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Gusanos patógenos y fármacos antihelmínticos

Los helmintos son organismos multicelulares que pueden ser parásitos humanos, clasificados en nematodos, trematodos y cestodos. Los fármacos antihelmínticos, como los benzimidazoles (albendazol y mebendazol), actúan paralizando a los parásitos y alterando su metabolismo, siendo efectivos en la eliminación de estos organismos. El albendazol es particularmente eficaz contra nematodos y cestodos, pero no se recomienda su uso en mujeres embarazadas ni en niños menores de 2 años.

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Gusanos patógenos y fármacos antihelmínticos

Los helmintos son organismos multicelulares que pueden ser parásitos humanos, clasificados en nematodos, trematodos y cestodos. Los fármacos antihelmínticos, como los benzimidazoles (albendazol y mebendazol), actúan paralizando a los parásitos y alterando su metabolismo, siendo efectivos en la eliminación de estos organismos. El albendazol es particularmente eficaz contra nematodos y cestodos, pero no se recomienda su uso en mujeres embarazadas ni en niños menores de 2 años.

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Generalidades

Son organismos grandes , multicelulares que por lo general pueden ser observados
a simple vista cuando están en una etapa adulta, estos pueden ser de vida libre o de
naturaleza parasitaria y hay tres grupos importantes:

nematodos, trematodos y cestodos.

Los gusanos patógenos para los seres humanos son Metazoa y se pueden clasificar
en nematodos o gusanos redondos y dos tipos de platelmintos: trematodos y tenias
(cestodos). Estos eucariotas biológicamente diversos varían con respecto a ciclo de
vida, estructura corporal, desarrollo, fisiología, ubicación dentro del huésped y
susceptibilidad a la quimioterapia. Las formas inmaduras invaden a los seres
humanos a través de la piel o el tubo digestivo y evolucionan para convertirse en
gusanos adultos bien diferenciados con distribuciones características en los tejidos.

Antihelmínticos

Son fármacos que actúan localmente en la luz intestinal y producen la expulsión de


los gusanos del tubo digestivo, o en forma sistémica contra los helmintos que
residen fuera del tubo digestivo. Los actuales fármacos antihelmínticos actúan,
paralizando el parásito (p. ej., evitando la contracción muscular), dañándolo de
modo que el sistema inmunitario pueda eliminarlo o alterando su metabolismo. Para
ser eficaz, el fármaco debe atravesar la cutícula externa dura del gusano o acceder
a su aparato digestivo. Por tanto, la vía de administración y la dosis son importantes.

Benzimidazoles

Aunque se ha sintetizado una gran cantidad de fármacos de esta clase y varios han
experimentado desarrollo clínico para el tratamiento de infecciones parasitarias en
humanos, sólo dos se usan ampliamente en la actualidad, albendazol y
mebendazol. Antes se recomendaba el tiabendazol para el tratamiento de la
estrongiloidiasis, pero la ivermectina es más efectiva y se tolera mejor. Las
estructuras químicas de estos fármacos se muestran en la figura.

El tiabendazol tiene actividad contra una amplia gama de nematodos que infectan
al tubo digestivo. Sin embargo, su utilidad clínica ha disminuido notablemente
debido a la toxicidad del mismo.

El mebendazol, el prototipo del carbamato de benzimidazol se comenzó a utilizar


para el tratamiento de las infecciones por nematodos.

El albendazol es un carbamato de benzimidazol que se utiliza en todo el mundo


para tratar nematodos y cestodos intestinales; es notable por la biodisponibilidad
sistémica y eficacia de su metabolito de sulfóxido contra nematodos y cestodos que
residen en los tejidos.

Mecanismo de acción

Se piensa que el mecanismo de acción primario de los benzimidazoles es la


inhibición de la polimerización de microtúbulos (partes importantes del citoesqueleto
constituidas de dos subunidades proteicas), por la unión a la β-tubulina de forma
que interfieren en las funciones dependientes de los microtúbulos del helminto,
como la captación de glucosa. La toxicidad selectiva de estos compuestos contra
helmintos se debe a su mayor afinidad por la β-tubulina del parásito que por la
β-tubulina de los seres humanos.

Se produce una variedad de otros cambios bioquímicos en los nematodos que


siguen a la exposición a BZ, incluida la inhibición de la fumarato reductasa
mitocondrial, el transporte reducido de glucosa y el desacoplamiento de la
fosforilación oxidativa.

Sin embargo, el efecto tarda un tiempo en aparecer y los helmintos no son


eliminados hasta varios días después. La frecuencia de curación suele oscilar entre
el 60 y el 100% en la mayor parte de los parásitos

lo que impide la unión de las subunidades de proteína α y β de la tubulina y altera la


función y estructura de los microtúbulos en las células intestinales de los nemátodos
(Jack-son, 1993). Los microtúbulos son estructuras intracelulares con varias
funciones relacionadas con el movimiento de los cromosomas durante la división
celular, la absorción de nutrientes, la motilidad y el soporte estructural de la célula, el
movimiento de partículas intracelulares, la exocitosis y la comunicación intercelular

Albendazol

Es un derivado benzimidazol con actividad frente a un gran número de larvas y


formas adultas de nematodos y cestodos de localización tisular e intestinal. La
actividad del albendazol contra los helmintos que viven en los tejidos es atribuible a
su metabolito activo, el sulfóxido de albendazol.

Como precaución no se recomienda su administración a las mujeres embarazadas


ni a los niños menores de 2 años.

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