AGOSTO- DICIEMBRE 2023
Protocolo de prácticas
Datos generales
Asignatura: Materiales Dentales
Profesor Titular: ZITA REYES OSORNIO
Grupo:1 A
Nombre del Alumno: Valeria Rueda Diosdado
Tema:Amalgama
Práctica (Nombre y Número):
Introducción:
En esta práctica aprenderemos a utilizar, manejar y conocer los materiales para realizar una
amalgama dental, se verá el manejo adecuado de cada uno de ellos y cómo debemos tratarlos
para la colocación sobre nuestros órganos dentarios con cavidad.
Marco teórico:
¿Qué es una amalgama?
La amalgama es un material con el que se hacen restauraciones de inserción plástica; para
trabajarlo se mezcla un polvo con un líquido. La masa plástica obtenida se inserta en una
preparación convenientemente realizada en un diente y, dentro de ella, adquiere estado sólido.
Dado que amalgama es el nombre de las aleaciones en las que uno de los componentes es el
mercurio, puede deducirse fácilmente que el líquido de este material metálico es el mercurio. Éste
sólo es sólido a temperaturas significativamente más bajas que la temperatura ambiente habitual.
La aleación para amalgama
El polvo es básicamente un metal que puede formar una solución líquida con el mercurio, pero
sólo a baja concentración. De esta manera, cuando se disuelve suficiente cantidad de polvo en el
líquido, comienzan a formarse fases sólidas que llevan al endurecimiento o fraguado del material.
Este endurecimiento puede asimilarse a la solidificación de un metal desde el estado líquido con la
salvedad de que, en lugar de que el cambio se produzca por una modificación en la energía
térmica (enfriamiento), ocurre por un cambio en la composición en el sistema (aumento de
cantidad de soluto a partir de la disolución gradual del polvo en el líquido).
Por consiguiente, el polvo debe contener un metal que se pueda disolver fácilmente en el mercurio
y que forme con éste fases sólidas a temperatura ambiente (o temperatura bucal).
Un metal que cumple con este requisito es la plata. Así se originó la amalgama dental que se
hacía con la "pasta de plata" , una mezcla de partículas de plata, logradas a partir del limado de
monedas de plata, con mercurio.
Para lograr el compuesto intermetálico se necesita una relación de tres átomos de plata por uno
de estaño. Ello representa una proporción en masa de alrededor de 63% de plata y 27% de
estaño. La fase así obtenida, por su ubicación en el diagrama de equilibrio respectivo, puede ser
identificada con la letra griega "gamma".
La composición del polvo para mezclar con el mercurio es, entonces, una aleación, del tipo
compuesto intermetálico, de plata y estaño identificada como fase gamma.
El polvo final se puede lograr mezclando ambos tipos de partículas según lo que se considere más
apropiado para la manipulación del material.
La ya mencionada necesidad de formación de la fase gamma obligó, durante años, a emplear una
fórmula relativamente estrecha en cuanto al rango de componentes. Incorporar otros elementos,
además de plata y escaño, obliga a modificar la relación de tres átomos de plata por uno de
estaño impidiendo, con las métodos convencionales de fabricación, que se constituya ese
compuesto intermetálico.
.
Estas aleaciones, que hoy suelen denominarse aleaciones para amalgama convencionales, han
sido casi reemplazadas por otras en las que, además de plata y estaño, se encuentra una
proporción significativamente mayor de cobre (más del 13% y hasta 28-29% en peso). Son
aleaciones para amalgama con alto contenido de cobre.
La reacción con el mercurio
Como ya se dijo, el polvo de la aleación para amalgama se mezcla con mercurio para el uso
odontológico. Parte de los componentes de esa aleación forman inicialmente una solución con ese
metal líquido a partir de la cual, y en función del aumento en la concentración de esos elementos
en la solución, se constituyen fases sólidas que determinan el endurecimiento o fraguado del
conjunto. Como no todo el polvo es disuelto, la estructura final incluye restos de él rodeados o
aglutinados por el producto de la reacción. Es decir que se trata de una estructura nucleada como
es la clertos otros materiales de uso en restauraciones directas de piezas dentarias.
En resumen, la reacción de fraguado tiene lugar en tres etapas:
1) solución,
2) reacción
3) precipitación
, igual a la que se produce en materiales como los cementos, aunque son distintas sustancias que
reaccionan.
Según el tipo de aleación de que se trate ("convencional" o "con alto contenido de cobre*) serán
las fases constituyentes de la masa final. Obviamente, la composición de los núcleos de la
estructura nuclear varía ya que éstos no son nada más que el resto de las partículas originales en
cada caso. Sin embargo, lo más importante es la diferencia que se encuentra en la matriz
aglutinante, o sea, en los productos de la reacción.
La amalgama "convencional" endurecida es una estructura con núcleos (básicamente fase
gamma) y una matriz de gamma-1 y gamma-2.
En el caso de las aleaciones con alto contenido de cobre", tanto de "fase dispersa" como de única
composición", el cobre es un elemento también presente en forma significativa en la reacción.
Puede considerarse que en ellas existe posibilidad de reacción del mercurio con la plata, con el
estaño y con el cobre. A pesar de ello, el mercurio sólo lo hace con la plata, ya que el cobre y el
estaño tienen más afinidad para formar fases entre sí que para hacerlo individualmente con el
mercurio. Por eso, el resultado final de la reacción es la formación de gamma-1 y de una fase de
cobre y estaño (posiblemente Cu Sn,) en lugar de fases de estaño y mercurio y/o de cobre y
mercurio, Nuevamente, de manera simplificada se resume la reacción en la ecuación siguiente:
AgSnCu + Hg → AgHg + CuSn + AgSnCu
Fases de la amalgama
Al aleararse con el Mercurio se forman dos fases: • Fase gamma 1: Aleación de Ag – [Link]
Gamma 2: Aleación de Sn – Hg. Durante las fase gamma 1 y gamma 2 la amalgama es
relativamente plástica, se puede condensar y tallar, la reacción de estas dos fases da lugar a la
amalgama definitiva.
Tolerancia biológica
La amalgama, en sí misma, es poco probable que pueda producir reacciones nocivas en el diente
(órgano dentinopulpar). En el medio sistémico la presencia de restauraciones de amalgama puede
determinar cantidades de mercurio un poco más elevadas de lo normal aunque con valores
inferiores a los que puede provocar la aparición de alteraciones en el organismo.
Sí debe tenerse presente que el mercurio libre (no el combinado con otros (elementos en la
amalgama) tiene efectos tóxicos si es absorbido por el or-cinismo a través de las vías
respiratorias, al igual que si el metal es incor-prado a través de la piel. El profesional y el personal
auxiliar que trabajan con amalgama deben tomar precauciones para evitar que el ambiente clínico
sea contaminado y así proteger su propia salud.
Como la producción y la manipulación de mercurio pueden producir contaminación ambiental, y
ante el temor de efectos generalizados por su empleo, en algunos países se ha establecido
legislación que restringe el uso de amalgamas en el trabajo odontológico.
Propiedades físicas
No resulta difícil reconocer en la amalgama las propiedades físicas características de los
materiales metálicos. Es ópticamente opaca y buena conductora térmica y eléctrica. Esto último
puede hacer que sea necesario recurrir, en algunas situaciones clínicas, a la protección del órgano
dentario con materiales aislantes antes de proceder a la inserción de la amalgama.
El coeficiente de variación dimensional térmica es más elevado que el de la estructura dentaria
(aproximadamente el doble). Sin embargo, ello no se traduce en un inconveniente significativo
debido a que el sellado marginal se logra por el mecanismo ya descrito. También carece de
significado clínico la ligera contracción (a veces ligera expansión) que se produce durante el
endurecimiento: Pero deben cuidarse los aspectos técnicos de la manipulación para que este
cambio dimensional no sea excesivo.
Propiedades físicas de la amalgama
● Alta rigidez (módulo de elasticidad alto)
● Alta resistencia a la compresión.
● Resistencia a la tracción y flexión.
● Baja capacidad de deformación permanente.
Propiedades mecánicas
Sus propiedades de resistencia, durabilidad y facilidad de adaptación a las cavidades han hecho
de la amalgama un material óptimo, a pesar de que no es estética ni adhesiva y de que contiene
mercurio en su composición.
Teniendo presente que los núcleos de la estructura final de amalgama y su matriz están
constituidos por compuestos metálicos de composición definida (compuestos intermetálicos), las
propiedades mecánicas por esperar son las característiças en este tipo de aleaciones. Entre ellas
se encuentran rigidez (alto módulo de elasticidad) y resistencia compresiva elevadas junto a
valores menores de resistencia traccional y flexural, y escasa capacidad de deformación
permanente (fragilidad).
Las principales ventajas de la amalgama dental son:
Fácil manipulación.
Baja sensibilidad a la técnica.
Se trata de un material noble que perdura en el tiempo.
Resistencia al desgaste y a las fuerzas de la masticación.
Buen sellado marginal.
Desventajas:
Es poco estética debido a su gran traslucidez y a la posibilidad de tinciones.
No se adhiere a la estructura dentaria.
Puede producir galvanismo, un efecto de tipo eléctrico que se produce por el contacto entre
metales. Entre algunos de sus signos y síntomas, figuran: dolores de cabeza, un
desagradable sabor metálico en la boca, desmayos, náuseas, sensación de ardor en la
lengua y boca inusualmente seca.
Tinciones en la encía conocidas como “tatuajes de amalgama”.
Estabilidad química
La presencia de fases metálicas, y especialmente fases metálicas diferentes, en un medio como el
bucal crea la posibilidad de que se produzcan procesos de corrosión química y galvánica con
disolución de esas fases.
En la estructura de la amalgama es particularmente notoria la posibilidad de corrosión de la fase
de estaño y mercurio (fase gamma-2). En un medio acuoso con iones disueltos, esta fase se
disocia con formación de compuestos iónicos de estaño y liberación de mercurio que puede, a su
vez, reaccionar con las partículas que no reaccionaron inicialmente (núcleos).
Consideraciones para el manejo de mercurio
1. El mercurio es un metal líquido muy denso y extremadamente tóxico.
2. El mercurio de gran pureza muestra una superficie brillante.
Si no se manipula correctamente, puede convertirse en un peligro para la salud por: a) la
absorción sistémica del mercurio líquido a través de la piel, b) la inhalación de vapores mercuriales
o c) la inhalación de paní-culas suspendidas en el aire.
4. No se debe tocar sin barrera de protección (guantes).
.5. Se puede reducir el riesgo de inhalación de mercurio suspendido en el aire utilizando
amalgamas predosificadas (encapsuladas), con amalgama-dores que tengan tapas de seguridad.
6. El mercurio no debe entrar en contacto con objetos de metales nobles
(especialmente oro) pues los altera (joyas, etc.).
7. La concentración máxima de seguridad de vapor de mercurio en el aire es de 0,05 mg/m' de
aire en la zona de respiración para una semana laboral de 40 horas.
8. Los niveles de mercurio en la sangre no deben superar los 100 ngHg/mL de sangre (100
nanogramos de mercurio por mililitro de sangre), a partir de los cuales se han observado sintomas
típicos de intoxicación mercurial.
9. Los derrames de mercurio son el principal factor causante de niveles elevados de vapores
mercuriales en el aire (por eso, debe evitarse la manipulación de frascos con grandes cantidades
de mercurio). Se debe limpiar perfectamente cualquier derrame que se produzca.
10. La ingestión de mercurio procedente de la amalgama dental (p. ej. pacientes con muchas
restauraciones de amalgama y que mastican goma)
es inferior a la correspondiente a los alimentos, el agua y el aire respirado que son,
respectivamente, de 0,005, 0,001 y 0,0005 mg/dia.
11. Los restos de amalgama endurecida y/o de mercurio derramado deben guardarse en envases
plásticos irrompibles con tapa hermética, que contengan una solución de azufre en polvo en agua
o simplemente líquido fijador de rayos X (tiosulfato soluble)
12. Los restos deben ser enviados a laboratorios con capacidad de reciclar los residuos de
amalgama a través de refinadores autorizados.
Manipulación
Una correcta manipulación debe asegurar la inserción del material en la cavidad adaptándolo
adecuadamente a las paredes, con el mínimo de porosidad (máxima densidad aparente) y la
menor cantidad posible de mercurio residual (máximo de núcleos y mínimo de matriz). En
resumen, el objetivo de una correcta manipulación de la amalgama dental es el logro de una
restauración bien adaptada, con un mínimo de porosidad y con mínimo contenido de mercurio.
Manipulación
La manipulación de la amalgama involucra una serie de pasos que, ejecutados correctamente,
aseguran que se puedan cumplir los objetivos mencionados
Los pasos para considerar son:
1) Relación (proporción) aleación-mercurio.
2) Mezcla (amalgamación o trituración).
3) Condensación.
4) Tallado.
5) Pulido.
Obtenidas las porciones que aseguren la relación aleación-mercurio recomendada, el paso
siguiente es la realización de la mezcla. Este procedimiento, que se denomina habitualmente
amalgamación o trituración, puede ser realizado en forma manual o mecánica.
En el primer caso debe contar con un mortero y un pilón adaptado a él. Las superficies de ambos
deben ser ligeramente rugosas (vidrio esmerila-co) para poder lograr una adecuada trituración de
la aleación y permitir que el mercurio pueda disolver, desencadenando los procesos de
solubilización, reacción y precipitación con crecimiento cristalino que confluyen en el fraguado de
una amalgama dental.
Ese aspecto ligeramente rugoso se puede alcanzar colocando polvo abrasivo -de carborundo o
simplemente arena (humedecidos con agua)- en el mortero, para luego realizar una serie de
rotaciones con el pilón tratando de abarcar la mayor superficie posible.
Con la aleación y el mercurio colocados en el mortero, la amalgamación se realiza tomando el
pilón preferentemente en forma de lapicera, apoyando el mortero sobre la mesa de trabajo y
sujetándolo con firmeza y realizando movimientos circulares con el pilón (velocidad
aproximada:180 giros por minuto) durante aproximadamente un minuto (es preciso considerar las
instrucciones del fabricante ya que los tiempos convenientes pueden variar).
La mezcla debe ser atacada por el pilón en el fondo del mortero, por lo cual deben darse cienos
golpeteos suaves contra la mesa de trabajo. El trabajo debe ser realizado a velocidad constante y
con una fuerza que permita que la mezcla contacte con las paredes del mortero. Se continúa
hasta que la masa pierde brillo metálico (señal de que la mayor cantidad de mercurio está
comenzando a reaccionar con la aleación).
Una vez finalizada la mezcla, se retira del mortero y se coloca sobre un trozo de goma dique para
realizar un amasado. Los objetivos de esta operación son continuar la trituración y homogeneizar
el preparado hasta obtener un huso. Si es una porción importante de material, debe dividirse para
conseguir un adecuado tiempo de trabajo.
Condensación
Una vez que se obtiene la mezcla adecuada, debe insertarse en la cavidad correspondiente. Se
sobreentiende que esa cavidad ya fue tratada con un barniz o sistema adhesivo conveniente por
las razones ya analizadas.
Se coloca el material en un contenedor de amalgama y, con ayuda de un instrumento conocido
como porta amalgama, se lleva en sucesivas porciones a la cavidad. Cada una de esas porciones
es atacada bajo presión tratando de adaptar el material a las paredes dentarias. Este
procedimiento se conoce con el nombre de condensación.
Condensar significa "hacer denso", es decir que con las maniobras de condensación de la
amalgama no sólo se la adapta a las paredes cavitarias sino que se la compacta, con lo que se
evita la porosidad en su estructura.
Tallado
Debe comenzarse cuando haya endurecido lo suficiente para ofrecer resistencia al instrumento.
Al tallar, debe oírse un crepitado o "sonido metálico" característico. Si los procedimientos que
involucran el tallado se realizan demasiado pronto, la amalgama está muy plástica y se desprende
de los bordes dejando borde cavo superficial al descubierto. Puede complementarse el tallado con
un alisado o ligero bruñido (frotamiento de la superficie.
Pulido
El pulido de las restauraciones de amalgama se hace, generalmente, 24 horas después de haber
sido realizadas. No obstante, debe tenerse presente que para las amalgamas de rápido
endurecimiento (algunas con alto contenido de cobre y de partículas esféricas), las maniobras de
terminación y pulido pueden, en teoría, realizarse después de unas pocas horas.
Si bien el pulido no resulta imprescindible en las amalgamas con alto contenido de cobre (por
ausencia de la fase gamma-2, que es la que experimenta mayor grado de corrosión), la
justificación de su realización radica en que con él pueden rectificarse ciertos aspectos
relacionados con la forma anatómica de la restauración, como contornos, aspecto (brillo metálico)
y textura, los que disminuyen la corrosión en la superficie y el atrapamiento de la placa bacteriana,
a la vez que mejoran la posibilidad de mantener higiene
Temática. amalgama dental
Objetivo:
Material, equipo y sustancias: ·
· Dos tipodontos de acrílico de media arcada con preparaciones
· Tabletas de amalgama Dispersalloy Dentsply (Equipo)
· Mercurio (Equipo)
· Mortero y pistilo
· Mantas para amalgama (Equipo)
· Porta amalgamas
· Wescott
· Mortonson
· Recortador de amalgama
· Bruñidor de balón
· Punta shoffu roja
· Punta soffu verde
· Copa de hule
· Alcohol de 96°
· Amalgloss.
Procedimiento:
1. Colocamos nuestra base cavitaria, normalmente suele ser una mezcla de óxido de zinc y
eugenol.
2. Abrimos la la tableta de amalgama y la pulverizamos con el mortero y pistilo
posteriormente agregamos el mercurio (son 2 gotas por tableta) y lo incorporamos con la
tableta de amalgama pulverizada hasta formar una pasta gris.
3. Colocamos la pasta de amalgama en un paño para exprimir amalgamas y procedemos a
exprimirla para extraer el mercurio de la mezcla.
4. Colocación de la amalgama en la preparación sobre la base cavitaria con un atacador de
amalgama, empacado con el atacador y condensado con un bruñidor. Este paso debe
hacerse rapido porque la amalgama puede endurecerse antes de terminar la obturación.
5. Quitar el dique de hule y hacer el ajuste oclusal.
6. La amalgama se pule después de 24 horas así que deberás citar al paciente nuevamente
para el pulido con los conos de goma abrasiva correspondientes para pulir amalgamas.
Evidencias:
Resultados/ Conclusión:En conclusión la práctica se realizó de una manera satisfactoria, se
aprendio a manejar la amalgama y los objetos con los que se coloca correctamente, conocimos las
técnica correcta para usarlos e identificamos el tiempo, la manipulación. los riesgos y las
características de este material.
Bibliografía:
[Link]
Anusavice KJ. Phillips. Ciencia de los materiales dentales. Elsevier Ed. 11.
edizioa. 2004.
Jiménez Planas A, Ábalos Labruzzi C, Hernández Martín J, Manual de
materiales odontológicos. Sebillako Unibertsitateko argitalpen idazkaritza.
2. edizioa. 2012.
¿Qué es la amalgama dental? - Higienistas VITIS. (2019, 23 enero). Higienistas VITIS.
[Link]