0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas23 páginas

Método Dialéctico y Pares Contradictorios

Cargado por

Nahuel Ibañez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas23 páginas

Método Dialéctico y Pares Contradictorios

Cargado por

Nahuel Ibañez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El METODO DIALECTICO

1º AÑO

ARTÍCULO:

1.- Dialéctica y los pares contradictorios (Clase por Lic. Alejandro


Van Oosveldt)

1. DIALÉCTICA Y PARES CONTRADICTORIOS


Material del Lic. Alejandro Van Oostveldt

P
ara trabajar la temática “Dialéctica y Método Dialéctico”, vamos
a acercarnos a una definición: "Es un método de estudio del
razonamiento para investigar la realidad utilizándolo como
herramienta para comprender los cambios que se producen". Más
que para el cambio; la dialéctica no cambia nada. Desde el
razonamiento uno difícilmente pueda cambiar algo; si hay un cambio
está en lo concreto. Es para acercarse a la realidad, para investigar
la realidad a partir del razonamiento, pero convertido en herramienta
sólo investiga la realidad a partir del razonamiento, si lo convertimos
en una herramienta es porque se pretende a partir de esta no sólo
investigar sino volver a la realidad. A partir de esa investigación, con
el razonamiento que se realice para esa investigación, con la
hipótesis a la que se pueda llegar uno puede pensar cuáles son las
acciones necesarias para implementar determinados cambios. No es
la dialéctica en sí a lo que se llama cambios, pero sí es algo para
pensar cuál es la acción del final como para que ese cambio se
produzca.
Esta línea, la dialéctica, es bastante distinta de otras escuelas
filosóficas que si bien se apoyan en el razonamiento como para
comprender, no necesariamente vuelven a la realidad, se quedan en
algún estadio de la abstracción. La dialéctica es una escuela
filosófica, es un método de razonamiento, del pensar se trata y el
pensar es un camino filosófico que parte de lo real y vuelve a lo real.
Esto es distinto a otras escuelas filosóficas que también parten de lo
real pero no para llegar, sí para explicar. Explican pero no
necesariamente sirven para operar.
La filosofía en realidad si se dedica a algo, es a la búsqueda de
la verdad. La historia de la filosofía es esto. La búsqueda de la
verdad que explique al ser a partir del saber. Sucede que algunas
líneas filosóficas una vez que logran esa explicación se quedan ahí y
otras vuelven. La dialéctica es una herramienta para volver, porque
parte de ella. Decíamos que la filosofía si tiene un objeto es la
búsqueda de la verdad y no es necesariamente encontrarla. Hay una
frase que me gusta citar que dice "La verdad es aquello que los
filósofos buscan, los metafísicos encuentran, hasta que se descubre
que es mentira". Venía todo bien. Pero ¿de qué verdad hablamos?
Los filósofos cuando buscan, buscan la verdad, como si hubiera una.
¿Habrá una? Y, por ahí hay una y otra y otra y otra. Si yo pretendo
congelarme en una, así la haya encontrado, cuando voy a
confrontarla por ahí ya no es la misma. Y no quiere decir que aquello
haya sido mentira, fue verdad, pero ya no. Se trata de movimiento.
Por este motivo Pichon elige, comprueba el método dialéctico
como aquel que sirve para investigar la realidad del hombre. Pichon
habla de un sujeto en situación -producido y productor- de las
relaciones de intercambio que lo determinan, él a su vez
determinante. Si decimos que es producido por y productor de,
estamos hablando de cierta posibilidad de cambio, es imposible no
pensar en el cambio aunque uno pretenda hacerlo; los filósofos de
hecho lo buscan. Pero ¿habrá una que sea inmutable, eterna y
permanente? Sí, hay. Pero la explicación está en la metafísica y este
es otro orden sustancial. Físico, concreto y material; metafísico,
inmaterial y abstracto. Entonces, desde un orden de abstracción yo
puedo concluir pero no puedo comprobar, porque estoy en el terreno
de la abstracción y el hombre si hay algo que no quiere es ser
abstracto. Es concreto, material y está determinado por las
situaciones en las que se encuentra: no es lo mismo Buenos Aires
1996, que Córdoba 1915, que Londres 1830. Las expectativas, las
necesidades, las ansiedades, los proyectos, las dificultades, las
esperanzas son otras, pero porque son otras las relaciones de
intercambio que lo determinan. No es lo mismo un sujeto urbano que
un sujeto rural. Si quieren la complicamos más, no somos los
mismos en distintos ámbitos. Pueden decir de nosotros distintas
cosas y no necesariamente son equivocadas, son aquel aspecto
nuestro con el cual nos desempeñamos y nos mostramos e
intercambiamos en ese ámbito y en esa situación concreta, aún en
los grupos informales. Porque ustedes hoy van a participar de un
grupo con una tarea que es explícita y prescrita, es un grupo de
aprendizaje de psicología social con una tarea explícita para trabajar
el teórico y encontrar las herramientas y los elementos que nos llevan
a comprender la psicología social. Pero hay grupos que no tienen una
tarea específica, y sin embargo uno sabe cuáles son los aspectos, las
cuestiones que pueden llevar y cuáles no. Hay algunos grupos de
amigos con los que nos encontramos y sabemos que hablamos de
fútbol, y están los otros con los que hablamos de hijos y con los que
no vamos a hablar de política. No porque no lo sepan, sino porque
nos movemos distinto. Las expectativas puestas en estos grupos son
distintas y, por supuesto, de nosotros dirán cosas distintas. Si
hicieran una encuesta para preguntar acerca de cómo es uno y
preguntan en siete grupos distintos, habrá algunas cosas que
coincidan pero otras que son tan no coincidentes que pareciera que
hablan de personas distintas. Si de nosotros dicen cosas distintas
¿cómo podemos pretender una verdad que explique al hombre, si no
hay una que nos explique a nosotros?
Si es que hay una verdad está en permanente cambio.
Esto es lo que dice Heráclito, pensador fundador de la dialéctica al
menos como método de investigación científica y filosófica. Esto no
quiere decir que no haya habido otros pensadores antes, pero
Heráclito es el que consideramos el fundador de la dialéctica.
Heráclito es un pensador griego, o lo ha sido, que vivió en el siglo V
antes de Cristo en Grecia. De él no se conservan muchas cosas
escritas, no más de 34 fragmentos que circulan en algunas
colecciones que han podido rescatar bastante fielmente. Escribió más
que esto, se sabe, pero es muy poco lo que ha quedado. Uno podría
pensar que quedó poco de Heráclito por la cantidad de años
transcurridos, pero Aristóteles escribió más de cincuenta obras
después de él y de Aristóteles se conserva todo. Este Heráclito que
fue llamado el oscuro en su momento; fue llamado así porque
denunció la inutilidad de buscar una verdad absoluta, y esto de no
encontrar una verdad absoluta no tranquiliza, intranquiliza, pero
tanto intranquiliza como da los elementos para poder entender la
cotidianeidad. Si buscamos una verdad absoluta que nos contente a
todos y no la encontramos, será porque en realidad es otra y nuestra
realidad está en permanente cambio tal como decía Heráclito.
Vamos a citar algunas de estas frases de Heráclito que son las
que fundan lo que vamos a desarrollar como las leyes de la dialéctica.
Heráclito, como la mayoría de los pensadores en aquel tiempo, no
tenía una mala situación, estaba llamado a ser rey por linaje, por
familia. Cuando se da cuenta de que esto del permanente cambio era
una imposición de la realidad, la realidad se impone como cambio, en
realidad él lo plantea como par de opuestos, siempre hay uno que
triunfa sobre el otro. Eso no quiere decir que el otro se va a quedar
tranquilo, va a hacer todo lo posible por expresarse. Una de las
frases que más problemas le causó a Heráclito fue "la guerra es el
motor de la historia". Y la guerra no es que no haya dicho no es la
guerra de agarrar el escudo y la espada. No, no dijo “no es esta la
guerra a la que me refiero”, se refería más a la guerra de opuestos,
la guerra de pares contradictorios. Pares contradictorios como saber-
no saber, porque uno se da cuenta en algún momento que sabe, y
cree haber encontrado alguna verdad hasta que se da cuenta que
esta verdad no le alcanza más, ahí pasó al momento de no saber.
Este no saber no se puede tolerar mucho tiempo, por lo tanto
encontraremos alguna verdad que nos explique y este es un par
dialéctico que está en permanente lucha, uno de los tantos pares
dialécticos que están en permanente lucha. De esta lucha, de esta
guerra, es de la que Heráclito habla. Pero entre otras cosas está
diciendo que hay uno que piensa y hay otro sometido. Cuando
concluye esto dice "El poder no es para mí" porque yo ya sé que si
alguna vez accedo me van a querer bajar. Entonces abdicó en favor
de su hermano y se retiró a pensar a los Montes de Egisto. Así todo,
fue tildado de oscuro, fue consultado por varios movimientos que
pretendían cierto cambio y tal vez en alguna de estas idas y vueltas
la primer quema de libros, quedan de Heráclito 34 fragmentos por
esto. Y no así de Aristóteles que vivió sólo cincuenta años después
de él y de quién se conserva todo, la filosofía, la poética, metafísica.
Aristóteles no solo no “molestaba” a nadie sino que le daba el poder
del establecerse, del poder quedar establecido.
Pero veamos por qué y en parte para entender por qué Pichon
toma la dialéctica como método de estudio, si es una cuestión
caprichosa, ideológica o qué, en contraposición con la otra gran línea
filosófica que es la lógica formal. Nosotros vamos a desarrollar la
lógica dialéctica, que es de lo que estamos hablando, y es una lógica
que se apoya en el cambio. No que se apoya en el cambio porque es
una lógica que quiere cambiar o porque se define por el cambio. No,
porque el cambio se impone. Se impone en la cotidianeidad, se
impone en cada sujeto, se impone en cada grupo humano, se impone
en cada movimiento social. No son los mismos los acontecimientos a
lo largo de la historia, ni siquiera son circulares, no volvemos a los
mismos lugares. Porque si fueran circulares en determinado
momento estaríamos retornando a un punto del cual en algún
momento habremos partido y en el cual a lo largo de la historia nos
volveremos a encontrar. No, no es así, ni en los grandes ciclos
históricos volvemos a los mismos puntos. Esto invalidaría cualquier
sistema cerrado de comprensión de la historia.
¿Cómo es la lógica formal? Es la que en realidad más
conocemos, la que más nos llega con el aprendizaje formal. La lógica
formal se fundamenta en tres principios:

Principio de Identidad: A es idéntico a sí


mismo.

Principio de no Contradicción: A no puede ser no A.

Principio del Tercero Excluido: Entre A y no A no


hay nada.

Tratemos de concretizarlo un poco y pensemos en objetos, para


sacarlo de la abstracción. No vamos a tomar cualquier objeto.
Vamos a tomar el objeto de la naturaleza privilegiado por los
dialécticos que es la manzana. Cuando decimos manzana, sabemos
que manzana es manzana. Esto es concreto, solo así podemos llegar
a entenderlo. Y la manzana es idéntica a sí misma porque no es
naranja, porque no es carne, porque no es silla. Entonces es por sí y
por contraposición a otra. A no puede ser no A. Una manzana no
puede ser una no manzana. ¿Y si yo digo semilla de manzana? No es
lo mismo, pero sin embargo es lo mismo. Si no fuera por la semilla la
manzana no es manzana. Si yo digo semilla digo árbol, digo flor,
digo fruto. No son ella pero la explican. Vamos a un ejemplo un
poco más simple.
Día: Todos lo entendemos por día, pero también porque no es
noche. Si no tuviera su opuesto, probablemente no estaría
nominado. Está nominado por su opuesto. Pero no pueden ser los
dos juntos, o es uno o es otro, pero es necesario que los dos estén.
No sólo uno es la razón de ser del otro, sino la lucha entre ellos es la
razón de ser ambos. El par contradictorio en la dialéctica es una
inclusión plena y una exclusión activa, porque no puede ser uno si
está siendo el otro. Y entre uno y otro va a haber una puja. Estos
son fenómenos naturales, que son los fenómenos naturales en los
que Heráclito se basó. Mira a la naturaleza y mira al hombre. Lo
pasamos al hombre y cada uno de los pares contradictorios que
podamos pensar están en esta puja. Saber o no saber, están en
esta puja. Cuando adquirimos un conocimiento, lo atrapamos y
queremos conservarlo y permanecer en él porque nos da seguridad.
Hasta que haga crisis con la realidad porque ya no nos alcanza. En
ese momento, cuando ya no nos alcanza pero no tenemos el nuevo,
es el momento del pasaje y del conflicto donde lo que se pone de
manifiesto es el conflicto y no uno de los pares.
Volvamos a la manzana: Cuando no dejó de ser flor ni empezó
a ser fruto. ¿Qué es la flor marchita de la manzana? No es flor ni es
fruto. Pero ese momento está denunciando un proceso de cambio
donde ya no se puede volver a ser flor, pero todavía no llegó a ser
manzana. Y algo necesitará como para romper ese momento de
confusión que es lo que nos sucede cuando está en puja el saber con
el no saber, o lo viejo y lo nuevo, si quieren. Cuando con lo viejo
estábamos acostumbrados porque lo conocíamos, porque lo
comprendemos, porque sabemos cómo movernos hasta que apareció
algo que rompió ese equilibrio. Ese equilibrio roto, la flor marchita de
la manzana, ese momento del no sé, si quieren es un poco más
complicado. No es sólo el no sé; es el no ser. Porque no me puedo
explicar a mí mismo.
La lógica formal, apoyada en estos tres principios, encuentra
verdades absolutas que no cambian, porque es parte del alto grado
de abstracción. Los tres principios, no uno solo, los tres. Éste es
determinante. Precisamente el tercero es el que más molesta y
denuncia la contradicción en los fenómenos naturales y en los
humanos. Lo que denuncia la contradicción, lo que rompe el
equilibrio es la presencia del tercero. Lo que no es ni una ni la otra,
pero es que no ha dejado de ser ni ha empezado a ser.
Heráclito cuando está pensando en los filósofos anteriores a él,
que son filósofos que apoyaban la verdad en algún elemento de la
naturaleza, tanto Anaximandro, Anaxímenes, Anaxágoras eran
filósofos que decían la verdad última es el fuego, la verdad última es
el agua, la verdad última está en la tierra, que no explicaban porque
no lo explicaban. Heráclito dice “Y sí, los cuatro elementos están,
pero ¿cómo están entre sí, cómo se relacionan, a partir de qué?”.
“¿Hay alguno que no sea cierto?” se pregunta Heráclito. Y todos son
ciertos pero ninguno es único. Entonces, fíjense cómo escribe esta
frase: “El fuego vive la muerte de la tierra…” -traten de pensar en
imágenes- “... el aire vive la muerte del fuego, el agua vive la muerte
del aire y la tierra la del agua. Si hay alguna verdad estará en el
movimiento”. Los cuatro elementos son ciertos pero, ¿cuál de los
cuatro triunfa? Uno sobre el otro permanentemente, pero el otro no
se va a quedar tranquilo. O sea, que el triunfo de aquel va a durar lo
que el otro encuentre como fuerza para poder reaccionar. Saber-no
saber, viejo-nuevo, sujeto-grupo. Si quieren pensar en un grupo
desde las máximas individualidades a la conformación de una
modalidad de trabajo grupal.
Entre el día y la noche no hay nada. No es el amanecer y el
crepúsculo y el amanecer lo que denuncia que uno no dejó de ser y el
otro todavía no logró. El tercero denuncia. Del complejo de Edipo en
adelante, también en la historia del psicoanálisis de un tercero que
denuncia, este tercero que sabe que su madre ama a alguien que no
es él. “Mi mamá ama a alguien que no soy yo y como a mí no me
gusta, no me quedo tranquilo, voy a entrar a molestar en esa relación
que parece ser estable y los voy a molestar hasta lograr algún lugar”,
que no lo voy a lograr ahí, lo voy a lograr en otro lado, pero eso es
otra historia.
De los pensadores dialécticos no hay muchos que se hayan
dedicado a la filosofía como ciencia, como orden del razonamiento y
nada más. La mayoría de los pensadores dialécticos los vamos a
encontrar en ciencias aplicadas, aplicadas al comportamiento
humano, a la investigación de las relaciones del hombre. El pensador
de la lógica formal difícilmente será un pensador de la ciencia
aplicada, porque él parte de la abstracción y no convierte su filosofía
en una herramienta.
Les cito a algunos del último siglo: Freud, Piaget, Saussure.
Saussure en la lingüística. Freud en la forma en que plantea su
primera teoría del aparato psíquico habla de conflicto psíquico. Si
bien es cierto que Freud no era un pensador dialéctico, su escuela
filosófica era otra, aplicándola de lo que habla es de conflicto y dice
que en definitiva el trabajo del aparato psíquico será elaborar el
conflicto, elaborar el conflicto de pares de opuestos que están en
puja; principio de placer, principio de realidad como citar las formas
en que cada uno de los dos se rigen. Habla de conflicto, este
conflicto: la lucha de opuestos.
Es lo mismo que dice Piaget acerca de la inteligencia, respecto
de la acomodación y la asimilación. Lo mismo que dice Saussure en
cómo el significante se va inscribiendo. Los cito para mostrar que los
pensadores dialécticos los vamos a encontrar en ciencias aplicadas al
hombre.
Por eso Pichon toma el método dialéctico como forma de
investigar al hombre en situación. ¿Por qué no con este método?
Nosotros podríamos, partiendo de la realidad, elaborar una hipótesis
y concluir y quedarnos en esto. Si nos quedamos en esto podemos
concluir que la hipótesis es cierta, la única forma de saber si es cierta
es llevarla a la realidad y verificarla. Cuando una verdad en el orden
de lo metafísico pretende volver a lo físico no puede porque no tiene
elementos. Les traigo un ejemplo de un pensador del orden de lo
concreto pero que cambia de ámbito entonces termina siendo
metafísico. Rascovsky fue uno de los fundadores de la Asociación
Psicoanalítica Argentina, un psicoanalista brillante, hace unos catorce
años atrás con la guerra de las Malvinas, hace el análisis de la
Argentina y concluye que la Argentina es un país filicida, que mata
sus hijos. Fue una serie de artículos que fueron apareciendo en los
medios del tiempo del proceso. Él partió de la realidad teórica
Argentina, concluye, hace una hipótesis, un ejercicio intelectual que
por otra parte también lo puede seguir, ve el camino que recorre y
como ejercicio intelectual es como para seguirlo y concluye que es un
país filicida. Bien, ¿Y ahora? ¿Cómo hacés para poner a la Argentina
en un diván y tratar de resolver este conflicto? No se puede, porque
salió del ámbito de lo concreto y material y se fue a la metafísica en
este caso. Hizo de la Argentina una abstracción. Entonces, concluye
que Argentina es un país filicida. ¿A partir de qué, por qué llegó a
esta conclusión? Entonces, más todavía ¿cómo hacemos para operar
sobre esta realidad? Es imposible. Hace una hermosa hipótesis, un
lindo recorrido intelectual pero que no le sirve para operar.
Partir de la realidad, pensar y volver a la realidad como una
herramienta. Jamás se le ocurrió volver a la realidad como una
herramienta, si se le hubiera ocurrido no se hubiera detenido a
pensar siquiera, porque hubiera partido de la certeza y de la
seguridad de que era imposible empezar a operar a partir de una
conclusión como esa. Se fue a la metafísica porque abstrajo a la
Argentina de la realidad. Es irrefutable su verdad porque no puede
confrontarse con la realidad. Puedo estar de acuerdo o en
desacuerdo, pero tampoco puedo demostrarlo. Cuando llegamos al
plano de la metafísica llegamos al plano de lo dogmático lo que es
indiscutible porque es irrefutable. Uno podrá decir adhiero o no
adhiero, pero ninguna de estas dos posiciones pueden ser
demostradas. No son demostradas, es otro orden.
Este desarrollo lo estamos haciendo desde un texto que
lamentablemente es inhallable que es “Lógica formal y lógica
dialéctica” de Lester. De todas formas hay buenos textos de
introducción a la dialéctica que nos pueden llegar a servir para esto.
Hay una sola diferencia entre este texto que yo estoy trabajando y
otros, que es que en este se hace un recorrido de todos lo
pensadores filosóficos de la dialéctica, y trabaja, pule la herramienta
del método dialéctico como algo que nos sirva todavía más para
operar. Entonces, aumenta las leyes. No por aumentarlas sino por
discriminarlas más. Las leyes de la dialéctica planteadas por Hegel,
por Marx y Engels son tres. También Lenin después le agrega algo
más. Lo que hace Lester es retrabajar estos autores, discriminar las
leyes y concluir en cinco. Que no es que no estén contenidas en las
otras, lo están, pero son un poco más claras, uno entiende mejor la
herramienta como para poder operar y leer la realidad. Básicamente
ésta es la diferencia que hay entre este autor y otros. Vamos a dar
las cinco leyes de la dialéctica que plantea Lester. Y al mismo tiempo
lo que hace es retomar distintas críticas que se han hecho a
pensadores dialécticos.
Por ejemplo, Hegel planteaba la dialéctica como tesis, antítesis
y síntesis. Si bien es cierto que Hegel es un pensador dialéctico, es
un pensador idealista. Sale del mundo de lo material y va al mundo
de lo ideal. Esto se ve más claramente en su último libro que es "La
fenomenología del espíritu" donde da una razón última de la
existencia. ¿Qué es lo que hizo Hegel? Él planteaba grandes
contradicciones y lo hizo pensando en la historia, en la filosofía, en el
espíritu, en la naturaleza. La última es la del espíritu. Y dice de cada
uno de ellos que, uno se opone al otro superándolo y la síntesis
abarca, supera y apacigua las contradicciones. Venía todo bien hasta
que dijo apacigua. No es lo que decía Heráclito. Heráclito lo que
decía es que la guerra es el motor de la historia y la lucha de
opuestos en realidad no se resuelve. Si se resuelve es en el
movimiento pero en un movimiento que será el inicio de otro
movimiento posterior. Si nosotros pudiéramos graficar esto, sería
así: Círculos concéntricos, cerrados, que superan al anterior, lo
contienen y lo apaciguan. Esto de que lo apaciguan es determinante,
porque niega la posibilidad de cambio. Hay uno que es más grande
que todos pero si hay uno que es más grande que todos en algún
momento se corta, hay algo que no va a poder abarcar.
Marx y Engels replantean la dialéctica hegeliana, salen del plano
de lo ideal y vuelven al plano de lo concreto y material. De hecho, lo
que ellos trabajan es el materialismo dialéctico. Hegel escribió entre
1800 y 1830, Marx y Engels entre 1840 y 1870 escriben sus trabajos
sobre dialéctica. Ellos mismos, que son pensadores dialécticos y
filósofos, también trabajan una dialéctica aplicada que es a la
economía. En lugar de plantear tesis, antítesis y síntesis, lo que
dicen Marx y Engels es posición, negación, negación de la negación.
Si nosotros nos pusiéramos en simples: ¿La negación de Si?: No. ¿Y
la negación de NO?: No de no. ¿No de no? Posición es SI,
negación de la posición es NO y la negación de la negación es
Si. ¿Volvimos al mismo punto? No volvimos al mismo punto porque
no apacigua al par contradictorio anterior. Se opone, se integra pero
no lo apacigua. Entonces no es SI, es OTRO SÍ, que no es el mismo.
Por esto la dialéctica se grafica espiralada.


NO
OTRO SÍ (que contiene y supera al anterior. Se
opone al anterior pero no vuelve al
punto original.)

Nosotros no somos los mismos después de determinados


acontecimientos. Quiere decir que aquél otro punto no es el mismo,
es otro. Son hitos. Estos acontecimientos lo que marcan son puntos
de inflexión, puntos de quiebre, donde después de estos no somos los
mismos.
En el aprendizaje, en aquel del saber y el no saber, uno puede
decir que está en este punto porque ha transitado, uno puede decir
que aprendió algo porque hizo un tránsito, porque algo de lo viejo ya
no le servía pero no sabía de lo nuevo qué debía tomar para operar.
Cuando está en el momento del tránsito, que lo que sé ya no me
alcanza pero todavía no sé cuál es el camino que tengo que tomar,
este es el momento de la flor marchita del manzano, este es el
momento del padecimiento. ¿Pero padecimiento, por qué? Porque
padecemos ansiedad. Este es el momento del desestructurar. Es
una estructura estructurándose, peor en este punto, donde no es uno
ni otro, está desestructurándose. La desestructuración de no saber
cómo conducirnos porque lo que tenemos no nos alcanza, pero
todavía no sabemos qué necesitamos, es un momento de máxima
desestructuración y por supuesto un momento de máxima ansiedad.
Únicamente en el movimiento nosotros podríamos detenernos,
no sé cuanto tiempo porque ésta es una situación bastante
insoportable, detenernos en la estereotipia, hasta que llega un
tercero que nos mueve de ese equilibrio que, aunque nos haga daño,
lo sostenemos porque no queremos sufrir más y nos mantenemos en
la estereotipia. ¿Pero el sentimiento cuál es? No saber qué hacer con
lo que no conozco. Pero más que momento de sufrimiento es un
momento de desestructuración y del aumento de la ansiedad.
Aumento de la ansiedad porque las herramientas que tengo no me
alcanzan y necesito hacer algún movimiento como para adquirir otras
y salir de esta posición. Les tengo un ejemplo simple de cómo uno
puede llegar a resolver algunas situaciones. Un amigo mío me
contaba el otro día que fue a comprar aceite de sésamo al mercado
chino y se encuentra que todas las etiquetas están en chino, que la
cajera no habla castellano. ¿Cómo hago para comprar aceite de
sésamo? Es un barrio chino con un mercado para chinos y los que
están adentro, normalmente, no tienen otro tipo de intercambio que
con chinos. Momento de máxima desesperación, imagínense, traten
de hacer la película, hagámosla extrema. Estoy a seis cuadras de mi
casa y no me entiendo con la gente con la que estoy. Iba a comprar
aceite de sésamo, lo puedo comprar sólo acá, a seis cuadras de mi
casa y no me lo puedo comprar porque no me entienden. Momento
de desestructuración. Quedan dos posibilidades: que se quede sin
aceite de sésamo, entonces no hay posibilidad de cambio, no hay
posibilidad de disfrute, es un momento regresional donde no
implementa alguna herramienta para ver si puede salir. Es un miedo
básico, hay un momento de desestructuración donde están incluidos
la triple configuración del ser humano que es sentir, pensar y hacer.
Frente a ese sentir, que es que las herramientas que tengo no me
alcanzan, aquello que creía conocido me sorprende y es desconocido
para mí, vengo a comprar a seis cuadras de casa y no me puedo
entender con la gente que vive ahí. Es un momento de
desestructuración donde se pone en juego mi identidad. Entonces
piensa, elabora una estrategia, aquí es cierto que atienden chinos,
pero los que están afuera, si bien es cierto que también son chinos,
trabajan en la Argentina, deben hablar castellano. Me voy a quedar
esperando a que entre gente hablando castellano. Se quedó
caminando por los bordes hasta que aparecieron dos que hablaban
entre ellas en castellano. “¿Me podría indicar cuál es el aceite de
sésamo?” “Si, como no, joven”. Padeció, pensó, fue a su historia,
“Está bien, acá no me entienden, pero ¿hay algún recurso posible?”, y
elaboró una hipótesis. Si él se detenía acá, con esta hipótesis que
había realizado a partir de la realidad, concluye en una hipótesis
“estamos en la Argentina, va a entrar gente hablando en castellano”
y se va, escribe un tratado con una hipótesis: “En un mercado chino
en el que hablan sólo chino, si estás en la Argentina, vos podes
comprar aceite de sésamo preguntándole a alguien que entre si habla
en castellano”. Llegó a una hipótesis y dice que la hipótesis es cierta,
pero no la confronta. Esto como para que vean que uno puede llegar
a hacer hipótesis y partir de lo concreto pero quedarse en el terreno
de la abstracción porque no lo confrontó. Él no se fue a escribir el
tratado y dijo “Voy a confirmar la hipótesis” y la confrontó. La
hipótesis fue válida, siguió aquellos pasos. La dialéctica permite
esto; salir de lo concreto y volver a lo concreto.
El método de aprendizaje pichoniano incluye esta triple
configuración del sujeto, pero donde el pensar no se detiene en el
pensar, sino que es un pensar para hacer. Se quedó esperando y
compró aceite de sésamo. Ahora sí puede relatar una experiencia de
dialéctica aplicada. Pero esto es filosofía aplicada, no van a encontrar
pensadores dialécticos que se dediquen sólo al pensamiento, porque
lo aplican. Piensan porque quieren operar. Con el método de la
lógica formal esto no es posible porque están en el terreno de la
abstracción. Concluyen verdades incontestables.
Pero entonces ¿la lógica formal no sirve para nada? No, no es
cierto. Sirve y mucho. Lo que hace la lógica dialéctica es contenerla
y superarla. En la lógica formal a partir de estos principios logramos
definir algún universal, totalizador, general, abstracto. Este proceso
no es que parta de la nada. El pensar el fenómeno parte del
fenómeno. Sucede que no vuelve al fenómeno. Estos tres principios:
El principio de identidad, el principio de no contradicción, el
principio del tercero excluido. ¿Cómo si la ciencia ha avanzado
tanto teniendo en cuenta la lógica formal, tenemos el descaro de
decir que la lógica formal no sirve para operar? Simplemente que la
lógica dialéctica lo que hace es incluirla y superarla. ¿Por qué? La
lógica formal parte de un particular y concreto para investigar un
fenómeno, cualquiera sea, pero a partir de este fenómeno
investigado, hace de la parte el todo. Un general abstracto que me
sirva en toda situación y en cualquier circunstancia. De ahí que,
cualquier hecho definido, todo lo que hace la lógica formal es
trasladarlo en el tiempo. Pero si yo pretendo volver al fenómeno
estoy saliendo del plano de la abstracción, y más aún, estoy dando
por tierra aquello que pretendí lograr como una definición que
superara el paso del tiempo. ¿Qué es lo que dice la dialéctica? Una
vez visto el fenómeno, conceptualizar. Y para conceptualizarlo, si
quieren, utilizamos los pasos de la lógica formal, para después volver
al fenómeno, como para ver si aquello que conceptualizamos tiene o
no que ver con el fenómeno investigado y si lo que definimos como
operación posible es contrastarme y confrontarme con la realidad. La
lógica formal esto no lo hace. No lo hace, porque no le importa. No
es ciencia aplicada, es ciencia que se define a sí misma.

Leyes de la Dialéctica:
➢ Todo está en permanente cambio.

➢ Interconexión e interacción. O concatenación de hechos

➢ La unidad y lucha de los contrarios o pares contradictorios.

➢ Transformación de cantidad en calidad.

➢ Desarrollo en espiral.
La primera ley dice: “Todo está en permanente cambio”.
Es la ley del movimiento universal. Heráclito es aquel que dice "No
es posible bañarse dos veces en el mismo río". De esa frase es
tomada esta primer ley de la dialéctica. ¿Por qué dice que no es
posible bañarse dos veces en el mismo río? Porque el río corre y
porque yo no soy el mismo. Las dos cosas son ciertas. Y con esto al
mismo tiempo explica los dos movimientos del objeto. Dice que cada
objeto tiene dos movimientos. Uno interno, propio del objeto, y uno
externo, que lo arrastra en su devenir. Aunque uno no quiera
moverse, el devenir te arrastra. No es posible bañarse dos veces en
el mismo río porque el río se mueve y porque uno no es el mismo.
Aplicado al grupo es la verticalidad y la horizontalidad. Como hay
muchas verticalidades operando en un grupo que pueden ir ellas
cambiando, nosotros podemos ir cambiando, pero al mismo tiempo el
grupo cambia. Si nosotros encontramos un lugar que nos gusta y
pretendemos sostenerlo a lo largo del tiempo, si el grupo cambia,
entonces empezás a cambiar de lugar hasta encontrar uno, distinto,
que te vuelva a gustar. O cambiás vos o la realidad te cambia. Pero
hay dos movimientos, uno interno del sujeto y otro externo que lo
arrastra en su devenir. Piensa en la contradicción de sujeto-grupo y
en qué momento, nosotros nos encontramos de nuestro propio
movimiento y en qué momento se encuentra aquel exterior en que
nos situamos en su movimiento. Nosotros en distintos lugares o en
el mismo lugar no somos el mismo. Ni nosotros ni el acontecimiento.
Fíjense como las leyes de la dialéctica son tomadas de la naturaleza y
aplicadas al hombre. El movimiento externo nos va a imponer
cambios. Uno no cambia todos los días, convengamos. Uno no es el
mismo después de determinados acontecimientos. Pero, felizmente,
estos acontecimientos no pasan todos los días, sino no sabríamos
donde pararnos. Hay determinados elementos y construcciones,
pares dialécticos que se van desarrollando. No es que cuando uno
dejó de ser, el otro empieza a ser inmediatamente. Hay todo un
movimiento. Los procesos humanos se miden en décadas, los
procesos sociales se miden en centurias y los procesos de la
naturaleza se miden en milenios. Pero también los procesos
naturales tienen cambios. La naturaleza parece ser más fija pero no
necesariamente lo es, también ella está en cambio.
La segunda ley es la ley de interconexión e interacción.o
Concatenación de hechos ¿Qué quiere decir esto? Todos los
procesos se encuentran encadenados. Nosotros podemos pretender
para comprender un fenómeno aislarlo, pero sabemos que es un
ejercicio, un ejercicio que no nos va a servir para operar. Por
ejemplo, si tomamos lo de las cárceles, el problema que hubo ahora
con las cárceles. Nosotros que lo estamos viviendo ahora, tenemos
cercanía con el fenómeno y podemos comprender que no son sólo las
cárceles, que hay una puesta en cuestión de la justicia, que está en
cuestión la independencia de poderes. ¿Pero qué puede pasar con
este mismo fenómeno dentro de diez años? Cuando nos llegue como
noticia “Hubo un motín en Sierra Chica que fue sometido al
trasladarse los tres cabecillas”. ¿Esto dependía de tres personas que
hacían lío? No, había un conflicto mucho mayor, esto es lo que
nosotros podemos comprender hoy cercanos al fenómeno. Pero,
dentro de diez años, ¿los servicios como tratarán de que entendamos
la historia? ¿Cómo intentarán aislarlo? Aislar el fenómeno para que
no se convierta en modelo. Entonces, esto no es un cuestionamiento
a la justicia, a la juridicidad, a lo de unos más iguales que otros ante
ley, a que los presos se quejan porque no tienen suficiente de comer,
pero los de afuera tampoco tienen suficiente para comer, esto
digamos que está encadenado, no hay un fenómeno aislado. Uno
podrá decir “¿Cómo anda todo? -"Bien, hay un problema en una
cárcel pero está todo bien”. Entonces evacuás a la gente, evacuaste
a una parte, dividís. Pero dentro de un tiempo por ahí cuando lo
leemos no es algo encadenado, nos llega como algo aislado. Eran tres
cabecillas que fueron trasladados y se cometió el motín. Si se piensa
por ejemplo, un rol, hay que pensar un contra rol, porque nacieron
juntos. Si se piensa un líder, hay liderados, no hubo tres, hubo mil y
pico, sólo por pensarlo adentro. Pero en el grupo es igual. Supongan
ustedes que viene un sujeto a un grupo y dice “Yo voy a ser el
boicoteador de este grupo”, no lo enuncia pero empieza a actuar. El
tipo será el boicoteador si el resto lo deja, porque acá hay una
asunción y una adjudicación de roles. No hay un boicoteador si no
hay quien se deje boicotear. De alguna forma, estará siendo utilizado
por el resto, y por él. Claro, no cualquiera podrá ser un boicoteador,
tendrá que caer sobre determinada verticalidad. Pero ese que tiene
cierta verticalidad, que se arrima a un grupo y dice “yo acá vengo a
boicotear”, lo hará si lo dejan. Si no lo dejan, no existirá ese lugar.
Cualquiera que podamos pensar. La historia es así también.
Nosotros estamos acostumbrados a estudiar la historia como
fechas y personajes, próceres, héroes. Pero San Martín no fue San
Martín por sí mismo. San Martín fue San Martín por sí mismo y por el
proceso social en el que se encontraba inmerso. Es cierto que San
Martín era de fierro y por eso asume este lugar, pero era un lugar
que estaba buscando a quién adjudicárselo. Pero ¿Ustedes creen que
San Martín era el único de fierro? No digo que todos los otros lo
fueran, pero había muchos otros posibles como para asumir este
lugar. Sin embargo con la historia nos llega que San Martín fue el
Libertador de América, no fue un proceso social en el que los
protagonistas fueron cientos de miles. Emergen de una situación
de un proceso con por lo menos un doble atravesamiento, el vertical
y el horizontal. Hay más atravesamientos, pero por lo menos dos.
Este es el criterio de la historicidad, que la lógica formal no
puede acceder. ¿Por qué? Porque aísla, mientras que desde la
lógica dialéctica los fenómenos están concatenados, no son aislados,
no se producen por generación espontánea. Claro que un buen
elemento de control y dominio es hacerles creer que se producen por
generación espontánea. Ustedes saben que en un grupo
determinadas modalidades de trabajo, determinados roles que
surgen, es porque hay un contrato en el que lo permite o lo busca.
Pero hay un doble atravesamiento, no hay generación espontánea, no
hay hechos aislados, no aparecen porque sí. Aparecen como un
proceso, aparecen como la realidad y la manifestación de un
momento dado en un grupo, social, histórico, familiar y en nosotros
mismos, están encadenados. Hay algo previo y algo actual que está
determinando esto.
Con respecto a esto de los héroes y de los pares contradictorios
hay una tira de Mafalda. Pasa Felipito frente a un bronce que dice
“Fulano de tal, luchador incansable”. “Claro, así es fácil, si no se
cansa yo también lucho”. No es que sea un luchador incansable, esto
es enjuiciar al héroe. No es que no se cansara, se cansaba igual.
Felipito al decir “Yo me canso”, está diciendo “No es para mí el lugar
de lucha”. También él se congeló en su rol. Le sirve la imagen del
congelado idealizado y alto como para congelarse en su rol
estereotipado. El estereotipo sirve para este tipo de cosas.
La tercera ley de la dialéctica es la ley de la unidad y lucha
de los contrarios o contradictorios. Pensemos un contradictorio
de los que se dan en los grupos. Sujeto-grupo es uno de los
contradictorios universales que se dan en todos los grupos. Que no
se da por casualidad en los grupos, se dan porque los traemos
nosotros. Nosotros, que fuimos constituidos en un grupo. Pichón
dice del sujeto que es un sujeto de necesidades que se satisfacen
socialmente. Que además nace en un grupo determinado, por lo cual
aquellas necesidades que lo determinen habrán surgido socialmente y
buscarán ser satisfechas socialmente. ¿Cuáles? Las del sujeto. Pero
no se entiende uno sin el otro. Lo que le da lugar al sujeto es su
opuesto. ¿Y cómo se desarrolla en un grupo?
Piénsense ustedes en la primer reunión grupal. Verticalidad y
horizontalidad. Vamos a encontrar en una primera reunión grupal,
que la llamamos así por lo que va a ser no por lo que está siendo.
Una reunión grupal no es un grupo, es una serie, un agrupamiento,
una serie de sujetos que están atravesados por un tiempo y espacio
pero que no han constituido todavía una herramienta. Que no son
todavía un grupo porque no se reconocen. Lo necesario para la
conformación de un grupo es la mutua representación interna. En el
primer momento de un grupo uno, como sujeto, entiende que el resto
son aquellos que yo no soy, pero no mucho más que esto. Entonces
trato de individualizarme, de diferenciarme a partir de mi
individualidad y de mi historia.
Digamos que en este primer momento si hay un par que se
expresa es el par sujeto, donde cada uno pretenderá diferenciarse
por temor a masificarse. Siempre hay un temor en juego y un deseo
al mismo tiempo. El temor acá sería la masificación. ¿Qué
masificación? La que yo veo en el resto indiferenciado que no soy yo,
perder la identidad. Aquello que no quiero perder por lo tanto me
expreso. ¿Cómo? Me expreso desde mis propias características. Me
muestro para que me conozcan y que sepan quién soy, que no soy
igual a este indiferenciado. O voy a ver de qué se trata para ver como
me muestro o, voy a hacerlo rápido y tratar de imponer lo que a mí
me gustaría que sea, que esto tome el camino de la satisfacción de
mi necesidad. Estamos en un primer momento donde el polo que
está triunfando es el polo sujeto. Pero llegará un momento donde el
polo sujeto está siendo vencido por el polo grupo, hará la fuerza
suficiente y necesaria como para vencerlo. ¿Cuál será ese momento?
Por ejemplo cuando expresan “Venimos acá a aprender psicología
social pero notamos que nos gustaría leer otro material que el que
nos llega desde el teórico”. Reunirse, poner horarios, ponerse a
estudiar un par de horas sobre algún tema. Hay un acuerdo grupal
para hacer alguna actividad en conjunto. Si en un momento como
este llega a surgir uno que dice “A mí no me interesa estudiar fuera
de acá porque me parece una pérdida de tiempo”, le van a pegar
como al traidor que atenta contra lo que el grupo pretende. Hasta
que pueda incluir la diferencia que es, dentro de un grupo que se
constituye y tiene una tarea en común, admite determinadas
diferencias, que pueden ser “Y... si, pero no quiero” o, “No puedo” o,
“No tengo ganas. Pero así y todo yo voy a participar en el grupo, en
el espacio del grupo, los jueves de tal a tal hora”. Esta sería una de
las formas. Pero una vez constituido este espacio grupal, con un
proyecto que es estudiar, que han logrado un espacio de trabajo, de
producción donde cada uno accede al texto de cada manera, o hace
sus propios comentarios en relación al texto atravesado por su propia
verticalidad, surge uno que dice “La verdad que esto de estudiar
libros me gusta. Pero más que ir solamente a los libros, a mí me
gustaría pensar la psicología social desde cuentos literarios”. Y hay
otro que dice “Si, podría ser. Pero me parece que las obras de teatro
pueden llegar a dar otro material distinto”. Aparece un tercero que
dice “¿Y si la obra de teatro la hacemos nosotros a partir de los textos
de los diarios aplicando lo que venimos conociendo?”. Donde vuelven
a aparecer los sujetos enriqueciendo el momento anterior. No es que
una vez lograda la manifestación del polo grupo, el sujeto se quede
tranquilo sin expresarse. “Está bien, logramos un acuerdo,
compartimos un espacio, nos conocemos...”, imprescindible para
tener una mutua representación interna, “pero además a mí me
gustaría tal otra cosa”. Y en esta discusión, en esta interacción que
puede aparecer acerca de estos ejemplos que di como posibles, el
primero que propuso el cuento podrá concluir diciendo que “La
verdad que hacerlo nosotros, a partir de los textos no se me había
ocurrido, me gusta la idea”. Con lo que volveremos a ver otra vez
manifestado el polo grupo en un proyecto en común, a partir de los
sujetos que se han diferenciado.
Este grupo inicial y este posterior no son los mismos, pero los
sujetos tampoco. Acá hay un enriquecimiento a partir de un pasaje
con movimiento, con historia, con contradicción y con lucha que no se
vuelve al mismo punto. Sí, es la misma contradicción y acá hay una
universal: Sujeto-grupo. Una universal de todos los grupos. La
forma en que esto vaya a darse es particular de cada grupo con los
sujetos que lo integran y con la interacción que entre ellos logren.
No hay como anticipar este movimiento del par del sujeto-grupo. Sin
embargo, es un universal. Un universal que se logra a partir de esta
definición, si quieren. Pero cuando tengo que investigar el fenómeno
no me puedo quedar en la abstracción, la abstracción no me sirve
para operar. Si no yo podría definir o anticipar un movimiento, y esto
no es posible. El contenido del desarrollo de esta contradicción va a
ser determinada y determinante del grupo que la suscita. No hay dos
grupos iguales, ni los sujetos van a ser los mismos en los distintos
pasajes.
Ahora la cuestión es ¿cómo se produce esto? Los que lo
determinan, los que determinan el movimiento son los momentos de
desestructuración. ¿Ustedes creen que una vez que el grupo logró un
acuerdo, “que estudiemos”, y han logrado integrarse a partir de
determinada bibliografía, incorporar determinada modalidad de
trabajo e, inclusive, determinar roles en este funcionamiento, donde
hay cierta organización y cierta estructuración, que venga un Fulano
a decir “A mí me gustaría hacerlo con cuentos literarios no les
molesta? “No jodas, si ya teníamos una forma de trabajo”. Claro,
pero una vez adquirida una forma de trabajo si viene alguien que tira
la piedra sobre el agua, pretenderemos con las manos o como sea,
tapar las ondas de agua. Pero las ondas van a estar igual. Estas
ondas lo que van a hacer es denunciar que aquello que era ya no me
sirve, pero lo nuevo todavía no es. Este momento es el de la
desestructuración. El tercero en discordia entre los pares
contradictorios. Este tercero en discordia lo que hace es denunciar
un conflicto. Mientras estamos en el desarrollo de uno de los pares,
en el triunfo de uno de los pares, no hay conflicto, hay desarrollo,
movimiento, incorporación de conocimientos. Hasta que viene el otro
par haciendo fuerza desde abajo y dice “Paremos, esta estructura
lograda puede ser distinta”. Haremos todo lo posible por sostener el
momento anterior, cosa que no lograremos, haremos lo imposible
porque esto que viene a molestar no exista, y porque si tenemos que
pasar a algún lado, pasemos rápido. Cosa que no es posible sin
incluir el momento de desestructuración y discordia entre pares.
La lógica formal entiende que las contradicciones, más aún, que
la diferencia entre lo que es y no puede ser lo que es, es externo al
objeto. Externo al objeto quiere decir que no le pertenece y que
entre día y no día no hay nada. Y no es entre día y noche, es entre
día y no día no hay nada. No hay nada ¿por qué? Porque molesta, lo
mejor que podemos hacer es hacer de cuenta que no existe. No hay
existencia entre lo que es y no es. Tanto no es cierto que la
existencia de eso que es o que ya no es, y, que todavía no es, es lo
que denuncia la lucha. No es que la lógica dialéctica le dé existencia.
No, no hace más que reconocer el fenómeno más que como se
presenta. Solo que es complicado, porque uno no sabe como situarlo
porque es un momento de desestructuración. Podemos ponerle
muchos nombres, pero nombres que no nominan precisamente el
fenómeno, simplemente están denunciando que algo ya no es y algo
todavía no es. Esto es complicado.
¿Qué es la psicología social? Trabajar las ansiedades que
produce la desestructuración. Es construir una herramienta que
permita trabajar las desestructuraciones y las ansiedades que
provoca la aparición del tercero. Este tercero que es necesario
incorporar. Existe igual, la cuestión es que si no lo incorporo no
puedo acceder al siguiente estadio. La ansiedad existe igual, yo
puedo hacer de cuenta que no. Muchas veces hacemos de cuenta que
no y vamos tapando agujeros para que no aparezca, hasta que el
agujero se hace tan grande que no puedo hacer otra cosa que verlo.
Frente a cualquier fenómeno. Cuando se les ocurra pensar que hay
algo que ya no sirve, siempre me mando la misma macana y la voy
tapando y haciendo de cuenta que yo no soy el responsable. Para no
tolerar el grado de desestructuración que implicaría que aquello que
hago, que tiene que ver con aquello que soy, ya no me alcanza.
Implicaría una modificación de la identidad.
¿Qué es lo que hace la lógica dialéctica? Incluir el tercero como
un elemento necesario para la resolución de la contradicción. La
lógica formal lo que plantea es una inclusión vacía. ¿Por qué? A es A,
se explica tautológicamente. Una tautología es afirmar con la
afirmación, donde no hay una explicación por asociación, por
oposición, por contradicción. No, A se explica por A; y lo que es A no
puede ser no A. Entonces la contradicción está excluida, ausente,
como si no existiera. En la unidad de lo contradictorio, que es la
tercera ley, la inclusión es plena porque están los dos pares, el que es
y su opuesto, pero uno no es sin su opuesto. No es que aparezcan
posiciones sin que hayan aparecido opuestos. Le dice la madre de
Mafalda a Mafalda: “Andá a tomar la sopa, -No quiero, -Andá a tomar
la sopa, te lo digo yo que soy tu madre, -Y yo soy tu hija y nos
recibimos juntas". Los pares se reciben juntos, no aparece uno sin el
otro. Como se reciben juntos, démosles la identidad que tienen, van
juntos, no existe uno sin su opuesto. Pero al mismo tiempo esta
inclusión plena no deja de tener en cuenta una exclusión activa. ¿Qué
quiere decir? Que el hecho de que uno sea y haya sometido al otro
no quiere decir que el otro se va a quedar tranquilo y apaciguado en
su sometimiento.
Decía la primera ley que todo está en movimiento, que todo
está en permanente cambio. El otro va a volver a aparecer cuando
encuentre la fisura. Lo primero que va a lograr es un momento de
desestructuración hasta que logre imponerse. El sometido tampoco
se va a quedar tranquilo.
Pensar lo instituido-instituyente. Este es un par contradictorio
que tiene que ver con una situación de poder. Pero esto es un
estudio sobre el poder, el poder de un par sobre otro. Instituido-
instituyente es un par que habla de triunfo y sometimiento. Aquello
que ha logrado ser, hará todo lo posible por sostenerse. Porque que
este par haga fuerza por vencer al otro, no quiere decir que el otro se
va a dejar vencer fácilmente. Se agarrará con uñas y dientes de
donde pueda, por eso tratará de tapar las ondas del agua. Pero ya
quedó denunciado. Instituido-instituyente es un par que permitiría
comprender relaciones humanas, que permitiría comprender nuestra
propia identidad. Nosotros tenemos instituidos determinados
modelos de comportamiento que muchas veces sabemos que ya no
nos sirven y sin embargo no nos animamos a cambiarlos, porque
sería pasar por un momento de confusión para llegar a otro lugar.
Pero el instituyente, aquel que molesta por ser distinto, lo que quedó
sometido, de una u otra forma va a terminar por imponerse. Decía
que la contradicción es activa porque no puede ser uno y el otro, es
uno u otro. Pero es plena porque se comprenden por su opuesto.
Cuando definimos conceptualmente y vamos al plano de la
abstracción, si pensamos la existencia de terceros no se puede definir
ni totalizar. Porque el tercero es sorprendente, nunca se sabe cuándo
ni cómo va a aparecer. Por eso la lógica formal lo excluye. La lógica
dialéctica toma como un paso del pensamiento la modalidad de
pensar de la lógica formal. La incluye y la supera al volver al
fenómeno. Porque de aquella universalización voy a particularizar y
ahí estoy superando el momento anterior, para comprender. Las
ciencias avanzan así. Cuando algo definido se choca contra la
realidad deja de servir, hay que volver a investigar. Cualquier ciencia
que se les ocurra, las duras y las blandas. Todas las ciencias, en
definitiva, derivan de la filosofía y han tratado de manejarse y
sostenerse con este principio: encontrar aquella verdad que se
sostenga en el tiempo. Y se sostiene en el tiempo hasta que se
confronta con la realidad, porque la realidad vuelve a cambiar. No es
que Newton se haya equivocado con su planteo, pero Einstein lo
superó.
La cuarta ley de la dialéctica es la ley de la transformación
de cantidad en calidad. ¿Qué quiere decir esto? Más de lo mismo,
más de lo mismo, más de lo mismo, distinto. Sólo que no se va a
producir aquel distinto sino aquel más de lo mismo. Es un salto
cualitativo. Si lo tomamos en la física, una olla con agua al fuego,
sesenta grados, setenta grados, está caliente, ochenta grados está
más caliente, a los cien grados hierve. Hay un salto que mientras
venía siendo más de lo mismo es como un plano. Pero los cambios y
los procesos históricos no se dan como un plano inclinado, se dan
como una súbita aceleración, de 99 y medio a 100. Antes no era así,
ahora sí. Pero fue imprescindible sostener y soportar determinada
acumulación de cantidad como para que el salto se produjera. No se
hubiera producido sin aquella acumulación. Esto es en física pero
también en los procesos históricos.
Por tomar uno, el caso Carrasco( en Covunco pcia. de Neuquén)
Antes y después del caso Carrasco. Este caso llevó a una súbita
aceleración acerca de la discusión presentada sobre el servicio militar
obligatorio. Después del caso Carrasco el servicio militar obligatorio
cayó por su propio peso. Nadie podría pensar que después de este
caso el servicio militar obligatorio pudiera seguir existiendo. Si no
hubiera estado este caso, hubiera aparecido otro caso. Es el salto, en
determinado momento se produce, pero hubo una acumulación de
cantidad que llevó a que esto, en ese punto de inflexión, se
produjera. No hubo un caso Carrasco, hubo decenas de casos
Carrasco conocidos y cuántos desconocidos. Donde se ponía en
cuestión no sólo la modalidad sino el espíritu de cuerpo, el
ocultamiento o el sadismo. Sin embargo, se produjo en un momento
dado, donde las características y las condiciones dadas fueron las
necesarias y suficientes como para que este salto se produjera. No
antes, pero no mucho después. Los cambios históricos son así, se
dan por súbita aceleración. Diez años antes del caso Carrasco era
difícil pensar en la abolición del servicio militar obligatorio. Pero diez
años antes ya se venía pensando “Si, pero no va a pasar nunca”.
¿Nunca?, mirá como pasó: de golpe. Así es como los procesos
históricos se dan por súbita aceleración, no se dan por plano
inclinado. Los cambios históricos se dan súbitamente. Cualquier
momento histórico que piensen ustedes son hitos, por eso nos
transmiten fechas. Pero la fecha ¿qué fue? El momento del salto.
Esto es lo que habilita al historiador a marcar fechas y no procesos.
Pero es el proceso previo el que determinó que en determinada fecha
se pudiera procesar aquella acumulación de cantidad y saltar
cualitativamente.
En nuestra vida es igual. Nuestra identidad sufre y disfruta
estos cambios después de determinados acontecimientos. No somos
los mismos después de determinados acontecimientos. La
acumulación de cantidad puede ser en distintos plazos de tiempo. Un
grupo es como un acelerador, uno se pregunta acerca de uno mucho
más rápido porque interactúa con el otro, porque satisface
necesidades socialmente y pone en cuestión su propia identidad. Y
trabajando, interactuando con el otro revisa sus propios vínculos
internos. Sin ninguna duda cuando un grupo está trabajando en
beneficio de la tarea explícitamente denunciada, de todas formas está
trabajando vincularmente con los otros y aunque esto no sea tema de
grupo, es tema del sujeto. Y a los sujetos nos pasan cosas en los
grupos y en la interacción con otros a partir de la producción del
grupo, cuando aparecen las individualidades, es cuando me
enriquezco y también me obstaculizo. Pero como me obstaculizo y
me pregunto acerca del obstáculo, que es el tercero, es que puedo
revisar la historia propia y grupal. No es hacer de cuenta que el
obstáculo no existe, es incluirlo como que su existencia lo denuncia y
trabajar con él. Porque el trabajar con él es lo que nos va a dar la
pauta como para ver el otro par, como paso. Trabajando el obstáculo
que denuncia la lucha, el conflicto entre los otros dos.
Todas estas leyes que recorre la dialéctica no hacen más que
tomar fenómenos de la naturaleza. Es mirar la naturaleza,
comprenderla y tratar de trabajar sobre ella.
La quinta ley que es la ley del desarrollo en espiral, no es
otra cosa que pensar también otra vez la naturaleza. Con la
diferencia que todas estas leyes son aplicadas a una naturaleza
peculiar, que es la humana. Somos los únicos que si no nacemos en
un ambiente humano, no somos humanos, seremos hombres lobos,
niños selváticos u otra cosa, pero no adquiriremos la cultura que se
adquiere socialmente. La cultura que es lo que nos determina como
sujetos humanos. Esta es la particularidad de la aplicación de la
dialéctica. La ley del desarrollo en espiral dice pensando la
naturaleza, la vida no destruye a la naturaleza sin vida, no destruye a
la materia inerte; la incorpora y la profundiza. Si lo pensamos en los
ciclos naturales es relativamente sencillo: una rama caída, la bosta de
vaca, un animal muerto. Son vueltas a la naturaleza que la
naturaleza incorpora y profundiza ¿por qué? Porque le sirve para dar
más vida. Es más, si esto no ocurriera, no podría generarse lo
nuevo. Limpiemos los campos de animales muertos y vamos a lograr
un campo estéril. Limpiemos la naturaleza inerte y vamos a lograr
una naturaleza sin vida. La muerte genera vida y esto es parte, si
quieren, del primero de los pares contradictorios muerte-vida. Pero
¿a qué llamamos muerte cuando pensamos el sujeto humano, si es
incorporar y profundizar, lo anterior es muerte? Cuando deja de ser
lo que era. Pero el hecho de que haya muerto no quiere decir que
quede desechado, muy por el contrario, es el sustrato de lo que va a
ser. Queda incorporado y sin haber pasado por acá a lo otro no se
accede. Queda sin vida, es cierto, queda sin vida porque ya no me
alcanza, ya no me sirve, ya no me puedo relacionar con él, ya no
puedo aprender con él. No es lo que en algún momento fue, murió,
pero si no hubiera pasado por acá, no hubiera llegado a esto. Es
imprescindible incorporarlo y profundizarlo. ¿Profundizarlo por qué?
Porque no vuelvo al mismo lugar. Más aún, no es que antes
estuviéramos equivocados, antes era antes.
Piaget lo dice claramente, dice repensemos el error. Un
pensador dialéctico, de dialéctica aplicada. Cuando Piaget se pone a
investigar acerca del aprendizaje en los chicos, ve que todos se
equivocan igual. Si todos se equivocan igual es que están todos
equivocados o que los equivocados somos nosotros. Piaget dice
practicamos adulto morfismo. Pretendemos que el chico se maneje
con nuestras estructuras lógicas, y él se maneja con otras estructuras
lógicas. Que son acertadas pero distintas de las nuestras. No es que
se equivoquen todos, todos tienen razón, los equivocados somos
nosotros al pretender que hay una sola lógica. No hay una sola
lógica, hay distintas formas lógicas de apropiación de la realidad. Si
el aprendizaje es silábico no pidas que escriba con letras. Piaget lo
que determina es que el aprendizaje es silábico. ¿Y cuándo salta el
chico de escribir con dos grafismos a una palabra de cuatro letras?
Cuando quiere escribir otra que suena parecido, no le sirve más. No
pasa a escribir con letras porque el docente le dice “así está mal”.
No, pasa por un proceso interno en relación con un proceso externo y
una categoría lógica que ya no le alcanza. Como no le alcanza y
sufre un momento de confusión, salta a una nueva categoría lógica.
Y vamos saltando de categoría lógica. ¿Pero antes era un gil? No,
antes era otra categoría lógica. Que era adecuada y aceptada para
ese momento histórico. Sin haber transcurrido por aquella verdad,
que hoy es mentira, no hubiera accedido a otra. Por eso les decía la
verdad es lo que los filósofos buscan, los metafísicos encuentran
hasta que se descubre que es mentira. El acontecimiento histórico te
lo denuncia. Pero no es que antes también fue mentira. No, antes
era cierto, pero ahora es mentira. Aquello de encontrar verdades
inmutables que se trasladen en el tiempo sirve para la abstracción,
no para lo concreto. En lo concreto, las verdades son situacionales,
de otras categorías. Pero no es que antes era un gil, antes era antes.
Veamos el desarrollo de otro par. Hay cinco pares que Pichón
da como universales en todos los grupos. Hay otros tantos, es cierto,
pero hay cinco que son universales y por los cuales se podría
comprender la interacción en un grupo.

Pares contradictorios universales en lo grupal:


➢ Necesidad-Satisfacción

➢ Sujeto-Grupo

➢ Mundo Interno-Mundo Externo

➢ Lo Viejo-Lo Nuevo

➢ Lo Manifiesto-Lo Latente

El par necesidad-satisfacción, es un par universal en todos los


grupos pero, no solo de los grupos. Es universal de todos los sujetos.
Sujetos de necesidades que se satisfacen socialmente. Y se
satisfacen socialmente porque son necesidades que surgen
socialmente. Surgimos en un ambiente social y humano,
concretamente en un ambiente familiar, De aquí van a surgir
nuestras necesidades y la posibilidad de satisfacerlas va a ser
también social. ¿Cómo podemos pensar esto? Reconocimiento de
carencias, para necesidad triunfante. Que me integre a la acción de
intentar satisfacerla. El hecho de haberla logrado y encontrar
satisfacción no implica de ninguna manera que este par se vaya a
quedar tranquilo, van a aparecer otras necesidades por satisfacer.
Este par es el motor de la vida. Uno puede decir “mientras hay vida,
hay esperanza”. Mientras hay vida, hay contradicción. O mientras
hay contradicción hay vida. Claro que tenemos que tolerar estos
momentos de tercero excluido, porque uno reconoce la carencia y no
es que la va a satisfacer inmediatamente. Tendrá que encontrar los
mecanismos necesarios para. Pero mientras tanto estoy impelido a la
acción. Quedándome manso, no. Algo tengo que hacer, en alguna
búsqueda tengo que ir para recuperar el equilibrio perdido. Esta es la
lucha de contradictorios.
Asumir la carencia es el primer paso como para entrar en un
grupo. Hecho difícil en fin de siglo, en la aldea global de fin de siglo
es difícil el reconocimiento de carencias si el modelo es el éxito. O por
lo menos, no soy a puro éxito. Y realmente, no somos a puro éxito.
El modelo es otro, pero el modelo está congelado. Ni bien lo sacás
del freezer. Es un modelo abstracto. Es un modelo que sirve para el
control y el dominio. La abstracción sirve para esto, para el control y
el dominio. Todos querremos ser como él pero ninguno llegará, salvo
los modelos, que son ideales.
El primer paso para entrar en un grupo es el reconocimiento de
la carencia. Y ustedes este paso ya lo dieron. Hay algo que me falta
que la psicología social podría llegar a darme. Si alcanzara con esto
estaría todo bien, pero no. Sucede que los otros no están ahí como
actores secundarios de mi propia novela, de la satisfacción de mi
propia necesidad. Los otros también son sujetos de necesidad. Para
darme cuenta de esto tengo que dar el segundo paso que es el
descentramiento. Si todos somos sujetos de necesidad ¿Qué
hacemos? Construyamos una herramienta que satisfaga necesidades
comunes. La construcción. La construcción de una herramienta que
satisfaga necesidades comunes. En este caso el aprendizaje de la
psicología social. No necesidades en común como es en las series.
En las series son necesidades en común “Todos queremos ver la
película en silencio. Al que se ponga a los gritos le vamos a pegar”.
Todos queremos más o menos compartirla tranquilos y poder
escuchar. Este es el reconocimiento de necesidades comunes que
quiere decir algo más. No es sólo que el otro está ahí como sujeto de
necesidad. Como son necesidades que se satisfacen socialmente
necesito al otro para satisfacer mi necesidad. Ahí es donde va la
construcción de la herramienta. Y yo soy necesario para vos para
satisfacer tu necesidad. Por esto se construye grupalmente una
herramienta de producción. Aquel sucesivo pasaje de sujeto-grupo
donde se logra determinado momento y luego vuelven a aparecer las
individualidades que marcan otras necesidades pero que ya a esta
altura incluyen y superan el momento anterior, profundizan el
paralelo.
La insatisfacción produce movilización, pero inmediatamente
tratamos de buscar un responsable de nuestra insatisfacción, por
ejemplo la institución. No es algo que nosotros tengamos que hacer,
es algo que nos han hecho. Es más fácil. Tiramos la pelota afuera en
lugar de revisar y repensar cómo es nuestra modalidad de interacción
o, qué podemos hacer impelidos a la acción para que esa modalidad
de interacción con otros, que son los que están afuera, podamos
modificarla. No es que la insatisfacción congela, la insatisfacción es
intolerable. Entonces, tratamos de encontrar soluciones rápidas.
Echamos la pelota afuera o motorizamos un cambio. Esto es más
difícil. La defensa es hacer responsable a otros.

También podría gustarte