Método Dialéctico y Pares Contradictorios
Método Dialéctico y Pares Contradictorios
1º AÑO
ARTÍCULO:
P
ara trabajar la temática “Dialéctica y Método Dialéctico”, vamos
a acercarnos a una definición: "Es un método de estudio del
razonamiento para investigar la realidad utilizándolo como
herramienta para comprender los cambios que se producen". Más
que para el cambio; la dialéctica no cambia nada. Desde el
razonamiento uno difícilmente pueda cambiar algo; si hay un cambio
está en lo concreto. Es para acercarse a la realidad, para investigar
la realidad a partir del razonamiento, pero convertido en herramienta
sólo investiga la realidad a partir del razonamiento, si lo convertimos
en una herramienta es porque se pretende a partir de esta no sólo
investigar sino volver a la realidad. A partir de esa investigación, con
el razonamiento que se realice para esa investigación, con la
hipótesis a la que se pueda llegar uno puede pensar cuáles son las
acciones necesarias para implementar determinados cambios. No es
la dialéctica en sí a lo que se llama cambios, pero sí es algo para
pensar cuál es la acción del final como para que ese cambio se
produzca.
Esta línea, la dialéctica, es bastante distinta de otras escuelas
filosóficas que si bien se apoyan en el razonamiento como para
comprender, no necesariamente vuelven a la realidad, se quedan en
algún estadio de la abstracción. La dialéctica es una escuela
filosófica, es un método de razonamiento, del pensar se trata y el
pensar es un camino filosófico que parte de lo real y vuelve a lo real.
Esto es distinto a otras escuelas filosóficas que también parten de lo
real pero no para llegar, sí para explicar. Explican pero no
necesariamente sirven para operar.
La filosofía en realidad si se dedica a algo, es a la búsqueda de
la verdad. La historia de la filosofía es esto. La búsqueda de la
verdad que explique al ser a partir del saber. Sucede que algunas
líneas filosóficas una vez que logran esa explicación se quedan ahí y
otras vuelven. La dialéctica es una herramienta para volver, porque
parte de ella. Decíamos que la filosofía si tiene un objeto es la
búsqueda de la verdad y no es necesariamente encontrarla. Hay una
frase que me gusta citar que dice "La verdad es aquello que los
filósofos buscan, los metafísicos encuentran, hasta que se descubre
que es mentira". Venía todo bien. Pero ¿de qué verdad hablamos?
Los filósofos cuando buscan, buscan la verdad, como si hubiera una.
¿Habrá una? Y, por ahí hay una y otra y otra y otra. Si yo pretendo
congelarme en una, así la haya encontrado, cuando voy a
confrontarla por ahí ya no es la misma. Y no quiere decir que aquello
haya sido mentira, fue verdad, pero ya no. Se trata de movimiento.
Por este motivo Pichon elige, comprueba el método dialéctico
como aquel que sirve para investigar la realidad del hombre. Pichon
habla de un sujeto en situación -producido y productor- de las
relaciones de intercambio que lo determinan, él a su vez
determinante. Si decimos que es producido por y productor de,
estamos hablando de cierta posibilidad de cambio, es imposible no
pensar en el cambio aunque uno pretenda hacerlo; los filósofos de
hecho lo buscan. Pero ¿habrá una que sea inmutable, eterna y
permanente? Sí, hay. Pero la explicación está en la metafísica y este
es otro orden sustancial. Físico, concreto y material; metafísico,
inmaterial y abstracto. Entonces, desde un orden de abstracción yo
puedo concluir pero no puedo comprobar, porque estoy en el terreno
de la abstracción y el hombre si hay algo que no quiere es ser
abstracto. Es concreto, material y está determinado por las
situaciones en las que se encuentra: no es lo mismo Buenos Aires
1996, que Córdoba 1915, que Londres 1830. Las expectativas, las
necesidades, las ansiedades, los proyectos, las dificultades, las
esperanzas son otras, pero porque son otras las relaciones de
intercambio que lo determinan. No es lo mismo un sujeto urbano que
un sujeto rural. Si quieren la complicamos más, no somos los
mismos en distintos ámbitos. Pueden decir de nosotros distintas
cosas y no necesariamente son equivocadas, son aquel aspecto
nuestro con el cual nos desempeñamos y nos mostramos e
intercambiamos en ese ámbito y en esa situación concreta, aún en
los grupos informales. Porque ustedes hoy van a participar de un
grupo con una tarea que es explícita y prescrita, es un grupo de
aprendizaje de psicología social con una tarea explícita para trabajar
el teórico y encontrar las herramientas y los elementos que nos llevan
a comprender la psicología social. Pero hay grupos que no tienen una
tarea específica, y sin embargo uno sabe cuáles son los aspectos, las
cuestiones que pueden llevar y cuáles no. Hay algunos grupos de
amigos con los que nos encontramos y sabemos que hablamos de
fútbol, y están los otros con los que hablamos de hijos y con los que
no vamos a hablar de política. No porque no lo sepan, sino porque
nos movemos distinto. Las expectativas puestas en estos grupos son
distintas y, por supuesto, de nosotros dirán cosas distintas. Si
hicieran una encuesta para preguntar acerca de cómo es uno y
preguntan en siete grupos distintos, habrá algunas cosas que
coincidan pero otras que son tan no coincidentes que pareciera que
hablan de personas distintas. Si de nosotros dicen cosas distintas
¿cómo podemos pretender una verdad que explique al hombre, si no
hay una que nos explique a nosotros?
Si es que hay una verdad está en permanente cambio.
Esto es lo que dice Heráclito, pensador fundador de la dialéctica al
menos como método de investigación científica y filosófica. Esto no
quiere decir que no haya habido otros pensadores antes, pero
Heráclito es el que consideramos el fundador de la dialéctica.
Heráclito es un pensador griego, o lo ha sido, que vivió en el siglo V
antes de Cristo en Grecia. De él no se conservan muchas cosas
escritas, no más de 34 fragmentos que circulan en algunas
colecciones que han podido rescatar bastante fielmente. Escribió más
que esto, se sabe, pero es muy poco lo que ha quedado. Uno podría
pensar que quedó poco de Heráclito por la cantidad de años
transcurridos, pero Aristóteles escribió más de cincuenta obras
después de él y de Aristóteles se conserva todo. Este Heráclito que
fue llamado el oscuro en su momento; fue llamado así porque
denunció la inutilidad de buscar una verdad absoluta, y esto de no
encontrar una verdad absoluta no tranquiliza, intranquiliza, pero
tanto intranquiliza como da los elementos para poder entender la
cotidianeidad. Si buscamos una verdad absoluta que nos contente a
todos y no la encontramos, será porque en realidad es otra y nuestra
realidad está en permanente cambio tal como decía Heráclito.
Vamos a citar algunas de estas frases de Heráclito que son las
que fundan lo que vamos a desarrollar como las leyes de la dialéctica.
Heráclito, como la mayoría de los pensadores en aquel tiempo, no
tenía una mala situación, estaba llamado a ser rey por linaje, por
familia. Cuando se da cuenta de que esto del permanente cambio era
una imposición de la realidad, la realidad se impone como cambio, en
realidad él lo plantea como par de opuestos, siempre hay uno que
triunfa sobre el otro. Eso no quiere decir que el otro se va a quedar
tranquilo, va a hacer todo lo posible por expresarse. Una de las
frases que más problemas le causó a Heráclito fue "la guerra es el
motor de la historia". Y la guerra no es que no haya dicho no es la
guerra de agarrar el escudo y la espada. No, no dijo “no es esta la
guerra a la que me refiero”, se refería más a la guerra de opuestos,
la guerra de pares contradictorios. Pares contradictorios como saber-
no saber, porque uno se da cuenta en algún momento que sabe, y
cree haber encontrado alguna verdad hasta que se da cuenta que
esta verdad no le alcanza más, ahí pasó al momento de no saber.
Este no saber no se puede tolerar mucho tiempo, por lo tanto
encontraremos alguna verdad que nos explique y este es un par
dialéctico que está en permanente lucha, uno de los tantos pares
dialécticos que están en permanente lucha. De esta lucha, de esta
guerra, es de la que Heráclito habla. Pero entre otras cosas está
diciendo que hay uno que piensa y hay otro sometido. Cuando
concluye esto dice "El poder no es para mí" porque yo ya sé que si
alguna vez accedo me van a querer bajar. Entonces abdicó en favor
de su hermano y se retiró a pensar a los Montes de Egisto. Así todo,
fue tildado de oscuro, fue consultado por varios movimientos que
pretendían cierto cambio y tal vez en alguna de estas idas y vueltas
la primer quema de libros, quedan de Heráclito 34 fragmentos por
esto. Y no así de Aristóteles que vivió sólo cincuenta años después
de él y de quién se conserva todo, la filosofía, la poética, metafísica.
Aristóteles no solo no “molestaba” a nadie sino que le daba el poder
del establecerse, del poder quedar establecido.
Pero veamos por qué y en parte para entender por qué Pichon
toma la dialéctica como método de estudio, si es una cuestión
caprichosa, ideológica o qué, en contraposición con la otra gran línea
filosófica que es la lógica formal. Nosotros vamos a desarrollar la
lógica dialéctica, que es de lo que estamos hablando, y es una lógica
que se apoya en el cambio. No que se apoya en el cambio porque es
una lógica que quiere cambiar o porque se define por el cambio. No,
porque el cambio se impone. Se impone en la cotidianeidad, se
impone en cada sujeto, se impone en cada grupo humano, se impone
en cada movimiento social. No son los mismos los acontecimientos a
lo largo de la historia, ni siquiera son circulares, no volvemos a los
mismos lugares. Porque si fueran circulares en determinado
momento estaríamos retornando a un punto del cual en algún
momento habremos partido y en el cual a lo largo de la historia nos
volveremos a encontrar. No, no es así, ni en los grandes ciclos
históricos volvemos a los mismos puntos. Esto invalidaría cualquier
sistema cerrado de comprensión de la historia.
¿Cómo es la lógica formal? Es la que en realidad más
conocemos, la que más nos llega con el aprendizaje formal. La lógica
formal se fundamenta en tres principios:
SÍ
NO
OTRO SÍ (que contiene y supera al anterior. Se
opone al anterior pero no vuelve al
punto original.)
Leyes de la Dialéctica:
➢ Todo está en permanente cambio.
➢ Desarrollo en espiral.
La primera ley dice: “Todo está en permanente cambio”.
Es la ley del movimiento universal. Heráclito es aquel que dice "No
es posible bañarse dos veces en el mismo río". De esa frase es
tomada esta primer ley de la dialéctica. ¿Por qué dice que no es
posible bañarse dos veces en el mismo río? Porque el río corre y
porque yo no soy el mismo. Las dos cosas son ciertas. Y con esto al
mismo tiempo explica los dos movimientos del objeto. Dice que cada
objeto tiene dos movimientos. Uno interno, propio del objeto, y uno
externo, que lo arrastra en su devenir. Aunque uno no quiera
moverse, el devenir te arrastra. No es posible bañarse dos veces en
el mismo río porque el río se mueve y porque uno no es el mismo.
Aplicado al grupo es la verticalidad y la horizontalidad. Como hay
muchas verticalidades operando en un grupo que pueden ir ellas
cambiando, nosotros podemos ir cambiando, pero al mismo tiempo el
grupo cambia. Si nosotros encontramos un lugar que nos gusta y
pretendemos sostenerlo a lo largo del tiempo, si el grupo cambia,
entonces empezás a cambiar de lugar hasta encontrar uno, distinto,
que te vuelva a gustar. O cambiás vos o la realidad te cambia. Pero
hay dos movimientos, uno interno del sujeto y otro externo que lo
arrastra en su devenir. Piensa en la contradicción de sujeto-grupo y
en qué momento, nosotros nos encontramos de nuestro propio
movimiento y en qué momento se encuentra aquel exterior en que
nos situamos en su movimiento. Nosotros en distintos lugares o en
el mismo lugar no somos el mismo. Ni nosotros ni el acontecimiento.
Fíjense como las leyes de la dialéctica son tomadas de la naturaleza y
aplicadas al hombre. El movimiento externo nos va a imponer
cambios. Uno no cambia todos los días, convengamos. Uno no es el
mismo después de determinados acontecimientos. Pero, felizmente,
estos acontecimientos no pasan todos los días, sino no sabríamos
donde pararnos. Hay determinados elementos y construcciones,
pares dialécticos que se van desarrollando. No es que cuando uno
dejó de ser, el otro empieza a ser inmediatamente. Hay todo un
movimiento. Los procesos humanos se miden en décadas, los
procesos sociales se miden en centurias y los procesos de la
naturaleza se miden en milenios. Pero también los procesos
naturales tienen cambios. La naturaleza parece ser más fija pero no
necesariamente lo es, también ella está en cambio.
La segunda ley es la ley de interconexión e interacción.o
Concatenación de hechos ¿Qué quiere decir esto? Todos los
procesos se encuentran encadenados. Nosotros podemos pretender
para comprender un fenómeno aislarlo, pero sabemos que es un
ejercicio, un ejercicio que no nos va a servir para operar. Por
ejemplo, si tomamos lo de las cárceles, el problema que hubo ahora
con las cárceles. Nosotros que lo estamos viviendo ahora, tenemos
cercanía con el fenómeno y podemos comprender que no son sólo las
cárceles, que hay una puesta en cuestión de la justicia, que está en
cuestión la independencia de poderes. ¿Pero qué puede pasar con
este mismo fenómeno dentro de diez años? Cuando nos llegue como
noticia “Hubo un motín en Sierra Chica que fue sometido al
trasladarse los tres cabecillas”. ¿Esto dependía de tres personas que
hacían lío? No, había un conflicto mucho mayor, esto es lo que
nosotros podemos comprender hoy cercanos al fenómeno. Pero,
dentro de diez años, ¿los servicios como tratarán de que entendamos
la historia? ¿Cómo intentarán aislarlo? Aislar el fenómeno para que
no se convierta en modelo. Entonces, esto no es un cuestionamiento
a la justicia, a la juridicidad, a lo de unos más iguales que otros ante
ley, a que los presos se quejan porque no tienen suficiente de comer,
pero los de afuera tampoco tienen suficiente para comer, esto
digamos que está encadenado, no hay un fenómeno aislado. Uno
podrá decir “¿Cómo anda todo? -"Bien, hay un problema en una
cárcel pero está todo bien”. Entonces evacuás a la gente, evacuaste
a una parte, dividís. Pero dentro de un tiempo por ahí cuando lo
leemos no es algo encadenado, nos llega como algo aislado. Eran tres
cabecillas que fueron trasladados y se cometió el motín. Si se piensa
por ejemplo, un rol, hay que pensar un contra rol, porque nacieron
juntos. Si se piensa un líder, hay liderados, no hubo tres, hubo mil y
pico, sólo por pensarlo adentro. Pero en el grupo es igual. Supongan
ustedes que viene un sujeto a un grupo y dice “Yo voy a ser el
boicoteador de este grupo”, no lo enuncia pero empieza a actuar. El
tipo será el boicoteador si el resto lo deja, porque acá hay una
asunción y una adjudicación de roles. No hay un boicoteador si no
hay quien se deje boicotear. De alguna forma, estará siendo utilizado
por el resto, y por él. Claro, no cualquiera podrá ser un boicoteador,
tendrá que caer sobre determinada verticalidad. Pero ese que tiene
cierta verticalidad, que se arrima a un grupo y dice “yo acá vengo a
boicotear”, lo hará si lo dejan. Si no lo dejan, no existirá ese lugar.
Cualquiera que podamos pensar. La historia es así también.
Nosotros estamos acostumbrados a estudiar la historia como
fechas y personajes, próceres, héroes. Pero San Martín no fue San
Martín por sí mismo. San Martín fue San Martín por sí mismo y por el
proceso social en el que se encontraba inmerso. Es cierto que San
Martín era de fierro y por eso asume este lugar, pero era un lugar
que estaba buscando a quién adjudicárselo. Pero ¿Ustedes creen que
San Martín era el único de fierro? No digo que todos los otros lo
fueran, pero había muchos otros posibles como para asumir este
lugar. Sin embargo con la historia nos llega que San Martín fue el
Libertador de América, no fue un proceso social en el que los
protagonistas fueron cientos de miles. Emergen de una situación
de un proceso con por lo menos un doble atravesamiento, el vertical
y el horizontal. Hay más atravesamientos, pero por lo menos dos.
Este es el criterio de la historicidad, que la lógica formal no
puede acceder. ¿Por qué? Porque aísla, mientras que desde la
lógica dialéctica los fenómenos están concatenados, no son aislados,
no se producen por generación espontánea. Claro que un buen
elemento de control y dominio es hacerles creer que se producen por
generación espontánea. Ustedes saben que en un grupo
determinadas modalidades de trabajo, determinados roles que
surgen, es porque hay un contrato en el que lo permite o lo busca.
Pero hay un doble atravesamiento, no hay generación espontánea, no
hay hechos aislados, no aparecen porque sí. Aparecen como un
proceso, aparecen como la realidad y la manifestación de un
momento dado en un grupo, social, histórico, familiar y en nosotros
mismos, están encadenados. Hay algo previo y algo actual que está
determinando esto.
Con respecto a esto de los héroes y de los pares contradictorios
hay una tira de Mafalda. Pasa Felipito frente a un bronce que dice
“Fulano de tal, luchador incansable”. “Claro, así es fácil, si no se
cansa yo también lucho”. No es que sea un luchador incansable, esto
es enjuiciar al héroe. No es que no se cansara, se cansaba igual.
Felipito al decir “Yo me canso”, está diciendo “No es para mí el lugar
de lucha”. También él se congeló en su rol. Le sirve la imagen del
congelado idealizado y alto como para congelarse en su rol
estereotipado. El estereotipo sirve para este tipo de cosas.
La tercera ley de la dialéctica es la ley de la unidad y lucha
de los contrarios o contradictorios. Pensemos un contradictorio
de los que se dan en los grupos. Sujeto-grupo es uno de los
contradictorios universales que se dan en todos los grupos. Que no
se da por casualidad en los grupos, se dan porque los traemos
nosotros. Nosotros, que fuimos constituidos en un grupo. Pichón
dice del sujeto que es un sujeto de necesidades que se satisfacen
socialmente. Que además nace en un grupo determinado, por lo cual
aquellas necesidades que lo determinen habrán surgido socialmente y
buscarán ser satisfechas socialmente. ¿Cuáles? Las del sujeto. Pero
no se entiende uno sin el otro. Lo que le da lugar al sujeto es su
opuesto. ¿Y cómo se desarrolla en un grupo?
Piénsense ustedes en la primer reunión grupal. Verticalidad y
horizontalidad. Vamos a encontrar en una primera reunión grupal,
que la llamamos así por lo que va a ser no por lo que está siendo.
Una reunión grupal no es un grupo, es una serie, un agrupamiento,
una serie de sujetos que están atravesados por un tiempo y espacio
pero que no han constituido todavía una herramienta. Que no son
todavía un grupo porque no se reconocen. Lo necesario para la
conformación de un grupo es la mutua representación interna. En el
primer momento de un grupo uno, como sujeto, entiende que el resto
son aquellos que yo no soy, pero no mucho más que esto. Entonces
trato de individualizarme, de diferenciarme a partir de mi
individualidad y de mi historia.
Digamos que en este primer momento si hay un par que se
expresa es el par sujeto, donde cada uno pretenderá diferenciarse
por temor a masificarse. Siempre hay un temor en juego y un deseo
al mismo tiempo. El temor acá sería la masificación. ¿Qué
masificación? La que yo veo en el resto indiferenciado que no soy yo,
perder la identidad. Aquello que no quiero perder por lo tanto me
expreso. ¿Cómo? Me expreso desde mis propias características. Me
muestro para que me conozcan y que sepan quién soy, que no soy
igual a este indiferenciado. O voy a ver de qué se trata para ver como
me muestro o, voy a hacerlo rápido y tratar de imponer lo que a mí
me gustaría que sea, que esto tome el camino de la satisfacción de
mi necesidad. Estamos en un primer momento donde el polo que
está triunfando es el polo sujeto. Pero llegará un momento donde el
polo sujeto está siendo vencido por el polo grupo, hará la fuerza
suficiente y necesaria como para vencerlo. ¿Cuál será ese momento?
Por ejemplo cuando expresan “Venimos acá a aprender psicología
social pero notamos que nos gustaría leer otro material que el que
nos llega desde el teórico”. Reunirse, poner horarios, ponerse a
estudiar un par de horas sobre algún tema. Hay un acuerdo grupal
para hacer alguna actividad en conjunto. Si en un momento como
este llega a surgir uno que dice “A mí no me interesa estudiar fuera
de acá porque me parece una pérdida de tiempo”, le van a pegar
como al traidor que atenta contra lo que el grupo pretende. Hasta
que pueda incluir la diferencia que es, dentro de un grupo que se
constituye y tiene una tarea en común, admite determinadas
diferencias, que pueden ser “Y... si, pero no quiero” o, “No puedo” o,
“No tengo ganas. Pero así y todo yo voy a participar en el grupo, en
el espacio del grupo, los jueves de tal a tal hora”. Esta sería una de
las formas. Pero una vez constituido este espacio grupal, con un
proyecto que es estudiar, que han logrado un espacio de trabajo, de
producción donde cada uno accede al texto de cada manera, o hace
sus propios comentarios en relación al texto atravesado por su propia
verticalidad, surge uno que dice “La verdad que esto de estudiar
libros me gusta. Pero más que ir solamente a los libros, a mí me
gustaría pensar la psicología social desde cuentos literarios”. Y hay
otro que dice “Si, podría ser. Pero me parece que las obras de teatro
pueden llegar a dar otro material distinto”. Aparece un tercero que
dice “¿Y si la obra de teatro la hacemos nosotros a partir de los textos
de los diarios aplicando lo que venimos conociendo?”. Donde vuelven
a aparecer los sujetos enriqueciendo el momento anterior. No es que
una vez lograda la manifestación del polo grupo, el sujeto se quede
tranquilo sin expresarse. “Está bien, logramos un acuerdo,
compartimos un espacio, nos conocemos...”, imprescindible para
tener una mutua representación interna, “pero además a mí me
gustaría tal otra cosa”. Y en esta discusión, en esta interacción que
puede aparecer acerca de estos ejemplos que di como posibles, el
primero que propuso el cuento podrá concluir diciendo que “La
verdad que hacerlo nosotros, a partir de los textos no se me había
ocurrido, me gusta la idea”. Con lo que volveremos a ver otra vez
manifestado el polo grupo en un proyecto en común, a partir de los
sujetos que se han diferenciado.
Este grupo inicial y este posterior no son los mismos, pero los
sujetos tampoco. Acá hay un enriquecimiento a partir de un pasaje
con movimiento, con historia, con contradicción y con lucha que no se
vuelve al mismo punto. Sí, es la misma contradicción y acá hay una
universal: Sujeto-grupo. Una universal de todos los grupos. La
forma en que esto vaya a darse es particular de cada grupo con los
sujetos que lo integran y con la interacción que entre ellos logren.
No hay como anticipar este movimiento del par del sujeto-grupo. Sin
embargo, es un universal. Un universal que se logra a partir de esta
definición, si quieren. Pero cuando tengo que investigar el fenómeno
no me puedo quedar en la abstracción, la abstracción no me sirve
para operar. Si no yo podría definir o anticipar un movimiento, y esto
no es posible. El contenido del desarrollo de esta contradicción va a
ser determinada y determinante del grupo que la suscita. No hay dos
grupos iguales, ni los sujetos van a ser los mismos en los distintos
pasajes.
Ahora la cuestión es ¿cómo se produce esto? Los que lo
determinan, los que determinan el movimiento son los momentos de
desestructuración. ¿Ustedes creen que una vez que el grupo logró un
acuerdo, “que estudiemos”, y han logrado integrarse a partir de
determinada bibliografía, incorporar determinada modalidad de
trabajo e, inclusive, determinar roles en este funcionamiento, donde
hay cierta organización y cierta estructuración, que venga un Fulano
a decir “A mí me gustaría hacerlo con cuentos literarios no les
molesta? “No jodas, si ya teníamos una forma de trabajo”. Claro,
pero una vez adquirida una forma de trabajo si viene alguien que tira
la piedra sobre el agua, pretenderemos con las manos o como sea,
tapar las ondas de agua. Pero las ondas van a estar igual. Estas
ondas lo que van a hacer es denunciar que aquello que era ya no me
sirve, pero lo nuevo todavía no es. Este momento es el de la
desestructuración. El tercero en discordia entre los pares
contradictorios. Este tercero en discordia lo que hace es denunciar
un conflicto. Mientras estamos en el desarrollo de uno de los pares,
en el triunfo de uno de los pares, no hay conflicto, hay desarrollo,
movimiento, incorporación de conocimientos. Hasta que viene el otro
par haciendo fuerza desde abajo y dice “Paremos, esta estructura
lograda puede ser distinta”. Haremos todo lo posible por sostener el
momento anterior, cosa que no lograremos, haremos lo imposible
porque esto que viene a molestar no exista, y porque si tenemos que
pasar a algún lado, pasemos rápido. Cosa que no es posible sin
incluir el momento de desestructuración y discordia entre pares.
La lógica formal entiende que las contradicciones, más aún, que
la diferencia entre lo que es y no puede ser lo que es, es externo al
objeto. Externo al objeto quiere decir que no le pertenece y que
entre día y no día no hay nada. Y no es entre día y noche, es entre
día y no día no hay nada. No hay nada ¿por qué? Porque molesta, lo
mejor que podemos hacer es hacer de cuenta que no existe. No hay
existencia entre lo que es y no es. Tanto no es cierto que la
existencia de eso que es o que ya no es, y, que todavía no es, es lo
que denuncia la lucha. No es que la lógica dialéctica le dé existencia.
No, no hace más que reconocer el fenómeno más que como se
presenta. Solo que es complicado, porque uno no sabe como situarlo
porque es un momento de desestructuración. Podemos ponerle
muchos nombres, pero nombres que no nominan precisamente el
fenómeno, simplemente están denunciando que algo ya no es y algo
todavía no es. Esto es complicado.
¿Qué es la psicología social? Trabajar las ansiedades que
produce la desestructuración. Es construir una herramienta que
permita trabajar las desestructuraciones y las ansiedades que
provoca la aparición del tercero. Este tercero que es necesario
incorporar. Existe igual, la cuestión es que si no lo incorporo no
puedo acceder al siguiente estadio. La ansiedad existe igual, yo
puedo hacer de cuenta que no. Muchas veces hacemos de cuenta que
no y vamos tapando agujeros para que no aparezca, hasta que el
agujero se hace tan grande que no puedo hacer otra cosa que verlo.
Frente a cualquier fenómeno. Cuando se les ocurra pensar que hay
algo que ya no sirve, siempre me mando la misma macana y la voy
tapando y haciendo de cuenta que yo no soy el responsable. Para no
tolerar el grado de desestructuración que implicaría que aquello que
hago, que tiene que ver con aquello que soy, ya no me alcanza.
Implicaría una modificación de la identidad.
¿Qué es lo que hace la lógica dialéctica? Incluir el tercero como
un elemento necesario para la resolución de la contradicción. La
lógica formal lo que plantea es una inclusión vacía. ¿Por qué? A es A,
se explica tautológicamente. Una tautología es afirmar con la
afirmación, donde no hay una explicación por asociación, por
oposición, por contradicción. No, A se explica por A; y lo que es A no
puede ser no A. Entonces la contradicción está excluida, ausente,
como si no existiera. En la unidad de lo contradictorio, que es la
tercera ley, la inclusión es plena porque están los dos pares, el que es
y su opuesto, pero uno no es sin su opuesto. No es que aparezcan
posiciones sin que hayan aparecido opuestos. Le dice la madre de
Mafalda a Mafalda: “Andá a tomar la sopa, -No quiero, -Andá a tomar
la sopa, te lo digo yo que soy tu madre, -Y yo soy tu hija y nos
recibimos juntas". Los pares se reciben juntos, no aparece uno sin el
otro. Como se reciben juntos, démosles la identidad que tienen, van
juntos, no existe uno sin su opuesto. Pero al mismo tiempo esta
inclusión plena no deja de tener en cuenta una exclusión activa. ¿Qué
quiere decir? Que el hecho de que uno sea y haya sometido al otro
no quiere decir que el otro se va a quedar tranquilo y apaciguado en
su sometimiento.
Decía la primera ley que todo está en movimiento, que todo
está en permanente cambio. El otro va a volver a aparecer cuando
encuentre la fisura. Lo primero que va a lograr es un momento de
desestructuración hasta que logre imponerse. El sometido tampoco
se va a quedar tranquilo.
Pensar lo instituido-instituyente. Este es un par contradictorio
que tiene que ver con una situación de poder. Pero esto es un
estudio sobre el poder, el poder de un par sobre otro. Instituido-
instituyente es un par que habla de triunfo y sometimiento. Aquello
que ha logrado ser, hará todo lo posible por sostenerse. Porque que
este par haga fuerza por vencer al otro, no quiere decir que el otro se
va a dejar vencer fácilmente. Se agarrará con uñas y dientes de
donde pueda, por eso tratará de tapar las ondas del agua. Pero ya
quedó denunciado. Instituido-instituyente es un par que permitiría
comprender relaciones humanas, que permitiría comprender nuestra
propia identidad. Nosotros tenemos instituidos determinados
modelos de comportamiento que muchas veces sabemos que ya no
nos sirven y sin embargo no nos animamos a cambiarlos, porque
sería pasar por un momento de confusión para llegar a otro lugar.
Pero el instituyente, aquel que molesta por ser distinto, lo que quedó
sometido, de una u otra forma va a terminar por imponerse. Decía
que la contradicción es activa porque no puede ser uno y el otro, es
uno u otro. Pero es plena porque se comprenden por su opuesto.
Cuando definimos conceptualmente y vamos al plano de la
abstracción, si pensamos la existencia de terceros no se puede definir
ni totalizar. Porque el tercero es sorprendente, nunca se sabe cuándo
ni cómo va a aparecer. Por eso la lógica formal lo excluye. La lógica
dialéctica toma como un paso del pensamiento la modalidad de
pensar de la lógica formal. La incluye y la supera al volver al
fenómeno. Porque de aquella universalización voy a particularizar y
ahí estoy superando el momento anterior, para comprender. Las
ciencias avanzan así. Cuando algo definido se choca contra la
realidad deja de servir, hay que volver a investigar. Cualquier ciencia
que se les ocurra, las duras y las blandas. Todas las ciencias, en
definitiva, derivan de la filosofía y han tratado de manejarse y
sostenerse con este principio: encontrar aquella verdad que se
sostenga en el tiempo. Y se sostiene en el tiempo hasta que se
confronta con la realidad, porque la realidad vuelve a cambiar. No es
que Newton se haya equivocado con su planteo, pero Einstein lo
superó.
La cuarta ley de la dialéctica es la ley de la transformación
de cantidad en calidad. ¿Qué quiere decir esto? Más de lo mismo,
más de lo mismo, más de lo mismo, distinto. Sólo que no se va a
producir aquel distinto sino aquel más de lo mismo. Es un salto
cualitativo. Si lo tomamos en la física, una olla con agua al fuego,
sesenta grados, setenta grados, está caliente, ochenta grados está
más caliente, a los cien grados hierve. Hay un salto que mientras
venía siendo más de lo mismo es como un plano. Pero los cambios y
los procesos históricos no se dan como un plano inclinado, se dan
como una súbita aceleración, de 99 y medio a 100. Antes no era así,
ahora sí. Pero fue imprescindible sostener y soportar determinada
acumulación de cantidad como para que el salto se produjera. No se
hubiera producido sin aquella acumulación. Esto es en física pero
también en los procesos históricos.
Por tomar uno, el caso Carrasco( en Covunco pcia. de Neuquén)
Antes y después del caso Carrasco. Este caso llevó a una súbita
aceleración acerca de la discusión presentada sobre el servicio militar
obligatorio. Después del caso Carrasco el servicio militar obligatorio
cayó por su propio peso. Nadie podría pensar que después de este
caso el servicio militar obligatorio pudiera seguir existiendo. Si no
hubiera estado este caso, hubiera aparecido otro caso. Es el salto, en
determinado momento se produce, pero hubo una acumulación de
cantidad que llevó a que esto, en ese punto de inflexión, se
produjera. No hubo un caso Carrasco, hubo decenas de casos
Carrasco conocidos y cuántos desconocidos. Donde se ponía en
cuestión no sólo la modalidad sino el espíritu de cuerpo, el
ocultamiento o el sadismo. Sin embargo, se produjo en un momento
dado, donde las características y las condiciones dadas fueron las
necesarias y suficientes como para que este salto se produjera. No
antes, pero no mucho después. Los cambios históricos son así, se
dan por súbita aceleración. Diez años antes del caso Carrasco era
difícil pensar en la abolición del servicio militar obligatorio. Pero diez
años antes ya se venía pensando “Si, pero no va a pasar nunca”.
¿Nunca?, mirá como pasó: de golpe. Así es como los procesos
históricos se dan por súbita aceleración, no se dan por plano
inclinado. Los cambios históricos se dan súbitamente. Cualquier
momento histórico que piensen ustedes son hitos, por eso nos
transmiten fechas. Pero la fecha ¿qué fue? El momento del salto.
Esto es lo que habilita al historiador a marcar fechas y no procesos.
Pero es el proceso previo el que determinó que en determinada fecha
se pudiera procesar aquella acumulación de cantidad y saltar
cualitativamente.
En nuestra vida es igual. Nuestra identidad sufre y disfruta
estos cambios después de determinados acontecimientos. No somos
los mismos después de determinados acontecimientos. La
acumulación de cantidad puede ser en distintos plazos de tiempo. Un
grupo es como un acelerador, uno se pregunta acerca de uno mucho
más rápido porque interactúa con el otro, porque satisface
necesidades socialmente y pone en cuestión su propia identidad. Y
trabajando, interactuando con el otro revisa sus propios vínculos
internos. Sin ninguna duda cuando un grupo está trabajando en
beneficio de la tarea explícitamente denunciada, de todas formas está
trabajando vincularmente con los otros y aunque esto no sea tema de
grupo, es tema del sujeto. Y a los sujetos nos pasan cosas en los
grupos y en la interacción con otros a partir de la producción del
grupo, cuando aparecen las individualidades, es cuando me
enriquezco y también me obstaculizo. Pero como me obstaculizo y
me pregunto acerca del obstáculo, que es el tercero, es que puedo
revisar la historia propia y grupal. No es hacer de cuenta que el
obstáculo no existe, es incluirlo como que su existencia lo denuncia y
trabajar con él. Porque el trabajar con él es lo que nos va a dar la
pauta como para ver el otro par, como paso. Trabajando el obstáculo
que denuncia la lucha, el conflicto entre los otros dos.
Todas estas leyes que recorre la dialéctica no hacen más que
tomar fenómenos de la naturaleza. Es mirar la naturaleza,
comprenderla y tratar de trabajar sobre ella.
La quinta ley que es la ley del desarrollo en espiral, no es
otra cosa que pensar también otra vez la naturaleza. Con la
diferencia que todas estas leyes son aplicadas a una naturaleza
peculiar, que es la humana. Somos los únicos que si no nacemos en
un ambiente humano, no somos humanos, seremos hombres lobos,
niños selváticos u otra cosa, pero no adquiriremos la cultura que se
adquiere socialmente. La cultura que es lo que nos determina como
sujetos humanos. Esta es la particularidad de la aplicación de la
dialéctica. La ley del desarrollo en espiral dice pensando la
naturaleza, la vida no destruye a la naturaleza sin vida, no destruye a
la materia inerte; la incorpora y la profundiza. Si lo pensamos en los
ciclos naturales es relativamente sencillo: una rama caída, la bosta de
vaca, un animal muerto. Son vueltas a la naturaleza que la
naturaleza incorpora y profundiza ¿por qué? Porque le sirve para dar
más vida. Es más, si esto no ocurriera, no podría generarse lo
nuevo. Limpiemos los campos de animales muertos y vamos a lograr
un campo estéril. Limpiemos la naturaleza inerte y vamos a lograr
una naturaleza sin vida. La muerte genera vida y esto es parte, si
quieren, del primero de los pares contradictorios muerte-vida. Pero
¿a qué llamamos muerte cuando pensamos el sujeto humano, si es
incorporar y profundizar, lo anterior es muerte? Cuando deja de ser
lo que era. Pero el hecho de que haya muerto no quiere decir que
quede desechado, muy por el contrario, es el sustrato de lo que va a
ser. Queda incorporado y sin haber pasado por acá a lo otro no se
accede. Queda sin vida, es cierto, queda sin vida porque ya no me
alcanza, ya no me sirve, ya no me puedo relacionar con él, ya no
puedo aprender con él. No es lo que en algún momento fue, murió,
pero si no hubiera pasado por acá, no hubiera llegado a esto. Es
imprescindible incorporarlo y profundizarlo. ¿Profundizarlo por qué?
Porque no vuelvo al mismo lugar. Más aún, no es que antes
estuviéramos equivocados, antes era antes.
Piaget lo dice claramente, dice repensemos el error. Un
pensador dialéctico, de dialéctica aplicada. Cuando Piaget se pone a
investigar acerca del aprendizaje en los chicos, ve que todos se
equivocan igual. Si todos se equivocan igual es que están todos
equivocados o que los equivocados somos nosotros. Piaget dice
practicamos adulto morfismo. Pretendemos que el chico se maneje
con nuestras estructuras lógicas, y él se maneja con otras estructuras
lógicas. Que son acertadas pero distintas de las nuestras. No es que
se equivoquen todos, todos tienen razón, los equivocados somos
nosotros al pretender que hay una sola lógica. No hay una sola
lógica, hay distintas formas lógicas de apropiación de la realidad. Si
el aprendizaje es silábico no pidas que escriba con letras. Piaget lo
que determina es que el aprendizaje es silábico. ¿Y cuándo salta el
chico de escribir con dos grafismos a una palabra de cuatro letras?
Cuando quiere escribir otra que suena parecido, no le sirve más. No
pasa a escribir con letras porque el docente le dice “así está mal”.
No, pasa por un proceso interno en relación con un proceso externo y
una categoría lógica que ya no le alcanza. Como no le alcanza y
sufre un momento de confusión, salta a una nueva categoría lógica.
Y vamos saltando de categoría lógica. ¿Pero antes era un gil? No,
antes era otra categoría lógica. Que era adecuada y aceptada para
ese momento histórico. Sin haber transcurrido por aquella verdad,
que hoy es mentira, no hubiera accedido a otra. Por eso les decía la
verdad es lo que los filósofos buscan, los metafísicos encuentran
hasta que se descubre que es mentira. El acontecimiento histórico te
lo denuncia. Pero no es que antes también fue mentira. No, antes
era cierto, pero ahora es mentira. Aquello de encontrar verdades
inmutables que se trasladen en el tiempo sirve para la abstracción,
no para lo concreto. En lo concreto, las verdades son situacionales,
de otras categorías. Pero no es que antes era un gil, antes era antes.
Veamos el desarrollo de otro par. Hay cinco pares que Pichón
da como universales en todos los grupos. Hay otros tantos, es cierto,
pero hay cinco que son universales y por los cuales se podría
comprender la interacción en un grupo.
➢ Sujeto-Grupo
➢ Lo Viejo-Lo Nuevo
➢ Lo Manifiesto-Lo Latente