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Ortorexia: Definición y Tratamiento

Este documento trata sobre la ortorexia, un trastorno alimenticio caracterizado por una obsesión patológica con la comida saludable y el perfeccionismo en la dieta. El documento describe las causas, tipos, datos epidemiológicos y bases neurofisiológicas de la ortorexia.

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Ortorexia: Definición y Tratamiento

Este documento trata sobre la ortorexia, un trastorno alimenticio caracterizado por una obsesión patológica con la comida saludable y el perfeccionismo en la dieta. El documento describe las causas, tipos, datos epidemiológicos y bases neurofisiológicas de la ortorexia.

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Ortorexia

Por: Valeria Villaseñor, Regina Ramirez, Danna Tenorio, José Luis Sánchez y
Nicolas Barrientos.

Docente: Dr. Rainald Pablo Ordaz.

Materia: Psicofisiología
Abril del 2024.

1
Índice.

Índice........................................................................................................................... 2
¿En qué consiste el trastorno?.................................................................................... 3
Tipos de ortorexia........................................................................................................ 3
Causas.........................................................................................................................3
Datos epidemiológicos (en el mundo y en México)..................................................... 3
Bases neurofisiológicas............................................................................................... 3
Diagnóstico y tratamiento............................................................................................ 3
Referencias..................................................................................................................4

2
¿En qué consiste el trastorno?

La Ortorexia es una obsesión patológica e insensata por comer sano y por la calidad
de los alimentos. Esta obsesión se convierte en la mayor preocupación del sujeto,
colocando la comida como el centro de su vida y presentando ansiedad excesiva
por su aspecto físico, peso y características de los alimentos que consume. Para
entender este trastorno, podemos comprender a Bonet (2016) cuando indica que
“Se suele decir que el paciente ortoréxico tiene un menú en lugar de una vida”.

Un factor clave en este trastorno es la gran difusión que han adquirido los buenos
hábitos alimenticios, dietas, suplementos nutricionales, entre otros. La gran cantidad
de información que hay sobre estos temas en internet y redes sociales, sumandole
el hecho de que ciberneticamente, cualquier puede llamarse a sí mismo “expertos
en el tema” causa que la gente adquiera hábitos y posturas drásticas y poco
inteligentes.

Algunos de los síntomas:


- Preocupación excesiva por la alimentación
- Dieta desequilibrada y restringida: no sigue una dieta sana, pero elimina
alimentos que considera no saludables
- Miedos irracionales: “Temo que los alimentos ricos en grasas me maten o que
las comidas con azúcar me hagan engordar excesivamente”
- Sentimiento de culpa
- Pérdida de interés

Tipos de ortorexia
Existen dos tipos de ortorexia:
- Ortorexia sana: Está ligada a aquel interés de una conducta alimenticia sana,
predomina el logro de la salud, acompañado del aspecto atractivo sensorial y
el valor nutricional de las comidas
- Ortorexia nerviosa: Presenta una preocupación patológica por comer
saludablemente se fundamenta principalmente en el control ponderal,
condicionada por un componente sensorial de los alimentos, conllevando
también una regulación del afecto en la ingesta, está más ligado a una
conducta alimenticia desadaptativa por el control de peso que por problemas
de salud.

3
Clasificación Ortorexia saludable Estilo Ortorexia nerviosa Condición
nosológica de vida psicopatológica

Foco Selección de alimentos saludables Miedo a no comer los suficientemente saludable


según composición

Patrón alimentario Protector contra angustia Causa angustia y discapacidad

Afecto positivo Relación positiva Relación negativa

Afecto negativo Relación positiva

Asociación con trastornos No Sí


alimentarios

Alteración de imagen corporal No Sí

Deseo por la delgadez No Sí

Restricción alimentaria No Sí

Síntomas No Sí
obsesivo-compulsivos

Perfeccionismo No Sí

Auto-castigo No Sí

Aislamiento social No Sí

Culpa No Sí

Tabla 1 Comparación entre ortorexia saludable y ortorexia nerviosa*.

Causas.

La ortorexia es un trastorno alimenticio caracterizado por una obsesión patológica con la


comida saludable y el perfeccionismo en la dieta. A diferencia de otros trastornos
alimenticios que se centran en la cantidad de comida, la ortorexia se enfoca en la calidad de
los alimentos consumidos. Las causas de este trastorno son multifactoriales y pueden
incluir:

Factores Psicológicos: La ortorexia a menudo está asociada con el perfeccionismo, la


necesidad de control y bajos niveles de autoestima. Los individuos pueden usar la dieta
como una forma de sentirse en control de alguna parte de sus vidas, o para mejorar su
autoconcepto.

Influencias Sociales y Culturales: Vivimos en una sociedad que idealiza ciertos tipos de
cuerpos y estilos de vida, lo que puede presionar a las personas a seguir dietas extremas
para alcanzar estos ideales. Las redes sociales y otros medios de comunicación pueden
exacerbar estos problemas, promoviendo dietas y estilos de vida que son irrealmente
"saludables".

4
Factores Biológicos: Aunque la investigación es limitada, algunos estudios sugieren que
pueden existir predisposiciones biológicas que contribuyen al desarrollo de trastornos
alimenticios como la ortorexia. Estos podrían incluir genética y neurobiología.

Factores Ambientales: El entorno en el que una persona se desenvuelve puede jugar un


papel significativo. Esto incluye la familia y el entorno social, donde actitudes y
comportamientos hacia la comida y la salud pueden influir en el desarrollo de la ortorexia.

Eventos Traumáticos: Experiencias pasadas, como comentarios negativos sobre el peso o


la apariencia, pueden desencadenar la obsesión por una alimentación extremadamente
saludable como un mecanismo de afrontamiento.

Datos epidemiológicos (en el mundo y en México).

La ortorexia, un trastorno alimentario emergente, ha sido identificada principalmente


en países desarrollados (Bonet y Garrote, 2016), con poca o ninguna presencia
detectada en países pobres o entre sectores poblacionales con bajos niveles de
ingresos y educación nutricional. A nivel mundial, se estima que aproximadamente
el 28% de la población presenta síntomas relacionados con este trastorno. Sin
embargo, en México, según la cantidad de pacientes atendidos en el Servicio de
Nutrición del Hospital General de México, la ortorexia no parece ser tan prevalente.

Evaluar las tasas de prevalencia e incidencia de la ortorexia nerviosa es un desafío


debido al reconocimiento relativamente reciente de estas condiciones y la ausencia
de criterios de diagnóstico estandarizados. Como resultado, la investigación sobre
su prevalencia sigue siendo limitada e inconclusa. Sin embargo, los estudios
disponibles sugieren una creciente preocupación en torno a estos trastornos,
particularmente en las sociedades occidentales donde las tendencias de salud y
bienestar se han vuelto cada vez más populares. Las estimaciones de prevalencia
para la ortorexia varían ampliamente, con algunos estudios que informan tasas tan
altas como el 90.6% entre poblaciones específicas (Niedzielski, A., Kaźmierczak, A.,
2021). En una prueba realizada en Argentina, se encontró que el 89.8% de la
muestra correspondía al sexo femenino y el 10% al sexo masculino (Sánchez, R.
M., & Moreno, A. M., 2007). Además, se estima que en México, el 25% de los
adolescentes padecen algún grado de trastorno de la conducta alimentaria
(Secretaría de Salud, 2013), la mayoría de los cuales están asociados con
problemas de salud mental. Sin embargo, menos del 10% de estos casos recibe
tratamiento, según datos de la Secretaría de Salud.

La prevalencia general de la ortorexia nerviosa en la población que hace ejercicio


fue de 55.3% (Hafstad, S.M., Bauer, J., Harris, A., 2023). Además, otro estudio
realizado en la población universitaria española utilizando ORTO-11-Es mostró que

5
el 30.5% de la muestra (estudiantes de universidad) estaba en alto riesgo de
desarrollar ortorexia nerviosa (Ruiz, Á., Quiles, Y., 2021).

Bases neurofisiológicas.

El trastorno de ortorexia ha sido analizado e investigado clínicamente desde los


años 90’s, sin embargo todavía no se han reconocido formalmente sus
manifestaciones como un diagnóstico psiquiátrico ni se han desarrollado criterios
para su clasificación ya que ha prevalecido en una constante discusión de si
pertenece al grupo de trastornos alimentarios o al trastorno obsesivo-compulsivo.
Diferentes autores como Segura-García y Dell’Osso los síntomas de este trastorno
se relacionan o asocian con pacientes anorexicos y bulimicos y proponen una
interpretación de ortorexia nerviosa como un fenotipo de anorexia nerviosa, por otro
lado Barnes y Caltabaino demostraron que las tendencias ortorexicas se
correlacionan con el perfeccionismo.

En los trastornos de la conducta alimentaria las regiones implicadas son el sistema


límbico y los ganglios basales, mas especifico, en el sistema límbico se nota
afectada la amígdala caracterizada por potenciar la agresividad y el hipocampo que
tiene como función principal la memoria espacial. Por otro lado los órganos
afectados de los ganglios basales son el núcleo accumbens que se relaciona con la
recompensa y el núcleo caudado relacionado con el control de la impulsividad. Otras
áreas implicadas son la ínsula, la corteza prefrontal y orbitofrontal y el córtex
cingulado relacionados con la integración de sensaciones, la atención y
organización de las emociones hacia la conducta y actividad física.

Los neurotransmisores relacionados con la neurofisiología de los TCA son


principalmente la serotonina y dopamina. La serotonina o 5-hidroxitriptamina (5-HT)
es un neurotransmisor en el sistema nervioso central, específicamente en los
núcleos del tronco cerebral que también sintetiza en el sistema gastrointestinal, ya
que la síntesis de la serotonina se lleva a cabo a partir del aminoácido triptófano y
algunas de sus funciones es la regulación del apetito, la ingesta y el control de
emociones y agresividad (Walter & Boulpaep, 2017).

El catabolismo de la 5-HT se lleva a cabo mediante la enzima monoamino oxidasa


(MAO) dando lugar al ácido 5-hidroxi-indolacético (5-HIAA) (Gershon et al., 1990),
este neurotransmisor se une a los receptores de la membrana celular activando una
cascada de segundos mensajeros que median respuestas excitadoras o inhibidoras
(Nichols & Nicholls, 2008). Smith et al. (1018) comprobó que mujeres con dietas
restrictivas tenían niveles de triptófano reducidos, disminuyendo la 5-HT
hipotalámica formando un circuito de retroalimentación negativa sobre la ingesta de
alimentos, por lo que estos bajos niveles de 5-HT y altos del ácido 5-HIAA se
asocian con enfermedades como alteraciones del ánimo y de las conductas

6
vegetativas, ansiedad, depresión, evitación del daño, impulsividad, hiperactividad o
el trastorno obsesivo compulsivo (Kaye et al., 1998).

La dopamina es un neurotransmisor implicado en los sistemas de recompensa, que


se activan mediante la ingesta de agua o comida y la conducta sexual, la mayor
parte de la DA sintetizada en el SNC lo hace en la sustancia negra y su función es el
control del movimiento voluntario. La enzima catecol-o-metiltransferasa (COMT) es
la enzima encargada de degradar la dopamina.

En relación con el trastorno obsesivo-compulsivo, algunos estudios de imágenes


funcionales, metabólicas y estructurales han demostrado una disfunción en el
circuito orbito-frontal-estriado y su conexión con con las estructuras límbicas como
el cíngulo anterior y la amígdala ya que esta interviene en la respuesta de temor
condicionado y en la asignación de significado emocional a diferentes estímulos y
esto contribuye a la comprensión de este trastorno (Menzies y otros, 2008). Kwon
realizó diferentes estudios donde encontró una alteración morfológica de la
amígdala izquierda, al igual que alteraciones morfológicas y funcionales de las
estructuras del sistema límbico, por otro lado, considero una pérdida de la simetría
normal hemisférica de la amígdala en pacientes con este trastorno. Mediante
resonancia magnética Szeszko mostró una disminución del volumen del hipocampo
al igual que otros autores se demostró deformidad bilateral del hipocampo.

Diagnóstico y tratamiento.

DIAGNÓSTICO
Detectar la ortorexia en sus primeras fases es complicado ya que la línea entre la
preocupación saludable y la obsesión es muy fina.
Según Steven Bratman, científico que describió por primera vez la ortorexia en
1997, estos son los criterios diagnósticos para la ortorexia:
- Dedicar más de 3 horas diarias a pensar en su dieta sana
- Planificación excesiva de lo que comerá al día siguiente
- Aislamiento social provocado por su tipo de alimentación
- Sentimientos de culpa cuando no cumple con sus convicciones dietéticas
- Se preocupa más por la calidad de los alimentos que por el placer de
consumirlos
- Disminución de la calidad de vida

La diferencia entre la ortorexia y otros trastornos de la alimentación como la


anorexia y la bulimia es que mientras en estos el problema es sobre la cantidad de
comida, en la ortorexia se trata de la calidad de la comida.

7
TRATAMIENTO:

El tratamiento de la ortorexia, aunque aún no está oficialmente catalogado como


una patología específica, generalmente implica una combinación de terapia
farmacológica y psiquiátrica. Es fundamental el tratamiento y seguimiento por parte
de un equipo multidisciplinario, con un enfoque preferentemente
cognitivo-conductual (Bonet y Garrote, 2016). Uno de los primeros objetivos será
abordar las carencias nutricionales derivadas de la exclusión de determinados
grupos de alimentos de la dieta del paciente, así como las posibles complicaciones
orgánicas asociadas a una alimentación deficiente.

Este proceso terapéutico es largo y puede requerir intervención médica durante


períodos prolongados, incluso años, hasta que el paciente logre superar el
sentimiento de culpabilidad asociado con el consumo de alimentos considerados
"normales", es decir, aquellos que no siguen normas rígidas e inflexibles.

El primer paso en el tratamiento es que el individuo ortoréxico reconozca o acepte


su obsesión enfermiza y desee cambiar esa dinámica. Esta conciencia es crucial
para el éxito de la terapia. El paciente debe aprender a comer de manera normal,
sin sentirse culpable por ello (Bonet y Garrote, 2016).

Los profesionales de la salud deben asesorar y supervisar la alimentación del


paciente para asegurar que cumpla con los requerimientos nutricionales mínimos
según su edad, sexo, y otras características físicas. Se incrementará gradualmente
el consumo de alimentos básicos hasta lograr una alimentación equilibrada y bien
estructurada. Este proceso de adaptación debe ser gradual, tanto a nivel físico como
psicológico, para que el organismo y la mente se acostumbren al consumo de
alimentos que antes se evitaban.

El tratamiento psicoterapéutico también se enfoca en ayudar al individuo a


desarrollar mecanismos y estrategias para superar las descompensaciones
personales que desencadenaron la ortorexia. Se busca identificar las causas
subyacentes del trastorno y modificar las conductas inadecuadas, instaurando
nuevos patrones de comportamiento que corrijan el problema de base (Bonet y
Garrote, 2016).

Referencias.

Rosa Behar Astudillo. (2021). Ortorexia nerviosa: ¿Un estilo de vida o el surgimiento

de un nuevo trastorno alimentario? Revista Chilena de Nutrición, 48(2),

255–265. [Link]

8
-Bonet, R & Garrote, A. (31 de enero de 2016). Ortorexia. El Sevier.

[Link]

3932416474614

-Hafstad, S.M., Bauer, J., Harris, A. et al. The prevalence of orthorexia in exercising

populations: a systematic review and meta-analysis. J Eat Disord 11, 15 (2023).

[Link]

-Niedzielski A, Kaźmierczak-Wojtaś N. Prevalence of Orthorexia Nervosa and Its

Diagnostic Tools-A Literature Review. Int J Environ Res Public Health. 2021 May

20;18(10):5488. doi: 10.3390/ijerph18105488. PMID: 34065506; PMCID:

PMC8160773.

-Secretaría de Salud. (18 de julio de 2013). Ortorexia, trastorno de tipo alimentario

[Prensa].

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-Ruiz, Á., & Quiles, Y. (2021). Prevalence of Orthorexia Nervosa in Spanish university

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-Sánchez, R. M., & Moreno, A. M. (2007). Ortorexia y vigorexia: ¿Nuevos trastornos

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Badabilbaso, B. Cursak, C. (2013). Un estado del arte sobre estudios neurocientíficos

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