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Jonás: Profeta y Mensaje a Nínive

Discipulado Jonas

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JONÁS

A. CONTEXTO
 Nombre: Jonás es el protagonista de la historia. Su nombre significa “tórtola” y el de su padre
Amitai que significa “veraz”.

 Autor: La tradición judía se lo adjudica al propio Jonás.

 Fecha de escritura: Jonás solo tiene referencia en otro libro y se encuentra en 2 Reyes 14:45.
Por ese motivo sabemos que ya ejercía como profeta en el reinado de Jeroboam II. Esto lo
ubica, aproximadamente entre el 785 y 760 a.C.

 Introducción: El libro de Jonás es único en el Antiguo Testamento. A diferencia de los relatos


proféticos, no contiene los habituales discursos, sino que narra una historia. Aun así, estas
memorias no son solo sucesos históricos sino que también expresan una profecía en sí mismas.

Otro detalle que distingue a Jonás es su misión: es el único profeta enviado a los gentiles en el
Antiguo Testamento. Esta particularidad hace de la historia un mensaje mucho más profundo
del que se observa a simple vista, y expresa, como en una parábola, la relación profética entre
Israel y las naciones en el plan de Dios.

B. RELEVANCIA DEL
LIBRO
1. ¿POR QUÉ JONÁS HUYO DE SU LLAMADO?
La molestia del profeta con el llamado hacia Nínive y el posterior arrepentimiento de la ciudad es
uno de los puntos más llamativos del libro. En el último capítulo hay un vislumbre del motivo por el
cual Jonás huyó, desde el principio, de la voz de Dios.

“Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aun en mi tierra? Por eso me
apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande
misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor
me es la muerte que la vida”. Jonás 4:2-3

 El problema de Jonás con el llamado a predicar en Nínive es que conocía el carácter de Dios y
entendía que era una ventana de arrepentimiento para los asirios.
Esto no se debía a una cuestión radical o de menosprecio hacia las naciones sino que encajaba con
la mentalidad hebrea del llamado de Dios con su pueblo. Desde el principio, todo israelita entendía
que la bendición a las naciones saldría desde Israel (Gn. 12:3) y que ellos serían una nación
restaurada en el sacerdocio para dar a conocer a Dios en todas las naciones (Éx. 19:6).

 Israel comprendía que el próximo paso en el plan de Dios para volver al diseño original era su
restauración y salvación (Dt. 7:6; 26:19). Esto debía ocurrir antes de pasar al resto de las
naciones.

Es el mismo motivo por el que los discípulos querían primero la restauración del reino de Israel
antes de ser enviados (Hch. 1:6); por el que la Iglesia primitiva necesitó un concilio para realinearse
a la inclusión de los gentiles en su entendimiento del plan de Dios (Hch 15); y por el que Pedro se
sorprendió del llamado de Dios a predicar a Cornelio, un gentil, y necesitó recibir la misma visión
tres veces para obedecer el llamado (Hch. 10:16). Jope, la ciudad en el que Pedro recibió la visión
(Hch. 10:5), conecta al discípulo con la historia de Jonás: fue la misma ciudad en la que el profeta
se embarcó después de su llamado (Jon. 1:3).

Jonás fue el único profeta llamado a predicar a una nación gentil. Este hecho, en un contexto de
pecado y división en Israel, era interpretado por el profeta como un cambio en el plan de Dios con
su pueblo. Como escribe David Burt en su comentario sobre el libro de Jonás:

“Jonás esta rechazando lo que hasta aquí fue la gloria de su vida: ser profeta del Señor. Lejos de
ver en Jonás a un hombre arrogante, impetuoso y rebelde, que desobedece a Dios a la ligera,
debemos considerarlo un hombre profundamente atormentado, que se entrega a una huida suicida
por amor a su pueblo”.

Jonás amaba tanto a Israel que se sacrificó para no compartir un mensaje que podría significar el
reemplazo de su pueblo por la salvación de los gentiles (asirios). El profeta temía que esto
significara el fin del trato de Dios con Israel.

 En dos ocasiones Jonás se entrega a la muerte en rechazo a su misión (Jon. 1:12; 4:3). El
mismo sentir, aunque con un corazón distinto, al que expresaron Moisés (Éx. 32:32) y Pablo
(Ro. 9:3) por la salvación de Israel.

2. LA SEÑAL DE JONÁS
En el evangelio de Mateo encontramos a Jesús referenciando a Jonás como una señal que apuntaba
tanto a Él como a lo que en pocos días sucedería:

“Jesús les respondió: -Solo una generación maligna y adúltera exigiría una señal milagrosa; pero la única
que les daré será la señal del profeta Jonás. Así como Jonás estuvo en el vientre del gran pez durante tres
días y tres noches, el Hijo del Hombre estará en el corazón de la tierra durante tres días y tres noches”.
Mateo 12:39-40
La señal era que Jesús moriría pero luego de tres días resucitaría. Aún en la oración de Jonás dentro
del pez podemos entrever las palabras pronunciadas por Jesús en la cruz como así también lo que
sucedió en ese período de tres días:

 Jonás: “Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; mas aún veré tu santo templo”
(Jonás 2:4).
Jesús: “…Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado? (Mateo 27:46).

 Jonás: “Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para
siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío” (Jon 2:6).
Jesús: “Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el
Hades, ni su carne vio corrupción” (Hechos 2:31).

Así como Jonás, el profeta, luego de tres días en el vientre del pez fue vomitado y enviado para
llevar salvación a una ciudad (Jon. 3:1-3), Jesús luego de morir, al tercer día resucitó y fue enviado
por Dios para traer salvación al mundo (Jn. 3:16). Hoy, la resurrección de Jesús
sigue siendo una señal para nuestra generación.

C. RELEVANCIA DEL LIBRO EN LOS ÚLTIMOS


TIEMPOS
1. JONÁS E ISRAEL
El libro de Jonás, lejos de ser un relato histórico, es una profecía en sí mismo sobre Israel y su
destino ligado a las naciones.

 Capítulo 1: Llamado y desobediencia


Al igual que el profeta, Dios escogió a Israel para que fuera su pueblo y su testigo a las
naciones (Gn. 12:3; Dt. 28:12; Ez. 20:5; Is. 43:10).

Del mismo modo que Jonás, Israel recibió una comisión de parte de Dios y, tal como lo hizo el
profeta, desobedeció el llamado (Dt. 9:7).

Así como Jonás se encontró rodeado de marineros de distintas nacionalidades en su huida,


Israel fue esparcido entre las naciones por su desobediencia (Dt. 28:64; 29:28) y vivirá un
último exilio en la gran tribulación de los últimos tres años y medio (Lc. 21:24).
Mientras que Jonás estuvo entre los gentiles, ellos llegaron al conocimiento de Dios. De la
misma manera, la presencia de Israel entre los gentiles permitió que se encontrarán con Dios
(Jn. 4:22; Ro. 11:11).

Jonás fue preservado dentro de un monstruo marino, Israel fue preservado al lo largo de la
historia a través de un remanente, y lo será también en la tribulación de los últimos tiempos
(Dt. 4:27; Ro. 9:27; 11:5; Ap. 12:13-14).

 Capítulo 2: Castigo y preservación


Aun cuando Jonás fue preservado por el Señor en el vientre del pez, al mismo tiempo estaba
bajo disciplina de Dios. En su exilio en las naciones, Israel también soportará el castigo del
Señor (Dt. 28:63-68).

El trato de Dios llevó a Jonás a clamar en oración. Así mismo, entre las pruebas y tribulaciones,
Israel acudirá a Dios en oración desde el exilio para buscar su salvación (Dt. 4:29; Zac. 12:10).

Cuando Jonás se arrepintió y clamó a Dios, fue oído y devuelto a su tierra. La última frase de
su oración es decisiva: “La salvación viene de Jehová” (2:9). Israel también comprenderá esta
verdad en el regreso de Jesús y será restablecido en le tierra de sus padres, retornando de todas
partes del mundo (Dt. 30:1-3).

 Capítulo 3: Restauración y bendición a las naciones


Tras ser devuelto a su tierra, Jonás fue restaurado también en su misión de predicar el mensaje
que Dios le había dado para Nínive. Cuando Israel se convierta al Señor, Dios no solo lo
restablecerá en su tierra sino que también en su misión de “Bendecir a todas las naciones”.

Esta misión se cumplirá tras el regreso de Jesús, cuando las naciones quieran conocer al Dios
de Israel (Zac. 8:20-23). El pueblo, finalmente comprenderá su rol como sacerdotes a las
naciones (Is. 61:6; 66:19).

Así como Jonás tuvo resultados extraordinarios gracias al poder de Dios, también usará a Israel
para su propósito durante el reinado milenial de Jesús. Pablo lo expresó de la siguiente manera:
“Pues, si el haberlos rechazado dio como resultado la reconciliación entre Dios y el mundo
¿no será su restitución una vuelta a la vida?” (Ro. 11:15 NVI)

 Capítulo 4: Llevados a celo


En un contexto en el que Israel se encontraba en pecado y rebeldía contra Dios, Nínive
respondió con fe a la predicación de Jonás y fueron perdonados. En esta historia se muestra un
patrón profético que Pablo explica en la carta a los romanos:

“¿Qué pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia
que es por fe, mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó”. Romanos 9:30-31

o Así como Dios envió a un profeta de Israel para traer salvación a una nación gentil, de
Israel salió Jesús para llevar salvación a los gentiles (Hch 28:28; Ro 3:29; Ga 3:14)

Esto, lejos de ser un final a las promesas de restauración de Israel, es una ilustración de como
Dios hará para atraer el corazón duro de su pueblo: llevándolos a celo con las naciones gentiles.

“Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; me provocaron a ira con sus ídolos; yo también los moveré a
celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata”. Deuteronomio 32:21

“Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino
la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”. Romanos 11:11

Cada profeta y hombre justo que surgió es Israel vivió con el celo de ver la salvación de su
pueblo. El libro de Jonás no solo muestra el amor de Dios por las naciones, sino que también
las conecta con la restauración de su propio pueblo. El llamado a Jonás para predicar en
Nínive es parte de la misma historia de redención que Dios desarrollaba para salvar a
Israel.

Jonás y Pablo fueron enviados al pueblo gentil, pero el profeta no entendió lo que el apóstol sí
logró comprender: “Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los
gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi
sangre, y hacer salvos a algunos de ellos” (Romanos 11:13-14).

o La estrategia de Dios para la salvación de los judíos en los últimos tiempos es llevarlos
a celo por medio de los gentiles.

Este celo va a desencadenar dos reacciones.

o Enojo, como Jonás: “Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y
rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando” (Hechos 13:45
o Salvación, cuando haya entrado la plenitud de los gentiles: “Porque no quiero,
hermanos, que ignoréis este misterio, para que seáis arrogantes en cuanto a vosotros
mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la
plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo…” (Romanos 11:25-26).

2. JONÁS Y LA IGLESIA
Así como los discípulos de Jesús recibieron el mandato de ir a todas las naciones y hacer discípulos
en Mateo 28:19, Jonás recibe el mismo mandato en dos ocasiones:

 “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su
maldad delante de mí” (Jonás 1:2)

 “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré”
(Jonás 3:2).

En ambos casos la palabra “ve” es la palabra original “poreúomai” la misma que utiliza Mateo para
“vayan” en la gran comisión.

En medio de estos dos envíos hay una intervención divina para que el propósito redentor de Dios
sea cumplido. Es así que encontramos similitudes entre lo que vivió Jonás, la Iglesia Primitiva, y lo
que volverá a experimentar la Iglesia en los últimos tiempos:

 En el primer mandato Jonás huye del mismo (Jon. 1:3), pero luego de haber experimentado
el juicio de Dios, siendo éste la tormenta (v4), y Dios proveyendo de un pez para salvarlo de
morir ahogado en el mar (v7); Jonás termina cumpliendo con su misión (3:3).

 Los discípulos, habiéndose quedado en Jerusalén luego de haber recibido el mandato de ir


hasta lo ultimo de la tierra (Hch. 1:8), terminaron cumpliendo con su mandato de ir a las
demás naciones luego de padecer persecuciones (8:1, 4), y Dios preservándolos en medio de
ella (Hch. 12:6-8; 16:23-26).

 Hoy, el llamado a ir a las naciones sigue vigente, y así como Jonás, quien durmió en la barca
sin percatarse de que la tormenta era causada por él (Jon. 1:4-6) y al ser levantado a causa de
la braveza de la misma, termina llevando salvación a Nínive (1:12; 3:2-5), la iglesia será
despertada de su letargo espiritual a través de la tribulación, tempestad que sucederá en
aquel día (Mt. 24:9-14), y será preservada en medio de ella para la predicación de Evangelio
de Reino a todas las naciones (Ap. 14:6; Lc. 21:12; Mt. 10:18-20) cumpliendo así el
propósito de salvación (Mt. 24:13).
D. APLICACIÓN EN ESTE TIEMPO DEL
LIBRO
El libro de Jonás tiene un fuerte llamado a la compasión por aquellos que se pierden. Al igual que el
profeta pertenecía al pueblo de Dios, hoy nosotros somos parte de esa familia de fe (1P. 2:9) y tenemos
un mandato de ir a predicar “hasta lo ultimo de la tierra” (Hch 1:8)

 El corazón de Dios arde por los perdidos. Nosotros, como su Iglesia, tenemos un llamado a
compartir esa carga y extender su mensaje de salvación: “El Señor no tarde en cumplir su
promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes,
porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan” (1P 3:9 NVI)

Por otro lado, también vemos en Jonás a una persona entendida en el destino de salvación para su
pueblo pero que no estaba dispuesto a aceptar la estrategia de Dios para llegar a ese propósito.

 El libro de Jonás es una invitación a desarrollar un corazón humilde, que se sujeta a las formas
y caminos de Dios para lograr el destino de gloria que nos reveló de antemano.

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como
son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos
más que vuestros pensamientos”. Isaías 55:8-9

“¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡ Cuan insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos! Porque ¿Quién entendió la mente del Señor? ¿O quien fue su consejero? ¿O quien le
dio a él primero, para que le fuese recompensado?” Romanos 11:33-35

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