100% encontró este documento útil (3 votos)
1K vistas3 páginas

No Te Rindas: Fortalece Tu Fe en Dios

Cargado por

Yessica Gomez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (3 votos)
1K vistas3 páginas

No Te Rindas: Fortalece Tu Fe en Dios

Cargado por

Yessica Gomez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Rendirse No Es Una Opción

«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.» Isaías 41:10

Una persona se rinde cuando un día cometió un error y nunca tomó la decisión de
levantarse. O cuando pasa por un desierto de prueba y permite que ese desierto tome más
control sobre sí mismo.
Muchas personas, hoy en día, se han dado por rendido porque nunca decidieron con
firmeza cambiar sus principios personales por convicciones establecidas en La Palabra de
Dios.

Por ejemplo: Una persona dadivosa que nunca fundamentó su manera de vivir en la
palabra de Dios, el enemigo le enviará un malagradecido que nunca valore lo que hace.
Por la actitud de ese malagradecido esa persona decide dejar sus principios y cambiar,
porque nunca fundamentó sus principios en la palabra de Dios; hacía las cosas en base a
lo que el hombre decía, no en base a lo que Dios mandaba.

Una persona que fue herida y nunca tomó la decisión de perdonar es una persona que se
rindió ante una ofensa o falta de perdón.

Una persona que mintió y nunca tomó la decisión de hablar la verdad es una persona que
se rindió ante la mentira.

Rendirse no es caer o fallar. Rendirse es nunca tomar la decisión de cambiar. Rendirse es


darse por vencido, sin antes pelear. Rendirse es ver como pasan las situaciones de angustia
y dolor en tu vida y quedarte en la misma actitud negativa, de queja y auto pena.
Rendirse es no hacer nada aun teniendo La Palabra de Dios que te da las estrategias
correctas y las armas para luchar firme y vencer en Cristo.
Es momento de que te hagas una auto evaluación y decidas cuáles son las áreas que
trabajar en tu vida. Cuáles son las áreas en las que por largo tiempo te rendiste. Hoy
Dios te hace un llamado a decidir bajo los fundamentos de La Palabra de Dios para que
puedas luchar y vencer. Para que te puedas llenar de gozo y victoria en tu vida.
Es tiempo de tomar la mejor y más firme decisión que cambiará tu vida …
Repite conmigo: ¡RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN! Antes de rendirte recuerda por lo
que has luchado. Y sobre todo recuerda que Dios está dispuesto a ayudarte.

“No te rindas, ¡sigue adelante!”

Pero yo te digo en el nombre de nuestro buen Dios y Salvador Jesucristo: «No te rindas, da
lo mejor que tienes; se fuerte en él, sigue adelante con su poder». No te rindas ante tu
problema o miedo, ríndete, pero a los pies de tu Redentor. Ríndete ante su preciosa
presencia. Nunca te olvides que separados de Cristo Jesús, nada podemos hacer.
Nunca nos olvidemos que yo sin Dios, no soy nada; pero Dios sin mí sigue siendo Dios. Por
lo tanto, si queremos salir de ese momento de angustia y desesperación, hagamos nuestras
las palabras del Señor Jesús: “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí” (Jn. 14:1). Y dice su Santa Palabra, refiriéndose a su remanente: “Pero nosotros no
somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del
alma” (He. 10:39). Que Dios te bendiga y te sostenga con su poder. ¡NO TE RINDAS!
Tener fe para no rendirse
Realmente a veces sentimos que lo más fácil es dejar todo, renunciar a nuestro esfuerzo y
dejarnos hundir, pero aun cuando eso sea lo que parezca más fácil nosotros no somos de
los que nos rendimos ni retrocedemos, la Biblia dice: “Pero nosotros no somos de los que
retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” Hebreos
10:39 (Reina-Valera 1960).

Me gusta mucho la frase de este versículo que dice: “sino de los que tienen fe”, y es que se
necesita fe para poder seguir adelante en la vida cristiana, sin fe no podemos agradar a
Dios.

hoy quiero recordarte que tienes a Dios de tu lado y si Él va de tu lado no tienes porque
rendirte, puesto que Él te ha ayudado, te está ayudando y te seguirá ayudando para no
rendirte.

YO NO ME RINDO
Pase lo que pase, no me voy a rendir… Digan lo que digan, yo no me voy a rendir

Hagan lo que hagan, y hablen lo que hablen…Pero en el nombre de Cristo Jesús, yo no me


voy a rendir.

LA PALABRA DE DIOS DICE EN 1 CRÓNICAS CAPITULO 28 VERSO 20

“Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi


Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para
el servicio de la casa de Jehová.”
Todos estamos aquí para trabajar para la obra del Señor. Levántate y se valiente.
Retroceder nunca y rendirse jamás

Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti. Endereza las
sendas por donde andas; allana todos tus caminos. No te desvíes ni a diestra ni a siniestra;
apártate de la maldad.”(Proverbios 4:25-27 NVI)

Hemos sido elegidos, para cumplir un propósito. Lo más fácil es renunciar y no seguirlo
intentando. Ver las dificultades como oportunidades de mejorar, es la clave para que Dios
se perfeccione con nuestra debilidad. Levántate cada mañanaa, sin rendirse, volver atrás
tales cosas te paralizan e impiden tu crecimiento.
RÍNDETE A DIOS Romanos 12:1-2
Prédica de Hoy: Pasos desafiantes para rendir nuestra vida a Dios.

INTRODUCCIÓN: Si deseamos descubrir la perfecta voluntad de Dios, para nuestras vidas


debemos rendir nuestras vidas al Señor. Esto es lo que le dijo el Apóstol Pablo a una Iglesia
eminentemente espiritual, como lo fue la Iglesia de los Romanos. Los cristianos de Roma
aplicaron el consejo de Pablo, en tres maneras:

DEBEMOS PRESENTARNOS NOSOTROS MISMOS A DIOS COMO SACRIFICIO VIVO


(VERS.1)

A. Debemos entender que como hijos de Dios pertenecemos a Él; somos exclusivos de Él, y
eso es la razón que tenemos para presentar nuestros cuerpos a Dios.

B. Sacrificio vivo también es dejar a un lado nuestra propia voluntad y hacer la voluntad de Dios.

II. NO DEBEMOS CONFORMARNOS A ESTE MUNDO (VERS. 2A)

A. Rendimos nuestras vidas al Señor cuando no nos conformamos a este mundo, es decir no
nos a moldamos a él

B. La palabra Mundo es antagónico, hostil y opuesto a Dios, porque es enemigo de Dios San 4:4

D. No debemos pensar cómo piensa, como desea y como quiere el mundo (1 Juan 2:15-17).

III. DEBEMOS SER TRANSFORMADOS POR LA RENOVACIÓN DE NUESTRA MENTE.


(VERS. 2B)

A. La renovación es una Palabra Griega “Metamorfosis” una transformación interior espiritual,


que la persona experimenta cambios en la vida (Mateo 17:2).

CONCLUSIÓN: Rinde tu vida incondicionalmente a Dios, presentándote tú mismo a Dios, no


esperes que otro lo hagan, rinde tu vida no conformándote a este mundo; la renovación será
una realidad cuando te rindas incondicionalmente a Dios.

También podría gustarte