CAPÍTULO III
EL PROCESO DE LA AUDITORÍA MEDIO AMBIENTAL
El proceso de desarrollo de una auditoría medio ambiental implica una serie de
actividades comprendidas dentro de una metodología especial. Las actividades propias
de la auditoría consisten en la búsqueda y recopilación de información, visitas,
aplicación de cuestionarios, estudio de los documentos de la empresa, entrevistas con
el personal de la empresa, observación por parte del auditor, toma de muestras y
análisis de las mismas, etc. Procesada toda esta información, se procede a su análisis
para conocer la situación medioambiental de la empresa, incluyendo aspectos jurídicos
y económicos afectados; y finalmente, se formula y elabora el informe.
El proceso, en realidad se inicia con el establecimiento de un diagnóstico previo, con el
cual se tiene una visión más o menos precisa del trabajo a realizar, pudiéndose
concretar éste a través de un contrato. El paso siguiente consistirá en definir el contrato,
firmarlo y ejecutar lo convenido. El contrato deberá contener la misión y objetivos de los
auditores, los controles técnicos y científicos que se efectuarán, los documentos
necesarios, la cronología de las intervenciones y el presupuesto.
En cuanto a los objetivos del examen lo que se persigue en primer lugar es la verificación
de la situación técnica y medioambiental de la empresa en función de la información
recopilada, documentos, entrevistas, cuestionarios, controles técnicos y de la normativa
y reglamentación existente. En segundo lugar se contempla el análisis y la discusión
crítica de los resultados en función de los objetivos planteados en un principio.
3.1 Metodología
A continuación se presenta la metodología a utilizar, que es la sugerida por la Cámara
Internacional de Comercio (CIC), y que consta de las cinco fases siguientes:
3.1.1 Estudio de la información recopilada
El análisis de toda la información obtenida a través de documentos, entrevistas y
conversaciones, cuestionarios, normativas, controles técnicos, visitas e inspecciones,
antiguos planes de gestión ambiental, etc., debe ser profundo y completo a fin de
conocer el funcionamiento de la empresa y su control interno. Los resultados de los
análisis se apoyaron en una sólida base constituida por pruebas irrefutables, tanto si se
trata de aspectos positivos de la empresa como si son negativos, deficiencias,
incumplimientos de la normativa, etc.
3.1.2 Estudio de las áreas fuertes y débiles de la empresa
Se persigue en esta fase la verificación del cumplimiento por parte de la empresa de la
normativa y reglamentación existentes, por lo que el auditor deberá ser riguroso,
evaluando objetivamente, sector por sector, los riesgos, fallos y deficiencias detectadas.
La Cámara Internacional de Comercio aconseja los siguientes criterios de evaluación:
Formación y experiencia del personal.
Definición clara y precisa del reparto de tareas y responsabilidades.
División de las funciones para minimizar los conflictos de poder.
Sistema de autorización eficaz.
Existencia de control interno.
Existencia de medidas de seguridad.
Existencia de documentos que determinen las gestiones a seguir.
El trabajo del auditor deberá seguir dos criterios: el riesgo que corre la empresa y la
eficiencia del control interno.
3.1.3 Recopilación de evidencias
El resultado de la aplicación de las pruebas obtenidas constituye el material de evidencia
de auditoría que determina la situación legal de la empresa y en las que se apoya el
informe final de la auditoría. Por lo tanto, las deficiencias e incumplimiento de la
normativa detectados han de fundamentarse rigurosamente sobre estas pruebas. Los
métodos para la obtención de pruebas, en general, son: cuestionarios, test, entrevistas
y reuniones, observaciones, visitas técnicas o inspecciones, análisis de datos
disponibles, análisis de muestras, de emisiones, de residuos, etc.
3.1.4 Evaluación de las evidencias
Las evidencias obtenidas se analizan cuidadosamente para detectar todas las fallas y
deficiencias del funcionamiento de la empresa o entidad y los riesgos que supone el no
solucionar dichos problemas.
3.1.5 Informe sobre los resultados de la auditoría (o informe previo)
Una vez recopilada y analizada toda la información se estará en condiciones de redactar
un informe dirigido en principio a los directivos de la empresa, quienes decidirán si lo
hacen extensivo a los técnicos y demás personal que crean oportuno. En el informe se
mostrarán todas las deficiencias encontradas en el funcionamiento interno, así como los
riesgos medioambientales, jurídicos, económicos y financieros que amenazan a la
empresa. Normalmente se realiza una reunión entre el auditor y los directivos y técnicos
con el objeto de discutirlos resultados, plantear y responder interrogantes, formular
dudas o realizar críticas.
3.2 Proceso de ejecución
Con el fin de lograr mayor comprensión, el proceso de ejecución de la auditoría medio
ambiental se ha concordado con las fases normales en el ejercicio de toda auditoría,
éstas son: de planeamiento, ejecución e informe; en las cuales se distinguen los
siguientes elementos específicos enfocados y dirigidos al control ambiental.
I. Planeamiento
Comprende las actividades siguientes:
Conocimiento de la entidad auditada.
Análisis general.
Estudio preliminar.
II. Ejecución
Comprende las actividades siguientes:
Elaboración detallada del plan de auditoría.
Preparación del programa de auditoría.
Aplicación de pruebas y obtención de evidencias y hallazgos.
Desarrollo de observaciones y hallazgos de auditoría.
Recomendaciones.
Preparación del informe preliminar.
III. Informe
Comprende las actividades siguientes:
Informe por proyecto.
Informe final.
IV Seguimiento
Comprende las actividades siguientes:
Acciones de seguimiento.
Verificación del cumplimiento de las recomendaciones.
Es importante aclarar que este procedimiento es aplicable en forma general y ofrece
flexibilidad de acuerdo con la naturaleza de la empresa, entidad, actividad, proyecto,
obra o problema ambiental.
La planeación tiene el propósito de identificar lo que se va a examinar, cómo, cuándo y
con qué recursos, igualmente se determina el alcance, tiempo, objetivos, criterios, y
enfoque requerido para llevar a cabo una labor eficiente y efectiva. La ejecución consiste
en la recopilación de pruebas y análisis de evidencias adecuadas en cuanto a calidad y
cantidad, basándose en los objetivos de la auditoría, los criterios y la metodología
desarrolladas en la fase de planeación. La elaboración del informe incluye la
comunicación de los resultados de la auditoría a las diferentes instancias. El seguimiento
es la actividad de retomar los resultados de auditorías anteriores para tenerlos en cuenta
en la planeación de la siguiente y darle continuidad a la labor realizada.
ACTIVIDAD:
Elabore un ejemplo de un informe de auditoría no calificado sobre el desempeño
ambiental de una organización, según el Proyecto de norma internacional (Draft) del
IFAC (Comité Internacional de Prácticas Contables): "La Profesión de Auditoría y el
Medio Ambiente".