EFESIOS 2:1-10 «Y ÉL (Cristo) os dio vida (a través de Su Espíritu Santo, el
Vivificador nos insufla e imparte Su vida) a vosotros, cuando estabais
muertos (Depravación total tras la caída y el pecado original que nos separa, aleja,
enemista e incomunica con Dios) en (alude a la esfera y el dominio de los NO
Regenerados) vuestros delitos («Paraptoma», que alude actos voluntarios equivocados,
una caída) y pecados («amartia», que alude a errar en el blanco, pensando en los
tiradores de flechas; es decir, NO alcanzar la meta deseada. Escoger nuestro camino
apartado y alejado de Dios), en los cuales anduvisteis (en un tiempo pasado antes de la
conversión) en otro tiempo (Ahora Pablo va a decirnos nuestros 3 enemigos; 2 externos
y uno interno), siguiendo la corriente (conforme a los poderes de este mundo, siguiendo
el curso de éste) de este mundo (sistema y valores de esta sociedad y este mundo que
rechaza, resiste y se opone tajantemente a Dios, a Su Palabra, y todo cuanto tenga que
ver con ÉL), conforme al príncipe de la potestad del aire (Satanás; Juan 12:31, 14:30,
16:11, 2ª Corintios 4:4), el espíritu (influencia o fuerza impersonal satánica del mal que
mantiene a los no regenerados cautivos y esclavizados y en rebeldía hacia Dios) que
ahora opera (energiza. Él influye para que reine la maldad en el mundo; crimen,
guerras, corrupción moral, destrucción y desintegración de la familia,…) en los hijos de
desobediencia (los rebeldes para con Dios, con una oposición activa y
deliberada), entre los cuales también todos nosotros (Pablo se incluye en este grupo,
pues antes de su encuentro con Jesús en Hechos 9 era un pecador, perseguidor de la
Iglesia, de Cristo mismo. Es una realidad y un problema Universal) vivimos en otro
tiempo (impulsados por nuestros pecaminosos deseos) en los deseos de nuestra
carne (nuestra naturaleza humana, caída, depravada y egocéntrica que nos lleva a unos
deseos corrompidos) , haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y
éramos (Todos los hombres parten siendo caídos frente al creador y Juez) por
naturaleza (NO somos pecadores porque pecamos, sino que pecamos porque somos
pecadores) hijos de ira (objeto de la Ira y la Furia de Dios, ver Romanos 1:18-21. NO
sólo estábamos espiritualmente muertos, sino que estábamos condenados. SU Amor y SU
Ira son 2 caras de la misma moneda, Ver Juan 3:16 y 3:36. La Ira de Dios es la reacción
a Su Justicia y Santidad), lo mismo que los demás (Todos, es decir, judíos y gentiles. ver
Romanos 5:12). PERO DIOS (con sólo estás 2 palabras revierte toda la depravidad y
nuestra pecaminosa situación, y vemos qué pasa de describir Su Justa Ira, a describir Su
Glorioso Amor), que es rico en Misericordia (Su Misericordia se percibe al perdonar a
pecadores que merecían Su Juicio y Su Ira, un juicio y una irá desplegada enteramente
sobre Su Hijo), por SU Gran Amor con que nos amó, aun estando nosotros
muertos (necesitamos ser vivificados) en pecados, nos (los 3 «nos» de los versículos 5 y
6 señalan nuestra unión e identificación con Cristo en Su Resurrección, Su Ascensión y
Su Exaltación a la Diestra de Dios) dio vida (NO necesitamos un guía espiritual o un
maestro, sino que necesitamos a Aquel quien es la Vida y puede darnos vida espiritual,
resucitarnos espiritualmente) juntamente con (EN ÉL) Cristo (por gracia (NO fue por
algún mérito nuestro que ÉL vio en nosotros, sino porque estaba en ÉL) sois salvos), y
juntamente con ÉL nos resucitó, y asimismo (unidos, arraigados e injertados EN ÉL
por medio de la fe compartimos Su Obra de Resurrección, Ascensión y Exaltación) nos
hizo sentar (resultados directos e inmediatos de la salvación) en los lugares
celestiales (es el dominio sobrenatural donde Dios reina, pero que momentáneamente
Satanás opera y tiene influencia según Efesios 3:10 y 6:12) con Cristo
Jesús (Participamos de Su Gloria en la exaltación en Cristo), para (motivo o propósito
de Su Obra en nosotros) mostrar en los siglos (tiempos) venideros las abundantes
riquezas de Su Gracia en SU Bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por
Gracia (inmerecida bondad por la que Dios nos salva) sois salvos por medio de la
FE (medio o canal por el cual se recibe la Salvación, siendo la persona y obra de Cristo
el objeto de dicha fe para alcanzarla, como si fuera la mano de un pobre que recibe, sin
mérito alguno, lo que se le ofrece); y esto NO de vosotros (alude a la Salvación, la cual
es de Dios, ya que todo el contexto del capítulo es acerca de ella y NO de la fe), pues es
don (regalo de Dios) de Dios; NO por obras (aún nuestras mejores obras son como un
trapo sucio ante ÉL, sólo EN Cristo es que somos justificados y dignos ante ÉL), para
que nadie se gloríe (nadie se jacte en sí mismo, sino que si se jacta, sea de la Cruz).
Porque somos hechura (en el original está palabra significa Poiema, de Poema, que
alude a un producto manufacturado por un artesano) creados EN Cristo Jesús (Nueva
Creación, ver 2ª Corintios 5:17) para buenas obras (una vida con propósito donde Dios
es glorificado es Servir), las cuales Dios preparó (dispuso) de antemano para que
anduviésemos en ellas (a fin de que las pongamos en práctica, pues las obras NO
salvan, pero evidencian y demuestran una salvación y una fe genuinas. Ver Santiago
2:14-26, Filipenses 2:12-13, 2ª Timoteo 3:17, Tito 2:14 ).»
Al leer estos versículos, lo primero que nos viene a la cabeza son los marcados contrastes
que hallamos en estos; es decir, vemos al «antes» y el «ahora», la vida de pecado antes de
Cristo, y la vida de fe en ÉL, vivir en delitos y pecados a vivir realizando buenas obras
preparadas y dispuestas ya por Dios, la muerte en contraposición a la vida, la influencia
de esta sociedad que rechaza a Dios con respecto las regiones celestiales, nuestra carne
(es decir, la naturaleza caída y pecaminosa), con nuestra unión con Cristo, la ira frente a
la misericordia y la Gracia de Dios, las obras a la fe, estar bajo el que gobierna la potestad
del aire frente a estar sentados con Cristo.
Para analizar y exponer estos versículos, vamos a tratar (a modo de contraste) ver al
Antes y el Después, para finalizar viendo el Cómo.
I.- NUESTRO DIAGNÓSTICO (ANTES)
En los 3 primeros versículos de este 2º capítulo de Efesios se nos expone la nefasta,
deprava, dramática y triste realidad y condición de la humanidad en su estado natural,
donde se caracteriza por una vida sin propósito alguno
Pablo dice que estábamos MUERTOS EN DELITOS Y PECADOS, aludiendo NO a
una muerte física, sino a una separación y alienación con Dios.