Especialidad: Técnico en Laboratorio
Materia : Prctica de Laboratorio
Comisión: Jueves Turno Tarde
Alumno: Lionel Pablo Olivera
Recuento de reticulocitos
Los reticulocitos son eritrocitos inmaduros; existen en sangre en una proporción de 5-10:1000 hematíes. Su
tamaño es similar a los demás glóbulos rojos y se caracteriza por contener una pequeña cantidad de ARN
(ribosomas) formando un retículo granulofilamentoso observable al ser teñido con colorantes llamados vitales
(azul brillante de cresilo o azul de metileno nuevo). La cantidad de ARN es tanto menor cuanto más madura sea la
célula.
El recuento de reticulocitos es la técnica disponible, más simple para valorar la actividad eritropoyética de la
médula ósea. Cuando una anemia se acompaña de un elevado número de reticulocitos circulantes (reticulocitosis)
se considera regenerativa, mientras que cuando el número es normal o disminuido se denomina arregenerativa.
En condiciones normales, los reticulocitos permanecen en la médula durante 2 a 3 días y terminan su maduración
en 24 horas aproximadamente, una vez ya en la sangre periférica.
El recuento de reticulocitos se realiza en sangre total con anticoagulante (EDTA) y de ser posible en las primeras
24 primeras horas de la extracción si la sangre es conservada a temperatura ambiente y si se la mantiene a 4° C, el
recuento puede realizarse hasta 48 horas después.
El recuento puede efectuarse por dos procedimientos:
● Tinción vital y microscopio óptico.
● Recuento automatizado.
El método manual adolece de escasa fiabilidad (se reportan coeficientes de variación mayores al 20%), lo que
limita su empleo para valorar la capacidad de respuesta medular frente a terapéuticas agresivas, pero sobre todo
los errores se deben a la subjetividad y criterio del operador.
Método de la tinción vital (método de referencia)
El procedimiento utiliza los siguientes materiales:
● Colorante: azul de metileno nuevo.
● 1 g cada 100 ml de solución citratada (1 volumen de citrato de sodio 30 g/l y 4 volúmenes de NaCI 9 g/l).
● Sangre total anticoagulada con EDTA.
Técnica:
1) Mediante una pipeta Pasteur se añaden a un tubo de hemólisis tres gotas de solución colorante y tres gotas
de sangre total adecuadamente homogeneizada. En caso de valores muy bajos de hematocrito, debe
colocarse una doble cantidad de sangre total que de solución colorante.
2) La suspensión sangre/colorante se agita suavemente y se deja a temperatura ambiente durante cinco
minutos.
3) Transcurrido este tiempo, se toma una pequeña gota de la suspensión y se extiende sobre un portaobjetos.
4) Una vez seca se puede observar al microscopio con objetivo de inmersión (x100).
5) Es necesario realizar el recuento sobre un mínimo de 1000 eritrocitos. El recuento se efectúa contando en
el sitio donde los eritrocitos están distribuidos homogéneamente. Se cuentan tantos campos como sean
necesarios para alcanzar la cifra de eritrocitos requerida, siendo 100 a 125 el número óptimo de hematíes
por campo, entre los cuales se distinguen los reticulocitos, para luego expresar el resultado como
porcentaje, siendo el cien por ciento el número total de hematíes contados. También se pueden contar 10
campos homogéneos y luego sacar un promedio y se obtiene así el porcentaje.
Si se utiliza esta técnica conviene moverse aleatoriamente por el preparado buscando zonas de distribución
homogénea, realizando el recuento cada 2 o 3 campos. Recordar que los campos en los que no se encuentran
reticulocitos deben considerarse en el cálculo final. Así por ejemplo para un paciente sano podríamos tener:
(2+1+0+1+2+1+0+1+2+2) = 1,1 %
10
Interpretación de resultados: el valor obtenido por la técnica de referencia será válido si se trata de una
concentración normal de eritrocitos en sangre total. Por ello, cuando disminuye el número de eritrocitos como
suele suceder en la anemia, el valor porcentual debe corregirse según el hematocrito empleando la siguiente
fórmula:
Reticulocitos corregidos (%) = Reticulocitos observados (%) x (HCT del paciente %)
(HCT normal %)
El valor de hematocrito normal corresponde al sexo y edad.
Valor corregido: en caso de anemia intensa, el número de reticulocitos circulantes suele ser superior al que
corresponde al grado de regeneración eritroblástica. Ello obedece a que la anemia se acompaña siempre de un
estímulo eritropoyético compensador, que facilita una salida precoz de reticulocitos desde la médula hacia la
sangre periférica y un acortamiento de su período de maduración intramedular y prolongación de la maduración
en sangre periférica, lo que provoca un recuento de reticulocitos falsamente elevado. Este fenómeno se caracteriza
por la aparición en el examen morfológico de la extensión de sangre de eritrocitos grandes (macrocitos) y de
tonalidad azulada (policromasia). De esta forma puede calcularse otra magnitud de interés clínico denominada
índice de producción reticulocitaria (IPR) aplicando la fórmula siguiente:
IPR = Reticulocitos del paciente x HCT del paciente
Período de maduración en días x HCT normal
El factor en condiciones normales es 1 y aumenta 0,5 cada 10% de disminución del HCT. El factor de corrección
según HCT: 45% = 1 25% = 2 35% =1,5 15% = 2,5.
Reticulocitos tinción azul cresil brillante
Un IPR >3 indica aumento de actividad eritropoyética medular (anemia regenerativa), mientras que un IPR <2
indica escasa actividad eritropoyética (anemia arregenerativa).
Se utiliza como colorante el azul brillante de cresilo en iguales proporciones a las indicadas en el método de
referencia. La mezcla sangre/colorante se incubará durante 15 minutos a 37°C y luego de este tiempo se realiza el
extendido y recuento como se indicó antes.
Recuento automatizado
Los recuentos automatizados de reticulocitos se basan en la combinación de diversos colorantes y fluorocromos
con el ARN de los reticulocitos. Tras la unión con el colorante, las células fluorescentes pueden contarse
utilizando un citómetro de flujo.
La mayoría de los contadores sanguíneos completamente automatizados incorporan actualmente la capacidad para
contar reticulocitos, de forma que ya no es necesaria la utilización de un contador único para reticulocitos ni el
uso de un citómetro de flujo de uso general. El National Committee for Clinical Laboratory Standards (NCCLS)
en colaboración con el ICSH, ha publicado una norma internacional para este método. Los colorantes utilizados
en los diferentes sistemas incluyen la auramina O (Sysmex), el naranja de tiazol (ABX) y el CD4K 530 (Abbott),
así como colorantes no fluorescentes como la oxazina 750 (Bayer-Technicon) y el tradicional nuevo azul de
metileno (Beckman-Coulter, Abbott). Tras la tinción, es necesario separar los reticulocitos de los hematíes no
teñidos y como los colorantes también se combinan con el ADN de las células nucleadas, por lo que deberá
excluirse también estas células. El umbral para esta exclusión está determinado por la intensidad de la
fluorescencia y el tamaño de las partículas. Aunque la separación entre reticulocitos y hematíes maduros no
siempre está bien delimitada, los recuentos automatizados de reticulocitos se correlacionan adecuadamente con
los recuentos manuales, sin embargo, los recuentos absolutos pueden diferir, ya que los recuentos automatizados
dependen de las condiciones de la incubación y del método de calibración del instrumento.
La precisión es superior a la técnica de recuento manual, ya que el equipo realiza una valoración de un mayor
número de células y se elimina el elemento subjetivo del operador, en especial, el reconocimiento de reticulocitos
tardíos, la inclusión de algunos leucocitos, plaquetas y con menor frecuencia los cuerpos de Howell-Jolly o
parásitos del paludismo como que fueran reticulocitos, lo que constituyen fuentes potenciales de inexactitud. Los
recuentos automatizados de reticulocitos son estables en sangre almacenada durante 1 o 2 días a temperatura
ambiente o hasta 3 a 5 días a 4°C.
Variaciones patológicas
Disminución de reticulocitos (reticulocitopenia): Aplasia medular.
Anemias carenciales intensas (megaloblástica y ferropénica).
Anemias inflamatorias.
Aumento de reticulocitos (reticulocitosis): Período neonatal.
Anemias hemolíticas.
Anemias poshemorrágicas.
Anemias carenciales en fase de tratamiento.
Mieloptisis (infiltración neoplásica en la médula ósea).
Mielofibrosis idiopática.
Embarazo.