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Modelo biosocial del TLP en terapia

Este documento describe las características clínicas del trastorno límite de la personalidad. Explica que los trastornos de personalidad implican patrones desadaptativos en las dimensiones cognitiva, afectiva e interpersonal. Luego, se enfoca en describir las manifestaciones clínicas heterogéneas del TLP y su relación con factores como el apego y el trauma.
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Modelo biosocial del TLP en terapia

Este documento describe las características clínicas del trastorno límite de la personalidad. Explica que los trastornos de personalidad implican patrones desadaptativos en las dimensiones cognitiva, afectiva e interpersonal. Luego, se enfoca en describir las manifestaciones clínicas heterogéneas del TLP y su relación con factores como el apego y el trauma.
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Tema 2

Terapia Dialéctico Conductual

Aspectos clínicos del


trastorno límite de
personalidad (TLP)
Índice
Esquema 3

Ideas clave 4
2.1. Introducción y objetivos 4
2.2. Planteamiento del caso clínico: identificación de
las características del TLP 5
2.3. ¿Qué son los trastornos de personalidad? 6
2.4. El trastorno límite de personalidad 7
2.5. Características clínicas 9
2.6. Comorbilidad con otros problemas de salud
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mental 17
2.7. Resolución del caso clínico: características
clínicas del TLP 18
2.8. Referencias bibliográficas 20

A fondo 23

Test 24
Esquema
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Terapia Dialéctico Conductual


3
Tema 2. Esquema
Ideas clave

2.1. Introducción y objetivos

En el siguiente tema se expondrán las características clínicas del trastorno límite de


la personalidad (TLP) más allá de los criterios diagnósticos tradicionales.

En primer lugar, se realizará un encuadre general de los aspectos que constituyen los
trastornos de personalidad, para posteriormente profundizar en el trastorno límite.

El desarrollo principal del tema se centra en la descripción de la heterogeneidad de


las manifestaciones clínicas del TLP, a la luz de un modelo multicausal que contempla
su relación con la historia de apego temprano y la experiencia de trauma.

Finalmente, dedicaremos un apartado a exponer la alta prevalencia de


comorbilidades clínicas en el TLP.

De este modo, los objetivos específicos a alcanzar durante el tema son los siguientes:

 Comprensión del TLP y la variabilidad de sus presentaciones clínicas.

 Identificación de las características esenciales del TLP.

 Comprensión de la fenomenología de los síntomas en relación con el apego, el


trauma y las experiencias vitales adversas.
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 Describir las patologías más comúnmente asociadas al TLP.

Terapia Dialéctico Conductual


4
Tema 2. Ideas clave
2.2. Planteamiento del caso clínico: identificación
de las características del TLP

En este segmento de la película La herida (2013) se pretende mostrar algunas de las


características clínicas que experimentan las personas con TLP. Te aconsejamos dos
visualizaciones, primero sin haber leído el material expuesto en este tema y la
segunda habiéndolo trabajado. Te invitamos a reflexionar sobre los aspectos
identificados y a ver si los has interpretado de manera diferente en ambos visionados.

Franco, F. (2013). La herida [Película]. Kowalski Films; Elamedia Inc; Encanta Films; ETB;
Pantalla Partida Producciones.

Figura 1. La herida. Fuente: [Link]

Accede al vídeo a través del aula virtual o desde la siguiente dirección web:
[Link]
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Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
2.3. ¿Qué son los trastornos de personalidad?

«La personalidad es la organización dinámica de los sistemas psicofísicos


que determina una forma de pensar y de actuar, única en cada sujeto en
su proceso de adaptación al medio» (Allport, 1940).

«La personalidad puede entenderse como un conjunto de capacidades


que interactúan de manera dinámica y son el resultado de procesos
históricos, biológicos y sociales que interactúan en cada momento del
ciclo vital» (Fonagy et al., 2015, p. 576).

«La personalidad es el resultado de una serie de operaciones mentales:


construir la imagen de uno mismo, dar significado al mundo, actuar,
relacionarse con los demás, y encontrar soluciones a problemas
planteados por el entorno» (Dimaggio y Semerari, 2008, p. 15).

Sin la intención de extendernos en la definición de personalidad, podemos extraer de las


citas expuestas que el concepto alude a aspectos estables de la persona, que
permanecen a lo largo del tiempo. De estas definiciones se extrae la idea de
«dinamismo», que refleja la existencia de un continuo entre los componentes más
biológicos y aquellos de carácter contextual.

El desajuste de estas funciones y su fracaso adaptativo conlleva la aparición de posibles


trastornos de personalidad. Estos se caracterizan por patrones de funcionamiento
desadaptativos y persistentes que se manifiestan en las siguientes dimensiones del
individuo:

 Cognitiva: estilo de interpretarse y percibirse a uno mismo, a los demás y al entorno.

 Afectiva: adecuación de la respuesta emocional, así como la intensidad y duración de


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la misma.

 Interpersonal: capacidad de empatía, intimidad, cooperación, estabilidad de los


vínculos).

Terapia Dialéctico Conductual


6
Tema 2. Ideas clave
Estos patrones, cuyo inicio suele darse a principios de la adolescencia, reflejan tendencias
de acción inflexibles y desadaptativas que perduran en el tiempo.

2.4. El trastorno límite de personalidad

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una categoría diagnóstica que


describe un patrón dominante de inestabilidad en la autoimagen, los afectos y
las relaciones interpersonales, lo que conlleva, junto con un escaso control de
impulsos, un malestar clínicamente significativo en una variedad de contextos
(social, laboral, personal, etc.).

La sociedad actual favorece el desarrollo de las organizaciones límite de personalidad.


Vivimos enmarcados en un contexto caracterizado por el exceso de estímulos y la
inmediatez a la hora de satisfacer las necesidades de modo material, incapaces de
esperar. La ausencia de referentes significativos y la falta de presencia en la crianza
configuran una sociedad de individuos desorientados que buscan definirse en base a
criterios externos, aparentando ser desde la superficie. La exacerbación del hedonismo
(especialmente palpable en redes sociales) genera un profundo sentimiento de vacío.
Todos estos factores contribuyen a crear estados mentales de riesgo para el desarrollo
de patologías psíquicas.

Datos de prevalencia

El TLP presenta una prevalencia de entre un 1 % y un 2 % en la población general adulta


(APA, 2014; Selva et al., 2005) y actualmente conlleva un gran consumo de recursos
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sanitarios, implicando del 8 % al 10 % de los suicidios consumados. Los porcentajes


aumentan cuando se analiza su frecuencia en población psiquiátrica, abarcando
aproximadamente a un 11 % de los pacientes psiquiátricos ambulatorios y un 20 % de
los pacientes hospitalizados.

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Con respecto a la influencia del género, el TLP se ha considerado tradicionalmente un
trastorno que afecta predominantemente al género femenino, con una proporción de
3:1 (Lieb et al., 2004). Sin embargo, actualmente algunos autores consideran que no
existen tales diferencias de género, sino que las manifestaciones clínicas son diferentes,
encontrando así un número mayor de mujeres en población clínica y de hombres en
contextos penitenciarios.

Son escasos los estudios sobre la prevalencia en adolescentes. Se estima que afecta a
entre el 0,9 % y el 3 % de la población menor de dieciocho años. Si consideramos los
casos subumbrales (empleando criterios umbrales más bajos de presencia de síntomas),
el porcentaje aumenta hasta el 10,8 % y el 14 %. A pesar de que aproximadamente la
mitad de los adolescentes con el trastorno informan de que los síntomas comenzaron
antes de los dieciocho años, tan solo son diagnosticados antes de esa edad un 10 %
(Delgado et al., 2015).

El diagnóstico en adolescentes

El infradiagnóstico en menores surge de un intento de evitar la estigmatización que


pueda conllevar para la persona, ya que se trata de una enfermedad grave que se
presupone estable en el tiempo, lo que podría generar desesperanza y pesimismo en los
pacientes e incluso iatrogenia por parte de los diversos profesionales médicos (prejuicios,
polifarmacia, dificultad de acceso a servicios, etc.). Por otro lado, algunos autores
sostienen que el TLP no debe diagnosticarse en menores dado que la identidad aún se
encuentra en proceso de cambio y no se ha cristalizado. Entre otros argumentos de
rechazo al diagnóstico en este margen de edad se definen la inestabilidad afectiva y la
distorsión de la autoimagen, como aspectos característicos de la adolescencia y no de un
trastorno.
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Entonces, ¿diagnosticar o no diagnosticar? La creciente evidencia justifica el diagnóstico


prudente en la adolescencia siempre y cuando los síntomas hayan estado presentes en
los últimos doce meses. Este hecho posibilita al joven recibir el tratamiento adecuado de
manera temprana. Basándonos en la teoría biosocial de Linehan (1993b), cuando no

Terapia Dialéctico Conductual


8
Tema 2. Ideas clave
diagnosticamos, nuestra falta de respuesta niega la presencia de la sintomatología y por
tanto actuamos como un elemento más del entorno invalidante del paciente.

Como sucede en otros trastornos, es probable que exista una correlación entre el
comienzo temprano del TLP, su larga duración y un peor pronóstico. Por ello, la
identificación e intervención temprana es un objetivo crucial para maximizar el
funcionamiento psicosocial y reducir la cronicidad.

2.5. Características clínicas

El TLP se caracteriza por una alta heterogeneidad en su presentación clínica, además


existe una gran variabilidad de criterios diagnósticos. En el ámbito clínico actual, se
emplean para el diagnóstico tanto la clasificación estadística internacional de
enfermedades y otros problemas de salud, en su versión CIE-10, como el Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5 (2014).

Criterios DSM-5 para el TLP

1 Intentos desesperados para evitar el abandono real o imaginado (excluye criterio 5).

Patrón generalizado de inestabilidad e intensidad en las relaciones interpersonales, en las


2
cuales se destaca la ambivalencia entre idealización y devaluación.
Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido
3
del yo.
Conductas impulsivas en dos o más áreas altamente autolesivas: gastos, sexo, drogas,
4
conducta temeraria, atracones alimentarios (excluye criterio 5).

5 Conductas, actitud o amenazas frecuentes de suicidio o de automutilación.


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Labilidad afectiva causada por una reacción notable del estado de ánimo (por ejemplo,
6 episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que pueden durar varias horas, rara vez
más de unos días).

7 Sensación crónica de vacío.

Enfado intenso e inapropiado o dificultad para controlar la ira (por ejemplo, manifestación
8
recurrente de mal genio, enfado constante, peleas físicas reiteradas).

Terapia Dialéctico Conductual


9
Tema 2. Ideas clave
9 Ideas paranoides transitorias asociadas a momentos de estrés o síntomas disociativos graves.

Tabla 1. Criterios DSM-5 para el TLP.

La evolución desde una aproximación categorial a modelos de comprensión del trastorno


dimensionales cada vez es más patente en la práctica clínica. La concepción dimensional
aboga por situar a la persona en un continuo de enfermedad en función de la intensidad,
frecuencia y duración de determinados rasgos. Desde este tipo de enfoques, el TLP se
concibe como una configuración multidimensional en su variante extrema de
características o rasgos desadaptativos.

El TLP presenta un curso inestable, consistente en un funcionamiento paradójico


tendente a una «estable inestabilidad» que se define por:

 Desregulación emocional.

 Desregulación interpersonal y fracaso en la adaptación.

 Desregulación conductual.

 Desregulación del sentido del yo.

Historia de apego, trauma y capacidad de mentalización

La génesis del TLP (presentada por Linehan en su teoría biosocial) necesita incluir la
evidencia actual integrando diversas áreas del conocimiento científico, ya que se trata
de un modelo multicausal.
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A continuación se describirán estos factores de desregulación separados de manera


teórica para facilitar su comprensión, pero para adquirir un marco más completo de
entendimiento y de cómo estos interaccionan entre sí, comentaremos algunos aspectos
a la luz de la teoría del apego, el impacto del trauma y la capacidad de mentalización.

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Gracias a la evidencia disponible, actualmente podemos afirmar que existe relación entre
el apego y el TLP, y que esta es de tipo complejo. Algunos autores han señalado que las
narrativas de los pacientes con diagnóstico de TLP orientan un estilo de apego inseguro
de tipo desorganizado (Fonagy et al., 1996; Gunderson y Lyons-Ruth, 2008), pero esta
relación no es de causalidad.

Un apego inseguro favorece el desarrollo de problemas de regulación emocional,


afectando a la construcción de un sentido de la identidad estable e integrado. Esto a su
vez interfiere en la resolución de las tareas evolutivas fundamentales y en el
establecimiento de relaciones interpersonales saludables y duraderas.

Actualmente es aceptada la relación positiva entre abuso sexual, negligencia, maltrato


físico y verbal y desarrollo de sintomatología compatible con TLP. Algunos autores
como Zanarini (2000) reflejan tasas de abuso sexual en la infancia de entre el 40-70 %.
Estos estresores de trauma, en sentido amplio, afectan a los procesos autoorganizadores
tempranos e interaccionan en la configuración de los patrones de apego.

Integrando la teoría del apego, Peter Fonagy (2004), psicólogo y psicoanalista inglés,
introduce el concepto de «mentalización» o «función reflexiva» para definir la
capacidad de interpretar el comportamiento propio o el de otros en base a estados
mentales subjetivos e intencionales. En su dimensión autorreflexiva, esta capacidad
permite registrar e identificar sentimientos, deseos, pensamientos y discernir los
motivos de los mismos, así como establecer nexos con otros elementos de la vida mental.
Para este autor, el concepto de mindfulness, uno de los principios en los que se
fundamenta la TDC y que proviene de la corriente zen, está estrechamente vinculado al
concepto de mentalización. Jeremy Holmes (2006) explica que mentalizar significa
vernos a nosotros mismos desde fuera y ver a los otros desde dentro. Estos autores
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ponen el acento en esta habilidad para explicar la patología del TLP.

Dichas habilidades mentalizadoras se adquieren en el contexto de las relaciones de


apego seguro vividas en la infancia. Esta capacidad no es unitaria, sino dinámica, y
cuando es sólida continúa funcionando incluso ante circunstancias estresantes. Un niño

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
con apego inseguro desorganizado verá afectada su capacidad de mentalizar, en mayor
o menor medida (Fonagy, 1999; Fonagy et al., 2002).

En el desarrollo evolutivo de la mentalización existen dos modos primitivos (entre los


doce meses de edad y los tres años) que la anteceden y que consideramos de gran
importancia para comprender el funcionamiento psíquico y los síntomas de las personas
con TLP:

 Modo de equivalencia psíquica: se trata de un estado en el que el niño vive sus


pensamientos y fantasías como si fuesen equivalentes a la realidad. El mundo interno
y el externo son isomórficos. En el caso de una persona con un TLP que está
funcionando en modo de equivalencia psíquica, podríamos observar la dificultad para
encontrar interpretaciones alternativas, ya que queda inhibida la capacidad reflexiva.
Este estado mental dificulta la regulación emocional y favorece la aparición de acting
outs, descargando los componentes más físicos de la emoción como forma de
autorregularse.
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Figura 2. En el modo equivalencia psíquica la fantasía o mundo interno se vive como real. Fuente:
[Link]

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Tema 2. Ideas clave
 Pretend mode o «como si»: se entiende como un estado en el que la realidad se
congela, hay una disociación entre los estados mentales internos y la realidad física.
Por ejemplo, un niño funcionando de este modo puede jugar sin temer que el juego
se convierta en real (disparar a otros en el contexto del juego). En el caso de una
persona con TLP, podríamos observar un discurso centrado en la experiencia
aparentemente mentalizador, pero desconectado del mundo interno emocional, y
concluir erróneamente que la persona se encuentra estable.

Desde este enfoque, los síntomas del TLP se entienden como resultado de una supresión
parcial y temporal de la mentalización. Los pacientes no muestran una capacidad
anulada de su función reflexiva en todo momento, sin embargo, ante situaciones de
elevado estrés emocional, la capacidad para mentalizar se ve afectada. Este rechazo a la
mentalización puede entenderse como una defensa que permite proteger del dolor
emocional. En estos casos, la persona puede regresar a modos prementalizados,
manifestando las características prototípicas del trastorno, que exponemos a
continuación.

Desregulación emocional

Las personas con TLP experimentan con frecuencia desregulación y labilidad de las
emociones. Esta inestabilidad afectiva se manifiesta mediante cambios bruscos del
estado de ánimo y una alta reactividad a los mismos: experimentan episodios intensos
de enfado, dificultades para controlar la ira e irritabilidad, que pueden llegar a durar
horas y en algunas ocasiones varios días. Generalmente, el estado de ánimo basal es la
disforia, es decir, la tendencia a sentir malestar, tristeza y desmotivación.

En su teoría biosocial Linehan (1993b) explica que las personas con este diagnóstico son
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excesivamente sensibles a estímulos emocionales, responden intensamente a ellos y


tardan mucho tiempo en retornar a la calma. En integración con este modelo, algunos
autores defienden que una historia de traumas vinculares tempranos origina dificultades
para mantener las propias emociones dentro de la «ventana de tolerancia» (Ogden y
Minton, 2000; Ogden et al., 2006).

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Durante el tratamiento, y ante la dificultad para manejar adaptativamente sus
emociones, tienden a desarrollar una actitud depositaria de la responsabilidad y angustia
en las figuras terapéuticas.

Desregulación interpersonal

Las personas con TLP experimentan dificultades para relacionarse íntimamente con
personas significativas de su entorno. El «caos interpersonal» se manifiesta a través de
relaciones intensas, inestables y llenas de dificultades.

Generalmente la inestabilidad afectiva se alterna entre la dependencia excesiva y la


evitación/huida. El patrón de apego inseguro puede explicar una necesidad desmedida
de afecto, seguramente desproporcionada en la situación actual, pero coherente con los
estilos de afrontamiento ante las situaciones de apego tempranas. Esta necesidad de
afecto nunca se ve satisfecha.

Estas personas suelen experimentar un miedo intenso al abandono y a la experiencia de


soledad, incluso durante períodos muy breves de tiempo. Las separaciones o la simple
falta de la presencia física del otro pueden provocar intenso malestar y ansiedad, que
son sobrecompensados a través de conductas de control, como los esfuerzos
desesperados para evitar el abandono real o imaginado (amenazas de suicidio,
hostilidad, chantaje emocional, etc.) y otras estrategias desadaptativas de tolerancia al
malestar, como la autolesión o el consumo de sustancias tóxicas.

En la esfera relacional destacan por ser muy perceptivos y por su habilidad para captar
las necesidades y defectos ajenos. Ante el temor al rechazo y la soledad, son
especialmente sensibles a las señales de abandono. Esta puesta en práctica de detección
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de detalles puede haber sido adaptativa en el pasado y, sin embargo, en la vida adulta
genera confusión en el entorno y la sensación en los otros de estar siendo manipulados.

Puede observarse una tendencia a idealizar al otro desarrollando apegos


inapropiadamente intensos, aspecto que cambia radicalmente a la devaluación cuando

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
experimentan conflicto o se sienten decepcionados. Esta dificultad para integrar la
ambivalencia entre la idealización y la devaluación en los vínculos se considera un fracaso
dialéctico y ocurre con frecuencia en el patrón relacional que establecen con sus
terapeutas.

Desregulación conductual

Este factor abarca un amplio abanico de conductas que las personas con TLP ponen en
marcha ante la experiencia subjetiva de conflicto. Resulta de gran importancia estudiar
detenidamente la funcionalidad de estas conductas y su impacto en el contexto (no
olvidemos que las autolesiones y las amenazas suicidas son actos comunicativos muy
potentes) para poder desarrollar una intervención coherente.

Las personas con TLP se caracterizan por presentar una elevada impulsividad,
fundamentalmente de carácter autolesivo (por ejemplo, conductas sexuales de riesgo,
golpes en el cuerpo, consumo de drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios,
etc.). Muchos pacientes dicen sentirse aliviados cuando se autolesionan.

Son diversas las explicaciones que se dan a este hecho, entre otras, algunos autores
hablan de anestesia emocional producida por el aumento de endorfinas tras la
autolesión o la inducción de dolor físico como una manera tangible de controlar el dolor
emocional, reduciendo así la angustia no mentalizada. De esta forma, la autolesión se
entendería como una manera de afrontar las emociones intolerables, aunque
ciertamente sería desadaptativa. Es frecuente encontrar la tendencia a sustituir
periódicamente unos patrones de impulsividad por otros.

Desregulación del sentido del yo


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Los pacientes con TLP experimentan con frecuencia una inestabilidad intensa de la
autoimagen y del sentido del yo, fruto de la confusión con respecto a su propia identidad
(dificultades para responder quiénes son, qué les gusta o disgusta, qué sienten, cuáles
son sus valores, etc.). Para la constitución de la identidad es necesaria una base firme de

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
coherencia, consistencia y límites del yo de la que estas personas carecen
frecuentemente.

Según Linehan (1993b, p. 25): «El propio sentido del yo se forma mediante observación
de las reacciones de uno mismo y de los demás ante las propias acciones». La
desregulación emocional influye negativamente en la consolidación de una identidad
estable, lo que dificulta el desarrollo de relaciones sociales equilibradas.

Frente a esta confusión identitaria y su baja capacidad integrativa ante situaciones de


estrés, las personas con TLP tienden a desconfiar de sus propios estados internos y
buscan en el entorno las claves sobre cómo actuar, sentir y pensar, en ocasiones a
través de la imitación o el mimetismo con los otros.

La inestabilidad en la autoimagen, definida en base a cómo les perciben los demás, suele
provocar cambios repentinos de humor y pensamientos aparentemente contradictorios.
De esta manera, carecen de una autoimagen sólida, dando la sensación de ser una veleta
expuesta a las inclemencias del tiempo.

Otro aspecto característico del TLP es la sensación crónica de vacío, una experiencia
visceral de que «falta algo» que genera un malestar intenso. Algunos autores postulan
que esta sensación se relaciona con no haber podido integrar el otro tranquilizador
durante el desarrollo, de tal manera que no son capaces de calmarse a sí mismos o acudir
a representaciones tranquilizadoras de los otros (Klein, 1946). Como modo de aliviar este
sentimiento, ponen en marcha conductas desreguladas como las que hemos comentado
anteriormente (conductas sexuales de riesgo, atracones, etc.).

Las alteraciones identitarias en estos pacientes con frecuencia albergan estados del yo
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escasamente integrados que pueden desencadenar síntomas disociativos graves e ideas


paranoides transitorias ante la percepción de peligro o amenaza. De nuevo, ante
situaciones de traumas en la infancia, incluyendo figuras parentales imprevisibles o que
utilizan un estilo comunicacional contradictorio (Blizard, 2001), la disociación puede
considerarse una estrategia adaptativa para desconectar el dolor psíquico.

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Otros aspectos clínicos relevantes

En las personas con diagnóstico de TLP es frecuente encontrar una alteración en los
procesos cognitivos básicos de memoria, atención y concentración. A su vez, se observan
dificultades en las funciones ejecutivas (inhibición, flexibilidad cognitiva y toma de
decisiones) que sugieren una afectación en áreas prefrontales. Sabemos que la corteza
prefrontal, junto con el sistema límbico, cumple un papel fundamental en la modulación
emocional y a su vez se relaciona con la adecuada resolución de tareas cognitivas.

Presentan un estilo de procesamiento de la información sesgado e incompleto que


repercute en la resolución adecuada de problemas. Una adecuada valoración de estas
áreas puede definir mejor las necesidades de la intervención terapéutica.

2.6. Comorbilidad con otros problemas de salud


mental

El TLP presenta una alta comorbilidad con otras variedades diagnósticas, cercana al 85
%, especialmente con trastornos del estado de ánimo, trastornos de la conducta
alimentaria, abuso de sustancias (Zanarini et al., 1998), y alteraciones conductuales.

Se ha descrito que el trastorno por estrés postraumático (Rusch, 2007) constituye una
comorbilidad frecuente en estos pacientes, así como el trastorno por déficit de atención
e hiperactividad, encontrándose en un 16 % de la población adulta (Ferrer et al., 2010).

La presencia de comorbilidad con otros trastornos de personalidad es muy frecuente,


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aspecto que puede comprenderse mejor desde modelos dimensionales de enfermedad.


En el caso del TLP, se observa comúnmente la presencia de trastorno dependiente de
personalidad, evitativo y paranoide (Zanarini et al., 1998). Con respecto al criterio de

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
trastorno antisocial de la personalidad, se diagnostica fundamentalmente en hombres
con TLP entre un 20-25 %.

Probablemente la elevada comorbilidad del TLP con otros trastornos esconde una
vulnerabilidad común que en un alto porcentaje se relaciona con la interacción entre el
temperamento, un sustrato de dificultades en el vínculo y la autorregulación, que dan
lugar a manifestaciones clínicas diversas, las cuales a su vez interaccionarán con los
contextos interpersonales. El estudio y abordaje de los síntomas en el contexto de la
biografía nos ayuda a encontrar un modelo explicativo que no nos proporciona los
criterios categoriales actuales.

2.7. Resolución del caso clínico: características


clínicas del TLP

A continuación procedemos a la identificación de características clínicas del TLP a través


del visionado del fragmento de la película La herida (Franco, 2013).

Dando por hecho que no se ha visto la película completa, la extracción de conclusiones


es fundamentalmente interpretativa, pero nos ayuda a poner en marcha la detección de
aspectos relevantes del trastorno.

Observamos a Ana sentada en el sofá de su casa realizando una llamada a Álex,


probablemente una persona significativa para la paciente. Manifiesta estar intentando
comunicarse con él insistentemente sin recibir respuesta. Esta vez, observamos un tono
de voz templado, cuidadoso, que podría entenderse como una petición desesperada de
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ayuda. Ana transmite deseo de proximidad y contacto a través del mensaje en el


contestador.

Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Ante la posibilidad de estar esperando la llamada en casa o de no recibirla y conectar con
la soledad, decide levantarse repentinamente y arreglarse con la intención de ir a una
discoteca. Durante este proceso, se la ve desconectada emocionalmente. Al llegar al
local observamos un consumo excesivo e impulsivo de alcohol (se toma la copa en un
«suspiro») y de otras sustancias, y posteriormente se besa con un desconocido en el
baño. Esta le rechaza bruscamente ante el contacto sexual, aunque podría inferirse un
deseo de afecto. Estas conductas podrían enmarcarse en una elevada impulsividad de
carácter autolesivo como modo de afrontar una sensación intolerable de abandono o
rechazo por parte de Álex.

Dada la escasa eficacia de dichas conductas para sentirse más aliviada, sale de la
discoteca y vuelve a comprobar si este chico ha llamado. En este momento observamos
un cambio de estado mental, mostrándose la paciente irascible y tensa, y llamando de
nuevo impulsivamente a Álex.

Aquí se aprecia, en contraste con la primera llamada en la que le pide ayuda, una
devaluación inmediata. Se siente decepcionada y le insulta y culpa de no ser un apoyo
en sus problemas. Desarrolla esta actitud externalizante y agresiva a la vez que emplea
cierto chantaje emocional, comunicando una intención suicida que probablemente
genere un alto un impacto en el otro. En estos momentos se encuentra desbordada, con
una dificultad para regular sus emociones y mantenerlas dentro de la ventana de
tolerancia. Es entonces cuando cuelga el teléfono móvil y lo lanza contra el suelo (acting
out).
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Terapia Dialéctico Conductual


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Tema 2. Ideas clave
Vídeo. Características clínicas del trastorno límite de la personalidad (TLP).

Presentación del trastorno y características que lo definen.

Accede al vídeo a través del aula virtual

2.8. Referencias bibliográficas

Allport, G. W. (1937). Personality: A psychological interpretation. Prentice Hall

APA (2014). DSM-5 Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.

Blizard, R. A. (2001). Masochistic and sadistic ego states: Dissociative solutions to the
dilemma of attachment to an abusive caretaker. Journal of Trauma and Dissociation,
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

2(4), 37-58.

Delgado, C. (Ed.) (2015). ATraPA. Acciones para el Tratamiento de la Personalidad en la


Adolescencia. Adaptación de la terapia dialéctico-conductual para el tratamiento
ambulatorio intensivo de la inestabilidad emocional grave y el trastorno de la

Terapia Dialéctico Conductual


20
Tema 2. Ideas clave
personalidad límite en la adolescencia. Centro Investigación Biomédica en Red de Salud
Mental (CIBER).

Dimaggio, G. y Semerari, A. (Eds.). (2008). Los trastornos de la personalidad. Modelos y


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Ferrer M., Andión Ó., Matalí J., Valero S., Navarro J. A., Ramos-Quiroga J. A., Torrubia R.
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Fonagy, P. (1999). Persistencias transgeneracionales del apego: una nueva teoría.


Aperturas Psicoanalíticas, 3.

Fonagy, P. (2004). Teoría del apego y psicoanálisis. Editorial SPAXS.

Fonagy, P., Gergely, G., Jurist, E. y Target, M. (2002). Affect Regulation, Mentalization,
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Fonagy, P., Leigh, T., Steele, M., Steele, H., Kennedy, R., Mattoon, G., Target, M. y Gerber,
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Terapia Dialéctico Conductual


21
Tema 2. Ideas clave
Holmes, J. (2006). Mentalizing from a Psychoanalytic Perspective: What’s New? En J.
Allen y P. Fonagy (Eds.), Handbook of Mentalization-Based Treatment. John Wiley.

Klein, M. (1946). Notas sobre algunos mecanismos esquizoides. Bibliotecas de


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Lieb, K., Zanarini, M. C., Schmahl, C., Linehan, M. M. y Bohus, M. (2004). Borderline
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Paidós.

Ogden, P. y Minton, K. (2000). Sensorimotor Psychotherapy: One Method for Processing


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Rüsch N., Weber M., Il'yasov K. A., Lieb K., Ebert D., Hennig J., et al. (2007). Inferior frontal
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Tema 2. Ideas clave
A fondo
Del apego temprano al trastorno límite de personalidad

Mosquera, D. y González, A. (2011). Del apego temprano al Trastorno Límite de la


Personalidad. Revista Mente y Cerebro, 46.
[Link]
orno_Limite_de_la_Personalidad

En este interesante artículo se explica la relación entre los síntomas característicos


del TLP y los problemas de apego en la infancia. Se recomienda su lectura para
aumentar la comprensión sobre la génesis de este trastorno.
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Tema 2. A fondo
Test
1. Una característica de los trastornos de personalidad es:
A. El fracaso en la adaptación.
B. Los patrones de funcionamiento desadaptativos temporales.
C. La afectación prioritaria de la dimensión afectiva.
D. La flexibilidad cognitiva.

2. Con respecto a la relación entre el apego, la experiencia de trauma y el TLP:


A. No existe relación positiva entre trauma y TLP.
B. El trauma puede afectar a la configuración de los patrones de apego.
C. El TLP se relaciona fundamentalmente con el apego inseguro evitativo.
D. La relación entre apego y TLP es causal.

3. ¿Cuándo se aconseja diagnosticar un TLP?


A. A partir de los dieciocho años, para evitar la estigmatización.
B. Antes de los dieciocho años, siempre y cuando los síntomas hayan estado
presentes en los últimos doce meses.
C. A partir de los veintiún años, cuando la personalidad ha cristalizado.
D. No es recomendable el diagnóstico en población adolescente.

4. La sensación crónica de vacío es un síntoma que podría enmarcarse en:


A. La desregulación emocional.
B. La desregulación en el sentido del yo.
C. La desregulación interpersonal.
D. La desregulación cognitiva.
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Tema 2. Test
5. En el TLP es común la presencia de:
A. Ideación paranoide permanente.
B. Alucinaciones visuales.
C. Ideación paranoide transitoria ante el estrés.
D. Falta de intención social.

6. «Juan odia estar conmigo porque soy aburrida y quiere que me marche, esto es
así, me está echando con la mirada». Este podría ser un ejemplo de:
A. Desregulación interpersonal.
B. Funcionamiento en modo de equivalencia psíquica.
C. Funcionamiento en modo «como si».
D. Alta capacidad de su función reflexiva.

7. Con respecto a la comorbilidad en el TLP, podemos afirmar que:


A. Hay elevada comorbilidad con el trastorno histriónico de personalidad.
B. La comorbilidad más frecuente son los trastornos del estado de ánimo.
C. No existe comorbilidad con los trastornos de la conducta alimentaria.
D. Es cercana al 40 %.

8. Ante la percepción de signos de autolesión en las muñecas:


A. Se debe someter a extinción, ya que se trata de una llamada de atención.
B. Ignorarlo sería funcionar como uno más del entorno invalidante.
C. Siempre tienen la misma funcionalidad.
D. Reforzar la conducta porque ha sido una estrategia de afrontamiento.

9. El TLP se caracteriza por:


A. Su escasa respuesta a tratamientos psicosociales.
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B. Las altas tasas de remisión tras la intervención temprana.


C. Ser una entidad diagnóstica unitaria.
D. Alta heterogeneidad y variabilidad en su presentación clínica.

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Tema 2. Test
10. En pacientes con TLP, la mentalización o función reflexiva:
A. Se suprime totalmente ante situaciones de estrés.
B. Su rechazo puede entenderse como una protección frente al dolor emocional.
C. Permite la expresión emocional a través de acting outs.
D. No está relacionada con la regulación emocional.
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Tema 2. Test

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