¿Qué tienen en común Adolfo Hitler, Oprah Winfrey y Lady Diana Spencer?
Parece que
nada, pero si te fijas un poco, los tres han sido extraordinarios seductores de masas y, por
lo mismo, nunca pasaron o han pasado desapercibidos para los demás. ¿Por qué? Por una
cualidad de la que se habla mucho, pero se sabe poco: el carisma.
El carisma es una cualidad difícil de definir, pero podríamos decir que consiste en esa
capacidad de atraer, cautivar e influir sobre las personas que te rodean. O, dicho de otra
manera, la capacidad de despertar el interés y la valoración positiva en los demás con tu
actitud.
Una persona con carisma entra en algún sitio y parece como si tuviera un brillo especial
que genera confianza y cercanía, aunque sea la primera vez que la veas. A veces se cree
que las personas que buscan llamar la atención por todos los medios son carismáticas,
pero ojo, porque no es así. Alguien que habla demasiado o de forma estridente, o que
busca ser el centro de las miradas con su conducta, a veces solo termina intimidando y
opacando a los demás con lo cual muchos pueden sentirse incómodos en su presencia. La
persona carismática, en cambio, provoca sensaciones de seguridad, credibilidad y
simpatía.
Algunas personas son carismáticas de forma natural, porque tienen un gran equilibrio
interno y grandes habilidades sociales. Otros necesitan trabajar más este aspecto para
mejorar sus relaciones personales, sociales y laborales. La buena noticia es que todos
podemos aumentar nuestro carisma si conocemos las claves para lograrlo. ¿Cuáles son
esas claves? ¿De qué forma puedes incrementar tu carisma en poco tiempo, sin dejar de
ser tú mismo?
Hoy hablaremos sobre las claves y los secretos para aumentar tu carisma al instante.
Bienvenidos a Los negocios de Venom.
Primera clave: el poder personal
Antes de cualquier otra cosa, debes convencerte de que eres una persona capaz y con la
suficiente fortaleza para enfrentar todo tipo de situaciones; si no estás convencido o
convencida de esto, va a ser muy difícil que los demás te vean como alguien carismático.
Ahora bien, no es necesario que tengas seguridad en todos los aspectos de tu vida, sino
que basta con que te enfoques en la confianza en ti mismo en situaciones puntuales. Por
ejemplo, si quieres hacer una venta, solo tienes que proponerte el objetivo y decirte a ti
mismo: “puedo lograrlo”.
Aunque no te lo creas, la autosugestión tiene un enorme poder y, de hecho, siempre estás
autosugestionándote, aunque no lo notes. Cuando sientes inseguridad es porque en el
fondo te estás autosugestionando con la idea de que no vas a ser capaz de hacer algo y
eso va a influir en tu actitud y en tu conducta, de modo que se reducen las posibilidades
de conseguir lo que buscas.
Lo indicado es poner a jugar la autosugestión a tu favor y la primera forma de lograrlo es
comprendiendo que el poder personal no viene dado ni por tu dinero, ni por el cargo que
ostentes o por tu clase social. Es algo que emana de ti mismo en forma espontánea y, por
lo tanto, no son los demás los que te conceden poder, sino que se trata de algo que tú
mismo debes cultivar y desarrollar.
La autoridad y el estatus son simples ilusiones. Si una persona proyecta poca autoridad y
bajo estatus, lo obvio es que los demás lo traten como alguien que no cuenta o que está
por debajo, pero, a la inversa, si se proyecta una elevada autoridad y un alto estatus, los
demás comenzarán a tomarle como referente.
Lo ideal es que proyectes autoridad, sin perder en ningún momento la amabilidad. Hay
tres tácticas sencillas que ayudan a lograr esto. La primera es mantener siempre la
serenidad en cualquier situación, ya que esto es fuente de autoridad. Alguien poderoso no
actúa como si le estuviera ardiendo la cabeza, sino todo lo contrario: manifiesta calma y
determinación en todas las situaciones y logra que ese poder sobre sí mismo se convierta
en autoridad frente a los demás.
La segunda táctica se deriva de la anterior y consiste en hablar despacio y claro, solamente
cuando sea necesario, enfocándote en el tema que se está tratando, haciendo pausas y sin
saltar de una idea a otra de forma nerviosa. Esto también implica eliminar las muletillas y
las expresiones de duda. Si te fijas, las personas que hablan de una manera pausada y
clara no solo capturan más fácilmente la atención de los demás, sino que también generan
una sensación de autoridad.
La tercera táctica consiste en evitar los movimientos descontrolados al hablar, lo cual
incluye balanceos del cuerpo, manoteos excesivos, tics y todos aquellos movimientos
azarosos que solo dan la impresión de nerviosismo e inseguridad. Así que lo mejor es
tranquilizarte y moverte de forma espontánea.
Segunda clave: Manejar bien tu apariencia
El carisma no tiene nada que ver con el atractivo físico. Una persona sin grandes atributos
físicos puede ser mucho más carismática que alguien que posa de modelo de revista. Sin
embargo, nunca se debe perder de vista que la apariencia juega un papel importante en la
percepción que los demás van a formarse de ti.
Lo que cuenta aquí no es qué tanto vayas al gimnasio o cuántas horas pases frente al
espejo acicalándote, sino cómo manejas tu lenguaje corporal. En realidad, el carisma en
un 90 % viene dado por el lenguaje corporal y es por eso que muchas personas no saben
cómo definir qué hace especial a alguien, pero sí notan que tiene luz y ejerce influencia
sobre los demás.
Lo más importante es que aceptes tu cuerpo de una forma genuina y que, por lo mismo,
tengas un buen autocuidado. Es fantástico que tengas una nariz gigante, porque eso
puede darte una singularidad muy llamativa, como fue el caso de Dustin Hoffman o Barbra
Streisand. Tampoco es necesario que te vistas con ropa de marca, a menos que tu objetivo
sea impresionar a un grupo de adolescentes confundidos. Lo que cuenta aquí es lo que se
resume en una frase cliché que seguramente ya has escuchado: “sé tú mismo”. El carisma
comienza por darte crédito a ti mismo, confiar en ti mismo y valorar lo que eres, porque
ese es el punto de partida para que los demás te crean, confíen en ti y te valoren.
Uno de los aspectos más importantes de tu apariencia es la postura corporal, ya que esta
habla mucho más de ti que cualquier palabra o cualquier moda. Además, la ciencia ha
descubierto que así como la postura refleja el estado de ánimo, también puedes cambiar
tu estado de ánimo modificando tu postura.
Lo indicado es adoptar posturas expansivas y estas se caracterizan por tener la espalda
erguida, la cabeza alta y el pecho ligeramente extendido hacia afuera. Si estás en una
situación en la cual te sientes inseguro o agobiado, basta con que adoptes esa postura y
solo en unos cuantos minutos vas a sentirte diferente. Por contraste, agachar la cabeza,
curvar la espalda y recogerte sobre ti mismo como una concha no solo hará que te sientas
más inseguro, sino que también hará que los demás te perciban como alguien vulnerable y
que está a la defensiva.
Finalmente, es muy importante que aprendas a manejar bien tu espacio personal. Una
persona carismática va más allá de su espacio personal y abarca un área mayor, como si se
apoderara del entorno físico inmediato. No temas ocupar la primera fila y tampoco te
reprimas de invadir un poco el espacio personal de los demás, si lo consideras necesario.
Quizás sea necesario acercarte más de lo habitual a otra persona para enfatizar algún
mensaje, ya que es una forma de expresar que tienes el control de la situación. También
debes sentarte de manera cómoda en las sillas y desplazarte con decisión. Todos esos
gestos muchas veces no se perciben de forma consciente, pero el inconsciente sí que los
capta.
Tercera clave: la conexión con los demás
La tercera clave para incrementar el carisma es también la más importante y tiene que ver
con la capacidad de conectar con los demás. Para esto, nada mejor que escuchar a la otra
persona de forma activa y valorar lo que dice, porque este es el camino para que se
produzca ese click que permite establecer un vínculo humano.
Una táctica muy eficaz es la de buscar acuerdos con tu interlocutor, especialmente si es
alguien que no conoces o con quien existe una barrera. ¿Cómo buscar esos acuerdos?
Planteando diversos temas hasta que encuentres uno en el cual haya afinidad y, al mismo
tiempo, evadiendo cualquier tema que pueda generar desacuerdos o conflictos. Las
personas, por naturaleza, nos abrimos más con aquellos que vemos como similares ya que
sentimos que “es de los nuestros” y nos genera confianza y seguridad.
Hay un par de tácticas que funcionan muy bien para lograr esos acuerdos. La primera es
tomar las palabras que dice el otro al momento de expresarte. Por ejemplo, si el otro dice
“Me encanta ver a los delfines saltando”, tú podrías responder: “Esa felicidad que sientes
al ver a los delfines saltando, es la misma que yo siento cuando viajo a otros países”.
La segunda táctica es muy oportuna para casos difíciles, o sea, aquellos en los que parece
imposible conseguir la conexión, y consiste en imitar el lenguaje corporal de la otra
persona. Debes ser muy sutil y cuidadoso, ya que, si exageras, el otro puede sentir que se
trata de una burla. Simplemente, observa la postura y las expresiones del rostro de la otra
persona y trata de imitarlas de forma muy sutil. Si haces eso, el inconsciente comenzará a
operar y el otro empezará a sentir cierta afinidad contigo, sin saber por qué. Ensaya a
hacerlo y verás que es cierto.
Finalmente, es muy importante que muestres amabilidad y aceptación con tu lenguaje
corporal. La sonrisa es la llave que abre todas las puertas y la cortesía es el arma que
derrumba todas las barreras. No importa con quién estés o cuál sea la situación, si sonríes
y eres amable, todo irá mejor.
También es muy importante que mires a la otra persona a los ojos, ya que esto denota no
solo seguridad, sino también franqueza y reconocimiento al otro. Y, por último, la máxima
de máximas: respeta a los demás; el respeto engendra respeto, otorga credibilidad y
multiplica el carisma. Si respetas, serás respetado.
¿Qué te ha parecido este tema? ¿Crees que si incrementar un poco más tu carisma esto
podría tener un impacto importante en tu vida? ¿Te gustaría que tratáramos más temas
como este?
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