1.2.
3 SARAMPIÓN
INTRODUCCIÓN
Es una enfermedad viral, de reservorio humano exclusivo, enantemo-exantematica, de
alta contagiosidad e inmunoprevenible. Es objeto de vigilancia intensificada.
No solo puede causar discapacidad permanente u óbito, sino que es precursor y/o
agravante de neumonía, diarrea y desnutrición con pronostico reservado en los lactantes y
niños de los países en desarrollo.
EPIDEMIOLOGÍA
En la era prevacunal (hasta 1963-1965) el sarampión fue una enfermedad endémica con
epidemias periódicas. Afectaba predominantemente a los menores de 5 años, y el 90-
100% de la población había padecido sarampión a los 15 años.
El sarampión se presenta en las áreas templadas a fin del invierno y en primavera
mientras que en los climas tropicales no tiene prevalencia estacional, pero se incrementa
en la temporada de lluvias.
En 1965, fue licenciada la vacuna sarampionosa atenuada cepa Schwarz y en 1968, la
preparada con la cepa Moraten.
INCUBACION
7-21 días; media: 10-14 días
SIGNOS Y SINTOMAS
Después de un periodo de incubación de 7 a 21 días, los pacientes desarrollan síntomas
prodrómicos que incluyen fiebre alta (hasta 40°C), malestar, conjuntivitis, coriza
(secreción nasal) y tos. Las manchas de koplik, unos pequeños puntos de color blanco o
gris en la mucosa bucal opuesta a los molares inferiores son patognomónicas y pueden
aparecer 2-3 días antes del examen vírico. Tras 3-4 días de síntomas prodrómicos, los
pacientes entran en la fase exantemática de la enfermedad, caracterizada por el
desarrollo de un exantema maculopapular de color rojo que comienza en la cabeza y sigue
una progresión cefalocaudal (de la cabeza a los pies) y hacia el exterior. El exantema
persiste hasta 7 días y desaparece en el mismo orden en que apareció. Cuando el
exantema se resuelve, lo pacientes entran en la fase de recuperación y pueden seguir
teniendo una tos ligera durante 1-2 semanas. Las complicaciones del sarampión incluyen
diarrea, otitis media, neumonía, encefalitis, convulsiones y muerte. La infección con
sarampión determina inmunidad de por vida.
COMPLICACIONES
Las complicaciones son mas frecuentes en los niños menores de 2 años y huéspedes
especiales; determinan la letalidad.
Los factores que favorecen la presencia de complicaciones son: la edad, el estado de
nutrición, el nivel socio-económico-cultural, enfermedad de base (pacientes oncológicos
que viven con VIH/SIDA, en tratamiento prolongado con corticoides, trasplantados, etc.)
COMPLICACIONES RESPIRATORIAS
Las complicaciones respiratorias son las más frecuentes y las que determinan la letalidad
la letalidad en la enfermedad aguda.
La neumonía producida por el virus sarampión se observan en el 50-70% de los casos y las
producidas por infección por infección agregada (viral o bacteriana) predominan en los
menores de 1 año.
COMPLICACIONES NEUROLOGICAS
Siguen en frecuencia a las respiratorias. Las complicaciones agudas tempranas (se
presentan en los periodos de invasión y estado) son: convulsiones, meningoencefalitis a
líquido cefalorraquídeo claro (virus sarampión) o purulenta (S. pneumoniae, otros
microorganismos), cerebelitis, hemorragia cerebral.
Las complicaciones agudas tardías se presentan después del quinto día del inicio del
exantema y son: meningoencefalitis a líquido cefalorraquídeo claro (inmunoalérgica o
desmielinizante), meningoencefalitis, síndrome de Guillain-Barré, neuritis. La frecuencia
de meningoencefalitis es de 1/1000 casos notificados de sarampión.
SECUELAS
Las secuelas del sarampión son las determinantes de la letalidad tardía.
Respiratorias: alteraciones funcionales (intercambio gaseoso, oxigeno
dependencia), bronquiectasias.
Neurológicas: convulsiones, alteraciones electroencefalográficas, motoras, retraso
psicomotor, disminución de la agudeza visual y/o auditiva
Oculares: amaurosis
PRUEBAS DIAGNOSTICAS
Pueden determinarse los valores séricos de IgM e IgG. La IgM aparecerá elevada en la fase
aguda de la dolencia y lo seguirá estando durante 1-2 meses. Pueden utilizarse reacción
en cadena de la polimerasa para detectar el VS en el suero, la orina y las secreciones
orofaríngeas y nasofaríngeas