SEMINARIO
BREVE EXPLICACION DEL PERIODO
Se conoce como Edad Moderna (y en algunos contextos, como Modernidad) al tercer período en
que suele dividirse la historia de la humanidad, y que comprende el lapso entre mediados del siglo
XV y el final del XVIII, es decir, entre el final del Medioevo y el inicio de la contemporaneidad.
La Edad Moderna fue una época de gigantescos cambios en los campos políticos, sociales,
económicos, culturales y científicos, que sentaron las bases del mundo tal y como hoy lo
conocemos. Marcó un alejamiento del oscurantismo religioso que imperó en Occidente durante
la Edad Media.
Previamente las potencias europeas habían tenido un rol histórico menor en comparación con los
grandes imperios orientales, pero con la Edad Moderna Europa se ubica en el centro de la escena
política, artística y económica del mundo. Desde este punto de vista, puede entenderse este
período como el gran auge moderno de Europa.
Se trató de un período de profundos cambios en la cultura y sociedad occidentales, cuyo primer
impulso se dio en el Renacimiento y la Revolución científica. El renacimiento fue un periodo de
transición entre la Edad Media y los inicios de la Edad Moderna. Sus principales exponentes se
hallan en el campo de las arte, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto
naturales como humanas. Así, se rompió con la tradición medieval y se abrazaron los
nuevos valores de la razón y la ciencia. Los pintores asimilan las novedades y la experimentación
cuatrocentistas y las llevan a nuevas cimas creativas. En este momento aparecen grandes
maestros, cuyo trabajo servirá de modelo a los artistas durante siglos. El primero de ellos fue
Leonardo da Vinci. Aporto muchas innovaciones que condujeron a la historia de la pintura hacia
nuevos rumbos. Unos de sus grandes obras, La Gioconda, La virgen de las rocas o el san Juan
bautista.
Fue el período de formación de los grandes poderes imperiales europeos, con el fortalecimiento
de sus monarquías en el llamado Antiguo Régimen. Estos imperios establecieron colonias en los
demás continentes, iniciando una competencia por la acumulación de recursos que se conoce
como el mercantilismo. De estos cimientos posteriormente nació el capitalismo.
A su vez, nacieron los Estados nación o estados nacionales, con un territorio claramente
delimitado, población más o menos constante y un gobierno específico, es decir, nacieron los
Estados modernos.
Junto a ellos, creció y se consolidó una nueva clase social: la burguesía, en cuyas manos estuvo a
lo largo de la Edad Moderna el poder económico, pero no así el poder político, ejercido por la
aristocracia mediante las monarquías absolutistas.
La expansión colonial hacia América (guerra de conquista mediante), África, Oceanía y
posteriormente hacia Asia, permitió la difusión de las ideas modernas y de las lenguas europeas en
el mundo entero. Esto también significó el fin de los imperios precolombinos americanos.
La religión cristiana perdió mucho de su poder sobre Occidente, en parte como consecuencia de
la Reforma protestante. La cultura Occidental comenzó su camino secular.
El fin de la Edad Moderna se ubica en la Independencia Estadounidense en 1776 o bien en la
Revolución Francesa de 1789, es decir, a finales del siglo XVIII.
Cambios en los procesos productivos en Europa entre siglos XVII y XVIII
En la Europa del siglo XVII La monarquía absoluta fue la forma de gobierno predominante en el
continente europeo. Se caracterizó por la concentración de todos los poderes del Estado en manos
de un rey o monarca que accedía al trono a través de su herencia familiar. La Francia de Luis
XIV (1643-1715) es el ejemplo más acabado de monarquía absoluta.
Las sociedades europeas de la época eran estamentales. Esto significa que estaban legalmente
divididas en privilegiados y no privilegiados. La burguesía experimentó un vertiginoso ascenso
social y económico en Inglaterra y las Provincias Unidas, debido al incremento de ingresos que
provenían del comercio y las finanzas.
La doctrina económica predominante fue el mercantilismo, que afirmaba que la nación más rica
era la que tenía más oro y plata. Las maneras de conseguir metales preciosos eran la piratería, la
guerra y una balanza de pagos favorable, en la que las exportaciones fueran mayores que las
importaciones.
Se produjo una crisis económica, demográfica y social, que muchos autores denominan «crisis del
siglo XVII». Se trató de una etapa de estancamiento caracterizada por la disminución de la
producción agrícola, hambrunas, pestes, revueltas urbanas y rurales y un aumento de la tasa de
mortalidad.
En el sur de Europa, la producción artesanal siguió controlada por los gremios, lo que dificultó las
innovaciones tecnológicas. En Inglaterra y los Países Bajos se extendió, en cambio, el sistema de
producción domiciliario, en el cual un comerciante entregaba materias primas a los campesinos
para que elaboraran textiles baratos y competitivos en sus hogares.
La búsqueda de conocimiento a través de la razón humana, característica de la Edad Moderna,
alcanzó todas las áreas del saber. Como consecuencia, hubo un fuerte desarrollo de la astronomía,
la biología y la física, que se plasmó en la invención del telescopio y el microscopio; en el
descubrimiento de la célula y en la formulación de la teoría de la gravitación universal. A este
movimiento se lo denomina Revolución científica y continuó durante el siglo XVIII.
El movimiento artístico del siglo XVII fue el Barroco. Dentro de este estilo, la literatura, el teatro, la
música y las artes plásticas tuvieron un gran desarrollo. En literatura se destacaron el francés
Molière, el español Miguel de Cervantes Saavedra y el inglés William Shakespeare. La trayectoria
literaria de Cervantes se inscribe en el llamado Siglo de Oro, denominado así por la calidad
alcanzada por la producción cultural y artística española. En pintura sobresalieron, entre
otros, Diego Velázquez y Rembrandt; y en escultura Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini.
SIGLO XVIII
Este fue un siglo marcado por el desarrollo de la racionalidad y la experimentación como métodos
de conocimiento. De acuerdo con la periodización tradicional de la historia, durante este
siglo finalizó la Edad Moderna y comenzó la Edad Contemporánea.
Asimismo, el siglo XVIII fue un período violento, recorrido por guerras y conflictos armados.
Se produjeron varias revoluciones políticas y económicas que modificaron tanto la estructura de la
sociedad como las relaciones entre los Estados.
En Francia se puso fin al antiguo régimen estamental, que dividía a la sociedad según el
nacimiento de las personas. Durante el siglo XIX, ese cambio alcanzaría al resto de Europa.
Hubo numerosos conflictos armados en todo el mundo. Europa estuvo marcada por varias guerras
de sucesión en la mayor parte de su territorio.
La búsqueda de conocimiento a través de la razón humana, característica de la Edad Moderna,
alcanzó a todas las áreas del saber. Como consecuencia, hubo un fuerte desarrollo de las ciencias
modernas, la astronomía, la biología, la química y la medicina. Se elaboraron las primeras vacunas
y se crearon nuevas ramas de la matemática, como la topología.
En las áreas de las ciencias sociales, el derecho y la educación, se destacaron pensadores
originales que influyeron sobre la organización futura de las sociedades. Por ejemplo, Adam Smith
en Economía, Charles Louis de Montesquieu en Política, Hugo de Groot en Derecho, Jean-Jacques
Rousseau y Johann Heinrich Pestalozzi en Educación, entre otros.
Se realizaron las primeras expediciones naturalistas europeas que, con los nuevos enfoques
científicos, comenzaron a explorar las áreas del mundo que eran desconocidas para ellos, como
grandes sectores de América, África y Oceanía. Esto produjo por primera vez un relevamiento y
registro geográfico, biológico y antropológico de extensos territorios.