"Señor Presidente, distinguidos delegados,
En nombre de los Estados Unidos de América, tomamos la palabra para abordar un tema que sigue
siendo una de las mayores injusticias de nuestro tiempo: la pobreza. A pesar de los avances
logrados en muchos países, millones de personas en todo el mundo todavía viven en condiciones
de extrema pobreza, privados de los servicios básicos y la dignidad humana.
Para nosotros, la erradicación de la pobreza no es solo una cuestión de justicia social, sino también
un imperativo moral y un objetivo fundamental para garantizar la paz y la estabilidad en el mundo.
Estamos comprometidos a colaborar con nuestros socios internacionales para abordar las causas
profundas de la pobreza y crear un mundo más equitativo y sostenible para todos.
Estados Unidos reconoce que la pobreza no es solo un problema económico, sino también una
cuestión de acceso a la educación, la salud, la vivienda digna y oportunidades de empleo. Estamos
trabajando en políticas y programas que promuevan el desarrollo sostenible, la inclusión social y la
igualdad de género para empoderar a los más vulnerables y darles las herramientas para salir de la
pobreza.
Nuestra estrategia para abordar la pobreza incluye medidas para fortalecer la infraestructura,
fomentar la creación de empleo, invertir en educación y salud, y garantizar la protección social para
los más necesitados. Además, estamos comprometidos con la promoción de un entorno favorable
para el crecimiento económico inclusivo y la generación de oportunidades para todos.
En este sentido, hacemos un llamamiento a todos los Estados miembros de la ONU a unirnos en un
esfuerzo común para erradicar la pobreza en todas sus formas y dimensiones. Solo a través de la
solidaridad internacional y el compromiso colectivo podremos lograr un mundo donde la pobreza
sea solo un recuerdo del pasado.
Gracias, señor Presidente."