El Proyecto Factible: una modalidad de investigación Renie Dubs de Moya Instituto Pedagógico de
Miranda José Manuel Siso Martínez, UPEL. Resumen La necesidad de información en torno al
proyecto factible y su realización ha sido una gran preocupación para los profesores del área
Metodología de la Investigación. Así, este trabajo tiene como finalidad, en primer lugar,
conceptualizar el proyecto factible como una de las modalidades de investigación que se puede
desarrollar para la elaboración de los Trabajos de Grado de Especialización y Maestría y las Tesis
Doctorales en los diferentes subprogramas de postgrado en la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador. En segundo lugar, profundizar en la naturaleza de los proyectos factibles,
la planificación y ejecución de un proyecto. Luego, se explican las etapas para realizar un proyecto
factible y la diferencia con un proyecto de investigación. Finalmente, se espera ofrecer un método
novedoso para el diseño de la propuesta y las recomendaciones para su ejecución y seguimiento.
Palabras Clave: Estudios de Postgrado, Proyectos, Proyecto Factible, Trabajos de Grado,
Investigación Educativa. (Título en inglés) ABSTRACT Contexto El Reglamento de Estudios de
Postgrado Conducentes a Títulos Académicos de la Universidad Pedagógica Experimental
Libertador (1990) señala que quienes aspiren obtener un título de Magíster o Doctor en la
Universidad deben elaborar, según el caso, un trabajo de grado de maestría o una tesis doctoral y
de acuerdo con el Manual de Trabajos de Grado de Maestría y Tesis Doctorales de esta Institución
(UPEL, 1998) estos productos intelectuales pueden ser concebidos dentro de las siguientes
modalidades: Investigación de Campo, Investigación Documental, Proyectos Factibles y Proyectos
Especiales. Sin embargo, la escasa información acerca del significado y los aspectos formales para
realizar un proyecto factible ha generado una gran preocupación entre los profesores de las áreas
Metodología de la Investigación e Investigación Educativa. Es 1 por ello que el propósito de este
trabajo está orientado hacia el análisis de las diferentes concepciones y el desarrollo, con énfasis
en cada una de las etapas, de un Proyecto Factible. Conceptualización Diversos autores, entre
ellos, BID (1979), Montaner (1967), Jesualdo (1968), Nerici (1971), Ilpes (1982), Segovia de T.
(1993), Segovia (1995), Cerda Gutiérrez (1997), Arias (1998), Peña (2001), Feliu y Rios (2002), han
estudiado la metodología de los proyectos en diferentes ámbitos. Como resultado de esta tarea
existe un panorama histórico que refleja básicamente concepciones, modelos y estructuras. El
término proyecto es básicamente polisémico dado que se le relacionan diferentes usos y
aplicaciones. Esta diversidad de significados lo convierten en un término impreciso.
Etimológicamente, el vocablo proyecto proviene del latín “proiectum”, el cual se compone del
prefijo “pro”, que significa hacia delante e “iectum” que tiene el alcance de lanzar. Así, se podría
entender como lanzar hacia delante. Esta acepción se refiere a uno de los significados que tiene la
palabra: una idea de alcanzar un objetivo específico (Cerda Gutiérrez, 1997). En muchas áreas del
conocimiento existe coincidencia en que el término proyecto se relaciona con un medio para
alcanzar un fin determinado a nivel operativo. Filosóficamente, al hablar del proyecto se hace
referencia a una proyección espiritual o social del ser humano. Para sociólogos y antropólogos, el
proyecto significa un medio para transformar una comunidad. Es decir, el proyecto puede ser una
actitud o una realización. Así, Arias (1998) define el proyecto como un conjunto de ideas
organizadas que pretenden alcanzar un objetivo, para lo cual se realiza una serie de actividades en
forma planificada. La administración de proyectos, de acuerdo con el modelo racional, es el
resultado del análisis mediante la estrategia del sistema cerrado que tiene como meta una red
monolítica de control. La racionalidad técnica ejecuta una metodología en secuencia 2 con
dependencia en cadena, es decir, la actividad Y sólo podrá realizarse luego de haberse completado
la X, y así sucesivamente (Ilpes, 1982). Desde el punto de vista del enfoque sistémico, el modelo de
administración de proyectos proviene de la estrategia de sistemas abiertos, cuyo énfasis maneja el
objetivo que tiene como meta, incorpora la incertidumbre y reconoce la interdependencia entre el
proyecto y su medio. Así, el proyecto, desde el punto de vista sistémico, significa proponer la
producción de un bien o la prestación de un servicio con el empleo de una determinada técnica,
con la influencia del medio ambiente (organización), a fin de obtener cierto resultado (salida). Esta
técnica presupone la indicación de los medios y recursos (entradas) necesarios para su realización
(proceso) y la adecuación de los medios (a través de la retroalimentación) a los resultados o
productos que han de lograrse (Gráfico 1) (BID,1979)
Al considerar a la organización como un sistema, se hace necesario tomar en cuenta el entorno
que la rodea dado que provee los insumos o entradas de recursos humanos, materiales,
financieros y técnicos para posibilitar los bienes o servicios; de allí la importancia de prever a
través de modelos, el comportamiento del entorno inmediato y general que rodea a la
organización. Igualmente, la organización debe poseer medios de información que le permitan
captar y adecuar sus procesos a 3 cualquier cambio del entorno que pueda influir, por ejemplo:
cambios políticos, económicos, sociales, tecnológicos, etc. A través del análisis de sistemas se
obtiene una visión de la interacción del sistema con su medio ambiente a través de la
retroalimentación. Bajo este enfoque, Peña (2001) considera la gestión de proyectos como el
proceso por el cual se planifica, dirige y controla el desarrollo de un sistema aceptable con un
costo mínimo y dentro de un período de tiempo especifico. También, Feliu y Rios (2002) aplican el
análisis de sistemas al desarrollo de un Sistema de Información, proceso que realizan en tres
etapas: a) el análisis de sistemas, b) diseño de sistemas y c) la implantación de sistemas. En el
contexto educativo, la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) asume el reto
de aplicar el Método de Proyectos de Aprendizaje, con base en el movimiento de la escuela nueva
o activa (Fundamentos teóricos postulados por Dewey, Montessori, Decroly y Claparéde) a fin de
atender la demanda de apoyo académico en la educación de adultos. Su uso sistemático se ha
dado en el Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente (CEPAP) (Segovia de
T.,1995). Diversas definiciones del método de proyectos permiten apreciar la convergencia entre
la vida y la educación de la persona. Kilpatrick, discípulo de Dewey afirma que “preparar para la
vida es poner al niño en condiciones de proyectar, de buscar los medios de realizar sus propias
empresas y realizarlas, verificando mediante la propia existencia el valor de la concepciones que
está utilizando” (Segovia,1995, p.28). De esa forma, el individuo estará en condiciones de
reafirmar su “programa de vida”. Montaner (1967) considera que el método de proyectos está
adaptado a las exigencias de la enseñanza como preparación para la vida, con un elevado poder
formativo al estimular la reflexión y la búsqueda de conocimientos. También, Jesualdo (1968)
reconoce que el método de proyectos constituye una actividad espontánea y motivadora, cuya
realización supone una acción personal, lógica y racional. 4 La evolución del manejo de este
método considera la satisfacción de las necesidades y aspiraciones del individuo, de allí, Tochón
define el proyecto como “el producto de una negociación destinada a producir una actividad de
conjunto que pueda satisfacer los deseos individuales al mismo tiempo que cumplir fines sociales”
(Segovia,1995, p.28). Para Nérici (1971) esta consideración conduce a considerar cuatro tipos de
proyectos orientados al logro de aprendizajes, constructivos, estéticos, problemáticos y
formativos. Igualmente, el autor, menciona cinco etapas a cubrir en la ejecución del proyecto, el
descubrimiento del problema, la definición y formulación del proyecto, el planteamiento y
compilación de los datos, la ejecución y la evaluación del proyecto. Al hacer referencia a las
diferentes concepciones de proyectos, es imperante mencionar el proyecto pedagógico de plantel
(PPP) y el proyecto de aula (PA), también, fundamentados en la corriente pedagógica Escuela
activa y planteados en la Reforma educativa (ME,1998), con la finalidad de propiciar una
metodología participativa que favorezca el trabajo docente con la integración de la comunidad y la
escuela. El Proyecto Factible y El Proyecto de Investigación En muchas oportunidades, el término
proyecto se confunde con otros que aparentan ser sinónimos, pero que en la práctica tienen
ámbitos muy diferentes. Tal es el caso de las expresiones plan y programa. Para Stoner, Freeman y
Gilbert (2000) el plan hace referencia a un amplio conjunto de fines, objetivos, estrategias,
recursos, etc. para lograr el desarrollo de un sector amplio (plan de desarrollo económico de un
país o comunidad, plan de estudios). El programa es un conjunto de proyectos, con metas y
objetivos de un plan que deben cumplirse en un tiempo determinado bajo la responsabilidad de
una unidad u organización específica. El proyecto es la unidad operativa, específica e
independiente de los programas. De esta manera existen diversas clases de proyectos: proyecto
de desarrollo, proyecto de gobierno, proyecto de inversión social, proyecto de investigación,
proyecto de aprendizaje, proyecto de plantel, proyecto de aula, proyecto de investigación,
proyecto factible.