La historia de las cúspides de Carabelli
La cúspide o tubérculo de Carabelli fue descrita por primera vez en 1842 por Georg
von Carabelli (odontólogo de la corte del emperador de Austria Francisco José i)
como un tubérculo anómalo, presente en la cúspide mesiopalatina de los primeros
molares superiores temporales y permanentes, asociado inicialmente a sífilis
congénita. Con menor frecuencia también puede observarse en los segundos
molares superiores permanentes. En 1902, Black asoció la variabilidad de su
expresión a los mecanismos de herencia mendeliana, en los que las expresiones
cuspideas ocurren cuando en ambos padres se encuentra presente, mientras que
las expresiones fosomorfas sólo cuando uno de los padres la tiene presente. En
1944, ante la gran variabilidad de la expresión morfológica, Dietz definió cuatro
categorías que agrupan las expresiones fosa, cresta, lóbulo (o tubérculo) y cúspide;
sin embargo, dada la baja frecuencia, las denominó anomalías de Carabelli. En
1951, Kraus sugirió que la cúspide de Carabelli era heredable por vía materna,
siendo su expresión positiva (crestas y cúspides de tamaño variable) en individuos
homocigotos, y negativa (fosas, fisuras y surcos) en individuos heterocigotos; sin
embargo, aunque mantiene el término anomalía cuando se expresa en individuos
cuyo origen no es caucasoide como es el caso de las poblaciones asiáticas
mongoloide, plantea la posibilidad de emplear la expresión cuspídea de la cúspide
de Carabelli, como un rasgo discriminatorio del patrón étnico de un individuo o de
una población. En 1956, Dahlberg incluye la cúspide de Carabelli en los análisis
poblacionales a partir de la morfología dental y desarrolla la placa de referencia en
el Zollar Laboratory of Dental Anthropology de la Universidad de Chicago, la cual fue
posteriormente incorporada en el sistema universal de observación y análisis de la
morfología dental denominado Arizona State University Dental Anthropology System
(asudas). Dicha placa asudas define la cúspide de Carabelli como un rasgo RMDC,
el cual corresponde a una cúspide paramolar que no hace parte de la tabla oclusal
funcional y varía desde una fosa o surco, hasta una cúspide de ápice libre sobre la
superficie palatina de la cúspide mesiopalatina de los segundos molares superiores
temporales, así como de los primeros y segundos molares superiores permanentes.
A fin de llevar a cabo su estudio, propone ocho categorías o grados de expresión
para los molares superiores, en los que las expresiones cero y uno consideran el
protostilido ausente, y las expresiones de dos a siete lo consideran presente. Como
todas las cúspides paramolares, la cúspide de Carabelli se originó en la unión
amelodentinaria del cíngulo palatino de la cúspide mesiopalatina, durante el proceso
de morfogénesis dental de los prehomínidos y homínidos del Plio-Pleistoceno.
Posteriormente, se separó de la cúspide mesiopalatina para constituir una quinta
cúspide con un centro de crecimiento (nudo de esmalte) propio, que le permitió
expresarse con cierta frecuencia (ausencia/presencia) y variabilidad morfológica
(fosa, fisura, surco, cresta, tubérculo y cúspides de diferente tamaño), en diferentes
poblaciones humanas pasadas y presentes.
Desde entonces, las cúspides de Carabelli han sido objeto de estudio e interés tanto
en la odontología como en la antropología dental. Se han realizado investigaciones
para comprender mejor su variabilidad entre diferentes poblaciones y su posible
relevancia en aspectos funcionales y evolutivos de la dentición humana. Estas
protuberancias eran distintas de otras características dentales y merecían una
atención especial debido a su presencia consistente en una proporción significativa
de la población. El descubrimiento de las cúspides de Carabellipor Giuseppe
Carabelli marcó un hito importante en la comprensión de la anatomía dental y
continúa siendo un tema relevante en la investigación odontológica hasta la
actualidad.
Características de las cúspide de carabelli
Los PMSP (Primeros Molares Superiores Permanentes), se hacen presentes en la
cavidad bucal en condiciones normales, a los 6 años de edad aproximadamente.
Como toda pieza dentaria, posee en su configuración externa, elementos
arquitectónicos que le otorgan características propias, lo que permite diferenciarlas
de las demás piezas dentarias. Presentan una cara oclusal de forma romboidal, en
cuya superficie predomina el diámetro vestíbulo palatino, con cuatro cúspides, en
orden decreciente, la de mayor tamaño es la Mesiopalatina, le siguen la
Mesiovestibular, Distovestibular y Distopalatina. En la cara Oclusal se observan dos
fosas principales y dos secundarias.1 La fosa principal central es de forma
triangular, de ella parten dos surcos principales, uno de ellos toma una dirección
hacia Vestibular y el otro hacia Mesial, formando entre ellos un leve ángulo obtuso
que delimita la cúspide Mesiovestibular. El segundo surco termina en una fosa
secundaria de la que parten surcos secundarios para delimitar el reborde marginal
mesial. Hacia distal y palatino existe otra fosa principal, denominada fosa principal
distal, de la que parten dos surcos principales, uno hacia palatino que se continua
hacia la cara palatina y otro hacia distal, que termina en una fosa secundaria, de la
que parten surcos secundarios que delimitan el reborde marginal distal. Entre el
surco palatino y el distal se ubica la cúspide más pequeña. La cúspide de mayor
tamaño se encuentra unida a la cúspide distovestibular por una estructura de tejido,
llamada Apófisis Oblicua o Cresta Oblicua. Las cúspides Vestibulares son agudas y
las Palatinas redondeadas. En cuanto a su configuración interna presenta cuatro
cuernos pulpares y una cámara pulpar de forma trapezoidal a cuadrangular.2 En el
PMSP, a menudo se observa la presencia de una estructura anatómica, denominada
Tubérculo de Carabelli, única y característica, que permite diferenciar a esta pieza
dentaria de las demás de su grupo. Éste RMDC (Rasgo Morfológico Dental
Coronario), es un tubérculo localizado entre sus caras mesial y palatina,
equidistante de oclusal y cervical, denominado de Carabelli . Algunas características
importantes de la cúspide de Carabelli:
1. Ubicación Anatómica: La cúspide de Carabelli se encuentra en la cara lingual
(o interna) de los molares superiores, típicamente en el primer molar
permanente. Se localiza cerca del punto de contacto con el segundo molar y
está ubicada en la parte mesial de la superficie lingual.
2. Forma y Morfología: La forma y morfología de la cúspide de Carabelli pueden
variar significativamente entre individuos. En algunos casos, puede aparecer
como una protuberancia redondeada o cónica en la superficie lingual del
primer molar superior, mientras que en otros, puede ser más plana o tener
una forma más compleja. En general, se describe como una elevación
adicional en la cara lingual del diente.
3. Tamaño y Variabilidad: La cúspide de Carabelli puede variar en tamaño y
prominencia. En algunos individuos, puede ser pequeña y apenas
perceptible, mientras que en otros puede ser más grande y prominente. La
presencia de esta característica también puede variar entre individuos y
poblaciones, con algunas poblaciones mostrando una mayor prevalencia que
otras. Se ha observado que la cúspide de Carabelli está presente en
aproximadamente el 75% de los primeros molares superiores.
4. Desarrollo y Origen: La cúspide de Carabelli se desarrolla durante el proceso
de formación del diente en la etapa de desarrollo dental. Su presencia está
influenciada por factores genéticos y puede heredarse de generación en
generación. Aunque su función no está completamente comprendida, se cree
que está relacionada con el desarrollo y la morfología dental.
5. Significado Clínico y Forense: Aunque la cúspide de Carabelli no cumple una
función masticatoria específica, su presencia es de interés en la odontología
clínica, especialmente en ortodoncia y restauraciones dentales. Además, en
el campo de la odontología forense y la antropología dental, la presencia y la
morfología de la cúspide de Carabelli pueden ser útiles para la identificación
de restos humanos y el estudio de poblaciones humanas.
Distribución geográfica de las cúspide de Carabelli
La cúspide de Carabelli, un pequeño montículo dental ubicado en la cara lingual de
los molares superiores. Su presencia, aunque común, no es universal, y su
distribución geográfica presenta una fascinante variabilidad.
Algunos factores que influyen en la distribución de la cúspide son el factor genético,
Se ha demostrado que la presencia de la cúspide de Carabelli tiene un componente
hereditario, con múltiples genes que intervienen en su desarrollo. La evolución se
considera un rasgo dental vestigial, más común en nuestros ancestros primates. Su
distribución actual podría reflejar patrones evolutivos y migraciones humanas y los
factores ambientales como la dieta y la nutrición durante el desarrollo dental
podrían tener un impacto leve en su presencia o ausencia.
La frecuencia de la cúspide de Carabelli varía considerablemente entre diferentes
poblaciones del mundo sin embargo este presenta una mayor frecuencia en las
regiones continentales de Europa y Asia. Si bien la cúspide de Carabelli se
encuentra en todo el mundo, su presencia es más común en algunas regiones que
en otras. En Europa central y occidental, por ejemplo, se presenta en alrededor del
75-85% de los primeros molares superiores, mientras que en Asia oriental, países
como China y Japón también muestran prevalencias altas, alrededor del 70-80%.
Cuenta con una prevalencia media en América. En América, la historia es un poco
más compleja. Norteamérica y Sudamérica mantienen una prevalencia media, con
frecuencias entre el 60% y 70%. Sin embargo, al cruzar hacia Mesoamérica y
algunas partes del Caribe, la presencia de la cúspide de Carabelli disminuye,
llegando a valores cercanos al 50%.
En África y las islas del Pacífico los datos disponibles sobre la prevalencia en África
son limitados, pero sugieren que la cúspide de Carabelli podría ser menos común en
algunas poblaciones africanas, con frecuencias alrededor del 40-50%. Por otro lado,
las islas del Pacífico albergan las frecuencias más bajas, con valores que oscilan
entre el 35% y el 45%.
Detrás de la distribución geográfica de la cúspide de Carabelli se esconden factores
de genética que juegan un papel crucial, con múltiples genes que intervienen en su
desarrollo. La evolución también marca su pauta, ya que la cúspide de Carabelli se
considera un rasgo dental vestigial, más común en nuestros ancestros primates.
No podemos olvidar la influencia del ambiente. Algunos estudios sugieren que
factores como la dieta y la nutrición durante el desarrollo dental podrían tener un
impacto sutil en la presencia o ausencia de la cúspide de Carabelli.
La cúspide de Carabelli, más que un simple montículo dental, es un testimonio de
nuestra historia evolutiva y la influencia del entorno en nuestra biología. Su
distribución geográfica, aún por desentrañar por completo, nos invita a seguir
explorando los misterios que esconde nuestra sonrisa.
Adicional a esto, en un estudio realizado sobre el origen y la expresión de la cúspide
de carabelli en diferentes grupos étnicos del suroccidente colombiano en Pontificia
Universidad Javeriana en el 2017, mediante 101 individuos reconocidos como un
grupo de mestizos caucasoides(59 femeninos y 42 masculinos), se demostró que se
pudo observar que este rasgo morfológico dental se considera ausente en los
grupos étnicos tenidos en cuenta a excepción de la población afrocolombiana de
Tumaco. Fue posible evidenciar que los indígenas Nasa cuentan con altas
expresiones fosomorfas y mínimas expresiones cuspideas, mientras que los
mestizos caucasoides y los afrocolombianos cuentan con frecuencias relativamente
altas de expresiones cuspideas.
La matriz de distancias evidencia que existe una tendencia de las poblaciones del
suroccidente colombiano de asociarse de acuerdo al nivel de mestizaje y al origen e
influencia mongoloide, caucasoide y negroide.
La presencia de la cúspide de Carabelli varía ampliamente entre diferentes
poblaciones, alcanzando hasta un 90% en algunos grupos indígenas colombianos
como los Chimilas, pero siendo mucho menor en otras poblaciones como los
japoneses, con un 6.5%. En mestizos colombianos, la prevalencia es del 28%,
mientras que en estudiantes secundarios de Arabia Saudita es del 41.7%. Por lo
general, se encuentra con mayor frecuencia en los primeros molares superiores
permanentes y temporales, y menos en los segundos molares superiores
permanentes. La prevalencia del tubérculo de Carabelli en poblaciones infantiles es
del 34%. Además, es más común en mujeres y puede tener diversas implicaciones
en la odontología, por lo que la etiología de la cúspide de Carabelli no está
claramente establecida y puede estar relacionada con el origen étnico de la familia.
Grados de desarrollo
Entre 1879 y 1888, se propuso un modelo para explicar los posibles mecanismos
evolutivos que contribuyeron con el origen, la forma y la posición de las cúspides de
los dientes molares de los mamíferos. Dicho modelo es reconocido en la actualidad
como la teoría tritubercular de Cope-Osborn y ha sido corroborada mediante
estudios de embriología comparada (biología del desarrollo), de genética (teoría de
los campos morfogenéticos), y de biología molecular (relaciones
epitelio-mesenquimales). En síntesis, la teoría tritubercular explica la evolución
filogenética de las cúspides de los molares a partir de cuatro etapas o estadios de
desarrollo: 1) una primera etapa o haplodonte con numerosos dientes cónicos de
una cúspide (protocono); 2) una segunda etapa o triconodonte con dientes
posteriores de tres cúspides alineadas en sentido antero-posterior (protocono,
paracono y metacono); 3) una tercera etapa o tritubercular con las mismas tres
cúspides, conectadas entre sí por puentes de esmalte conformando un trígono, y 4)
una cuarta etapa o cuadritubercular, en la que cuatro cúspides se organizan
conformando un polígono irregular (protocono, paracono, metacono e hipocono).
Asimismo, en estas cuatro cúspides principales, se pueden presentar cúspides
accesorias reconocidas como paraestilos, tubérculos o cúspides paramolares. Para
el caso de los molares superiores, el protostilo o cúspide de Carabelli ha sido la más
estudiada en el contexto odontologico y antropológico.
Graduación ASUDAS de la cúspide de Carabelli.
A. Grado 0 ausente
B. Grado 1 surco presente
C. Grado 2 fosa presente
D. Grado 3 pequeña depresión en
forma de y
E. Grado 4 gran depresión en forma
de y
F. Grado 5 cúspide pequeña
G. Grado 6 cúspide mediana
H. Grado 7 cúspide grande de vértice libre. La gradación es 0-7, y la expresión
dicotomía ausencia/presencia es 0-1/2-7
Incidencia de la cúspide de carabelli en la población panameña:
Este rasgo se caracteriza por un surco en la corona de los molares superiores y
tiene su máxima frecuencia en el norte de Europa y una incidencia más moderada
en los grupos meridionales del Cáucaso y de Asia Central. Zoubov en 1998 observó
que entre los grupos indígenas de Perú la frecuencia es muy baja, alcanzando una
frecuencia del 7%, mientras que en los grupos mestizo se llega a un 23%. Además,
evidencia que, a pesar de que para el grupo negroide la información es
estadísticamente insuficiente, la distribución de muchos rasgos dentales de este
grupo, incluyendo la cúspide de Carabelli, muestran una semejanza con el complejo
caucasoide.
En un estudio realizado en 2014 se evaluó la prevalencia de la cúspide de Carabelli
en 300 niños de 6 a 12 años de edad en la ciudad de Panamá. Se encontró una
prevalencia general del 72.3%, con una distribución por sexo similar (73.7% en
hombres y 70.7% en mujeres). La forma más común de la cúspide fue la simple
(52.7%), seguida de la doble (27.7%) y la rudimentaria (19.6%). La posición más
frecuente fue la mesial (61.3%), seguida de la mesiodistal (28.7%) y la central
(10%).
También en un estudio de 2018 se investigó las características morfológicas de la
cúspide de Carabelli en 100 estudiantes de odontología de la Universidad de
Panamá. Se encontró una prevalencia del 68%, con una distribución por sexo
similar (66% en hombres y 70% en mujeres). La forma más común fue la cúspide
simple (48%), seguida de la doble (32%) y la rudimentaria (20%). La posición más
frecuente fue la mesial (56%), seguida de la mesiodistal (32%) y la central (12%).
Estudios realizados en Panamá han reportado una prevalencia de la cúspide de
Carabelli que varía entre el 60% y el 80%, similar a lo observado en otras
poblaciones latinoamericanas. Esta prevalencia es ligeramente inferior a la
encontrada en poblaciones europeas y asiáticas, donde puede alcanzar hasta el
90%.
bibliografía:
Cúspide de Carabelli - Wikipedia, la enciclopedia libre
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wiki/Cusp_of_Carabelli
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carabelli#:~:text=Un%20tub%C3%A9rculo%20de%20Carabelli%20
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belli_in_Primary_Second_Molar_Series_of_three_Cases/fulltext/5b89908692851c1e
123f8e73/Occurrence-of-Cusp-of-Carabelli-in-Primary-Second-Molar-Series-of-three
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