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Comprendiendo la Conducta Anormal

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

CENTRO UNIVERSITARIO DE SUROCCIDENTE


CUNSUROC-USAC
II SEMESTRE DE PEM. PEDAGOGIA EN ENSEÑANZA EN ADMINISTRACIÓN
EDUCATIVA

ALUMNO: Elvis Davidson García Tovar


CARNET: 201845870
INTRODUCCIÓN

Es un término utilizado en psicología para describir patrones de comportamiento,


pensamiento o emoción que se desvían significativamente de las normas sociales o
culturales establecidas. Estos comportamientos pueden manifestarse de diversas formas y
pueden estar asociados con trastornos mentales, aunque no todos los comportamientos
anormales necesariamente indican la presencia de un trastorno. La comprensión de la
conducta anormal implica explorar sus causas, síntomas y posibles intervenciones
terapéuticas. Los psicólogos y profesionales de la salud mental estudian la conducta
anormal para identificar y tratar eficazmente los trastornos mentales, promoviendo así el
bienestar emocional y psicológico de las personas.
Conducta anormal.

Las formas extremas de conducta anormal se pueden reconocer fácilmente, pero la línea
de demarcación precisa entre lo normal y lo que no lo es resulta mucho menos clara.
Históricamente, las concepciones de normalidad y anormalidad psicológica han generado
polémica. En cuanto al término normalidad, se asocia con la salud mental, es decir, el
comportamiento que se encuentra dentro de los límites considerados funcionales y
estándares, sin la presencia de psicopatologías.
No obstante, es importante resaltar que, a lo largo de la historia de la humanidad, la
conducta que no es comprensible, en cuanto a un significado racional, generalmente es
considerada anormal. Frente a este contexto, es necesario reflexionar si existe una línea
que divide lo normal de lo anormal, será en lo que nos concentraremos a continuación.
Es imprescindible comprender que lo que se conoce hoy como normalidad y anormalidad
no es una visión estática, tampoco es una perspectiva fija en todas las culturas. Esto
significa que, cuando se dice que algo es normal, se debe considerar el contexto cultural e
ideológico, así como el momento o tiempo en que se realiza la afirmación.
Desde la perspectiva de la psicología, la anormalidad se vincula con aspectos como la
desadaptación, el sufrimiento y la imposibilidad de responder adecuadamente a un
contexto nuevo o a un conflicto. Esta situación genera que la persona no sea capaz de
hacer frente a las dificultades presentes en la vida en sociedad, así como a sus exigencias
físicas y psíquicas.

¿Qué es la conducta anormal?

Para David Barlow y Mark Durand, autores del libro “Psicología anormal. Un enfoque
Integral”, la conducta anormal es la disfunción psicológica de un individuo, asociada con la
angustia o con impedimentos en el funcionamiento, y con una respuesta que no es
característica o no se espera culturalmente.

Esto quiere decir que, la conducta anormal se caracteriza por apartarse


considerablemente de una regla cultural, razonamiento o pauta grupal. Debido a su
naturaleza, en el transcurso del tiempo se ha hecho uso negativo de la palabra anormal,
utilizándola para hacer referencia a una conducta inadaptada o un comportamiento
autodestructivo, que generalmente es razón de angustia para el individuo o para las
personas que le rodean.
Clasificación de la conducta anormal

• Modelo Médico
La consideran como síntoma de una enfermedad, cuya causa puede, o no, ser
conocida. Es decir, la conducta se considera anormal si se estima provocada por una
enfermedad mental, tales como la esquizofrenia, la depresión o la ansiedad. El énfasis
se sitúa sobre el diagnóstico preciso de la enfermedad, para determinar el
tratamiento adecuado, habitualmente farmacológico. Como ocurre en la drogadicción
o en la demencia senil, que suponen un deterioro orgánico del cerebro.

El modelo médico cuando se diagnostica a las personas como esquizofrénicas o


depresivas como resultado de descubrir niveles inusuales de determinadas sustancias
químicas en el flujo sanguíneo

• Modelo Psicoanalítico
Constituye que los comportamientos que son considerados anormales pueden ser
construidos, es decir que se van desarrollando o aprendiendo a lo largo de su vida y se
va moldeando a medida que crece, teniendo gran influencia en esta etapa los padres y
las formas de crianza que den. Que unas veces estimulan poco y otras demasiado a
sus hijos durante su etapa oral, anal o fálica en la primera infancia, Como resultado de
las necesidades innatas del niño y de los errores de los padres, aquél queda fijado a
una etapa u otra y es incapaz de desarrollarse con normalidad.

• Modelo Moral.
Este modelo ha cambiado con el paso del tiempo, pues en la antigüedad se
relacionaba a las perturbaciones de memoria con pactos o posesiones, a tal punto de
quemarlos en hogueras acusándolos de ser demoniacos, pero en la actualidad ya se
conoce algunos de los factores que afectan la conducta y es por esto que ya pueden
ser tratados de alguna manera, pues hay pacientes que describen estos problemas en
términos morales, generalmente sus problemas a una falta de fuerza de voluntad u
otras insuficiencias personales.

 Las normas estadísticas y sociales

Afirman que la conducta estadísticamente poco frecuente se considera anormal.


La conducta que se desvía de lo típico en un cierto contexto social se considera
anormal, pese a que este enfoque tiene en cuenta el entorno de la persona, es
dependiente de las actitudes morales y sociales dominantes.

Ej: que una persona tenga depresión ante una pérdida de un ser querido se considera
normal, pero no cuando le toca la lotería.

• Los enfoques existenciales

Consideran la conducta anormal como respuesta inevitable a un mundo anormal,


sean en términos del entorno inmediato, como la familia o en términos sociales.

• Definición bio-médico

Es el modelo tradicional de la medicina. Fue asumido por la psiquiatría y mantiene su


vigencia en la actualidad.

Según este modelo, la anormalidad se debe a un mal funcionamiento fisio-anatómico.


Sitúa la causa del comportamiento anormal en el individuo, más concretamente en la
disfunción orgánica.
Su metodología se fundamenta en el agrupamiento de síntomas concurrentes en un
síndrome, enfermedad o trastorno.
Un síntoma es un signo o manifestación observable directamente o a través de
instrumentos del que se infiere una conclusión. Es decir, a partir de un signo conductual
infiere una disfunción fisio-anatómica, orgánica. Obsérvese que digo «se infiere», esto
quiere decir que no se tiene una prueba concluyente de que el signo conductual sea
consecuencia de la disfunción, ni de que la propia disfunción, en muchos casos,
exista. Sino, más bien, que la existencia del signo conductual debe necesariamente
derivarse de una disfunción orgánica porque así lo dice el propio modelo.
El enfoque psicométrico
La Psicometría trata de desarrollar métodos para la medición de los rasgos y sus
diferencias entre individuos.
Comienza el desarrollo de los test como instrumentos de medida. Alfred Binet creador del
primer test de inteligencia, Charles Spearman con su Análisis Factorial y W. Stern con su
Cociente de Inteligencia y H. Eysenck con la Teoría del Rasgo son sus representantes más
destacados.
El inconveniente es que este modelo psicométrico utiliza estudios llamados
correlacionales, de los que no se pueden extraer relaciones causa-efecto entre las
variables estudiadas. Es decir, describen, pero no explican la conducta, ni proporcionan
métodos para controlarla. A pesar de ello, la implantación de este modelo en la actualidad
es más que significativa.
El primer modelo psicológico de análisis de la deficiencia mental ha sido el psicométrico,
un modelo desarrollado en categorías cuantitativamente descriptivas de la capacidad o
aptitud intelectual de las personas. La psicometría, además, en sus propios orígenes, se
halla estrechamente vinculada a la identificación y medición de la deficiencia mental,
puesto que, al menos en la rama inaugurada por Binet, nació justo para proporcionar un
modelo preciso del fenómeno de la disminución o déficit en la capacidad de aprender de
ciertos individuos.

El modelo psicométrico, en principio, no pasa de ser instrumental y descriptivo. Derivan


de él instrumentos, tests o pruebas que, con economía de tiempo y de recursos, permiten
evaluar la inteligencia general y las aptitudes primarias de las personas.

Modelo Sociocultural

Las causas de la conducta anormal permanecen fuera del individuo. Identifica factores
sociales y culturales como el origen de las dificultades de aprendizaje, el bajo rendimiento,
e inadaptación. Estos factores se manifiestan en valoraciones de educación, enseñanza, y
escuela que provocan conducta anormal.
Destacar el rol sociocultural en el proceso de aprendizaje. Crear actitudes, valores,
capacidades y destrezas mediante la estructura significativa de los contenidos sociales.
Conclusiones

La conclusión sobre la conducta anormal es que es un fenómeno complejo influenciado


por una variedad de factores, incluidos los biológicos, psicológicos, sociales y culturales.
No hay una única explicación para la conducta anormal, y el enfoque más efectivo para
comprenderla y tratarla suele ser multidimensional y personalizado según las necesidades
individuales del paciente.
Existe un continuo entre la conducta normal y la anormal, lo que implica que los
comportamientos y síntomas asociados con los trastornos mentales pueden variar en
intensidad y frecuencia.

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