Si pensaba que mi vida era absurdamente aburrida, definitivamente todo eso se acabó en este
momento.
Ver a Kyle derrumbarse ante mis ojos me llevaba a desear jamás haberme metido tanto en sus
asuntos.
-Yo lo lamento Kyle, por favor no llores. –
Definitivamente él tenía que parar de llorar, por que verlo mientras lo hacía me quemaba por dentro,
y sí que se encargó de quemar todo cuando se levantó y sin siquiera mirarme se fue.
Y yo como solo soy un ser deprimente que no puede con este tipo de sentimientos por segunda vez
me desmaye.
Al despertar fue diferente, esta vez no estaba Kyle, pero pude haber dado todo con tal de volver a
ver su lindo rostro, al menos por última vez, porque cuando caí desmayado pasaron varias horas y ya
casi era tiempo de mi regreso.
No, yo no iba a volver sin haber visto a Kyle, por esa razón me levanté y comencé a gritar su nombre.
-Deberías parar de gritar, ahuyentaras a los extraterrestres. -El pelirrojo aparece a sus espaldas.
- ¿Eso significa que huyeras de mí?
Kyle estaba a punto de reclamarle cuando Eric hablo. -Si, ya se que no eres un extraterrestre. –
-Lamento la reacción que tuve la última vez. -Kyle suspira. -Tocaste un tema sensible para mi. –
- ¿Puedes conceder deseos? - El más bajo frunce el ceño por esa pregunta en medio de una
conversación seria.
-No, eso es estúpido. -
-Oh. –
-El ser humano siempre tiene ideas incorrectas sobre nosotros, fingiendo que nuestra función es
solamente brillar y cumplir sus deseos. –
-Para ellos yo también brillo, chico brillante suelen llamarme. Cartman le sonríe.
-Tu no brillas, para brillar debes soportar la soledad.
-Se que es la soledad, también vivo con ella día tras día.
-No, tu dolor jamás se comparará al mío.
- ¿Minimizando mis problemas?, no eres el centro del mundo.
-Tú tampoco.
Kyle dirigió la mirada a el suelo y se inclinó para acariciarlo.
Eric lo observa con un pequeño nudo que se comienza a formar en su estómago -Kyle, si eres el
centro del mundo, al menos para mí. - Eric admite y se ruboriza levemente. -Por eso quiero que me
cuentes tus problemas, quiero entenderte. –
El contrario sube su mirada sorprendida y también se ruboriza. -Bien. - Kyle le sonríe y toma su
mano.
-muchos piden deseos a las estrellas, pero ¿realmente nadie le pidió un deseo a la luna? –
Cartman mira sus manos entrelazadas y niega.
-El sol, la luna y las estrellas forman una numerosa familia.
El sol es el jefe supremo que muestra su voluntad en todas las regiones, la luna es su mujer, y
finalmente cada estrella son sus hijos. El sol debe devorar a sus hijos, lamentablemente es la única
forma de mantenerse con vida. Por eso cada mañana ellas huyen para resguardarse con su madre, la
luna ama a sus hijos, pero las más pequeñas y débiles simplemente no sobreviven.
Pero hay un destino mas cruel para las estrellas más jóvenes como yo, estas mueren a causa de la
soledad que no se presenta de la misma forma que en los humanos, este sentimiento es desgarrador,
acabando poco a poco con su vida y en el proceso haciéndolas sufrir imaginablemente, para
finalmente apagar su brillo y dejarlas caer al abismo del espacio.
Por esa razón, la luna cada mes se pinta de negro, en muestra de su dolor al perder a sus amados
hijos. –
-Tu no puedes morir Kyle. – Cartman entro en pánico y sostuvo el rostro del pelirrojo entre sus
manos. -Yo me quedare aquí contigo, jamás volveré a la tierra, no voy a permitir que mueras por la
soledad. –
-No lo comprendes, esta no es mi verdadera forma. – El también comienza a acariciar el rostro de
Cartman. -Yo solo soy hidrógeno y helio, y mi única función es iluminar el cielo, en mi destino tú no
estás. –
-Si el destino me permitió conocerte es por que si estamos destinados. –
-Solo estoy aquí por un deseo que le pedí a mi madre, hoy es mi cumpleaños. – Kyle le regala una
sonrisa que mata aún más a Eric.
- ¿Por qué no lo dijiste antes? –
- Porque este día terminara en un par de horas, y cuando termine volveré a estar en el cielo, donde
realmente pertenezco. –
Cartman comienza a llorar y se aferra a Kyle, mientras el contrario se acerca y le susurra algo en su
oido. -Lo lamento tanto. –Y sin más la oscuridad se apodero de la visión del castaño.
Mierda, realmente no sé cuántas veces me desmaye, pero realmente esta vez fue la peor porque al
abrir mis ojos me encontraba dentro de la nave en movimiento.
-Kyle. – Cartman se golpea la cabeza contra alguna pared. -Maldito Kyle. -Sus ojos se detienen en un
pedazo de papel junto al frasco que ahora lleva una piedra adentro.
No quería leer esa carta, pero supongo que mi corazón siempre luchara por llevarme la contraria, así
que limpie la sangre de mi cabeza antes de comenzar a leer.
"Querido Eric, primero me gustaría pedirte perdón por dormirte y hacer todo eso sin tu
conocimiento, no estoy realmente seguro si leerás esta carta cuando llegues a la tierra o si todavía te
encontraras en tu nave. Pero me gustaría ser sincero contigo, admitir que tu me hiciste sentir cosas
que ninguna estrella jamás sintió, y es gracioso por que realmente no llegue a conocerte
profundamente, y aun así algo en mí me decía que eso no importaba por que yo ya te conocía
incluso antes de tu llegada a la luna.
La razón de que me hiciste sentir cosas es la misma por la que no podemos estar juntos, por que yo
fui creado para morir, y tú fuiste creado para vivir. Sigue brillando Cartman, yo lo hare contigo,
brillemos juntos, y cuando yo ya no pueda me iré sabiendo que tú en algún lugar lo sigues haciendo.
Cartman, lamento haber tenido que ser una estrella en esta vida, pero quizás en otra si podemos
tomar nuestras manos sin pensar en que alguno de nosotros en cualquier momento morirá.
Cuídate, aun desde el cielo te seguiré observando."
Con mucho cariño "Tu extraterrestre"
10 años después.
1 de Julio...
-Señor Cartman. – Una niña corría con su libro en manos. -Necesito su autógrafo. –
- ¿Tan viejo me veo? -
La niña niega varias veces un tanto roja por la vergüenza.
El joven ríe y toma un bolígrafo para firmar el libro.
-Me gustan muchos sus libros, usted es muy romántico, su esposa debe tener mucha suerte. -La niña
le regala una sonrisa inocente.
-Si, estoy seguro de que ella lo es. -Le entrega el libro y la observa correr emocionada a su madre
para enseñarle.
Cartman suspira al notar como la noche comienza a caer, así que sonríe para si mismo antes de
colocarse su sombrero y salir de salir de su local cerrando todo con seguro.
La noche es fría y se siente tan vacía.
El castaño camina por las calles mientras varias personas lo saludan, finalmente llega a su casa, se
prepara un café y toma asiento en su balcón.
-Hoy hay luna llena. – murmura y observa la luz resplandeciente de aquella reina.
Su mirada se dirige a una estrella en específico y le sonríe bobamente. -Tú luces muy hermoso Kyle,
también te quería contar que hoy finalmente cumplo 27 años. -
Cartman coloca una pequeña tarta sobre la mesita y enciende las velas. -Desearía tanto que
estuvieras aquí. -Habla en tono suave, y sin decir más sopla y apaga las velas.