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Análisis de Marcos 9:33-37 en Cristianismo

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Mauricio Alberto Muñoz Múnera

98647401
SEMINARIO SOBRE LOS TEXTOS DEL CRISTIANISMO PRIMITIVO
Delimitación de la perícopa Marcos9: 33-37
En el camino. La frecuencia de esta frase, después de haber sido ya mencionado en capítulo 9. V. 33, es
débil, seguramente razón por la cual algunos escribas lo suprimieron de sus textos. Quién era el más importante [tis
meizón], lit. “quién el mayor” no hay ningún verbo y en el griego de Koiné el comparativo sustituye a menudo el
superlativo entonces las versiones siríacas traducen meizón por rab; este pasaje puede estar relacionado estrechamente
con el surgimiento de una nueva institución sacerdotal rabínica, pues hace referencia a la recién experiencia que tuvieron
tres de los discípulos de Jesús en la Transfiguración y de la cual, pues será natural esperar que se preguntara por una
situación de precedencia en el círculo interno de los discípulos de Jesús.

La perícopa de Mc. 9, 33-37 tiene su inicio en el versículo 33, ubicándose geográficamente en Cafarnaúm y en donde se
desplazan a una casa (criterio geográfico). Se reconoce un desplazamiento de sitio ya que la perícopa anterior (Mc 9, 30-
32) se desarrolla en la población de Galilea. Tanto en el v. 30 que hace alusión a que Jesús estaba acompañado de gente
que no quería que lo siguieran, como en el v. 31 en el cual enseñaba a sus discípulos, hay un criterio de personajes.
Jesús anuncia por segunda vez su Pasión y Muerte a aquellos a los que se refiere la escritura como a “Ellos” en el
versículo 33 a quien de modo particular se les nombra posteriormente los “Doce”.
En Marcos 8 versículo 34 dice: “Llamando a la gente a la vez que, a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en
pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”. Claramente la gente y los discípulos tienen una participación
protagónica desde la convocatoria que Jesús hace a seguirlo. “Ellos” son las personas a las que Jesús invita a vivir su
reinado en la tierra, a través de exhortaciones que se distinguen por su alto contenido catequético y fidelidad por el Reino
y la salvación del alma del hombre, como perder la vida por Cristo y renunciar a las obras del mundo para ganar el cielo.

1
Sin duda, son los seguidores de Jesús quienes son los actantes principales para ser del séquito que sigue al Mesías. Sus
discípulos, son aquellos sobre los que recaerá la responsabilidad mayor de donarse por la obra de la salvación.

En Marcos 9. v 2 Jesús toma a tres de sus discípulos, Juan, Santiago y Pedro para ser testigos de su resplandeciente
divinidad en un monte alto donde bajan del cielo Elías y Moisés, y se sorprenden sus discípulos a la cabeza de Pedro que
ofrece dotar de tres tiendas a estas divinidades.

El pasaje bíblico está siempre señalando la presencia protagónica de los discípulos como cuando llega Jesús y ve mucha
gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos. Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a
saludarle. Él les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?» (Marcos, 14-16)

Marcos muestra a unos discípulos que, rodeados de gente, suelen discutir y en esas dinámicas entra la figura de un
Jesús que cuestiona, irrumpe la serenidad aparente de sus charlas, llama al orden desde sus palabras y enseñanzas.
Además, la figura de la “casa” que ha sido escenario para curaciones como la de la suegra de Pedro, la del paralítico
bajado del techo y escenario de reuniones y tertulias familiares.

Más adelante, se presenta un cambio de personaje en el v. 38, pues ahora se centra en Juan, quien le hace una
pregunta, tal vez algo incómodo por quien está haciendo cosas que, en el nombre de Jesús, expulsa a los demonios,
pero que no está en el grupo de los elegidos y por tanto es presentado como segregado. En los siguientes v. 39, 40, 41
Jesús defiende a quien no está en contra de su obra, está a favor de ella. Pues, aunque el texto no especifica del hombre
que está expulsando los demonios, sí se evidencia que lo hace en su Nombre.
En el v. 40 Jesús incluye a la humanidad completa cuando habla de “cualquiera” que ejerza una labor en su nombre,
como si del corazón solamente se tratara, pues tan solo un vaso de agua como algo tan trivial puede significar una
recompensa gigante para el reino. (Marcos)
El tema que desarrolla fundamentalmente esta perícopa, gira en torno a la pregunta de quién es el mayor, quién ha de
ocupar el primer puesto.

2
Jesús sigue sorprendiendo una vez más a los discípulos con sus respuestas. “Quien quiera ser el primero, debe ser el
último de todos”. La humidad es el requisito del amor.
Los personajes actantes en el pasaje son Jesús, sus discípulos y un niño.
Jesús toma a un niño y lo pone en medio de sus discípulos, para enseñarles sobre la humildad y el servicio, acto seguido
del segundo anuncio de su Pasión. Es irónica la elección que hace Jesús de los niños, pues en este contexto histórico,
ellos son inadvertidos y de valor casi insignificante.
En la figura de un niño, Jesús prácticamente está acudiendo a valerse de una metáfora o símil, con el cual invita a que el
poder del amor no se basa en las estructuras humanas, ni en jerarquías sociales, ni políticas, lejos de ser concebido el
poder de esa época. Un niño solo vive en la confianza de ser llevado por sus padres.
La perícopa finaliza en el capítulo 37 donde Jesús sentencia que quien recibe a un niño en su nombre, recibe además al
Padre. Situación que exhorta a cambiar la manera de pensar a sus discípulos que desean ocupar lugares de honor y
prestigio. Además, hace una vinculación bastante particular al unir bajo un mismo legado al niño, el Hijo y el Padre.

3
AMARILLO: escenario
VERDE: cronológico (tiempo)
ROJO: actantes (personajes con acciones: verbales y discursivas)
Versículo anterior para dar contexto al inicio de la perícopa desde el versículo 33 hasta v. 37:
31 porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le
matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.»

33 Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?»
34 Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.
35 Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de
todos.»
36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo:
37 «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a
Aquel que me ha enviado.»

4
ἐδίδασκεν Enseñar del verbo: didakó
Uso: enseño, dirijo,
amonesto
μαθητὰς Discípulos Sustantivo masculino.
Uso: aprendiz, discípulo,
alumno.
ἦλθον Llegaron verbal: erchomai
Uso: vengo, voy.
Καφαρναούμ Cafarnaúm Nombre propio,
indeclinable.
Uso: Cafarnaúm, una
ciudad de Galilea.
οἰκίᾳ Casa Sustantivo femenino.
Uso: una casa, hogar,
vivienda; meton: bienes,
propiedad, medios.
γενόμενος Llegar a existir, suceder, Del verbo: ginomai
llegar a ser Uso: vengo a existir,
nazco, me convierto,
surjo, suceder.
ἐπηρώτα Preguntar sobre Verbal: eperótaó
Uso: interrogo,
cuestiono, exijo de.
ὁδῷ Un camino, camino Sustantivo, femenino
Uso: un camino, viaje,
sendero.
διελογίζεσθε Considerar Del verbo: dialogizomai
Uso: razono (con),
debato (con), considero.

5
ἐσιώπων · Estar en silencio Del verbo: siópaó
Uso: razono (con),
debato (con), considero.
διελέχθησαν Discutir, dirigirse, Del verbo: dialegomai
predicar Uso: converso, dirijo,
predico, sermoneo;
Argumento, razono.
ὁδῷ Un camino, camino Sustantivo, femenino
Uso: un camino, camino,
viaje, sendero.
Καθίσας Tomar asiento, sentarse Del verbo: kathizó
Uso: (a) trans: hago
sentarme; Me pongo,
nombro, (b) intrans: me
siento, me siento, me
quedo.
ἐφώνησεν Llamar Del verbo: phoneó
Uso: Doy un sonido, por
lo tanto: (a) de un gallo:
canto, (b) de hombres:
grito, (c) trans: llamo (a
mí mismo), convoco;
Invito, dirección.
λέγει Decir Del verbo: legó
Uso: (que denota habla
en progreso), (a) digo,
hablo; Quiero decir,
mencionar, decir, (b)
llamo, nombro,
especialmente en el
pase., (c) digo, mando.

6
θέλει Querer, desear Del verbo: theló
Uso: haré, deseo, deseo,
estoy dispuesto, tengo la
intención, diseño.
εἶναι, Existo, soy Verbal: eimi
Uso: soy, existo.
ἔσται Existo, soy Verbal: eimi
Uso: soy, existo.
διάκονος. Sirviente, ministro, Sustantivo, femenino.
diakonos Uso: camarero, sirviente;
luego de cualquiera que
realice cualquier servicio,
un administrador.
λαβὼν Tomar, recibir Verbal: lambanó
Uso: (a) recibo, obtengo,
(b) tomo, agarro.
παιδίον Un niño pequeño Sustantivo, neutro
Uso: un niño pequeño, un
bebé, pequeño.
ἔστησεν Pararse, hacer que se Del verbo: histémi
mantenga en pie. Poner Uso: trans: (a) Hago
para estar de pie, lugar,
establecer, nombrar;
medio: me coloco, me
paro, (b) me pongo en
balanza, peso; intrans:
(c) me quedo, me quedo
quieto, me quedo quieto;
se reunió: Estoy listo, me
mantengo firme, estoy
firme.

7
ἐναγκαλισάμενος Tomar en brazos, Del verbo: enagkalizomai
abrazar Uso: tomo (doblo) en mis
brazos.
εἶπεν Decir Del verbo: legó
Uso: (que denota habla
en progreso), (a) digo,
hablo; Quiero decir,
mencionar, decir, (b)
llamo, nombro,
especialmente en el
pase., (c) digo, mando.
παιδίων Un niño pequeño Sustantivo, neutro.
Uso: un niño pequeño,
un bebé, pequeño.
δέξηται Recibirán Uso: tomo, recibo,
acepto, doy la
bienvenida.
δέχηται, Tomo, recibo, acepto, doy Uso: tomo, recibo,
la bienvenida. acepto, doy la
bienvenida.
δέχεται· Recibir Verbal: dechomai
Uso: tomo, recibo,
acepto, doy la
bienvenida.
ἀποστείλαντά Enviar, despedir Verbal: apostelló
Uso: envío, envío (como
mensajero, comisión,
etc.), despedir, despedir.
ὀνόματί Un nombre, autoridad, Sustantivo, neutro
causa Uso: nombre, carácter,
fama, reputación.

8
CRÍTICA LITERARIA (Instrumento. Synopsis quattuor evangeliorum)
Triple tradición / doble o compartida / Marcos / Mateo / Lucas / Tomás

Marcos 9,33-37 Mateo 18:1-5 Lucas 9:46-48 Tomás 12, 22 y 46


33 Llegaron a Cafarnaúm, y
una vez en casa, les
preguntaba: «¿De qué 12. Los discípulos (mathetés)
discutíais por el camino?» 1 En aquel momento se dijeron a Jesús: Sabemos que
acercaron a Jesús los tú nos dejarás.
discípulos y le dijeron:
34 Ellos callaron, pues por el «¿Quién es, pues, el mayor en 46 Se suscitó una discusión ¿Quién es el que será grande
camino habían discutido entre el Reino de los Cielos?» entre ellos sobre quién de ellos sobre nosotros?
sí quién era el mayor. sería el mayor. Jesús les dijo: Dondequiera
que hayáis ido, os dirigiréis a
35 Entonces se sentó, llamó a 3 y dijo: «Yo os aseguro: si no Santiago el Justo (díkaios:
los Doce, y les dijo: «Si uno cambiáis y os hacéis como los este por quien fueron hechos
quiere ser el primero, sea el niños, no entraréis en el Reino el cielo y la tierra.
último de todos y el servidor de de los Cielos.
todos.» 47 Conociendo Jesús lo que
pensaban en su corazón, tomó 22. Jesús vio a unos pequeños
36 Y tomando un niño, le puso 2 Él llamó a un niño, le puso a un niño, le puso a su lado,
en medio de ellos, le estrechó que mamaban. Dijo a sus
en medio de ellos.
entre sus brazos y les dijo: discípulos (mathetés):
48 y les dijo: «El que reciba a Estos pequeños que maman
37 «El que reciba a un niño 4 Así pues, quien se haga este niño en mi nombre, a mí
como éste en mi nombre, a mí pequeño como este niño, ése me recibe; y el que me reciba son semejantes a los que
me recibe; y el que me reciba es el mayor en el Reino de los a mí, recibe a Aquel que me ha entran en el reino.
a mí, no me recibe a mí sino a Cielos. enviado; pues el más pequeño
Aquel que me ha enviado.» de entre vosotros, ése es

9
5 «Y el que reciba a un niño mayor.» Les dijeron: Entonces,
como éste en mi nombre, a mí ¿haciéndonos pequeños
me recibe. entraremos en el reino?
Jesús les dijo: Cuando hagáis
de los dos uno y hagáis lo de
dentro cómo lo de fuera y lo de
fuera como lo de dentro y lo de
arriba como lo de abajo de
modo que hagáis lo masculino
y lo femenino en uno sólo, a fin
de que lo masculino no sea
masculino ni lo femenino sea
femenino; cuando hagáis ojos
en lugar de un ojo y una mano
en lugar de una mano y un pie
en lugar de un pie, una imagen
(eikón) en lugar de una
imagen, entonces entraréis [en
el Reino].
46. Jesús dijo: Desde Adán
hasta Juan el Bautista
(baptistés), entre los nacidos
de mujeres, no hay quien sea
más alto que Juan el Bautista
para que sus ojos no se
rompan. Pero yo digo: el que

10
de vosotros se haga como un
pequeño conocerá el Reino y
será más alto que Juan.

1. Crítica literaria:

La palabra "mayor" en la triple tradición, se destaca en común, incluso en los cuatro evangelios. En Marcos se
expresa como que los discípulos “discuten”, en Mateo “preguntan”, en Lucas va “surgiendo una discusión” y
Tomás, lo expresa como un presagio. Jesús da una lección magistral a sus discípulos anticipando cualquier
frustración con la figura de un niño dotado de una simbolización de sencillez, servicio y confianza.

Mateo es quien de los cuatro evangelios nombra el reino de Dios. Lo que hace pensar que este estaba
trascendiendo desde un escenario terrenal hacia otro celestial, de modo que los demás evangelistas lo dejan en un
plano más superficial y cotidiano.

En la siguiente triple tradición, se encuentra cómo Jesús toma a un niño y lo presenta en medio de ellos para
significar que lo más importante en la vida es tener en el centro un corazón inocente. Lucas en cambio, pone a
este niño al lado de Jesús, no en el medio, ni entre ellos, sino propiamente a su lado como recordando que mirar y
asumir el propio niño conduce al Reino. Tomás menciona a unos “niños que maman” aludiendo a los infantes que
dependen en absoluto de sus padres que reciben todo de ellos.

Jesús enfatiza en la figura del niño y afirma que quien recibe a uno de ellos, lo está recibiendo a Él y a quien lo ha
enviado refiriéndose al Padre Creador.

Marcos también hace un especial énfasis en la figura del “camino” puesto que es el que hacen Jesús y los
discípulos por los escenarios del evangelio, y quien va de primero no siempre lo será, pues también los últimos
serán los primeros y los primeros podrán ser últimos. Los discípulos no alcanzan a comprender la negación de sí
mismos en el camino que propone Jesús y lo que conlleva es justamente a renunciar a todo tipo de galardones.

11
El servicio es la clave para renunciar a todo deseo de reconocimiento y es justamente lo que está proponiendo el
evangelio que Jesús.

La figura del niño de la cual Mateo habla es un símbolo de piedad, ya que habla de recibirlo, mientras que Marcos
lo que hace es invitar a sus discípulos a ser como un niño, valor de inocencia y confianza absoluta en Dios.

Taylor (1979) Haciendo un paralelo entre Marcos 9:37 y Mateo 18:3 se observa cómo ambos concluyen el relato
bíblico de manera distinta. Mateo lo hace de una forma mayormente contundente y elocuente, mientras que
Marcos concluye el texto de una forma más fragmentada y simple. (pág. 482)

También se identifica que al inicio de la perícopa en el versículo 33, capítulo 9 de Marcos, este menciona que
llegaron a Cafarnaúm, dato poco relevante, puesto que Jesús y sus discípulos venían de un viaje a través de
Galilea. Por otro lado la “casa” mencionada, alude a la de uno de los discípulos llamado Pedro, en donde muy
seguramente se trataba de la de su suegra, al referirse a los evangelios de Mateo y Lucas, estos comienzan un
diálogo diferente, pues Mateo menciona que los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron acerca de quién
era el mayor en el reino de los cielos, mientras que Lucas afirma que los discípulos disputaban entre sí, o sea
manifiesta un cuestionamiento de forma indirecta sirviéndose de la partícula . Lucas por ejemplo, supone que
Jesús ya conocía de entrada los pensamientos de sus discípulos y en Marcos estos sentían vergüenza de
contestar a la pregunta que hizo Jesús.

12
2. Crítica de las formas:

Para Bultmann (2000) la noticia indirecta sobre las palabras de rivalidad entre los discípulos en Me 9, 33s, se dice
en Mt 18, 1 que los discípulos acuden a Jesús con la pregunta. (página 373)

Mc 9, 33ss; cf. p. 209s: En el texto se da la característica de la agrupación de sentencias por sus palabras clave.
Desempeña ya un papel en la literatura israelítica y judía, se observa también a menudo en la literatura de
sentencias del cristianismo primitivo, como se sabe ya hace mucho tiempo.
“…en Marcos hay algunas escenas que en un grado superior son composiciones hechas por analogía con los
apotegmas. Fueron creadas en parte por Marcos y en parte por sus antecesores. Parcialmente se analizaron ya
con anterioridad. 2, 6-10: Una historia de milagros, tomada de la tradición, se usa como marco para la sentencia
acerca del derecho de perdonar pecados. 2, 15-17: La escena del banquete de los publícanos como introducción
para la sentencia acerca del médico.” (Bultmann, 2000, pág. 392)
Bultmann explica que en el recurso de la pregunta y en su redacción se encuentra con mucha frecuencia en la
tradición budista, por ejemplo, en la forma: «Un día los monjes iniciaron en la sala de estudio una conversación...
Entonces llegó el maestro y preguntó...». Ejemplos en Buddhist. Marchen (en Marchen d. Weltlit), 31, 234, 293,
308, 315, 332 y 347. (pág. 391) Además, en Marcos hay algunas escenas que en un grado superior son
composiciones hechas por analogía con los apotegmas. Fueron creadas en parte por Marcos y en parte por sus se
analizaron ya con anterioridad (pág. 392)
Para 9, 33ss se utilizan dos motivos: 1) El motivo de la disputa por la primacía, el cual procede de 10, 35ss, y 2) el
motivo de un niño, que está tomado de 10, 13ss. El resultado es que la escena queda muy poco clara, en la
medida en que uno puede fiarse del texto, en el que se han introducido muchas correcciones. En algunos casos,
tales composiciones necesitan una síntesis al final o algo que remita al principio; sin embargo, esta necesidad se
halla todavía poco señalada en Marcos. (pág. 392)
El evangelio de Marcos constituye en gran medida un libro de las epifanías secretas. En este sentido Marcos
recogió todo un discurso apocalíptico como una revelación secreta al círculo de los íntimos 13,5ss). Marcos asumió

13
también en su Evangelio piezas de la tradición de los dichos, bien porque ya anteriormente habían sido
reelaboradas en forma de historias o bien porque eran susceptibles de que él llevara a cabo tal reelaboración.
(Dibelius, 1984, pág. 250) Se trata pues de una serie de discursos en modo de sermones, exhortaciones y/o
amonestaciones con las que Marcos define su estilo escritural de su evangelio. A esta tipología textual se le
llamará parénesis.

Es lo que ocurre con toda evidencia en los pasajes de la disputa sobre las precedencias en Mc 9,33 y del
mandamiento más grande en 12,88ss: tales "historias" son en realidad dichos de Jesús enmarcados
históricamente. La escena de Me 12,35-37 sobre la filiación davídica del Mesías, conclusión de las escenas de
conflicto en Jerusalén, fue estructurada en forma de diálogo sólo en el Evangelio de Mateo. La labor de Marcos se
limitó a situar frases de la tradición en un marco biográfico. Marcos recogió en su libro la tradición de los dichos
desde una perspectiva determinada. Pero, si nuestro análisis de los hechos es correcto, al hacerlo no disimula que
se trata de una selección y que no toma en consideración la mayor parte de la tradición de los dichos de Jesús.
(251)

La configuración de tales textos se debió en parte a las necesidades de la predicación: tal es el caso de los
paradigmas; otros —y es el caso de las narraciones cortas— tuvieron un origen diverso, pero el uso que hace de
ellos el evangelista Marcos revela que fueron utilizados como argumentos en favor de la doctrina cristiana, como
testimonios del carácter epifánico de Jesús. Marcos sobrepasa las esferas de una simple colección de materiales,
así sea de tamaño pequeño, pues así y todo contiene también elementos de la predicación cristiana y no sólo
pruebas de dicha predicación. (251)

3. Crítica de la redacción:

14
En el evangelio de Marcos podemos notar cómo Jesús siendo maestro asume una postura corporal en la que se
sienta para enseñar y los discípulos optan por otra más baja que la de él, para escuchar y aprender. Esta relación
de postura con la enseñanza y el estudio conduce a que se piense el término técnico de estar “sentado” para la
enseñanza y así se establece también un estilo de escuela religiosa judía. Si se habla del fragmento que afirma
que si alguien quiere ser el primero sea el último de todos y el siervo de todos, se puede relacionar de una forma
conceptual con otros evangelios como Mateo y Lucas, en donde dicen quien se ensalce será humillado y quien se
humilla será ensalzado, siendo esta forma entonces apta para muchos paralelos en la historia de la religión y
además se aferra mucho a la sabiduría popular de siglos: la humildad es el mejor manifiesto político, mientras que
la vanidad y exaltación conduce finalmente a ser humillado. De este modo también este tema se torna de un tinte
escatológico, dado que hace referencia a una idiosincrasia marcana al servicio. (Marcus, 2011, pág. 773)

Cuando se hace referencia a los niños, el término puede confundirse con el griego y el arameo de tal forma que
uno y otro pueden significar el término de siervo, adopción de niño o referirse a un pequeño que es alimentado de
pecho por su madre. De hecho, la palabra que abrazaba a un niño podría llegar a representar el gesto de tener a
un niño en adopción. Recibir a un niño podría tratarse del hecho de adoptar incluso a un dios disfrazado de
humano en la figura de un infante. (774)

Es muy interesante llegar a contemplar que el significado de “casa” puede llegar a representar mucho más que un
lugar de encuentro y de reunión de amigos y familiares, pues de manera irónica lo que hace Jesús en casa,
aparentemente de Pedro, es ofrecerse como un siervo, significando esto toda una ley del servicio al otro y
llamando a este acto por el término diakonía/diakono. Este término, es acuñado precisamente por la explicación
que Jesús da a sus discípulos refiriéndose a quién sería el más importante entre ellos, pues de manera irónica la
forma de ser más importante es sirviendo al otro y desproveerse de toda inclinación al poder y a la jerarquía
viciada. (780)

Al inicio de la perícopa cuando ella carece de un sujeto expreso o específico, se refiere básicamente a que Marcos
puso el escenario en un contexto de viaje a través de Galilea, por esta razón él no consideró necesario a que se
refiriese a Jesús y a sus discípulos, pues esto era de suponerse, ya que la casa citada muy probablemente era la
de Pedro y es allí Jesús aprovecha la ocasión para preguntar acerca de lo que discutían por el camino. Los
discípulos hacen un silencio prolongado y el evangelista explica sobre qué discutían, pues se trataba justamente
de quién era el más grande. El episodio narra de una forma sencilla que prácticamente se trataba en el v. 35 de un

15
apotegma que llevaba a la afirmación de Jesús sobre la verdadera grandeza; es necesario decir también que las
comunidades primitivas conservaron de manera muy viva el recuerdo del modo en que Jesús condenó la ambición
personal y el egoísmo. Siguiendo con la perícopa cuando Jesús toma un niño y lo coloca en medio, esto significa
tener entre los brazos y la presencia de este verbo extraño ( μέσῳ) (Biblehub, s.f.) indica la existencia de un
punto de contacto entre este pasaje donde Jesús bendice a los niños. (Taylor, 1979, pág. 482)

Es muy probable que los pequeños o los niños a los cuales se refiere Marcos sean denominados en aquella época
los más débiles de la comunidad, aquellos que más necesidad tienen de ser servidos.

Del mismo modo, Jesús es tomado con gran acogida como un representante de los misioneros justamente al ceder
las primicias y darles poder a los discípulos en la misión de evangelizar y cuando se refiere “al que me envió” pudo
haberse tratado de algunas influencias de significados como el de que el “enviado” es como quien le envía y eso
es fundamentalmente de tradición judía. (483)

El evangelio de Marcos y su estructura característica, el trasfondo semítico que posee, es inconfundible. Por eso
se hace énfasis en estudiar si el evangelio es una traducción original del arameo o si el griego del Evangelio indica
una dependencia de una tradición aramea. (76)

Las narraciones de Marcos en términos generales son relatos declaratorios donde lo más importante es
sobresaltar el deseo de referirse a un dicho o mensaje de Jesús influyente para la comunidad cristiana primitiva por
eso los llamados apotegmas de Bultmann y por Debelius paradigmas.

Referencias

16
Biblehub. (s.f.). Obtenido de [Link]
Biblia de Jerusalen. (s.f.).
Bultmann, R. (2000). Historia de la Tradición Sinóptica. Salamanca.
Dibelius, M. (1984). La historia de las formas evangélicas. Edicep.
Marcos. (s.f.). Estudio inductivo de la Biblia.
Marcus, J. (2011). El Evangelio según San Marcos.
Taylor, V. (s.f.). Evangelio según San Marcos. Madrid: Cristiandad.

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