Raciones Balanceadas para Vacas Lecheras
Raciones Balanceadas para Vacas Lecheras
La mayoría de los alimentos que las vacas ingieren son típicamente forrajes, gramínea o
leguminosa. Cuando las vacas reciben forrajes solamente, ellas no pueden ingerir lo
suficiente para obtener la energía, proteína y minerales necesarios para producir grandes
cantidades de leche. Así, normalmente es necesario incluir una fuente más concentrada de
energía, proteína y minerales en las dietas de las vacas lecheras.
A veces el ganadero tiene un control completo sobre los tipos y las proporciones de los varios
alimentos que constituyen la ración. Este es el caso cuando las vacas están bajo techo en un
sistema de confinamiento. Sin embargo, balancear la ración es a veces más difícil.
Típicamente, las vacas que pastorean pueden escoger no solamente la cantidad de pasto que
comen, sino también su composición. Las vacas pueden seleccionar varias partes de la
planta y rechazar otras.
Cuando una ración no está balanceada, hay un exceso o una deficiencia de algunos
nutrientes en la ración. Algunos desequilibrios o desequilibrios tienen consecuencias drásticas
y si no se corrigen, pueden llevar rápidamente a la muerte del animal (por ejemplo, un
desequilibrio de calcio alrededor del parto puede llevar a la fiebre de leche y la muerte del
animal si no se lo trata inmediatamente). Algunos síntomas claros pueden ayudar a
identificar desequilibrios (vea "Vitaminas y Minerales" en el Capítulo 2). Sin embargo, otros
desequilibrios son difíciles de identificar porque resultan simplemente de algún grado de
pérdida de rendimiento. Las vacas no rinden tanto como permitiría su potencial cuando hay
algún desequilibrio en la ración (Cuadro 5.1).
Los desequilibrios tienden a afectar más a aquellos animales que tienen un potencial
genético alto. No todos los desequilibrios de alimentos son nutricionalmente devastadores,
pero cada desequilibrio nutricional es económicamente inaceptable, porque produce una
pérdida de producción y una pérdida de nutrientes que se pudieron haber utilizados más
eficazmente.
Los alimentos contienen los nutrientes que la vaca necesita. Balancear la ración consiste en
encontrar la combinación correcta de alimentos que permita ofrecer la cantidad, la
proporción y los nutrientes que la vaca necesita para mantenerse, crecer y producir leche,
para crecer si es una novilla de primer parto y para suministrar nutrientes al feto si está
preñada (Figura 5.2).
Alimentar las vacas lecheras para la producción eficiente implica ofrecer nutrientes en las
cantidades y proporciones apropiadas. Una ración será eficazmente utilizada por la vaca
cuando:
Agua;
Energía;
o Carbohidratos fibrosos en la forma de partículas largas que estimulan la
rumia;
o Carbohidratos no fibrosos que obtienen la concentración requerida de energía
en la dieta;
Proteína;
o Proteína degradable en el rumen;
o Proteína no degradable en el rumen;
Ácidos grasos esenciales;
Minerales;
o Macro minerales;
o Micro minerales;
Vitaminas.
2) La cantidad de materia seca en la ración tiene que estar presente dentro del volumen de
alimentos que la vaca puede ingerir cada día.
Para poder balancear una ración y alimentar la vaca lactante correctamente, es importante
saber los factores que afectan la cantidad de nutrientes requerida por la vaca. A continuación
indicamos los más importantes:
1. Peso corporal;
2. Producción de leche;
3. Composición de la leche (% de grasa);
4. Etapa de lactancia;
5. Número de lactancias (típicamente las novillas del primer parto de 24 a 26 meses de
edad, todavía tienen un requisito para el crecimiento corporal).
No hay siempre una báscula disponible en la finca, y aunque se necesita saber el peso
corporal para balancear la ración, a veces es difícil obtenerlo. Sin embargo, muchas veces las
vacas que son desechadas y vendidas en el mercado las pesan el comerciante. Así,
manteniendo los registros de los pesos de aquellas vacas es un buen método de saber el
peso corporal de las vacas en el hato. También se puede estimar el peso corporal de las
vacas midiendo la circunferencia al nivel del corazón. Una cinta no-elástica es necesaria y
debe ubicarse inmediatamente detrás de las patas o piernas delanteras y detrás de las
escápulas de la vaca (Figura 5.3). Apriete la cinta y registre la medida. El Cuadro 5.1 da el
peso corporal de vacas de una variedad de circunferencias al nivel del corazón.
¿Qué se debe saber de los alimentos?
1. Etapa de madurez;
2. Forma física: fibras largas o cortas (Ejemplo: el heno en comparación con el ensilaje
picado);
3. El tiempo de almacenamiento.
Libertad de contaminación;
Uniformidad;
Tiempo en almacenamiento.
4) Grado de procesamiento:
Calefacción;
Forma física (pelets, harina, etc.).
Cuadro 5.1: Estimación de peso de vacas lactantes en base de la medida de su
circunferencia al corazón
pulgadas
(cm) pulgadas (kg) (cm) (kg)
201 79 625
Además, hay más significado en una ración que simplemente balancea los nutrientes
diferentes para cumplir con las necesidades de la vaca. En continuación véase la lista de
criterios que pueden ayudar a determinar si una relación balanceada va a ser utilizada
eficazmente por la vaca:
1. Palatabilidad.
2. Frecuencia de alimentación.
3. Método de alimentación (ración mezclada total; alimentación con concentrado
computarizado, agregado encima del concentrado)
4. Si la alimentación es individual o en grupo.
5. La frecuencia de limpiar el comedero.
Los carbohidratos voluminosos y fibrosos son bajos en energía, pero se requieren para
mantener la rumia, la producción de saliva y el pH del rumen para la actividad bacteriana
normal. Los carbohidratos no fibrosos también son nutrientes importantes porque son
fuentes importantes de energía. Así, una buena ración debe contener ambos. Sin embargo,
la proporción ideal de cada tipo de carbohidrato va a cambiar según el nivel de producción.
Con un aumento en la producción lechera, la vaca necesita más energía y así, más
concentrados en la ración.
Las fuentes de energía y de proteína son críticas en la formulación de una buena
ración.
El agua es el nutriente que la vaca requiere en las cantidades más grandes (Cuadro 5.2). El
agua es sumamente importante para mantener la producción de leche. La producción de
leche se reducirá el mismo día que falte el agua. Muchas veces, el agua se considera aparte
de los otros nutrientes (Figura 5.2). Los alimentos contienen cantidades variables de agua
(humedad). Una gramínea parada puede contener de 80 hasta 85% humedad (y así
contener sólo 15 a 20% materia seca) pero por otro lado, el contenido de humedad de la
mayoría de los concentrados es aproximadamente 10% (90% materia seca).
El Cuadro 5.2 presenta el consumo de agua cuando las vacas se alimentan de una ración que
consiste en 60% ensilaje de maíz y 40% concentrados.
Por lo general una vaca lactante tomará de 3.5 a 5.5 kg de agua/kg MS ingerida. Por
ejemplo, una vaca que produce 10 kg de leche y come 12 kg de materia seca consumirá 12 x
4.5 = 54 kg de agua por día.
Cantidades de nutrientes requeridas para mantenimiento y producción de leche
El Cuadro 5.3 presenta la cantidad de energía neta de lactancia, proteína, calcio, fósforo y
vitaminas A y D requeridas por las vacas de varios pesos corporales para mantenerlas o para
sostener mantenimiento más de los dos últimos meses de gestación (vacas secas preñadas).
El requisito para el mantenimiento consiste en los nutrientes necesarios para mantener las
funciones vitales de la vaca, tales como la función del corazón, la respiración y la
temperatura corporal. Al nivel de mantenimiento la vaca no produce leche y no necesita
nutrientes para la reproducción (para sostener un feto creciente) y no pierde ni sube de su
peso; la vaca solamente está comiendo para mantener sus funciones vitales.
Al comienzo de la lactancia, las vacas típicamente pierden peso y movilizan los tejidos
grasosos como fuente de energía. La pérdida de peso corporal puede ser entre 0.250 y 0.750
kg por día. Por cada kilo de peso corporal que se pierde, se hace disponible a la vaca 4.9
Megacaloría de energía neta de lactancia (Mcal ENL ver Capítulo 3). También para cada kilo
de peso corporal perdido hay una liberación de 0.320 kg de proteína cruda derivada de la
movilización de músculos. Así, los requisitos para la energía y proteína en la dieta de una
vaca en la primera parte de lactancia son iguales a los requisitos totales menos la cantidad
de energía y proteína suministrada por la pérdida de peso corporal (explicando las señales
negativas en el Cuadro 5.3). Más tarde en la lactancia, las vacas reconstruyen las reservas
corporales que han perdido en la primera parte de la lactancia. La dieta tiene que suministrar
energía y proteína, requeridas para este aumento de peso corporal. Cada kg de peso
corporal que se aumenta requiere 5.12 Mcal ENL y 320 gr de proteína cruda (Cuadro 5.3).
Por cada kg de materia seca ingerida la vaca consumirá aproximadamente 4 kg de
agua.
El Cuadro 5.4 presenta los requisitos diarios de nutrientes de una vaca de 600 kg que
produce 10 kg de leche. La mayor parte de la energía en la ración proviene de carbohidratos,
pero alguna energía también puede proceder de proteína, lípidos y otras sustancias
orgánicas. El requisito de energía es difícil de entender porque las Megacaloría de energía
neta de lactancia no forman una unidad común. Sin embargo, los 17.1 Mcal ENL (Cuadro
5.4) necesarios cada día contienen aproximadamente la misma energía que se quema en
una bombilla de luz cuando se utiliza continuamente durante 11 días. Con un forraje que
contiene 1.42 Mcal ENL/kg MS, la vaca debe ingerir 12 kg de este forraje para rellenar sus
requisitos de energía. Doce kg de materia seca es la cantidad máxima de materia seca que
una vaca que produce 10 kg de leche puede consumir. Así, la mayor parte de la materia seca
que la vaca come se necesita para suministrar la energía requerida.
Cuadro 5.4: Cantidad de nutrientes requerida por una vaca de 600 kg que produce 10 kg de
leche*
Agua 55,000.000
Proteína 1,500.000
MACRO MINERALES
Una vaca que produce 40 kg de leche necesita aproximadamente 3.8 veces más energía que
la que está en mantenimiento. Sin embargo, la capacidad de la vaca de comer más materia
seca aumenta solamente por un factor de 2.9. Así, la cantidad de energía requerida por la
vaca aumenta más rápidamente que la cantidad de materia seca que ella puede comer. Esto
implica que es necesario utilizar fuentes de energía más concentradas en la dieta cuando se
produce más leche. Ya que la mayoría de concentrados contienen más energía por kg de
materia seca que los forrajes, se necesitan más concentrados en la dieta cuando la
producción de leche aumenta.
Mantenimiento
y producción y
NUTRIENTE Multiplicador *
leche
producida
0 kg 40 kg
MACROMINERALES, g/d
MICROMINERALES, g/d
A 42 92 2.2
D 17 23 1.4
E -- -- --
Con la excepción del agua, las cantidades de nutrientes que se requieren cada día tienen que
venir de la materia seca que la vaca ingiere cada día. Así, cuando se balancea una ración, es
importante saber cuánta materia seca la vaca va a comer. Los tres factores más importantes
que determinan cuánto comerá la vaca cada día son:
Los primeros dos factores determinan la cantidad de energía requerida en la dieta. El tercer
factor determina la cantidad de energía disponible en la dieta. Evidentemente, mientras más
come la vaca más alta la ingestión de energía. Sin embargo, mientras la vaca come, el
rumen retiene la comida fibrosa y llega a su capacidad. No importa la cantidad de energía
que se ingiere cuando el rumen de una vaca está físicamente lleno, la vaca dejará de comer.
Así, si la dieta contiene mucha fibra, la vaca puede dejar de comer antes de que haya
obtenido la cantidad de energía requerida. Es decir, cuando comparamos la ingestión de una
ración rica en forraje a la de una ración rica en concentrados, la vaca come más de la
primera, tratando de ingerir la cantidad de energía requerida.
El Cuadro 5.6 presenta una predicción de la ingestión de materia seca por vacas de 400
hasta 800 kg. Nótese que las vacas secas preñadas comen una cantidad de materia seca
equivalente a una vaca lactante que produce 5 kg de leche (por ejemplo una vaca de 800 kg
come 12.5 kg de materia seca que también es la cantidad anticipada de materia seca que
come cuando ella produce 5 kg de leche por día).
Este valor es la concentración de proteína cruda en la ración recomendada por las vacas
secas preñadas (Cuadro 5.11). Las concentraciones de proteína recomendadas en las
raciones para vacas lecheras varían entre 12% para las vacas secas preñadas a 19% para
las vacas en la primera parte de la lactancia.
Cuadro 5.6: Ingestión diaria de materia seca por vacas lecheras (calculado del NRC, 1989)
1 Rendimiento de leche: Se asume que vacas de 400, 500, 600, 700 y 800 kg producen
leche de 5.0, 4.5, 4.0, 3.5 y 3.5% de grasa, respectivamente. También se asume que las
vacas aumentan su peso corporal por 0.055% cada día. En otras palabras vacas de 400,
500, 600, 700 y 800 kg aumentan 220, 275, 330, 285 y 440 gr de peso corporal cada día
respectivamente.
La Figura 5.4 demuestra el aumento en la ingestión de materia seca (Cuadro 5.6) y energía
(Cuadro 5.3) con el incremento de producción lechera. Aunque ambos parámetros aumentan
con el aumento de la producción, está claro que los requisitos de energía se aumenten más
rápidamente que los requisitos para materia seca. Como resultado, se necesita aumentar la
densidad de energía en la ración de 1.4 hasta 1.72 Mcal de ENL/kg MS cuando la producción
de leche aumenta de 10 a 42 kg al día.
Los niveles indicados son típicamente las concentraciones mínimas en las dietas necesarias
para mantener un alto nivel de producción de leche. Por lo general, el nivel máximo tolerable
no está bien definido pero es bastante alto. Así, se puede sobrepasar la recomendación
mínima sin inducir efectos negativos. En la práctica, una premezcla de minerales trazas se
puede incluir en un nivel de 0.25% de la ración de materia seca.
ASPECTOS PRACTICOS
Balancear las raciones consiste en contestar las siguientes tres preguntas:
Primera pregunta:
¿Cuáles son las cantidades de forraje y concentrado para alimentar y permitir que la vaca
ingiera la cantidad de energía requerida?
Respuesta:
Calidad de forraje;
Necesidades de energía de la vaca.
Típicamente las cantidades de concentrados en la ración aumentan con la producción de
leche. Una vaca seca debe comer una ración de 90 a 100% de forraje (0.a 10% de
concentrado), pero una vaca de alta producción en lactancia inicial necesita una ración que
contiene no menos de 40 a 45% de forraje (55 a 60% de concentrados máximo).
Segunda pregunta:
Respuesta:
Tercera pregunta:
¿Qué tipo de suplemento de mineral se debe utilizar y cuanto hay que ofrecer?
Respuesta:
La sal (NaCl) es el único mineral que se debería ofrecer al libre acceso. La cantidad de otros
minerales en la ración se tiene que ajustar. Típicamente los minerales trazas y las vitaminas
sólo deben representar de 0.1 a 0.25% de la ración a base de materia seca (o de 0.2 a 0.5%
del concentrado). Sin embargo, la cantidad de minerales en la mezcla de concentrados
depende de los siguientes factores:
Cómo se ha indicado, una ración típicamente se formula a base de la materia seca. Antes de
balancear una ración, se debe considerar:
1. La cantidad de alimento disponible.
2. La composición de los alimentos
3. Los requisitos de los animales para los cuales se formula la ración.
4. El método por el cual se va a ofrecer la ración.
Las raciones para animales lecheros se pueden balancear, calculando la cantidad de mezcla
de concentrados que se necesita para llenar los requisitos de energía, proteína, calcio y
fósforo, y que no se encuentran en el forraje. La cantidad de forrajes en la ración debe ser la
más alta posible porque típicamente el forraje producido en la misma finca es el alimento
más barato de la ración.
No es posible balancear una ración para cada vaca individual en el hato. Tampoco es
recomendable balancear sola una ración para todas las vacas en el hato. Sin embargo las
raciones se deben balancear para cada grupo de vacas a base de su producción para evitar la
subestimación de las necesidades de las vacas más productoras y sobrealimentación de las
vacas de baja producción.
Paso 9: Convertir la ración de una base de materia seca a una base de alimento fresco.
Paso 10: Revisar las cantidades de materia seca total para ver si la cantidad es aceptable a
la vaca y para determinar la cantidad de agua requerida.
"Los forrajes producidos en la misma finca son típicamente los alimentos mas baratos
disponibles para formular una ración balanceada."
Vamos a asumir que necesitamos balancear una ración lechera para un grupo de vacas. Los
alimentos disponibles para balancear la ración se presentan en el Cuadro 5.7. Las vacas
están en el período intermedio de lactancia con los siguientes promedios:
Cuadro 5.7: Composición de los alimentos utilizados en el ejemplo de cómo balancear una
ración
Bromo,
85 1.33 10.0 0.30 0.35
pasto
Granos
21 1.50 25.4 0.33 0.55
cerveceros
Harina de
91 1.79 38.3 0.43 0.89
linaza
PASO 1:
1. Peso corporal;
2. Edad (número de partos);
3. Producción de leche (etapa de lactancia);
4. Porcentaje de grasa en la leche;
5. Etapa de gestación (días preñada).
Sin embargo, para determinar los requisitos de nutrientes para un grupo de vacas, estos
factores se pueden agrupar en dos categorías grandes:
1. Mantenimiento
2. Producción de leche
Ajustes
Cuando una novilla pare la primera vez, a las 24 a 26 meses de edad, todavía tiene un
requisito para el crecimiento de su cuerpo, hasta que logre una madurez completa.
Típicamente, este requisito adicional se reconoce aumentando los requisitos de
mantenimiento para todos los nutrientes excepto vitamina A y D, por 20% en la primera
lactancia y 10% en la segunda lactancia.
Los requisitos nutricionales para la gestación no son significativos excepto en los últimos dos
meses, cuando las vacas están típicamente secas. Así, los requisitos para la preñez se
incluyen en el requisito de mantenimiento.
Cuando las vacas están en sus primeras 8 a 10 semanas de lactancia tienden a perder peso
(aproximadamente 250g por día). La movilización de reservas corporales provee alguna
energía y proteína para la producción de leche. Así, en la lactancia inicial aproximadamente
1.01 Mcal de ENL y 145 g de proteína se movilizan cada día y no son requeridas en la dieta.
Sin embargo, estas reservas corporales tienen que se remplazarse más tarde en la lactancia.
Así, la energía y proteína movilizadas en la primera parte de la lactancia tienen que
"reembolsarse" en la ración. Según el Cuadro 5.3 (p 79), el procedimiento para determinar
los requisitos son los siguientes:
PASO 2:
A las vacas lecheras se les debe ofrecer todo el forraje que puedan consumir. Sin embargo,
se limita la cantidad de forraje que las vacas lecheras pueden ingerir. Normalmente, el
consumo máximo de forraje de alta calidad a base de materia seca será 2.5% del peso
corporal, cuando no tienen acceso a un concentrado. Por ejemplo, una vaca de 600 kg puede
comer un máximo de 600 por 2.5 /100 = 15 kg de forraje a base de materia seca. Una
ingestión un poco más baja puede ocurrir con forrajes de menor calidad. Un hato, como
promedio, consumirá hasta 1.8% del peso corporal como forraje en materia seca cuando se
les da suficientes concentrados para rellenar los requisitos. Cuando el hato se divide por
grupo de producción, el grupo de vacas de alta producción probablemente consumirá
aproximadamente 1.6% de su peso corporal como forraje en materia seca y las vacas de
baja producción consumirán aproximadamente 2% de su peso corporal. Las vacas de alta
producción deben comer menos forrajes que las vacas de baja producción porque necesitan
más concentrados en la dieta para cumplir con los requisitos de energía y proteína. Esto
implica que las vacas de 600 kg en un grupo de alta producción consumirán 9.6 kg de forraje
a base de materia seca, mientras que los de producción menor consumirán como promedio
de 12 kg de forraje a base de materia seca.
PASO 3
Calcule los nutrientes suministrados por los forrajes y otros alimentos ofrecidos en
cantidades fijas, multiplicando los kilos de alimento (materia seca) por el contenido de
nutrientes, mostrado en el Cuadro 5.7. Es mejor todavía utilizar los resultados de un análisis
de forraje. Por ejemplo, el heno de gramínea ofrecido contiene 1.265 (el promedio entre
1.33 y 1.20) Mcal ENL/kg MS (Cuadro 5.7) y la vaca consumirá 12 kg de heno. Así, la
cantidad de energía suministrada por el heno será 1.265 x 12 = 15.1 Mcal ENL (Cuadro 5.8).
Cuadro 5.8: Ejemplo de balanceo de raciones: (1) cálculo de requisitos de nutrientes; (2)
suministro de nutrientes con forrajes; y (3) otros alimentos y el cálculo de la cantidad y
composición de una mezcla de concentrados.
PASO 4:
Substrae los nutrientes suministrados por el forraje de los requisitos de nutrientes (línea 4 -
7 en el Cuadro 5.8).
PASO 5:
La mayoría de los alimentos concentrados tienen un contenido de energía entre 1.5 a 2.2
Mcal ENL/kg MS . Si el ingrediente principal es maíz su contenido de energía neto puede
subir hasta 2.0 Mcal ENL/kg MS. Sin embargo, si la mezcla de concentrados incluye cáscaras
(algodón, avena, maní, arroz) con el contenido de energía de la mezcla de concentrados
puede reducirse considerablemente y será tan baja como los de un forraje de bajo calidad
(0.9 Mcal ENL/kg MS). Vea el contenido de energía del concentrado en el apéndice del
Capítulo 4. El contenido de energía en la mezcla de concentrados es aproximadamente 1.75
Mcal ENL/kg MS. Así, los kilos de materia seca de la mezcla de concentrado necesarios para
cumplir con los requisitos de energía se calculan dividiendo la energía requerida en la mezcla
de concentrado por su contenido de energía.
PASO 6:
PASO 7:
A base de los pasos previos, ahora sabemos que el porcentaje de proteína cruda en la
mezcla de concentrados tiene que ser 17.5%. Sin embargo, los minerales también serán
agregados a la mezcla de concentrados. Los minerales ocuparán aproximadamente 4% de la
mezcla de concentrado. Así, la mezcla de cebada y harina de linaza, constituirá
aproximadamente el 96% de la mezcla de concentrados y si el concentrado de proteína en la
mezcla de concentrados enteros (100%) es 17.5% la concentración de proteínas en 96% de
la mezcla tiene que ser 17.5/0.96 = 18.2%. Así, debemos seleccionar un concentrado que
contenga como mínimo 18.2% de proteína cruda para formular la mezcla de concentrados.
En este ejemplo utilizaremos cebada (13.5% de proteína cruda) y harina de linaza (38.3%
de proteína cruda). El método del Cuadro de Pearson permite calcular el porcentaje de
cebada y harina de linaza que tiene que ser mezclado para obtener una mezcla con 18.2%
de proteína cruda (Figura 5.5)
1. Apuntar el porcentaje deseado del nutriente en el centro del cuadro.
2. Apuntar el porcentaje del nutriente en los dos alimentos ingredientes en las esquinas
a la izquierda, arriba y abajo
3. Substraer diagonalmente y escribir los resultados en las esquinas superiores e
inferiores al lado derecho. Notase que en la esquina derecha superior del cuadro
20.1, se indica la proporción del alimento correspondiente al ingrediente indicado en
la esquina superior izquierda (cebada), similarmente el valor de la esquina derecha
inferior del cuadro (4.7) corresponde a la proporción del alimento indicado en la
esquina izquierda inferior (harina de linaza
4. Para cada ingrediente se divide el número total de partes y se multiplica por 100
para convertir las partes a porcentajes.
Los resultados del Cuadro de Pearson dan el porcentaje de cada alimento en la mezcla (81%
de cebada, 19% de harina de linaza). Sin embargo, todavía hay que balancear los minerales
y los porcentajes se tienen que ajustarse después de calcular el porcentaje de suplemento de
minerales que se va a mezclar con la cebada y la harina de linaza (paso 8). También, nótese
que el Cuadro de Pearson funciona solamente si la concentración deseada (el número en el
cuadro 18.2) cae dentro del rango de la concentración de los ingredientes. Los números en
las esquinas izquierda superior (13.5) e inferior (38.3) a la izquierda del cuadro.
PASO 8:
Así, la concentración de calcio y fósforo en la mezcla de cebada y harina de linaza son 0.12%
y 0.5%, respectivamente. Sin embargo, las concentraciones deseadas son 1.18% para calcio
y 0.01% para fósforo. Hay una deficiencia de calcio y una concentración excesiva de fósforo.
Figura 5.5: Cuadro de Pearson para calcular el porcentaje de alimentos de baja y de alta
proteína para obtener un porcentaje intermedio en la mezcla
Cuadro 5.9: Ejemplo de balancear raciones; cálculo del porcentaje y la cantidad de proteína
y mineral en la mezcla de concentrados % de alimento en la mezcla calculado Cantidad de
alimento (kg)
1) Factor de ajuste para los porcentajes de cebada y harina de linaza en la mezcla (96.9%)
después de calcular el porcentaje de cal requerido en la mezcla (3.1) para lograr el
porcentaje total de la mezcla = 100.
Tenemos que escoger un suplemento de mineral con calcio pero sin fósforo. El cal es una
fuente barata de calcio. Podemos repetir el cuadro de Pearson con la mezcla de cebada y
harina de linaza (0.12% Ca), con cal (34% Ca), y un valor desviado de 1.18% de calcio.
Resulta que el porcentaje de cal en la mezcla tiene que ser 3.1% y la mezcla de cebada y
harina de linaza resulta ser 96.9% (Cuadro 5.9). Este porcentaje es el factor de ajuste que
se tiene que utilizar para corregir el porcentaje de cebada y harina de linaza calculado en el
primer Cuadro de Pearson (Paso 7 Cuadro 5.9).
PASO 9:
Convertir los cálculos a base de materia seca a una base de alimento fresco
El Cuadro 5.10 demuestra la cantidad de cada alimento a base de materia seca en la ración.
Para convertir kg de materia seca a kg de alimento fresco (kilos de alimento que se puede
actualmente pesar en una báscula en el establo) multiplicando la cantidad de materia seca
por 100 y dividiéndolo por el porcentaje de materia seca en el alimento. Por ejemplo, el heno
en esta ración contiene 85% materia seca y la cantidad de heno fresco que la vaca puede
consumir, se puede ser calcular así:
85% materia seca implica que hay 85 kg de materia seca de heno en 100 kg de heno
fresco: 85 kg DM = 100 kg heno
Dividir cada lado de la ecuación por 85: 1 kg MS = 1 00 kg heno fresc o 0.85
Así, la cantidad de heno fresco que corresponde a 6 kg de heno a base de materia
seca se calculan multiplicando ambos lados de la ecuación por 6: 6 kg MS = 1 kg
heno fresco x 6 M S 85 kg MS = 7.1 kg de heno fresco
PASO 10:
En este ejemplo, la ingestión total de materia seca es 16.8 kg al día. Este nivel de ingestión
está en estrecho acuerdo con la ingestión anticipada de 16.2 kg al día para una vaca de 600
kg que produce 18 kg de leche al día (Cuadro 5.6). Además la vaca tomará
aproximadamente 4 kg de agua por kg de materia seca ingerida. Así, la vaca requerida 16.2
x 4 = 65 kg de agua potable.
Cómo
Cantidad MS (kg) MS (%) Cálculo
alimentado (kg)
Granos
1.5 21 1.5 x 100 / 21 7.1
cerveceros
Harina de
0.6 91 0.6 x 100 / 91 0.7
linaza
Total 16.8
Alimentación en grupos
Si el hato no está agrupado según la producción de leche, los requisitos para la producción
se tienen que estimar 30% más alto que la producción promedio del hato. Esto es para
garantizar que las vacas de alta producción no sean subalimentadas. Sin embargo, las vacas
de baja producción probablemente comerán demasiado y resultarán obesas. Es mejor tratar
de subdividir el hato en grupos. Obviamente las facilidades físicas van a determinar
específicamente cuántos grupos pueden ser formados en la finca. De acuerdo con las
necesidades nutricionales y la condición reproductiva de las vacas, los siguientes grupos
podrían ser formados:
Una ración total mezclada debería formularse para cumplir con los requisitos nutricionales de
las vacas más productoras de cada grupo. Por ejemplo, si asumimos que un hato está
compuesto de tres grupos a base de su nivel de producción, las raciones para el grupo de
altas productoras (promedio de 30 kg de leche al día), medias productoras (promedio de 20
kg de leche al día) y bajas productoras (promedio de 10 kg de leche por día), tienen que ser
balanceadas respectivamente para los requisitos más 7 kg de leche; requisitos más 2 kg de
leche; y requisitos sólo. Este aumento al determinar los requisitos es necesario porque
cuando se agrupan las vacas, algunas vacas dominan a las otras (jerarquía social) y toman
prioridad al alimentarse. Así, es importante siempre tener la ración disponible durante todo
el día para que todas las vacas puedan comer.
Dividir el hato en grupos diferentes es importante para poder alimentar con una dieta
balanceada, para evitar problemas asociados con sobre o subalimentacion, y para minimizar
los costos de alimentación. Las siguientes guías son para determinar cuándo mover las vacas
de un grupo de alta producción (inicio de lactancia) a un grupo de menor producción:
Después de parir todas las vacas deben entrar al grupo de alta producción para
cumplir con sus requisitos nutricionales por un mínimo de 2 a 3 meses.
La decisión de mover las vacas hacia un grupo de menor producción debería basarse
principalmente en el nivel de producción de leche.
Cuando las vacas se trasladan a base de su producción de leche y las raciones están
bien balanceadas, la producción de leche no debería reducirse marcadamente.
Las siguientes guías son para minimizar el stress asociado con cambiar las vacas de
un grupo a otro:
Mover pequeños grupos de vacas en lugar de vacas individuales.
Mover las vacas a la hora de alimentarlas y cuando salen de la sala de ordeño para
minimizar la perturbación.
Una ración total mezclada (RTM) es una ración en la cual todos los ingredientes se mezclan y
cuando la mezcla ofrecida está en exceso del apetito de la vaca. Este método de
alimentación tiene las siguientes ventajas:
Asegura que las vacas coman las proporciones deseadas de todos los ingredientes en
la dieta, especialmente forraje, concentrado y minerales.
Aumenta la ingestión total de materia seca de la vaca. Esto probablemente se debe a
una reducción en las indigestiones que ocurren cuando grandes cantidades de
concentrados se ofrecen aparte de los forrajes.
Aumenta la producción de leche, no sólo porque se aumenta la ingestión de materia
seca, sino porque la ración es balanceada de una forma más precisa. Además, cada
bocado está balanceado, en comparación con una alimentación separada de forrajes
y concentrados.
Reduce el gasto de concentrados.
Permite un uso mayor de alimentos poco palatables y nitrógeno no proteína, como
urea. La mezcla ayuda a disfrazar los olores y obtener una homogeneidad.
Potencialmente reduce la mano de obra requerida para alimentar.
"Una ración total mezclada puede ser beneficiosa pero requiere equipo y experiencia
adicional para agrupar las vacas y balancear las raciones."
En esta situación, el forraje tiene que estar a la disposición de las vacas lecheras en todo
momento. Como se ha ilustrado arriba en el ejemplo de balanceo de raciones, la ingestión de
materia seca de forrajes se ajusta básicamente a un valor asumido. Sin embargo, la
ingestión de forrajes puede variar considerablemente de una vaca a otra. Así, aunque una
ración pueda estar bien formulada, cuando se ofrecen los forrajes, concentrados y minerales
separadamente, puede ser que la vaca no coma la ración balanceada.
Aunque las vacas comen con el intento de cumplir con sus requisitos de energía, las vacas no
pueden seleccionar alimentos para cumplir con sus necesidades de proteína y minerales. Así,
no se debe ofrecer un suplemento de proteína o de minerales como libre acceso, pero debe
incluirse en la mezcla de concentrados en sus proporciones correctas.
Cuadro 5.12: Minerales trazas recomendados para las dietas de vacas lecheras
Hierro 50.0
Cobalto 0.1
Cobre** 10.0
Manganeso 40.0
Zinc 40.0
Yodo*** 0.6
Selenio 0.3
Concepto # 1.
Conocer el valor nutricional de los cultivos disponibles.
Las fuentes más comunes de proteína con las que tendremos que
trabajar son en primer lugar: la soya que es una leguminosa
adaptable a una gran mayoría de climas. Si no es posible producir
soya, tendremos que usar la leguminosa que mayor porcentaje de
proteína produzca y mejor calidad de aminoácidos contenga. En
algunos lugares será el garbanzo, en otros la arveja o el haba.
Concepto # 3.
Gallina ponedora
Maíz
Soya
Calcita
Difosfato calcico
Sal
Libras 100
Proteína 17
Energía 3000
Calcio 3.5
Fósforo 0.7
Luego iremos llenando los espacios con las cantidades de cada uno
de los ingredientes para irlos ajustando hasta que lo calculado se
iguale a lo requerido. Existen ciertos valores que van fijos en esta
fórmula como son la sal = 0.5 % o lo que es lo mismo media libra
por cada 100 libras de alimento. Generalmente la mezcla de
vitaminas y minerales también se incluye media libra por cada 100
de alimento, pero como regla general tenemos que seguir las
instrucciones de la casa productora. Lo que sí es importante es
asegurarnos de que la mezcla haya sido diseñada para la especie
que estamos preparando la dieta ya que cada especie tiene
requerimientos específicos de vitaminas y minerales. Los demás
valores, los iremos ajustando al "tanteo", aumentando unos y
disminuyendo otros hasta conseguir el ajuste. Esta es una
actividad tediosa pero que no requiere mayor conocimiento ni
preparación para ejecutarla.
(20)
Entre los más importantes tenemos que para utilizar el maíz en las
dietas, este debe encontrarse lo más seco posible, la manera más
fácil de estar seguros de esto es utilizando maíz que ha estado
almacenado por algún tiempo. También debemos asegurarnos de
que para una mejor utilización y digestión de los granos, debemos
moler el maíz a un tamaño de partícula que facilite su consumo y
su mezcla con los demás ingredientes.
Para la utilización de la soya en las dietas, debe recordarse que
esta debe ser tostada para que pueda ser asimilada mas
eficientemente por los monogástricos (aves, cerdos, conejos y
cuyes). Al alimentar rumiantes no es necesario tostar la soya.
Ejemplo
Se requiere una mezcla de alimentos que contenga 20% PC, teniendo
Cebada grano con 11.5% PC y Harina de pescado con 65% PC.
Formular una ración consiste en elaborar una lista de los alimentos que se
le deben suministar al animal en un día para satisfacer los requerimientos
del mismo.
Método de la sustitución
Este es un método simple de balanceo de raciones donde se sustituye una
materia prima por otra, manteniendo o mejorando la calidad nutricional
de la ración original.
Generalmente se toma la desición de utilizar este metodo cuando escasea
una de las materias primas en uso, para economizar gastos o por razones
de practicidad.
Los requerimientos nutricionales del animal para el cual se realiza la
ración.
La capacidad de consumo de materia seca.
Los requerimientos de agua.
El aporte nutricional de las materias primas tanto en uso como a usar.
Es uno de los métodos más empleados para balancear raciones debido,
básicamente, a su facilidad en el planteamiento y operación.
Manualmente está sujeto a la utilización de pocos alimentos y nutrientes.
Sin embargo, cuando se utilizan hojas de cálculo, este método es bastante
práctico, permitiendo balancear con 10 - 15 alimentos y ajustar unos 6
nutrientes.
Ejemplo
Se requiere formular una ración para broilers 6-8 semanas cuyo
requerimiento es 18% de Proteína C. y 3200 Kcal/kg de Energía M. (NRC,
1994).
Primeramente se plantea una ración en forma arbitraria, como se muestra
en la mezcla 1:
Mezcla 1
Alimentos Proporción, % EM, Kcal/kg PC, %
Maíz amarillo 80 2696 7.04
Torta de soya 20 486 8.80
Total 100 3182 15.84
El maíz y torta de soja aportan 3370 y 2430 Kcal/kg de E.M., además 8.8 y
44% de P.C. respectivamente. La mezcla propuesta, está cerca satisfacer
las necesidades de energía, pero es deficiente en proteína.
En este caso, es necesario incluir una fuente de proteína que en nuevas
combinaciones, no reduzca significativamente el aporte energético. Para
esto se incluirá harina de pescado con 2880 Kcal/kg de E.M. y 65% de P.C.
Mezcla 2
Alimentos Proporción, % EM, Kcal/kg PC, %
Maíz amarillo 78 2629 6.86
Torta de soya 14 340 6.16
Hna. pescado 8 230 5.20
Total 100 3199 18.22
En la mezcla 2, el nivel de energía prácticamente está cubierto y la
proteína presenta un exceso de 0.22%. Si ajustamos con más detalles
estas cantidades, puede obtenerse la mezcla 3 que corresponde a los
requerimientos nutricionales de broilers 6-8 semanas.
Mezcla 3
Alimentos Proporción, % EM, Kcal/kg PC, %
Maíz amarillo 78.4 2642 6.90
Torta de soya 14.0 340 6.16
Hna. pescado 7.6 219 4.94
Total 100.0 3201 18.00