escritas por mujeres así como los salones li-
terarios en los que las intelectuales de la época incursionan en
el ámbito público por primera vez. La entrevista se enfoca tam-
bién en las dificultades y redes que articularon estas escritoras
y periodistas destacadas, que sentaron las bases del cambio de
paradigma de las mujeres peruanas.

Nota: Se identificará las participaciones de la entrevista por las siglas del pri-
mer nombre y primer apellido
24

II HISTÓRICAS
PRECURSORAS DE LAS LETRAS

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
25

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
26

Francesca Denegri

Obtuvo su Doctorado en Es-


tudios Hispánicos en el King’s
College de la Universidad de
Londres. Fue Profesora titular
en el Departamento de Es-
pañol y Estudios Latinoame-
ricanos del University Colle-
ge London, y actualmente es
Profesora Principal en el De-
partamento de Humanidades
de la Pontificia Universidad
Católica del Perú, Directora de
la Maestría en Literatura His-
panoamericana. Ha publica-
do El abanico y La cigarrera.
La primera generación de
ilustradas en el Perú (IEP/Flo-
ra Tristán, 1995).
27

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: ¿Cómo es el ingreso de las mujeres a la


vida intelectual a finales del siglo XIX?

FD: A esa generación que comienza en la década del 70 del


siglo XIX yo la llamaría como tú, las precursoras de las letras, si
bien es cierto que en otras generaciones, por ejemplo en las
tertulias literarias independentistas, la misma Manuela Sáenz
había estado interesada sobre el tema de la educación de las
mujeres, fue recién a partir de lo que yo llamo las primeras ilus-
tradas, que estas inquietudes son plasmadas en blanco y negro
en artículos periodísticos que son publicados a lo largo y ancho
del país, esto es en la década de los 70 del siglo XIX, con los
periódicos no solamente fundados por mujeres para construir
una lectoría femenina, que no existía, sino también periódicos
fundados por varones, por ejemplo en El Correo de Perú que
acogió artículos ensayistas de las intelectuales, creo que este
es un término importante también, porque es la primera ge-
neración de mujeres que se identifica como intelectuales, en-
tonces las intelectuales que se agrupan en las veladas literarias,
llaman a la prensa, a pesar de que las veladas las definían como
una invitación a la residencia de Juana Manuela Gorriti primero,
luego de Clorinda Matto, o sea, eran las residencias privadas de
28

las mujeres, para trasladar un


"...yo creo que esto es poco este escenario público
importante para lo que tú al privado, donde ellas podían
llamas precursoras de las sentirse más cómodas; tam-
bién llamaron a la prensa, en-
letras, porque han tenido
tonces esa fue la gran estrate-
que arrancar este derecho gia para acatar el mandato de
de figurar, de escribir en domesticidad del espacio pri-
los espacios públicos y vado, al mismo tiempo que se
aseguraban que su palabra y
han recibido por supuesto sus propuestas, salieran al ám-
también injurias por ello, bito público y nada menos que
han sido censuradas, han en la prensa periódica, pues yo
creo que esto es importante
terminado mal."
para lo que tú llamas precur-
soras de las letras, porque han
tenido que arrancar este derecho de figurar, de escribir en los
espacios públicos y han recibido por supuesto también injurias
por ello, han sido censuradas y han terminado mal.

KB: ¿Qué nombres rescatas tú de esta


primera generación de escritoras?

FD: Los nombres más importantes de las mujeres que des-


tacan en esta generación, serían Juana Manuela Gorriti, que no
es peruana, es de nacionalidad argentina, pero que vivió en el
Perú cerca de 40 años, y que además fue como la hermana
mayor de las ilustradas peruanas, además porque fue la que in-
29

Retrato de Juana Manuela Gorriti


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
30

auguró la idea de las veladas literarias del año 1876, estas fueron
en casa de Juana Manuela, ella era una persona muy interesan-
te, muy transgresora, sus personajes son mujeres solas, que via-
jan solas, que buscan la amistad de otras mujeres, que hablan
sobre los varones como los sultanes de "Las mil y una noches",
de verdad es una mujer de avanzada, además, como sabemos,
en su vida privada también se dio la libertad de tener hijos con
diferentes padres, entonces creo que ella es muy importante
como modelo, ella abre una trocha, es indudable, y a las que
ella llamaba sus hijas; Clorinda Matto y Mercedes Cabello, son
sus dos hijas predilectas, diría que esas son las tres más impor-
tantes, además las tres más progresistas, no se llaman feminis-
tas a sí mismas, yo ya las llamaría proto feministas, tienen una
conciencia muy clara de que es el momento de juntar fuerzas,
de organizarse, defenderse las unas a las otras, y de salir a la
plaza pública.

Aparte de ellas, por supuesto Teresa Gonzales de Fanning, que


tuvo un papel polémico y también muy importante cuando
abrió su colegio después de la desocupación de Lima, invitó a
Mercedes Cabello para que diera una charla inaugural en la que
Mercedes habla justamente de la importancia de la educación
laica para las mujeres, no más monjas, no más curas en educa-
ción, eso es lo que también proponía Teresa Gonzales, pero de-
sató una polémica terrible, estuvo a punto de cerrar el colegio
porque las madres de familia dudaban mucho de la sabiduría
de enviar a sus hijas a ese colegio, Teresa González también fue
una escritora, periodista y escribió relatos breves. Tanto Teresa
como Clorinda tenían como modelo la nueva mujer, el mode-
lo norteamericano que seguían de cerca y escribían sobre este
31

modelo. También está Carolina Freyre de Jaimes casada con


un boliviano, un poeta importante, ella era más bien conserva-
dora, escribió dramaturgia, hizo una obra de teatro sobre María
Parado de Bellido, fue ensayista también y escribió sobre Flora
Tristán.

Habría que señalar, que estas ilustradas, estas precursoras de


las letras tenían, no solamente conciencia de que había llegado
el momento de hablar en público desde su posición de muje-
res, sino también de buscar una identidad femenina para ellas
mismas y para sus públicos lectores, y pues, trazan genealogías.
Fíjate que el primer artículo que publica Clorinda Matto es sobre

"Habría que señalar, que


estas ilustradas, estas
precursoras de las letras
tenían, no solamente
conciencia de que había
llegado el momento de
hablar en público desde
su posición de mujeres,
sino también de buscar
una identidad femenina
para ellas mismas
"Sra. Dª Juana Manuela Gorriti".
y para sus públicos
Almanaque Sud-americano:
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. 1891.
lectores, y pues, trazan
genealogías."
32
Retrato de Clorinda Matto de Turner
Archivo de la Biblioteca Nacional
33

la Mariscala que aparece en su periódico, El Recreo del Cusco


en 1876, en la primera página, ella también escribió sobre Ana
Romandil, que era cusqueña recolectora de artefactos incaicos
en una época donde lo incaico no existía como valor. Caroli-
na Freyre escribe sobre María Parado de Bellido y sobre Flora
Tristán; sobre Micaela nadie, pues porque era un personaje re-
primido ferozmente, hay este intento de crear una genealogía
que construyera una historia de mujeres que es lo que estamos
haciendo ahora nosotras, volvemos a hacer el mismo intento
de cara al Bicentenario. Ellas lo intentaron hace 150 años, es-
cribiendo, trazando perfiles biográficos, investigando sobre las
ancestras, bueno, por supuesto también Angélica Palma, Ama-
lia Puga de Lozada, que son una generación menor pero que
asisten a las veladas, Clorinda, Gorriti, además escriben sobre la
presencia de esta generación menor a quienes le entregaran
la vara.

KB: ¿Cómo conviven estas experiencias de las escritoras con


sus pares de la época? Pienso en personajes como Ricardo
Palma o Juan de Arona, en cómo era la convivencia intelectual,
si ya ahora es difícil, imagino en esa época mucho más.

FD: Es con marchas y contramarchas, con amores y odios,


con apoyos y retiros de apoyo, creo que la relación de Clorinda
Matto, ya que tú estás preguntando sobre Palma y Juan de Aro-
na, es emblemática porque Clorinda busca la amistad de Ricar-
do Palma, ella fue una activista de la amistad, no tenía ningún
reparo en buscar amistades de gente que tuviera algún tipo
34

de relevancia cultural. Busca la amistad de Ricardo Palma, se


hacen muy amigos, y mantiene una correspondencia, Ricardo
Palma fue, prácticamente desde que publica la primera tradi-
ción, un personaje importante de las letras sudamericanas, tan-
to que la tradición, como género literario, él es considerado el
creador y se imita no solamente en todo América, sino también
en Europa, en España, entonces era un personaje importante y
Clorinda, que era una mujer muy activa, muy pragmática, con
grandes convicciones, una de ellas acerca de su propio talento,
de su propia capacidad de trabajo. Era a la vez una mujer que
pasaba por penurias económicas, sobre todo después de que
enviuda, y le pide a Palma, reiteradas veces en sus cartas su
apoyo como mediador, preséntame al director de un colegio, a
los diplomáticos, háblales de mi. Pero yo no sé si Palma llegó a
apoyarla porque tenemos las cartas que le escribió Clorinda a
Ricardo, porque esas cartas fueron guardadas por los hijos de
Palma y ahora son parte un patrimonio nacional, pero Clorin-
da, siendo mujer, a nadie le interesaba conservar ninguna de
sus cartas, todo está perdido. Entonces no sabemos cuánto le
ayudó Palma pero por la insistencia, pidiendo ayuda da la im-
presión de que nunca se la dieron. Ahora, Juan de Arona que
era un escritor clasicista, que además, proponía un proyecto
clasicista de las letras peruanas, regresar a los griegos y a los
latinos, tenía una relación yo te diría más bien agresiva con ella,
en su periódico satírico se la agarra contra ella de una manera
tremenda, publicando estas columnas anónimas, bueno que él
firma como el “sobreno”, imitando, haciendo burla del acento
cusqueño, y también va haciendo burla de su género, le dice “te
voy a levantar las faldas y te voy a dar palmazos”, “eres una escri-
tora de porquería”, es tremendo, verdaderamente muy violento
35

la relación con los varones, yo creo que con algunos mejor que
con otras pero muy violentas con algunos de ellos.

KB: Carolina Freyre de Jaimes era totalmente distinta


a la personalidad que podían tener Clorinda o Mercedes
Cabello, a pesar de ello, ¿existían redes entre ellas?

FD: Yo creo que una de las dimensiones que tenemos que


rescatar de ellas, es la capacidad para pasar por alto los conflic-
tos entre ellas en aras de la construcción de redes, del tejido de
redes de amistad, de redes de apoyo, porque además sin estas
redes hubieran sucumbido mucho antes. El caso con Carolina
Freyre por ejemplo, es que ella es parte de la tertulia de las ve-
ladas literarias de Gorriti y de Matto, a pesar de las diferencias,
a pesar de que hubo algunas rencillas entre ellas, de hecho, en
un momento Carolina Freyre escribe, en el periódico “porque
mi marido y yo hemos decidido que ya no pertenecemos a ese
grupo”, algo así, pero después en Buenos Aires, después del año
1895, que es cuando emigra Clorinda Matto y se forja como una
especie de grupo de feministas peruanas en Buenos Aires, se
encuentran Margarita Práxedes Muñoz, Clorinda Matto, Merce-
des Cabello y Carolina Freire, ahí Carolina y Clorinda vuelven a
intimar, a fortalecer su amistad, había una claridad en el norte,
podemos pelearnos, podemos disentir, pero esas peleas que no
sean peleas que nos separen.
36

KB: ¿Encuentras alguna diferencia entre estas primeras


revistas que dirigen mujeres y son escritas por mujeres; El
Álbum, La Alborada, La bella limeña, y aquellas de la primera
mitad del siglo XX como La crítica, El deber pro-indígena,
también dirigidas por mujeres pero con un corte más político?

FD: Muy interesante la pregunta, sí, es muy importante por-


que es otra época, otra generación, ya en la generación de Dora
Mayer, de María Jesús Alvarado y Zoila Aurora Cáceres, ya han
habido encuentros y conferencias internacionales de mujeres,
la primera fue en Buenos Aires, habían redes, como te digo,
no solamente esa cercanía física, eso genera una politización
porque ciertamente las ilustradas de finales del siglo XIX, te-
nían claro que había que aparecer y como que el mandato de
la madre republicana era su mandato, la madre republicana
era la mujer ilustrada, que se ilustraba no por placer propio, no
porque les gustara, sino para transmitir esa educación a los hi-
jos, para ser mejores esposas, para ser mejores amas de casa,
para administrar mejor la economía y ese es un discurso que
se mantiene durante muchos años más, incluso María Jesús Al-
varado y Zoila Aurora Cáceres; fíjate que todas son mujeres so-
las, Mercedes Cabello es viuda, Clorinda Matto es viuda, Teresa
también, Juana Manuela Gorriti bueno, ni se diga, es divorciada,
es separada y además muy libre con su sexualidad, pero ade-
más María Jesús y Zoila Aurora son mujeres solteras, Migueli-
na Acosta también y sin embargo eran mujeres que seguían
temporalidades, economías, y regímenes económicos, que no
37

dependían del varón, ellas eran autónomas, tenían cuarto pro-


pio, tenían agenda propia, tenía ingresos propios y sin embargo
pareciera como que el mandato la madre republicana seguía
siendo el mandato, que en realidad no se rompe hasta Magda
Portal; ella fue en ese sentido la más directa, la que se atreve a
resaltar la presencia de las mujeres activistas políticas sin con-
textualizarlas en el ámbito doméstico.

KB: Quizá Miguelina Acosta también rompe con


eso, ya que hace su tesis sobre el divorcio y analiza la
forma en la que el divorcio pone en desventaja jurídica
a la mujer, además es la primera abogada litigante en
el Perú y hace un estudio jurídico en el que defiende
causas de divorcio en 1920, cuando era muy mal visto.

FD: Cierto, y además estoy pensando, ahora que tú hablas de


Miguelina y el divorcio, que María Jesús Alvarado escribió sobre
divorcio, ella escribió muchos artículos sobre divorcio, cuestio-
naba obviamente el matrimonio y en su novela, Nueva Cum-
bre, el personaje central es un personaje que el primer capítulo
dice que ella no es para el matrimonio, que le aburre. El espacio
de la ficción, esto es digamos comprensible, es el espacio de la
imaginación y acoge figuras más radicales, figuras que rom-
pen con el mandato hegemónico.
38

KB: ¿Cuáles son los impactos que tienen estas


ilustradas, precursoras de las letras, en otros
derechos que vamos ganando las mujeres?

FD: Creo que lo más importante es el derecho a la educación


y el trabajo, en la agenda de Clorinda Matto de Mercedes Cabe-
llo, de Teresa Gonzales de Fanning, de Juana Manuela Gorriti,
de Carolina Freire de Jaimes, es decir hasta las conservadoras,
digo las conservadoras, porque eran las más católicas, las que
se oponían a una educación laica, pero en las agendas todas,
lo que atraviesa esas agendas, es la idea clara de que hay que
luchar por estos derechos a la educación y al trabajo. Uno de
los ensayos que presentan Teresa González en las veladas de
Juana Manuela es el trabajo para la mujer, Mercedes Cabello
también escribe sobre el tema, todas, Clorinda Matto, pues ella
fundó tres periódicos y en todos estos ella escribía en el perió-
dico entero, en la página editorial, los artículos políticos, están
atravesado por el cuestionamiento a esta educación tan prima-
ria, tan básica a la que tenían acceso las mujeres, y ella hablaba
por ejemplo acerca del trabajo, pero claro, hay que capacitar a
las mujeres para que trabajen, porque no sabemos si las muje-
res van a llegar a casarse, y no sabemos si se casaran, si van a
enviudar jóvenes, entonces esas mujeres van a necesitar tal vez,
en algún momento proveerse para ellas mismas; para eso, hay
que capacitarlas, no el trabajo como un fin en sí mismo, sino el
trabajo como sobrevivencia, pero Clorinda habla de la prostitu-
ción, ella dice: “cuántas mujeres, cuántas viudas, cuántas mu-
Portada del semanario Búcaro Americano dirigido por Clorinda Matto de Turner
39
Biblioteca virtual Cervantes.
40

jeres solteras que no han podido acceder a un trabajo remu-


nerado y terminan prostituyéndose”. Ella misma en una carta
desesperada a Ricardo Palma porque no tiene trabajo, le dice
algo así como, yo siendo una mujer ahora entiendo lo que es ser
mujer en el Perú, yo con la capacidad de trabajo que tengo no
consigo que nadie me de trabajo, pero le cuento que me han
hecho propuestas que de haberlas aceptado habría perdido mi
dignidad, en pocas palabras; la lectura que ciertamente hago
yo, es que había una propuesta indecente, una propuesta de
venta de sexo de algún modo, dama de compañía que se con-
vertía en una dama sexual también, entonces ellas tenían muy
presente esto y exigieron que se abrieran espacios de trabajo
y además claramente lo enumeraban, claro que eran trabajos
subalternos siempre, los trabajos de servicio, como maestra,
como secretarias, como periodista, como tipógrafas, enferme-
ras porque ya en esta época aparece la figura de la enfermera
en Europa, por ejemplo en el Perú ilustrado hay artículos acer-
ca de esta nueva profesión muy adaptable a las mujeres.

KB: Cuando Teresa Gonzáles de Fanning está pidiendo


que las mujeres se eduquen para que tengan un oficio y no
solamente sean educadas para ser buenas madres y esposas,
¿está pensando ya en la profesionalización de la mujer?

FD: Esta es una pregunta bien bonita Karen, porque las mu-
jeres escritoras buscan profesionalizarse como escritoras, y lo
dice Clorinda Matto y lo dice Mercedes Cabello, lo dice Teresa
Gonzáles de Fanning, ¿qué quiere decir profesionalizarse? ga-
41

Publicación mensual El deber Pro indígena, dirigido por Dora Mayer, Julio de 1917
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
42

narse la vida de su trabajo, de


su trabajo de letradas no de
"Las mujeres
otra cosa, no cociendo en la escritoras buscan
mañana y escribiendo en la profesionalizarse
tarde, mira no conozco un en-
sayo en ninguna de ellas que
como escritoras, y lo
hable de una profesionaliza- dice Clorinda Matto
ción de maestras, pero indi- y lo dice Mercedes
rectamente hablan de trabajo
Cabello, lo dice Teresa
para la mujer, educación para
la mujer, hay un programa de Gonzáles de Fanning,
profesionalización. ¿qué quiere decir
profesionalizarse?
Hoy en día pensamos en pro-
fesionalización en términos
ganarse la vida de su
colegiados, carreras, etcéteras, trabajo, de su trabajo
hubiera pensado en ese senti- de letradas no de otra
do, la profesionalización, más
bien se refería a cómo ganar
cosa, no cociendo en la
dinero con el trabajo que hago. mañana y escribiendo
en la tarde."
De hecho, yo he leído cuánto
ganaba Clorinda cuando tra-
bajaba en La Bolsa en Arequipa, traduciendo lo que ganaba a
cuánto costaba un libro, podía comprar con su sueldo cuatro
libros, ella misma lo decía, estoy trabajando, me quemo las pes-
tañas por un sueldo miserable, entonces de ahí a pensar en una
profesión protegida, colegiada, bien difícil, era muy precario.
43

KB: ¿Crees que la memoria de estas precursoras,


escritoras del siglo XIX tan importantes como Clorinda
Matto y Mercedes Cabello, está siendo reivindicada en los
contextos de este Bicentenario? ¿Crees que no van a pasar
200 años más sin que ellas formen parte de esta historia?

FD: Mira no, yo no doy nada por sentado, yo creo que lo que
nos hemos ganado a base de trabajo, de apoyo mutuo entre las
mujeres, de luchas, de marchas y de exigencias, en cualquier
momento puede ser arrebatado, en cualquier momento, en-
tonces tampoco creo en la historia lineal y progresiva, yo creo
que más bien es una cosa
más dialéctica, de mar-
chas y contramarchas, por
ejemplo, podría hegemo-
nizarse el con mis hijos no
Portada del libro Veladas literarias de Lima 1876-1877.

te metas y se podría cen-


surar la agenda de género
Juana Manuela Gorriti, Buenos Aires 1892.

en las universidades y en
los colegios, y si eso su-
cede, entonces caerían al
abismo estas historias que
hemos ido identificando,
desarrollando y elaboran-
do, en la academia, yo te
diría que, desde hace 30
años, es muy poco tiempo,
son 4000, 5000 años de
44

historia escrita por los hombres. Si asumimos que la historia,


es historia escrita, contra 100 años de historia de mujeres, es
todavía muy ralo, hemos avanzado enormemente, pero yo creo
que hay que estar muy atentas a defender ese territorio que
nos hemos ganado.

KB: ¿Qué crees que haría falta para que una escritora
tan importante como Clorinda sea un sentido común?
Es decir, para que esté en la agenda nacional, en el
imaginario de nosotros y nosotras como los están
escritores como Mariátegui, Arguedas y Ricardo Palma.

FD: A pesar de todo lo que hemos avanzado para conocer a


nuestras ancestras lo que nos falta es un plan de difusión, no
solamente a través de la palabra sino a través de rituales, en las
plazas, en los parques, los poquísimos parques, las poquísimas
calles o plazas donde hay un busto de Clorinda Matto, como
el que hay en Miraflores, o un busto de Mercedes Cabello, en
esos pocos espacios donde hay homenajes a ellas tendríamos
que hacer nosotras el esfuerzo por pensar en una calendari-
zación de rituales anuales para reunirnos, intercambiar ideas,
hacer marchas que lleguen ahí; así como nuestras marchas
ahora llegan al Palacio de Justicia, que lleguen simbólicamente
a Clorinda, tenemos que hacer esfuerzos muy creativos e ima-
ginativos para llegar a las generaciones que son ahora niñas
mediante eso que tú trabajas, Karen, todo ese soporte mate-
rial, eso nos falta, hacer por ejemplo no sé, renombrar calles de
forma simbólica, por ejemplo, una calle que se llama “Conquis-
45

"A pesar de todo lo que tadores”, ver la forma de darle


un nuevo sentido, estampillas
hemos avanzado para conmemorativas, cuadernos,
conocer a nuestras agendas que ahora son tan
ancestras lo que nos populares, algo así, hay miles
de formas de hacerlo, pero eso
falta es un plan de
nos falta.
difusión, no solamente
a través de la palabra
sino a través de rituales,
en las plazas, en los
parques, los poquísimos
parques, las poquísimas
calles o plazas donde
hay un busto de Clorinda
Matto, como el que
hay en Miraflores, o
un busto de Mercedes
Cabello."
Promoción de contadoras públicas CAPÍTULO III
de San Marcos de 1969
Archivo familiar de Karen Bernedo Morales
Frontis de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en su sede del parque Universitario
Archivo de la Biblioteca Nacional.
50

Esta entrevista a la historiadora Laura Martínez, recorre las


difíciles batallas de las mujeres por el acceso a la educación
superior, aquellas que inclusive, antes de la promulgación de
la ley de 1908, tuvieron la oportunidad de acceder a la univer-
sidad, gracias a medidas excepcionales por las que lucharon
para poder rendir los exámenes. Esta conversación, también
aborda, a las primeras mujeres destacadas en diversas dis-
ciplinas, que poco a poco fueron abriéndose camino en el
mundo profesional.

Nota: Se identificará las participaciones de la entrevista por las siglas del pri-
mer nombre y primer apellido
51

III HISTÓRICAS
PRECURSORAS UNIVERSITARIAS

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
52

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
53

Laura Martínez

Licenciada en Historia, con


estudios de maestría en So-
ciología y mención en Estu-
dios Políticos por la Universi-
dad Nacional Mayor de San
Marcos. Actualmente, cursa la
maestría en Maestría en Mu-
seología y Gestión Cultural en
la Universidad Ricardo Palma.
Como parte de su trayectoria
profesional ha ejercido el cargo
de directora ejecutiva de Patri-
monio Documental Bibliográ-
fico en la BNP en el 2017. Des-
de el 2019 a la fecha, es jefa del
Equipo de Trabajo de Custodia
de la Dirección de Protección
de las Colecciones de la BNP,
área encargada del control y
custodia de los bienes biblio-
gráficos documentales. Sus
temas de investigación giran
en torno a las colecciones mo-
dernas, en especial, la de Zoila
Aurora Cáceres. Asimismo, ha
publicado diversos artículos y
columnas de opinión y cultura
en diarios y revistas nacionales.
54

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: Laura, tú has hecho una investigación sobre las


primeras tesis y sobre las primeras mujeres que van a
la universidad ¿En qué contexto se da esto? La ley que
permite que las mujeres entren a la universidad es en
1908 pero antes de eso, en el siglo XIX ya suceden cambios
importantes y hay un contexto favorable para las mujeres.

LM: Es relevante rescatar lo que mencionas sobre 1908, es un


punto porque marca un hito legal. Sin embargo, hay que ir re-
trocediendo a lo largo del siglo XIX y creo, sin dudar, que hay
que fijarnos en el siglo XVIII también.

En el siglo XVIII a nivel mundial se había gestado la Revolución


Francesa y con ella venía una serie de avances en la ciencia a
través de las discusiones que se desarrollaban con la Ilustra-
ción. La Ilustración va a destacar diversos elementos que van a
permitir el desarrollo de la humanidad, del pensamiento y de
la ciencia, como la enciclopedia. Además, esto va a contribuir
para el desarrollo en el contexto de la independencia del país y
¿por qué menciono esto? porque un punto importante es que
las mujeres, antes de iniciarse y tener una visibilidad dentro de
55

“...un punto importante la educación superior, tuvieron


todo un conocimiento desde
es que las mujeres, su experiencia. Ahí podemos
antes de iniciarse y recordar el paso de Madame
tener una visibilidad Fessel, una francesa que fue
reconocida también por Hi-
dentro de la educación
pólito Unánue, ella es la en-
superior, tuvieron todo cargada de la Maternidad de
un conocimiento desde Lima y de la Escuela de Obs-
tetras. Fue la primera directora
su experiencia, ahí
y también fue reconocida por
podemos recordar el Andrés Santa Cruz para poder
paso de Madame Fessel ejercer la obstetricia en el país.
(...) ella es la encargada De alguna manera, ella funda
desde 1824, este importan-
de la Maternidad de te cargo para poder ejercer la
Lima y de la Escuela de obstetricia.
Obstetras. “
Sin lugar a dudas, a nivel mun-
dial se estaba discutiendo este
acceso, porque antes se permitía a las parteras atender los par-
tos y los hombres veían desde afuera, ya había una discusión bien
grande desde el siglo XVIII que para el siglo XIX todavía se seguía
implementando.

Desde el siglo XVIII y XIX las mujeres de élite tenían acceso a la


educación, a los libros, a la lectura y a las bibliotecas. Por su es-
tatus económico, muchas de ellas podían acceder a la lectura,
que es el hito principal para acceder a los derechos. Leer es un
punto de quiebre importante, igual que las ciencias, que van a
Diploma universitario de Miguelina Acosta, considerada la primera abogada
en ejercer el litigio en el Perú. Archivo de Joel Rojas. 56

ser el instrumento principal para que las mujeres puedan ha-


cerse conocer a la ciudadanía.

Otro punto importante es reconocer cómo las mujeres hemos


ido adquiriendo los derechos. En el caso de la universidad, hay
que rescatar la figura de María Trinidad Enríquez, primera mu-
jer en acceder a estudios universitarios en el Perú. Ella es cus-
queña, estudió jurisprudencia y tuvo que luchar en un contexto
muy complicado. El contexto de la Guerra del Pacífico, en el
cual el Perú estaba convulsionado, ese es uno de los factores
57

Retrato de María Trinidad Enríquez, primera


mujer en acceder a estudios universitarios en
el Perú. Archivo Biblioteca Nacional del Perú.
58

“María Trinidad importantes por el cual el país


Enríquez, no logra que definitivamente estaba enfo-
sus últimos dos años de cado en atender esta tensión
política, porque la lucha de
estudio en el Colegio de
derechos se enmarca en un
Educandas en el Cusco proceso continental y mun-
le sea reconocido, cada dial. Creo que eso responde
vez que ella intenta al por qué, ella trata de afron-
tar diversas dificultades, resis-
acceder, se le ponían tencias, que puede encontrar
trabas (...) Sin embargo, para poder ejercer una profe-
ella obtiene este sión. Obtiene el título de ba-
chiller en jurisprudencia y no
bachiller y a pesar de
en abogacía, que es distinto.
todas las resistencias, Tiene una serie de dificultades
lo logra.” para ser reconocida.
María Trinidad Enríquez, no lo-
gra que sus últimos dos años
de estudio en el Colegio de Educandas en el Cusco le sea re-
conocido, cada vez que ella intenta acceder, le ponían trabas.
Si nos ponemos en sus zapatos y pensamos cómo habrá sido
todo el tiempo tratando de sacar el título e incluirse dentro del
eje educativo de manera legal y en cómo le fue completamen-
te difícil. Sin embargo, obtiene este bachiller a pesar de todas
las resistencias.
59

KB: María Trinidad de Enríquez es reconocida como


la primera mujer que accede a estudios universitarios
en el Perú ¿qué crees que la empuja a querer ir a
la universidad en ese contexto tan adverso?

LM: En el siglo XIX hay una gran apertura para que las mu-
jeres sean educadas. Definitivamente eran educadas para el
ámbito doméstico, muchas de ellas desde los lugares conven-
tuales. Nosotras, las mujeres, hemos sido hijas de, hermana de,
madre de, esposa de, siempre ha habido este contexto. Esta
música de fondo en la que tú eres la acompañante de alguien.
Por otro lado, Cusco es una ciudad bien importante, desde
tiempos coloniales, en el siglo XVIII tenemos una revolución
como la de Tupac Amaru que sienta bases de las resistencias,
teníamos a Clorinda Matto, teníamos un contexto de mujeres
que ya estaban organizándose para la lectura, mujeres que ve-
nían desde el colegio y que ya tenían un pensamiento distinto.
Mujeres que habían estado desde el periodismo y la escritura
expresando sus ideas. Creo que este gorro de mujeres que fue-
ron uniéndose en torno a la figura de Juana Manuela Gorriti, en
esos años empiezan a pensar en la vida pública.

En el caso de María Trinidad sería importante rescatarla y cono-


cer más de su ámbito privado, porque también son importan-
tes las luchas cotidianas ya que nos permiten ver cuáles son las
limitaciones, a ella en cierto momento, Nicolás de Piérola le da
las facilidades para que pueda obtener el título. Sin embargo,
ella lo rechaza, por cansancio, agotamiento, además de sentir
60

que era una lucha de representación, de visibilidad. Una contra


el mundo prácticamente. Ella marca un hito importante, sien-
do del Cusco y rescatando también que hay una serie de mu-
jeres que estaban escribiendo, que acompañaban en este coro
musical de reivindicación de los derechos de la mujer.

Carnet Universitario de Ella Dumbar Temple, historiadora y primera mujer en obtener una catedra universitaria
en el Perú. Archivo histórico Domingo Angulo UNMSM.
61

KB: ¿Las otras pioneras universitarias antes de 1908,


también tienen un proceso difícil, similar al de María Trinidad?

LM: En el contexto del gobierno de Leguía se da esta norma,


sin embargo, hay otros esfuerzos que vienen desde antes. En
el caso particular de Esther Festini es un ejemplo, debido a su
constancia y persistencia para ser reconocida. Se hizo una nor-
ma con su nombre que le permitió ir a la universidad. Se debe
rescatar también, el paso de Margarita Práxe, quien es la pri-
mera doctora en ciencias. Otro ejemplo, es la primera médica
en San Marcos, Laura Esther Rodríguez Dulanto, ella también
accede a la universidad antes de la ley, tuvo que luchar mucho.
Cabe mencionar, que eran mujeres que estaban vinculadas a
un círculo cultural alto. Lo que les permitió de alguna forma,
extender los lazos y buscar visibilizarse.

Por otro lado, para comentar sobre la situación de las mujeres


antes de la ley, es importante reconocer, que hubieron algunos
colegios donde las mujeres podían acceder a la educación, vin-
culada a la familia, al ámbito doméstico, a cómo debiera ser , en
un matrimonio. La mujer no era formada como para el ámbi-
to público, sin embargo, la educación exigía una posibilidad al
mundo del trabajo y con ello, exigía de alguna forma ingresar
al mundo de la ciudadanía que se estaba construyendo en el
Perú.
62

Estudiantes de contabilidad públicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1969.


Archivo familiar de Karen Bernedo Morales

KB: ¿Puedes hablarnos un poco más


de las mujeres en la ciencia?

LM: Bueno, es interesante el caso de Margarita Praxedes por-


que ella estudia para ser doctora en ciencias naturales. Ese es
otro ámbito diferente al de la propia medicina, ya que, como
país estábamos en un nivel todavía muy precario de avance y
de conocimiento. Y ahí, el papel que adquiere mucho más pro-
tagonismo, es el del acceso a la medicina. Por ejemplo, el caso
de Rodríguez Dulanto, la primera médica, ella sí puede de al-
guna forma, acercarse con más facilidad a los estudios, porque
ya la mujer, como hemos mencionado, venía ejerciendo la obs-
tetricia. En muchos países europeos la mujer podía acceder a
63

Retrato de Miguelina Acosta Cárdenas,


intelectual, periodista y pionera en
ejercer el derecho en el Perú.
64

ejercer la atención médica, a la parte curativa, que en muchos


de los casos se había desarrollado por causa de las guerras, don-
de ellas tuvieron un papel importante y protagónico en apoyo y
atención médica. Creo que eso es algo que también habría que
reconocer y seguramente que habría que estudiar, el papel de
la mujer en atenciones médicas durante la Guerra del Pacifico,
esos acompañamientos que hubieron con los montoneros por
ejemplo.

KB: Y en el caso de la obstetricia, ¿te parece


que es la primera profesión que tienen las
mujeres? ¿la primera profesionalización?

LM: Hay que rastrear el impacto de la obstetricia en el país y


el de la antecesora de la Escuela Perinatal que en 1824 empezó
a formar parteras. Cuando veníamos al mundo, no es que te
atendían médicos, si eras pobre mucho menos, te atendía una

“Miguelina Acosta, es otro ejemplo de mujer


profesional. Su tesis es muy importante, ella investiga
sobre la separación, lo que se conoce ahora como
divorcio. María Jesús Alvarado iba de estudiante libre,
no era que se ingresaba tan fácil a la universidad.
Una de las razones es porque habría que tener cierto
estatus, una familia, cierto confort, un consorte que te
apoye para poder estudiar.”
65

partera. Y claro con sus ideas empíricas basadas en la experien-


cia nada más. Se funda esta escuela, que era muy necesaria y es
que en realidad muchos médicos no atendían mujeres, ese era
un trabajo que hacían las mujeres, justamente.

Fessel, tiene varios textos donde habla sobre la experiencia


de cómo traer niños al mundo, cómo cuidarlos. En este ám-
bito de la obstetricia, ella no le llama embarazo sino preñez,
era el año 1824, yo lo leo y me da risa porque es bien gracioso,
pues usa el término “preñada”, que se utiliza para animales
actualmente.

KB: ¿Qué diferencia marca la ley de 1908?

LM: Es un hito legal e histórico que se da, durante el contex-


to del primer gobierno de Leguía, se publica una norma que
permite a la mujer tener acceso a los estudios universitarios, en
este caso era la Universidad Nacional Mayor de San Marcos la
que iba a poder recibir mujeres dentro de su alumnado.

KB: ¿Cuál es esta primera generación de mujeres


universitarias? ¿Cuáles son las que destacan?

LM: Bueno, creo que entre los trabajos que hay que reco-
nocer, es fundamental el libro: La mujer peruana a través de
la historia, es el trabajo de Elvira García y García. Creo que ella
permite dar a conocer a partir de una recopilación amplia, a las
66

mujeres que han tenido una


participación en educación,
en cultura y las letras en nues-
tro país. En ese libro sale la
“...hay hitos mamá de Basadre por ejem-
importantes, plo, y ya en este círculo de

definitivamente hay mujeres, vamos a encontrar a


otras que han ido ingresando
que reconocerlos, pero y que van a buscar no sola-
todavía hay mucho mente, el derecho al acceso a
trabajo por hacer, en la educación sino, el derecho a
la ciudadanía. Creo que es im-
unas entrevistas que portante identificar ahí, cómo
se les hicieron a estas es que las mujeres ingresan
mujeres, que ingresan a letras, a derecho, y después
poco a poco a la Escuela de
a la parte más dura
Ingenieros que se funda en el
de la ciencia, sale a gobierno de Pardo cuyo pri-
relucir que ellas eran mer local funcionó donde era
vistas de manera rara La Casona. Ahí se va a ir ges-
tando la primera arquitecta y
en su círculo, porque la primera ingeniera.
prácticamente era
tener una mujer en una Miguelina Acosta, es otro
ejemplo de mujer profesional.
promoción de 30 o 40
Su tesis es muy importante,
personas.” ella investiga sobre la separa-
ción, lo que se conoce ahora
como divorcio. María Jesús Al-
varado iba de estudiante libre,
no era que se ingresaba tan
Propaganda del consultorio de la doctora Acosta Cárdenas-
Semanario La Crítica- 1920. Archivo Biblioteca Nacional del Perú.
67

fácil a la universidad. Una de las razones es porque habría que


tener cierto estatus, una familia, cierto confort, un consorte que
te apoye para poder estudiar.

KB: ¿Qué nos puedes contar sobre la primera catedrática?

LM: Ella Dumbar Temple, ella fue educadora, fue una de las
primeras en fundar la cátedra, ya habíamos conquistado el de-
recho a ser estudiante, ahora nos toca ser profesoras, creo que
su trabajo es muy importante. En Memorias de un bibliotecario
de Jorge Basadre, fue reconocida por su trabajo, es una de las
pocas mujeres, si no es la única historiadora, que trabaja duran-
te la gesta de los tomos de la colección del sesquicentenario.
Fue muy relevante para la historia del país, para enseñar la his-
68

toria de una manera humanista, no tenía una visión muy tradi-


cional sobre contar, sino que era alguien que bueno, tenía una
formación humanista, es la primera mujer en el Perú en tener
una cátedra en la universidad.

KB: Imagino que en esa época, no era tan descabellado


que una mujer estudie educación, porque muchas
mujeres entraron a ese rubro y de alguna forma, era
visto como una extensión del ámbito doméstico. En el
caso de la ciencia ¿fue muy difícil para mujeres como
Margarita Práxedes y Laura Rodríguez Dulanto?

LM: Bueno, hubo una exposición reciente en la UNI sobre las


primeras arquitectas e ingenieras; entre las que se destacan las
ingenieras de minas y las profesionales de la arquitectura. Ellas
son de la generación de 1945 y de 1955 aproximadamente. Se
hizo una exposición porque muchas están vivas, hemos ido ga-
nando espacio en la ciencia. Hay hitos importantes, definitiva-
mente hay que reconocerlos, pero todavía, hay mucho trabajo
por hacer. En unas entrevistas que se les hicieron a estas mu-
jeres, que ingresaron a la parte más dura de la ciencia, se da a
relucir que fueron vistas de manera rara en su círculo, porque
prácticamente había una sola mujer en una promoción de 30
o 40 personas. Los prejuicios y las normas de convivencia, te-
nían a la mujer muy vetada hasta para la discusión, inclusive
en algunas entrevistas que les hicieron, no podían expresarse
libremente.
69

Por otro lado, creo que hay


que reconocer a las mujeres “...la estadística dice
que han estado vinculadas a que, de cada cinco
la arqueología, el caso de Ruth
personas que hacen un
Shady Solís. Ella es importan-
te, está entre las primeras mu- posgrado, cuatro son
jeres que actualmente lideran hombres y una es mujer.
los rankings de publicaciones
Y a eso hay que sumarle
científicas, entonces la en-
cuentras a ella, desde las cien- que, todavía no existen
cias sociales, encargada de se- las normas que nos
guir haciendo ciencia, que es
permitan manejar bien
algo que en realidad las esta-
dísticas te muestran de mane- la vida doméstica con
ra distinta. la vida pública y en esa
área, la mujer tiene una
Nosotros conocemos nom-
bres, conocemos apellidos, al- carga superior a la de
gunas personas y personajes, los varones.”
pero la estadística dice, que de
cada cinco personas que ha-
cen un posgrado, cuatro son hombres y una es mujer. Y a eso
hay que sumarle, que todavía no existen las normas que nos
permitan manejar bien la vida doméstica con la vida pública y
en esa área, la mujer tiene una carga superior a la de los varo-
nes.

A manera de reflexión, cuando una le pregunta a un varón so-


bre su vida profesional, nunca cuentan cómo era convivir con
los hijos, tener que criarlos, educarlos, y encima tener que tra-
bajar, simplemente porque no lo hacían.
70

KB: Has hablado sobre algunos de los desafíos para el


presente ¿tú sientes que todavía hay hitos para las mujeres
en el campo de los estudios universitarios? Por ejemplo,
pienso en las dos mujeres que han sustentado su tesis, una en
quechua y la otra en aymara el año pasado ¿cómo ves eso?

LM: Todavía sigue siendo restringido el acceso a las mujeres.


Uno puede leer las páginas de Esther Festini, Adela Montesinos,
Magda Portal y de muchas mujeres que han estado vinculadas
a la búsqueda de reconocimiento de los derechos y sus líneas
todavía están vigentes. Todavía buscamos espacio, buscamos
paridad, buscamos cincuenta,
cincuenta, buscamos normas
que nos puedan permitir es-
tar a la par.

Y una cosa es el acceso, dar las


facilidades, o sea, que vengas
de una familia de clase media
y que puedas tener acceso,
pero otra es que tú seas mujer
dentro de condiciones y cla-
ses más desprotegidas, donde
en realidad es un lujo y un pri-
vilegio, estudiar y el Perú pues
tiene las brechas más grandes
entre las clases altas, y las me-
dias, y bajas. Retrato de Esther Festini, mujer pionera en
graduarse como educadora en la universidad.
Fuente: La mujer peruana a través de los siglos-
1923.
71

Por primera vez, luego de más de 500 años de la llegada de los


españoles al país, hemos tenido la sustentación de una tesis en
quechua. Cuando los españoles llegan, traen la doctrina cristia-
na, que es un documento corto que tienes en aymara, en que-
chua, y en español, un documento de 1499 aproximadamente y
que puedes ver cómo la evangelización se introducía en las le-
tras. Pero lo que sorprende es que, después de 500 años, recién
tengas las primeras publicaciones de tesis en esas lenguas, sor-
prende un poco. Eso también implica lo que hablaba Aníbal
Quijano sobre la colonialidad del poder.

KB: Y además que quienes sustentan esas


tesis sean precisamente dos mujeres.

LM: Claro, exacto, son mujeres. Creo que la lección que apren-
demos de las historiadoras de nuestro país y de nuestra propia
historia, es la de trabajar juntas, en equipo. Así trabajamos me-
jor y así es como nos hemos ido apoyando para ganar los espa-
cios. Si no trabajamos juntas, no vamos a lograr lo que vamos
obteniendo. Eso lo vemos con las veladas literarias por ejemplo,
ese conjunto de sororidad, esos caminos que se juntan para
apoyarse, apoyan a Clorinda, apoyan a Juana Manuela Gorriti y
así ha sucedido con las universitarias también. Tenían que ser
capaces de buscar una causa común, luego pasó con el sufra-
gio femenino, también con una serie de manifestaciones que
buscaban la paridad, lo mismo ocurre ahora. La paridad para
tener cargos, la paridad para estar en el sistema político, nos
hemos organizado. Unidas podemos aprender de las lecciones
del pasado para poder ir cerrando las brechas en el futuro.
72

Frontis de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en sus sede de el parque Universitario
Archivo de la Biblioteca Nacional.
CAPÍTULO IV
Rosa A. Rivero en una manifestación en la
Plaza de Armas del Cusco, 1930. Foto: Martín
Chambi, 1930.
Obreros y obreras del sindicato de textiles Santa Catalina
Archivo fotográfico Perú libertario
76

Esta entrevista a la historiadora Gabriela Adrianzén, visibiliza a


las primeras luchadoras, mártires y dirigentes mujeres que in-
cursionan en el mundo obrero. La conversación aborda sus par-
ticipaciones históricas en los grandes logros del siglo XX tales
como la jornada laboral de ocho horas. También se reflexiona
sobre las mujeres que fueron protagónicas en el mundo sindi-
cal y el camino difícil para sus liderazgos en ese ámbito hasta
el día de hoy.

Se identificará a las participantes de la entrevista por las siglas de su primer


nombre y su primer apellido
77

IV HISTÓRICAS, PRECURSORAS DE
LOS DERECHOS LABORALES

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
78

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
79

Gabriela Adrianzén
García-Bedoya.

Historiadora por la Pontificia


Universidad Católica del Perú
(PUCP) y Magíster en Estudios
de Género y Desarrollo por la
Flacso Ecuador (2015). Inves-
tigadora independiente en
temas de participación social
y política de las mujeres e his-
toria de las mujeres peruanas.
Coordinadora del Grupo Pro-
motor de la Asociación de His-
toria de las Mujeres y Estudios
de Género en el Perú y editora
de la columna ll Género e His-
toria en Noticias Ser.
80

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: Teniendo en cuenta que trabajar implica el ingreso


a un ámbito público y que el paradigma de la mujer,
antes de la República y durante todo el siglo XIX, fue
estar relegada al ámbito doméstico, ¿cómo ingresan las
mujeres en el ámbito del trabajo y en qué condiciones?

GB: Hablar del mundo del trabajo supone pensar que ese
mundo es vivido por las mujeres de diferentes formas. Siempre
hablamos de mujeres en plural, cuando hay, en realidad, una
diversidad de experiencias. Las mujeres siempre han estado
vinculadas al mundo del trabajo de alguna manera, pues han
trabajado en el campo, en las ciudades, como placeras, como
vendedoras ambulantes o vendedoras de alimentos y, obvia-
mente, en el ámbito doméstico como cuidadoras de niños,
nanas, amas, cocineras, lavanderas, etc. En el siglo XX suceden
algunos procesos transformadores, como las migraciones a las
ciudades y el aumento de la población en la zona de la costa,
y el proceso de industrialización y urbanización transforma el
mundo del trabajo.
81

Mujer con la bandera roja del anarquismo durante la huelga convocada por el Comité Femenino
Pro-abaratamiento de las Subsistencias y Alquileres.
Fotografía aparecida La Crónica- 24 de Mayo de 1919

Lo que pasa en el siglo XX es, también, que la población en ge-


neral crece mucho más, las poblaciones urbanas empiezan a
transformarse, aparece la clase obrera, las sociedades urbanas
se complejizan y las mujeres no somos ajenas a esos procesos.
Entonces, me parece importante empezar diciendo que aque-
llas mujeres que empezaron a levantar la voz por los diversos
derechos, por el discurso feminista y por la igualdad, tuvieron
como sus primeras reivindicaciones dos grandes reclamos: el
derecho a la educación y el derecho al trabajo.

Ambos reclamos venían de la mano, porque lo que se sentía


y se denunciaba, es que las mujeres, al haber sido separadas
del mundo de la educación, no podían acceder a mejores tra-
bajos. Esa fue una de las primeras denuncias y, desde fines del
82

siglo XIX, las mujeres ilustradas de vanguardia comienzan con


exigencias de poder entrar al mundo laboral en igualdad o en
mejores condiciones.

KB: ¿Estas reivindicaciones por la educación


están conectadas con la profesionalización y,
por ende, con el mundo del trabajo?

GB: Claro. Había un debate en dos niveles porque, como sa-


bemos también, era una sociedad muy segregada. En el caso
de las mujeres que habían tenido más oportunidades para lle-
gar a la universidad, muchas no pudieron ejercer sus profesio-
nes y entraron a la docencia, que fue un importante campo de
trabajo para las mujeres, y lo sigue siendo hasta hoy. Más ade-
lante podemos hablar de cómo hay más continuidades que
rupturas.

Entonces, por un lado, tenemos a aquellas mujeres que reivin-


dican el derecho a la educación superior para poder ejercer
profesiones. Por otro lado, muchas de ellas, que no pudieron
entrar a la universidad pero que sentían que había que desarro-
llar competencias y habilidades para el mundo del trabajo en
carreras técnicas, empiezan a reclamar eso.

Antes las mujeres ni siquiera podían culminar la secundaria.


Recordemos que a inicio de siglo había cerca de cinco escuelas
públicas de secundaria para mujeres. Lo que se empezó a de-
sarrollar fueron escuelas técnicas a nivel de primaria: durante
la primaria las mujeres iban desarrollando habilidades técnicas
83

que les permiten luego insertarse en el mundo fabril que había


empezado a desarollarse, o quizás también, como dependien-
tas en tiendas o de administración para gestionar comercios.

KB: ¿Cómo empiezan las mujeres a organizarse en


el mundo laboral? Porque si bien estamos hablando
de mujeres que trabajan, no hay aún una conciencia
de que tienen derechos como trabajadoras.

GB: Por un lado, estas mujeres de vanguardia o precursoras


ilustradas empiezan a desarrollar un discurso acerca de que
hay que educar a las mujeres. Teresa González de Fanning, Clo-
rinda Matto de Turner, Dora Mayer, entre otras, hablaban todas
de que la autonomía económica de las mujeres significaba en-
trar al mundo del trabajo.

Obreros y obreras del sindicato de textiles Santa Catalina


Archivo fotográfico Perú libertario
84

Si tú tienes esa autonomía


“ Esa fue una de las económica, vas a tener la posi-
primeras denuncias y bilidad de no estar en un ma-
desde fines del siglo trimonio arreglado. Para las
mujeres de clase media, había
XIX, comienzan estas mucha asociación entre la fal-
mujeres ilustradas de ta de trabajo y la prostitución,
vanguardia, con esas en ese momento. Luego, la
idea de que las mujeres vivían
exigencias de poder
de la caridad de sus familiares,
entrar en igualdad o en cuando no tenían un esposo,
mejores condiciones al les quitaba autonomía. Era ne-

mundo del trabajo.” cesario formarse y tener algún


tipo de ingreso, para así tener
esa autonomía que permitía
otro vínculo y otro proyecto
de vida.

En la historia del movimiento obrero, se dice que hay un primer


momento mutualista, donde están las organizaciones de ayuda
mutua. Pensemos en que no existía un sistema de pensiones, si
un trabajador se jubilaba o moría, la familia quedaba desampa-
rada. Entonces, las sociedades de ayuda mutua fueron lo que
se conoce como los antecedentes del sindicalismo y empeza-
ron a involucrar a las mujeres, quienes siempre han estado vin-
culadas a los temas de solidaridad y preocupación por el otro.
Estas sociedades comenzaron a vincularlas en la medida que
ellas entran al mundo del trabajo. En gran medida, las mujeres
empiezan a trabajar en la industria que se estaba surgiendo en
ese momento: en la industria de los alimentos y las bebidas, en
85

la industria textil, en las sombrereras… Es así como las mujeres


se comienzan a incorporar al trabajo, lo cual genera también
un debate entre los hombres y las mujeres por el espacio en el
que se están involucrando, que es masculino, eso va a generar
disputas entre ellos.

KB: ¿De qué año son las sociedades mutualistas?

GB: De finales del siglo XIX, en 1870 ya había asociaciones


mutuales. Empiezan a crecer a inicios del siglo XX, justamente
en la década del 1910. La primera marcha por las ocho horas fue
en 1904 y, a partir de entonces, es cuando empieza a cambiar
el discurso del anarcosindicalismo hacia un discurso de mayor
confrontación y exigencia de derechos, que es distinto al de la
estrategia mutualista. El tema de las ocho horas venía también,
obviamente, motivado por los mártires de Chicago, que se em-
pieza a desperdigar por el mundo y llega también a los países
de América Latina.

KB: ¿Entonces las primeras reivindicaciones por


la jornada laboral de ocho horas fueron en 1904?

GB: Sí, se conoce como el primer mártir de las 8 horas a Floren-


cio Aliaga, una persona tan conocida como el anarquista peruano
González Prada. Una de las primeras organizaciones obreras es la
Federación de Obreros Panaderos Estrella del Perú, la cual organi-
86

za una huelga en el Callao, en la


“(…) Las sociedades que fallece Aliaga en 1904.
de ayuda mutua fueron
Hace unos años, cuando rea-
lo que se conoce como
lizaba una investigación con
los antecedentes Aída García Naranjo, se encon-
del sindicalismo, ahí tró información de que en Are-
las mujeres también quipa, en 1902, se había pro-
ducido también una huelga
empezaron a entrar, de los ferrocarriles, en la que
pensemos que las murió una mujer, Toribia B. de
mujeres siempre hemos Bossio. Muere en el puerto de
Mollendo, no sabemos exac-
estado vinculadas a los
tamente en qué condiciones.
temas de la solidaridad, Como muchas veces sucede
la preocupación por el en la historia, en la que no se
otro.” conoce con exactitud el papel
de las mujeres en determina-
das circunstancias. Puede que
esta mujer haya brindado servicios a los trabajadores, como el
de alimentación, o que haya estado en un local cercano… En fin,
lo que sí sabemos, es que las mujeres han estado vinculadas
desde siempre al mundo del trabajo, pues también son com-
pañeras, esposas o parejas de los trabajadores que se pliegan
decididamente a las luchas. Este es un tema también familiar,
de vínculo con el trabajo.

Miguelina Acosta, una conocida anarquista, difunde también


estos ideales. Y no es la única, por supuesto. Están Evangelina
Antay y otras.
87

La huelga de Huacho- Diario El Tiempo - Junio de 1917


Archivo de la Biblioteca Nacional.

Lo que tenemos es una mezcla de personas trabajadoras que


empiezan a debatir con líderes, lideresas políticas o gente con
influencia intelectual del movimiento obrero internacional, y
que empiezan a generar espacios para el aprendizaje, la difu-
sión de ideas, las escuelas sindicales… Ahí las mujeres también
están presentes.

Decíamos que, fundamentalmente, las mujeres trabajaban


en el rubro fabril, en algunos sectores que ya he mencionado
88

como el textil, o de costureras u oficinistas en la nueva burocra-


cia que se estaba formando con el proceso de urbanización. El
otro gran sector serían las maestras.

¿Dónde estaban la mayoría de trabajadoras en el año 1920?


Eran trabajadoras de la industria y las artes manuales en un
24%, del sector servicios en un 10%, y del rubro educación en un
6%. El magisterio siempre ha sido un sector importante para las
mujeres y, en ese momento, el sector fabril se mantiene entre
el 20% y 25%. El boom del desarrollo fabril se da en esas prime-
ras dos décadas del siglo XX y, por eso, las luchas obreras tam-
bién tienen hito en estas décadas. Ya el año 1918 es muy movido

La gran masacre de Huacho- El Tiempo, 17 de Junio de 1917


Archivo de la Biblioteca Nacional.
89

políticamente, hay muchísimas huelgas. Esto permite que en


el año 1919 se consigan las ocho horas a nivel nacional.

Y ello, efectivamente, venía vinculado con otra coyuntura, que


nos permite visibilizar a las mujeres.

KB: Entre 1904, que es la primera huelga por las


ocho horas, y 1917, que es la emblemática huelga de
Huacho, ¿has encontrado evidencias sobre cuál fue
la participación de las mujeres? ¿Ocuparon cargos
dirigenciales o tuvieron participaciones importantes?

GB: No soy especialista en el tema del anarquismo pero sí,


hay diferentes publicaciones anarquistas que tuvieron muchos
años de vigencia. Al respecto, es interesante lo que está hacien-
do el sindicato de panaderos “Estrella del Perú”, que es algo así
como el sindicato más antiguo y tiene su local por el Merca-
do Central. Sus integrantes han venido rescatando este archi-
vo para recuperar los periódicos anarquistas como Los Parias,
donde sabemos que escribió Miguelina y María Jesús Alvarado.
Entonces sí, si tenemos evidencia de que las mujeres han par-
ticipado escribiendo.

También sabemos que las mujeres coordinaban. Por ejemplo,


en 1912 se dio una ley parcial para las 8 horas, para trabajadores
portuarios, mujeres y niños. Entonces las mujeres consiguen
las 8 horas antes que los varones, pues esto sucedió en 1912. Se-
guramente se generaron tensiones en el movimiento obrero,
porque las mujeres lo habían conseguido antes y porque hay
90

“Huacho es este hito gente que pone esto en discu-


sión. Sin embargo, sí es cierto
en el cual toda una que hubo una ley especial en
comunidad se moviliza un contexto muy particular, el
y las mujeres tienen del gobierno de Billinghurst.
Este líder, al que llamaban
un papel activo en el
Pan Grande, tenía un vínculo
sostenimiento de la muy grande con el movimien-
huelga, las mujeres to obrero. Se pudieron lograr
ciertas reivindicaciones, pero
siempre tenemos
se le hizo un golpe de Estado y
estos roles, el de eso quedó trunco.
sostener los procesos,
sostener en términos Es interesante pensar que las
mujeres estaban escribien-
de alimentación, do en diversos medios de co-
en términos de municación. El espacio de las
resistencia.” mujeres para expresarse fue
el espacio del periodismo, de
los medios escritos y, luego, el
de la literatura, ya sea en la ficción o en la poesía. Un caso im-
portante es el de Ángela Ramos, que se hizo conocida por un
primer artículo que escribió acerca de los maltratos que sufría
en una empresa en el Callao, en la que trabajó como oficinista
y de la cual fue despedida. Denunciaba las condiciones de tra-
bajo, el que no se les brindara ningún tipo de seguridad laboral.
Entonces sí, las mujeres estaban expresándose y denunciando
estas situaciones del mundo del trabajo. Cuando sucedió lo de
Huacho, tenemos a María Jesús Alvarado, escribiendo sobre lo
ocurrido en ese momento.
91

KB: ¿Por qué es importante la huelga de Huacho?


¿Por qué es una de las efemérides más importantes
sobre las mujeres del mundo obrero en el Perú?

GB: Porque se considera que ahí están las primeras márti-


res del movimiento obrero propiamente, porque fue una mo-
vilización muy grande, y porque el movimiento obrero tenía
un carácter urbano, que es el de la fábrica, pero también un
carácter rural o semi rural. Muchos jornaleros estaban com-
prometidos con exigir mejores condiciones de trabajo. Por
ello, muchas de las movilizaciones en Chicama, en el norte
chico o incluso más al norte, tuvieron que ver con las hacien-
das cañeras que también estaban en un boom.

Lo que había era una exigencia por mejorar las condiciones


de trabajo en las haciendas. Ahí, donde trabajaban hombres y
mujeres, se organizaron grandes movilizaciones y las mujeres
tuvieron diversas maneras de participar. Huacho es este hito
en el que toda una comunidad se moviliza y en el que las mu-
jeres tienen un papel activo en el sostenimiento de la huelga.
Las mujeres siempre tenemos estos roles, como el de sostener
los procesos, la alimentación, la resistencia… Saben que a veces
hay que ponerse delante de la organización, por ello es que son
violentadas de una manera tan agresiva y terminan falleciendo
junto con una cantidad importante de varones.
92

KB: Y después de Huacho, ¿que sigue? ¿En qué


otro evento importante participan las mujeres?

GB: Lo que pasaba en el Perú y en general en el mundo, es


que, a raíz de la Primera Guerra Mundial, se empezó a dar prio-
ridad a la exportación del azúcar y de otros bienes. Empezó a
darse lo que se conoce como el incremento de la subsistencia,
es decir, el costo de vida empezaba alzarse y, con ello, también
el costo de los alquileres.

El aumento del costo de las subsistencias es un concepto que


está no solamente en Perú. Se presenta en otros países de Amé-
rica Latina y convoca a las mujeres, pues son ellas quienes las que
solucionan temas como el de la alimentación del hogar en esta
sociedad machista. Por eso se crea el Comité Pro-Abaratamiento
de las Subsistencias, el cual tiene su división femenina que es el
Comité Femenino de Pro-Abaratamiento de Subsistencias, presi-
dido por Miguelina Acosta.

Este comité lleva a cabo lo que se considera la primera moviliza-


ción netamente femenina. Incluso podríamos decir que fue la pri-
mera movilización feminista de la historia obrera, vamos a decir
de Lima, para hablar con certeza. Se desarrolla el 23 de mayo de
1919 y parte del Centro de Lima, del parque Neptuno. Es muy in-
teresante porque nos habla de que las mujeres están realmente
con un protagonismo propio e identificable.
93

En la cobertura de prensa se refieren a la convocatoria y a la


detención y persecución de mujeres. Incluso, lo interesante
fue que hubo también varones detenidos y que las mujeres,
en señal de solidaridad y como medio de presión, plantearon
la idea de hacer un paro general si es que no se solucionaba el
problema. Es interesante, las mujeres estaban llamando a una
huelga general, las mujeres ejercen una presión y consiguen
un resultado. Detrás de todo esto hay una mujer, que es Migue-
lina Acosta, liderando el proceso.

KB: ¿Cuáles son los desafíos que siguen? Pareciera que hay
un corte en el protagonismo de las mujeres, entre el logro de la
jornada laboral de ocho horas y la segunda mitad del siglo XX.

GB: Hemos hablado de María Jesús Alvarado, quien funda la


escuela Moral y Trabajo. De Miguelina Acosta, se dice que parti-
cipa en la escuela popular González Prada, la cual que se hace
a partir del movimiento universitario. Se crea la Federación de
Mujeres Universitarias en Lima, a la cual se vinculan también
mujeres de Cusco. El movimiento estudiantil y el movimiento
obrero tienen una importante alianza, y ahí mujeres como Ma-
ría Jesús Alvarado, no universitarias pero con un afán autodi-
dacta, también participan.

Ellas están ahí, por ejemplo, en la escuela de Vitarte, que es


donde se hace la Fiesta de la Planta, a la que se sabe iba Magda
Portal. Hay fotos donde está Ángela Ramos con Mariátegui. Sa-
bemos que María Jesús estuvo ahí y que Miguelina estuvo ahí.
Noticia sobre la Huelga convocada por el Comité Pro-Abaratamiento de las Subsistencias y Alquileres.
-La Crónica- Mayo de 1923. Archivo de la Biblioteca Nacional.
94
95

Las mujeres iban a estos espa-


“Este comité lleva a cios de formación obrera, don-
cabo lo que se considera de mujeres obreras participa-
la primera movilización ron en las escue las populares,
en las diferentes ceremonias y
netamente femenina. fiestas que se daban en Vitar-
Incluso podríamos te, que era la zona obrera textil
decir que fue la primera de Lima.

movilización feminista
Llegado el gobierno de Leguía,
de la historia obrera, María Jesús Alvarado es depor-
vamos a decir de Lima, tada. La década de los 20 es

para hablar con certeza. una época de persecuciones:


Mariátegui está exiliado y re-
Se desarrolla el 23 de gresa, se exilian apristas, tam-
mayo de 1919 y parte bién a Magda Portal, mujer
del Centro de Lima, muy importante que promo-
vió la educación y el trabajo. El
del parque Neptuno. problema de esta década, es
Es muy interesante que hubo tanta movilización,
porque nos habla de que se generó un momen-
to de represión y de exilio. En
que las mujeres están
este momento, quien entra a
realmente con un tallar es Zoila Aurora Cáceres,
protagonismo propio e que regresa al país después de
identificable.” haber vivido en Europa y Ar-
gentina. Ella genera una orga-
nización que se llama el Femi-
nismo Peruano y se vincula al mundo del trabajo. Ella se vinculó
a las telefonistas y a la primera huelga telefonista que se dio en
96

el año 1931. Otro ejemplo es Miguelina Acosta, la primera mujer


que ejerce la profesión del derecho. Fue una abogada litigan-
te, muy crítica a las leyes que disminuyen el papel de la mujer,
pero también fue una abogada de jornaleros y jornaleras. Es
decir, apoyaba a los trabajadores en sus reivindicaciones labo-
rales. Nuevamente, las mujeres estuvieron ahí para vincularse
con el mundo del trabajo, ya sea como trabajadoras obreras o
como abogadas laboralistas que defendían los derechos de las
trabajadoras y trabajadores.

KB: ¿Cómo ves este momento, un poco más


contemporáneo, para las mujeres del movimiento obrero?
¿Cómo se incrementa el número de mujeres profesionales?
Imagino que se abren nuevos horizontes de trabajo para ellas.

GB: Bueno, hasta cierto punto, los avances se han consegui-


do por la lucha de las mujeres y, por momentos, donde ha exis-
tido un influjo de ciertas ideas más progresistas. En los años 40,
durante el gobierno de Bustamante y Rivero, que fue un poco
corto, hay apertura para las mujeres en la política. Hay más vi-
sibilidad para ellas. Poco a poco fueron entrando, como bien
dices tú, al mundo del trabajo más especializado por su ingreso
mayoritario a la universidad. Recordemos, sin embargo, que la
universidad se transforma realmente en la década de los 60,
cuando hay un mayor porcentaje de presencia femenina en
sus aulas.

La década de los 70 es otro momento de mucha movilización,


apertura y transformación. En el gobierno de Velasco hay un lugar
97

para la mujer y mucho afán por crear instituciones para el tema


del trabajo.

Las mujeres empiezan a entrar al mundo fabril, vienen directa-


mente del campo a la fábrica y empiezan a desarrollar otras habi-
lidades. Pueden darles una educación a sus hijas, que les permi-
tía, de repente, ser profesionales. El mundo del trabajo empieza
a cambiar. Mujeres de sectores rurales, que antes habían sido
campesinas, empiezan a entrar al mundo del trabajo y al mun-
do sindical, pues se empezaron a vincular con las directivas de los
sindicatos. Hoy en día, lo que sucede, es que las mujeres están en
el mundo sindical pero no en las direcciones, que es lo que pasa
en los partidos políticos. En lo que respecta a la presencia puede
haber muchas, pero siguen habiendo muchas deficiencias en las
direcciones sindicales y pocas mujeres llegan a estos espacios.

KB: ¿Cuáles serían los desafíos del presente


para las mujeres del mundo obrero?

GB: Yo creo que el desafío es que haya un reconocimiento de


las limitaciones de las mujeres en el mundo del trabajo y en el
mundo obrero. En general, el problema de las mujeres está en
las tareas domésticas, que ocupan gran parte de su tiempo. Si
una mujer no puede asumir un cargo directivo en el sindicato,
es porque no puede tener más reuniones. Muchas veces debe
levantarse y hacer el almuerzo, el desayuno de la familia, etc. El
tiempo extra al trabajo que le queda a la mujer obrera, no le da
para involucrarse mucho y ascender en el sindicato. Mientras
no ataquemos el problema de fondo, que es entender que los
hijos y el cuidado de la familia no es una responsabilidad ex-
98

clusiva de las mujeres, si no un problema de las familias y de


la comunidad, la mujer va a seguir estando en la base de las
organizaciones sociales y sindicales. A los pliegos sindicales, las
mujeres tienen que sumar el tema de las guarderías y del cui-
dado de la familia, para aliviar y mejorar las condiciones de las
trabajadoras y los trabajadores.

KB: ¿Qué piensas sobre las mujeres que han quedado


invisibilizadas? Como Rosa Augusta Rivero Ricalde,
en cuya fotografía es confundida con Magda Portal
y que, de no ser por su familia, no sería conocida.

GB: Efectivamente, como tú dices, tenemos un problema, pues


las personas que estamos acá en Lima no conocemos tanto lo que
pasa en las regiones. En la historia de las mujeres hay muchísimo
por hacer. Así como Rosa Augusta Rivero, hay muchas otras muje-
res que, en sus regiones, en sus ciudades, han tenido un papel im-
portante por haber sido líderes vincula das al mundo del trabajo.
Esa foto tan emblemática de la que hablas, en la que aparece una
mujer casi sola en un mitin masculino, es una foto sumamente
poderosa. Seguramente por eso se discutía si era Magda Portal.

Rosa Augusta Rivero era cusqueña y sabemos que Cusco siempre


ha sido una región con mucha participación política, fue otro de
los ejes del movimiento, del partido comunista. Entonces, hay mu
cho por investigar sobre estas redes de mujeres, existentes entre
las regiones.

Sobre Rosa Augusta Rivero, sabemos que en el año 1926 funda


la Juventud Femenina Universitaria. Fue estudiante de derecho,
99

la primera graduada en Cus-


co, y como se ve en la foto, está
vinculada al mitin de un sindi-
cato textil. Entonces, el año 30
también fue un año de mucha
movilización. En la foto, segu-
ramente, está ella hablando en “(…) Miguelina Acosta,
su condición de abogada, de la primera mujer que
repente sobre algún tema la-
boral con los trabajadores, ayu-
ejerce la profesión
dando a fundar sindicatos, que del derecho. Fue una
es lo que hasta ahora hacen los abogada litigante, muy
abogados y abogadas labora-
listas.
crítica a las leyes que
disminuyen el papel de
Hay muchísimo por investigar la mujer, pero también
y muchísimo por saber de es-
tas mujeres. Lo importante es
fue una abogada de
que, muchas veces, sus fami- jornaleros y jornaleras.
liares guardan documentos. Es decir, apoyaba a
Y hacer esto es importante,
los trabajadores en
pues los archivos son insufi-
cientes, los medios de comu-
sus reivindicaciones
nicación son insuficientes… laborales,”
Entonces, es necesario que las
familias guarden los testimo-
nios que evidencian la impor-
tancia de estas mujeres, para
que podamos seguir investi-
gando.
100

Rosa Augusta Rivero Ricalde dirigiendo la palabra en una manifestación del Sindicato de Obreros
de la Fábrica de Tejidos Huáscar, en la Plaza de Armas del Cusco. Ella participó activamente en la
formación de este importante sindicato del Cusco. Foto: Martín Chambi, 1930.
Mujer votando, fotografía aparecida en la
CAPÍTULO V
cobertura de la primera votación de mujeres.
La Crónica, 6 de Junio de 1956.
Comité Femenino del Partido Restauración Nacional. Fotografía aparecida
en el Diario La Nación, en junio de 1956.
104

Esta entrevista a la historiadora Karen Poulsen se enfoca en


la historia de la obtención del voto femenino en el Perú. Las
reflexiones de esta conversación, giran en torno a los debates
previos a la promulgación de la ley que permitió a las mujeres
acceder a sus derechos políticos, así como, a las acciones to-
madas por diferentes organizaciones de mujeres que, durante
décadas, desde la sociedad civil, impulsaron demandas para
poder ejercer una ciudadanía plena.

Nota: Se identificará a las participantes de la entrevista por las siglas de su


primer nombre y su primer apellido
105

V HISTÓRICAS,
PRECURSORAS DEL SUFRAGIO
El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-
ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
106

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
107

Karen Fabiola
Poulsen Gonzáles

Es graduada en Historia por la


Pontificia Universidad Cató-
lica del Perú (PUCP). Estudió
la maestría en la modalidad
de investigación en la PUCP.
Es miembro colaborador en el
Instituto Riva Agüero (PUCP).
Enfoca su trabajo en la histo-
ria del siglo XX, con énfasis en
la historia de las mujeres, de
género y la historia oral. Ha in-
vestigado en el campo de los
derechos políticos y civiles de
las mujeres, centrándose en el
sufragio. Ha publicado artícu-
los sobre ciudadanía y sufra-
gio femenino en diversas re-
vistas. En el año 2018 publicó
el libro ¡Somos ciudadanas!
Ciudadanía y sufragio feme-
nino en el Perú.
108

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: Antes de que se instalen las primeras ideas


sobre los derechos políticos de las mujeres, ¿cual es
el contexto internacional del sufragio femenino?

KP: Primero me gustaría empezar con una pregunta, que ar-


ticula todo esto. La verdadera pregunta aquí es: ¿por qué las
mujeres querían ser ciudadanas? La respuesta presenta este
gran debate que, después de todo, duró alrededor de cien años
desde que empezó, hasta que las mujeres adquirieron el sufra-
gio en los años 60 en América Latina.

Por otro lado, seguimos encontrando trabas para estar presen-


tes en la sociedad. Sigue el acoso, sigue la exclusión, persiste el
rechazo a que las mujeres figuren en cargos de poder… Enton-
ces, la respuesta a esta pregunta es una antesala para poder
llegar a lo que fue el inicio de esta batalla.

Al inicio de la época contemporánea, cuando surgen las nacio-


nes y las constituciones, que excluyen a las mujeres desde un
inicio, va a haber una respuesta. Por ejemplo, en el año 1791 en
Francia, Olympe de Gouges va a reclamar esta falta de presen-
cia de las mujeres y va a tener una frase muy emotiva: “La mu-
109
“(...) se dice que en
jer que tiene el derecho de su-
el Perú había una
bir al cadalso, también debe
tener el derecho a subir a la
desafección de las
tribuna”. Esto va a tener acogi- mujeres por la política,
da en Inglaterra, donde Mary y según los archivos, y
Wollstonecraft, en el año 1792, los trabajos a los que he
también va a escribir una vin- tenido acceso, podría
dicación de los derechos de la
decir que esto no es así,
mujer.
claro, no vamos a pensar
Esto me parece que es un in- que fue como las luchas
teresante punto de partida, en Estados Unidos o
pues las constituciones en el como en Inglaterra,
resto de países van a replicar donde las sufragistas
eso, es decir, la Declaración de
han emprendido unas
los Derechos del Hombre y del
Ciudadano. Va a seguir siendo
batallas increíbles. Para
así en las demás naciones. nuestros estándares
estas luchas suceden y
En 1848 va a haber algo inte- desde temprano, fíjate
resante en Estados Unidos,
que ya, desde 1914,
una conferencia que se da en
Seneca Falls, Nueva York, a la
María Jesús Alvarado
que acude un grupo conside- está reclamando
rable de mujeres. Ellas parti- un espacio para las
cipan, en todo este debate, mujeres en la sociedad,
abogando porque las mujeres en la cultura y en la
sean incluidas en la esfera po-
política, a través de su
lítica. Muchas de ellas deman-
dan que el matrimonio es la
asociación Evolución
Femenina”.
110

Noticia de la aprobación del voto femenino en la Cámara de Diputados. Diario La


Nación, 9 de Noviembre de 1954. Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.

muerte civil para las mujeres y, en este contexto, reclaman so-


bre la Carta de los Estados Unidos, que habla de la igualdad, de
la libertad, de aspirar a la felicidad, pero que esto no las consi-
dera. Entonces, en estas proclamas, vemos que hay un pedido
por lograr igualdad ante la ley y un derecho a la educación, a
una educación que las forme como personas y ciudadanas, y
no para formar parte del hogar o para ser madres.
111

KB: Y en este contexto, ¿sucede lo mismo


en el Perú? ¿Es con la república que llega este
deseo de las mujeres de ser ciudadanas?

KP: Me interesaría remarcar algo que se dice, que en el Perú


había una desafección de las mujeres por la política. Según los
archivos y los trabajos a los que he tenido acceso, podría decir
que esto no es así. Claro, no vamos a pensar que fue como las
luchas en Estados Unidos o como en Inglaterra, donde las su-
fragistas han emprendido unas batallas increíbles. Dentro de
nuestros estándares, estas luchas suceden y desde temprano.
Ya desde 1914, María Jesús Alvarado está reclamando un espa-
cio para las mujeres en la sociedad, en la cultura y en la política,
a través de su asociación Evolución Femenina. Más tarde, Zoila
Aurora Cáceres forma el movimiento Feminismo Peruano. Ellas
van a estar acompañadas también por intelectuales varones,
que ven en estos reclamos algo justo. Esto es algo que no dije
antes, que también en Europa y en Estados Unidos, las muje-
res van a recibir el apoyo de una serie de políticos y de intelec-
tuales, que van a considerar que la exclusión de las mujeres no
tiene sentido.

KB: ¿Si tuviéramos que rastrear la primera demanda


para que las mujeres participen en política, ¿esta sería
la de Evolución Femenina con María Jesús Alvarado?
112

KP: Sí, yo creo que sí. Al menos que por ahí haya un archivo y
que no lo hayamos considerado. El año 1914 es bien temprano
como para decir que las mujeres en el Perú no estaban inte-
resadas en hacer política. Además, María Jesús formó un mo-
vimiento, no estuvo sola. Ella, Zoila Aurora Cáceres y también
Rosa Agusta Rivero Ricalde, alguien a quien tú has estado res-
catando en tu exposición, que bien podría seguir opacada en
algún archivo si no es por la foto que Martín Chambi le toma en
una plaza en el Cusco, arengando a los trabajadores de Textiles
Huáscar.

Esto nos hace ver que hay todo un movimiento, toda una remo-
ción de las conciencias de las mujeres en nuestro país. Inclusi-
ve, en el año 1930, también va haber un movimiento interesan-
te, el del Comité Nacional por los Derechos Cívicos y Políticos de
la Mujer. A esto se suma, en los cuarenta, la aparición en Trujillo
de mujeres abogadas, que también sienten el relevo que tie-
nen en la sociedad. Una de ellas, María Julia Luna, con quien
yo conversé, me mencionaba que ellas sentían que vivían en
una democracia coja, al no ser consideradas. Estos puntos son
importantes, pues las mujeres, a la vez que reclaman el sufra-
gio, también reclaman una posición legal: poder administrar
sus propios bienes, no estar bajo la tutela del esposo, del her-
mano o del hijo, acceder a una educación. Se refieren a tener
una educación como ciudadanas, que las haga estar incluidas
en la sociedad, lo mismo que Mary Wollstonecraft reclamaba
tempranamente en Inglaterra.
113

Invitación a la conferencia de Carrie Chapman Catt, presidenta de la Alianza Internacional de las


Mujeres por el Sufragio, organizada por Evolución Femenina en 1923.
114

KB: María Jesús Alvarado organiza la visita de la


sufragista Carrie Chapman al Perú, si no me equivoco.

KP: Mira, no sé exactamente si ella está sola, porque en


todo este contexto también va a estar una mujer que apelli-
da Gallagher.

KB: Mercedes Gallaguer, me parece.

KP: Claro, ella es, entre ellas se van a organizar. Lo intere-


sante es que se van creando lo que ahora llamamos redes de
mujeres o sororidad. En ese momento no existían con ese
nombre, pero sí, nos habla de que las mujeres estaban bus-
cándose y buscando apoyo. No eran islas en medio del mar.
Había un interés en toda América Latina por respaldar los dis-
tintos movimientos que se iban dando. El sufragio se obtiene
tempranamente en Ecuador, en el 29. En el 32 ya estamos
hablando de sufragio en Brasil y en Uruguay, y si bien Argen-
tina demora porque recién lo dan en el 47, ya en esa época
hay muchas mujeres interesadas y participando en grandes
movimientos en Argentina, en México, en Chile… Entonces, a
toda esta efervescencia, el Perú no es ajeno.
115

KB: ¿Cómo dialoga el activismo de las mujeres


que luchaban por el sufragio con el ámbito legal?
Me refiero a los debates sobre el sufragio.

KP: A la par que se debate en el Perú, se está debatiendo


en otros congresos. Inclusive, el diputado Luis Alberto Sánchez
hace alusión a lo que se está debatiendo en España: hay una
disputa entre dos feministas, Clara Campoamor y Victoria Kent,
por si es que apoyan o no que a las mujeres se les otorgue el su-
fragio. Luis Alberto Sánchez las menciona, es decir, en el parla-
mento peruano, no están ajenos a todo este debate. Inclusive, a
nuestros congresistas en el Perú, les causa inquietud el que las
mujeres se vuelvan sufragistas. Uno de ellos dice: “imagínense
llegar a la casa y, en vez de encontrar la calidez en el hogar, en-
contrarnos a una sufragista.”

Entonces, sí, todo este debate está calando en el Congreso pe-


ruano. Claro, el 32 es el año, en que entre enero y febrero, se de-
bate por primera vez y de manera sostenida, porque antes, en
algún Congreso a finales del siglo XIX, alguien lo deslizó. Pero lo
deslizó como negándolo, como diciendo que era un contrasen-
tido. En realidad, en el año 32, se va a discutir de manera soste-
nida. Sin embargo, lo que va a primar aquí es una negativa de
los políticos. Lo interesante es que, al margen de las tendencias
ideológicas, el rechazo va a ser unánime por cuestiones como
que la mujer no tiene capacidades intelectuales, físicas, mora-
les, entre otras, para asumir tales responsabilidades.
116

“[...] no están ajenos


La postura del APRA es que
a todo este debate, va a “abogar” por el sufragio
inclusive para nuestros calificado, sin embargo esto
congresistas en el Perú, queda en nada porque no lo
apoyan realmente, ni siquiera
les causa una inquietud
el sufragio calificado. Por otro
el que las mujeres se lado, la Unión Revolucionaria,
vuelvan sufragistas. Uno que es el partido de gobierno,
estaba a favor del sufragio. Es
de ellos dice imagínense
lo que tengo entendido a par-
llegar a la casa y en vez tir de conversaciones que he
de encontrar la calidez tenido con la historiadora Mar-
en el hogar encontramos garita Guerra, que Sánchez Ce-
rro estaba a favor de otorgar el
a una sufragista.” sufragio, pero muere en toda
esta coyuntura.

En la Unión Revolucionaria, algunos parlamentarios como Flo-


res y Manzanilla, dos importantes miembros del partido, están
a favor del sufragio irrestricto abogan por el sufragio irrestricto.
Sin embargo, la votación es abierta y en los archivos del Con-
greso no figuran, entonces, se concluye que no fueron el día de
la votación. Si estaban tan interesados en que se promulgue el
sufragio, es extraño que no hayan ido a votar ese día. Luego, los
socialistas y la izquierda, en general, se dividen. Algunos dicen
que apoyar el sufragio irrestricto es darle cabida a las mujeres
de la élite; otros señalan que hay que apoyar, para tal caso, a
los analfabetos. De ahí el debate se diluye y alarga, hasta que
uno de los congresistas de la Unión Revolucionaria propone el
117

sufragio municipal. Es así como que se llega zanjar. El sufragio


municipal va a ser lo que va a cerrar el debate y, aparentemen-
te, lo que va a dejar contentos a todos.

KB: ¿Qué significó el debate del 32 en


la historia del sufragio femenino?

KP: Para mí, puso de manifiesto la poca intención de los po-


líticos por hacer un espacio para las mujeres. En realidad, la
conclusión que saco, por lo que dijeron ellos mismos, era que
se otorgó el sufragio municipal para que el Congreso no diera
la imagen de ser un ente retrógrado. Entonces, lo que se dijo,
como también se decía en otros Parlamentos, es que el sufra-

Mosquito pro voto de la mujer peruana (sin fecha).


Archivo de MJA- Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.
118

Mujer votando, fotografía


aparecida en la cobertura
de la primera votación de
mujeres. La Crónica, 6 de
Junio de 1956.

gio municipal era una especie de ensayo, que se asemejaba


más a una elección vecinal o a una elección de barrio, como
para que las mujeres se vayan acostumbrando a lo que era una
votación.

KB: Y después del debate del 32, ¿en qué otros


momentos se va a debatir el sufragio? ¿Qué
otros momentos importantes resaltarías?

KP: Un momento importante también va a ser el año 1946,


cuando Encinas va a poner en debate nuevamente este tema.
Lamentablemente, nuestro país está en un contexto político
totalmente inestable y la coyuntura no da como para discutir
esto. Encinas que acaba de llegar de Cuba y está impregnado de
todos estos discursos que está viendo, como educador y forma-
dor de la juventud, piensa en esto como algo legítimo para las
mujeres. Sin embargo, como menciono, la coyuntura no lo va a
119

permitir, ahí nomás va a haber


“[...] estamos en un un golpe de Estado. Eso es el
momento tal, que si gran obstáculo, pero no quiere
Odría no da la ley, le decir que este planteamiento
haya quedado en un terreno
quitan el protagonismo, infértil. El sufragio sigue dan-
porque en el Congreso do vueltas e, inclusive, la esfera
ya está muy asentado. pública y el Congreso conver-
san. Por ejemplo, en mas de
Ya en los años 50
una oportunidad, las mujeres
vamos a ver que hacen llegar petitorios al Con-
estamos hablando greso, a través de los congre-

de una coyuntura sistas. Ya es un tema que está


muy masticado, por decirlo así,
totalmente distinta, ya está solamente para digerirlo.
hay muchas mujeres También tenemos una coyun-
en distintos campos tura internacional favorable
que ejerce presión. Tenemos a
del saber, de la acción, las Naciones Unidas, a la OEA
ya no son mujeres que con sus cartas de Declaración
están incursionando de Derechos Humanos, en las
que prohíben toda discrimina-
por primera vez en
ción por razones de raza, credo,
la universidad o en el sexo… Todo ello, está instando
terreno de la política.” a los distintos Parlamentos en
América Latina a discutir. En
este momento, los que no habían todavía considerado el su-
fragio, lo están haciendo. Ya vamos llegando, pero un poquito
atrasados.
120

Portada de la Revista Caretas,


Junio- Julio de 1956.
121

Cuando Odría promulga la ley del sufragio femenino, ya tenemos


toda esta coyuntura internacional que nos está marcando el paso.

KB: Hace un rato dijiste que la esfera pública estaba


conversando con el Parlamento y con esta esfera política,
¿cómo se estaban articulando estas dimensiones?

KP: Sí, en realidad, estamos en un momento tal, que si Odría


no da la ley, le quitan el protagonismo, porque en el Congreso
este tema ya está muy asentado. Ya en los años 50, vamos a ver
que estamos ante una coyuntura totalmente distinta: ya hay
muchas mujeres en distintos campos del saber y de la acción,
ya no son mujeres que están incursionando por primer a vez en
la universidad o en el terreno de la política.

Por ejemplo, cuando he conversado con algunas entrevistadas


de la “generación del sufragio”, como las he llamado yo, estas
son mujeres que ya van a la universidad y tienen contacto con
sus compañeros. Entonces, se está perdiendo ya esta impre-
sión que tienen los hombres, de que las mujeres son poca cosa
o que no tienen capacidades intelectuales.

KB: ¿Cuándo se retoman los debates para la promulgación


del voto? Si mal no me equivoco, ¿empiezan en el 54 o 55?
122

KP: Claro, en el año 54, Odría manda esta Enmienda Consti-


tucional al Congreso. Entonces se empieza a debatir casi hacia
final del año y en el año 1955 se termina, pues se cierra también
la legislatura. Entonces hay toda una urgencia, porque a Odría
le interesa que esta ley salga y que las mujeres voten también
dentro de su mandato. Inclusive podría darse como en parla-
mentos de otros países, que se dio la ley pero las mujeres vota-
ron varios años después. Sin embargo, en el Perú, él dio la ley y
las mujeres votaron durante su gobierno. A Odría se le recuerda
por eso, al margen de otras tantas formas de recordarlo de ma-
nera positiva y negativa, pero de manera positiva, se le recuerda
que otorgó el sufragio a las mujeres. Si fue el protagonista o si
no lo fue, ya es otra cosa, pero ha trascendido como el benefac-
tor de esta causa.

KB: Los argumentos en contra de que las mujeres voten en


los debates del 54 y 55, ¿son iguales a los del 32? ¿Son peores
o son más retrógrados? ¿Cuál es la diferencia en el debate?

KP: No, yo creo que ahí ya entró a tallar lo que ahora llama-
ríamos lo políticamente correcto. En ese entonces, no existía
ese término, pero hablar de que las mujeres no tenían capa-
cidades, ya venía a ser anacrónico y los congresistas lo sabían.
Hubo congresistas que no se manifestaron en contra, pero aún
no podían despojarse de esa retórica con la que se hablaba de
las mujeres. Por ejemplo, uno de ellos dice: “y la mujer, con su
manto, tachonado estrellas, la estamos trayendo para que dis-
cuta acá con los hombres sobre la política”. Todo un discurso
123

rimbombante que exotiza el ingreso de las mujeres a la política.


No es que pasaron del 1930 al 1950 y que el machismo fuera
erradicado ni mucho menos, pero claro, ya era un contrasenti-
do seguir oponiéndose a esto.

Cobertura del primer sufragio femenino.


Última Hora, Junio de 1956.
Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
124

KB: ¿Qué significa para las mujeres


el poder votar en el año 56?

KP: Lo que yo recogí, de lo que me dijeron aquellas mujeres


a las que entrevisté, fue: “ejercer mis derechos, mi esposo iba
a votar y yo también quería ir a votar”. Varias de ellas, con sus
padres y en familia, habían conversado y sentían que era una
forma de participar en la vida pública. Era romper con estas
ataduras que te ligan a lo doméstico y, por ejemplo, en el caso
de las abogadas ellas se sentían relegadas de cumplir cual-
quier función pública. La hija de Rosa Augusta Rivero Ricalde
me contaba que le daban cargos públicos, a los que luego tenía
que desistir. Ni si quiera desistir, no calificaba a ellos porque no
era ciudadana. Las abogadas no podían trabajar en nada que
estuviera relacionado a la esfera pública, al gobierno, o ser jue-
zas. No se podía nada de eso.

Ahora, en otros niveles, yo me imagino que debe haber sido lo


mismo. En realidad, la ciudadanía ha terminado por empode-
rar y poner a las mujeres en su debido lugar.

KB: En un momento, mencionaste que uno de los


argumentos en contra del voto femenino, era que
daba la oportunidad a las mujeres de élite a que
voten, ¿ese era el temor al voto conservador?
125

KP: Sí, en realidad este era el argumento en el año 32. Sin


embargo, el argumento del APRA, ni siquiera el de toda la iz-
quierda, empleaba calificativos que descalificaban totalmen-
te a las mujeres. Por ejemplo, decía que por ser de la élite “la
señoritinga va a estar en la casa bordando los pañuelitos del
papá”. Vemos que hay mujeres que, desde inicios del siglo, per-
tenecen a una élite, ya sea intelectual, ya sea económica, pero
que tienen su autonomía. Entonces, el pensar que no iban a
tener una capacidad para razonar por ellas mismas, fue uno de
los argumentos que más se escuchó para relegarlas de la vida
política. Se decía que no tenían capacidad para discernir y que,
por tanto, necesitaban del confesor y debían votar según lo que
este les dijera, o lo que les dijera el esposo o el hermano.

KB: La ley para que las mujeres voten, que sale en 1956,
es para las mujeres mayores de edad y alfabetizadas,
¿eso marca alguna clase social, de alguna tendencia
en el voto? ¿Hay alguna investigación sobre eso?

KP: No que yo sepa, no he visto ninguna investigación al res-


pecto. Lo que se dice, es que las mujeres se sintieron atraídas
por Belaúnde, por el carisma que tenía, y que por eso votaron
por él. Una de las personas con quien conversé, una de las se-
ñoras, lo que veía en Belaúnde era esa juventud y que entraba
a la política sin mácula. Entonces, lo veían con ilusión.

Esto me hace pensar que, más allá de lo que pueda ser la apa-
riencia física, sería muy injusto decir que porque era guapito
126

votaron por él. En realidad, las mujeres tenían también capaci-


dad para razonar.

KB: Y en ese sentido, ¿cuál es la diferencia con la


votación universal? ¿Qué significa para las mujeres?

KP: La votación universal ocurre en el año 79, en la Consti-


tución que ya incluye a los analfabetos y, como bien sabemos,
el grueso de los analfabetos está conformado por mujeres.
Entonces, en el 80, se da esta primera votación y pues, lo que
significó, fue considerar a todo el grueso de mujeres. Pensar
en esa tarea, que en ese momento se tenía pendiente: que esa
brecha de analfabetos y de mujeres analfabetas se fuera ce-
rrando cada vez más.

KB: Mencionaste antes, que veías en el presente,


muchos de los prejuicios de los debates del 32.
Y que si bien había diferencias, habían también
continuidades. ¿Cuáles serían estas?

KP: Por ejemplo, tenemos este discurso: “teniendo la función


propia y definida por la naturaleza dentro del hogar, es sacada
de ahí para llevarla a la lucha candente de la vida social y políti-
ca, para imponerle una función que no le corresponde”. Acá lo
que se dice, es que el hombre está habilitado para la vida políti-
ca y que esta es una función propia de su organismo. Después
tenemos otro que dice: “debe intervenir un concepto científi-
127

co de la realidad, el sistema
intelectivo es inferior respec-
“La votación universal to al sistema intelectivo del
ocurre en el año 79, hombre, psicológicamente
en la Constitución es más sentimental, el aman-
te hace lo que quiere de ella”.
que ya incluye a los
Yo creo que estos discursos y
analfabetos y como esta mentalidad persiste en la
bien sabemos el grueso actualidad. Claro, con sus ma-
de los analfabetos tices, pues no vamos a pensar
que el tiempo pasa en vano.
está conformado por El tiempo hace que las men-
mujeres. Entonces, en talidades maduren y se trans-
el 80 se da esta primera formen. Sin embargo, todavía
estamos en este proceso.
votación y, pues, lo
que significó fue poner Se ha interiorizado tanto en
a todo el grueso de la sociedad este pensamien-

mujeres y pensar en to sobre la inferioridad y falta


de capacidades de las muje-
esa tarea que en ese res, que hasta se proyecta con
momento nos quedaba, humor. Vale la pena que te
de que esa brecha cuente este chiste, aunque no
cause nada de gracia. Habla
de analfabetos y de de una pareja que está dis-
mujeres analfabetas, se cutiendo, cuando el esposo le
fuera cerrando cada vez dice a la mujer: “vas a ver que
no vales nada”. Entonces, para
más.”
un taxi y le pregunta al taxista
cuánto le cobra hasta Chorri-
128

llos. Él le responde que 20 soles. Entonces el esposo le dice al


taxista: “¿Y cuánto si voy con mi esposa?”. A ello el taxista res-
ponde: “Señor, la tarifa es igual”. Entonces, el tipo se voltea don-
de la esposa y le dice: “Ya ves, ¿no te dije? No vales nada”. Este
chiste lo escuchan nada menos que niños, porque lo presentan
en un espacio radial, a las cuatro de la tarde. Y esto es del 2016…
Entonces, ¿qué parte de todo este discurso de los años 30 esta-
mos heredando?

KB:¿Cuál es la importancia de reconocer a todas


las que estuvieron detrás de nosotras? A las que
les debemos lo que somos ahora, inclusive la
paridad, la alternancia, el acoso político y más?

KP: Lo que se debe hacer, es trabajar con las generaciones


actuales. Con las generaciones de jóvenes que piensan que
esto siempre fue así, pues nacen con un DNI y tienen todos sus
derechos. De repente, lo que no está en debate para nada, es
que estas mujeres reclamaban porque asumían grandes obli-
gaciones en la sociedad. Ellas tenían deberes y, en todo caso, la
democracia tiene dos pilares: los deberes y los derechos. Esta-
ban cargadas de deberes, a nivel familiar y a nivel laboral, pero
no tenían ninguna retribución en la esfera pública, no tenían
derechos. Entonces, sí me parece que eso es algo a trabajar con
las generaciones de jóvenes: se debe saber que los derechos
adquiridos y de los que ahora se goza, no son gratuitos y tienen
su contraparte en los deberes. Está bien exigir, pero también
cumplir con las leyes y ordenanzas.
129

Esto se forma desde la escuela y desde el hogar. No es cues-


tión de obediencia, sino de inculcar cuál es tu deber. Tu de-
ber como ciudadano parte de que tienes un deber en tu casa
y en tu familia. Un respeto hacia la primera unidad, que es
la familia, y luego trascender a la sociedad con estos valores.
130

Comité Femenino del Partido Restauración Nacional, fotografía aparecida en el Diario La Nación en Junio de 1956.
Contra la violencia a la mujer
Archivo de Manuela Ramos
CAPÍTULO VI
Contra la violencia a la mujer
Archivo de Manuela Ramos
134

En esta entrevista a la socióloga Violeta Barrientos reflexiona-


remos sobre el feminismo en el Perú, las agendas y banderas
que se han levantado desde el movimiento de mujeres hasta
los desafíos que enfrentamos en el presente.

Nota:Se identificará a las participantes de la entrevista por las siglas de su


primer nombre y su primer apellido
135

VI HISTÓRICAS, PRECURSORAS DEL


FEMINISMO
El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-
ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
136

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
137

Violeta Barrientos

Estudió Derecho, Sociología


Política y Literatura en la Pon-
tificia Universidad Católica del
Perú, la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos (UN-
MSM) y la Universidad París 8.
Se doctoró con una tesis sobre
la imagen del cuerpo y la poe-
sía peruana contemporánea.
Además de la poesía, ha in-
cursionado en otros géneros
literarios y en la fotografía. Ha
escrito artículos en el ámbito
de la política y los derechos
humanos, la crítica literaria, el
“género” y la sexualidad, y ha
sido editora de publicaciones
electrónicas e impresas.
138

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: Violeta, para ti, ¿cuál es ese impulso que coloca


los cimientos del movimiento feminista en el Perú?

VB: Siempre ha existido el feminismo mundial, es decir, siem-


pre habido una lucha de las mujeres porque siempre ha habido
presión; ya es otra cosa, sin embargo, que las mujeres hayan po-
dido organizarse como movimiento. Creo que el feminismo en
Europa, por ejemplo, emerge más organizadamente a partir de
la Revolución Francesa, en la que se da un movimiento social
que toma el poder, la clase noble cae y, entonces, hay una aper-
tura social para las demás clases sociales. El tema es que en esa
apertura social se excluye a las mujeres y queda pendiente la
demanda de las mismas durante todo el siglo XIX, hasta que
por fin, a partir del siglo XX, esta se logra desarrollar más. Aho-
ra, este es el caso europeo y el de sus revoluciones burguesas,
pero en el caso peruano, donde las revoluciones sociales han
sido más escasas y hemos tenido una colonia, creo que primero
hubo un momento de figuras más bien. Fueron figuras aris-
tocráticas que estaban reivindicando derechos a través de sus
letras de manera más visible, pero también, creo, y esto falta in-
vestigarlo, que debe haber mujeres de otras clases sociales que
hicieron sus luchas… Tú conoces la historia del Perú: primero es-
139

tán quienes hablan el castellano, después las que habrán otras


lenguas; primero está la capital y después las provincias, etc.

También Flora Tristán se dio a conocer a través de sus escritos.


Ella, como otras mujeres que pertenecían a familias acomo-
dadas, podían darse el lujo de expresar su opinión, pero otros
sectores, como por ejemplo, el de una Micaela Bastidas o el de
precursoras que no eran blancas, ¿cómo quedaron? Y más ade-
lante, yo creo que desde el momento en que se desarrolla más
la industria y la clase obrera aquí en el Perú, surge la posibilidad
de que el feminismo sea un movimiento social.

KB: Se que tú has estudiado el momento del


feminismo de los setentas, pero antes de eso: ¿Qué
pasa en el Perú? ¿Cómo ves esa parte del feminismo
de las agrupaciones de María Jesús Alvarado y Zoila
Aurora Cáceres en la primera mitad del siglo XX?

VB: Lo que hay son asociaciones profesionales de mujeres,


que están peleando por la cuestión del voto y la participación
política de las mujeres. Esas van a ser sus agendas, sobre todo.

KB: ¿En qué contexto surgen los grupos


feministas de la segunda ola en el Perú?

VB: Surgen en el gobierno de Velasco, porque ya afuera se


había cocinado también el movimiento feminista; es decir, ya
140

habían empezado las revueltas, prácticamente a partir de la


publicación del libro de Simone de Beauvoir, El Segundo Sexo.

KB: ¿Cómo se da este proceso durante


el gobierno de Velasco?

VB: En realidad, el gobierno ya había empezado a trabajar,


ya existía, por ejemplo, ALIMUPER con Ana María Portugal, que
es la Asociación para la Liberación de la Mujer Peruana. Esta
agrupación hace un estudio sobre la situación de la mujer: se
realiza toda una búsqueda sociológica para sacar a la mujer de
la pobreza y sobre las denuncias de la situación familiar. Esto es
algo que el Plan Inca de Velasco ya contenía y, se supone, venia
aplicándose desde que subió
poder. Sin embargo, este plan Manifiesto del Feminismo Peruano, organización
feminista fundada por Zoila Aurora Cáceres. Archivo de la
recién lo dan a conocer en el exposición sobre Miguelina Acosta, curada por Joel Rojas.

74, cuando ya había todo un


trabajo desarrollado y, en ese
contexto, es que se forman
las organizaciones feministas.
Entonces, ya había también
un libro de Ana María Portu-
gal, titulado La situación de la
mujer en el Perú. Se eviden-
cia, entonces, que sí había una
intención política, que estaba
viniendo desde arriba (del go-
bierno hacia la mujer) y que
141

incluía, también, la reivindicación de diversos sectores (del in-


dio, de la mujer y otros).

KB: Y en ese contexto que surge en el


feminismo de la segunda ola en el Perú, ¿qué
agrupaciones surgen aparte de ALIMUPER?

VB: Flora Tristán y Manuela Ramos. A partir de un seminario


que se da aquí en Perú, donde vienen feministas marxistas de
Inglaterra a hacer un trabajo durante tres meses, se forma un
primer grupo que luego va a resultar en Flora Tristán. Otro gru-
po fue el de las integrantes del partido Vanguardia Revolucio-
naria, que analizando la situación de la mujer al interior del pro-
pio partido, deciden formar una organización que es Manuela
Ramos. Esto, porque les queda el dilema entre ser solo femi-
nistas o también ser miembros del partido, había una disyun-
tiva: el partido decía que había que ocuparse de las cosas im-
portantes, del desarrollo del partido; mientras que ellas decían
que hay que ver también la situación específica de la mujer.
Los miembros del partido decían algo así como que ‘la revo-
lución ya verá por todo’ y que ‘todo caerá por su propio peso’,
pero no se veía en específico la situación de la mujer. Entonces,
habiendo este dilema sobre el feminismo, de si solamente tra-
bajar el tema de mujer o sí también hacer el trabajo de partido,
es que finalmente optan por una autonomía del movimiento,
tomando distancia del partido político, lo cual tiene sus pros y
sus contras.
142

Portada del libro “La Unión Obrera”


de la escritora Flora Tristán.
143

KB: Aparte de este dilema, ¿cuáles eran las banderas que


levantaron en esa época las feministas de la segunda ola?

VB: Acá en Perú, por ejemplo, los temas de la violencia do-


méstica, el trabajo doméstico, la cuestión de la sexualidad, el
tema de los anticonceptivos. Ya en los documentos del primer
congreso de las mujeres del partido de Vanguardia Revolucio-
naria, se habla del aborto. De alguna manera, lo que la ley recor-
taba a la mujer, como poder decidir sobre sus propios bienes o
sobre su cuerpo, el gobierno de Velasco trataba de equipararlo
con el Plan Inca, en el cual se lee que había que sacar a la mujer
de la situación en la que se encontraba y dignificarla. Si bien
reivindicaba a la mujer, el gobierno de Velasco no tocó el tema
del aborto, aunque entonces las mujeres sí reclamaban sobre
cuestiones como la violencia y el aborto, que son las mismas
que se piden afuera del país.

KB: Y en los 80, ¿surgen nuevos grupos, hay


nuevas banderas, nuevas reivindicaciones?

VB: Se funda recién Manuela Ramos y Flora Tristán, que tie-


nen que lidiar mucho con el tema de la crisis eco nómica. Hay
ayuda de la cooperación internacional. No hay, en realidad, un
boom de organizaciones feministas porque el tema del femi-
nismo era manejado por un grupo pequeño todavía. No hay un
movimiento como el de ahora que empieza a partir del 2016,
cuando hay toda una explosión de colectivos y de movimien-
144

tos. Eso no pasó entonces, solo hubo una iniciativa particular


de gente de clase media. En paralelo, eso sí, estuvieron las or-
ganizaciones de mujeres, que se organizan en mayor número
alrededor del vaso de leche y de los comedores populares. Si
bien no se llaman a sí mismas feministas, son organizaciones
de mujeres que se quieren empoderar. No hay que borrarlas
del mapa.

KB: ¿Qué pasa durante los 90 con Fujimori?


¿Qué agendas levantan las mujeres?

VB: Ya en los 90 se ven complicadas las cosas porque Sen-


dero Luminoso había amenazado a muchos líderes y el año 92
matan a María Elena Moyano. Fujimori aborda el tema de la
mujer: abre los espacios del Estado, la Comisión de la Mujer en
el Congreso, el Ministerio de la Mujer, viaja a Beijing a hablar
sobre los derechos de las mujeres… Se hace el abanderado de
las mujeres, empieza a traerlas hacia el Estado y se va con una
agenda que incluye cuestiones como la violencia familiar, pero
sobre todo el tema de los anticonceptivos y la educación se-
xual. Claro que también con segundas intenciones, como las
esterilizaciones forzadas. Otros temas, como el aborto, no van
a progresar.

Creo que ahí, lo que diferencia a las feministas, es que se analiza


el por qué no tienen derechos sexuales, el por qué no tienen de-
rechos reproductivos, el por qué son violentadas en casa, el por
qué hay esta violencia estructural contra las mujeres… Es por-
145

Retrato de Flora Tristán.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
146

que todo forma parte de un solo problema estructural, como


por ejemplo, la dependencia económica. Entonces, si no haces
toda esa relación, más bien terminas capitalizando el tema de
mujeres, que es lo que pasó durante el tiempo de Fujimori.

KB: En tu opinión, ¿cuáles son los desafíos


para el feminismo en el Perú?

VB: Para mí, el principal desafío es poder abrir camino hacia


ser una opción política en términos amplios y salir solamen-
te del tema mujer, para empezar a cuestionarnos sobre temas
como: ¿dónde ponemos a los hombres? ¿cómo hago que ellos
se problematicen su propia masculinidad? En mi agenda, ten-
dría que estar eso. Hay cosas que me parece que no están sien-
do muy vistas, hay vacíos que vienen desde el feminismo del
siglo pasado que no se han completado... Por decir, en el siglo

María Jesús Alvarado, fundadora de la


primera organización feminista en el Perú.
Archivo MJA- Centro de la Mujer Peruana
Flora Tristán.
147

pasado, estábamos miran-


do más a la mujer adulta y se
“Un desafío es la descuidó mucho el tema de
la educación, entonces, ¿qué
misma integración del pasó? La educación siguió en
movimiento, o sea de manos de los grupos más re-
cómo poder dialogar ligiosos, no se hizo una pelea
por una educación laica, que
entre quienes, se
es lo básico en una República
supone, queremos cuando quieres igualdad para
un cambio en la todos los ciudadanos. Enton-

situación de la mujer, ces, seguimos en una con-


cientización que no lleva a la
a veces me preguntan construcción de un país, sino
si se puede ser por a mantenerse dentro de una
ejemplo feminista y matriz religiosa, doctrinaria-
mente hablando.
derecha, o feminista y
conservadora, entonces Luego, lo otro, es el tema de la
ahí creo que un mínimo maternidad. Hasta ahora, ha-
blando de violencias, se dice
común a completar que
“mi marido o mi enamorado
tendrá que decir bueno, me golpea” o “yo sé de fula-
no puedo ser racista y na que ha sido violada”, pero
decirme feminista, no no se habla de cómo ocurren
estas violencias que hacen
puedo ser homofóbica y contacto con la maternidad.
decirme feminista.” Por decir, si soy una hija que
no tiene padre, entonces mi
madre ha tenido que cargar
148

con el peso de toda la familia. Eso es una violencia. En conse-


cuencia, yo he tenido que cargar con parte del peso que ha
debido cargar mi padre (cuidando a mis hermanos, trabajando
para ayudar a mi madre, haciéndome cargo de una persona
con discapacidad en la casa). Ese tipo de violencia, que está ahí
presente, no se visualiza todavía. El tema de maternidad-pa-
ternidad está muy descuidado. No nos estamos preocupando
cuando hablamos de maternidad adolescente. Ya tenemos la
cifra de chicas embarazadas, pero los muchachos que las em
barazaron, si son adolescentes, también nos interesan, entonces:
¿dónde está el tema de la paternidad adolescente? ¿cómo los
hombres están haciendo conciencia de lo que es ser padres?
¿de qué manera están asumiendo económicamente la carga,
y no solamente de los hijos, sino también de la mujer que lleva
a sus hijos? Ahí hay vacíos que todavía no están siendo traba-
jados.

KB: Para ti, ¿los desafíos son un tema de agenda o ves que
hay un más allá de la agenda? Yo pienso, por ejemplo, que
la educación está en la agenda feminista y se traduce en
seguir dando batalla por una currícula escolar con enfoque de
género. Hay también otras banderas que se siguen peleando,
pero más allá de la agenda, como la despenalización del
aborto. ¿Crees que hay algún desafío como movimiento?

VB: Un desafío es la misma integración del movimiento, el


cómo poder dialogar entre quienes, se supone, queremos un
cambio en la situación de la mujer. A veces me preguntan si
se puede ser feminista y derecha, o feminista y conservadora.
149

Entonces, ahí hay un mínimo común a completar, que tendrá


que decir: “bueno, no puedo ser racista y decirme feminista, no
puedo ser homofóbica y decirme feminista”. Todas las luchas
tienen que ir juntas, no puede interesarme solamente la costa
del Perú y no querer saber nada de la Amazonía. Me tengo que
interesar por el país. Ahora mismo, no hay un feminismo que
se esté dando en el aire, sino un feminismo situado. Entonces,
creo que un desafío grande es el poder consolidar estas bases
en común y construir, a partir de ahí, una articulación del movi-
miento. Eso es fundamental.

Retrato de Zoila Aurora Cáceres, fundadora de la


organización Feminismo Peruano ZAC.
Archivo MJA- Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.
150

KP: ¿Cuál es la diferencia entre las


reivindicaciones de los feminismos de los 70, 80
y 90, y la explosión feminista de ahora?

VB: Hay algunas continuaciones y otras cosas nuevas. Dentro


de las continuidades, está el asentamiento de las cuestiones de
la salud reproductiva y sexual, que se han profundizado. Aho-
ra el tema entra con más facilidad y el pleito es comprado por
más gente sin reparos. Luego, el tema de la violencia es el mis-
mo, en tanto el lugar donde se da la mayor violencia siempre
ha sido la casa. Sin embargo, la reivindicación es distinta por-
que, de alguna manera, en la generación del 80, había todavía
una lucha contra la violencia, que se veía como un problema
social, no personal. Se habla más de un género a secas, como si
hubiera salido del aire.

KB: Mirando la foto, hay algo de esperanza en que


tantas mujeres se reivindiquen feministas. Cuando
yo era más joven, en la universidad, yo era feminista,
pero no había tantas como hoy. Existía el acoso en la
universidad y todo eso era normalizado, y ahora ya no.

VB: Quizás, lo que estamos esperando que suceda, es que se


dé el salto de la denuncia por la violencia, al cómo conectar el
feminicidio con la violencia estructural, cómo interpretar que
151

este es producto, también, de una violencia estructural. Y lue-


go: ¿cómo ir más allá? ¿cómo la lucha antipatriarcal también se
vuelve la lucha anticapitalista antineoliberal?

Yo creo que se están dando esos nexos. Lo que hay que pre-
guntarse, es si esos grupos feministas, que vinculan la violencia
personal con cuestiones más estructurales, están planteando
también alguna salida.

KB: Entonces, es un momento también de conflicto, porque


hay diversidad y eso permite llegar a colectivos feministas, que
se enuncian desde diferentes lados… Desde las diversidades,
desde los movimientos campesinos, desde la música, desde
los audiovisuales… Esas diferencias son un potencial del
movimiento y, a la vez, le añade complejidad y conflicto. Quizá
ese sea uno de los desafíos, el buscar puntos en común.

VB: Si, una característica del feminismo en el siglo XXI, es que


no todas somos iguales. Está la estudiante, la no estudiante, la
trabajadora, la nieta de ambulante o la nieta de empleada do-
méstica… Entonces, lo que me alegra, es que hay más apertura
y nuevas agentes políticas que no estaban presentes antes, el
poder abrir un espacio de igualdad y de horizontalidad. Ahora,
hay que ver también, que eso tiene su riesgo: a veces, cuando
hay esta horizontalidad y asambleísmo, no se logran acuerdos
de una manera fácil.
152

“[...] cómo conectar La diversidad está muy bien,


la diversidad bienvenida sea.
el feminicidio con la Hay que hablar de feminis-
violencia estructural, mos, no de un solo feminismo.
cómo interpretar que Ni tener necesariamente una
idea de que todo es una sola
este es producto,
cosa.
también, de una
violencia estructural.
Y luego: ¿cómo ir
más allá? ¿cómo la
lucha antipatriarcal
también se vuelve la
lucha anticapitalista y
antineoliberal?”
153

LINEA DE TIEMPO DEL FEMINISMO


EN EL PERÚ

1839-1846
FLORA TRISTÁN escribe los textos Unión Obrera, Peregrinaciones de
una paria y La emancipación de la mujer, textos pioneros y funda-
cionales del feminismo en el Perú. También se manifiesta contra la
desigualdad del contrato matrimonial para el sexo femenino.

1911-
EL FEMINISMO, conferencia pionera de María Jesús Alvarado en la So-
ciedad Geográfica de Lima.

1914-
EVOLUCIÓN FEMENINA, primera organización feminista del Perú fun-
dada por María Jesús Alvarado. Una de las principales banderas que
levantó fue la de la participación de las mujeres en cargos públicos y
políticos, así como las luchas por el sufragio.

1924-
FEMINISMO PERUANO ZAC- segunda organización feminista funda-
da por Zoila Aurora Cáceres, conferencista e intelectual que, desde Fe-
minismo Peruano, mantuvo diálogo con los movimientos sindicales,
apostando también por los derechos ciudadanos para las mujeres.
154

1975-1979 –
ASOCIACIONES FEMINISTAS. Se forman ALIMUPER, Creatividad y
Cambio, Promoción de la Mujer, Mujeres en Lucha y el Frente Socialis-
ta de Mujeres. Durante estos años, también surge el Centro de la Mujer
Peruana Flora Tristán y el Movimiento Manuela Ramos, organizacio-
nes que recientemente han cumplido cuarenta años ininterrumpidos
de trabajo por los derechos de las mujeres.

1980-1982 –
REVISTAS MUJER Y SOCIEDAD y LA TORTUGA. Lanzamiento de las
primeras revistas feministas, en las cuales las redactoras, fotógrafas,
editoras e ilustradoras eran mujeres. Posteriormente se sumarían las
revistas Viva y Chacarera.

1982
ACTIVIDADES EN ESPACIOS PÚBLICOS. Se realizó la campaña contra
la realización del concurso de Miss Universo en el Perú, bajo la consig-
na “sea fea o sea hermosa, la mujer no es una cosa”.

1983
SEGUNDO ENCUENTRO FEMINISTA LATINOAMERICANO Y DEL CA-
RIBE EN LIMA. Se convoca, por primera vez, al Festival Canto a la Vida,
actividad realizada hasta el día de hoy, en el marco del Día Internacio-
nal de la Mujer.

1996
MOVIMIENTO AMPLIO DE MUJERES (MAM), en torno al cual se articu-
laron mujeres de diversas organizaciones feministas, para realizar ac-
tividades en el espacio público por la recuperación de la democracia.
En marzo de 1997 recuperó el Festival Feminista de Canto a la Vida.
155

La Crónica, lunes 20 de Noviembre de 1922.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
Diario La Tribuna, 17 de octubre de 1945.
CAPÍTULO VII
160

En esta entrevista a la escritora e investigadora feminista Diana


Miloslavich, se abordan los hitos en la participación política de
las mujeres en el Perú, las primeras militantes destacadas en
partidos políticos, los primeros cargos públicos a los que tuvie-
ron acceso, así como los desafíos que siguen existiendo para
que las mujeres puedan ejercer sus derechos políticos en igual-
dad de condiciones.

Nota: Se identificará las participaciones de la entrevista por las siglas del pri-
mer nombre y primer apellido
161

VII HISTÓRICAS
PRECURSORAS DE LA POLÍTICA

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
162

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
163

Diana Miloslavich
Túpac

Feminista. Estudio Literatura en la UNMSM. Con estudios de


Doctorado en Ciencias Sociales, especialidad Historia y en la
Maestría de Literatura Peruana y Latinoamericana en la Uni-
versidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado con
Ediciones Flora Tristán, Maria Elena Moyano en Busca de
Una Esperanza, (1992). Literatura de Mujeres, Una mirada
desde el feminismo. (2012). Flora Tristan: Peregrinaciones de
una Paria. (2019)

Ensayo sobre Feminismo y


Sufragio 1933-1956 en la Re-
vista Elecciones de la ONPE.
(2015). Co-autora del libro El
Acoso Político en el Perú: Una
mirada de los procesos electo-
rales. (2016), con el JNE, Flora
Tristán, Idea. y el libro Género,
Paridad y Gestión de Riesgo
de desastres (2019) compila-
ción de Foro Regional.

Actualmente Coordina el Programa de Participación Políti-


ca y Descentralización del Centro Flora Tristán. Vocera de la
Campaña Somos la Mitad queremos Paridad sin acoso.
164

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: ¿Cuáles son los primeros cargos que las mujeres


asumen como funcionarias públicas y en qué contexto
llegan las mujeres a esos cargos?, no sé si me equivoco,
pero entiendo que fue en las Sociedades de Beneficencia
Pública, una ley que logra sacar Evolución Femenina.

DM: Sí, creo que no hay que olvidar que, en el Perú durante la
colonia, fueron las monjas, las instituciones y asociaciones reli-
giosas, las que se encargaron de lo que ahora conocemos como
las políticas sociales. La Beneficencia Pública es importante, no
solamente por el empuje que le da María Jesús Alvarado, fun-
dadora de Evolución femenina, sino porque de alguna manera
se está haciendo una transición, sacando, o mejor dicho, regre-
sando, a la Iglesia Católica a lo que era su labor en el ámbito de
la religión que estaba muy presente en el Estado peruano, por
eso es importante, porque estos cambios con las mujeres y su
participación en la Beneficencia van en paralelo con el cambio
al código civil.
165

KB: Paralelamente, en ese momento, ¿ya había


mujeres militando en los partidos políticos?

DM: Me parece que hay una apertura inicial durante el


gobierno de Sánchez Cerro, los partidos regresan a la vida
Pública. Fundamentalmente el APRA. Es central, también, el
Partido Socialista, donde está Encinas. Después estaban los
partidos liberales de la época, quizás también la Unión Cívica
Radical, partido fascista, que también tuvo mujeres militan-
tes importantes. Son ellas las que dan el inicio a la vida políti-
ca en contextos sumamente difíciles, que es cuando se está
discutiendo el voto femenino en el Perú.

“Una de las cosas en la que ella (Magda Portal) sí es


una pionera, es que apuesta por la militancia femenina,
como algo central y fundamental, no en el sentido
tradicional. Ella no tenía una concepción de esta vida
doméstica, de este acompañamiento, no, era una mujer
no tradicional, pensaba que las mujeres podíamos
trabajar en temas fundamentales en los partidos como
el tema educativo.”
Texto de Magda Portal aparecido en APRA, boletín del Partido Aprista Peruano, - 26 de Marzo de 1931.
166
167

Cuando Magda Portal deci- “Dora Madueño destaca


de si va a quedarse con Víctor
Raúl Haya de la Torre o José
como la primera
Carlos Mariátegui, ya había te- alcaldesa de Huancané.
nido un papel importante en Hay una generación de
Amauta. Ella venía escribien-
mujeres más conocidas,
do, era una poeta reconocida,
tenía una trayectoria y termina una de ellas es María
siendo amiga de Mariátegui. Jesús Alvarado que está
Cuando funda el APRA, una de
en la Junta Municipal de
las cosas en la que ella ( Mag-
da Portal), si es una pionera es
Lima, también está Ana
que apuesta por la militancia Chiappe de Mariátegui,
femenina, como algo central y en la junta vecinal,
fundamental, no en el sentido
tradicional, no tenía una con-
porque hay mujeres
cepción de esta vida domésti- participando, también,
ca, de este acompañamiento, en Surco y Barranco.”
no. Ella era una mujer no tra-
dicional, que pensaba que las
mujeres podíamos trabajar en
temas fundamentales en los partidos como el tema educativo,
por ejemplo. Le parecía importante que estuviéramos en los
espacios de decisión y por eso impulsa la secretaría de la mujer,
trabaja con las mujeres, sin la idea conservadora de que las mu-
jeres eran el ángel guardián, las veía como elementos centrales
y transformadores de la sociedad peruana.
168

KB: ¿Es ella contemporánea de alguna otra


militante que también se destaque, Ángela Ramos
en el Partido Comunista por ejemplo?

DM: Se conocían. Sobre Ángela Ramos, no hay mucha evi-


dencia o no hay trabajo sobre su papel dentro del partido co-
munista. Este es uno de los grandes vacíos que tenemos, no
hay estudios sobre la militancia de las mujeres dentro de ese
partido. Lo que conocemos de Ángela Ramos es su trabajo pe-
riodístico y su apuesta, ella considera que los grandes cambios
que se han vivido en el siglo XX, son en primer lugar, las 8 horas
de trabajo, el voto femenino y la presencia de las movilizaciones
en las calles. Equipara la lucha a las 8 horas al voto. Ve el sufra-
gio femenino como uno de los grandes acontecimientos histó-
ricos de los que ha sido testigo. Me parece importante porque
es una mujer que está muy cerca a todas las luchas populares,
a las luchas sindicales, desde su militancia, considera impor-
tante la participación política de las mujeres.

KB: ¿Qué otras mujeres destacan tempranamente


por su participación política?

DM: Tenemos el caso que está documentado hoy, el de Dora


Madueño, la primera alcaldesa de Huancané. Ella es la primera
alcaldesa del Perú elegida en el año 1945, esto se da porque en
el gobierno de Benavides hay una apertura democrática que
permite la instalación de las juntas vecinales, que estaban al
169

amparo de una legislación aprobada en el Congreso. Una nue-


va legislación, en la que se resalta el papel del diputado Encinas
como parte de un grupo político que siempre estuvo apostan-
do por una democratización del país y del sistema político elec-
toral.

Dora Madueño, se destaca como la primera alcaldesa. Hay una


generación de mujeres más conocidas, una es María Jesús Al-
varado que está en la Junta Municipal de Lima, también, Ana
Chiappe de Mariátegui, quien está en la junta vecinal, hay mu-
jeres participando, también, en Surco y en Barranco. Esto nos
dice, que a nivel de Lima una figura como Ana Chiappe, Eva
Monte o María Jesús Alvarado, eran un equivalente a una Dora
Madueño en Puno. Hay como una generación que logra visibili-
zarse en la política en 1945.

Me parece importante seguir


investigando, porque de algu-
na forma, es una generación
que encuentra una oportu-
nidad en la vía municipal con
Benavides, después de un lap-
so largo dictatorial en nuestro
país. Esta generación entra a la
Municipalidad de Lima y plan-
tea cosas importantes. María
Jesús Alvarado, tiene en ese
momento, un trabajo vincula-
do a la cultura que se conoce
poco y que empieza a desarro-

Credencial del Primer cuerpo parlamentario de


mujeres en 1956 - Archivo del Congreso de La
Republica.
170

Noticia sobre la designación de Dora Madueño como alcaldesa de Huancané, es la primera mujer en
ejercer este cargo en el Perú. La Tribuna, octubre de 1945. Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
171

llar desde la Municipalidad de Lima. Le preocupa el tema de la


escasez, la pobreza y la desigualdad. Desarrolla un papel im-
portante sobre el precio del pan, la alimentación popular y la
cultura. Al mismo tiempo, atiende otras agendas en Huancané,
como los derechos de los niños y las niñas. Lo que esa genera-
ción coloca y que es importante, posteriormente lo recogerá la
primera representación de parlamentarias mujeres.

KB: Ahora que mencionas al primer cuerpo parlamentario


¿qué pasa con las primeras parlamentarias? fue difícil para
ellas, además que eran pocas en relación a los hombres.

DM: Bueno, fundamentalmente eran pradistas, también del


APRA y de partidos que hoy ya no existen. Entonces, se da lo
que siempre se da, que hay un movimiento social, feminista
y sindical, de mujeres y que logra las grandes transformacio-
nes, pero finalmente quienes terminan elegidos son persona-
jes que eran importantes. En el caso de la señora Gotuzzo, que
era una militante, activista del APRA, es diferente su papel, o
una Irene Silva Santolaya, que era una mujer que había marca-
do en el debate sobre la educación de los niños, de las niñas y
de las adolescentes. No había una militancia activa del partido
pradista, hay una convocatoria para las interesadas en política,
pero no venían de una trayectoria y el partido pradista también
era nuevo. Lamentablemente, hay pocos estudios sobre ellas.
Credencial de Irene Silva de Santolalla, primera senadora elegida con el primer
cuerpo parlamentario femenino en 1956. Archivo del Congreso de la Republica 172
173

Una de las cosas que quiero re-


conocer, es que en el año 2003, “... no habíamos
cuando estamos celebran- tenido conciencia de la
do los 50 años del voto en el
importancia que tenían
Perú, hicimos una gestión con
la congresista Anel Townsend
para nosotras, el hecho
para que estuvieran las fotos de haber sido pioneras
de la primera representación en el Congreso. Además
parlamentaria de mujeres en
el Congreso, entonces, imagí-
hay un caso de acoso,
nate, un Congreso que recién que ahora llamaríamos
reconoce en el año 2003, a la acoso político en
primera representación parla-
esa representación
mentaria. Ni siquiera las cono-
cían, no sabían quiénes eran. parlamentaria, y
Esta fue una apuesta de parte la reacción de la
de nosotras, desde las femi- parlamentaria es que
nistas, desde Flora Tristán con
Anel, de colocar por lo menos,
le tiró un carterazo al
la imagen visual de quiénes congresista.”
eran. Hubo una reunión don-
de se invita a las que todavía
vivían, me parece que el reconocimiento se hace tardíamente.

Por otro lado, no habíamos tenido conciencia de la importancia


que era para nosotras, el hecho de haber sido pioneras en el
Congreso. Además, hay un caso de acoso, que ahora llamaría-
mos acoso político, y la reacción de la parlamentaria fue que le
tiró un carterazo al congresista. El primer caso de acoso político,
está registrado en ese primer cuerpo parlamentario, digamos
174

Propaganda de mujeres feministas candidatas a congresistas.


Revista Viva, Marzo de 1985
Archivo de la Biblioteca del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.
175

que hoy tenemos mayor documentación, pero ya había un fas-


tidio de que hubiera mujeres en el Congreso.

KB: ¿Cuál es la importancia de la primera alcaldesa


designada por la junta militar, Anita Fernandini de
Naranjo? vendría a ser la primera alcaldesa de Lima ¿no?

DM: Mira, creo que son importantes estas primeras mujeres


que toman la decisión de participar en política, independien-
temente a que tengan una agenda de género o no. Me parece
que, dentro de sus ideas conservadoras, había cosas interesan-
tes. Por ejemplo, hoy que hablamos del medio ambiente, a Ani-
ta Fernandini se le ocurre que había que mejorar la limpieza
de los techos de la ciudad, lo cual no estaba mal, tenía quizá
una mirada tradicional, pero también, una preocupación por el
tema de la limpieza, vinculado a lo que es salud pública. Creo
que hay que volver a mirar a estas mujeres, estoy tratando de
mirar distinto a María Delgado de Odría, porque me parece
que fue una figura fundamental. Ella pensaba que era mejor
tener una política social, que no vaya solamente con el reparto
de alimentos o máquinas de coser, para la época tiene un acti-
vismo y una presencia pública, que impacta en las mujeres de
entonces, no porque iban a recibir algo del Estado peruano,
sino porque ven en ella una imagen diferente: mujeres que
están en los espacios de decisión política.

Hay que abrir una entrada sobre qué es lo que miran las mu-
jeres de la época. Una mujer como María Delgado que cum-
176

“Me parece que hay que ple labores importantes en el


volver a mirar a estas Estado, que está dirigiendo
discursos, que es candidata a
mujeres con otros ojos, la Municipalidad de Lima en
porque se atrevieron a hacer alianza con el APRA, que da un
vida política, dejando sus discurso en la Casa del Pueblo,
entonces, te das cuenta que
casas y la vida doméstica.
ella lo que tiene, es una preo-
Quizás no sabemos mayores cupación con la desigualdad,
detalles de su vida, pero porque finalmente, su discur-
sí sabemos que es difícil so sobre la pobreza no es sola-
mente para hacer clientelismo
en el siglo XIX en el XX político con sectores más po-
y el XXI que las mujeres bres, sino que está convenci-
puedan compatibilizar da de que hay que hacer algo
frente a tanta desigualdad. Me
una vida pública con una
parece que es un discurso que
vida del cuidado de las hay que darle una nueva lectu-
responsabilidades familiares. ra. Este tipo de mujeres están

Estas mujeres se atrevieron, preocupadas por lo que noso-


tros llamamos pobreza en este
tuvieron un impulso, una siglo.
idea, un deseo de hacer
política para cambiar este Entonces, no son figuras como
para desecharlas, o como para
país. Tuvieron la idea de que decir que ellas solo colabora-
con la vida política y pública ban con el marido. Me parece
se podía por lo menos, que hay que volver a mirar a
estas mujeres con otros ojos,
disminuir las desigualdades”
porque se atrevieron a hacer
177

vida política, dejando sus casas y la vida doméstica. Quizás no


sabemos mayores detalles de su vida, pero sí sabemos que es
difícil en el siglo XIX en el XX y el XXI, que las mujeres puedan
compatibilizar una vida pública con una vida del cuidado de
las responsabilidades familiares. Ellas se atrevieron a hacerlo,
tuvieron un impulso, una idea, un deseo de hacer política para
cambiar este país. Tenían la idea de que con la vida política y
pública se podía por lo menos disminuir las desigualdades.

Hay que darle una vuelta a estas figuras que hemos encajona-
do como las mujeres conservadoras en la política porque les
fue difícil y de alguna manera, sí fueron cambiando el imagina-
rio visual, incluso en este proceso de la participación política de
las mujeres.

KB: ¿Luego que sigue? A partir de los 80, llega la


primera ministra, la primera premier, el Ministerio de la
Mujer, hay muchas más precursoras hasta llegar ahora,
¿cómo ves en perspectiva ese avance, ha sido lento?

DM: Bueno, digamos que las mujeres siempre han estado en


los partidos y en la política. Quizás recordamos figuras relevan-
tes como Mercedes Cabanillas en el primer gobierno de Alan
García como ministra educación, o la ministra de salud tam-
bién, que era una médica pionera, que no recuerdo el nombre
en este momento, luego Beatriz Merino como premier. Vinie-
ron muchas más, lo que significó la apertura del Ministerio de
la Mujer y la de un conjunto de ministras, luego hubo una pri-
178

mera ministra de economía mujer, primera ministra en justicia,


en fin.

Las mujeres siempre estuvieron en los partidos, muchos coin-


ciden que tuvieron un papel importante en nuestra vida polí-
tica en el siglo XX, lo que pasa es que nunca estuvieron en un
espacio de decisión. Creo que el movimiento feminista, en ge-
neral, el movimiento social en el Perú, siempre fue más avan-
zado que sus élites. En el Perú, los sectores populares, que in-
cluyen a las mujeres, han sido de mucha sabiduría en nuestro
país, en sus votaciones, en los
momentos más críticos, en sus
“En el Perú, los sectores
apuestas también, desde el
momento del voto, la partici-
populares, que incluyen
pación política y en la defensa a las mujeres, han sido
de los pueblos indígenas. Hay de mucha sabiduría
mucha sabiduría en estos ac-
tores que ahora llamamos ciu-
en nuestro país, en
dadanos y que otros le llaman sus votaciones, en los
pueblo. Algunos, le dicen ho- momentos más críticos,
rriblemente las masas popula-
en sus apuestas también
res, yo les llamo los movimien-
tos sociales, que incluyen a los desde el momento del
movimientos feministas. En el voto, la participación
Perú hay más sabiduría en el política de las mujeres y
pueblo que en las élites polí-
ticas y culturales de todo tipo.
la defensa de los pueblos
Existe una sabiduría ancestral. indígenas.”
Las mujeres siempre estuvie-
ron ahí, siempre estuvieron sin
179

voz, pero con sabiduría, igual como estuvieron los obreros y las
obreras. Cada vez estoy más convencida que el pueblo, como lo
queramos llamar, esta sociedad civil, siempre fue mucho más
adelantada que sus élites. ¿Cómo reconstruir estas voces que
siempre estuvieron, que tuvieron vida, que participaron activa-
mente en la política, que no pudie ron entrar a los registros de
la palabra escrita?

KB: ¿Cuáles son los desafíos rumbo al


Bicentenario, que hace falta?

DM: Bueno, afortunadamente, este Congreso complejo, lo-


gró aprobar una legislación sobre la paridad y alternancia para
las elecciones al Congreso al Parlamento Andino, a los Conse-
jos locales, una paridad horizontal para los Consejos regiona-
les, pero creo por me parece que hay una gran deuda con las
alcaldesas, no interesa de qué partido sea, no hay manera de
revertir que tengamos hoy 90 alcaldesas, eso no se va a solu-
cionar en los próximos años porque la reforma electoral no las
ha alcanzado, porque había una cerrazón de parte de todos. No
interesa la ideología, algunos piensan, que no hay suficientes
mujeres para candidatear en las alcaldías en el Perú. Esto sigue
siendo una gran deuda con las mujeres: el hecho que no va a
haber alcaldesas en los próximos años.

Otro, me parece, que tiene que ver con que hemos avanzado
en nuestros derechos políticos. Creo que, en los últimos diez
años no hemos logrado promocionamos en la participación
política, nosotras no visibilizamos, lo que hacemos, garantizar
180

los derechos políticos para la “nosotras no visibilizamos,


Mujer. Creo que eso ha que-
dado mucho más claro ahora
lo que nosotras hacemos
que tenemos derechos polí- es garantizar los derechos
ticos, los queremos ejercer y políticos para la mujer,
para eso necesitamos una le-
creo que eso ha quedado
gislación sobre acoso político
que está ahí, entrampada en mucho más claro, y ahora
el Congreso. que tenemos derechos
políticos, los queremos
Hay que enseñar al patriar-
cado peruano que tenemos
ejercer, y para eso también
que compartir el poder y los necesitamos una legislación
espacios de decisión y que la sobre acoso político que
democracia tiene que ser pari-
taria. No vamos a tener un Tri-
está ahí entrampada en el
bunal Constitucional paritario, Congreso, y que también
hoy cuando se propone que necesitamos solucionar el
haya paridad en el Consejo de
tema de los cuidados.”
Ministros y en los ministerios.

Hay una gran deuda con nuestros derechos políticos, pero creo
que la paridad es parte del sentido común hoy, sobre todo para
la nueva generación. A nadie se le va a ocurrir en los próximos
años hablar de cuota, porque el sentido común dice; si somos
la mitad queremos paridad, queremos la mitad de los espacios
públicos, económicos, sociales, culturales, en las universidades.
La paridad es una palabra que explica estas totales diferencias,
que si somos la mitad del planeta, la mitad del país, la mitad
del padrón electoral, debemos estar de manera paritaria en los
181

espacios de decisión política social, cultural, económica. En el


tema político significa que tengamos congresos paritarios, go-
bierno regionales paritarios. En el futuro esa es la apuesta y el
desafío feminista. Queremos ejercer derechos políticos y que-
remos que el mundo, la vida, sea paritaria y que la democracia
sea paritaria. Es el gran desafío.
182

Noticia sobre las primeras mujeres que ejercieron cargos públicos como concejalas en la Municipalidad
de Lima- Diario La Tribuna, 17 de octubre de 1945. Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
CAPÍTULO VIII
Especial de la Escuela de Bellas Artes
Revista Mundial Mayo de 1919
Especial de la Escuela de Bellas Artes - Revista Mundial Mayo de 1919
186

Esta entrevista a la historiadora Sofía Pachas se enfoca en la pri-


mera generación de artistas mujeres, aquellas que adquirieron
habilidades de forma autodidacta y en los primeros espacios
de formación, así como las primeras en exponer en los salones
de pintura de Lima. Esta reflexión también gira en torno a las
primeras promociones de mujeres que destacaron en la Escue-
la Nacional de Bellas Artes, así como, los desafíos que enfren-
taron estas artistas pioneras en un contexto de efervescencia
cultural y batallas por la igualdad.

Nota: Se identificará las participaciones de la entrevista por las siglas del pri-
mer nombre y primer apellido
187

VIII HISTÓRICAS,
PRECURSORAS DEL ARTE

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
188

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
189

Sofía Pachas

Candidata a doctora en Histo-


ria por la Universidad Nacio-
nal Mayor de San Marcos.
Es licenciada en Arte, Educa-
ción y Magister en Arte Pe-
ruano y Latinoamericano por
la misma casa de estudios.
Docente permanente de la
Escuela de Arte de la Univer-
sidad Nacional Mayor de San
Marcos. Ha publicado artícu-
los y libros con especial interés
en asuntos relacionados con
la educación y el género, entre
sus publicaciones figuran: La
enseñanza artística en Lima
de la República aristocrática.
Academia Concha (1893-1918),
Las artistas plásticas de Lima
(1891-1918) y Aurora Cáceres
“Evangelina.” Sus escritos so-
bre arte peruano.
190

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: A partir de tu investigación sobre las mujeres artistas,


¿qué nos puedes contar? ¿En qué contexto surgen o se
visibilizan a las primeras artistas plásticas en el Perú?

SP: En realidad la mujer y el arte siempre han estado presen-


tes en la historia, desde el Perú antiguo. Luego en el virreinato sí
es más difícil ubicarlas, porque es un trabajo de archivo mucho
más intenso, pero es en la república con los medios, periódi-
cos y revistas, que se pueden encontrar más nombres porque
hay actividades que lo permiten. Por ejemplo, las exposiciones
que se hacen en el siglo XIX y los concursos que se empiezan
a hacer en su última década, van a significar la oportunidad
de que hombres y mujeres en el Perú, fundamentalmente en
Lima, empiecen a exponer sus obras. Básicamente son de afi-
cionados, es cierto, pero es parte de nuestra historia porque la
Escuela de Bellas Artes que es la institución oficial es muy tar-
día, recién en 1919 abre las puertas. Previo a todo eso sí hay un
movimiento artístico, pero es muy relativo porque primero el
Estado tampoco brindaba muchas oportunidades, y también
eran muy escasos los espacios que se abrían para los artistas.
Por ejemplo, hubo un pintor italiano, Barbieri, que hizo una ex-
posición a mediados del siglo XIX, donde hubo una oportuni-
191

Retrato de la pintora indigenista Julia Codesido


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
192

dad para encontrar obras de


“¿cómo nos podemos mujeres.
dar cuenta que ellas
no estaban mostrando En las obras de mujeres, es
interesante que nos demos
su obra para ser cuenta, que no solo es pintura,
artistas reconocidas? hay alguna escultora ya a prin-
porque sus nombres cipios del siglo XX, pero básica-
mente en el siglo XIX, las mu-
sólo aparecen una
jeres bordaban y esa es una de
vez. La dinámica para las técnicas que durante mu-
darnos cuenta que cho tiempo ha sido menospre-
una mujer sí tenía un ciada para la historia del arte.
Algunas investigadoras se pre-
interés profesional, era guntan, ¿por qué estas obras
encontrarlas de una no han sido consideradas den-
manera reiterativa en tro de la historia del arte?, por-
que no era una técnica que era
las muestras”
académica o porque lo practi-
caban las mujeres, sin embar-
go, en las exposiciones siempre había un espacio para los bor-
dados, además, las mujeres bordaron las banderas. La actividad
de la mujer ha estado presente a lo largo de toda la historia.

KB: ¿Cómo son estos espacios de formación?


¿Dónde aprenden las mujeres a pintar, a bordar?
193

SP: En el siglo XIX, las mujeres tienen esta oportunidad, pri-


mero en la enseñanza básica porque era parte del reglamento
del aprendizaje de las mujeres, estamos hablando de clase me-
dia alta, tenían cursos, en los que se les enseñaba a bordar, a
dibujar, pintar, en los colegios algunas veces colocaban pintura
como materia, pero básicamente era dibujar y bordar, lo que
era parte de su aprendizaje para lucirse socialmente, era algo
común; también para los hombres era algo común aprender
dibujo. Conforme fue pasando el tiempo y también la estabi-
lidad política lo permitió, una de las maneras que los artistas
hombres encontraban también para solventar su economía,
era enseñando, los hombres artistas, no solo peruanos, sino
también extranjeros que pasaban por Lima, ofrecían sus ser-
vicios para ser profesores a señoritas. Es así que empieza este
aprendizaje, pero básicamen-
Esculturas de Angelica Pazos Varela para el Concurso te era para adorno, no era para
Concha de 1905 - Archivo de Sofía Pachas
ser profesional.

Cuando se abren las exposicio-


nes en el siglo XIX, es que em-
piezan estas mujeres a mos-
trar su obra en público, ¿cómo
nos podemos dar cuenta que
ellas no estaban mostrando su
obra para ser artistas reconoci-
das?, porque sus nombres sólo
aparecen una vez. La dinámi-
ca para darnos cuenta que
una mujer sí tenía un interés
194

profesional, era encontrarlas de una manera reiterativa en las


muestras. Por ejemplo, una pintora peruana relevante es Rebe-
ca Oquendo. Ella, sí tuvo una formación en el extranjero porque
se fue muy niña y su familia era acomodada, eso permitió que
tuviera acceso a profesores particulares, incluso que habían ga-
nado medallas en sus salones en Francia. Fue la primera perua-
na que expuso sus obras en Francia y también envió obra aquí,
a la exposición nacional en 1872.

Este espacio donde estamos, que es el Museo de Arqueología,


Antropología e Historia, tiene las obras de Rebeca Oquendo
porque ella las donó a principios del siglo XX, y eso es lo que ha
permitido que su obra sea conocida en la actualidad.

KB: Había mucha formación en arte para mujeres


¿por qué había más hombres en las exposiciones?

SP: Lo que pasa es que para la mujer fue siempre difícil acce-
der a una clase fuera de su casa. No todos los profesores iban a
la casa de la señorita. Ahí también hay que darnos cuenta que
el espacio público era un espacio donde el hombre era el que
tenía la facilidad de trasladarse y de moverse, no es lo mismo
para una señorita de la época. Mira sin ir muy lejos, vi un artícu-
lo hace poco de 1918 donde estaba hablando el periodista sobre
el espacio donde estaba encontrando a un artista que era un
bar, entonces dice: “ya son las 7 de la noche y ya no hay ninguna
señorita en la calle”, y era en 1918, imagínate tú a principios del
siglo XX como debió haber sido esta dinámica.
195

Retrato de Elena De Izcue


La mujer peruana a través de
los siglos - Elvira García y García
(1923). Biblioteca Flora Tristán
196

Había una educación particular y también la autodidacta por-


que también tenemos el caso de una pintora que se llama Jua-
nita Martínez de la Torre que en 1914 gana el primer concurso
de pintura Concha de 1914, donde curiosamente, los tres pri-
meros puestos, las tres primeras pinturas que fueron seleccio-
nadas, eran de mujeres. Ella, por ejemplo, fue autodidacta en-
tonces llegó a ejercer esta práctica a partir del dibujo, a partir
de la pintura, a partir de imágenes de revistas y a partir de esa
práctica autodidacta es que llegó a tener esta capacidad para
proyectarse dentro del medio. Y ella está dentro de las prime-
ras inscritas de la Escuela de Bellas Artes en 1918. Entonces, hay
casos como esos, ¿no?

Antes de la Escuela de Bellas Artes, hubieron dos centros im-


portantes de aprendizaje artístico: uno fue la academia Concha
que en 1895 abre sus puertas y esto es interesante, no hubo
ninguna mujer, pero no porque hubiera una cláusula que la ne-
gara, simplemente no hubo ninguna inscrita porque las clases
eran en la noche. Ahí nos damos cuenta que algunas veces no
había cláusulas donde se estipulaba que la mujer no debía en-
trar, simplemente que por las cuestiones del medio, del contex-
to en el que se desenvuelven, estaba mal visto que una mujer
saliera en la noche a estudiar con todo un grupo de hombres.
El otro centro es el de Teófilo Castillo que sí es un taller que
ya en 1908 abre sus puertas y que estaba abierto a hombres y
mujeres. Pero la cosa curiosa es que las que fueron más nume-
rosas, fueron mujeres. Ha quedado también para la historia del
arte como un caso interesante de observar cómo estas muje-
197

Retrato de la escultora Angélica Pazos Varela - Archivo de Sofía Pachas

res iban a esta práctica artística. Teófilo Castillo le puso ahí un


ingrediente interesante porque no se quedaba en el espacio
cerrado, sino las llevaba al espacio abierto, incluso en la playa
a pintar. Ahí hay una dinámica interesante porque el profesor
tenía una mente abierta.
198

KB:¿Has identificado temáticas específicas que abordaban


las mujeres en estaprimera generación del siglo XIX?

SP: No solamente en el Perú, sino a nivel de región, los géne-


ros pictóricos que practicaban eran el retrato, también el paisa-
je y básicamente porque era el entorno en el que ellas vivían; el
jardín, el bodegón y el retrato que siempre estuvieron ahí pre-
sentes. Hay temáticas que no es que estén restringidas, simple-
mente que las mujeres no optan por este tipo de temas porque
eran mucho más complejos. El tema histórico es uno de ellos.
Dentro de la investigación que abarcaba desde la última déca-
da del siglo XIX hasta antes de la Escuela de Bellas Artes, hubo
una sola mujer que encontré que hizo un tema histórico y esa
es Teófila Aguirre. Nosotros tenemos atrás en la entrevista, el
lienzo de la Batalla de Ayacucho de Teófila Aguirre, que es la
obra que rompe con el esquema, no solamente porque toca
un tema distinto, sino porque fue la primera mujer que trató el
tema histórico en la pintura peruana, de lo que se sabe, porque
cuando nosotros hablamos de pintura republicana del siglo XIX
en el Perú, hay que darnos cuenta que debe haber mucha pin-
tura en colección particular, hay que ser conscientes de eso. De
lo que se conoce en museos y salas abiertas, esta es una pin-
tura interesante porque la hizo una mujer y por cuenta propia.
No fue un proyecto que le designaron hacer. Teófila Aguirre es
también un caso atípico porque, a diferencia de otras artistas,
de otras mujeres que practicaban la pintura, a fines del XIX, a
principios del XX en Lima, sobre ella no he encontrado ningún
199

artículo, ni de periódico, ni de revista. Lo que la identifica a ella


es su obra, eso también es completamente distinto frente a
otras mujeres que he podido encontrar.

Teófila Aguirre realiza la pintura, sobre la base de un boceto de


un soldado que participó en la Batalla de Ayacucho y ese es el
documento al que ella tiene acceso, cuando uno lo compara, se
puede dar cuenta que ese es el antecedente. Sin embargo, no
es una copia porque lo que hizo Teófila Aguirre, fue reelaborar
la composición y le puso color porque el boceto, es en blanco
y negro, esta pintura es la primera sobre la batalla antes de la
celebración del centenario. Porque sabemos que cuando hay
un contexto que estamos próximos a celebrar empieza a haber
toda una planificación, pero ella lo firma en 1919.

KB: ¿Cómo se da el tránsito de la mujer


Aficionada a la profesionalización del arte?

Especial de la Escuela de Bellas Artes - Revista Mundial Mayo de 1919


200

SP: Cuando la Escuela de Bellas Artes abre sus puertas, lo


hace para la enseñanza de hombres y de mujeres y es a par-
tir de allí que se empieza a generar una dinámica donde las
mujeres podían exponer, estaban concitando el interés de los
que escribían en los periódicos y en las revistas y en esta déca-
da de 1920, estamos también viendo el tránsito de una mujer
que era aficionada, a una mujer que ya va a tener el aval de la
institución oficial de arte en el Perú. Es una dinámica comple-
tamente distinta lo que se va a marcar, porque los hombres sí
tuvieron la oportunidad de ejercitarse en la actividad desde an-
tes. Por ejemplo, dentro de la primera promoción de la Escuela
Nacional de Bellas Artes está Vinatea Reinoso que ya tenía años
haciendo caricaturas, participando en estas revistas como Va-
riedades, como Mundial, venía con un nombre hecho. Ningu-
na de las mujeres que de este primer año de inscritas habían
sido conocidas por alguna exposición, como el caso de Juani-
ta Martínez de la Torre, Julia
Codesido, que también había “...el lienzo de la Batalla
participado en el taller de Teó- de Ayacucho de Teófila
filo Castillo, ellas habían parti-
cipado de alguna exposición,
Aguirre, que es la
pero no era que trabajaran. En obra que rompe con el
cambio, los hombres sí. ¿Qué esquema, no solamente
va a pasar en esa década?, que
ellas van a terminar su carrera
porque toca un tema
profesional, pero la gran ma- distinto, sino porque fue
yoría no va a continuar porque la primera mujer que
hay una presión social. Tene-
trató el tema histórico
mos que darnos cuenta que
en la pintura peruana.”
201

estamos hablando de muje-


“Antes de la Escuela de res que forman parte de un
Bellas Artes, hubieron grupo de élite. Ellas estaban
siendo preparadas para ser
dos centros importantes
buenas esposas y madres,
de aprendizaje artístico: aunque ya la dinámica den-
uno fue la academia tro del contexto peruano

Concha que en 1895 permitía, a partir de 1908,


que las mujeres ingresen a
abre sus puertas y esto las universidades, no nos va-
es interesante, no hubo mos a imaginar que entran,
ninguna mujer, pero pues, muchísimas. Dentro
de esas muchas quizás al-
no porque hubiera una gunas podían terminar con
cláusula que la negara, mucho empeño su carrera,
simplemente no hubo pero de allí a ejercerla, eso
era otra historia.
ninguna inscrita porque
las clases eran en la Dentro de esta promoción de
noche.” las primeras inscritas en 1921,
ingresa Consuelo Cisneros que
va a hacer un lienzo también de tema histórico que también
está en el Museo de Arqueología, Antropología e Historia que
es el “Fusilamiento de María Parado Bellido”. Entonces, en el
caso de ella es distinto al de Teófila Aguirre porque a ella sí se
le asignó ese trabajo que tenía como propósito formar parte de
una sala de exposición que estaba destinado a las mujeres que
habían ayudado a forjar la independencia del Perú. Entonces
había todo una propuesta renovadora dentro del museo de vi-
sibilizar a las mujeres.
202

Revista Variedades, El taller de Teófilo Gutierrez- Enero de 1906


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
203

Había otra mujer en el medio cultural que estaba escribien-


do sobre la historia de las mujeres en el Perú, que es Elvi-
ra García y García. Confluyen muchos elementos que van a
permitir que las mujeres tengan esta proyección dentro de
la cultura artística en el medio; 1929 es también el año en
que Julia Codesido hace su primera individual. Esa década es
fundamental para entender ese cambio entre mujer aficio-
nada y mujer profesional.

KB: ¿Hay un cambio en la temática que abordan


las mujeres que ya se profesionalizan?

SP: El contexto de la Escuela de Bellas Artes coincide con la


llegada de Sabogal al Perú y ahí se genera toda esta propuesta
indigenista. Las primeras inscritas de la Escuela de Bellas Artes
van a recibir esa influencia. Lo interesante es ver como Daniel
Hernández, que era el primer director de la Escuela de Bellas
Artes, manejó este contexto. Él tiene una visión abierta en el
sentido de que les permitía acceder a la clase de Sabogal sin
ningún problema. Ahí vemos como la orientación de la escue-
la fue guiándose básicamente, por la propuesta indigenista en
el caso de las mujeres. Habría que tener en cuenta, que no es
que todas las mujeres de la época se interesaron por el indige-
nismo, sino que la historia del arte ha hecho ahí una selección.
Son las mujeres que pertenecieron al grupo indigenista las que
han sido las conocidas, más por la intensidad y la importan-
cia del movimiento. Sin embargo, hay otro grupo de mujeres
que no. Yo he conocido la práctica de una mujer que era muy,
204

pero muy mencionada en


los comentarios de las expo-
El contexto de la Escuela
siciones de fin de año. Ella es de Bellas Artes coincide
Olga Matellini que era retra- con la llegada de Sabogal
tista y seguidora de Daniel
Hernández. ¿Qué es lo que
al Perú y ahí se genera
pasó con ella? ella termina toda esta propuesta
de estudiar y se desconecta indigenista. Las primeras
del mundo artístico porque
inscritas de la Escuela de
se casa. Hay todo un grupo
de mujeres que se queda-
Bellas Artes van a recibir
ron en el olvido y que bási- esa influencia.
camente no se proyectaron
tanto como las indigenistas
pero que también tuvieron una obra y un quehacer relevante
que va a servir para las que van a seguir en la carrera artística.

KB: ¿Esta visibilidad de las mujeres indigenistas


también se da por la Revista Amauta?

SP: Claro que sí. La Revista Amauta es de la segunda mitad


de la década del 20 y va a tener un contacto con el grupo in-
digenista importante, desde su cabeza que es Sabogal hasta
Julia Codesido, que es uno de los nombres más conocidos para
la historia del arte peruano y para identificar a las primeras ins-
critas en la Escuela de Bellas Artes. Ella va a colaborar con la
revista Amauta de una manera muy dinámica pero también
hay otra artista que es Carmen Saco que es la primera escultora
205

que fue educada en el Perú y que su obra es sumamente inte-


resante, porque ella si se adhiere políticamente a la propuesta y
tiene obra muy intensa pero que no se conoce porque está en
fotografía y no físicamente y las imágenes son de muy baja ca-
lidad, lo ideal sería encontrar la obra, pero eso también es uno
de los retos que tenemos las que investigamos sobre mujeres,
antes de la segunda mitad del siglo XX, es un trabajo de inves-
tigación que demanda mucho más trabajo de archivo, de artí-
culos, periódicos y algunas veces de fotografías, porque la obra
no existe y no se sabe dónde está; eso es lo que sucede con Car-
men Saco, ella era muy visible, no solo era artista, sino también
escribía crítica de arte, escribió crónicas de sus viajes a Europa
es una de las más intensas y de las que participaba más en la
revista. Yo creo que ellas dos podrían ser las más emblemáticas;
Julia Codesido y Carmen Saco.

KB: Después de Amauta y con la profesionalización de las


artistas plásticas ¿que de nuevo viene?, ¿cómo va cambiando y
evolucionando la profesión del arte para las mujeres en Lima?

SP: En el siglo XIX no había galerías de arte como tal, eran


espacios que eran las vidrieras de la tienda donde se exponían
y muy rara vez se veía obras de mujeres, pero, posteriormente,
después de la Escuela de Bellas Artes, hay una dinámica que le
va a permitir a las mujeres exponer. Por ejemplo, la sala Alcedo,
que es una sala abierta al público y es ahí el espacio donde Julia
Codesido hace su primera exposición en 1929 y entonces eso va
a permitir que las mujeres amplíen sus espacios. Después de
206

esta década que es muy intensa de la Escuela de Bellas Artes,


que es su primera década de actividad, va a haber luego como
un vacío; recién después de la década del 50 empiezan a apa-
recer otros nombres de mujeres que van a tener una actividad
relevante, Tilsa, por ejemplo. Pero allí hay un vacío entre el 30 y
el 40 que no te podría decir un nombre específico de un artis-
ta que haya tenido esa importancia como la tuvo por ejemplo
Codesido, no hay. Sin embargo, cuando digo que no hay, no
quiere decir que no haya existido, sino que hay mucho por in-
vestigar todavía en esta primera mitad del siglo XX.

KB: ¿Has logrado identificar a alguna artista que de


repente a través de la pintura haya querido reivindicar a
las mujeres? ¿Entre el óleo de Cisneros hasta Etna Velarde
hay alguna otra artista mujer reivindicando mujeres?

SP: No, porque la pintora que les digo que es la más conocida
del XIX que es Rebeca Oquendo, ella tenía un interés básica-
mente en el retrato, incluso en el tema literario pero no hay,
por lo menos que yo haya podido ya identificar, ninguna con
una propuesta así de avanzada. Sí hay un caso también que
valdría la pena que se conozca que es el de Aurora San Cristó-
bal. Aurora San Cristóbal es la primera litógrafa en el Perú del
siglo XIX. Es un caso especial porque a diferencia de las pintoras
que cuando había un evento, llevaban sus pinturas, terminaba
el evento, sacaban sus pinturas, se guardaban y ya no sabemos
dónde están. En el caso de Aurora San Cristobal ella era ilus-
tradora entonces sus imágenes están en las revistas que uno
207

La Crónica, sábado 27 de Julio de 1919 - Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.


208

tiene acceso ahora, por eso


es que podemos conocer que
“En el caso de Aurora
era una dibujante estupen-
San Cristobal ella era da y que básicamente recibió
ilustradora entonces la influencia de su padre que
sus imágenes están era Evaristo San Cristóbal que
era el litógrafo del siglo XIX en
en las revistas que uno el Perú. Entonces, ella trabajó
tiene acceso ahora, por los proyectos editoriales junto
eso es que podemos con su padre y la obra está allí,
uno puede darse cuenta que
conocer que era una
gracias a que tuvo el aval del
dibujante estupenda y padre, es que ella pudo pro-
que básicamente recibió yectarse a un medio donde
la influencia de su padre básicamente no estaba permi-
tido que entraran las mujeres,
que era Evaristo San pero como ella tenía el aval del
Cristóbal que era el papá podía acceder a este espa-
litógrafo del siglo XIX cio y publicar en los medios.

en el Perú.”
Esa es una diferencia que po-
demos encontrar con las di-
námicas de las escritoras del
siglo XIX y principio del XX, porque cuando uno empieza a dar-
se cuenta que hay una dinámica muy intensa de escritoras de
poetas en el XIX entonces nos preguntamos: ¿por qué en el
caso de las artistas plásticas no fue así? lo que pasa es que las
obras de las escritoras se quedan de manera perenne en nues-
tros periódicos y en estas revistas y podemos ahora en el siglo
XXI darnos cuenta de quiénes eran las que escribían y qué co-
209

sas escribían. Pero en el caso de las mujeres es completamente


distinto, las obras no están físicamente y el título no nos dice
nada algunas veces, porque puede ser que no se trate de un
retrato pero el título no nos lleva necesariamente
a indagar de qué se trata.

KB: Y sobre Etna Velarde, ¿tú sabes algo?, es


una de las pocas pintoras que se ha encargado de
reivindicar a las mujeres a través de sus pinturas.

SP: Ella es el referente, no solamente de las mujeres sino tam-


bién de los hombres porque ella tuvo una gran labor, la de darle
imagen a los personajes de la historia del Perú. Y ahí implica
una gran labor de despliegue informativo que es necesario,
porque cuando nosotros hablamos del tema histórico parecie-
ra que nos hemos quedado en el siglo XIX y no es así y básica-
mente el tema histórico tiene que ver con la identidad de un
país. Y el país tiene que formar nuevas generaciones tratando
de inculcar esta identidad que no tiene que ver solamente con
fechas, sino también con nombres representativos y por eso es
que Etna Velarde debe tener un espacio de importancia, por
haberle tenido la capacidad de difundir estas imágenes asocia-
das a eventos históricos, que se han convertido en referentes
para los niños y también para los jóvenes que muchas veces
recuerdan.
210

KB: ¿Cuál es la importancia de estas primeras


generaciones de pintoras mujeres que incursionan
en el arte para las mujeres que ahora trabajan en este
campo? ¿Cuál es el gran aporte que ellas hacen a las
mujeres que hoy pueden estudiar artes plásticas?

SP: Bueno, es el abrir camino. No es que llegamos al siglo XIX


con completa libertad sino que hay gente que dio su espacio,
su vida personal incluso, no es casual que ni Julia Codesido ni
Elena Izcue, que es otra de las más representativas de la segun-
da década del siglo XX y que se proyectaron internacionalmen-
te, de alguna manera hayan dejado de lado su vida personal, y
eso es algo más allá de la anécdota o de la curiosidad en saber
si tuvieron una pareja o hijos. Estas mujeres que abrieron ca-
mino algunas veces han tenido que sacrificar probablemente
sus deseos personales en pro de hacer una carrera profesional
muy buena, muy destacada, como las que hemos visto. Pero
eso tampoco quiere decir que todas son solteras, no lo sé, pero
no es poca cosa que las emblemáticas no hayan tenido una
vida personal con una familia, de esposo y de hijos. Las mujeres
ahora en el siglo XXI tienen el poder de decidir. Ahora nadie po-
dría decir que si una mujer no pasó por una escuela de arte no
es profesional, o no necesariamente es buena en lo que hace.
En el siglo XXI, pueden las mujeres dedicarse a una actividad
sin tener este aval institucional necesariamente y hacer pues
los temas que ellas mejor prefieran.
211

KB: ¿Cuáles son los desafíos que tú encuentras


en tu investigación? Nos has estado hablando
durante toda la entrevista de que falta investigar
mucho en el ámbito del arte, desde el enfoque de
género, ¿cuáles son las deudas pendientes?

SP: Cuando yo hice esa investigación no tenía a mi disposi-


ción textos que eran esenciales, no había esa capacidad de en-
contrar artículos en la web, cosa que las investigadoras en el
siglo XXI sí tienen a su disposición. Hay que hacernos nuevas
preguntas a viejos temas. Griselda Pollock que es una investi-
gadora que trata sobre este tema de historia del arte y género
habla sobre eso, las obras pueden estar allí, pero si no nos ha-
cemos nuevas preguntas acerca de estas obras, no llegamos a
nada nuevo. Entonces el saber en qué contexto se trabajaron
es vital. No es lo mismo trabajar sobre la década del 20 que tra-
bajar en la década del 30 que trabajar a fines del siglo XX en el
Perú, en lo que se refiere a arte.

Las cosas están cambiando porque yo creo que la propuesta


de la perspectiva de género ha calado no solo en la historia del
arte, sino en las otras disciplinas de las cuales se nutre la historia
del arte. Lo que se ve en las universidades en trabajos, grupos
de estudio, donde el tema de género está vigente. Por ejemplo,
asuntos tan delicados como esta idea de tener un reglamento
para evitar que las mujeres sean acosadas dentro del espacio
de la universidad, eso nos está diciendo que estamos cambian-
212

do, muy lentamente, pero yo creo que sí, hay un todo un espa-
cio que va a permitir que haya más investigaciones sobre los
temas de género en el Perú y en todo nuestra región.

KP: ¿Qué nos podrías decir sobre el Museo de Arqueología,


Antropología e Historia en el que hacemos la entrevista?

SP: Este espacio en donde estamos tiene la mayor cantidad


de pinturas hechas por mujeres que son las pioneras en el arte.
Tienen lienzos de Rebeca Oquendo, que fueron los que ella
donó, tiene, esta obra importante que es de Teofila Aguirre, la
Batalla de Ayacucho, tiene un lienzo de Emma Coda, y es im-
portante que los museos sean
espacios que permitan dar-
nos a conocer estas obras que
a veces están mucho tiempo
en depósitos, ya hay toda una
dinámica museográfica que
también tiene que ir cambian-
do. No sólo en este museo que
tiene estas obras que son pio-
neras, sino también que otro
tipo de museos recojan estas
propuestas, donde las temáti-
cas sean más abiertas, a discu-
tir sobre estos temas de géne
ro para darles a conocer a otras
mujeres, que nosotras tam-

Retrato de la artista plástica Juanita Martínez


de la Torre - Archivo de Sofía Pachas
213

bién somos parte de la historia y que también hemos hecho


cosas. No es decir que esta obra fue mejor o no, como alguien
alguna vez me lo dijo, un profesor me dijo; “ay pero esta obra
puede también ser hecha por hombres”. Nadie discute eso, lo
que discuto es que el contexto en el que ella lo hizo es comple-
tamente distinto al del hombre. Entonces hay que ir educando
y eso básicamente es el reto. Educar para lograr esa equidad
que queremos todos y todas.
214

Retrato de la pintora Rebeca Oquedo - Archivo de Sofía Pachas


Primera Brigada Femenina de Bomberas y
CAPÍTULO IX
Auxiliaristas organizada en la Compañía de
Bomberos Italia de Bellavista - Callao – 1970
Primera mujer salvavidas de la Policía Nacional del Perú, 1992.
218

En esta entrevista, la historiadora Estefany Ramos, recorre la


historia de las mujeres que incursionaron en los servicios del
orden y la seguridad, tanto de la vida militar y policial, como de
la sociedad civil. El capítulo reflexionará sobre lo difícil que es
hasta el día de hoy para las mujeres abrirse paso profesional-
mente en esos ámbitos.

Nota: Se identificará a las participantes de la entrevista por las siglas de su


primer nombre y su primer apellido
219

IX HISTÓRICAS,
PRECURSORAS DE LAS FUERZAS DEL
ORDEN Y SEGURIDAD
El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-
ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
220

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
221

Esthefany Ramos
Dolorier

Bachiller en historia por la


Universidad Federico Villareal,
feminista, ha realizado una in-
vestigación sobre la historia
de las mujeres en la FAP. For-
mó parte de la organización
de las Jornadas de Estudios
de Género y las Mujeres en la
Historia del Perú.
222

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: Hay poca investigación en el área de las fuerzas del


orden y de seguridad desde la perspectiva de género.
Yo sé que tu investigación se focaliza en la fuerza aérea,
pero quiero que nos cuentes como antecedente ¿cuál
es el contexto en el que las mujeres empiezan a hacer
carrera en las instituciones armadas del Estado?

ER: Es sabido por la historia y por la difusión de ella, que las


mujeres hemos estado de manera ilegítima en las fuerzas del
Orden. Han sido las mujeres rebeldes, quienes han batallado y
estado al frente en los conflictos bélicos mucho antes del siglo
XX. Entonces creo que eso ha abierto puertas a todas aquellas
mujeres que también tuvieron esas aspiraciones, esos sueños
de llegar a formar parte del ejército y de otras instituciones ar-
madas.

En 1946 el presidente Odría promulgó una ley para que las mu-
jeres pudiéramos acceder al servicio militar. Ese decreto ley,
marca un hito importante para todas aquellas que tienen este
objetivo de formar parte de estas instituciones armadas.
223

Jóvenes midiendo su estatura para acceder al servicio militar voluntario para mujeres. Fotografía
aparecida en el Diario la Crónica en 1975. - Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
224

KB: Cuando mencionas “hemos participado de manera


ilegítima”, ¿te refieres, a las rabonas y a las mujeres que
participaron en las gestas de la independencia?

ER: Manuelita Sáenz, es una de los referentes que te podría


mencionar, también a las rabonas, bueno, mal llamadas rabo-
nas, porque son mujeres andinas que han estado batallando y
luchando como estrategas militares. Así como ellas, hay otras,
mujeres que evidentemente la historia ha invisibilizado, porque
no han dejado rastros. Ha sido y es muy difícil el reconstruir la
historia de aquellas que nos han antecedido.

KB: De hecho, Juana Azurduy que es parte de las patriotas


del Alto Perú, es la primera mujer que obtiene un rango
militar en América Latina y este rango se lo da Bolívar,
entonces, claro, cuando mencionas a Manuelita Sáez, me
remite a que ella vistió el uniforme de húsar y que participó
en el campo en la Batalla de Junín. ¿Qué significa para las
mujeres poder acceder al servicio militar obligatorio?

ER: Hay que mencionar en primera instancia que son los


hombres quienes tienen este primer acceso a las instituciones
Armadas, no se difundió que las mujeres podían llegar a formar
parte del Ejército, formar parte de la Marina o de otra institu-
ción. Cuando salió este decreto-ley, muchas mujeres, tuvieron
este ímpetu, de pensar que si los varones están haciendo ese
servicio ¿por qué nosotras no? Las mujeres que ingresaron a
225

estos espacios, son mujeres que tenían también fervor nacio-


nalista, fervor patriota. Hay que entender que la influencia na-
cionalista en nuestro país aún sigue latente, en esa época no
era algo ajeno.

KB: ¿El servicio militar del decreto ley de Odría, era


obligatorio o era facultativo para las mujeres?

ER: No era obligatorio, cuando realicé algunas investigacio-


nes y recogí algunos testimonios de muchas de estas mujeres,
no era el servicio militar obligatorio. Era un servicio voluntario y
tampoco era acuartelado. Hubo ciertas diferencias con la situa-
ción de los varones.

KB: Y luego de eso, ¿cuál es el primer espacio


al que acceden las mujeres en las fuerzas
del orden o en las fuerzas armadas?

ER: En 1956, se incorporan más de 40 mujeres al cuerpo po-


licial del Perú, formando la policía de investigaciones del Perú
(PIP), en donde muchos de los trabajos que desempeñaron
giraban en torno a la identificación, la investigación, y la vigi-
lancia. El Perú fue una de las primeras regiones, de hecho, el
primer país de la región, en incorporar a las mujeres a estas la-
bores. Hemos estado en estos espacios policiales, en primera
instancia, y luego se abrieron otros espacios.
226

Muchas de las labores que rea-


“Es sabido por la lizaban las mujeres eran limita-
historia y por la difusión das, como en la identificación,
de ella, que las mujeres la investigación y la vigilancia,
más no en otros tipos de tra-
hemos estado de manera bajos. El patrullaje y otros eran
ilegítima en las fuerzas propios del cuerpo policial que
del orden, han sido desempeñaban los varones
en campo. Posteriormente, se
las mujeres rebeldes
reincorporan a las mujeres en
quienes han batallado y estas labores, pero claro, de
han estado al frente en manera muy particular y muy
limitada. Son mujeres que
los conflictos bélicos,
marcaron un hito interesante,
mucho antes del abrieron las puertas también
siglo XX. “ para que otras se inserten en
la policía.

KB: ¿Qué sigue en esta línea del tiempo, de incorporación


de las mujeres en las fuerzas del orden y la seguridad?

ER: En 1969, el 02 de noviembre, también se reconoce de ma-


nera oficial a la primera Brigada Femenina de Bomberas y Au-
xiliaristas de la República. El reconocimiento de esas promocio-
nes o de la primera brigada, es algo muy importante destacar
porque las mujeres están totalmente invisibilizadas. Considero
que, este reconocimiento es muy importante.
227

Primera promoción femenina de la Guardia Civil, noticia aparecida en el La Crónica en 1979.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
228

KB: Y además porque en esas situaciones fue muy difícil


que las mujeres participen, por eso es que, a las primeras
policías mujeres no les dejaban participar en el patrullaje,
en el campo, en detener a un ladrón. Imagino que sería
similar con las mujeres bomberas, estar en el lugar, apagar el
fuego. Debe haber sido difícil para esa primera generación.

ER: Sí, en definitiva, creo que sería muy enriquecedor el con-


tinuar investigando y rescatando los testimonios de muchas de
estas generaciones de mujeres que formaron parte de ser las
primeras.

Justo ahora, acaba de salir una publicación en torno a las pri-


meras mujeres paracaidistas del Ejército del Perú. Entonces,
poco a poco, se va difundiendo y se va conociendo la historia
de ellas, que en 1975 forman parte de la promoción de para-
caidistas, fueron más de 226. Otro dato interesante es que esta
primera promoción se llamó Micaela Bastidas.

Entre 1977-1979 se gradúa la primera promoción de mujeres po-


licías de la Guardia Civil. Creo que hay más antecedentes, donde
han estado presentes, como en el cuerpo policial y poco a poco
en otras instituciones armadas como en el Ejército o la Marina.
Mencionar, también, en esos años, entre 1979 y 1982 surge la
creación de este Comando Femenino de la Fuerza Aérea del
Perú, que fue conformado por más de 90 mujeres de diversas
promociones. Ese comando finaliza de manera abrupta por el
229

“En 1956 se incorporan más de 40 mujeres al cuerpo


policial del Perú, formando la policía de investigaciones
del Perú (PIP), en donde muchos de los trabajos
que desempeñaron las mujeres giraban en torno a la
identificación, la investigación, y la vigilancia. El Perú
fue una de las primeras regiones, de hecho, el primer
país de la región en incorporar a las mujeres a estas
labores.”

presidente Belaúnde Terry. Marcó un hito muy interesante, ahí


vemos que no solamente está Carmela Combe e Inés Thoman
como antecesoras, hubo una gran cantidad de mujeres que tu-
vieron esa aspiración, de ser aviadoras en el Perú.

Primera promoción de mujeres de la PIP. La Crónica 1955


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
230

KB: ¿Qué pasa con ellas, por qué Belaúnde


corta abruptamente esta ley?

ER: La historia de este Comando femenino es una historia


muy apasionante y también muy desgarradora. Se crea con el
presidente Francisco Morales Bermúdez; muchas de ellas esta-
ban haciendo su servicio militar, obviamente, no acuartelado,
a la par estaban también, estudiando en universidades. Eran
mujeres que tenían este fervor patriótico y nacionalista para
poder servir a su patria en la Fuerza Aérea del Perú. Existieron
más de tres promociones que tuvieron diversas graduaciones.
En el año 1981, recién se incorpora una especialización para que
puedan acceder a cursos de aviación, entre los que destaca-
mos: pilotaje, tráfico aéreo, radio operaciones y también a otros
cargos administrativos, como secretariado, trabajos que eran
más cotidianos para las mujeres.

Una de ellas, Andrea Saavedra, a quien yo he tenido el placer de


entrevistar y rescatar su historia, me cuenta que postula para la
especialización de pilotaje, comenta que solamente habían 10

“se va conociendo la historia de estas mujeres, que


en 1975 forman parte de la promoción de mujeres
paracaidistas del Ejército del Perú y que fueron más
de 226, otro dato interesante es que esta primera
promoción se llamó Micaela Bastidas.”
231

Entrenamiento de las primeras mujeres salvavidas de la


Policía Nacional del Perú, 1992. El Comercio 1992.

cupos para las más de 50 mujeres que ya estaban participando


en este servicio. Ella fue una de las 10 mujeres que pudo acce-
der.

Andrea llega a pasar muchos exámenes, tanto físicos como ad-


ministrativos. Solamente, terminan siendo 6 mujeres quienes
empiezan con la instrucción. La instrucción consistía en dos as-
pectos, por tierra y por aire. Los primeros años, fueron por tierra,
tanto de conocimiento y de otro tipo de estudios. Al siguien-
te año, vendría la instrucción aérea. Sin embargo, en 1982, la
Fuerza Aérea, recibe a un edecán de parte de la presidencia,
en aquel entonces Belaúnde Terry, quien menciona que tenían
conocimiento de esas 6 mujeres que estaban formándose para
ser pilotos. El Presidente, les dice que el Perú no se encontraba
con la solvencia económica para asumir los gastos, y lo que dice
232

después aún sigue quedan-


“El 13 de junio de do como memorable. No solo
1996, se promulga menciona esto de la solven-
cia económica sino también
la ley 26628, la
dice, que estas 6 mujeres, en
cual permite a las algún momento, iban a dejar
mujeres ingresar a las la instrucción para dedicarse
Escuelas de Oficiales a su vida diaria, a hacer una
familia, un hogar y a tener hi-
y Suboficiales de las jos. Muchas de esas frases que
Fuerzas Armadas, aquí menciona Belaúnde, hace evi-
también van naciendo dente que aún tenemos esta
concepción del rol doméstico
esas primeras mujeres
de la mujer y que nosotras no
en la Fuerza Aérea y podemos desempeñar cargos
la Marina de Guerra o aspirar a ser pilotos del Perú
del Perú, esta ley se porque ya el Estado nos pone
trabas que nos limitan. Sentí
rige recién en el año mucho esas decepciones por
1997, es sumamente parte de Andrea y Beatriz. Ellas
importante, porque las se sentían súper impotentes
al no poder enviar una carta a
mujeres ya podemos
la presidencia respondiendo,
acceder a cargos más tenían toda la voluntad de po-
altos.” der concluir con esta especia-
lización y ser pilotas, pero evi-
dentemente, también tenían
mucho respeto hacia la Fuerza Aérea, ya que si enviaban una
carta como reclamo o respuesta, estaba de por medio la insti-
tución. No quisieron dañar la imagen ni tener problemas con la
233

Fuerza Aérea que fue un espacio que las recibió con las manos
abiertas. Esto es lo que me mencionaron y considero importan-
te decirlo.

KB: Claro, evidentemente hacer vida en estas instituciones


armadas para las mujeres no ha sido nada fácil, inclusive
si vemos más allá de los 80, vamos a ver cómo es, que a
cuentagotas las cosas van avanzando. ¿Qué otras cosas
van logrando las mujeres desde la década de los 80?

Primeras policías de tránsito. La Crónica, Mayo de 1980-


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
234

ER: Ya en 1980, aparte de lo que se estaba suscitando en el


Comando Femenino de la Fuerzas Aérea, se podía visibilizar la
presencia de mujeres vigilando el tránsito. Imagino que no de-
bió ser tan masivo como hoy en día lo es, pero las mujeres poli-
cías iniciaron sus funciones como tránsito en ese año.

Cabe mencionar que en 1985, surge la primera promoción de


grumetes femeninas de la Marina de Guerra del Perú, confor-
mada por más de 60 mujeres jóvenes, seleccionadas entre 110,
formaron parte del servicio activo no acuartelado. Otra cosa in-
teresante, es que en el año 1992 el cuerpo de salvataje incorpora
a una cabo y a una policía como salvavidas y su preparación
tanto física como psicológica fue exactamente similar a la de
sus compañeros, colegas varones. Fueron las primeras salvavi-
das del Perú.

También en 1992 por primera vez, las mujeres pueden acceder


a la Escuela de Oficiales de la Policía Nacional del Perú, recor-
demos que las promociones que han estado antes, han sido
personas que estaban en cuerpos, en comandancias, más no
en Escuela de Oficiales, eso también marcó un hito muy im-
portante.

El 13 de junio de 1996, se promulga la ley 26628, la cual permite


a las mujeres ingresar a las Escuelas de Oficiales y Suboficia-
les de las Fuerzas Armadas, van naciendo las primeras mujeres
en la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra del Perú. Esta ley se
rige recién en el año 1997, y es sumamente importante porque
las mujeres ya pueden acceder a cargos más altos. Además, los
235

puntos de esta ley, ya no giran en torno a la de 1946, que se dio


con algunas restricciones propias de la educación y la costum-
bre de la época. En 1996 la ley tiene algunas variaciones, sin em-
bargo, aún existen restricciones para las mujeres.

KB: Enfocándonos en eso último que mencionas


de tu investigación ¿qué cosa es lo que has
encontrado específicamente sobre la Fuerza Aérea?
¿Cuáles han sido las dificultades que han tenido
las mujeres para acceder en ese ámbito?

ER: En primera instancia, vemos un desafío muy importante.


Cuando uno desea inscribirse en la Fuerza Aérea, considerando
también, en otras instituciones, como la Marina o el Ejército, las
mujeres deben medir y pesar menos que el varón. En algunos
exámenes también hay ciertas diferencias, lo comento porque
yo, en un momento, también quise ver los requisitos para asi-
milarme, y noté las diferencias. Me cuestionaba la razón, tanto
en los testimonios de Andrea como de Beatriz, quienes me co-
mentaban que tenían que vestir de una manera propia, como
civiles para ingresar a la Fuerza Aérea o a la institución. Ellas
podían pues vestirse libremente, pero dentro de la institución
tenían que guardar un comportamiento. Eso aún todavía rige.
Habiendo trabajado en una institución, donde la mayoría de
los miembros, son ya oficiales, comandantes, generales reti-
rados, había ese tipo de cosas. Nos comentaron que teníamos
que vestirnos de una manera apropiada por más que no sea un
espacio totalmente militar, porque nosotros somos civiles, aún
236

así, no permiten que las mu-


“Yo escuchaba muchas jeres que trabajan ahí puedan
de las entrevistas usar vestidos pequeños, faldas
pequeñas, tatuajes o inclu-
que realizaban a so pintarse el cabello. Existen
estas mujeres que ciertos parámetros que toda-
tenían cargos y como vía continúan vigentes.

el entrevistador les
En la actualidad, existe la revis-
comentaba sobre ta Aviación, es una revista ofi-
cómo fue ingresar a cial de la fuerza aérea del Perú,

un espacio totalmente la directora de redacción y edi-


tora de esta revista, Mercedes
masculino y sus Baca Gálvez, a quien también
respuestas fueron de he tenido el placer de poder
que bueno, hay que entrevistar y conocer, forma
parte de la institución de Estu-
adaptarse, adaptarse dios Históricos Aero espaciales
al comportamiento, a del Perú. Es una de las mujeres
la forma en la que se que ha sido miembro de esa
institución porque evidente-
expresan los varones y
mente, la mayoría eran hom-
una se cuestiona y dice bres. Ella es una de las pocas
no es que nosotras nos que pudo acceder a esos car-
tengamos que adaptar, gos. Mercedes ha hecho una
labor sumamente importante,
sino que también la porque es una periodista que,
institución se tiene hablando de los 90 en adelan-
reconfigurar.” te, ha visibilizado la presencia
de las mujeres aviadoras. Estu-
237

vo trabajando no sólo en la re-


vista Aviación más de 22 años, “Considero que es
sino también en el diario La sumamente importante
Crónica y El Comercio. Tuvo el
privilegio de entrevistar a Car-
rescatar del olvido
mela Combe la primera avia- a todas aquellas
dora, ya en una etapa longeva, mujeres que han
en sus últimos años de vida y
estado presentes en
pudo rescatar su testimonio
por eso considero que Merce-
las fuerzas armadas,
des ha hecho una labor muy muchas de ellas han
importante, el de continuar estado totalmente
visibilizando, no solo a las mu-
jeres que hicieron historia en
invisibilizadas como
nuestro país, sino también, a el caso del Comando
las que actualmente la siguen Femenino de la Fuerza
haciendo; a las pocas que tie-
Aérea del Perú, que
nen cargos de mayores, alfé-
rez que están dirigiendo algún no ha difundido ningún
grupo aéreo, alguna coman- tipo de registro de la
dancia y que son contadas con presencia de esas más
los dedos de la mano, pero ella
pues, a través de la revista hace
de 60 mujeres que
una nota periodística sobre la formaron parte.”
labor que vienen realizando,
sobre las diversas trayectorias
que han tenido las mujeres.

Recuerdo que una de las entrevistas con Mercedes, nos cues-


tionamos también sobre cómo la Fuerza Aérea en algunos mo-
238

mentos, ha dado oportunidades a las mujeres pero con ciertas


limitaciones. Me comentaba, que una de las cadetes quería ser
alférez y para ascender al siguiente cargo que le corresponde-
ría, tenía que llevar una especialización, una instrucción pero
no en Perú, sino en Brasil. Entonces, todo estos gastos de los
estudios estaban pagados. Era una beca que la persona, sea
hombre o mujer que llegaba a tal cargo, la Fuerza Aérea esta-
ba obligada a pagarle ese tipo de beca para que puedan estu-
diar. Esta mujer, quien es alférez, es la primera de su grupo, por
lo tanto, le correspondía esta beca. Lamentablemente, se vio
con una traba en Brasil, en ese momento, no admitía mujeres
para esa instrucción. Ella obtuvo la beca porque hizo muchos
sacrificios para poder acceder, pero la fuerza aérea de Brasil no
permitía que específicamente, esa instrucción la hicieran las
mujeres. Estamos hablando del 2000-2005.

KB: ¿Cuál es la relación porcentual de mujeres que han


accedido a cargos de jefatura? por ejemplo, en el caso de la
policía, desde 1956 hasta el 2019 que recién aparece una mujer
comisaria, entonces si te das cuenta tiene que pasar más de
medio siglo para que exista una mujer policía, comisaría por
primera vez, ¿esto tú lo ves replicado en las fuerzas armadas?

Sí, comentando un poquito sobre la investigación que he rea-


lizado, hice un balance hemerográfico de esta revista Aviación
del 60 al 75, me dio mucha curiosidad saber y conocer cómo
era la representatividad de las mujeres en esta revista, que tam-
bién es una revista histórica, porque tiene muchísimos años de
239

Primera promoción de paracaidistas del Ejercito Peruano. La Crónica 1975.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
240

vigencia. Habían notas periodísticas en torno a Carmela Com-


be, a Inés que son las aviadoras más difundidas de manera ins-
titucional. Otro punto, es que habían otras notas periodísticas
culturales, destacando la historia de Maria Reiche en ese en-
tonces por las Líneas de Nazca, la historia de Micaela Villegas, la
Perricholi. Encontré una nota periodística sumamente intere-
sante porque contaba la historia de una de las costureras más
antiguas de la Fuerza Aérea, aún se nota esta concepción de las
labores domésticas de las mujeres.

Con referencia a los altos cargos, no existe en la actualidad, una


generala del aire, no existe tampoco una comandante gene-
rala del Ejército del Perú. Siento que no solamente está en la
creación de normas, en las que se pueda decir explícitamente
que tanto mujer como varón, que hayan tenido la instrucción
tienen las misma oportunidades. Hoy en día, muchas niñas, jó-
venes y nosotros, podemos ver en la televisión o en los medios
de comunicación que siempre entrevistan a un varón, a un ge-
neral, general del aire actual o al comandante general del ejér-
cito, a mujeres muy contadas. En la actualidad, sí hay alférez y
cadetes, pero no hay mujeres que sean tenientes generalas o
inclusive no llegan a este cargo alto de generales del aire.

KB: ¿Cuál sería el desafío, que es lo que


faltaría, o a donde se debería apuntar ahora,
ya que estamos rumbo al Bicentenario?
241

Primera promoción de paracaidistas del Ejercito Peruano. La Crónica 1975.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.
242

ER: Considero que es sumamente importante rescatar del ol-


vido a todas aquellas mujeres que han estado presentes en las
fuerzas armadas, muchas de ellas han estado totalmente invi-
sibilizadas como el caso del Comando Femenino de la Fuerza
Aérea del Perú, que no ha difundido ningún tipo de registro de
la presencia de más de 60 mujeres que formaron parte de su
institución.

Inclusive, en diversas imágenes está el registro único audio-


visual en el desfile militar de 1981 en YouTube. Es importan-
te mencionar que hay algunos vídeos, fotografías que pasan
desapercibidas. Es valioso que nosotras como investigadoras
rescatemos sus testimonios y las huellas que dejaron. Uno de
los desafíos que considero sumamente importante es romper
con muchos de los estereotipos de género, lo que representa
lo masculino y lo femenino; de lo que había mencionado en los
requisitos de la asimilación para acuartelarse. Existen diferen-
cias para las mujeres. Ahora nosotras, al ingresar a esos espa-
cios, no vamos a tolerar eso y no vamos a seguir callándonos.
Escuchaba en muchas de las entrevistas que se realizaban a es-
tas mujeres la manera que el entrevistador les comentaba so-
bre cómo fue ingresar a un espacio totalmente masculino. Sus
respuestas fueron de que bueno, hay que adaptarse al compor-
tamiento y a la forma en la que se expresan los varones. Una se
cuestiona y dice, no es que nosotras nos tengamos que adap-
tar, sino que también la institución se tiene que reconfigurar,
que se den cuenta de que ya no solamente es una presencia
masculina preponderante, sino que estamos las mujeres. La
cotidianidad dentro tiene que cambiar, no es suficiente que las
243

mujeres puedan acceder a una institución armada, sino que la


institución brinde seguridad y protección para todas aquellas
mujeres que ingresan, siento que ese es uno de los desafíos
más importantes. Cambiar el chip es un poco difícil pero no
imposible.

Considero que las fuerzas armadas; la Fuerza Aérea, el Ejército


del Perú y la Marina de Guerra deben tener esta concepción de
romper con los estereotipos, que la mujer puede desempeñar
cargos, que puede realizar las mismas labores que un varón,
que no estamos limitadas, ni física, ni psicológicamente. Con-
sidero sumamente importante rumbo al Bicentenario lograr
tomar conciencia de ello.
244

Jóvenes midiendo su estatura para acceder al servicio militar voluntario para mujeres. Fotografía
aparecida en el Diario la Crónica en 1975. - Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
CAPÍTULO X
El Sport gráfico- semanario ilustrado
de deportes y espectáculo- Julio 1930
Equipo de vóley de club, fotografía aparecida en la portada del Sport Gráfico en 1930.
Archivo de la Hemeroteca de la PUCP
249

Esta entrevista a la profesora de educación física Yoannie So-


lís, recorre la historia de las primeras deportistas mujeres que
destacaron en diversas disciplinas abriéndose paso por prime-
ra vez en circuitos de competencia. La conversación también
aborda, la historia de las primera campeonas panamericanas,
así como, las primeras mujeres en obtener los laureles depor-
tivos en el Perú. Finalmente se reflexiona sobre las historias de
aquellas deportistas que se abrieron paso en un mundo difícil
para las mujeres en el que tradicionalmente siempre triunfaron
los hombres.

Nota: Se identificará a las participantes de la entrevista por las siglas de su


primer nombre y su primer apellido
250

X HISTÓRICAS,
PRECURSORAS DEL DEPORTE

El presente texto forma parte del proyecto Históricas, Precurso-


ras de la igualdad en el siglo XX, iniciativa que recoge los gran-
des aportes de las mujeres pioneras en las batallas por la igual-
dad de género en el Perú. Este proyecto, que pone en diálogo el
archivo y la reflexión, consta de una exposición de documentos,
archivos y objetos, una serie de cortos documentales y la pre-
sente serie de facsimilares.

A través de entrevistas a investigadoras de diversas generacio-


nes y experiencias, tanto la serie de facsimilares como los cortos
documentales, reconstruyen el proceso por el cual las mujeres
peruanas consiguieron derechos fundamentales como la edu-
cación, el trabajo y la participación política, cultural y pública en
el país.

La historia de las precursoras de la igualdad de género que


aquí presentamos, es compleja y no carente de obstáculos y
resistencias, pues ellas tuvieron que enfrentar las trabas y las
camisas de fuerza impuestas por una sociedad patriarcal.

Profundizar en los logros y experiencias de estas históricas


mujeres, desde las voces de académicas e investigadoras, tie-
ne como objetivo; rendirles homenaje, visibilizar sus legados,
e identificar las continuidades y rupturas en sus luchas, para
asumir los desafíos por la igualdad de género en el presente.
Históricas, precursoras de la igualdad en el siglo XX – serie de
facsimilares contiene:
251

Históricas, precursoras de la igualdad en el


siglo XX – serie de facsimilares contiene:

I Históricas, precursoras de las aulas


II Históricas, precursoras de las letras
III Históricas, precursoras universitarias
IV Históricas, precursoras de los derechos laborales
V Históricas, precursoras del sufragio
VI Históricas, precursoras del feminismo
VII Históricas, precursoras de la política
VIII Históricas, precursoras del arte
IX Históricas, precursoras de las fuerzas del orden y seguridad
X Históricas, precursoras del deporte
252

Yoannie Solís, es profesora de educación física, licenciada por


la Escuela Internacional de Educación Física y Deportes de La
Habana (Cuba) con especialización en entrenamiento depor-
tivo en la Universität Leipzig (Alemania). Se ha desempeñado
como docente en los niveles de inicial, primaria y secundaria
en colegios públicos y priva-
dos de Ayacucho y Lima. Ha
sido coordinadora de deportes
de la Universidad del Pacífico,
asistente técnico de los Juegos
Deportivos Nacionales Escola-
res de la Dirección de educa-
ción física y deportes (DEFID)
y consultora de la Dirección de
Evaluación Docente (DIED) del
Ministerio de Educación. Ela-
boró el marco conceptual de
las pruebas pedagógicas del
área de educación física en el
marco de la ley de reforma
magisterial para UNESCO, actualmente es directora nacional
de capacitación y técnica deportiva y directora (e) de la Direc-
ción nacional de recreación y promoción del deporte en el Ins-
tituto Peruano del Deporte. (IPD).
253

Entrevista realizada por Karen Bernedo


Morales, antropóloga visual y curadora
de la muestra Históricas, precursoras
de la igualdad en el siglo XX.

KB: ¿Cómo ves el contexto en el que surgen las primeras


deportistas mujeres en el Perú?, estaba leyendo que
Elvira García y García es la pionera en plantear que a
las mujeres y a las niñas se les enseñe educación física
en 1900. Cuando ella plantea eso en el Liceo Fanning,
un montón de padres retiran a sus hijas del colegio
porque consideraban que no era apropiado para las
niñas realizar actividad física. ¿Qué pasa con las primeras
mujeres que salen al ámbito público a hacer deporte?

YS: El deporte ha sido incluso más complicado que la edu-


cación física. Porque la educación física la hicieron obligatoria
dentro de la educación pública. El problema con la educación
física es que viene de un contexto militarizado, mucha fuerza,
mucha velocidad, mucha resistencia, ejercicios complicados,
que alejaron un poco a la gente, mucho más a las mujeres, por
el tema de la ropa que tenían que usar. Por ejemplo, la misma
madre de Julia Sánchez (primera campeona Panamericana de
atletismo) no quería ir a verla competir porque decía “yo no he
criado una hija para que ande en paños menores corriendo”.
Entonces, imagínate, estamos hablando de 40 años después
254

de que la educación física intentó introducirse a los colegios


para mujeres y varones. Este estereotipo de que las mu jeres no
deberían estar con poca ropa haciendo actividades tradicional-
mente masculinas, todavía existían.

KB: Nos estás hablando de Julia Sánchez que llega


a participar en campeonatos internacionales ¿dónde
fueron los primeros espacios en los que las mujeres
empiezan a hacer deporte? He visto artículos de revistas
que aparecen en campeonatos de clubes, me parece
que era un ámbito más vinculado al entretenimiento.

Retrato de Carmela Combe,


primera mujer en pilotear
un avión sola en 1919.
YS: Claro, pero no en compe-
tencias oficiales de un circuito
olímpico. Creo que es impor-
tante hacer esa diferencia,
porque se tiene los deportes
que se practican a través de
los clubes privados y que son
parte de un circuito de clubes.

En realidad, la representa-
ción de las mujeres en com-
petencias internacionales
empieza por el lado del atle-
tismo que ya tenía una fede-
255

ración, tenía un espacio que dirigía el deporte, un circuito


atlético. El atletismo en los años 30, 40, 50 en el Perú alcanzó
su grado más alto, donde también, las mujeres participaban
en las pruebas de velocidad, en las pruebas de salto. El pen-
tatlón era bastante famoso.

KB: ¿Cuál es la primera mujer que se destaca en el deporte,


que aparece en los medios o es visible en el ámbito público?.

YS: La primera mujer, más allá de aparecer en periódicos, apa-


rece porque tiene un accidente. Es anecdótico, porque el titular
dice: “el piloto Moore y la señorita Combe”, nunca mencionaron
que es una deportista.

Carmela Combe, es la prime-


ra mujer aviadora de nuestro “... la misma madre de
país. Es la segunda mujer en Julia Sánchez (primera
obtener su brevete, estamos
campeona Panamericana
hablando de 1920, 1921 aproxi-
madamente. En el 21 ya logra de atletismo) no quería
volar sola un avión, en un mo- ir a verla competir
mento en el que la aviación era
porque decía “yo no he
totalmente insegura. Los mis-
mos varones no se animaban a
criado una hija para que
pilotear aviones. Ella dijo “yo lo ande en paños menores
hago”. Lo hizo, pero no aparece corriendo”.
en ninguna portada, nadie re-
gistra este primer vuelo de una
256

mujer. Ella aprendió en la escuela de Elmer Faucett, y bueno, to-


dos sabemos que existe una avenida enorme de nombre Elmer
Faucett pero no hay rastros de lo que hizo Carmela. Más ade-
lante sí, aparece en un titular pero nunca mencionan su condi-
ción de aviadora, mencionan que el piloto Moore y la señorita
Combe tienen un accidente. Cuando le preguntan ¿cómo se
sintió con su primer vuelo? ¿qué sintió al volar? respondió que
se sintió como si siempre hubiera volado. Este mensaje es muy
fuerte. Tendríamos que considerarla como la primera mujer,
más allá que la aviación no sea un deporte como tal de un cir-
cuito. Sí era una actividad que calzaba dentro de lo deportivo.

KB: ¿Quién sería entonces la primera mujer que


destaca ya en el ámbito profesional del deporte en el
Perú y que ya asiste a un circuito de competencias?

YS: Bueno, en realidad no quiero ser pincha globos, pero no


tenemos deporte profesional en el Perú, solo hay un deporte
profesional que es el fútbol. Entiendo por profesional con que
te pagan por ser bueno en ese deporte, te pagan porque tu tra-
bajo es ese deporte, recibes beneficios sociales porque haces
ese deporte, esto solo ocurre en el fútbol.

En el caso del vóley, ocurre pero son sueldos, no hay un sindi-


cato de jugadoras de voley como sí hay en el fútbol. En el mun-
do del fútbol hablamos solo a nivel profesional con el fútbol de
varones, porque el de mujeres en nuestro país, todavía no es
profesional. Haciendo esa aclaración, la primera mujer que nos
257

representa a nivel de competencias internacionales, que sale


de hecho de una selección previa, es Julia Sánchez Deza, ella
era corredora de velocidad pero además era saltadora. En el at-
letismo tú tienes diversas pruebas, tienes la prueba de carrera,
donde hay velocidad, fondo y medio fondo, las pruebas de salto
y las pruebas de lanzamiento. Julia destaca tanto en las prue-
bas de carrera, como en las de velocidad y en las pruebas de
salto, logra una medalla de oro Panamericana en Buenos Aires
en el año 1951, convirtiéndose en la primera mujer del Perú en
alcanzar una medalla Panamericana. Además en un contexto
bastante difícil porque estamos hablando de los años 50 donde
las mujeres todavía no competían. Hablábamos de la ropa, y es
hasta gracioso pensar que su madre no la iba a ver competir,
o no quería verla competir
porque ella decía que no
había criado a una hija para
que esté corriendo medio
desnuda.

Ella hizo una marca de doce


segundos con dos centési-
mas, pasaron 18 años para
que se rompiera esa marca.
Por 18 años, el Perú ha teni-
do a la mujer más rápida de
América y ahora nadie sabe
quién es Julia Sánchez Deza.
De repente, si no existiera el
CEDE (Colegio Experimen-
tal Deportivo) nadie sabría

Rosario Choco Vivanco, nadadora y primera


mujer en asistir a Juegos Olímpicos
258

quién es, ni los mismos estu- “¿Qué mujer se ponía


diantes del Centro Educativo
lo saben. Es importante hablar
a disparar carabinas
de ella porque el atletismo es en los 50? pero más
un deporte que nos está dando allá; ¿qué mujer iba a
muchas alegrías en los últimos
un mundial de tiro? y
años, pero se ha ido hacia el
lado de las fondistas de mara- para que las mujeres
tón, de la media maratón, cuan- pudieran competir,
do siempre hemos tenido mu-
ya sea aquí en Perú
cho talento para la velocidad y
lo digo no solamente por Julia,
o en otros espacios
sino también por Edith Noe- ellas tenían que pedir
ding. permiso y además decir
La historia de Julia es particular.
que no iban a pedir
A ella la descubren en el colegio, ningún tipo de ventaja,
y casi por casualidad. Sabía que tenía que ser explícito
era muy rápida y que ganaba a
el pedido.”
las chicas de 4to y 5to de secun-
daria. Estando en 2do de secun-
daria, su profesora de educación física se da cuenta de lo rápida
que era.

La inscribe en una competencia del circuito de atletismo peruano


como representante de San Marcos y Julia va a competir, sin nin-
gún tipo de entrenamiento, sin zapatillas con clavo, sin ninguna
técnica, salvo su técnica natural, rompe el récord nacional de 100
metros planos a los 14 años. Julia, es el ejemplo de que el talento
está en todas partes en nuestro país, se le conocía como “La saeta
259

de América”, pero además tenía otro apodo que era “La gacela de
Breña”. Julia sale de Breña, vivió y estudió en un colegio en Breña,
creo que de ella no solo hay que hablar mucho por su historia y
por el entorno social del que sale, sino porque nos trajo la primera
medalla.

Julia, ocupó titulares, de hecho, fue recibida por el Presidente


en ese entonces y por el Comité Olímpico Peruano. Después
se convierte en profesora de educación física. Estudia en San
Marcos, la carrera de educación física, y termina enseñando en
el Centro Experimental del Deporte, que ahora lleva su nombre.
Ella, representa el ideal de un deportista en el circuito olímpi-
co. O sea, apareció en la época del colegio, fue a una selección
nacional, compitió en Juegos Bolivarianos, triple campeona bo-
livariana, compitió en Juegos Sudamericanos, tres veces cam-
peona sudamericana, y fue hasta los Juegos Panamericanos,
que en ese entonces era lo más alto dentro del circuito.
También tiene los laureles deportivos. Hablando de laureles,

Selección Nacional de vóley en partido de las Olimpiadas en Seúl 88, donde obtuvieron la
primera y única medalla en un deporte colectivo en el Perú.
260

tenemos más laureles para mujeres que para varones. De


hecho, hay 39 para mujeres y 37 para varones, eso también
muestra que a pesar de todas las dificultades, a pesar que las
mujeres no tenían acceso a la práctica deportiva hasta hace
algunos años, siempre ganaron medallas, lograron campeo-
natos mundiales, si se supieran estas historias, más niñas se
animarían a hacer deporte.

KB: Hablando de laureles, hay otra mujer muy


importante que también gana y es laureada, en esa
misma época, hablo de Ketty Baldwin, ella además
entra en un deporte aparentemente solo para
hombres ¿qué nos puedes contar sobre ella?

YS: La historia de Ketty Baldwin es impresionante porque


como decías, ¿qué mujer se mete a disparar pistolas, ¿qué mu-
jer se ponía a disparar carabinas en los 50? pero más allá; ¿qué
mujer iba a un mundial de tiro? y para que las mujeres pudie-
ran competir, ya sea aquí en Perú o en otros espacios, ellas te-
nían que pedir permiso. Y además, decir que no iban a solicitar
ningún tipo de ventaja, tenía que ser explícito el pedido. En el
caso de ella, participa en el Mundial de Tiro de Caracas en 1954.
En ese entonces, no había una federación de tiro, como exis-
te ahora, lo que existió fue una dirección de tiro del Ejército.
Entonces, imagínate, el Ejército no quería inscribir a una mu-
jer, más allá de que ya había demostrado aquí en Perú lo ca-
paz que era. Finalmente, su padre escribió una carta para que
autoricen su participación y de mala gana aceptan. Esto es lo
261

que me parece irónico en la


“la única medalla historia del deporte de las mu-
olímpica que tiene jeres, la aceptan de mala gana
para competir ¡ y es campeona
nuestro país en un
mundial ! y no solamente es
deporte colectivo, la han campeona mundial, sino que
obtenido las mujeres, rompe un récord, haciendo un
las chicas del vóley puntaje mucho mayor al que
habitualmente hacían los va-
peruano, no tenemos rones. Logra hacer 599 puntos
ni medallas de bronce, en carabina libre de 50 metros
ni mucho menos de oro y 100 metros, es decir, casi la
puntuación perfecta que son
en deportes colectivos,
los 600 puntos.
ni de mujeres ni de
varones.” Es una campeona mundial
de tiro, la reconocen con los
laureles deportivos por esto,
de hecho, es la primera mujer peruana en recibirlos, pero
además ella tiene más temas con el deporte, practicó esgri-
ma también, y fue campeona sudamericana. Su mayor reco-
nocimiento viene a partir del tiro. En este sentido, hay una
anécdota muy simpática sobre ella. Cuando estaba compi-
tiendo ya años después aquí en Lima, a punto de romper el
récord que había marcado en Caracas, se le acerca uno de los
competidores varones para hostigarla. Le dijo algo así, ahora
vas a ganar, ¿ahora sí crees que eres capaz? y efectivamente
gana. En la entrevista que le hacen posteriormente cuenta
eso, que tuvo que calmarse, tuvo que respirar, porque tenía
un hombre al lado hostigándola, que obviamente no quería
262

ser superado por una mujer,


porque yo dudo que, si hu-
biera sido un competidor va-
rón no hubiera sido lo mismo.

Ketty es la prueba de que, en


un espacio totalmente mas-
culino, estamos hablando del
Ejército, una mujer no sola-
mente demostró su capaci-
dad, sino se fue hasta un mun-
dial, y tuvo el reconocimiento
que realmente merecía.

Mujeres surfistas, artículo aparecido en La Prensa en 1969.


Archivo de la Biblioteca Nacional del Perú
KB: Entonces Julia y Ketty
son de los 50 y luego ¿qué
sigue?, ¿qué otras mujeres destacan posteriormente?

YS: Hay dos mujeres, una nadadora y otra atleta, Rosario Cho-
co Vivanco, fue la primera mujer peruana en ir a los Juegos
Olímpicos en el 64, no solo, es la primera mujer peruana en ir
a los Juegos Olímpicos, sino, es la mujer más joven en ir, por-
que fue con 15 años a competir en natación. Ha sido doce ve-
ces campeona mundial master. Choco, nunca se ha alejado del
deporte. Nos representó en los Juegos Olímpicos de Tokio, tuvo
una medalla de oro en los Juegos Bolivarianos, fue nuestra pri-
263

mera campeona sudamericana en natación, hizo todo el circui-


to, y además participó en los Juegos Olímpicos de México en
el 68. Es por esta participación que recibió en 1966 los laureles
deportivos.

Hasta ahora sigue participando en campeonatos master de na-


tación. En el año 2009, recibe el Colibrí de Plata, es el más alto
reconocimiento a los deportistas de nuestro país que se entre-
ga a través del IPD.

KB: Siguiendo esta cronología que estamos


haciendo, después de Choco Vivanco, hay otra mujer
que triunfa en el deporte en la década de los setentas
y es Edith ¿Qué nos puedes contar sobre ella?

YS: A ella se le puso el apodo de La Gacela de Oro y por su-


puesto que lo merecía, no solo porque ganó un oro en los
Juegos Panamericanos de México, sino porque hizo el circui-
to increíble, campeona sudamericana, campeona bolivariana
y además participó en dos juegos olímpicos, en los del 72 en
Munich, y del 76 en Montreal. En esta delegación de Montreal,
de las 13 personas que componían nuestra delegación perua-
na, todas eran mujeres, una de estas mujeres era precisamente
Edith Noeding. Algo muy fuerte, que a mí me impactó de Edith
a lo largo de toda esta revisión, es que tuvieron que pasar 41
años para que su récord en 100 metros con vallas, que hizo en
los Panamericanos de México, fuera batido por otra corredora
peruana que es Diana Bazalar.
264

KB: Y ya entrando a la década del 80 ¿dirías


que el gran logro nacional de las mujeres fue
con la selección de vóley en Seúl 88?

YS: Es importante destacar que, la única medalla olímpica


que tiene nuestro país en un deporte colectivo, la han obtenido
las mujeres, las chicas del vóley peruano, no tenemos ni me-
dallas de bronce, ni mucho menos de oro en deportes colecti-
vos, ni de mujeres ni de varones. Creo que es algo importante
de destacar, porque en un momento en el que todos tenemos
que aprender a jugar en equipo la única medalla que tenemos,
nos la ha traído la selección de vóley peruano. Son mujeres que
nuestro país quiere mucho y que su nombre se conoce. Tam-
bién deberíamos reconocer lo que les costó llegar a estos jue-
gos olímpicos, porque ellas clasifican en el marco del circuito
olímpico en los Juegos Panamericanos. Tuvieron que competir
en los Sudamericanos y no fue un periodo corto. Este equipo
se forma en por lo menos 10 años, en los que tenías a gente
de la Federación de Vóley viajando a nivel nacional buscando
talentos.
265

Fotografía de Julia Deza Sánchez,


primera mujer campeona
panamericana, fotografía
aparecida en La Crónica en 1955.
Archivo de la Biblioteca
Nacional del Perú.
266

KB: Indudablemente también me viene a la cabeza que


en esa selección había mujeres de diferentes clases sociales,
cosa que no sucede con las deportistas individuales.

YS: Claro, esta es una de las cosas que personalmente más


amo de los deportes colectivos, te permite literal aplanar la
cancha, democratizar el talento. Las mejores, en ese entonces,
eran las que tenían que estar en esa selección, por eso no solo
tienes apellidos de cierta clase social, tenías a Pérez del Solar,
pero tenías una Rosa García. Es como hablar ahora, de la se-
lección nacional, tienes un Aquino, tienes un Advíncula, tienes
representatividad. Les decían las “manos morenas”, porque era
la primera vez que teníamos personas afroperuanas en la se-
lección nacional y campeonas. Entonces, este tema de unión
del país, del racismo que aún existe, de la discriminación, como
que queda en stand by porque son ganadoras. El deporte ter-
mina siendo un espacio para demostrar que todos estamos re-
presentados, esa es la palabra, o sea, la niña afrodescendiente
que sólo veía atletas que no eran como ella, por fin mirarían a
alguien como uno y de repente eso le animaría a jugar vóley.

En la historia del Instituto Peruano del Deporte sólo hay una


mujer que fue presidenta del IPD. Nos vamos hasta los años 30,
que es Esperanza Jiménez Pérez, Pelancho Pérez, así la cono-
cían porque era una voleibolista que fue muy reconocida. Ella
llegó a ser presidenta del Instituto Peruano del Deporte sola-
mente por un año, un año de transición. Además de ella, en
267

el ambiente de la gestión deportiva, no hemos tenido mujeres


tomando decisiones y quizás este es el motivo por el que en los
últimos 20 años las mujeres no hemos podido destacar más.
Porque si la persona que toma decisiones no está al tanto de
las necesidades de las mujeres deportistas, no va a hacer nada
para atraerlas. Si las personas que toman decisiones no creen
que la masificación deportiva debe llegar tanto a niñas, como
niños, no vamos a poder en contrar ni más Edith, ni más Julia.

¿Qué es lo que quiero decir con esto? que si las personas que
están tomando decisiones, es decir, los presidentes de federa-
ciones, los gerentes de equipos deportivos, no conocen cuál
es la realidad, cuáles son las necesidades de las mujeres, va a
ser muy difícil que se preocupen por introducir a las mujeres
al mundo del deporte y esta necesidad empieza no sólo en la
competencia, sino en el entrenamiento, en la identificación de
talentos. Tenemos que retroceder hasta la niñez, donde hay
tantos estereotipos en nuestra sociedad desde pequeñitas te
dicen: no te muevas, quédate quieta, la niña no puede correr, el
niño sí se puede ensuciar.

En los deportes individuales, tradicionalmente mandaban a las


niñas a gimnasia y ballet y a los varones a deportes de combate.
Esos son, otros espacios en los que también se tiene que luchar
para que entren las niñas, en los deportes de combate, están
obteniendo muy buenos resultados. Tenemos ahorita, nada
más y nada menos, a nuestra Alexandra Grande, campeona de
karate, campeona panamericana, que tuvo el mismo título en
Toronto, también, es campeona mundial de karate, y por pri-
mera vez, iba a participar en los Juegos Olímpicos ya que se
268

Edith Noeding, figura destacada en


el atletismo en la década del 70, ganó
múltiples torneos y campeonatos locales e
internacionales.
La Crónica 1975.
Archivo Biblioteca Nacional del Perú.
269

introdujo el karate como deporte olímpico. Me animaría decir


que ahí tenemos podio seguro. Alexandra es una de las depor-
tistas más completas en nuestro país, ahora quizá es una de las
menos conocidas, porque es un deporte, no sólo no tradicional,
sino es un deporte individual.

Luego tenemos a las chicas del atletismo. Todas conocemos a


Inés Melchor, todas las alegrías que nos ha dado y a Gladys Te-
jeda, que creo que en este momento es la que representa, no
solamente a las mujeres, representa a las mujeres andinas, yo
soy de Ayacucho, por eso lo digo. Nunca nos habíamos visto re-
presentadas por una deportista. Veías a las atletas y bueno to-
das eran de Lima, diferentes a ti. Verla pasar la meta ese día en
los Juegos Panamericanos, creo que ha sido una de las cosas
más emocionantes para todo el país, porque ese día yo estuve
ahí y no podía creer la gente que había ido hacerle barra de to-
das partes del Perú y de pronto cuando pasa la meta, la gente
que no se conocía, se empezó a abrazar y eso yo solamente lo
había visto en el fútbol, pero se abrazaban con una emoción,
habían personas llorando, tenías un señor trepado a un árbol y
fue gracias a Gladys.

KB: ¿Cómo ves estos espacios del deporte donde


siempre la mayoría han sido hombres? pienso por
ejemplo, en las mujeres árbitro, las mujeres que
están haciendo fútbol, ¿cómo ves eso tú?
270

YS: Esa ha sido otra lucha enorme para las mujeres. En el caso
de las mujeres que se dedican a la parte dirigencial y a la parte
arbitral, incluso a la parte periodística, el nivel de hostigamiento
es mayor. Ahí no es como en el deporte que tú puedes mos-
trar lo talentosa que eres, no, una periodista fotógrafa, que está
ahí en ese momento en el que trabaja ya la empujaron, ya la
hostigaron, ya le dijeron cosas. Una árbitra no puede mostrar lo
talentosa que es a lo largo de un partido porque ella se dedica
a arbitrar todo el tiempo ¿se entiende? levantar la bandera no
es una habilidad por la que te aplaudan, a veces por levantar la
bandera te escupen. Entonces, no es para ellas fácil demostrar
que son buenas y que se han preparado. Han pasado muchos
años, de hecho, este es el primer año en la historia de la Con-
mebol que una mujer arbitra partidos de Copa Libertadores.
Mira cuántos años han tenido que pasar. Yéndonos a otro sec-
tor, nunca ha habido una analista, comentarista de deportes,
en la final. ¿Te das cuenta?

KB: Entonces, ¿dirías todavía nos


queda mucho techo de cristal?

YS: La federación tendría que decidir cómo hacen en otros


países, programar para cada fecha una terna de mujeres. Ya
ocurre en Alemania por ejemplo, en algún momento se iguala-
rán los que lo han hecho, Brasil y Noruega. Noruega fue el pri-
mero, Brasil hace poco, hace un par de las elecciones. Pero mira
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cuánto tiempo ha tenido que


“ ... así como en el
pasar, estamos en el 2020 para
que Brasil iguale su sueldo de
espacio en deporte hay
las selecciones. En el año 73, la mucho hostigamiento, en
federación de tenis decidió pa- el caso de las mujeres
garle lo mismo a mujeres y va-
rones porque una mujer pro-
que se dedican a la
testó. Es cierto, también, que el parte dirigencial y a la
fútbol es el deporte universal parte arbitral, incluso a
pero el deporte más desigual.
la parte periodística, el
En los otros deportes ya se está
alcanzando cierta igualdad, no nivel de hostigamiento
en lo económico, pero sí en lo es mayor.”
participativo, hay árbitras y en-
trenadoras de básquet. Si ha-
ces un análisis de los deportes colectivos en el Perú, la mayoría
de los deportes están al mando de entrenadores varones, así
sea una selección de mujeres. Mira nuestra selección de muje-
res en vóley, está al mando de un varón, la selección de juveni-
les sí está al cargo de Natalia Málaga, igual la selección de va-
rones de vóley está a cargo de un varón, la selección de fútbol,
a cargo de un varón, la selección de básquet, más allá de todos
los problemas que tiene la federación, también siempre están
a cargo de varones. Los jefes de equipos técnicos, de atletismo,
de lucha, de karate, siempre son varones. No ha habido una jefa
de equipo técnico mujer. Y algo muy diferente a lo que ocurre
por ejemplo en Colombia. Conocí un grupo de árbitros colom-
272

Selección del vóley Seul 88

bianos de atletismo, y les pregunté por qué no habían mujeres


arbitrando, me dijeron que sí estaban pero en otra sede y que
sí, en Colombia, se estaban encargando que la parte arbitral
sea igual para mujeres y para varones.
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El Sport gráfico- semanario ilustrado


de deportes y espectáculo- Julio 1930

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