ESTUDIO BIBLICO PROFETAS MENORES, GRANDES ENSEÑANZAS V
PARTE: LIBRO DE JONAS
TEXTO: JONAS 1:1-7
Este día continuamos estudiando las grandes lecciones que nos dan los libros de
los profetas menores, hoy nos corresponde reflexionar sobre las lecciones que
encontramos en el libro del profeta Jonás.
El nombre Jonás significa “Paloma” y el libro fue escrito entre los años 793 y el 758
a.C. aproximadamente, y nos muestra en el Antiguo Testamento el amor de Dios
hacia los pueblos gentiles, ya que Nínive era la capital de Asiria.
Podemos ver por medio del libro de Jonás que la salvación de Dios ha estado
disponible a través de la historia a todos los pueblos, razas y naciones.
Vamos a tomar las enseñanzas que cada uno de los cuatro capítulos del libro de
Jonás tienen para nuestra vida:
I) CAPITULO 1: LOS ERRORES DE JONAS
NO ERA INCONDICIONAL PARA SERVIRLE A DIOS (VS 2-3) Jonás era
un profeta al servicio de Dios, pero no era un profeta incondicional para
servirle a Dios, pues cuando el Señor le pidió que fuera a predicar a Nínive,
un pueblo enemigo de los judíos, él se negó.
Lastimosamente muchos cristianos tenemos para con Dios la misma actitud
de Jonás, le ponemos condiciones al Señor para seguirle y para servirle.
NO OBEDECIO LA VOZ DE DIOS (VS 3B) Jonás escucho la voz de Dios, el
le dio a conocer su voluntad, le dijo claramente lo que tenia que hacer, pero
Jonás hizo todo lo contrario, en lugar de ir a Nínive para llevar el mensaje de
Dios, el trato de huir de la presencia de Dios, es decir que Jonás fue rebelde
a la palabra de Dios.
También podemos conocer muchos cristianos que al igual que Jonás tratan
de huir del llamado de Dios, no quieren obedecer lo que Dios les ha mandado
por medio de su palabra.
NO PENSO QUE SU DESOBEDIENCIA TRAERIA CONSECUENCIAS QUE
NO SOLAMENTE LE AFECTARIAN A EL SINO TAMBIEN A OTRAS
PERSONAS (VS 4-10) Jonás no imagino que su desobediencia afectaría a
muchas personas que estaban a punto de naufragar a causa de que el iba
huyendo de la presencia de Dios, es importante reconocer que nuestra
obediencia tiene un efecto positivo en nuestra vida y en la de nuestros
prójimos, pero también nuestra desobediencia tendrá un efecto o negativo.
Nosotros como cristianos tenemos que reconocer que nuestra desobediencia
a Dios no solamente nos afectara a nosotros, sino también a nuestra familia,
a nuestros ministerios, a nuestra iglesia, etc.
II) CAPITULO 2: EL ARREPENTIMIENTO DE JONAS (JONAS 1:15-17 /
JONAS 2:1-5)
El Señor tenía preparado para Jonás un gran pez que se lo trago y nuestro
Señor Jesucristo nos ensaña que Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres
días y tres noches (Mateo 12:40)
Jonás clamo a Dios estando en angustia (Jonás 2:1-2) él sabía que a causa
de su desobediencia estaba en esa situación tan crítica, y el oró, se
arrepintió, el hizo promesas a Dios (Jonás 2:9)
El Señor escucho su clamor, el Señor no fue indiferente a la voz de Jonás a
pesar de que Jonás había sido indiferente y rebelde a su voz, y el Señor
hizo que el pez vomitara a Jonás (Jonás 2:10)
Verdaderamente nuestro Dios es un Dios de amor y de misericordia, que no
actúa con nosotros de la misma forma como nosotros nos hemos comportado
con él, a pesar de que muchas veces somos indiferentes a su voz, el nunca
es indiferente a nuestro clamor, el nunca rechaza a un corazón contrito y
humillado (Salmo 51:17)
III) CAPITULO 3: EL ARREPENTIMIENTO DE LOS HOMBRES DE NINIVE
(JONAS 3:1-8)
De la actitud que tuvieron los hombres de Nínive al escuchar el mensaje que
Jonás les predico de parte de Dios nos da una lección muy importante para
nuestra vida:
Los habitantes de Nínive solo escucharon un mensaje de parte de Dios por
medio de Jonás y eso fue suficiente para arrepentirse delante de Dios.
(Jonás 3:3-4)
La ciudad de Nínive era grande, de tres días de camino, pero Jonás
solamente predico un día (vs 4) es decir que los habitantes de Nínive
solamente tuvieron la oportunidad de escuchar el mensaje de dios un día, un
solo mensaje un solo sermón, pero eso fue suficiente.
Los hombres de Nínive fueron sabios, ellos aprovecharon ese único día que
se les predico el mensaje de Dios, ellos no esperaron los 40 días, ellos no
esperaron el día 39 para arrepentirse, ellos aprovecharon su oportunidad.
Lastimosamente muchas personas oyen muchos mensajes, van a las
iglesias, oyen sermones en la radio, ven los mensajes en la tv, día tras día
se les predica la palabra de Dios…. pero no quieren entender, no quieren
reconocer su pecado y arrepentirse delante de Dios y recibir la salvación que
solamente nuestro Señor Jesucristo nos puede dar.
IV) CAPITULO IV: EL ENOJO DE JONAS (JONAS 4:1-4)
Jonás estaba tomando puesto para contemplar el espectáculo de la
destrucción de Nínive, para ver como descendía fuego del cielo que
consumiría a sus enemigos.
pero Dios tuvo misericordia de Nínive (Jonás 3:9-10) y eso lleno mucho mas
de enojo a Jonás, pues no podía comprender como Dios podía tener
misericordia de los enemigos de Israel.
Muchos de Nosotros al igual que Jonás nos molestamos cuando Dios no
derrama juicio sobre las personas que nos han dañado, cuando vemos que
viven bien, que son felices, que tienen prosperidad, nosotros quisiéramos
que el fuego de Dios viniera sobre sus vidas porque no comprendemos de
que Espíritu somos (Lucas 9:51-56)
Como cristianos no estamos puestos para anhelar la destrucción de nuestros
enemigos, sino para que Dios tenga misericordia de ellos, (Lucas 6:27-28)
si usted quiere ver destruidos a sus enemigos, no ha comprendido de que
Espíritu es usted.
No nos enojemos porque Dios sea misericordioso, pidámosle a el que nos
enseñe a ser como él es, a amar como el ama, a perdonar como el perdona
y no olvidemos que el ha tenido también misericordia de nosotros.