Las lenguas semíticas o semitas son una subfamilia de la familia de lenguas
afroasiáticas.1 Se desarrollaron sobre todo por Oriente Próximo y el norte y este de África.
El término fue utilizado por primera vez en la década de 1780 por miembros de la Escuela
de Historia de Gotinga,2 quienes derivaron el nombre siguiendo la tradición bíblica, según
estos textos, Sem era un hijo de Noé, cuyos descendientes serían los pueblos semitas.
Las lenguas semíticas más habladas en el presente son el árabe, el amhárico, el hebreo y
el tigriña. La protolengua o grupo de dialectos estrechamente ligados que habría dado
lugar a las lenguas semíticas se conoce como protosemítico.
Índice
1Historia
2Clasificación
o 2.1Orientales
o 2.2Occidentales
o 2.3Meridionales
2.3.1Lenguas sudarábigas
2.3.2Lenguas árabes
2.3.3Las lenguas etiópicas
3Características comunes
o 3.1Fonología
o 3.2Morfología
o 3.3Comparación léxica
4Referencias
5Bibliografía
Historia[editar]
De la familia semítica se conservan registros escritos ininterrumpidos desde el 2500 a. C.
hasta el presente, lo que hace de ella la mejor testimoniada históricamente. Compárense
los 4500 años de registros de lenguas semíticas con los algo más de 3500 años de textos
en lenguas chinas, los 3400 años de textos griegos o los 4000 años que median entre las
primeras inscripciones en egipcio antiguo y los últimos textos en copto) que datan del
siglo VIII. Los primeros textos semíticos conocidos están escritos en acadio (ca. 2500 a. C.-
1600 a. C.), eblaíta (ca. 2400 a. C.), ugarítico (ca. 1400 a. C.-ca. 1185 a. C.), lenguas
cananeas (ca. 1200 a. C.), hebreo antiguo (ca. 1100 a. C.-250 d. C.), fenicio-púnico (ca.
1000 a. C.-200 d. C.) y arameo antiguo (900 a. C.-250 d. C.).
Cronología de las lenguas semíticas
Clasificación[editar]
Lenguas semíticas.
Las lenguas semíticas suelen dividirse en tres grandes
grupos: orientales (Mesopotamia), occidentales o noroccidentales (Oriente Próximo)
y meridionales o sudoccidentales (península arábiga y Cuerno de África).
Orientales[editar]
Artículo principal: Lenguas semíticas orientales
Todas las lenguas semíticas del grupo oriental están actualmente extintas. A esta rama
pertenece la lengua semítica más antigua conocida, el acadio, que se hablaba en zonas
del actual Irak. Las más antiguas inscripciones en acadio datan de la primera mitad del
tercer milenio antes de Cristo y utilizan la escritura cuneiforme, tomada de los sumerios.
Hacia el 2000 a. C., el acadio se fragmentó en dos lenguas diferentes: el babilonio,
hablado en el sur de Mesopotamia, y el asirio, hablado en el norte.
Se discute si el eblaíta, lengua hablada en la ciudad de Ebla, en Siria, en el tercer milenio
antes de nuestra era, recientemente descubierta, pertenece a este grupo o al de las
lenguas occidentales, puesto que parece tener similitudes con ambas ramas.
Occidentales[editar]
Artículo principal: Lenguas semíticas occidentales
La mayor parte de estas lenguas están también extintas. Sobreviven únicamente dos:
el hebreo y el arameo. Las lenguas semíticas occidentales conocidas son:
Ugarítico: se hablaba en la zona de la antigua ciudad de Ugarit, en el
Mediterráneo oriental, a mediados del segundo milenio antes de Cristo. Se
conocen varios textos en lengua ugarítica, descubiertos en excavaciones
arqueológicas a partir de los años veinte. Lengua actualmente extinta.
Amorrita: se conoce únicamente a través de nombres propios no acadios
transmitidos por escribas acadios durante la época de dominio amorrita en
Mesopotamia, en el segundo milenio antes de nuestra era.
Lenguas cananeas:
principalmente fenicio, púnico, moabita, edomita, hebreo y amonita. Hay
indicios de que el fenicio se hablaba y escribía a mediados del segundo
milenio antes de Cristo, aunque solo existen inscripciones en esa lengua a
partir del año 1000 a. C., extendidas por todo el Mediterráneo oriental. Del
fenicio derivó el púnico, la lengua de los cartagineses, que aún era hablado en
el siglo V, según el testimonio de San Agustín. Las lenguas moabita, edomita y
amonita se hablaron en el área en torno al Jordán; de estas lenguas existen
solo unas pocas inscripciones de la primera mitad del primer milenio antes de
nuestra era.
El caso del hebreo es bastante peculiar. La primera inscripción conocida en esta
lengua data del año 925 a. C., y muchos de los libros de la Biblia están escritos en
dicha lengua. Sin embargo, a partir del siglo IV a. C. sufre la dura competencia del
arameo. Se extinguió finalmente en el siglo II, sobreviviendo solo como lengua
litúrgica. Fue recuperado con esfuerzo a partir del siglo XIX por los sionistas, que
necesitaban una lingua franca para los inmigrantes judíos en Palestina,
procedentes de todos los rincones del mundo, y es hoy la lengua oficial del Estado
de Israel, con unos seis millones de hablantes.
Arameo: documentado desde el 850 a. C., en Siria, se extendió
rápidamente por todo el Oriente Próximo, llegando a convertirse en
la lingua franca de un extensísimo territorio que se extendía
desde Afganistán hasta Egipto. Siguió siendo, en competencia con
el griego, el idioma más importante de Oriente Próximo hasta que, tras el
advenimiento del islam, fue desplazado por el árabe. Estuvo dividido en
varios dialectos, clasificados en dos grandes grupos: arameo occidental y
arameo oriental. Uno de los dialectos más destacados, perteneciente al
grupo oriental, es el siríaco, lengua litúrgica de varias iglesias cristianas
orientales.
El arameo subsiste en la actualidad. Se estima que hay unos 400 000 hablantes de
esta lengua, la mayor parte de ellos en el Oriente Próximo.
Meridionales[editar]
Artículo principal: Lenguas semíticas meridionales
El grupo de lenguas semíticas meridionales incluye las lenguas sudarábigas, el
árabe y las lenguas etiópicas.
Lenguas sudarábigas[editar]
Lenguas sudarábigas epigráficas: cuatro de estas lenguas son
conocidas por inscripciones que datan de entre los
años 700 a. C. y 500 a. C., encontradas en el sur de la península
arábiga. Son el sabeo, el qatabánico, el hadramático y el mineo. Todas
están actualmente extintas, y se conocen solo por los
restos epigráficos.
Lenguas sudarábigas modernas: sin relación directa con estas
lenguas epigráficas, existen las llamadas lenguas sudarábigas
modernas en algunas zonas de los actuales Yemen y Omán y en la
isla de Socotra. Son seis
lenguas: mehri, harsusi, bathari, hobyot, jibbali y socotrí. Esta última,
hablada en Socotra, es la que tiene un número más elevado de
hablantes (unos 50 000).
Lenguas árabes[editar]
El árabe en sus diferentes variedades es, con mucho, la lengua semítica más
hablada. Propiamente se puede argumentar que las variedades árabes vernáculas
son lenguas diferentes; solo el árabe usado en registros escritos es similar en
diversos países, no así el árabe coloquial usado como lengua vernácula. Por esa
razón algunos autores consideran que el árabe debe ser clasificado como
una macrolengua. En total se calcula que todas las variedades de árabe, suman
unos 250 millones de hablantes. Los primeros textos conocidos en árabe datan
del siglo IV. La rápida expansión del islam a partir del siglo VII llevó aparejada la
difusión de la lengua árabe por una zona muy extensa, que va desde la
costa atlántica de África hasta Mesopotamia. Con el tiempo, la lengua se fue
fragmentando en dialectos locales, si bien el árabe clásico se mantuvo como
lengua escrita y, en la actualidad, se emplea en los medios de comunicación de
masas. Los diferentes dialectos vernáculos (Irak, Siria, Líbano, Egipto, Magreb)
que constituyen el árabe, difieren bastante del árabe clásico -tanto como
el italiano del latín, se ha dicho- y, en muchos casos, no son inteligibles entre sí.
El maltés tiene su origen en una variedad neoárabe muy influida por el siciliano.
Desde un punto de vista jurídico, tiene reconocimiento como lengua oficial en
Malta y es notablemente divergente del árabe vernáculo del resto de países
árabes.
Las lenguas etiópicas[editar]
Las lenguas etiópicas se dividen en etiópicas septentrionales y etiópicas
meridionales.
Etiópicas septentrionales: ge'ez, tigriña y tigré. El ge'ez, la lengua
del antiguo Reino de Aksum, se extinguió como lengua hablada hace
varios siglos, pero sigue existiendo como lengua litúrgica de la Iglesia
ortodoxa etíope. La lengua tigré es hablada en la actualidad por
0,8 millones de personas, mayoritariamente musulmanas, en Eritrea, a
lo largo de la costa del mar Rojo. El tigriña, por último, es la cuarta
lengua semítica con mayor número de hablantes (unos 5 millones),
repartidos fundamentalmente entre el norte de Etiopía y Eritrea. De
este último estado es una de las tres lenguas oficiales.
Etiópicas meridionales: a este grupo pertenecen varias lenguas,
como el kistane (250 000 hablantes), el argobba (40 000),
el harari (20 000), las lenguas silte (800 000), entre otras muchas. Por
encima de todas destaca el amárico, la segunda lengua semítica más
hablada después del árabe, con unos 17 millones de hablantes, y
lengua oficial de Etiopía.
Características comunes[editar]
Artículo principal: Protosemítico
Fonología[editar]
Las lenguas semíticas evolucionaron de una lengua, el protosemítico, que tenía
tres vocales breves y tres vocales largas. Gran parte de las lenguas semíticas
poseen fricativas faringales y oclusiva glotal. Además la mayoría en el sistema de
consonantes suele existir una oposición tripartita: sorda, sonora y "enfática"
(donde la realización de esta última varía entre la faringalización, la velarización o
la coarticulación glotal).
Morfología[editar]
Los lexemas de las palabras suelen estar constituidos por esqueletos
consonánticos, teniendo el esquema vocálico entre las consonantes información
gramatical. Entre las raíces consonánticas o lexemas la gran mayoría son de tres
consonantes. Tienen un sistema de infijos muy desarrollado (los patrones
vocálicos son una forma de infijación de hecho).
Comparación léxica