TRABAJO PRACTICO (PARA TERMINAR)
1. LEER EL TEXTO EDUCACION INCLUSIVA PUNTO DE PARTIDA PARA PENSAR LA
EDUCACION FISICA ESCOLAR.
TRABAJO PRACTICO (12/4)
2. DESCRIBIR UNA SITUACION AULICA VIVIDA O INVENTADA EN LA QUE TE
PAREZCA QUE NO HUBO INCLUSION
Educación Inclusiva, punto de partida
para pensar la Educación Física
escolar
En la última década, se ha instalado con fuerza en la agenda de problemas de la Educación Física,
como disciplina pedagógica, la búsqueda de la inclusión educativa. Este desafío se enmarca en los
avances tanto normativos como pedagógicos que la educación viene dando en su conjunto. Por lo
tanto, pensar la Educación Física como disciplina escolar es situarse bajo esta concepción para
delinear sus prácticas. En este sentido, el sistema educativo argentino tiene la necesidad, la
responsabilidad y el desafío de atender a la diversidad, ofreciendo respuestas orientadas a
eliminar las desigualdades derivadas de cualquier tipo de diversidad de acceso a aprendizajes
como creencias religiosas, diferencias lingüísticas, condiciones sociales y económicas, prácticas
culturales o de disponibilidad corporal. En la actualidad, la estructura del Sistema Educativo
Nacional comprende 4 niveles: La Educación Inicial, la Educación Primaria, La Educación
Secundaria y la Superior y 8 modalidades: Educación Técnico Profesional, Educación Artística,
Educación Especial, Educación Permanente de Jóvenes y Adultos, Educación Rural, Educación
Intercultural Bilingüe, Educación en contextos de Privación de Libertad y Educación Domiciliaria y
Hospitalaria. En dichos niveles y modalidades se debe garantizar el acceso a la educación,
responsabilidad indeclinable del estado plasmada en el artículo 2 de la Ley N° 26.206 (Ley de
educación nacional) que expresa claramente que la educación y el conocimiento son un bien
público y un derecho personal y social, garantizados por el Estado. O como lo expresa el Artículo
11 de dicha ley en los siguientes incisos e) Garantizar la inclusión educativa a través de políticas
universales y de estrategias pedagógicas y de asignación de recursos que otorguen prioridad a los
sectores más desfavorecidos de la sociedad. f) Asegurar condiciones de igualdad, respetando las
diferencias entre las personas sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo. Los
mismos dan cuenta de una perspectiva de garantía y respeto por la diversidad ya que se concibe a
la educación inclusiva como una estrategia para enfrentar la exclusión a través de la
transformación de las prácticas institucionales y pedagógicas. La enseñanza de la Educación Física
inclusiva es un derecho para todo el alumnado. La misma se despliega en la actualidad como un
horizonte pedagógico que no reducido ni limitado únicamente a la educación de los estudiantes
con discapacidad, sino que da cuenta del reconocimiento de las particularidades y necesidades de
cada uno/a y de todos/as los alumnos/ as. Se basa en el principio de que cada niño/a tiene
características, intereses y necesidades de aprendizaje distintos y deben ser los sistemas
educativos los que deben diseñarse teniendo en cuenta la amplia diversidad de características y
necesidades. Numerosos tratados a nivel internacional fueron puntales y dieron marco a la
posibilidad de una educación inclusiva. Las
Declaraciones de Jomtien (1990) con el llamado a una “Educación Para Todos” al proclamar la
necesidad de proporcionar oportunidades básicas de aprendizaje a todos los seres humanos. La
Declaración y Marco de Acción de Salamanca (1994) centrándose en el principio de la integración
de las personas que presentan necesidades educativas especiales en “escuelas para todos” y el
Marco de Acción de Dakar (2000) declarando la necesidad de una educación básica que incidiera
favorablemente en la calidad de vida individual y en la transformación de la sociedad para todos
en su condición de seres humanos. Dichas declaraciones aportaron las bases conceptuales, de
características innovadoras que dieron sustento a nuevas ideas promotoras de nuevas prácticas.
En la actualidad “La Agenda mundial de educación 2030” declarada por la UNESCO para el
Desarrollo Sostenible, es un programa ambicioso, deseable y universal para erradicar la pobreza
mediante el desarrollo sostenible para el año 2030. Cuando se aprobó dicha agenda en septiembre
de 2015 (Declaración de Incheon aprobada en el Foro Mundial sobre la Educación en Korea, mayo
de 2015) la comunidad internacional reconoció que la educación es fundamental para el éxito de
los 17 objetivos recogidos allí. Las ambiciones en el ámbito de la educación se plasman de manera
esencial en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, que pretende “Garantizar una educación
inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para
todos”. La finalidad de la inclusión es más amplia que la de la integración: mientras que la
aspiración de esta última es asegurar el derecho de las personas con discapacidad a educarse en
las escuelas de nivel (Inicial, primario, secundario), la inclusión aspira a hacer efectivo para toda la
población el derecho a una educación de calidad, preocupándose especialmente de aquellos que,
por diferentes causas, están excluidos o en riesgo de ser marginados. Se destaca que en el artículo
42 de la Ley de Educación Nacional (Ley N° 26.206) se establece que: “La Educación Especial es la
‘modalidad’ del sistema educativo destinada a asegurar el derecho a la educación de las personas
con discapacidades, temporales o permanentes, en todos los niveles y modalidades del Sistema
Educativo, afirmando que la Educación Especial se rige por el principio de inclusión educativa, de
acuerdo con el inciso n) del artículo 11 de esta Ley. La Educación Especial brinda atención
educativa en todas aquellas problemáticas específicas que no puedan ser abordadas por la
educación común, así, El Ministerio de Educación y Deportes, en acuerdo con el Consejo Federal
de Educación, garantizará por intermedio de diversas estrategias, la inclusión de los/as estudiantes
con discapacidades en todos los niveles y modalidades según las posibilidades de cada persona”.
Resolución CFE N° 311/16. De esta manera, la educación inclusiva, está relacionada con la
presencia, la participación y los logros de todos los alumnos, con especial énfasis en aquellos que,
por diferentes razones, están excluidos o en riesgo de estarlo. La presencia se refiere al acceso y la
permanencia en la escuela. La participación significa que el currículo y las actividades educativas
contemplen las necesidades de todos los estudiantes y se considere su opinión en las decisiones
que afectan sus vidas y el funcionamiento de la escuela. Los logros hacen referencia a la necesidad
de que todos los estudiantes adquieran, en la medida de sus posibilidades, los aprendizajes
establecidos en el currículo escolar, necesarios para su desarrollo personal y socialización. La
Resolución CFE N° 311/16 expresa claramente que “Las escuelas tienen prohibido rechazar la
inscripción o reinscripción de un/a estudiante por motivos de discapacidad. El rechazo por motivo
de discapacidad, de forma directa o indirecta, será considerado un acto de discriminación”. Tal
afirmación intenta garantizar el derecho intrínseco a las trayectorias escolares de los estudiantes,
independientemente de su situación. La verdadera inclusión va más allá del acceso, implica el
máximo aprendizaje y desarrollo de las potencialidades de cada persona.