ALCANFOR
El alcanfor es una sustancia blanca con un olor fuerte que comúnmente se asocia con
ungüentos tópicos y geles usados para eliminar la tos y los dolores musculares.
El alcanfor tiene sus raíces de china y la india, desde hace muchos siglos se ha relacionado
con la curación y esa asociación lo hace ideal para muchos rituales religiosos.
la fórmula química C10H16O. Se encuentra en la madera del árbol alcanforero
Antiguamente se había utilizado también como estimulante y como sedante
tos y la congestión nasal son dos de los síntomas más molestos que aparecen cuando
tenemos alergia, catarro o gripe
Este compuesto se ha utilizado siglos atrás como un analgésico
El alcanfor es rápidamente absorbido por la piel, produciendo una sensación de
enfriamiento similar a la del mentol, y actúa como un anestésico local leve y como
antimicrobiano. Puede ser administrado en pequeñas cantidades
Es utilizado en forma de pastillas o geles como repelente de animales, su uso debe ser
restringido en el embarazo y la lactancia, puesto de que la sustancia es rápidamente
absorbida por el cuerpo de la madre y transmitirlo a los infantes. Es factible su toxicidad en
los niño, mantener fuera del alcance y de la vista de los niños. Al igual que todos los
medicamento puede tener efectos adversos. En algunos casos pueden producirse erupciones
o irritación de la piel, interrumpir su aplicación o consultar al médico.
Aplicar en exceso el alcanfor no es buena idea e incluso puede provocar una sobredosis de
este producto
Los principales síntomas que alertan de un abuso son un fuerte dolor abdominal, sed
excesiva, ardor en la boca o en la garganta, excitación, alucinaciones, espasmos
musculares, irritación en la piel, náuses, vómitos e incluso pérdida del conocimiento
Este medicamento se utilizará sobre la piel intacta. Aplicar sobre la zona de la piel a tratar
una pequeña cantidad y friccionar suavemente. Puede aplicarse 3 ó 4 veces al día. Lavar las
manos después de cada aplicación
Masa moral: 152.23 g/mol
Usos terapéuticos del alcanfor
Mejorar la circulación de la sangre.
Alivia dolores en las articulaciones (reumatismo o artritis).
Reduce el dolor de contusiones, esguinces o golpes.
Alivia molestias musculares.
Descongestiona las vías respiratorias y expulsar las flemas (expectorante).
Desinfecta heridas.
Tratamiento de hongos en la piel o uñas.
Repelente de insectos y piojos.
Reduce el ardor de las picaduras de mosquitos.
Trata problemas de la piel como el acné o erupciones.
Fortalece el sistema inmunitario (como antimicrobiano).
Relaja el cuerpo en combinación con otras plantas como la lavanda, manzanilla o
albahaca.