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Establecimiento de Rapport en Terapia

El documento habla sobre la importancia de establecer un buen rapport entre el terapeuta y el paciente. Describe varias técnicas para lograr esto como mostrar empatía, escuchar activamente, y establecer límites claros pero flexibles.
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Establecimiento de Rapport en Terapia

El documento habla sobre la importancia de establecer un buen rapport entre el terapeuta y el paciente. Describe varias técnicas para lograr esto como mostrar empatía, escuchar activamente, y establecer límites claros pero flexibles.
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ESTABLECIMIENTO DE

RAPPORT
Rapport es el sentimiento de armonía y confianza que debe existir
entre clínico y paciente. Como una de las metas de una buena
entrevista, un buen rapport tiene consecuencias prácticas, la
confianza que se empieza a desarrollar desde los primeros minutos
de la primera sesión puede aumentar en gran medida la capacidad
para manejar el curso de la terapia, pero un buen rapport también
es vital para obtener información.

Durante la fase de evaluación de la relación, un rapport positivo


ayudará a motivar al paciente a hablar espontáneamente y revelar
datos personales importantes. Se puede reafirmar esta
expectativa con las palabras y lenguaje corporal, que deben
expresar un interés real en el paciente.
BASES DEL RAPPORT
Desde el principio, la mayoría de los pacientes espera agradar al entrevistador,
pero el verdadero rapport entre dos individuos no nace de la noche a la mañana.
Se desarrolla de manera gradual, con una larga relación y la cooperación de las
dos partes. Aun así, se puede recurrir a ciertas conductas para acelerar el
surgimiento del rapport:

1. La conducta del terapeuta es la clave: El profesionalismo no exige una


formalidad excesiva, de hecho, se debe tener cuidado de evitar la imagen de
terapeuta frío, si se está relajado, comprensivo e interesado en él, es más
probable que el paciente se sienta seguro y cómodo.

2. La utilización de elogios: Es recomendable sólo al principio usar con


moderación los elogios, empleándolos como reforzadores.
BASES DEL RAPPORT

3. La conducta del paciente: La propia conducta del paciente quizás moldee la


interacción más que cualquier otro factor.

4. El lenguaje corporal: Debido a que se arregla el mobiliario de modo que no haya


barrera entre el terapeuta y el paciente, con facilidad y naturalidad es posible ajustarse a
los cambios mínimos en el afecto y promover el rapport. Si el paciente está deprimido,
quizá es conveniente acercarse un poco para mostrar interés, o seguir una inclinación
natural.
5. Mantener neutralidad: Es necesario mantener con cuidado
cierta neutralidad hacia aquello que se escucha, si el paciente
critica a sus familiares por ejemplo, no habría que defenderlos,
pero respaldar las críticas pone al terapeuta en riesgo de ofender a
alguien cuyos sentimientos pueden ser ambivalentes. Una
respuesta segura es un comentario empático que no se ponga del
lado de nadie.
Ejemplo:
Paciente: ¡Mi madre es una metiche y una entrometida! Siempre
trata de interferir entre mi esposo y yo.
Terapeuta: (Inclinándose ligeramente hacia el frente). Eso debe ser
un verdadero problema para usted.
EVALUAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS
La manera en que hace sentir el paciente puede tener consecuencias
importantes. Si los sentimientos son positivos, es muy probable dar la
impresión de ser cálido y afectuoso, la actitud puede ayudar a promover que el
paciente revele información sensible adicional. Por el contrario, los
sentimientos podrían, en cambio, afectar la capacidad para hacer una valoración
exacta si estos no son positivos. Si el terapeuta se siente incómodo el paciente
podría sentir desaprobación de su parte y frustrar así el curso de la terapia.

La meta del terapeuta es expresar empatía, lo cual significa que, hasta cierto
punto, el entrevistador puede sentir como el paciente, que puede ponerse en el
lugar de éste. Tener empatía significa comprender la motivación que subyace en
la conducta del paciente aun cuando parezca que no es la correcta. Para esto, es
necesario hacerse la pregunta “¿Qué se sentiría estar en los zapatos de este
paciente que habla conmigo ahora?”.
Este trabajo de mostrar empatía puede parecer abrumador
cuando el paciente muestra mucha ira, ansiedad o incluso, psicosis.
En estos casos en los cuales no se puede responder positivamente
al contenido de lo que dicen, quizá es posible simpatizar con algún
sentimiento que esté detrás.
 Ejemplo:
Un paciente moderadamente antisocial habla acerca de su anterior
terapeuta:
Paciente: No servía para nada ese tipo. ¡Una o dos veces incluso
pensé en liquidarlo!
Terapeuta: Eso suena a que en verdad estaba muy enojado.
CONSIDERAR LA MANERA DE HABLAR

Para lograr un buen rapport, el paciente debe saber que es


comprendido y por lo tanto es mejor usar respuestas para sugerir
compasión e interés en el paciente, aunque hay que tener cuidado
de no crear una imagen al paciente de víctima, o de proyectar la
imagen paternalista por parte del terapeuta.
El uso del humor en las interacciones con los pacientes es una muy
buena herramienta, el humor puede ser un gran facilitador de la
comunicación ya que ayuda a las personas a relajarse y a sentir
que están entre amigos, aunque hay y que ser muy cuidadosos
para que el paciente no sienta que el terapeuta se está burlando
de su persona.
Es necesario poner especial cuidado en usar palabras que el
paciente pueda comprender. Escuchar el lenguaje del paciente y
usarlo en tanto sea cómodo para el terapeuta puede ser una buena
opción.
La manera en que se habla con cualquier paciente debe estar
determinada por la necesidad de claridad y rapport, así que es
necesario monitorear las reacciones del paciente y ajustar la
manera de hablar en consecuencia.
OTROS PUNTOS A TOMAR EN CUENTA
MANTENER LÍMITES
Si bien la imagen del terapeuta no puede ser como la de un
legislador autoritario que decide por el bien de alguien, sino que
debe ser la de un colaborador menos formal que explora
problemas y sus soluciones con el paciente, es necesario
establecer y mantener ciertos límites.

Por lo general es buena idea no revelar demasiada información


sobre uno mismo a los pacientes, pero si suelen hacer preguntas
sobre la vida personal del terapeuta, esto puede ayudar en alguna
medida a establecer el rapport, una buena idea es responder
preguntas inofensivas con franqueza, de este modo el paciente no
se sentirá incómodo o mal al ver que el terapeuta no responde sus
preguntas.
MOSTRAR LOS CONOCIMIENTOS

Otra vía hacia el rapport es informando al paciente que se tiene


conocimiento acerca de los síntomas que presenta y lo que podrían
significar. Esta evaluación se presentará con naturalidad al final de
la entrevista inicial, y de algún modo esto ayudará a que el
paciente se sienta más tranquilo por el hecho de buscar ayuda.
¿ES POSIBLE COMETER ERRORES?

Importante: Sin importar el nivel de experiencia del terapeuta, en algún punto y con
algún paciente, se puede cometer un error. En un panorama amplio, los errores son de
poca relevancia –hacer la misma pregunta dos veces, olvidar la ocupación de la esposa
del paciente, o de pronto darse cuenta de que la mente se ha dejado llevar y es posible
recordar la pregunta que acaba de hacer el paciente (o que tú mismo hiciste)–, pero
ambos saben que te equivocaste. En estos casos de inmediato hay que tratar de
enmendar el error, haciendo saber al paciente que se asume la responsabilidad por los
errores y que es de interés para el terapeuta saber enmendarlos.
¿ES POSIBLE ENCONTRAR PACIENTES CON LOS QUE
NO SE PUEDE TRABAJAR?
En ocasiones es inevitable encontrar un paciente con el que se puede trabajar. A veces,
esto se debe a los propios sentimientos, tal vez, en relación con una conducta criminal o
con alguien que trae el recuerdo de una persona que fue significativa en la vida del
terapeuta en algún momento.

Otras veces, puede deberse a algo que el paciente dice, como una declaración de su
preferencia por un “terapeuta cristiano” o de alguna otra orientación terapéutica que
simplemente no coincide con lo que como terapeutas podemos ofrecer en este momento.

En estos casos es correcto referir al paciente con otro profesional que sí se encuentre en
condiciones de atenderlo y hacerle ver al paciente con la mayor franqueza el motivo de la
referencia.

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