DINOSAURIOS
Los dinosaurios, del superorden Dinosauria (del griego δεινός deinós ‘terrible’
y σαῦρος sauros ‘lagarto’, ‘lagartos terribles’) son un grupo de saurópsidos78
diápsidos arcosaurios que aparecieron durante el período Triásico con
distribución cosmopolita. Aunque el origen exacto y su diversificación temprana es
tema de activa investigación,9 el consenso científico actual sitúa su origen entre 245
y 231 millones de años atrás, entre el Triásico Medio al Superior.10
Fueron los vertebrados terrestres dominantes durante 135 millones de años, desde
el inicio del Jurásico, hace unos 200 millones de años, a partir de la extinción masiva
del Triásico-Jurásico, hasta el final del Cretácico, hace 66 millones de años, cuando
la mayoría de los grupos de dinosaurios se extinguieron durante la extinción masiva
del Cretácico-Paleógeno que puso fin a la Era Mesozoica. El registro fósil indica que
las aves evolucionaron a partir de dinosaurios terópodos durante el período
Jurásico y, en consecuencia, muchos taxónomos consideran que las aves forman
un subgrupo dentro de los dinosaurios.11 Algunas aves sobrevivieron a este
acontecimiento, y sus descendientes continúan el linaje de los dinosaurios hasta
nuestros días.12 Por lo tanto, los dinosaurios se pueden dividir en dinosaurios
aviares, las aves en un sentido estricto, y los dinosaurios no aviares, todos extintos,
que son todos dinosaurios distintos de las aves.
Los dinosaurios son un grupo diverso de animales desde el punto de
vista taxonómico, morfológico y ecológico. Usando la evidencia fósil,
13
los paleontólogos han identificado cerca de 900 géneros distintos y más de
1000 especies diferentes de dinosaurios no avianos.14 Los dinosaurios están
representados en todos los continentes tanto por especies existentes, las aves,
como por restos fósiles.
Algunos son herbívoros, otros carnívoros u omnívoros. Los primeros dinosaurios
fueron bípedos, pero muchos grupos incluyeron especies cuadrúpedas, y algunos
podían alternar los dos tipos de locomoción. Los cuernos o crestas son comunes a
todos los grupos de dinosaurios, y algunos grupos desarrollaron modificaciones
esqueléticas como armaduras óseas y espinas. La evidencia sugiere que la puesta
de huevos y la construcción de nidos fueron rasgos que compartían todos los
dinosaurios. Muchos dinosaurios eran de gran porte, el dinosaurio saurópodo más
grande pudo haber alcanzado una longitud de 40 m y 18 m de altura y una masa
estimada máxima de 140 t. Sin embargo, la idea de que los dinosaurios no aviares
fueron todos gigantescos es un error basado en el sesgo de conservación, ya que
los huesos grandes y fuertes tienen más probabilidad de durar hasta que se
fosilicen. Muchos dinosaurios eran bastante pequeños, algunos median solamente
unos 50 cm de largo.
Aunque la palabra dinosaurio significa ‘lagarto terrible’, el nombre es un poco
engañoso, ya que los dinosaurios no son lagartos. En cambio, representan un grupo
separado de reptiles que, como muchas formas extintas, no muestran
características tradicionalmente vistas como propias de un reptil, como la postura
extendida hacia los lados de las extremidades o la ectotermia. Además, muchos
animales prehistóricos, incluidos
los ictiosaurios, mosasaurios, plesiosaurios, pterosaurios y pelicosaurios,
como Dimetrodon, son popularmente concebidos como dinosaurios, pero no están
clasificados taxonómicamente como tales. A lo largo de la primera mitad del
siglo XX, antes de que las aves fueran reconocidas como dinosaurios, la mayor parte
de la comunidad científica creía que los dinosaurios habían sido lentos y de sangre
fría. No obstante, la mayoría de las investigaciones realizadas desde la década de
1970 han indicado que todos los dinosaurios eran animales activos
con metabolismo elevado y numerosas adaptaciones para la interacción social.15
Desde que en el siglo XIX se reconocieron los primeros fósiles de dinosaurio, los
esqueletos fósiles montados han sido la principal atracción de muchos museos de
todo el mundo, y los dinosaurios se han convertido en parte permanente de la
cultura mundial. El gran tamaño de algunos grupos, así como su naturaleza
aparentemente monstruosa y fantástica, han asegurado apariciones regulares de
dinosaurios en los libros de mayor venta y en películas como Parque Jurásico. El
persistente entusiasmo del público por estos animales ha dado lugar a una
importante financiación para la investigación científica de los dinosaurios, y los
nuevos descubrimientos son dados a conocer regularmente en los medios de
comunicación.