Ministerio de Educación y Ciencias
Colegio María Auxiliadora
Tema
Emoción
Profesora: Nelly Román
Integrantes
Luis Espinola
Fernando Genes
Cesar González
Enzo Morel
Fabian Lezcano
Carlos Rodríguez
Micaela Ruiz
Introducción
Las emociones están fuertemente influenciadas por nuestras interacciones
sociales y comunicación con los demás. Las emociones son un componente
clave del autoconcepto y de cómo interactuamos con los demás.
El interés de los científicos por la naturaleza de las emociones ha ido en
aumento en las últimas décadas y hoy constituye uno de los temas de
investigación más fructíferos. Esto se debe al importantísimo papel que
desempeñan en todos los aspectos de la existencia del ser humano:
adaptación, supervivencia, aprendizaje, comunicación, conciencia, identidad,
interacción social. En este trabajo hemos revisado el concepto y analizamos
cuáles son sus componentes y cómo tiene lugar un evento emocional. Esto nos
permitirá comprender mejor el papel que juegan las emociones en el lenguaje y
el aprendizaje.
.
Desarrollo
Emoción
Concepto
Las emociones desempeñan un papel fundamental en la supervivencia, el
mantenimiento de la especie, las relaciones sociales y la comunicación.
Asimismo, cumplen una función motivacional que nos predispone a repetir una
y otra vez comportamientos vinculados a emociones positivas.
¿Qué es una emoción?
Llamamos emoción a cierto tipo de fenómenos psicológicos y fisiológicos que
se manifiestan en nuestra conducta, nuestras percepciones corporales y
nuestra conciencia, como reacción adaptativa ante un estímulo importante.
Dicho de otro modo, se trata de reacciones tanto mentales como corporales a
un estímulo determinado o un conjunto de ellos, integradas a nuestros sistemas
primarios de conducta.
Las emociones son complejas y diversas, al punto tal que solemos hablar de la
“vida emocional” o de nuestro “costado emocional”, dado que en ocasiones
pueden contrariar o escapar al control de la conciencia. Pero no debemos
confundirlas con los sentimientos: estos últimos son más duraderos en el
tiempo y son justamente la consecuencia, la exteriorización, de las emociones.
Las emociones forman parte de quienes somos y son comunes a todos
los seres humanos, e incluso a muchos animales superiores. Aunque
tradicionalmente se les ha contrapuesto la razón, partiendo del punto de que
debemos operar siempre guiados por ésta y no dejándonos llevar por las
emociones, lo cierto es que tampoco es posible negarlas.
Tipos de emociones
Existen dos tipos de emociones, de acuerdo a los especialistas:
Las emociones básicas o primarias son universales a todas las culturas y
parecen estar inscriptas biológicamente en nuestros cuerpos:
Alegría, como un niño al recibir un obsequio en Navidad.
Enfado, como una persona que es insultada en público.
Miedo, como alguien a quien persigue un perro enorme y rabioso.
Tristeza, como una persona que pierde a un ser querido.
Sorpresa, como a quien asombran con un truco de magia.
Asco, como alguien que prueba una fruta podrida.
A partir de estas seis emociones, se compone un verdadero panorama de
emociones secundarias, en las que se combinan diferentes aspectos de las
primarias y que se manifiestan de acuerdo a códigos sociales, culturales y
personales aprendidos, aunque en ellas siempre habrá vestigios de las
emociones primarias que les dieron nacimiento.
De acuerdo a algunos puntos de vista, las emociones secundarias pueden
comprenderse como sentimientos. Son emociones más complejas y refinadas
intelectualmente, poseen un importante componente cultural y tradicional, de
modo que pueden cambiar significativamente de expresión dependiendo de
la persona o del grupo humano.
Algunas emociones secundarias son:
Culpa, como quien ha lastimado a un amigo sin intención de hacerlo.
Desconfianza, como a quien le ofrecen un trato muy bueno para ser
verdad.
Aburrimiento, como un niño obligado a estar sin distracciones en la
oficina de papá.
Amor, como el que sentimos por nuestros familiares o por nuestras
parejas.
Melancolía, como la “felicidad triste” que nos da observar viejas
fotos.
Serenidad, como la que siente una persona que vacaciona en un
sitio apacible.
Satisfacción, como el que nos brinda cumplir con una meta
largamente deseada.
¿Para qué sirven las emociones?
Las emociones son respuestas intensas y breves para estímulos agradables o
desagradables que experimentamos en nuestras vidas. Su rol es adaptativo, es
decir, nos ayudan a lidiar, con mayor o menor éxito, con todo aquello que
ocurre a nuestro alrededor y que nos afecta. A grandes rasgos, su propósito
puede resumirse en:
Reaccionar ante un estímulo externo. Las emociones nos
disponen rápidamente para hacer frente a las experiencias que nos
afectan profundamente. Esto es fácil de percibir con el miedo, por
ejemplo, que nos alerta de un posible peligro; o la rabia, que nos
alista para responder con violencia a una agresión. Ambas inciden en
el ritmo cardíaco, en la oxigenación sanguínea y nos preparan para
defendernos o para huir.
Comunicar socialmente lo vivido. Dado que es imposible saber lo
que piensan los demás, las expresiones físicas y conductuales de las
emociones nos dan una pista útil respecto de cómo se sienten, y eso
nos permite empatizar y comunicarnos mejor. De hecho, emociones
como la tristeza se manifiestan en lágrimas y gestos faciales
rápidamente reconocibles por otros, y que los mueven hacia
la empatía, la compasión y pueden invitarlos a ayudar.
Motivar una conducta provechosa. De manera similar, las
emociones placenteras nos refuerzan a nosotros y a quienes
conforman nuestro entorno social determinadas conductas o
acciones. La alegría, por ejemplo, es una emoción que buscamos
activamente, y con la que nos recompensamos cuando cumplimos
una meta o logramos algo que nos habíamos propuesto. La tristeza,
en ese mismo sentido, puede servir para desmotivar una conducta
“inapropiada”.
Emociones y sentimientos
Deben diferenciarse las emociones y los sentimientos, a pesar de que ambas
palabras suelen usarse como sinónimos en el lenguaje coloquial. De hecho, se
trata de las dos caras de una misma moneda.
Sin embargo, por un lado, las emociones son reacciones profundas y
transitorias, que alteran no sólo nuestra psique, sino que también
desencadenan respuestas fisiológicas del organismo. Por su parte, los
sentimientos son el fruto de la percepción racional de las emociones, o sea,
ocurren cuando cobramos conciencia de nuestras emociones, y por lo
tanto son más duraderos y complejos.
Por ejemplo, podemos identificar la rabia como una emoción primaria muy
poderosa: fluye rápido, impacta en nuestro cuerpo y en nuestra conducta, y tan
pronto como el estímulo que la disparó queda atrás en el tiempo, desaparece.
Entonces suele aparecer la culpa, al cobrar conciencia de lo que hicimos o
dijimos durante el momento en que la rabia nos poseía. La culpa vendría a ser
así un sentimiento, ya que está implicado en ello la racionalidad.
Reacciones emocionales
Llamamos reacciones emocionales, como su nombre lo sugiere, a aquel tipo
de reacciones que van de la mano de las emociones, especialmente las
primarias. Las emociones, como hemos visto, nos invitan siempre a actuar: ya
sea física, social o conductualmente, nos movilizan, y eso que hacemos para
exteriorizarlas son, justamente, las reacciones emocionales.
Las reacciones de este tipo pueden ser violentas, apasionadas y poco
racionales, o justamente pueden filtrarse a través del tamiz de la conciencia,
para hacerlas más manejables y socialmente correctas.
Por ejemplo, la rabia es afín a todos los seres humanos, pero no todos vamos y
agredimos físicamente a quien nos la hizo sentir, sino que podemos -hasta
cierto punto- modular nuestras reacciones y expresar la rabia a través de otros
procesos que, a la larga, no nos traigan tantas complicaciones y malestares.
Conclusión
En conclusión, comprender las emociones te ayuda a conocerte a ti mismo(a) y
si te conoces a ti mismo(a), es más sencillo que llegues a ser emocionalmente
competente. La autorregulación emocional es la habilidad para conectarte con
lo que sientes y abrir un espacio de conciencia, con el propósito de comprender
la información que trae la emoción y elegir que hacer de forma responsable.
La habilidad para autorregular y analizar tus emociones, y cambiar tus estados
de ánimo, está relacionada con hacer conscientes las distorsiones cognitivas
que son propias de tu modelo mental, como te pudiste dar cuenta con la
metáfora de “la escalera de inferencias”. Dichas distorsiones las puedes hacer
conscientes mediante la reflexión. De este modo te puedes dar cuenta con qué
frecuencia asumes la postura de víctima, generalizas, pones rótulos, piensas
de forma dicotómica, entre otras.
Las emociones están siempre presentes en nuestra vida. Estas pueden ser
leves o intensas, agradables o desagradables y cuando las sabes gestionar,
son beneficiosas y sabias, son la base fundamental del proceso de
razonamiento y toma de decisiones, y también te permite mejores niveles de
bienestar y desempeño.
Anexo
Bibliografía
[Link]
%3A_contexto_y_conexion_(OERI)/07%3A_Emociones/7.01%3A_Introducci
%C3%B3n_a_las_emociones
[Link]
[Link]
[Link]
Índice
Caratula…………………………………………………………………….1pag
Introducción………………………………………………………………..2pag
Desarrollo………………………………………………………………….3,4,5,pag
Conclusión………………………………………………………………….6pag
Bibliografía………………………………………………………………….7pag
Anexos……………………………………………………………………...8pag
Índice………………………………………………………………………..9pag
Indicadores………………………………………………………………….10pag
Indicadores
Caratula 1P
Índice 1P
Introducción 2P
Desarrollo 2P
Conclusión 1P
Bibliografía 1P
Anexos 1P