Los factores que contribuyen al desperdicio de alimentos incluyen:
1. Planificación insuficiente de compras y comidas.
2. Entorno de compras (por ejemplo, promociones como "compre uno y llévese otro gratis" que pueden
generar compras impulsivas y sobrecompras)
3. Malentendidos sobre el significado de las etiquetas de fecha de caducidad y "consumir antes" que
llevan a que los alimentos comestibles se desechen
4. Habilidades insuficientes para el manejo de alimentos (por ejemplo, preparación de comidas, uso de
alimentos/ingredientes alimentarios en existencia, uso de sobras)
5. Embalaje difícil de vaciar o demasiado grande
6. Consideraciones estéticas (frutas y verduras magulladas, etc.)
7. Tamaños de porciones estandarizados en restaurantes y cantinas
8. Dificultad para anticipar el número de clientes (un problema para los servicios de restauración)
9. Problemas de gestión de stock para fabricantes y minoristas
10. Altos estándares de calidad (por ejemplo, para productos vendidos al por menor)
11. Sobreproducción o falta de demanda de determinados productos en determinadas épocas del año.
12. Errores de producción, productos y/o etiquetado que no cumplen con las especificaciones.
13. Daños a productos y embalajes (agricultores y fabricación de alimentos)
14. Almacenamiento/transporte inadecuado en todas las etapas de la cadena alimentaria, incluidos los
hogares (por ejemplo, temperaturas del refrigerador)
15. Falta de conocimiento y/o desinformación sobre los impactos ambientales, sociales y financieros del
desperdicio de alimentos.
16. Bajo valor percibido de los alimentos.
17. Estilo de vida ocupado y prioridades en conflicto
18. Detrás de todos estos problemas hay una falta general de conciencia, por parte de muchos actores,
de la magnitud del problema, las posibles soluciones y los beneficios que se derivan de la reducción del
desperdicio de alimentos.
Todos podemos desempeñar un papel en la reducción del desperdicio de alimentos. A menudo, con un
mínimo esfuerzo, se puede reducir el desperdicio de alimentos, ahorrando dinero y ayudando a proteger
el medio ambiente. ¡Puede que sea mucho más fácil de lo que crees!