0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas26 páginas

Influencias Ideológicas de Camilo Torres

Cargado por

cerdex
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas26 páginas

Influencias Ideológicas de Camilo Torres

Cargado por

cerdex
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

LAS PRIMERAS INFLUENCIAS IDEOLÓGICAS


DE CAMILO: 1929-1954

X a d a n o s g a n a m o s c o n d i s c u t i r s i e l a l m a es m o r t a l
o i n m o r t a l c u a n d o s a b e m o s q u e el h a m b r e s i es m o r t a l
Camilo

1.1 Los padres

Del matrimonio de Calixto Torres Umañae Isabel Restrepo Gaviria. nace Jor-
ge Camilo el 3 de febrero de 1929 A su vez, Calixto Torres, descendiente de
una familia de terratenientes y ganaderos de Boyacá, había nacido en Santa
Rosa de Viterbo (Boyacá) el 13 de agosto de 1887. Se hace doctor en medicina
y cirugía en la Universidad Nacional en 1913. En 1916 el gobierno colombia-
no lo nombra delegado al Segundo Congreso Científico Panamericano y obtie-
ne un premio en medicina. Viaja a Estados Unidos y realiza una especializa-
ción en medicina infantil en la Universidad de Harvard, obteniendo el título
correspondiente en 1917. Practica su profesión en la Clínica Infantil y a su vez
es profesor en la Universidad Nacional de Colombia.' Como miembro del Par-
tido Liberal, en 1929 es elegido junto con Jorge Eliécer Gaitán, concejal de
Bogotá, en una lista encabezada por Juan de Dios Carrasquilla.2

Un día antes de esta elección aparece en El Tiempo un memorial suyo titulado


«Por una obra de sanificación moral». En este memorial dirigido al Ministro
de Gobierno, el doctor Calixto Torres plantea que si se analizan las causas del
fracaso a que ha llegado el país, después de un corto período de prosperidad
fiscal, una de ellas es la derivación de todas las iniciativas del desarrollo
material en detrimento del elemento humano fundamento y objeto de todo
progreso 3

Afirma Calixto Torres en este documento que el derecho ajeno tiene dos lími-
tes: uno que marca la autoridad y el otro que señala la conciencia. En principio
estos límites tienen una marcha paralela y así como en pueblos de baja cultura
la autoridad no existe y el sentimiento de justicia es rudimentario, en los pue-
blos de alto grado de civilización la misma autoridad ha formado dentro

' E N T R E VISTA C O N Eduardo Umaña Luna, primo hermano de Camilo Torres Restrepo, Bogo-
tá. 22 junio. 1993, Mas datos sobre Calixto Torres Umaña, se encuentran en PERRY. Obvcrio, Quien
es quien en Colombia. Bogotá: Perry O. Editores. 1948. p. 430-431.
:
Para las elecciones del Concejo de Bogotá de 1 929. el Directorio Liberal Distrital lan/a una lista
donde figuran como principales en su orden: Juan de Dios Carrasquilla. Jorge Ebccer Gaitán. Julio E.
Lleras Acosta. Antonio Dxjuierdo Toledo. Jesús González. Calixto Torres Umaña y otros. Esta lista
obtiene la mayoría con 3376 votos. El Nuevo Tiempo, Bogotá. (13, octubre, 1929); p. 1 -4
!
I lacemos referencia a algunas opiniones de Calixto Torres, por cuanto estas se van a ver reflejadas
en parte, en algunosplanteamientos de Camilo, los cuales se señalarán en el momento correspondiente

39
de cada individuo una conciencia de respeto hacia los derechos de los
otros. Plantea que aunque se trate aparentemente de un problema de
carácter educativo no es el maestro de escuela sino el policía el que
debe encauzar el desarrollo cultural de los pueblos.'1

Para corregir estos defectos, es necesario -según afirma- la creación de una


«verdadera organización policíaca» compuesta por un personal de alta hono-
rabilidad y capacidad que cumpla una labor docente en las más apartadas re-
giones de la República para que así, los ciudadanos no tengan que ejercer la
justicia por sus propias manos y puedan contribuir a la «verdadera reconstruc-
ción nacional». Para iniciar esta labor son indispensables la presencia de «ele-
mentos extraños» ya que: «toda obra debe tener como base la capacidad técni-
ca de los iniciadores. Que se traigan misiones extranjeras -de la Argentina por
ejemplo, donde la policía ha alcanzado un alto grado de progreso- y que se
funden escuelas de policía, siquiera en las capitales de los departamentos, apro-
piando para este objeto una buena parte del presupuesto que hoy absorbe el
ejército, cuyas funciones podrá llenar en gran parte y quizás con más eficacia
una verdadera organización policíaca».5

Como Concejal de Bogotá, Calixto Torres aprueba el controvertido impuesto a


los buses con el argumento de que al tranvía se le debía proteger porque los
empresarios de los buses se beneficiaban de la capacidad instalada de las vías
de comunicación. Justifica su posición en los siguientes términos:

Hay quienes protestan contra ello. No sorprende que los que van a pagar el
impuesto traten de liberarse de él, porque nuestro espíritu público lejos está
de apreciar lo que en beneficio particular gana con la prosperidad general
(...). La remora de éste país ha sido la falta de cooperación para el bien
general, pues cada cual quiere ser el usufructuario y que los vecinos sean los
que trabajen, donde resulta que nadie trabaja y por consiguiente nadie
usufructúa. Es el dominio de los pequeños sobre los grandes intereses, (...).
En el tiempo que llevo prestando a Bogotá mis modestos servicios como
concejal, he tenido que lamentar muchas veces esta esquivez del interés
privado a prestar su colaboración para el bien común, cosa que hasta cierto
punto es explicable, por la manera poco competente, cuando no poco escru-
pulosa, como se invierten los caudales públicos. 6

Como profesor universitario se preocupa por la eficiencia educativa, la


falta de preparación de los estudiantes y los modos de organización

1
A este Respecto Calixto Torres afirma: «...yo considero que el formador de esa conciencia, el
organizador de esta cultura, que es la base de todo progreso y de toda civilización, no es el maestro de
escuela sino el agente de pobcía que según las normas modernas que encauzan la cultura de los pue-
blos, debe ser ante todo un austero maestro práctico de moral popular». El Tiempo. Bogotá, (11.
octubre, 1929); p. 1. _
TORRES UMAÑA. Cabxto. Por una obra de sanilicación moral. En: El Tiempo. Bogotá. (11,
octubre, 1929);p. 1.
6
TORRES UMAÑA, Calixto En: El Tiempo, Bogotá, (23, febrero. 1930); p. 1-7,

40
para solucionar los problemas del país/ Su pedagogía se orientó a
establecer el predominio de la experimentación y la objetividad sobre
lo teórico La búsqueda de la «verdad», la formación de escuelas de
investigación, el predominio de la enseñanza práctica sobre la teórica y
la formación de una ciencia autónoma fueron otras de sus grandes pre-
ocupaciones, las cuales expresaba en los siguientes términos:

Para llenar sus funciones, el profesor universitario -el exponente más au-
téntico de la cultura de un pueblo, el verdadero fundador de su progreso- no
debe ser mero tomador de lección, ni siquiera un repetidor de ideas ajenas,
sino ante todo, un maestro de sí mismo, un perseguidor de verdades, un
fundador de escuelas de investigación, sobre todo aquí donde las condicio-
nes del medio imponen la creación de una ciencia autónoma.
Más para esto es preciso remunerar el tiempo, y con el exiguo salario que de
hoy disponen nuestros profesores no le pueden consagrar al magisterio el
tiempo requerido, ni se podrán tener los técnicos nacionales que el país
necesita para su vida y desarrollo. 8

Para el desarrollo del país, el doctor Torres plantea que es indispensable la


crítica ya que ninguna entidad humana es infalible y perfecta y toda institu-
ción necesita que se le haga caer en cuenta de sus errores para poderlos corre-
gir y hacer que el progreso sea posible. Sin embargo, pese a toda estas críticas
al sistema educativo y su vinculación con el desarrollo del país, nada pudo
hacer por solucionar este divorcio en su cargo como rector encargado de la
Universidad Nacional de Colombia en el año de 1946."

En su labor como rector de la Universidad Nacional continuó promoviendo


sus ideas sobre el problema universitario. En particular sostuvo que el presu-
puesto de la Universidad debería invertirse en la formación apropiada de los
alumnos y técnicos nacionales a fin de lograr profesionales aptos que contribu-
yeran a través de sus conocimientos científicos al desarrollo del país. Planteó
la necesidad de intercambio de alumnos y profesores con universidades ex-
tranjeras Sostuvo que la primera necesidad presupuesta! era la de procurar el
material y personal necesario para la enseñanza. Después vendria la forma-
ción de técnicos.10 Sin embargo, anota que la Universidad se ve enfrentada a
un grave problema: la falta de presupuesto. Para solucionarlo propone que los
alumnos contribuyan con el pago de pensiones en razón inversa a su capaci-

Ver: TORRES UMANA, Calixto. Problemas universitarios. En: Revista Universidad Nacional.
Bogotá. No. 45, (3. septiembre. 1927); p. 249,
8
Ibid. p. 250.
5
En abnl de 1946. Gerardo Mobna. rector de la Universidad Nacional, sobcila bcen cía para viajar
a [Link]. para posesionarse de su cargo en el Comité Económico de la Organización de las Naciones
Unidas. El Consejo Directivo aprueba la licencia y se nombra en su reemplazo al Dr. Calixto Torres
Umaña; éste desempeñaba el papel de representante del gobierno ante el Consejo Directivo de la Uni-
versidad Nacional. El Tiempo. Bogotá. (17. abril. 1946)
10
El Tiempo, Bogotá, (23. mayo, 1946); p, 20.

41
dad intelectual, de tal forma que los más capaces no paguen nada y los de poco
rendimiento en sus estudios paguen una pensión alta. Esto, según él, tendría
las siguientes ventajas: si el estudiante pobre está bien capacitado no pagaría
nada o una pensión baja, y si no lo está la universidad no puede subsidiar a un
individuo sin aptitudes y capacidades para una carrera Agrega además que:
«La universidad debe principiar a preocuparse por seleccionar su personal de
alumnos, porque la eficacia de una universidad se mide por la calidad de pro-
fesionales que produzca) n

Sin embargo, durante el tiempo que estuvo encargado de la rectoría de la Uni-


versidad Nacional, nada pudo hacer por llevar a cabo sus postulados en mate-
ria educativa porque de ahí en adelante se dedica a sus investigaciones en el
campo de la pediatría y a la atención de sus pacientes; publica varios libros
sobre pediatría y nutrición y más de 200 artículos sobre temas afines en revis-
tas nacionales e internacionales. Alejado de la vida pública y dedicado a su
profesión, muere el 2 de diciembre de 1960 en Bogotá víctima de una enferme-
dad no diagnosticada.12

Después de este recuento sobre la vida del padre de Camilo Torres13 podemos
resumir los elementos centrales de sus planteamientos que más tarde irán a
estar presentes en las formulaciones sociológicas y religiosas de su hijo, ellos
son: el elemento humano, la ciencia y la técnica como ejes fundamentales del
progreso del país, el bien común, la eficacia educativa, la preparación de los
estudiantes, organización para solucionar los problemas del país, la suprema-
cía de la experimentación y objetividad sobre lo teórico, conformación de or-
ganismos de investigación, formación de una ciencia autónoma, preparación
de técnicos nacionales que se preocupen por el desarrollo del país, la crítica y
la autocrítica.

Veamos ahora cuál pudo ser la influencia de Isabel Restrepo -su ma-
dre- en la vida de Camilo y que Walter Broderick cataloga como deter-

" Ibid p 20
12
El Tiempo. Bogotá. (3. diciembre, 1960); p. 12. Otros datos biográficos sobre Calixto Torres
Umaña pueden ser consultados en: BRODERICK. Walter J. Camilo, el c u r a guerrillero. Bogotá:
Editorial El Labrador, 1987. capítulo 2.
'' Al respecto cabe anotar que existen dudas sobre la paternidad de Calixto Torres. En el prólogo de
Jorge Padilla, al libro de M O Ñ f O YA. Alberto Ángel. Regreso é n t r e l a niebla. Bogotá: Banco Popu-
lar, 1975. se deja entrever que el verdadero padre de Camilo era el poeta Ángel Montoya. Dice Padilla:
«Alberto Ángel, cuyo otro hijo secreto, de ojos claros, será célebre y morirá violentamente...» p. 18.
Esta afirmación fue alimentada por rumores de la época y suscitada por un poema dedicado a Camilo
Torres Restrepo, que dice en uno de sus versos: «Eran benditas ya por El la entrada/de la boda y la flor
del himeneo,/ cuando alguien -Hijo, murmuróle, veo/ ya la última crátera vaciada (...) Dales vino hijo
mío... El hijo humano/ retardaba en sus manos el divino/hijo de Dios.» [Link]. p. 189. Este hecho y la
convulsionada vida amorosa de doña Isabel Restrepo, sumado a la separación de sus padres es posible
que haya influido en su decisión de ingresar a la vida sacerdotal como mecanismo de alejamiento de
todos estos problemas familiares.

42
minante." Nuestra opinión al respecto es que a nivel sentimental y afectivo, la
personalidad de él y la estrecha relación con su madre tuvo importancia pero
no fue tan determinante en su vida y en la formación de su pensamiento, como
se ha sostenido hasta ahora, afirmamos que los planteamientos de su padre
están más presentes en su visión sociológica de la realidad.

Isabel Restrepo Gaviria provenía de una familia de colonizadores antioqueños


del siglo XIX. Su abuelo Juan de la Cruz Gaviria fue un comerciante liberal
que apoyó a su partido en las numerosas guerras partidistas libradas en Co-
lombia a finales del siglo pasado y comienzos de éste. Los antepasados de
Isabel al igual que los de su esposo Calixto fueron liberales anticlericales. Su
padre, Manuel Restrepo, muere en 1901 prestando atención a los liberales
heridos en la Guerra de los Mil Días. Sin embargo, afirma Walter Broderick
que «el ímpetu liberal progresista, tan palpable en el ambiente familiar de
Camilo, no provino de los Torres sino de los Gaviria».15

Del primer matrimonio con el alemán Karl Westendorp, hombre dedicado a


actividades comerciales, Isabel tiene dos hijos, Gerda y Edgar. Karl Westendorp
muere en 1920 y luego Isabel viaja a Europa. En Hamburgo conoce a Calixto
y se casa con él en Alemania. De esta relación con la cultura alemana nace su
inquietud para que en Colombia Camilo adelante sus estudios primarios en
colegios de orientación alemana. Del matrimonio de Calixto e Isabel nacen
dos hijos, Fernando y Jorge Camilo.

Isabel Restrepo fue también militante activa del partido liberal. Su participa-
ción en la campaña presidencial de Olaya Herrera tiene su reconocimiento en
un nombramiento para Calixto Torres en la Liga de las Naciones en Ginebra
En 1934 regresan de nuevo a Colombia pero su matrimonio no marchaba bien,
sus temperamentos totalmente opuestos entraban en permanentes contradic-
ciones, por estas razones deciden separarse en 1937.16 Los hijos se quedan con
su madre, y el Dr. Torres regresa con algunos familiares radicados en Bogotá.
Amigos de Camilo, como Luis Villar Borda, afirman que este hecho marcó
profundamente su personalidad psicológica.1" Isabel de aquí en adelante va a
permanecer muy cerca de su hijo como en su estadía en el Seminario Mayor,
en Europa y en Colombia después de enero de 1959 y en la Campaña del
Frente Unido en 1965. Después de la «desaparición» de Camilo en octubre de
1965, viaja a EEUU donde se encuentra radicado su hijo Fernando. Luego de

M
«El padre de Camilo era un hombre neurótico, y su madre una «pnma donna». Pero Isabel resultó
ser mucho más que ésto, afortunadamente para Camilo -y para la histiTia- ya que ella iba a tener una
influencia determinante en su vida», BRODERICK Op. cit. p. 32.
13
BRODERICK, Op. d t . p. 25
16
Ibid. p. 30.
17
E N T R E V I S T A C O N Luis Villar Borda, comp añero de Camilo 'forres en el l i c e o Cervantes y en
la Universidad Nacional. Bogotá. 24 julio, 1993. Grabación magnetofónica.

43
la muerte de Camilo regresa al país para reclamar sus restos pero ante el fraca-
so en este intento, viaia a Cuba donde muere en el año de 1973

1.2 Estudios primarios y secundarios

En una entrevista publicada en las Memorias del IV Congreso de la Organiza-


ción Continental Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE), Isabel Restrepo
dibuja la personalidad y preocupaciones infantiles de su hijo. Entre otras cosas
afirma que Camilo era un niño como cualquier otro, aunque más rebelde e
inquieto Recalca su tendencia del amor hacia los pobres expresado en la cari-
dad. Isabel lo describe en los siguientes términos:

D e s d e p e q u e ñ o tenía m u y b u e n o s sentimientos. Si alguien llegaba a la casa


p i d i e n d o l i m o s n a s y si no la d á b a m o s se p o n í a bravo y m e decía; « c ó m o le
v a s a decir que n o hay, si aquí está mi comida. Yo n o t e n g o h a m b r e y p u e d o
c o m e r d e s p u é s » . D e s d e p e q u e ñ o t u v o gran a m o r por los p o b r e s . (...) Tenía
un t r e m e n d o instinto de la caridad. 1 8

Inicia sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Bogotá en 1937. Por


causa de la Segunda Guerra Mundial, este colegio es cerrado e ingresa a la
Quinta Mutis, dependencia del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
e inicia su bachillerato y cursa hasta cuarto. Aquí edita un periódico estudian-
til llamado El Puma donde se criticaba la labor de los profesores.1" Tras la
pérdida del cuarto de bachillerato es trasladado al Liceo de Cervantes, en 1944.

El Liceo de Cervantes era un colegio de orientación religiosa donde se sentía


la influencia de la mentalidad jesuíta. Su fundador, José Joaquín Casas era un
laico con marcadas inclinaciones clericales y amante de todo lo que tuvieía
que ver con la hispanidad, de ahí el nombre del plantel Colegio de relativa
tolerancia ya que muchos hijos de liberales estudiaban allí; también se encon-
traban estudiantes de origen judío a los cuales se le toleraba la no asistencia a
las prácticas religiosas habituales del colegio.20

18
IBAÑEZ, Luis. Camilonació el día en que lo mataron. Entrevista a Isabel Restrepo. En: Revista
O C L A E . s.f p. 44.
" La primera referencia de mdinación por las labores periodísticas la encontramos en: GUZMÁN
CAMPOS, Germán. Camilo, el cura guerrillero. Bogotá: Servíaos Especiales de Prensa. 1 967 (ter-
cera edición), p. 7, «De pequeño era muy malgeniado. El bachillerato lo inició cu la Ouinta Mutis.
dependencia del Colegio del Rosario, pero por dedicarse a otras actividades perdió el cuarto año. En
ese entonces se inclinó por el periodismo v escribía, editaba, financiaba v vendía un penodiquito muy
smipático que hacía en una pequeña imprenta de caucho, primero, v postenormeule en un muneógrafo
que le obsequiara una amiga. Se llamaba «El Puma», y la nota explicativa decía: «Diario semanal,
aparece cada mes». Allí criticaba a todos los profesores, pues siempre lúe un rebelde». No se conserva
ningún ejemplar.
20
Luis Villar Borda. Entrevista citada

44
El cuerpo de profesores se caracterizaba por la beligerancia de sus conviccio-
nes. La mayoria de ellos eran conservadores y defensores del falangismo espa-
ñol y del fascismo y particularmente del corporativismo de Oliveira Salazar
Dentro de ellos se encontraba el político y periodista chocoano Manuel Mosquera
Garcés, refugiado ahora en la enseñanza. Fue el fundador de una revista de
laicos cristianos llamada Testimonio2'' Recuerda Villar Borda que en los ratos
libres. Mosquera Garcés hablaba mucho con Camilo, es posible, sostiene, que
este ejerciera, mediante su acción proselitista y misionera alguna influencia en
la decisión de Camilo para ser sacerdote. Dentro de este grupo de profesores
también se encontraba Antonio Andrade Crispino, autor del libro La revolu-
ción por el salario en Colombia donde defendía las tesis del falangismo
corporativista; dictaba la clase de latín, la cual «abandonaba para lanzarse a
las filípicas corporativistas».22 También se encontraba Marino Recio, defensor
de tesis fascistas y corporativistas. Recio hacía parte de la f 'nión Universita-
ria, organización de orientación falangista a la que pertenecían sectores obre-
ros, sindicales y universitarios; volveremos más adelante sobre esta organiza-
ción porque Camilo es señalado de pertenecer a ella, y de la cual éste hace su
defensa desde la página universitaria del periódico La Razón dirigida por él y
por Luis Villar Borda a mediados del año 1947 También se encontraban den-
tro de este grupo de profesores el padre jesuíta Vicente Andrade Valderrama,
fundador de la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC).23

Como actividad extraacadémica, Camilo Torres y Luis Villar editaban un pe-


riódico estudiantil llamado Ahora. Periódico que criticaba algunas prácti-
cas pedagógicas de los profesores, se manifestaban las inquietudes de los estu-
diantes y se hacia relación a problemas nacionales y extranjeros, en especial a
la Segunda Guerra Mundial y sus efectos devastadores

Hay un hecho importante en esta etapa de estadía de Camilo en el Liceo de


Cervantes, señalado por Villar Borda como «definitivo en la decisión de Ca-
milo de ser sacerdote»; los retiros espirituales que practicaba el Colegio a sus
estudiantes antes de la graduación de bachilleres. Estos, orientados por padres
jesuítas, se realizaban en la Casa de Cristo Rey y tenían como finalidad obser-

71
Revista fundada por un grupo de laicos donde se encontraban Manuel Mosquera Garcés. Jorge y
Hernán Vergara Delgado, Su primer número aparece en el mes de agosto de 1947 bajo el slogan de
«Una voz de simples católicos». Se hadan voceros de los postulados de la Acción Católica y de la
orden dominicana. Esta revista y el contacto con sus directores, va a ser muv importante en la decisión
de Camilo de hacerse sacerdote, y su orientación religiosa postenor como se verá mas adelante.
22
Luis Villar Borda, Entrevista citada.
21
«La UTC (Unión de Trabajadores de Colombia) fue tiindada en 1946 con el apoyo de los patro-
nos del sector textil y con la benevolente actitud estatal que la alentó en sus comienzos y que la recono-
ció oficialmente a i 1949 cuando ya la CTC estaba desliedla y la dilección liberal era impelida a
tennmar su colaboración con el gobierno conservador». TIRADO MEJÍA Alvaro. Colombia: siglo v
medio de biparlidismo, Hn: ARRUBI A . Mano. Colombia Hoy. Bogotá: Siglo XXI Editores, 197S
p, 172. Tercera edición.

45
var qué estudiantes mostraban alguna vocación religiosa para vincularlos a la
Compañía o al Seminario En estos retiros se encontraba también Manuel
Mosquera Garcés. Después de estas prácticas religiosas, señala Villar Borda,
Camilo comenzó a plantear inquietudes metafísicas y su deseo de ingresar a la
carrera sacerdotal

El relato que podríamos dibujar a partir de los recuerdos de su compañero de


estudios de esta época es la de un muchacho simpático, despierto, cordial y
comunicativo, una personalidad abierta al diálogo, superficial y sarcástico que
comenzaba a interesarse por la literatura religiosa, en especial por la de Santo
Tomás, lo mismo que por los problemas sociales cotidianos.21 Con estas pre-
ocupaciones ingresa a estudiar derecho en la Universidad Nacional en el pri-
mer semestre de 1947.

1.3 Estudios de Derecho en la Universidad Nacional, 1947

En 1947, año en que ingresa Camilo a la Universidad Nacional, el partido


liberal había perdido las elecciones de 1946 siendo elegido a la presidencia de
la República, Mariano Ospina Pérez, candidato del partido conservador.25 La
elección de un presidente conservador puso fin a la hegemonía de dieciséis
años ejercida por el partido liberal. El gobierno de Ospina Pérez coincide con
los inicios de la «guerrafría» y la arremetida de los [Link]. contra la propaga-
ción del comunismo en América Latina. El ambiente político que antecedió a
este gobierno no era claro. A partir de la década del veinte se había producido
un importante proceso de industrialización y con ello la aparición de un prole-
tariado que pesaba como elemento significativo en la legitimación del poder y
cuya coptación era disputada por el liberalismo lopista, el gaitanismo y el
partido comunista. El descalabro de la segunda administración de López
Pumarejo y la simpatía que grandes sectores sociales tenían hacia esa adminis-
tración lanzó al escenario político a una gran cantidad de población en busca
de nuevos canales de participación política.

El surgimiento del gaitanismo como una nueva fuerza cohesionadora en busca


de la restauración moral de la República puso en cuestionamiento las viejas
élites tradicionales y la vía para el desarrollo del capitalismo en Colombia.
Después de una intensa campaña y de una serie de divisiones en el interior del
partido liberal, Gaitán gana por amplio margen las elecciones parlamentarias
del 15 de marzo de 1947 y logra con ello la dirección del liberalismo.

24
Ibid
«En las elecciones presidenciales del 5 de mayo de 1946, el partido liberal se dividió y el
conservalismo rainoritano nombró presidente. Mariano Ospina Pérez (1946-1950) fue electo con
565.939 votos, seguido del liberal Gabriel Turbay con 441.199 votos y de Jorge Eliécer Gaitán. disi-
dente del liberalismo, quien obtuvo 358.957 votos». TIRADO MEJÍÁ. O p . c i t p. 168.

46
Por su parte, el partido comunista que desde 1944 había adoptado el nombre
de Partido Socialista Democrático, siguiendo las directrices de Earl Browder,
Secretario General del Partido Comunista de los EEUU., se pronuncio a favor
del desarrollo del capitalismo nacional, una revolución democrático-burguesa
y la colaboración entre patronos y obreros.2" La actitud y el discurso «electri-
zante» de Gaitán produjo en las filas del PC una importante deserción, ésto
llevó al PC a rectificar en su Tercer Congreso «la desviación browdensta». Sin
embargo, su apoyo a la campaña presidencial de Gabriel Turbay acrecentó la
desbandada obrera hacia el gaitanismo

En el plano económico el país vivía para 1947 un proceso inflacionario ocasio-


nado por el gasto de las reservas internacionales y el aumento del medio circu-
lante. El cierre de los mercados de importación y el reajuste del precio externo
del café produjo un superávit en la balanza de pagos calculado por Hernán
Jaramillo Ocampo en 293 millones de dólares.27 El manejo turbio de las licen-
cias de importación produjo el agotamiento de las divisas y una situación
deficitaria en la balanza de pagos. Para esta época el país abrió la importación
de una gran cantidad de artículos suntuarios, de los cuales se había visto cohi-
bido por la Segunda Guerra Mundial, en detrimento del desarrollo industrial y
agrícola del país.

Los sectores populares y de la clase media se vieron realmente afectados por el


incremento de los precios y los bajos salarios. A esta situación el movimiento
sindical no logró ponerle ningún freno porque se encontraba notablemente
debilitado. De igual manera, el fracaso de la huelga de los trabajadores del río
Magdalena, en diciembre de 1945, golpeó física y psicológicamente a las ma-
sas populares.

Para 1944 el sindicalismo le hizo frente a un nuevo problema. La Iglesia y


algunas organizaciones laicas comenzaron a impulsar un sindicalismo cristia-
no, dócil y apolítico para enfrentarlo a la CTC. Dentro de esta política, la
Acción Católica, junto con otras organizaciones, crearon en el mes de julio de
1946, la Unión de Trabajadores de Colombia (UTC).

Por su parte, grupos de intelectuales que habian propagado las ideas socialis-
tas y un grupo importante de profesores y estudiantes, que habían retomado
los principios liberales del movimiento de Córdoba, durante los gobiernos li-
berales 1930-1946 son condenados al silencio bajo la violencia y la dictadura

26
MEDINA, Medófilo, Historia del Partido Comunista. Bogotá: CEIS, 1980, Ver capítulos 4 v 5.
11
JARAMILLO OCAMPO. Hernán 1946-1950, De la unidad nacional a la Hegemonía Con-
s e r v a d o r a . Bogotá: Editorial Pluma, 1980. p, 63, Véase también la Tesis de Grado de LOZANO.
Miguel Ángel Bi partidismo y poder económico en Colombia. Una biografía de M a r i a n o Ospina
Pérez, 1891-1976. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. 1991. capítulo V Tesis (Maestría en
Histona).

47
de 1946-1957. Sin embargo, el movimiento estudiantil que no logra consti-
tuirse en una organización fuerte y organizada, para 1947, todavía contaba
con cierta beligerancia y preocupación por los problemas de la universidad y
del país. Esto se puede observar en los debates generados a través de las pági-
nas universitarias de los principales periódicos nacionales y la proliferación
de periódicos estudiantiles de izquierda entre los que se encontraban Izquier-
da, dirigido por Antonio J. Muñoz, Jorge Child y Pedro Acosta Borrero; Bistu-
rí, dirigido por Nelson Restrepo, Mario Viveros, Armando Solano y José
Gutiérrez; Pregón fundado por Roberto Uribe Pinto Este, en términos genera-
les es el ambiente universitario en que Camilo está inmerso en ese primer
semestre de derecho en la Universidad Nacional en el año de 1947.

Junto con Luis Villar Borda y Felipe Zapata, compañeros del Liceo de Cervantes,
Camilo ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional en febre-
ro de 1947. Las motivaciones para estudiar esta carrera eran múltiples, por un
lado estaban las económicas, y por otra, las de tipo académico. La Nacional
era una universidad liberal progresista y pluralista que bajo la rectoría de
Gerardo Molina había adquirido mucho prestigio.28 En el caso de Camilo To-
rres también hay que contar con la influencia de su padre, quien para esa
época era profesor y rector encargado de la Universidad Nacional.

En la facultad de Derecho, Camilo encuentra algunos profesores europeos des-


terrados por el fascismo y el franquismo, dentro de ellos se encontraban Hermán
Meyer Lmdenberg, discípulo de Hans Kelsen; José María Ots Capdequí que
orientaba la cátedra historia del derecho; dentro de los profesores nacionales
se encontraban Enrique Acero Pimentel que dictaba Derecho Constitucional
General. En este programa se discutían temas relacionados con los fundamen-
tos del derecho, el origen del Estado, el derecho subjetivo y objetivo, la Cons-
titución y la ley, separación de la Iglesia y el Estado, la función social de la
propiedad; Andrés Soriano Lleras tenía a su cargo la cátedra de Biología, en
esta asignatura se debatía lo relacionado con el origen de la vida y la continui-
dad de la materia, las leyes de Mendel, herencia, sexo, la influencia del medio
y las defensas de! individuo, el transformismo, teorías sobre la evolución. Dentro
de su bibliografía, el profesor Soriano Lleras usaba el texto An Outline of
general biology de Alexander Cordón; Principios de psicología biológica de
José Ingenieros; El origen de la vida de Oparm; Biología y marxismo de Marcel
Prenant entre otros. También se encontraban entre ese grupo de profesores
Gerardo Molina quien dictaba Historia política y económica de Colombia;
Alberto Hernández Mora, Introducción a la Ciencia del Derecho; Aurelio
Camacho Rueda, Economía Política General y Carlos Holguín, Derecho Ci-
vil.2'' Mirando los registros de asistencia a clase observamos que Camilo asis-

Luis Villar Borda, Entrevista citada.


Archivo de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, Libro de P r o g r a m a s , Bogotá,
1947.

48
tía muy poco y esto lo hizo merecedor por parte de los profesores del califica-
tivo de: «estudiante regular».'0

Otros de sus compañeros de clase fueron: Gabriel García Márquez, Eduardo


Santa, Carlos Holmes Trujillo, Luis Villar, Jacobo Pérez, Augusto Turbay, Felipe
Zapata, Jaime Navia y Roberto Collins. La vida académica de Camilo en esta
época de estudiante de Derecho no fue nada extraordinaria. Era un estudiante
común y corriente, sin ninguna notoriedad dentro del desarrollo académico
Lo más importante en esta época es su vida extra académica. Junto con Luis
Villar reanudan la publicación de la página universitaria de La Razón, cuyo
contenido analizaremos en detalle más adelante. Por otra parte, por interme-
dio de su noviazgo con Teresa Montalvo,31 establece contactos con la revista
Testimonio y algunos padres de la Orden Dominicana, entre ellos León Moreau,
Henry Charles Chery, Gabriel M. Blanchet, y Jean-Baptiste Nielly, los cuales
van a tener una ingerencia decisiva en su determinación de hacerse sacerdo-
te.32

1.3.1 La página universitaria del diario La Razón

Ahora en la Universidad Nacional las inquietudes periodísticas de Camilo y


Villar Borda se mantenían. Es así como por intermedio de Carlos Villar Bor-
da, jefe de redacción del diario La Razón'2', se hacen cargo de una página a la
que llaman Vida Universitaria.

30
Archivo de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, Lista de d a s e , Bogotá, 1947.
" Teresa Montalvo era hija de José A. Montalvo importante miembro del partido conservador, fue
ministro de Justicia bajo el gobierno de Ospina Pérez y había dicho en el Senado de la República que
el «partido conservador se impondría, si fuera necesario, «a sangre y fuego», ciladopor BRODERICK.
O p . d t . p. 64. Era, afirma Villar Borda, «casi que un cardenal laico, un fiel exponenle del catolicismo
conservador del siglo XIX».
12
E N T R E V I S T A C O N José de Jesús Sedaño, padre dominico amigo de Camilo Torres Restrepo.
Bogotá, 13 mayo, 1993, Grabación magnetofónica.
11
Terratenientes hberales y conservadores opositores a las reformas de López Pumarejo crean la
Acción Patronal Económica Nadonal APEN, cuyo órgano de expresión era el periódico I ja Razón. La
opinión de Ignacio Torres Giraldo sobre este periódico era la siguiente: «Haciéndole el juego al co-
mando conservador intrépida -y como centro financiero de la subversión contra el régimen- se crea a i
Bogotá y se ramifica en el país la amalgama de terratenientes liberales y godos llamada (Asociación
Patriótica Económica Nadonal», APEN. que a su vez crea el diario «La Razón», a cuyo rededor
acampan conocidos literatos de espíritu feudal, naturalmente opuestos a toda reforma que conlleve
algún benefi cío para el pueblo. (,..)Eíi esta amalgama de hberales radical-civilistas capitaneados en la
base de La Razón por Juan Lozano y Lozano y de conservadores pro-fascistas de la APEN. aparece el
núcleo disidente del liberalismo, anti-lopista naturalmente, que habría de servir de punto de partida a
la estrategia azul, de línea de operaciones al comando laureamsta dedicado a dividir a los liberales,
¡hasta Ilegal- en 1942 a su candidatura presidencial del radical-dvilista Carlos Arango Vélez, en 1944
al golpe militar de Pasto y en 1946 a la división total y caída del liberalismo». En TOREES GIRALDO.
Ignacio. Los Inconformes Bogotá: Editorial I .atina, 1978. p. 1171-1172. Tomo 5. Para 1947 Juan
I ozano y 1 .ozano continuaba en la dirección del periódico. Femando Guillen Martínez era el subdirector
y Carlos Villar Borda, el jefe de redacción.

49
El objetivo era llevar a los lectores información sobre la vida de la universidad
y los universitarios, poner en conocimiento sus problemas y adelantos tecnoló-
gicos. Se proponía, en términos generales, que la universidad fuera conocida
en su dinámica interna y cómo ésta podría contribuir en la solución de los
problemas del país.

Esas preocupaciones y objetivos fueron expresados por Luis Villar y Camilo


Torres en la primera publicación, el 24 de junio de 1947, en los siguientes
términos:

La universidad no interesa simplemente a los profesores y estudiantes. Es


por el contrario, una de las más graves preocupaciones del país y en su
vinculación a la cultura nacional, así como en la solución de sus problemas,
estamos igualmente obligados todos los colombianos Participar activamente
en esta labor, así sea en forma modesta, es el objetivo único y el único
significado de esta página. 34

Sostenían además que si la universidad no respondiera a las necesidades cien-


tíficas y educativas del momento y no se proyectase sobre la vida nacional e
internacional constituyéndose realmente en una fuente de cultura abierta a
todas las corrientes de pensamiento, toda su labor sería inútil.

A través de la página universitaria se comenzó a criticar la Universidad, la


cual, en el criterio de Camilo Torres, se había convertido en un «centro físico
de cursos desconectados» de la realidad y no despertaba en los estudiantes otro
objetivo mas que el de adquirir en un determinado tiempo un cartón para
ganarse la vida. No era la adquisición de una «cultura orgánica» lo que moti-
vaba a los estudiantes a proseguir su carrera. Para solucionar estos problemas
no solamente era necesaria la implementación de reformas técnicas y cambio
de sistemas como se venía sosteniendo, había que imprimirle un «espíritu uni-
versitario» y esto no se podía lograr sin el concurso de quienes se habían pro-
puesto destruir el significado de la Universidad.35

La Vida Universitaria pretendía convertirse en un foro abierto donde se deba-


tieran tanto problemas universitarios como nacionales. En este sentido se pu-
blican artículos sobre «la cuestión social», donde se expresan opiniones de
estudiantes militantes del partido conservador, liberal y comunista, pertene-
cientes a varias universidades bogotanas.

Pese al deseo de «demostrar que existe una realidad en el porvenir de la nación


representada en las inteligencias de los estudiantes»36, la página universitaria

Vida Universitaria. En: La Razón. Bogotá, (24, junio, 1947)- p. 5.


Ibid
Vida Universilana. La Razón, Bogotá. (8, jubo, 1947); p. 5.

50
fue desde su primera publicación fuente de conflicto. Sus directores que se
reclamaban liberales37, encontraron serias contradicciones en su orientación.
Las simpatías de Villar Borda por Gaitán y de Camilo Torres por Gabriel
Turbay, pronto se irían a reflejar en sus publicaciones. A esto se vino a sumar
el misticismo religioso expresado por Camilo, reforzado por su contacto con
los padres dominicos y las criticas que Camilo comenzó a realizar sobre la
prensa universitaria de izquierda. Estas contradicciones en la orientación de la
página tuvieron su máxima expresión en un comunicado de Luis Villar titula-
do «Libertad de expresión» en el que hace la siguiente claridad:

De las opiniones que emiten los colaboradores de esta página en los artícu-
los que llevan su firma, solamente son responsables sus autores, y no se
pueden considerar como el pensamiento oficial de LA VIDA U N I V E R -
SITARIA. Esta página que tiene una orientación auténticamente liberal ad-
mite que quienes colaboren en ella den abiertamente sus opiniones conside-
rando que así es la mejor manera de reflejar la vida misma de la Universi-
dad. Particularmente el suscrito se ve en el caso de aclarar que no comparte
las ideas que expresan algunos de los universitarios que escriben en esta
página, ni acoge sus mismos puntos de vista sobre determinados problemas
e instituciones universitarias, lo cual no es obstáculo para que actúe con la
misma libertad que los referidos colaboradores. 38

Villar Borda hace referencia particularmente a un artículo de Camilo donde


éste defiende a la Unión Universitaria, organización catalogada en la época
como falangista y defensora del fascismo. También hacía relación a una serie
de comentarios de Camilo sobre las actividades de los padres dominicos en
Colombia y de la revista Testimonio, puntos que serán tratados más adelante.
En la página también colaboraban Roberto Collins, Gabriel García Márquez y
José Gutiérrez, compañeros en la Universidad Nacional.

Vida Universitaria sirvió además de medio de difusión de las ideas del laboris-
mo inglés, expresadas a través de uno de sus teóricos más connotados como
Harold Laski. En ella también se criticó el populismo de Perón en Argentina
en los siguientes términos:

Esa reclamación la hadan en los siguientes ténninos: «A través de lo que han opinado universita-
rios de todas las tendendas que influyen tanto en el estudiantado como en la vida del país, hemos
dejado auténticamente definida nuestra inconfundible condición de hberales. En esta página existe sí
la oportunidad de que los universitarios todos expliquen y definan su posidón ante las ideas y los
hechos, porqueno intentamos hacer pequeña labor de sectarismo pohtico, sino por el contrario reflejar
integramente la vida misma de la Universidad.
Estamos haciendo así el más elevado homenaje a nuestras ideas de liberales que no condben la repre-
salia violenta contra el pensamiento ajeno como único método de imposición, o a m o la mejor manera
de servir a un ideano personal. Tenemos la convicción segura de que no se defiende al partido liberal
calumniando o haciendo motivo de ultraje a los valores que no comparten nuestras propias ideas».
Vida Universitaria. La Razón. Bogotá. (15, julio. 1947); p, 5.
58
VEJAR BORDA. Luis. Vida Uuiversitana. La Razón, Bogotá, (22,jubo, 1947); p. 5,

5 1
El reportaje que concedió el profesor Resiere Frondia el domingo pasado a
El Tiempo contiene importantes declaraciones sobre la evolución que ha
tenido la universidad bajo la presidencia dei general Perón en ia República
de la Argentina. El entusiasmo es un rigor únicamente igualado por los regí-
menes nazi-fascistas, en la política que está imperando en el funcionamien-
to de la Universidad de Buenos Aires.
Las derechas se identifican con esta política de totalitarismo intelectual
con las izquierdas soviéticas. Si es cierto que el mundo está oscilando entre
las izquierdas y las derechas en su orientación universitaria el porvenir que
se presenta a los estudiantes que consideran en algo su dignidad no es nada
alagador. 39

La página universitaria lejos de convertirse en un «foro abierto» donde se


plantearan los problemas del país y la universidad, se fue convirtiendo en una
tribuna ideológica donde se defendían las ideas liberales y se criticaban las
ideas de izquierda.

Uno de los elementos importantes que encontramos en la página es la presen-


cia, ya en esta época, de la idea de conformar un «Frente Único». Concebido
éste, como un frente de juventudes de ambos sexos que estudiaran conjunta-
mente los problemas de! país y que afianzaran sus lazos de unión, para formar
así «un verdadero bloque cultural, económico y político».'10 Esta idea va a estar
presente a todo lo largo de la vida de Camilo, tanto en Europa con la idea de
conformar un «Equipo Colombiano de Investigación Socio-Económica» (ECISE
1954) y el «Equipo Colombiano pro Estudio y Progreso (ECEP-1958), como
en Colombia con el «Movimiento Universitario de Promoción Comunal
(MUNIPROC- 1959), la «Unidad de Acción Revolucionaria de Yopal (UARY-
1964) y el Frente Unido (FU- 1965).

La actividad periodística de Camilo en La Razón se centró fundamentalmente


en la crítica a las publicaciones universitarias. En ella se realza el carácter
científico, literario y filosófico de la Revista Universidad Nacional, la cual es
catalogada como una de las mejores de América Latina en su género. De la
revista liberal Reconquista dirigida por un grupo de jóvenes liberales
boyacences, entre los que sobresalen Hernando Quiñones Neira y Hernando
Mora, afirma que es un esfuerzo aguerrido «Por la vuelta de! liberalismo al
poder», y que animados por convicciones nuevas y renovadas del liberalismo
y acogiendo el intervencionismo de Estado, sin llegar a la socialización del
partido, están contribuyendo al triunfo liberal en las próximas elecciones.41

De Izquierdas, periódico dirigido por Antonio J. Muñoz, Jorge Child y Pedro


Acosta Borrero, Camilo Torres lamenta que su «magnifica impresión tipográ-

Vida Universitaria. La Razón. Bogotá, (12, agosto. 1947). p. 5


Vida Universitaria. La Razón, Bogotá, (24. junio. 1965); p, 5.
Vida Universitaria. La Razón, Bogotá, (29. julio. 1947); p. 5.

52
fica» fuese utilizada en alabanzas al estado soviético en lugar de ocuparse de
los problemas del país, su crítica la expresa en los siguientes términos:

Izquierdas es una publicación pseudo universitaria, pseudo juvenil y pseudo


izquierdista. El imperialismo económico de los Estados Unidos es atacado
con tanta vehemencia como es defendido el imperialismo militar, respal-
dando y defendiendo una ideología, que caracteriza las últimas actuaciones
soviéticas. Es claro que para mentalidades marxistas el imperialismo ruso
se reconozca como inconcebible. En su criterio determinista no puede tener
base un imperialismo por una ideología, es decir, por el espíritu. Un manas-
ta se tiene que sentir desconcertado ante el espectáculo de que la única
nación representante de su ideología, este ejerciendo un imperialismo ideo-
lógico ante la imposibilidad -en razón a su economía planificada- de un
imperialismo económico. ¿Qué es el determinismo histórico?, se pregunta-
rá él con mucha razón. Pero Izquierdas, cuyo mismo nombre indica su mode-
ración ideológica no es marxista. Esta consideración nos ha llevado a
preguntarles ¿por qué esa desinteresada defensa de los intereses sovié-
ticos^2'

Otra crítica dirigida en este sentido fue la realizada a Bisturí, periódico vocero
de los estudiantes de medicina de la Universidad Nacional, y en cuya dirección
se encontraba Nelson Restrepo, Mario Viveros, Armando Solano Puerta y José
Gutiérrez. Resalta sus excelentes colaboraciones científicas en el campo de la
medicina y su información sobre todas las actividades culturales y universita-
rias; lo que critica es su intervención en política y particularmente sus críticas
a la ya mencionada Unión Universitaria, al respecto afirma:

Solamente queremos anotar la extrañeza que nos causa, que algunos de los
inspiradores de Bisturí hayan creído su deber mezclar en forma extravagan-
te, una serie desconectada de intereses políticos, que en nada se vinculan
con los fines que se han determinado
Dentro de ese plan que sirve solamente para desorientar tan encomiable
publicación, encontramos concretamente, varios comentarios sobre entida-
des como Unión Universitaria, que verídicos o falsos, en todo caso conside-
ramos inoportunos en una revista cuyos fines son, especialmente científicos
y universitarios. 43

Notamos aquí ya una preocupación de Camilo por los aspectos científicos y


técnicos como elementos fundamentales en el desarrollo del país, y por el
«determinismo marxista» manifestado por algunos grupos de izquierda en
Colombia.

Pregón, periódico que redactaban los estudiantes de la Universidad del Rosa-


rio, y dirigido por Roberto Uribe Pinto, es elogiado por Camilo por su dedica-
ción exclusivamente a la literatura y el arte y su no intervención en política y

TORRES RESTREPO, Camilo Vida Universitaria. La Razón, Bogotá. (24, jumo, 1947); p. 5,
Vida Universitaria. La Razón, Bogotá, (8. jubo. 1947); p, 5.

53
por su indefinición ideológica; y concluye «es innegablemente, uno de los más
autorizados órganos del pensamiento universitario».44

Otra de las publicaciones periódicas, objeto de su crítica, fue el Boletín Infor-


mativo de ¡a Unión Universitaria, afirma de éste que su orientación ideológica
es indescifrable por cuanto no asume una posición «clara y definida». Recuer-
da que esa es una política que siempre han adoptado los conservadores y reco-
mienda que para dilucidar cualquier sospecha sería conveniente que se «defi-
nieran en cualquier sentido para liberarse del mote de conservador, bastante
deprimente para una publicación juvenil».45 Más tarde el propio Camilo se va
a ver relacionado con la Unión Universitaria, organización catalogada de
falangista y de la cual asume su defensa.

A manera de conclusión de este punto, podemos afirmar que Camilo a través


de su crítica a la prensa universitaria, asume una posición de defensa y realce
a las publicaciones de orientación liberal y de censura hacia la prensa de iz-
quierda por su condena al imperialismo norteamericano sin tener en cuenta el
«otro imperialismo», el soviético. También hay que resaltar aquí, su interés
por la ciencia y la tecnología, que va ser una de sus preocupaciones permanen-
tes en su «etapa de Lovaina» y Colombia entre los años 1959 y 1964.

1.3.2 Camilo y la Unión Universitaria

Ante los graves problemas en que se había sumido la Federación de Estudian-


tes Colombianos, manifestados en su pasividad y su no compromiso con la
lucha de estudiantes y profesores en el mejoramiento de las actividades pro-
pias de la universidad, Camilo propone que es necesario que se revitalice una
organización estudiantil que tenga como objetivo la lucha por una universidad
completamente cultural, autónoma y donde impere la libertad de cátedra, por
tal motivo se hace necesario que los estudiantes muestren «su efectivo valor
con la fuerza que produce la unidad de acción y la conformidad a un pensa-
miento idéntico».46

Ante este hecho, Camilo ve que solamente la Unión l :niversitaria es la orga-


nización estudiantil que intenta colectivizar esos deseos y busca la manera de
participar en la solución de los problemas que afectan a los estudiantes. Esta
defensa de la Unión Universitaria no tardó en generar una polémica con otro
sector de estudiantes universitarios que también emitían sus opiniones a través

Vida Universitaria. La Razón, Bogotá, (24, junio, 1947); p. 5.


Ibid.
TORRES RESTREPO, Camilo. Vida Universitaria. La Razón, Bogotá, (22. jubo. 1947); p. 5.

54
de la Página l 'niversitaria del periódico El Liberal, dirigida por Antonio J.
Muñoz.

La Unión Universitaria41 era catalogada por este grupo como una organiza-
ción de tipo falangista dedicada al fomento del sindicalismo paralelo, y a otras
actividades como podemos observar en el siguiente comentario:

Hay una organización falangista de estudiantes que se ha dedicado a


fomentar el sindicalismo paralelo en los barrios bogotanos a los que llegan
con el pretexto de hacer obras sociales, según dicen ellos y se dedican a
hacer propaganda confesional colocándose fuera de la ley ya que estas acti-
vidades están expresamente prohibidas. También sabemos que la llamada
Unión Universitaria son en su mayoría miembros de la policía política del
general Torres Duran a quien conocen desde hace años, puesto que son ex-
scouts.
El ministro Zuleta Ángel ha sido nombrado presidente honorario de esta
organización falangista disfrazada con el mote de Unión Universitaria y en
las festividades político-religiosas que organizan semanalmente en los ba-
rrios de Bogotá alternan los vivas a la república conservadora, a varios san-
tos de la Iglesia y a Laureano Gómez. 48

La publicación de este artículo suscitó la inmediata respuesta de Camilo a


través de la Vida Universitaria de La Razón. Comienza su crítica contra los
comentarios aparecidos en Bisturí y afirma que conociendo los Estatutos de
dicha entidad no se puede afirmar que exista en ellos ningún indicio para
catalogar sus actuaciones de políticas en el sentido ideológico de la política
Sus objetivos, según los Estatutos, están encaminados a la defensa de los inte-
reses de los universitarios sin distinción de partido o de clase. Afirma que no
se encuentra dentro de sus actividades, ninguna que pueda ser catalogada como
política, en tal sentido carecen de fundamento todos los calificativos que han
venido siendo lanzados en su contra. Recomienda no lanzar «criterios apasio-
nados» mientras no existan las pruebas contundentes para hacerlo. Afirma
que no es una organización que esté compuesta fundamentalmente por estu-
diantes pertenecientes al partido conservador, sino que hay en ella también
estudiantes liberales, a quienes no es justo calificar de fascistas49 Más adelan-

1
La Unión Universitaria estaba integrada por el Ministro de Educación Eduardo Zuleta Ángel,
quien era su presidente honorario. Bernardo Zuleta Torres, el doctor Tapias Filomela. Adalberto Ga-
llardo, Jaime Cordovés, Rafael Casas, y Marino Recio, éste último profesor de Candió en el Liceo de
Cervantes. Juan Lo/ano y Lozano, como director de La Razón le dio importante despliegue a esta
orgam/adón.
48
MUÑOZ. Antonio .1. Página Universitaria El Liberal, Bogotá. (9,junio. 1947); p, 11.
49
Vida Universitaria. La Razón. Bogotá. (8, julio, 1947); p, 5 La respuesta directa a Antonio J
Muñoz lahacen en el siguiente comentario: «El jovendto que aparece ai esta fotografía esnada mcaios
que Antonio .1. Muñoz, ex subalterno del general Torres l)uran en los tiempos en que «se marchaba a
paso de ganso y se cantaba el tumno nazi», según su propia confesión, el conocido ex popol tiene a si
mismo numerosas actuaciones que lo califican sufidentcmente; actuó en la campaña santisla durante
las elecciones pasadas y paso sin vergüenza a las toldas del marxismo criollo donde es considerado
peligroso «niño prodigio». Actualmente padece una aguda crisis depresiva que lo conduce a la manía

í^5
te en otro artículo, justifica su relación con la Unión Universitaria en los si-
guientes términos: «Con respecto a mi posición también quiero aclarar que no
soy político y que en nombre de ia Unión Universitaria agradezco se le reco-
nozca que es una institución propicia para desarrollar una labor de apostola-
do»/ 0 Se percibe aquí su contacto con los padres dominicos y la realización de
algún tipo de trabajo comunitario en barrios populares.

A las «exigencias» de Camilo de presentar pruebas en participación política


de la Unión Universitaria, José Gutiérrez responde que esa institución que
tantos dolores de cabeza le está dando a la organización estudiantil universita-
ria, tiene «un manto de apoliticismo» que le permite adelantar su política,
mezclando elementos liberales dentro de ella: «Tan apolítica como Justicia
social, como decía alguien Unión Universitaria atacó el movimiento universi-
tario que en tiempo no lejano salió a la calle a protestar contra el precio de los
cines y las pensiones».51 Afirma también que el odio contra la Unión Univer-
sitaria radica en su participación en una serie de manifestaciones, donde, ba-
tiendo las banderas del anticomunismo, propiciaron la declaración del estado
de sitio. Dentro de esos organizadores se encontraban Adalberto Gallardo,
Marino Recio y Jaime Cordovés, miembros de esa organización universitaria.

De la actividad de Camilo en la Vida Universitaria, W. Broderick afirma que


«el único presagio del revolucionario del mañana fue su deseo de vincularse a
un trabajo de tipo social. Voluntariamente se inscribió en un grupo distinguido
como la Unión Universitaria que se dedicaba, aparentemente, a la asistencia
de los desvalidos».52 Pensamos que si bien, estas primeras incursiones en «tra-
bajos de tipo social» fueron la expresión de su ya comentada «candadjuvenil»
existen, en este período de codirección de la Vida Universitaria, otros elemen-
tos de fondo que nos permiten ver no tanto «el revolucionario del mañana»
pero si una línea de continuidad en la formulación de sus postulados en torno
a la función de la ciencia y la tecnología en los países subdesarrollados; otro
planteamiento hecho en esta época y que va a ser la base de sus proyectos
organizativos posteriores está en su concepción del valor efectivo de la fuerza
que produce la unidad de acción conforme a un pensamiento único». Otro
elemento importante de su codirección de la página universitaria, es su con-
tacto con la revista Testimonio y su relación con los padres de la Orden domi-
nicana, ya que a partir de ésta, Camilo decide hacerse sacerdote

obsesionante de calificar de «fascista» a todo el mundo.» En: Vida I Jmversitana. La Razón. Bogotá.
(15, jubo. 1947); p. 5.
50
TORRES RESTREPO, Camilo. Vida Universitaria. La Razón. Bogotá, (22. julio. 1947), p. 5
•' GUTIÉRREZ RAMÍREZ, José. Vida Universitaria. La Razón. Bogotá. (5. agosto. 1947); p. 8.
52
BRODERICK, O p . d t , p. 41.

56
1.3.3 La revista Testimonio y los padres dominicos

Un grupo de católicos independientes, entre los que sobresalen Manuel


Mosquera Garcés53 y los hermanos Hernán y Jorge Vergara Delgado publican
la revista Testimonio, cuyo primer número sale en el mes de agosto de 1947
bajo el lema de «La voz de simples católicos». Afirman sus fundadores que esa
publicación es el producto de la iniciativa de un grupo de católicos que pien-
san cumplir con una labor de apostolado bajo la «mirada de Dios»; apostolado
realizado en el terreno intelectual y social y «sin otro anhelo que servir a la
causa de sus convicciones religiosas en un momento excepcionalmente difícil
y particularmente alterado por tremendos problemas espirituales y económi-
cos».54 A los ideólogos del positivismo y la revolución materialista, éste grupo
de «católicos independientes» oponen una predicación obstinada del Evange-
lio como único camino para conseguir todas las transformaciones que requiere
la actividad humana.55 Seguidores de la Doctrina Social Católica proclaman
la necesidad de la implementación de «un orden social cristiano»; Jorge Vergara
Delgado en cuanto a la aplicación de esta doctrina, afirma:

No es el caso de hacer el análisis de los postulados doctrinarios de la Iglesia


referentes a la cuestión social porque sobre esto ya se ha escrito bastante y
con toda penetración. El problema radica en la manera de cristianizar esos
principios en sistemas e instituciones temporales que respondan realmente
a lo que ya podría llamarse un orden social cristiano. 56

Desde Testimonio, estos «sacerdotes laicos» se declaraban anti marxistas, por


cuanto éste es un sistema filosófico que busca «eliminar a Dios de la causalidad
humana»; plantean además una tesis de Jacques Maritain sobre la fuerza del
cristianismo capaz de humanizar cualquier sistema, incluso, el capitalista,51
tesis que va a ser replanteada por Camilo más tarde en 1956, en reportaje
concedido al periodista Osear Maldonado Piedrahíta y reafirmada en un Edi-

" Periodista, nadó en Ouibdó (Choco) en 1901. Cursó estudios de Derecho en la Universidad Na-
donal de Colombia. Inicia sus actividadesperiodisticas en 1926 en el periódico El Debate y más tarde
asume la diroedón del periódico conservador El País. En Medellín dirige el periódico catóbeo El
Pueblo, en 1947 funda en Bogotá la revista Testimonio. Alberto Dangoud Uribe, José Gutiérrez y
Luis Villar Borda, sostienen que fue la vehemenda y claridad con que defendía sus convicciones
religiosas «el negro» Mosquera lo que motivó a Camilo Torres para que se inclinara por la vida sacer-
dotal. Sobre estos datos biográficos ver PERRY. Ohverio. O p . d t p. 252.
54
Testimonio, No. 1, Bogotá, (agosto. 1947)
53
Ibid
56
VERGARA DELGADO, Jorge. Sobre la aplicación de la doctrina sodal católica. En: Testimo-
nio, No. 16, Bogotá. (Leñero. 1949); p. 40.
A este respecto afirma J. Maritain: «Me limitaré a recordar en pocas palabras que si, en sí mismo,
el mecanismo ideal de la economía capitalista no es esendalmente malo e injusto como pensaba Mar*,
el espíntu que concretamente se sirve de este mecanismo y determina sus formas concretas y sus reali-
zaciones particulares, cubre un oculto desorden fundamenta!»... «El cristianismo, al sobrevenir, lo
cambia todo, de dentro a fuera; lo transfigura todo». MARITAIN, Jacques. Humanismo Integral.
Buenos Aires: Ediciones Carlos Lohle. 1966. p. 92.

57
torial del periódico Frente Unido en 1965. Este anticomunismo era sustentado
por Jorge Vergara, uno de los fundadores de la revista Testimonio, en enero de
1949 en los siguientes términos:

Si las tesis marxistas son combatidas por la Iglesia no es por su concepción


de la economía tanto como por la sustitución de la persona por el Estado y
de Dios por la economía. Si ese sistema económico se pudiera cumplir sin
violar los derechos de Dios y de la persona humana la Iglesia quizás convi-
viría más cómodamente con el comunismo que con el capitalismo. 58

Testimonio se convirtió en el vocero de la Acción católica francesa en Colom-


bia en contraposición a la Iglesia católica romana de tradición española y su
práctica religiosa en el país. Camilo, desde muy temprano «asumió» dentro de
su opción religiosa las tesis de la Acción social católica. Siempre tuvo en su
mente el deseo de hacerse padre dominico. Este hecho se confirma en septiem-
bre de 1962 cuando comienzan sus problemas con la jerarquía eclesiástica
colombiana y hace pública su intención de ingresar a la Orden de Santo Do-
mingo, de la que desiste porque podía ser considerada como una claudicación
y porque no tenía la certeza de poder expresarse y actuar libremente.

Tan pronto sale el primer número de Testimonio, Camilo hace desde Vida
Universitaria el siguiente comentario:

Contiene artículos de los principales intelectuales católicos sobre temas so-


ciológicos, filosóficos y místicos. Su cuerpo de colaboradores está com-
puesto por miembros de la Orden Tercera y Primera dominicanas que po-
seen un conocimiento profundo del cristianismo científico y las proyeccio-
nes que éstas doctrinas tienen en la solución de los problemas que agitan la
vida contemporánea. El catolicismo no se contempla aquí con el gastado
criterio clerical y de supersticiones que había caracterizado a los movi-
mientos religiosos de nuestro país, sino con el estrictamente intelectual y
místico de renovación religiosa. 59

Por ésta época la comunidad francesa de la Orden Dominicana, a petición de


los Dominicos en Colombia, envió al país un grupo de sacerdotes con la mi-
sión de convertirse en «promotores de vocaciones» y ganar adeptos para su
comunidad, la cual estaba sumida en una profunda crisis. Los superiores de la
Orden estaban preocupados porque en un país tan católico como Colombia se
tenía una visión muy pobre de su tradición, sólo contaban con algunos conven-

'" VERGARA DELGADO, Jorge. La aplicación de la doctrina sodal católica. En: Testimonio, No,
16, Bogotá, (enero. 1949); p, 43. lín octubre de 1965. Camilo afirmaría al respecto; «es necesario
definir que esta Plataforma tiende al establedmiento de un Estado socialista, con la condición de que
el «sodalismo» lo entendamos en un sentido únicamente técnico y positivo sin ninguna mezcla con
elementos ideológicos. Se trata de un sodahsmoprácticoynoteórico». TORRES RESTREPO. Cami-
lo. Frente Unido, No. 8, Editorial, (14. octubre, 1965).
55
TORRES RESTREPO, Camilo. Vida Umversitana, La Razón, Bogotá, (12, agosto, 1947); p. 5.

58
tos como el del Santo Ecce Homo y el Santuario de la Virgen de Chiquinquirá;
esto hacía necesario que se emprendiera una labor de revitalización de la co-
munidad y para ello fueron enviados vanos predicadores de la Orden entre los
que se destacaron León Moreau, Henry-Charles Chery, Gabriel M Blanchet y
Jean-Baptiste Nielly, todos ellos publicaron artículos en la revista Testimonio,
y dictaron conferencias y cursos en universidades como la Nacional y del Ro-
sario. Camilo registró con gran beneplácito y admiración los planteamientos
de estos representantes de la Orden de los Dominicos, que conoció, como ya lo
habíamos anotado por intermedio de su novia Teresa Montalvo y sus activida-
des periodísticas en Vida Universitaria.
León Moreau, doctor del Colegio Angélico de Roma y catedrático de la Uni-
versidad de Lyon estuvo en Colombia en 1947. De las conferencias que dictó
en el país sobre psicología racional, Camilo escribió en La Razón que:
Con un criterio absolutamente científico y a base de una argumentación
sólida estableció las relaciones existentes entre las hipótesis transformistas
y la psicología de Santo Tomás
El criterio de amplitud filosófica le imprime a esta comunidad religiosa un
cariz netamente cultural que el padre Moreau ha hecho patente en sus
disquisiciones. Ya no es un clericalismo fetichista y de supersticiones, sino
una manifestación racional de las creencias. 60

Henry-Charles Chery nació en Lyon, fue discípulo de los padres jesuítas, in-
gresa a la Orden de Santo Domingo en 1923; discípulo del R.P Sertillanges se
convirtió en el más ferviente defensor de ta «Justicia social» y contradictor del
comunismo. De sus conferencias en las aulas de la Universidad del Rosario
Camilo afirmó que este padre ponía en evidencia el contraste existente entre la
Orden de Francia y la jerarquía católica colombiana, la cual estaba en una
etapa de evidente decadencia. Camilo asume, como podemos ver, desde muy
temprano, una opción cristiana en la órbita del clero francés y de crítica frente
a la Iglesia católica, como se puede observar en el siguiente comentario a
propósito de las conferencias de Chery;

Su preparación profunda en temas filosóficos, el hondo sentido critico de


que hizo gala en sus análisis sobre Pascal, son apenas un anuncio de su
poderosa capacidad intelectual de este representativo del clero francés y, al
mismo tiempo, significan un palpable reproche a la actuación del clero nuestro
a través de los últimos años de su historia.
Es por ello, que la demostración de conocimientos, de estudio, que tienen
los nuevos predicadores franceses sean un llamamiento a la renovación de
los viejos sistemas, que tanto desprestigio han traído a sus vigilantes defen-
sores y, en general, a la colectividad católica del país. 61

TORRES RESTREPO, Camilo. Vida Universitaria. La Raión. Bogotá. (1, julio. 1947); p. 5.
TORRES RESTREPO. Cánido. Vida Universitaria. La Razón. Bogotá, (12, agosto, 1947); p. 5,

59
El padre Gabriel Blanchet llegó a Bogotá en 1938 por petición del represen-
tante de la Orden dominicana en el país, Alberto Anza, al maestro general de
la Orden en París, Padre Estanislao Guillet. Se buscaba revitalizar la Orden
en el país. Blanchet y más tarde Nielly, llegan con la misión de promover
laicos en la labor de evangelizadores a través de la formación de comunida-
des seglares.

Blanchet, recuerda el padre dominico José de Jesús Sedaño, era un hombre de


una personalidad abierta y sencilla y con un hondo sentido de la formación
humana y cristiana. Su lema fundamental era el «comprometimiento» -com-
promiso- que se manifestaba en la capacidad de responder «de sí mismo, ante
sí mismo y por sí mismo ante los otros, ante Dios, la sociedad y la Iglesia».62
Esta capacidad de respuesta ante las personas y las colectividades, el padre
Blanchet las infundía en sus seminarios, conferencias y retiros y estaban con-
signadas en un libro suyo titulado Instrucción de novicios. Camilo asistió a
esos retiros realizados en el Convento Ecce Homo, con frecuencia. La persona-
lidad y esa profunda convicción cristiana de estos padres dominicos, fue lo que
sedujo a Camilo y a otros jóvenes que tenían inquietudes religiosas, afirma el
padre Sedaño.

Estos dominicos franceses comenzaron a ejercer su apostolado en Colombia a


partir de 1938, y su labor va hasta 1947, período en el que se dedican a la
formación de líderes y comunidades seglares y es a partir de la conformación
de estos núcleos donde surge el grupo Testimonio, este da origen a la revista
que lleva su nombre y la cual se publica entre agosto de 1947 y octubre de
1957. Aquí se publican artículos de los más connotados exponentes del pensa-
miento social católico, tanto nacionales como extranjeros, entre los que sobre-
salen, Jorge Vergara Delgado, Carlos José Romero, Hernán Vergara, Fray Al-
berto Ariza, Emilio Robledo, Jacques Leclerq, J. Maritain, León Moreau, B
Blanchet y Nielly entre otros.63

Mediante el contacto con los padres dominicos, Camilo decide ingresar a la


Orden Dominicana de Chiquinquirá. Esta decisión no fue comentada a sus
padres quienes una vez enterados, se oponen a esa determinación Isabel
Restrepo comenta en los siguientes términos ei incidente:

62
José de Jesús Sedaño, Entrevista citada.
6!
Sobresalen los artículos de Jorge Vergara sobre la relación de la medicina con los problemas
sodalcs; el padre Ariza hacía referencia a la presencia de la Orden Dominicana en Colombia v la
doctrina social católica; el presbítero Carlos J. Romero h a d a relación a las influencias religiosas en el
sistema político; Hernán Vergara establecía las «relaciones» entre el cristianismo y el comunismo;
Blanchet hablaba de pobreza y testimonio, de fuerza y fortaleza y sobre la «locura de la cruz»; Nielh
screíería a las malas tristezas del cristiano, los misterios de la cnizv a la vida de algunos peí sonajes de
la Iglesia; Moreau hablaba sobre los problemas dei materialismo y la crítica tomista, sobre la miseria
y la nqueza dei tiempo etc. Todos estos artículos publicados en la revista Testimonio, a lo largo de sus
10 años de existencia, eran de orientación anticomunista.
Un día, en casa de mi madre, me avisan que Camilo ha tomado una maleta
y se ha marchado de la casa dejándome una carta. Después de leerla, me fui
inmediatamente a la estación del ferrocarril.
Allí me lo encontré, y le dije ¿tu qué estás haciendo aquí? Tú no te vas, tú no
tomas el hábito de los dominicos, tú no eres mayor de edad, sólo tienes 18
años. 64

Su padre, que se encontraba en esos momentos en un congreso de médicos en


los Estados Unidos, fue enterado de la situación y regresó de inmediato para
ponerse a! frente del problema. Camilo insistía en su propósito de ingresar a la
Orden Dominicana de Chiquinquirá, pero ante la negativa de sus padres optó
por ingresar al Seminario Diocesano de Bogotá, gracias a la intervención de
Enrique Martínez, miembro de la Tercera Orden Dominicana y de Monseñor
José Manuel Diaz que lo recibió ya bien adelantadas las clases en el Semina-
rio Más tarde comentaría doña Isabel Restrepo que había sido un error, por
cuanto todos los jóvenes que se fueron con los dominicos, regresaron poco
tiempo después. En estas circunstancias Camilo se retira de la Universidad
Nacional y de la codirección de la página universitaria de La Razón -en la que
había permanecido del 24 de junio hasta el 9 de septiembre de 1947- e ingresa
al Seminario Mayor en septiembre del mismo año. Siete años permanece ahí.
Sobre su estadía en el Seminario es muy poco lo que se sabe, ya que los archi-
vos todavía no están a la consulta del público. Vamos a esbozar algunas consi-
deraciones generales recogidas a través de entrevistas realizadas para esta in-
vestigación y algunos testimonios contenidos en el libro de W. Broderick.

1.4 El Seminario Mayor

El ingreso de Camilo al Seminario Mayor podríamos considerarlo como una


especie de «negociación» con sus padres Armado del lema de los dominicos
de «contemplar y entregar a otros lo contemplado», comienza a reforzar sus
incipientes tendencias y preocupaciones sobre el humanismo cristiano basado
en las enseñanzas de los padres dominicos de la caridad, el compromiso y el
amor eficaz, conceptos que van a tener importancia en su acción política y
social posterior.65 Además, comienza a confrontar las contradicciones entre
«dos tipos de cristianismo». Uno esbozado por los padres dominicos, muy en
la órbita del catolicismo social y de la acción católica francesa; y el segundo, el
expresado por la jerarquía eclesiástica colombiana, influido directamente por
la Iglesia católica apostólica y romana, reticente a la adopción de los postula-
dos de la Doctrina Social Católica Mientras que el primero hablaba de testi-

M
1BAÑEZ. Luis. Camilo nació el día que lo mataron. (Entrevista a la madre de Camilo forres). En
la Revista OCLAE. s.f. p, 44.
55
ENTREVISTA CON Jaime Díaz, compañero de Camilo Torres Restrepo ai el Seminario. Bogo-
tá, 29 julio. 1993. Orabacióu magnetofónica.
monio y compromiso, el segundo exigía obediencia y sumisión. A este respec-
to comenta Gustavo Pérez -compañero de Camilo en el seminario- lo si-
guiente:

No encuentra en la orientación general del Seminario la proyección social


del cristianismo tal como se lo presentaron los dominicos Blanchet y Nielly
por lo que se empeña en lograr la autorización de crear un Círculo de Estu-
dios Sociales para estudiar la situación social del país, los fundamentos de
la economía moderna y las enseñanzas sociales de los Papas. 66

La actividad de Camilo en el Seminario fue intensa y profunda. Asistía con


ejemplar disciplina, afirma Walter Broderick, a los cursos de filosofía escolás-
tica y las demás asignaturas programadas en el pensum académico. Se encon-
traba en un enclaustramiento absoluto. Allí no llegaba ninguna noticia del
exterior, «vivía en un mundo irreal». Consciente que el sacerdote debería estar
comprometido con la realidad de su tiempo y dado el aislamiento a que esta-
ban sometidos, Camilo Torres y Gustavo Pérez crearon el Círculo de Estudios,
que tenia como objetivo el análisis y solución de los problemas sociales que
aquejaban a los sectores populares. La propuesta fue presentada al padre Sola-
no, quien la aceptó siempre y cuando estas actividades fueran realizadas en los
ratos libres

Es así como Camilo se da a la tarea de leer la Rerum Novarum, lo mismo que


los escritos del dominico belga Pére Rutten -pionero del Movimiento Obrero
Cristiano en su país-. En estos textos se describían las principales caracteristi-
cas de los movimientos de inspiración católica en Europa; el socialismo era
mostrado como el mal de la humanidad y prevenía a los lectores contra todo
tipo de violencia, y mostraba a la Democracia Cristiana como la «solución a
todos los problemas de la humanidad».

La Academia de Sociología fue ampliando y profundizando sus estudios. Se


comenzaron a leer documentos como la Quadragesino Anno, Encíclica de Pío
XI donde se condenaba el socialismo67; se leía también El Manual del Traba-
jo de Juan Botero, quien insistía sobre la importancia de la formación de «Cír-
culos obreros» o grupos de estudios en las fábricas, como medio para hacerle
frente al comunismo.68 Otro texto de estudio fue Justicia conmutativa y contra-

66
TORRES RESTREPO. Camilo. Escritos escogidos. Bogotá: Cimarrón Editores. 1986. p. 26,
Tomo I.
Ver: Comisión Episcopal de Apostolado Social. Doctrina Sodal déla Iglesia, desde la «Rerum
Novarum» a la «Mater et Magistra». Madrid: Edidones Rialp, 1963. p. 81.
Juan Botero afirma en su libro, entre otras cosas lo siguiente: «El comunismo no tiene religión
porque es nctaraoite ateo, ypor esoprofesaun odio satánico a Dios, a la Iglesia y a las cosas santas; de
aquí que el Estado ruso haya organizado la liga de los sm-Dios, cuyo fin es propagar la negadón y el
odio a Diospor todo el mundo, por medio del cine, de la radio, de la prensa y de la literatura» (p. 210)...
«Hoy más que nunca se hace necesana la orgamzadón de círculos obreros con una orientadón católi-
ca, a fin de impedir que las masas sigan hada la izquierda comunista y sepierdau para sieraprepara la

62
tos de Andrés Basset; en este texto se afirma que «los sindicatos obreros no
deben ser utilizados para fomentar la lucha de clases».60 Como se puede ob-
servar a partir de esta pequeña muestra de lecturas realizadas en el Seminario,
Camilo no tuvo otro punto de referencia social más que los manuales y
Encíclicas anticomunistas. Broderick afirma con razón, que estos escritos eran
los que «moldeaban su pensamiento» 70 Su caridad hacia los pobres se mani-
festó también dentro del Seminario. Son conocidas las anécdotas que en sus
ratos libres también los dedicaba a las visitas de familias desamparadas y al-
bergues de gammes, localizados en los alrededores del Seminario.

Estas lecturas de tipo anticomunista realizadas en su formación como sacerdo-


te, van a determinar su posición ideológica frente a los movimientos sociales
de esta tendencia y sus estudios sociológicos sobre la realidad colombiana y
latinoamericana. Lo que hay que anotar, como ya quedó demostrado anterior-
mente, es que esa posición frente al comunismo, no fue producto de su paso
por el Seminario Mayor, ya en la pagina universitaria Camilo asumió una
posición crítica frente al comunismo. Es posible que esto ocurriera por sus
contactos con los padres dominicos y el grupo Testimonio.

A finales de 1953 y comienzos de 1954, Camilo estaba realizando sus prepara-


tivos para su ordenación sacerdotal. Luego partiría a Lovaina para realizar
estudios en Ciencias Sociales. Antes del viaje deja a un seminarista encargado
del Círculo de Estudios Sociales con la consideración de que era necesario
reconocer a Bogotá como vanguardia cultural y ascética del país y que el clero
diocesano de esta ciudad debería convertirse en la vanguardia de ese movi-
miento. Ese proceso de renovación social tendría que comenzar en el Semina-
rio y el Círculo de Estudios fomentaría cada día más esa «mística ardiente»
El estudio frío y el conocimiento abstracto no bastaban; se necesitaba, para
alcanzar la eficiencia, una «convicción apasionada y desbordante» en la for-
mulación y aplicación a las soluciones a los problemas sociales de las mino-
rías. «La violencia -terminaba recomendando- no se puede combatir sino con
la violencia (...) ante la violencia de los adversarios -por el contexto de la
afirmación es evidente que se refería a los marxistas- en el terreno espiritual y
el de la acción material, nosotros tenemos que oponer la única que nos es
lícita: la de las convicciones».71

No se sabe cual fue la suerte que corrió éste «círculo de estudios» después del
viaje de Camilo a Bélgica para ingresar a la Universidad Católica de Lovaina
en septiembre de 1954

Iglesia» (p. 24.3) BOTERO, Juan. Manual del Trabajo. Bogotá: Ediciones de la Universidad Cató-
lica Bolivanana- IVensa Católica, 1945.
69
BASSET, Andrés, J u s t i n a conmutativa y contratos. Usaquén; 1960.
70
BRODERICK, O p . d t . p. 56.
" Ibid. p. 70.

63
Ordenación sacerdotal.

Con Isabel en Lovaina.

También podría gustarte