MILO
Milo comenzó la sala de 4 años sin presentar dificultades para quedarse en el nuevo espacio de
aprendizaje sin la presencia de sus familiares. Enseguida se interesó por las propuestas
vinculadas al proyecto de inicio, participando con entusiasmo en cada una de ellas. Su accionar
dentro de los espacios lúdicos era a partir de la exploración de los materiales y creando con ellos
distintas situaciones de juego en las que a veces incluía a alguno de sus pares. Se lo notaba
atento cuando la docente presentaba al títere del Pez e interactuaba con él a través del lenguaje.
Cuando escuchaba cuentos o narraciones se lo veía muy concentrado y luego podía reproducir
con sus palabras aquello que había escuchado.
Adquirió las rutinas de la sala con rapidez y las realiza cada vez con mayor intencionalidad. Su
desenvolvimiento en general es autónomo, si bien logra pedir ayuda cuando la necesita. Se
muestra bastante responsable de sus pertenencias, logrando cuidarlas y asegurándose de no
perderlas (en especial los juguetes que trae al jardín).
Por lo general acepta los límites y respeta las normas establecidas; si bien al principio había que
ayudarlo para lo haga de manera inmediata. A su vez, hubo que conversar mucho con Milo
acerca de querer satisfacer sus demandas en el momento que él deseaba. En un comienzo, se
mostraba enojado y a veces lloraba frente a la frustración que le generaba tener que esperar para
cumplir con sus objetivos personales; pero con el correr de los días fue comprendiendo que sus
demandas pueden ser satisfechas, que hay momentos para cada cosa.
Con sus pares el vínculo es muy bueno en general. Es buscado para jugar y compartir momentos
dentro de la jornada. En ocasiones surgen conflictos por algún juguete o dentro de un juego,
pero que se resuelven con la ayuda de la docente. Son pocas las situaciones en donde prevalece
las accione físicas por sobre la palabra; pero cuando eso sucede se conversa con Milo y
comprende que de esa forma no se solucionan los problemas. En los momentos de patio le gusta
mucho personificar a un dinosaurio y que muchos de sus amigos corran huyendo de él. Afianzó
algunas amistades y está comenzando a relacionarse con otros compañeros/as.
Con su maestra, paulatinamente, se ha generado un vínculo de respeto y confianza. Poco a poco
Milo fue acercándose a ella en diferentes momentos, y cada vez la hace más participe de sus
acciones y conversaciones.
SALVADOR
Salvador es nuevo en la institución; inicio la sala de 4 años sin presentar dificultades para
quedarse en el nuevo espacio de aprendizaje sin la presencia de sus familiares. Desde el
comienzo se mostró muy activo y entusiasmado por conocer la sala, el patio y los distintos
lugares del jardín. Enseguida comenzó a desenvolverse de manera autónoma, extrovertida y con
confianza.
Frente a las propuestas referidas al proyecto se mostró con gran interés desde el principio.
Cuando se le presentaba algún escenario lúdico con materiales y elementos del proyecto, Salva
accionaba sobre ellos, explorándolos y creando diversas situaciones lúdicas. En un primer
momento, se podía ver que respondía con mucha hiperactividad cuando se le proponían distintas
situaciones de juego; pero con el paso de los días se pudo notar que había mayor control en sus
reacciones y modos de actuar. Se lo observaba muy atento y concentrado cuando aparecía el
títere del Pez; interactuaba con él a través de gestos y de la palabra. Enseguida se sumergía en el
mundo imaginario que facilitaba la docente con el títere y las obras literarias; logrando aportar
sus ocurrencias en todo momento.
Adquirió las rutinas de la sala con espontaneidad y cada vez las realiza con mayor
intencionalidad. Generalmente acepta los límites y normas establecidas, si bien al principio,
hubo que ayudarlo un poco.
El vínculo con sus pares se fue afianzando paulatinamente. El hecho de que una de sus
compañeras haya venido con él del otro jardín al que asistían, le brindo seguridad para actuar en
los distintos momentos de socialización. En un primer momento se los veía mucho juntos
durante la jornada, hasta que con el correr de las semanas, ambos comenzaron a generar nuevos
lazos. Salvi es buscado para jugar y compartir momentos, su círculo de amistades se amplía
cada vez más.
Con la docente la relación fue fluyendo naturalmente desde el inicio. Se generó un vínculo de
afecto, confianza y respeto. Salvi la busca para contarle anécdotas, experiencias, manifestarle
sentimientos o pensamientos. Le gusta colaborar con ella en las distintas situaciones que hacen a
la organización de la sala.
SANTIAGO
Santi inicio la sala de 4 años sin presentar dificultades para quedarse en el espacio sin la
presencia de sus familiares. En un comienzo se mostraba observador de las distintas situaciones
y propuestas lúdicas. Con el paso de los días fue accionando cada vez más con los materiales
presentados y participando de manera un poco más activa de las diversas actividades. Santi
comenzó a explorar los objetos referidos al proyecto, manipulándolos y creando su propio juego
paralelo.
Adquirió las rutinas de la sala sin grandes obstáculos y cada vez las lleva a cabo con mayor
intencionalidad.
En un comienzo cuando su docente le hablaba, para formularle alguna pregunta referida a cosas
cotidianas de su vida o lo invitaba a unirse al juego o momentos grupales, Santi hacía referencia
a otras situaciones imaginarias como si fuera algún tipo de personaje ficcional (un pirata). En
esos momentos la maestra se sumergía en ese mundo fantástico por un rato, ya que era la única
manera de poder interactuar con él. Con el paso de las semanas, esta forma de relacionarse con
su maestra continuaba de la misma forma; por tal motivo una docente de otra sala, al observar la
situación varios días consecutivos; le hizo una pregunta y le pidió que por favor quisiera que
quien contestara fuera Santi y no el pirata. Esto fue un factor determinante, ya que, a partir de
ese momento, su docente le pedía a Santi que quería hablar con él y no con los personajes, y así
comenzó a expresarse y vincularse desde la realidad del jardín. Logró responder a los
interrogantes de su docente de manera coherente y pudo manifestar ciertos pensamientos o ideas
que tenían relación con lo que sucedía a su alrededor.
De este modo la relación con su docente se afianzó aún más, si bien desde el comienzo él
mostró una gran afinidad y complicidad.
Con sus pares el vínculo aún está en proceso de desarrollo. Es tenido en cuenta por el grupo en
todo momento, pero aún Santi no ha generado lazos más cercanos con ninguno de ellos. Su
juego es paralelo en todo momento, aunque a veces observa o se acera a ver lo que los demás
hacen. Estamos trabajando este aspecto para que paulatinamente pueda interactuar con ellos
dentro de los momentos de juego y a lo largo de la jornada.
VALENTÍN
Valentín es nuevo en la institución. Inició la sala de 4 años acompañado por Florencia, su
integradora, a quien ya conocía del año anterior. Al ingresar por primera vez al espacio, no
mostró grandes angustias ni manifestó llanto por no estar con sus familiares.
Respecto a los escenarios lúdicos presentados en el inicio, se pudo observar que Valentín
permanecía en el espacio junto con Florencia, en donde manipulaba por periodos cortos de
tiempo algunos objetos con sus manos y los hacía girar; y al mismo tiempo deambulaba por la
sala de manera constante. Dichos espacios, que respetaban y seguían la temática del proyecto,
fueron pensados para la exploración individual y, para el paulatino desarrollo del juego
socializado. Estos objetivos en Valen no pudieron cumplirse en el periodo que duró la
adaptación.
En los momentos de intercambio grupal o en actividades que requieren de cierta estructura, de
tiempos de espera y atención; se puede notar que, si bien valen permanece en el espacio con la
contención permanente de su integradora, aún no logra conectarse con lo que está sucediendo a
su alrededor. Por ahora, no puede participar de los momentos grupales por iniciativa propia; y si
Florencia lo asiste en movimientos o acciones, se puede observar que él no está comprendiendo
el motivo de dicha ejecución. Los tiempos de las actividades o conversaciones grupales son
cada vez más prolongados; en esas circunstancias, se ve a Valen muy inquieto corporalmente, y
en ocasiones grita o llora. Por tal motivo, cuando esto sucede Florencia lo retira de la sala para
ayudarlo a calmar, para luego volver a entrar. A veces, para que pueda estar presente
físicamente con el resto de sus compañeros, la integradora o su docente le dan algún objeto para
manipular.
Se pudo ver que, en ocasiones, los títeres le llaman la atención y registra por un lapso muy corto
de tiempo a esos personajes. Lo mismo sucede con la música y algunos sonidos; en ocasiones se
lo ve sonreír o hacer movimientos con su cuerpo cuando escucha una canción o ve alguna
imagen en la pantalla.
Respecto a las rutinas de la sala, es algo que aún está en proceso de aprendizaje y desarrollo
para él. Con ayuda e indicaciones verbales reiteradas por parte de su acompañante, logra abrir
su mochila, sacar el cuaderno y dárselo a la docente. Lo mismo para el momento de la salida,
pude tomar el cuaderno con sus manos, llevarlo hasta su mochila y con ayuda de Florencia
colocarse la mochila en la espalda. En algunas oportunidades, cuando llega a compartir la
colación con el grupo, coloca sus manos debajo del agua, mientras que su docente o integradora,
le toman ambas extremidades para frotarlas, concluir con el enjuague y posterior secado. Esas
acciones son las más conocidas diariamente para él, aunque en todas ellas la asistencia es
permanente.
Se pudo ver que los momentos en donde más relajado se muestra es en el patio. Allí va de un
lado a otro caminando, trotando o saltando; mientras observa las plantas, árboles y la tierra. Con
sus manos toca todo aquello que le llama la atención, y lo hace con mucha delicadeza,
utilizando pinzas de dedos muy precisas y sutiles. Su integradora está muy atenta en esas
circunstancias, ya que a veces se lleva a la boca algunas de las cosas que manipula. En este
espacio, es en el único que Valen no necesita el contacto físico y contención permanente de su
integradora. En la sala y en otros sectores del jardín, Florencia debe estar todo el tiempo con él
cuerpo a cuerpo; ya que, de lo contrario, Valen comienza a gritar, saltar de manera desmedida o
deambular por ese lugar sin registrar hacia dónde se dirige.
Con la maestra y los adultos del jardín, Valen se muestra afectuoso, cuando estos se le acercan
para hablarle o hacer contacto físico con él. Por lo general, los toca con sus manos en la cara y
logra abrazarlos y se deja abrazar largamente. En esos momentos, se puede ver una sonrisa en
su rostro; y por unos instantes, si el adulto se coloca a su altura, establece contacto visual.
El vínculo con sus compañeros está en proceso. Es tenido en cuenta por sus pares en todo
momento y se preocupan por él; sin embargo, Valen aún no logra interactuar con ellos en
ninguna circunstancia a lo largo de la jornada. Fueron muy pocas las veces en que se lo vio
observar a alguno de ellos. Su docente y su integradora han intentado generar momentos de
encuentros lúdicos, pero aún así Valen no muestra intención de vincularse con ellos.
AGUSTÍN T
Agustín inicio la sala de 4 años sin manifestar dificultades para quedarse en el nuevo espacio de
aprendizaje. Desde el primer momento se mostró muy activo y predispuesto a jugar. Respecto a
los escenarios lúdicos presentados como parte del proyecto de inicio, Agus entraba a ellos con
mucha expectativa y ganas de involucrarse a través de distintas acciones con los materiales. En
algunas ocasiones había que recordarle que fuera un poco más cuidadoso con los objetos
presentados.
Se pudo ver un gran interés por el títere del Pez; Agus se concentraba mucho cuando este
aparecía e interactuaba con él desde la gestualidad y la palabra. Le gustaba participar de las
consignas que este le brindaba al grupo y lo hacía con mucha responsabilidad. En los momentos
de lectura o narraciones de cuentos o historias, también se lo observaba interesado, logrando
escuchar lo que se leía o narraba.
Adquirió las rutinas de la sala de manera paulatina, y cada vez las realiza con mayor
intencionalidad. Al principio había ayudarlo para que las ejecutara con ganas y no las haga a
medias. Cuando la docente le pedía que las lleve a cabo, muchas veces encontraba la manera
para evadir la situación. Por tal motivo todas las rutinas fueron incorporadas poco a poco.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día. Agus se mostraba sociable con ella en
muchos momentos, acercándose para hacerle algún comentario sobre alguna temática de la sala
o sobre algún acontecimiento de su vida personal. Se pudo notar en Agus un cambio bastante
considerable a lo largo de este último mes. Su actitud frente a las indicaciones, normas y límites,
es de desafió permanente. En todo momento intenta cumplir con sus deseos personales sin
medir consecuencias. Su conducta es provocadora en muchos momentos, con sus docentes y
compañeros; y por tal motivo hay que llamarle la atención reiteradas veces. A través de
gestualidades y palabras es que desafía las normas y límites. Estamos abordando esta
circunstancia, de la cual su familia está al tanto, y confiamos en que Agus logre comprender que
ese modo de actuar no es positivo; como así también, intentamos abrir espacios de
comunicación en donde sepa que puede expresar todo aquello que desee compartir.
Con sus pares la relación es buena en general. Es buscado para jugar o compartir momentos; si
bien a veces genera situaciones en las que se surgen conflictos con ellos y por esta razón sus
amistades acuden a la docente para que intervenga. En los momentos en donde logra establecer
un juego compartido con sus amigas y amigos, se observa una gran capacidad de su parte por
crear situaciones y hacer que el desarrollo del juego tome vuelo.
AGUSTÍN C
Agus inicio la sala de 4 años sin presentar dificultades para quedarse en el nuevo espacio de
aprendizaje sin la presencia de sus familiares. Se interesó por las propuestas vinculadas al
proyecto de inicio y participaba con entusiasmo en cada una de ellas. Su accionar dentro de los
espacios lúdicos era a partir de la exploración de los materiales y creando con ellos distintas
situaciones de juego en las que incluía a alguno de sus pares.
En este tiempo, se pudo observar una gran dedicación y concentración en los momentos de
juego de construcción con bloques, daquis o ladrillos. Sus producciones tridimensionales son
muy complejas y creativas.
Adquirió las rutinas de la sala paulatinamente y las realiza cada vez con mayor intencionalidad.
Su desenvolvimiento en general es autónomo, si bien logra pedir ayuda cuando la necesita. Se
muestra bastante responsable de sus pertenencias, logrando cuidarlas y asegurándose de no
perderlas (en especial los juguetes que trae al jardín).
Por lo general acepta los límites y respeta las normas establecidas; si bien al principio hubo que
ayudarlo para lo haga de manera inmediata. A su vez, se conversór mucho con Agus acerca de
querer satisfacer sus demandas en el momento y lugar que él deseaba. En un comienzo, se
mostraba enojado y a veces lloraba frente a la frustración que le generaba tener que esperar para
cumplir con sus objetivos personales; pero con el correr de los días fue comprendiendo que sus
demandas pueden ser satisfechas, que hay momentos para cada cosa. Algo que se ha observado
mucho, es que ante alguna situación en la que las cosas no salen como él esperaba, o cuando se
establece un cambio dentro de alguna rutina o situación de juego; Agus no puede tolerar que esa
estructura se modifique o varíe. Ante esto, comienza a repetir reiteradas veces sin parar con la
palabra, su necesidad de que esto se revierta. La docente intenta explicarle la situación y el
porqué de la misma, sin embargo, él continua con su discurso automático y casi impulsivo.
Otras de las cosas que se ha notado en este tiempo, es que, en algunos momentos, Agus realiza
sonidos, gestualidades y acciones sobre su cara con las manos. Esto sucede en distintas
situaciones a lo largo de la jornada; y hay días que lo hace con mayor o menor intensidad.
Frente a esto, muchas veces la docente lo ayuda a registrar eso que esta ejecutando y de ese
modo Agus intenta detenerse: ya que en ocasiones estas conductas le impiden prestar atención o
que sus compañeros lo hagan.
Con sus pares el vínculo es muy bueno en general. Es cada vez más buscado para jugar y
compartir momentos dentro de la jornada. Interactúa con ellos desde la palabra y realizando
acciones dentro del juego que muchas veces enriquecen el desarrollo del mismo. En ocasiones
prefiere jugar solo; pero acepta intervenciones y que alguno de sus amigos se involucre en su
espacio lúdico.
Con su maestra, paulatinamente, se ha generado un vínculo de respeto y confianza. Poco a poco
Agus fue acercándose a ella en diferentes momentos, y cada vez la hace más participe de sus
acciones y conversaciones. Al mismo tiempo, ahora logra registrar con mayor inmediatez
aquello que ella le dice o e sugiere.
SARA
Durante este período Sara mostró interés por las propuestas vinculadas al proyecto. Se la
observó accionar con entusiasmo con los materiales presentados; explorándolos y creando su
propio juego. Se la notaba atenta cuando la docente leía un cuento o contaba una historia del
fondo del mar. Con el títere (Pez Arcoíris) interactuaba con espontaneidad y se la observaba
disfrutar de ese momento; manifestaba su interés con expresiones gestuales y el lenguaje verbal.
En un comienzo, se pudo ver que en algunos momentos de la jornada Sara recurría al llanto para
expresar algunas necesidades; cuando necesitaba resolver alguna situación con sus amigos/as o
cuando su docente le pedía que accionara frente alguna situación cotidiana. Con el paso de los
días, el apoyo de su maestra y la confianza en sí misma, esta actitud fue cesando y comenzó a
mostrarse más segura.
Paulatinamente incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva a cabo con mayor
intencionalidad. Hubo que hacer mayor hincapié en los momentos de guardado de materiales,
juguetes y pertenencias; ya que en muchas ocasiones se sentaba a observar como sus
compañeros lo hacían. También se reforzó en el cuidado y la responsabilidad de sus
pertenencias; ya que en general las deja desparramadas por distintos lugares de la sala o el
jardín.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. Sara se muestra cariñosa con ella; la busca mucho para contarle anécdotas
vivenciadas fuera del jardín o conversar sobre distintas situaciones.
Con sus compañeros/as, la relación es muy buena en general. Es buscada para jugar y compartir
momentos. Tiene un grupo de pertenencias con el cual se siente cómoda, y a su vez está
ampliando sus amistades.
CLARA
Durante este período Clari mostró interés por las propuestas vinculadas al proyecto. Se la veía
accionar con entusiasmo con los materiales presentados; explorándolos y creando su propio
juego. Se la notaba atenta cuando la docente leía un cuento o contaba una historia del fondo del
mar. Con el títere (Pez Arcoíris) interactuaba con espontaneidad y se la observaba disfrutar de
ese momento; manifestaba su interés con expresiones gestuales y el lenguaje verbal.
Paulatinamente incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva cabo con mayor
intencionalidad. Logra resolver muchas situaciones cotidianas, su desenvolvimiento es muy
autónomo en todo momento, si bien logra pedir ayuda cuando realmente la necesita. Suele
ayudar a su docente en el momento del lavo de manos, repartiendo el jabón o el papel, y lo hace
con mucha responsabilidad; como así también colabora con otros pedidos que hacen a la
organización de la sala.
Con su maestra el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. Clari se muestra cariñosa con ella; la busca mucho para contarle anécdotas
vivenciadas fuera del jardín o conversar sobre distintas situaciones.
Con sus compañeros/as, la relación es muy buena en general. Es buscada para jugar y compartir
momentos. Tiene un grupo de pertenencias con el cual se siente cómoda, y a su vez está
ampliando sus amistades con los chicos/as que acaban de ingresar.
MILI
Mili es nueva en la institución, sin embargo no tuvo grandes dificultades para quedarse en el
jardín sin la presencia de sus familiares. Se mostró entusiasmada por conocer el nuevo espacio,
a sus compañeros/as, como así también a su docente. Se la notó observadora y con muchas
ganas de accionar antes las distintas propuestas. Se la veía explorar los materiales con
intencionalidad y crear su propio juego. Que uno de sus amigos del otro jardín haya ingresado a
la sala junto a ella, fue de gran apoyo en los primeros días. Con el paso del tiempo fue
interactuando con espontaneidad con otros chicos y chicas de la sala, generando nuevos
vínculos en donde prevalecía el juego y las charlas.
Respecto al proyecto de inicio, se la vió muy interesada; conectada con cada situación
presentada y con el títere que guiaba las propuestas. Participaba a través de intervenciones
verbales, gestuales y físicas.
Al principio se la notaba muy activa, inquieta; con necesidad de descarga permanente. Por tal
motivo, la docente debía ayudarla a poder registrar dichas actitudes para que intente regular su
energía; y de esa forma centrarse aún más en lo que estaba realizando en cada situación.
Enseguida incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva cabo con mayor intencionalidad.
Logra resolver muchas situaciones cotidianas, su desenvolvimiento es muy autónomo en todo
momento, si bien logra pedir ayuda cuando realmente la necesita. Suele gustarle ayudar a su
docente en el momento del lavo de manos, repartiendo el jabón o el papel, y lo hace con mucha
responsabilidad; como así también colabora con otros pedidos que hacen a la organización de la
sala. En ocasiones hay que recordarle que no siempre puede ser ella quien lleve adelante este
tipo de acciones, ya que hay otros compañeros/as que también quieren ayudar. Lo mismo
sucede en otras circunstancias de la jornada, en donde necesita ser la primera en contar sus
anécdotas, la primera en concretar sus necesidades o la primera en ejecutar determinadas
acciones dentro de una actividad o juego. Poco a poco Mili está entendiendo que hay tiempos de
espera; momentos para cada cosa; y que hay otros/as con quienes comparte el espacio y que
también tienen necesidades parecidas.
En un comienzo, cuando había situaciones que le generaban frustración, Mili se aislaba en un
rincón de la sala; fruncía el ceño; se cruzaba de brazos; y a veces lloraba. Estas actitudes
fueron cesando con el correr de los días y con el apoyo de su docente. Mili está controlando sus
actos impulsivos en esos momentos; con la ayuda de su maestra puede poner en palabras
aquello que le provoca enojo o malestar.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. Mili se muestra afectuosa con ella; la busca mucho para contarle anécdotas
familiares o conversar sobre distintas situaciones.
ISABELLA
Durante este período Isa se mostró interesada por las propuestas vinculadas al proyecto. Se la
veía accionar con entusiasmo con los materiales presentados; explorándolos y creando su propio
juego. Cuando se presentaba un escenario lúdico, con diversos objetos, Isa se entregaba a la
experiencia de manera inmediata; recorría el lugar con mucha espontaneidad, interactuaba con
su docente realizándoles preguntas acerca de algo que le llamaba la atención o simplemente le
comentaba aquello que estaba haciendo u observando.
En las primeras semanas se la notó muy activa, inquieta; con necesidad de descarga
permanente. Por tal motivo, la docente debía ayudarla a poder registrar dichas actitudes para
que intente regular su energía; y de esa forma centrarse aún más en lo que estaba realizando en
cada situación.
Al principio, se pudo ver que en algunos momentos de la jornada Isa recurría al llanto para
expresar algunas necesidades; cuando necesitaba resolver alguna situación con sus amigos/as o
cuando su docente le pedía que accionara frente alguna situación cotidiana. Con el paso de los
días, el apoyo de su maestra y la confianza en sí misma, esta actitud fue cesando y comenzó a
mostrarse más segura.
Paulatinamente incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva cabo con mayor
intencionalidad. Logra resolver muchas situaciones cotidianas, su desenvolvimiento es cada vez
más autónomo, si bien logra pedir ayuda cuando realmente la necesita.
En este tiempo, Isa fue comprendiendo que hay tiempos de espera; momentos para cada cosa; y
que hay otros/as con quienes comparte el espacio y que también tienen necesidades al igual que
ella.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. Isa se muestra cariñosa con ella; la busca para conversar sobre distintos
temas o para demostrarle afecto.
Con sus compañeros/as, la relación es muy buena en general. Es buscada para jugar y compartir
momentos. Tiene un grupo de pertenencias con el cual se siente cómoda, y a su vez está
ampliando sus amistades.
PILAR
Pili es nueva en la institución, sin embargo no presentó dificultades para quedarse en el jardín
sin la presencia de sus familiares. Enseguida estableció confianza con la docente, lo que la
ayudó a poder permanecer sin angustia ni llanto. En un comienzo se mostró muy observadora y
un poco introvertida para expresar sus necesidades, pensamientos e incluso para ejecutar alguna
acción dentro de una actividad o espacio lúdico. Con el paso del tiempo, se fue desenvolviendo
con mayor espontaneidad e incluso comenzó a manifestar ciertas conductas a modo de gracia en
los momentos grupales. Su accionar se volvió cada vez más seguro en cada momento, logrando
llevar a cabo muchas situaciones cotidianas. Adquirió las rutinas de la sala de manera paulatina
y las lleva a cabo cada vez con mayor intencionalidad. Pili logra buscar a su maestra cuando
necesita ayuda, pero se anima cada vez más a enfrentar de manera autónoma distintos desafíos o
circunstancias que son parte de los hábitos diarios.
Respecto al proyecto abordado, se la vio explorar los distintos espacios lúdicos y accionar con
los materiales presentados. En algunas ocasiones en donde había que escuchar cuentos o
narraciones, se la notaba un poco dispersa, pero enseguida la maestra llamaba su atención con
algún recurso y Pili volvía a conectarse con la situación que se estaba desarrollando.
Con sus compañeros el vínculo se fue afianzando poco a poco. En un principio, observaba lo
que estos/as hacían; cómo y a qué jugaban; y escuchaba sus conversaciones. Luego de un
tiempo, intentó interactuar con ellos/as a través de acciones o situaciones lúdicas. Se podía ver
una gran intención por parte de Pili de establecer relación con ellos/as. Con paciencia,
perseverancia y estimulo de su docente, es que logró generar lazos con algunos/as de ellos/as.
Actualmente se la ve mucho más integrada al grupo de pares y entusiasmada por compartir con
ellos/as momentos de la jornada. Busca la compañía de algunas nenas en distintos momentos, y
lo hace cada vez con mayor soltura; logrando integrarse al juego que estas desarrollan.
Con su docente, la relación fue muy buena desde el inicio. Pili se animaba a decirle aquello que
necesitaba o pensaba, primero de manera un poco más íntima y con un tono de voz bajo; y luego
podía hacerlo en presencia de sus compañeros/as con mayor énfasis. En algunas ocasiones solía
llamar su atención, reiterando algunas conductas en algunos momentos grupales; por ejemplo:
se levantaba a agarrar al títere de la sala y sacárselo de las manos a la docente; cuando esta le
decía que no, volvía repetir la acción varias veces con una sonrisa pícara.
ARACELI
En este tiempo Araceli ingresó al jardín con una sonrisa; siempre predispuesta a participar de
los distintos momentos de la jornada. Se mostró interesada por las propuestas vinculadas al
proyecto, ya que se la observaba accionar con entusiasmo con los materiales presentados;
explorándolos y creando su propio juego. Se la notaba atenta cuando la docente leía un cuento
o contaba una historia del fondo del mar. En algunos momentos, en donde la docente explica
algo al grupo o se llevaba a cabo el intercambio grupal; se puede ver que Ara se dispersa con
facilidad conversando con algunas de sus amigas. Por tal motivo hay que seguir ayudándola
para que sus tiempos de atención sean más prolongados.
Paulatinamente incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva a cabo con mayor
intencionalidad. Logra realizar consignas simples vinculadas al orden de la sala, si bien a veces,
hay que reiterárselas para que pueda llevarlas a cabo con inmediatez.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. En algunas ocasiones grupales, se puede ver que disfruta de contarle a su
maestra alguna experiencia o vivencia fuera del jardín.
Con sus compañeros/as, la relación es muy buena en general. Es buscada para jugar y compartir
momentos. Tiene un grupo de pertenencias con el cual se siente cómoda, y a su vez está
ampliando sus amistades.
LUANA
Luana comenzó la sala de 4 años manifestando un poco de angustia en algunos momentos de la
jornada. Al principio, lloraba diciendo que extrañaba a su familia y que quería estar n su casa.
Su docente la contenía desde la palabra y el cuerpo (abrazándola, acariciándola); y esos estados
iban desapareciendo poco a poco. Con el correr de los días, la ayuda de su familia y la de sus
maestras, Lu comenzó a accionar con mayor seguridad; pudiéndose ver un mayor disfrute en
las distintas propuestas. Finalmente Lu superó esa etapa de angustia y comenzó a desenvolverse
con más autonomía, soltura y confianza.
Mostró mucho interés por las propuestas vinculadas al proyecto. Se la veía accionar con
entusiasmo con los materiales presentados; explorándolos y creando su propio juego. Se pudo
observar que incluía a otros compañeros/as en sus escenarios lúdicos o enriquecía el juego de
los demás con su imaginario.
Paulatinamente incorporó las rutinas de la sala, y cada vez las lleva cabo con mayor
intencionalidad. Logra resolver muchas situaciones cotidianas, su desenvolvimiento es muy
autónomo en todo momento, si bien logra pedir ayuda cuando realmente la necesita. Se hizo
hincapié en el cuidado y la responsabilidad de sus pertenencias; ya que en general las deja
desparramadas por distintos lugares de la sala o el jardín. Poco a poco Lu está siendo más
organizada con sus cosas.
Con su docente el vínculo se fue afianzando día a día, logrando una relación de mucho afecto,
respeto y seguridad. Al principio se la veía un poco retraída e introvertida cuando su maestra se
acercaba o le habla, pero actualmente se generó mucha fluidez en la relación y una gran
confianza. Se muestra cariñosa con ella; la busca para contarle anécdotas vivenciadas fuera del
jardín, en especial sobre su familia. Algo que se observó en este último tiempo es que se
dispersa con facilidad en los momentos de ronda o de conversaciones grupales; y si bien realiza
las consignas y las comprende, hay que convocarla varias veces para que pueda estar del todo
presente en esos momentos.
Con sus compañeros/as, la relación es muy buena en general. Es buscada para jugar y compartir
momentos. Tiene un grupo de pertenencias con el cual se siente cómoda, y a su vez está
ampliando sus amistades con los chicos/as que acaban de ingresar.
Fue un inicio con muchos desafíos y aprendizajes. Seguiremos acompañándola para que
continúe avanzando en las distintas áreas y disfrutando de su paso por la sala de 4 años.