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Esclavitud y villica en Roma antigua

Este documento analiza el papel de la villica, la esclava femenina encargada de la administración de una villa rural en la Roma del siglo I d.C. La sociedad romana estaba estratificada en órdenes, con los esclavos como la fuerza laboral de las élites terratenientes. El autor examina las descripciones de Columela sobre la organización de las villas y las funciones de los trabajadores, incluida la villica. Analiza cómo los roles femeninos de matrona e hija-esposa-madre se ref

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Esclavitud y villica en Roma antigua

Este documento analiza el papel de la villica, la esclava femenina encargada de la administración de una villa rural en la Roma del siglo I d.C. La sociedad romana estaba estratificada en órdenes, con los esclavos como la fuerza laboral de las élites terratenientes. El autor examina las descripciones de Columela sobre la organización de las villas y las funciones de los trabajadores, incluida la villica. Analiza cómo los roles femeninos de matrona e hija-esposa-madre se ref

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ESCLAVITUD RURAL EN EL PRIMER SIGLO DEL IMPERIO ROMANO: LA VILLICA Noem Crdoba* Resumen La sociedad romana del Principado,

estaba estructurada en rdenes de gran jerarqua y prestigio, los honestiores, quienes gozaban de privilegios, y que se distanciaban notablemente de los humiliores ( estratos inferiores). El individuo privado de libertad encajaba transversalmente en esta armazn de relaciones de produccin y dominacin y cambios en la constitucin poltica. Un esclavo era considerado un integrante de la poblacin y de la estructura social, miembro de los sectores subalternos y una importante fuerza de trabajo para la produccin y la rentabilidad de las elites dominantes, a las cuales perteneca. El siervo estaba cosificado, integrando las riquezas del amo, como los instrumentos de labor y otros bienes.1 En este entramado de relaciones est su par femenino : la villica, en quien centraremos nuestro anlisis. Nos detendremos en el espacio rural a travs de la mirada de Columela, autor del tratado de agricultura De re rustica, cuyos doce libros constituyen un compendio de conocimientos y prcticas agrcolas; a la vez que comprenden la descripcin de las funciones de los trabajadores, tanto esclavos como libres en una villa romana.2

Introduccin: La sociedad romana del Principado se estructuraba en rdenes fijados jurdicamente; algunos de gran jerarqua y prestigio, como los honestiores que detentaban privilegios consistentes entre otros en la posibilidad de participar activamente en la poltica. Esta prerrogativa iba unida a la riqueza y al hecho de ser los principales poseedores de tierras. Ocupaban una posicin dominante y se distanciaban notablemente de otros sectores de la poblacin, que en lugar de estar definidos por los privilegios se caracterizaban por sus incapacidades, a los que se denomin humiliores. El individuo privado de libertad se integraba en esta armazn de relaciones de produccin y dominacin y cambios en la constitucin poltica. Un esclavo era considerado un integrante de la poblacin y de la estructura social de rdenes y status que caracteriz a Roma, y como tal
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* Profesora y Licenciada en Historia (UNC)

- Los instrumentos se denominaban instrumentum mutum, como el arado; instrumentum semivocale, el buey de labranza y para los esclavos se utilizaba la denominacin instrumentum vocale.
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- Escritor latino del primer siglo de nuestra era, nacido en Cdiz pero con fundos en Italia.

2 miembro de los estratos inferiores. Adems, era una importante fuerza de trabajo para la

produccin y la rentabilidad de las elites dominantes. Los clculos modernos de poblacin indican que en Italia a mediados del siglo I, el nmero de esclavos dedicados a las tareas en el campo ascenda a un milln. Argumentos a favor de estas apreciaciones y de la importancia de la mano de obra servil en los sectores rurales son aportados por las rebeliones de esclavos del 135, 104 y 73 a.C. y confirmados por Varrn, Catn y Columela, miembros de la elite dominante y a la vez especialistas en temas agrcolas.3 Adems, el esclavo estaba cosificado; formaba parte del patrimonio de su amo, y tena un valor de compra y venta en el mercado: era a la vez persona y propiedad.4 En este entramado de relaciones est su par femenino: la villica en quien centraremos el anlisis, a travs de la mirada de Columela y su tratado de agricultura. Examinaremos la fuente mencionada teniendo en cuenta que los datos existentes sobre los sectores subalternos son provenientes de la lite dominante y que la intencionalidad de sus escritos no era precisamente denunciar la situacin de estos sectores menos privilegiados, sino aconsejar a los latifundistas. l mismo era uno de ellos y el objetivo que compartan los dueos de la tierra era la obtencin de mxima rentabilidad en la explotacin de las unidades dedicadas a la agricultura, gestionando la mano de obra esclava de una manera racional. Asimismo, en lo que se refiere a la cultura, sta es una entidad. Por lo tanto los bienes culturales de los estratos inferiores ni se reducen a un archivo desordenado de ideas, creencias y prcticas elaboradas e impuestas por las clases dominantes ni son solo producto de stas. La cultura de estos grupos era fundamentalmente oral, por lo cual los historiadores debemos tener una reserva metodolgica que consiste en examinar las fuentes (escritas o arqueolgicas) sin olvidar que estas han sufrido un doble filtro de alteracin: de la oralidad a la letra y del sector subalterno a ser mediado por el grupo dominante; y adems, no debemos olvidar que existe una circularidad entre ambos niveles culturales. 5 Igualmente, debemos tener presente que el autor es a la vez un agente social ( un latifundista), pero tambin el enunciador del discurso; el cual, lejos de construirse como un sujeto que unilateralmente pretende la imposicin de sus ideas, prev un interlocutor como competencia propia, a quien hay que motivar para persuadir del beneficio que sus sugerencias tienen para la
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-HOPKINS, K: Conquistadores y esclavos, Ediciones Pennsula, Barcelona, 1981, pp. 72. 4- FINLEY, M.I.: La economa en la Antigedad, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1986., pp. 68.
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5-BAJTIN, M.: Esttica de la creacin verbal, Argentina, SIGLO XXI ARGENTINA EDITORES, 1982, pp. 308. -.La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento, Mxico, ALIANZA EDITORIAL,1990, pp.12 a GINZBURG, C.: El queso y los gusanos, Bs As, MUCHNIK EDITORES, 1991, pp. 10 a 16.

3 gestin eficiente de su villa. As, los niveles del enunciado pueden reconocerse como resultado de opciones segn los modelos vigentes. Por lo tanto, al momento de analizar las opciones en el nivel discursivo, las figuras retricas seleccionadas, las supresiones, las alteraciones o el respeto absoluto de modelos narrativos pueden considerarse como estrategias del enunciador , para persuadir al latifundista sobre su proyecto de explotacin. Nos proponemos una lectura analtica de algunos fragmentos enunciados por el agricultor, que nos muestran cmo era el microcosmos de la villa romana, cmo se organizaban sus trabajadores, cmo era la distribucin espacial, las edificaciones y los diferentes ritmos de trabajo. Sin embargo nos detendremos en aquellos que se refieren a la funcin de la villica y su compaero, teniendo en cuenta que llama la atencin el que les haya dedicado una seccin especial con respecto al resto de los trabajadores. Hay que destacar que respecto a la figura femenina nos planteamos estos interrogantes: En qu medida el nuevo modelo de matrona impulsado por el programa augusteo influye en los enunciados de Columela? Los roles fundamentales femeninos de hija-esposa-madre que marcan la vida de la mujer romana libre: pueden ser observados en la villica? Cul es el grado de correspondencia? Existen parmetros que acerquen o distancien a la matrona de la villica? Estas figuras femeninas reciben la atencin de poetas, polticos y tratadistas de su poca: qu fundamentos ideolgicos, polticos o prcticos sustentan estas manifestaciones documentales?
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necesarias

Modelo femenino y esclavitud: Una caracterstica de la Antigedad era una estructura espacial binaria. La misma implica la separacin de los sexos y determina claramente el lugar que ocupaban los hombres y las mujeres segn una cuidadosa distincin entre el interior y el exterior: El primero, reservado a las mujeres,
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MOZEJKO, Danuta T., La prctica de la investigacin sobre el discurso como prctica, en LENGUA Y

LITERATURA ,Temas de Enseanza y de Investigacin, Graciela Herrera de Bett (Compiladora)- Carrera de Postgrado de Especializacin en la Enseanza de la Lengua y la Literatura -Secretara de Posgrado-FFYH-UNC. Crdoba,2000, pp. 54 a 57. Las fuentes de los siglos I y II. directa o indirectamente nos hablan del problema de la esclavitud, tanto autores prcticos como tericos.

4 comprenda la procreacin de los ciudadanos y la conservacin y administracin de los bienes del hogar. El segundo, coincidente con la esfera del espacio pblico, estaba reservado a los hombres e inclua las actividades relacionadas con la economa, la poltica y la guerra. 7 Este paradigma magistralmente expresado por Jenofonte en el siglo IV a.C.; tuvo su paralelo en Roma, en especial durante la Repblica. En este modelo ambos integrantes de la pareja matrimonial, contribuan para acrecentar el caudal comn, no solo de las propiedades urbanas sino tambin en las posesiones rurales. 8 Pero a partir del siglo II A.C., la ciudad estado romana sufri cambios que alteraron las prcticas polticas, la estructura social y las costumbres como consecuencia de las conquistas. Segn la tradicin, los romanos haban sido austeros y dados a una vida llena de sacrificios que les proporcionaron gloria y victoria. Pero para la poca del reinado de Augusto la situacin era otra. La corrupcin, los vicios y el escaso respeto por las costumbres y los dioses de antao haban derrotado a la sociedad romana. Era necesario restaurar el mos maiorum.9 Debemos mencionar otras consecuencias: el aumento de la masa de esclavos, la incorporacin de nuevos territorios y poblaciones, el nuevo sistema de organizacin de la produccin en latifundios y villas que prosperaron fundamentalmente en Italia, en desmedro de la pequea y mediana propiedad. Estas modificaciones impactaron en la estructura poltica y social modificando los roles tradicionales. En este punto, hay que tener en cuenta la evolucin cronolgica de la situacin del esclavo. La misma ha experimentado cambios importantes en los distintos perodos y lugares del mundo antiguo. En una primera etapa cuando el marco dominante de las sociedades mediterrneas fue la ciudad, el tipo de esclavitud era patriarcal, la cual permita a los ciudadanos abandonar las tareas de subsistencia -al menos parcialmente- y dedicarse a la poltica y a la administracin de la ciudad. La 1 ruptura se registra en Italia hacia el siglo II a.C., nica regin de la que conocemos este cambio profundo en su totalidad. En el campo la pequea propiedad campesina tradicional queda marginada a las zonas internas y septentrionales de la pennsula donde la tierra es trabajada, con la ayuda de algunos esclavos y jornaleros para el autoconsumo. En cambio, en Sicilia y en el
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JENOFONTE: El Econmico, Madrid, EDITORIAL GREDOS S.A., 1984. COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv, 1959, Vol. I, 12, Prefacio.
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Ibidem. HORACIO: Stiras Epstolas Arte Potica; Madrid; Ediciones Ctedra; 1996, III,VI,17-20,33-41. Unas

generaciones frtiles slo en crmenes empezaron por manchar el matrimonio, su linaje y su hogar. De tal fuente brot el exterminio desbordado contra la patria y el pueblo No fue una juventud nacida de semejantes padres la que tini de sangre pnica los mares e hizo caer a Pirro y al gran Antoco y al feroz Anbal, sino la descendencia varonil de una milicia rstica, educada para cavar los surcos y para acarrear lea por ella talada, por que as su severa madre se lo haba ordenado

5 sur de la pennsula itlica predominara el sistema del latifundium, es decir, de inmensos dominios afectados fundamentalmente a la ganadera extensiva. En el caso de la costa tirrnica, desde Etruria hasta Campania, pasando por el Lacio las tierras fueron acaparadas por grandes propietarios; pero no formaban un continuum, sino que se dividan en unidades de produccin original de menor superficie que los latifundio: las villae. Estas tierras fueron dedicadas a cultivos intensivos, especializados, destinados a la comercializacin y encomendada a esclavos. Este sistema ser predominante y el latifundium ocupar un papel secundario. Por otra parte, se advierte la tendencia a la disminucin de los pequeos propietarios; fenmeno que se acompaa paralelamente a la organizacin de una produccin artesanal. En el centro del profundo cambio econmico est el esclavo dotado de notable eficacia. 10 Hay que destacar que a pesar de su status jurdico las actividades que podan desplegar los siervos eran tan amplias que en la prctica la distancia respecto a las personas libres se hace difcil de distinguir. Por el contrario, en el transcurso de los siglos II y III d.C., el carcter especfico del esclavo tiende a borrarse progresivamente. En lo que respecta a los villici tradicionales, estos sern reemplazados por procuratores, actores, dispensatores. Pero la diferencia ms sobresaliente estar entre los poderosos y las clases bajas.11 La mujer romana: Ahora bien, la transicin de la matrona romana republicana, ejemplificada en Cornelia, progenitora de los Graco ( madre ejemplar, con numerosa prole y custodia celosa de los bienes y del mos maiorum), di paso a ciudadanas entregadas al lujo y a la ociosidad, que abandonan el hilado y el tejido y que miran la maternidad y el cuidado de los hijos como una obligacin demasiado pesada. Pero tambin debe agregarse la propensin a la reduccin de los matrimonios legtimos, haciendo peligrar la conservacin de la comunidad de ciudadanos , segn nos refiere Aulo Gelio: Si pudiramos vivir sin esposa, Quirites, todos estaramos exentos de esa molestia; pero puesto que la naturaleza ha enseado que no se puede vivir ni con ella con suficiente comodidad, ni sin ellas en modo alguno, hay que resolverse por la conservacin perpetua ms que por el placer breve12

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FINLEY, M.I.: La economa en la Antigedad, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1986, pp. 101, 123. GARNSEY, P.-SALLER, R.: El Imperio Romano, Editorial CRTICA, Barcelona, 1991, pp. 74. ALFLDI, Gza: Historia social de Roma; Madrid, Alianza Editorial, 1987, 171-176, 186-190.

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AULO GELIO: Noches ticas, Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, Mxico,2000, p.59.

6 De modo que, al instaurarse el Imperio, Augusto concibi un proyecto poltico que buscaba restablecer los valores del mos maiorum a travs de la propaganda. Su finalidad era poner fin a la extrema flexibilizacin de las costumbres y mantener las filas de los estamentos superiores, el senatorial, pero por sobre todo el ecuestre, que haban sufrido una disminucin notable. Hay que tener en cuenta que la figura femenina tambin se incluye en este plan. La sntesis ms acabada nos la ofrecen los versos de Propercio. El poeta latino remarca -en su Elega IV- las notas positivas deseables segn el ideario augusteo: reinstaurar un ideal social que se haba degradado progresivamente, y que consista en la exaltacin de la mujer, en sus roles tradicionales (hija- esposa-madre).13 Por consiguiente, nos detendremos un momento en la imagen que nos expone el poeta sobre la mujer romana libre que se proyecta sobre los primeros siglos del Imperio y que pueden ser herramientas vlidas para analizar a la villica. Propercio exalta a Cornelia, ciudadana romana que ha muerto prematuramente. En la elega es la misma joven quien habla y hace conocer las bondades de su exigua existencia, totalmente ajustada a los cnones del mos maiorum: Despus, cuando ya a nupciales antorchas cedi la pretexta, y at segunda cinta mis recogidas trenzas, destinada a partirme, soy unida as, Paulo, a tu lecho: y se lea en esta lpida que fui, para uno, esposa. 14 En este fragmento se destaca una niez virtuosa transcurrida a la sombra de las glorias de sus antepasados ilustres hasta el momento de contraer nupcias. Que no son otras que el matrimonio legtimo ( ius connubium ) de acuerdo a su status. Y que se efecta para la mujer a muy
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GALN, La M., Versiones de la Matrona en Ctulo, en AUSTER, Revista del Centro de Estudios Latinos, N 2,

Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacin- Universidad Nacional de la Plata, 1997, pp.91 a108. El modelo de castidad que deben seguir las mujeres, en el doble sentido , de haber cumplido los ritos antes de consumar la unin nupcial, y haber mantenido casto su lecho en ausencia de su marido. ASIS DE ROJO M. Estela, La matrona Romana: su significacin en el programa cultural de Augusto a travs de la Elega IV. 11 de Propercio, en ARGOS , N 22, Ao XXII,1998, Revista de la Asociacin Argentina de Estudios Clsicos, [Link], Diciembre 1999, Unin Latina UNESCO, pp.11 a 32.
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SEXTO PROPERCIO, Elegas, Introduccin, versin rtmica y notas de Rubn Bonifaz Nuo,BIBLIOTECA

SCRIPTORUM GRAECORUM ET ROMANURUM MEXICANA, Instituto de Investigaciones Filolgicas, Centro de Estudios Clsicos, Universidad Autnoma de Mxico,1974, Elega IV, 11,33 a36,p.130. Poeta latino, nacido en Umbra, , hacia el 50 a. C. Su padre era del orden ecuestre. Mox, ubi iam facibus cessit praetexta maritis uinxit et acceptas altera uitta comas, iungor, Paulle, tuo sic discessura cubili: in lapide hoc uni nupta fuisse legar.

7 temprana edad.
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Luego, como esposa prosiguen sus mritos por haber sido mujer de un solo

hombre (uni nupta o univira), indicando la subordinacin de la mujer al hombre (padre y esposo; en la vida y despus de la muerte del marido). Nuevamente se refuerzan y completan las ideas en los versos que refieren una juventud sin mancha y en su nuevo rol de esposa, Cornelia ha realizado todo lo que se espera de ella: continuar el linaje de su marido y dar hijos a Roma: Y, con todo, merec de la veste los nobles honores, y no de estril casa se consum mi robo.16 Este intento de restauracin de las costumbres durante los primeros tiempos del Principado pretende hacerlas volver a las prcticas del perodo republicano. Esto es as por que siguen limitando las funciones de la mujer al mbito familiar y privado, aunque contemplando una proyeccin social y cvica a travs de vas concretas y con arreglo a las normas jurdicas: el matrimonio, la procreacin de ciudadanos y la posibilidad de acompaar al marido a los actos pblicos. En los versos elegacos, se refuerzan los valores preformativos tradicionales, sintetizados en tres atributos femeninos: la pietas, la pudicitia y la fides. 17 Propercio une en su elogio literario a tres generaciones de mujeres: Escribonia, la madre de mujer exaltada; la misma Cornelia, y su hija. La protagonista aconseja a su heredera que siga los pasos de sus antecesoras: Hija, t, nacida modelo de la censura paterna, haz que, imitndonos, un solo esposo tengas. 18 Indicando que esto es lo que se espera de ellas y cual es el premio de una vida virtuosa con trascendencia social, que no es otra que la perpetuacin del cuerpo cvico. Para ella la mxima

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Los futuros esposos deban ser libres y ciudadanos romanos lo que significa que teniendo el status libertatis y el

status civitalis gozaban del ius connubium. Ver: Digesto II, 2,4 Paulo , XIX,2 ; Dixon,S The roman family, The Johns Hopkins University Press, Baltimore and London, 1992, p. 61.
16

SEXTO PROPERCIO, [Link]., Elega IV, 11,61,62,p.131.

Et tamen emerg generosos uestis honores nec mea de sterili facta rapina domo.
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ASIS DE ROJO M. Estela, [Link].,p. 19.

Pietas: respeto a los dioses familiares, al marido y a los hijos; Pudicitia: condicin sexual de honesta; Fides: fidelidad al marido an despus de muerto
18

SEXTO PROPERCIO, [Link]., Elega IV, 11,67,68, p131.

Filia tu specimen censurae nata paternae, Fac teneas unum nos imitata uirum.

8 recompensa, el recuerdo y las lgrimas de sus familiares y la memoria colectiva gracias a los versos: Esta es la recompensa del triunfo femneo, cuando, al rogo emrito, libre la fama loa. 19 Sin embargo, esta restauracin no fue ms que una expresin de deseo, ya que en la prctica no se cristaliz, y el cambio de las costumbres sigui adelante. Los versos fijaban un arquetipo para la mujer romana libre cual eran la transmisin del status cvico a travs de una descendencia concebida en justas nupcias. En relacin al tema de la esclava, es preciso aclarar que la incorporacin de mano de obra servil disminuy al frenarse las conquistas y que, paralelamente, su crecimiento vegetativo no alcanzaba a cubrir las exigencias de las demandas. Fue necesaria una drstica reorganizacin de las posesiones agrcolas y para hacer ms eficaz la supervisin. Por tal motivo se especializaron las tareas confiadas a los esclavos y las unidades de explotacin se hicieron ms extensas. Se trat de lograr que la mano de obra rural no libre estuviera ocupada todo el ao para que el elevado precio de los siervos se viera compensado con una elevada productividad. Adems los esclavos recibieron una atencin mayor puesto que ofrecan varias ventajas con respecto al trabajador libre: otorgar status a su dueo, mayor y mejor control, trabajo continuo, y jornada completa, entre otras. 20 El esclavo adquiere en estos momentos, una significacin nueva alejada de la servidumbre patriarcal; y a la que se agrega otra caracterstica: el absentismo del amo en los fundos rurales, por que la norma era gastar las rentas en la ciudad.21 Sin embargo, la diversificacin de tareas serviles tanto en la ciudad como el campo, no significa un cambio en la situacin jurdica ni en el status social de quienes no gozan de libertad. El esclavo se define por medio de la contradiccin. Es el negativo del ciudadano. Este es el gran corte. Y hay que sealar que no se encuentra solo sino en compaa de otros grupos: extranjeros, dependientes y mujeres. Determinados por un status jurdico que les priva de personalidad y los convierte en objeto de propiedad, el no- libre se convierte en un elemento original por excelencia que se distingue de los dems y esta evolucin es claramente perceptible entre los juristas desde la mitad del siglo II d.C. Tal es el caso de Gayo, quien empieza dividiendo la humanidad en hombres libres y esclavos. Esto es as an en el III: Ulpiano asimila en varias ocasiones las fugas de esclavos con las prdidas de ganado. Sin embargo esto se contradice con las utilizaciones del esclavo que pueden ser
19

SEXTO PROPERCIO, [Link]., Elega IV, 11,71,72,p.131.

Haec est feminei merces extrema triumphi, laudat ubi emeritum libera fama rogum.
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21

HOPKINS, K: Conquistadores y esclavos, Ediciones Pennsula, Barcelona, 1981, pp. 139, 140,141. Testimoniado en el lenguaje : servus y erus eran las denominaciones antagnicas del perodo patriarcal para indicar la

condicin de esclavo o dueo y que fue reemplazado por dominus.

9 extremadamente variadas (rurales y urbanos); siendo una de las diferencias ms notables la severa disciplina que rige para los del campo. 22 Por eso, intentaremos explorar parte de estos aspectos centrndonos en algunos fragmentos del tratado de agricultura de Columela y en especial del rol femenino. La unin de los sexos: Como se ha dicho, el esclavo formaba parte de los instrumentos de labor y la mayor de las veces dorman amontonados en los graneros junto con los animales.23 En el Derecho Romano no era considerado como persona, por lo tanto el matrimonio no estaba a su alcance ni tampoco la posibilidad de tener una familia o poseer patrimonio (salvo que el amo lo permitiera: peculium). Ms an, ni siquiera sus nombres podan ser los de las personas libres, y existan formas de ser llamados privativas de la condicin de esclavo.24 Para los ciudadanos romanos la divisin de los sexos era una condicin jurdica indispensable como lo era el matrimonio, base de todas las relaciones sociales que de l se derivaban: descendencia, herencia, status cvico, alianzas. Para una romana casada en justas nupcias, la unin sexual con su esposo permita el nacimiento de una descendencia libre y ciudadana, que perpetuaban el linaje del padre y a ella el ser reconocida luego de varios hijos- la titulacin de matrona. El placer era un componente tangencial. En cambio, la unin de los sexos entre los esclavos formaba parte de otro registro de preocupaciones, pero no estaba librada al azar, aunque el amo pudiera beneficiarse con la reproduccin natural de la masa servil tal como ocurra con el ganado. En la prctica el placer sexual no estaba al alcance de todos los siervos y las uniones eran al slo efecto de la fecundacin, luego se los separaba; por lo tanto se careca de padres y no podan distinguirse entre ellos las relaciones de parentesco. Era su amo quien dispona de su cuerpo y de su vida a su arbitrio. El comercio sexual era una especie de prostitucin intervenida, con premios concedidos a los esclavos como recompensa de las tareas ejecutadas laboriosamente.25
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THBERT, Ivon El esclavo en El hombre romano, Edicin de Andrea Giardina, Madrid, Alianza Editorial, 1991. COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael

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Salv, 1959, Vol. I : Los pastores se alojaban junto a los rebaos, 1.6.8.
24

16 WEBER, M.: La decadencia de la cultura antigua; sus causas sociales. Revista de Occidente, T 13, N 37, julio-

setiembre de 1926.
25

DUBY, G.-PERROT, M.: Historia de las Mujeres , en Occidente- Espaa, TAURUS- 1991, pp.241.

COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv, 1959,Vol. I,1.8. ...recompensamos a aquellos que se comportan activa y laboriosamente.

10 Podramos pensar que tambin las esclavas eran premiadas para unirse libremente, pero entre las normas del dominus referidas a los siervos, Columela aconseja: Tambin a las mujeres ms fecundas entre las cuales debe serles recompensado un nmero determinado de cra, les hemos concedido descanso y alguna vez la libertad,...26 En ningn momento se dice que la retribucin es el placer ni que ocasionalmente puede unirse libremente. El premio estaba en los efectos posteriores, cuidadosamente graduados: la cra de sus hijos, que como ella estarn privados de la libertad. Le sigue otra recompensa: el ser relevaba de los trabajos pesados y por ltimo y en el mejor de los casos - luego de una numerosa prole- podra ser manumitida, pero no siempre. Una gestin sana del capital servil exiga la separacin de hombres y mujeres y su unin era como recompensa y se impeda si eran de otro amo. La libertad sexual de los esclavos que beneficiaba exclusivamente a los varones es tambin una ilusin.27 Al no estar dadas las condiciones jurdicas, no existe el matrimonio entre esclavos. Tenemos otro tipo de unin llamada contubernio. Esta constituye un caso especial que combina la unin de los sexos con la autorizacin del dominus, pero con una duracin que excede los objetivos de la fecundacin. La expresin contubernalis mulier, que significa compaero de tienda, se aplica por extensin a la mujer como compaera de habitacin. El contubernio no es ni un matrimonio, ni tampoco un concubinato; sino la co-habitacin, de una esclava con un hombre de su misma condicin jurdica.28 La villica: El estilo de vida de los sectores acomodados dueos de las villae y las nuevas formas de organizacin de estas unidades productivas, impone que estas no se encuentren gestionadas directamente por el dominus, sino por un esclavo de confianza, y administrador endurecido en los trabajos rurales, fuerte, de mediana edad, dispuesto a aprender con rapidez y honrado. Por consiguiente, al esclavo que rena estas condiciones el amo debe distinguirlo y ponerlo al frente de la explotacin del fundo y a cargo de otros esclavos que trabajan en l y para completar el privilegio, puede tambin brindarle una motivacin ms:

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COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael

Salv, 1959,Vol. I,1.8.


27 28

DUBY, G.-PERROT, M.: Historia de las Mujeres , en Occidente- Espaa, TAURUS- 1991, pp.337. COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael

Salv, 1959,Vol. I,1.8. HOPKINS, K: Conquistadores y esclavos, Ediciones Pennsula, Barcelona, 1981, p 196.

11 ... serle asignada al villicus una mujer como compaera (contubernalis mulier ) que lo retenga con ella y tambin en ciertas cosas lo ayude.29 Esta compaera debe cumplir dos funciones prioritarias. La primera de ellas tiene que ver con la unin de los sexos (retenerlo con ella) y la segunda con las responsabilidades de la explotacin (en ciertas cosas lo ayude). La medida refuerza la sujecin del siervo a sus nuevas obligaciones logradas como distincin y simultneamente potencia la adecuada gestin de la villae. El placer queda aadido pero oculto. Vale la pena decir que adems tiene un valor agregado: procrear esclavos, ya que los hijos de esta unin heredan la condicin de la madre. Del mismo modo que no cualquier individuo puede ser elegido como villicus, su compaera tampoco pude ser cualquier esclava. Las condiciones fsicas de la casera se sintetizan en los siguientes atributos: ...ser joven, aunque no demasiado...; debe tener una salud robusta, no ser fea ni por el contrario, muy bonita; ....30 Con juventud y buena salud el amo se aseguraba que pudiera soportar los embarazos, las tareas rurales y las vigilias necesarias de su rol. Y, al unir la juventud con un aspecto agradable (y un carcter semejante), se lograba captar el inters de su compaero; quien, satisfecho en su pasin y reconfortado con la compaa agradable y siempre a mano, se dedicara con mayor empeo a sus labores. Podramos aplicar a la villica la sentencia de Marcial sobre una querida, en respuesta a la interrogacin de su amigo Flaco: Pues no la quiero ni muy fcil ni demasiado difcil. Lo que me gusta es un trmino medio. Ni quiero lo que me atormente ni aquello que me empalague.31 A estos requerimientos bsicos haba que sumarle determinados buenos hbitos, entre los que se mencionan : mucha oposicin al vino, a la glotonera, a las supersticiones, al mucho dormir y a los hombres...32 Ser holgazn o negligente, vivir dependiendo del vientre o del apetito sexual, mantener contacto o dejar entrar al fundo a arspices y hechiceras, son inconductas que lesionan la confianza del amo y entran en el terreno de prcticas ilcitas. Implican una desatencin de las

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COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael

Salv, 1959,Vol. I,1.8.


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COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv,

1959,Vol. I,12.1.
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MARCIAL: Obras Completas, Versin castellana de Jos A. Insa, Pars, CASA EDITORIAL GARNIER

HERMANOS , sin/f de Edicin, Coleccin Culler, Libro III, Epigrama LVIII, A Flaco.
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COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv,

1959,Vol. I,12.1.

12 responsabilidades asumidas y exponen al esclavo a un castigo merecido.33 En una palabra, la villica y tambin su compaero de gestin deben ser virtuosos. Columela expresa que la esclava rural daba en compaa al villicus debe tener oposicin a los hombres: Cmo debemos interpretar esta advertencia? Quizs en el sentido de no tener relaciones amorosas con otros esclavos de la villa o con posibles visitantes de la misma. Debemos recordar que para la cosecha se contrataba mano de obra local para cubrir los requerimientos de la estacin, pero que en el resto del ao se mantena slo a los esclavos necesarios. Otra alternativa de interpretacin sera que significaba mantener relaciones slo con el vllicus, puesto que ella era el premio adelantado y permanente para hacer ms placentera la gestin del fundo. No hay pruebas que permitan negar o afirmar cualquiera de estas propuestas. Nos queda por considerar el alcance de las apreciaciones de Marcial derivadas de la siguiente expresin: Y, me atrever a decirlo? La rstica casera de tu vllicus, ofreca a tus ansias sus robustos encantos todas las veces que el vino excitaba con su calor tus venas inflamadas.34 Consideramos rotunda el significado de estas palabras, en el sentido que la villica era parte del patrimonio y de no mediar una actitud filantrpica por parte del amo era probable que fuera un objeto de placer para su dueo o los amigos de ste. Lo que s est comprobado es que el dominus exiga conductas de mesura y continencia de sus sirvientes y que estas constituan el obrar bien de un esclavo (cualquiera fuera su sexo). Juvenal criticaba al avaro que escatimaba al pan a sus siervos o dejaba que perecieran de fro bajo las tnicas andrajosas y al mismo tiempo aseguraba que era ms ventajoso ser esclavo de un rico que ser ciudadano libre pero pobre.35 Luego, Columela describe detalladamente otras cualidades y tareas que deben ser los atributos de esta esclava especial: memoriosa y previsora, responsable de ordenar que el resto de los esclavos ejecute las tareas diarias. Igualmente debe examinar la calidad y el estado de los productos que se traigan a la casa y organizarlos para el consumo inmediato o para su conservacin: Su vigilancia no se ha de ceir solamente a guardar bajo llave las cosas que se han trado a la casa, sino que de tiempo en tiempo ha de reconocerlas y procurar que los muebles y

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COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv,

1959,Vol. I,12.1. La supersticio es diferente de los ritos religiosos y en toda la legislacin romana desde la Ley de las XII Tablas hasta Teodosio, estn proscriptas y su prctica es castigada.
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MARCIAL: Obras Completas, Versin castellana de Jos A. Insa, Pars, CASA EDITORIAL GARNIER JUVENAL: Stiras, Mxico, Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, 1947, III, 132-3.

HERMANOS , sin/f de Edicin, Coleccin Culler, Libro IV, Epigrama LXVI, A Lino.
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13 ropas que tiene guardadas no se deterioren con la suciedad, ni las producciones de la tierra u otros comestibles se echen a perder por negligencia o por desidia.36 La mano de obra esclava que constituyen los trabajadores permanentes de la villa, estn bajo su cuidado: debe asistirlos en caso de enfermedad, confeccionarles y suministrarles la ropa adecuada para que puedan desarrollar con comodidad las tareas en el exterior y en cualquier estacin.37 Orden y previsin obligaciones, a estas ltimas (compaeros de esclavitud). 38 En realidad, ambas constituyen acciones concretas de preservar en el mejor estado disminuir el nmero de trabajadores. La villica aparece con autonoma para realizar tareas de autoridad y de organizacin semejantes a la de su compaero. Sin embargo, Columela aconseja que: ..., las cargas, del interior de la casa, no han de dejarse enteramente de cuenta de la mujer, sino que se le han de confiar de tal suerte, que de tiempo en tiempo el villicus echar una mirada. ste es el medio que sea ms exacta, si tiene presente que hay all a quien ha de dar frecuentemente cuenta.39 En realidad, vemos que ha sido instruida de sus obligaciones, pero la seguridad de que estas se cumplan no est garantizada slo por la capacidad de la villica; sino que est reforzada por el control efectivo del varn. Por lo tanto, deba responder ante su compaero y ste ante el dominus. La llegada del amo - o de algunos amigos o parientes de aquel- , ponan en movimiento a todo el fundus. Pero la visita del dominus significaba para el villicus y su compaera una rendicin de cuentas. Pasada sta. bien poda el amo dedicarse a holgar, cazando liebres en sus montes; a disfrutar de un banquete; o tambin de otros placeres. Queda claro que la pareja bajo la apariencia de la autonoma, deba esforzarse por cumplir con sus obligaciones y que su unin no escapaba al derecho de propiedad que el amo tena sobre sus cuerpos. El dominus no tena que contenerse; todos aquellos que era su propiedad como y acrecentar el patrimonio; dado que cualquier error o descuido podra malograr los productos o con los productos y cuidado con los operarios resumen sus hacia sus conservus se las califica como de benevolencia

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1959,Vol. I,12.3. Los mismos comentarios encontramos en Catn.


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1959,Vol. I,1. 8.
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1959,Vol. I,12. 1.

14 tambin los que no eran honorables estaban all para su satisfaccin. 40 Adems su poder poda en cualquier momento revocar los privilegios otorgados, de modo que el miedo a perderlos acentuaba la sumisin de los esclavos y ms an cuando se trataba de no perder la posicin lograda.41 A este par de esclavos reunidos en contubernio se les exige una serie de requisitos: condiciones fsicas, habilidad en los trabajos rurales y cualidades intelectuales y morales; las que dan ambigedad a su naturaleza servil. Pero que les otorga cierta su autoridad sobre el resto de los trabajadores y que se estipula deben ejercerla con firmeza pero sin crueldad. Cumplir la funcin de villicus y tener una compaera constitua un premio; pero debemos considerar las posibles sanciones en caso de incumplimiento o de negligencia. 42 Igualmente, no podemos considerar que las relaciones entre amos y esclavos estuvieran regidas por la concordia. En este punto la tnica era la mutua hostilidad tanto individual como colectiva. La hostilidad de los amos hacia los siervos se encuentra en las prcticas legales que consideraba el caso de un amo asesinado por uno de sus esclavos: todos los siervos deba ser torturados y ejecutados. Por lo general, lo ms probable es que adoptara la forma de engao, fraude, mentira e indolencia. Los romanos tenan varias actitudes respecto a sus siervos. Por una parte los consideraban con recelo. Esta apreciacin se encuentra corroborada segn Sneca cuando refiere el fracasado intento de hacerles usar ropa especial, medida que fue desechada por el temor a que ellos mismos se dieran cuenta del poder que les daba su nmero.43 Al mismo tiempo, Sneca y otros filsofos estoicos insistieron en la humanidad comn de hombres libres y esclavos. Deca que el amo slo compra y vende el cuerpo del esclavo. Solo su cuerpo est a merced y a disposicin del amo; la mente es duea de s misma, y es libre pero no fueron reformadores sociales. No obstante su pensamiento influy en la relacin procurando un mejor trato, por lo menos en teora, como lo expresa Columela en su obra.44 Para Hopkins las intenciones de mitigar la esclavitud con la creencia filosfica o a travs de decretos imperiales tuvo
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APULEYO: El asno de oro, Madrid, Biblioteca Clsica Gredos, 1987, Libro II, 17. DUBY, G.-PERROT, M.: Historia de las Mujeres , en Occidente- Espaa, TAURUS- 1991, pp.340. El joven aprenda a mirar con concupiscencia a las jvenes esclavas de la casa. El modelo de proteccin de las mujeres ciudadanas y de satisfaccin de sus maridos era el amor con esclavas o con manumisas que soportaban los embarazos o los abortos. Las esposas no vean inconveniente estas relaciones y a veces las elegan ellas mismas. La juventud es una indulgencia y todo el mundo est de acuerdo en que busque los favores de una esclava o en precipitarse a Suburra, o que una dama de alta sociedad ponga los ojos en ellos.
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Quot servi, tot hostes (todos los esclavos son enemigos), afirmaba un proverbio romano. Todos estaban expuestos a sufrir la disciplina impuesta por los amos (trabajo en exceso, falta de asistencia, castigos y muerte). Su nica proteccin consista en el valor econmico que posean, por eso sus amos los cuidaban. 42 COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Espaa, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv, 1959,Vol. I,1. 9. Pues cuando una tarea es estimulada por la revalidad, entonces en castigo a los que estn ociosos parece ser aplicado con justicia y sin queja.
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SNECA, Op. Cit.,De clementia, 1.24. SNECA, Op. Cit., De Beneficiis, 3.20 .

15 escasa repercusin en la rutinaria corrupcin implcita en una cultura de lite para la cual la subordinacin masiva de los esclavos era un supuesto. 45 Segn Sneca, el verdadero filsofo deba permanecer insensible ante ofensa alguna. La clemencia es la moderacin, en cuanto ello es posible en la venganza o el aplazamiento de la condena que el superior puede imponer al inferior. La piedad, por el contrario, es el dolor espiritual que surge a la vista de los sufrimientos ajenos o la tristeza provocada por las desgracias de quienes sufren inmerecidamente. Los espritus generosos deben por lo tanto ser clementes, pero deben evitar la compasin que llega hasta la afliccin a la que no debe someterse. El sabio no perdona, sino que demuestra una razonable clemencia. Estaba de acuerdo con la necesidad de los castigos a veces crueles, pero peda que fueran impuestos no bajo el impulso de la irritacin, sino tras un fro y racional estudio: quien se irritaba con los inferiores comprometa su propia dignidad.46 En cuanto al trato que deben recibir, advierte que el dominus no debe exasperar a los esclavos sino atraerlos a uno mismo. Afirma que el amo como el jefe de estado debe recordar que tarde o temprano la crueldad ser castigada. Las relaciones entre esclavos y amo deben fundarse en la sumisin de los primeros y en la indulgencia del segundo. Tambin afirma que cuando el esclavo da muestras de admiracin y gratitud fuera de lo comn es cuando las relaciones son de hombre a hombre es decir que el esclavo est manifestando su verdadera voluntad y es verdaderamente libre. En este punto afirma Finley que los juicios morales y los juicios prcticos estn en pugna y que en general la literatura del Imperio Romano est plagada de dudas y remordimientos en torno a la esclavitud.47 En cuanto a los castigos, indaguemos en el relato que nos refiere Apuleyo, cuya ficcin debe tener algn asidero real. Se trata de un esclavo a cargo de la servidumbre y la administracin de una extenssima finca que: ...casado con una esclava de la misma casa, estaba perdidamente enamorado de una mujer libre de otra familia. Su esposa, resentida ante la infidelidad conyugal, destruy,
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HOPKINS, K: Conquistadores y esclavos, Ediciones Pennsula, Barcelona, 1981, pp.151-152.

SNECA, [Link].: De clementia, II,3,5 ; Ep, 107, De const. sapientes, 14; De ira, I,5; III,32. FINLEY, M.I.: La economa en la Antigedad, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1986, pp. 99,100. Segn STAERMAN, E. M.-TROFIMOVA, M. K.: La esclavitud en la Italia Imperial, Madrid, Akal, 1979, 206 -219. y 222,227; Epicteto (esclavo de uno de los libertos ms influyentes de Nern), y en particular Marco Aurelio, negaron decididamente la posibilidad de cualquier cambio en el mundo, porque eso sera tender a lo imposible lo que es seal de estupidez y esclavitud espiritual. Ponen el acento en la independencia moral del esclavo. Reprimir los deseos. EPICTETO IV, 1,33-40. THBERT, Ivon El esclavo en El hombre romano, Edicin de Andrea Giardina, Madrid, Alianza Editorial, 1991. pp186 a 190. Humanitas en VEYNE, Paul: Humanistas: los romanos y los dems; en El hombre romano, Edicin de Andrea Giardina, Madrid, Alianza Editorial, 1991, 402-404. BRUNT, P.A.: esclavitud, en BALSDON, J.P.V.D. (ed.): Los romanos; Madrid, EDITORIAL GREDOS, 1966., 241. Trabajo y

16 provocando un incendio, toda la contabilidad de su marido y todo cuanto haba almacenado en el granero.(...) se pasa un lazo al cuello, ata con la misma cuerda a un hijo.....y se tira de cabeza en un pozo muy profundo.(...)El amo, vivamente afectado con esta muerte, cogi al esclavo cuya incontinencia haba motivado tamao delito y, despus de untarlo con miel de pies a cabeza, lo amarr a una higuera en cuyo tronco carcomido anidaba un hirviente hormiguero. (...)..., y lo que segua pegado al rbol de muerte era un limpio y puro esqueleto de sorprendente blancura.48 Siguiendo el sentido y las palabras de consejo de Columela al dominus, podramos afirmar que el sentido prctico de los romanos unido a un fondo humanitario , les haca tratar a sus siervos con consideracin, y estimularlos para que realizaran correctamente sus tareas. Pero, esto no significa que los esclavos no fueran castigados por sus amos con penas corporales, como los azotes; o con la muerte; que puede llegar a ser ejemplar; en el sentido de espantar para no seguir el mismo camino. En el mismo vemos a la esclava actuar como una esposa que ha recibido la afrenta de la infidelidad y cegada por el dolor se venga, causando un dao tan grande que el castigo impuesto por el amo debe ser ejemplar. Ambos no se han comportado como buenos siervos. El esclavo no ha apreciado el premio de una compaera, ha descuidado sus obligaciones saliendo de la villae, se ha expuesto a la ira de su par y se ha constituido en un mal modelo para con los dems conservus ( ha perdido su auctoritas). La esclava tambin ha actuado inadecuadamente: no ha sabido brindar la contencin justa que pudiera retener lo a su lado. A obrado pasando por encima del dominus ( adems ha obrado impulsada por la ira); e incapaz de aplicar una sancin a su compaero, desplaza el dao hacia su amo destruyendo parte de su patrimonio; delito que asegurar por su gravedad el fin de su compaero. La muerte del hijo perjudica simultneamente a los dos hombres a los cuales deba rendir cuenta de sus acciones. Y, su muerte rpida le evita el tormento del castigo seguro por su delito ms importante: haberse revelado, no haber sido sumisa ni con su conviviente ni con su amo. Hasta aqu el anlisis de Columela, el cual permite enunciar algunas conclusiones: Tanto la villica como su compaero son instrumentos tiles a sus amos; no solo para la produccin, sino adems para el servicio domstico, la administracin o la reproduccin de la masa servil; y a los cuales es necesario tratarlos con consideracin para instalar en ellos la confianza y predisponerlos a cumplir adecuadamente sus obligaciones sin recurrir a la coercin. Se les reconoce cualidades intelectuales ( memoria y vigilancia) en ambos y cierta
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APULEYO: El asno de oro, Madrid, Biblioteca Clsica Gredos, 1987, Libro VIII, 22.

17 autoritas en el varn y tambin morales ( mesura, honradez), que los asemejan al hombre libre y que los libera en el sentido estoico. Sin embargo, estas virtudes se restringen a su funcin de gestin de la villa y en el caso de la esclava en secundar a su compaero. Pueden aplicar castigos a los dems esclavos. Pero nunca tomar la iniciativa de castigarse entre ellos. La ltima palabra es del dominus. El absentismo del dominus otorgaba a la pareja de esclavos un mayor margen de autonoma en compensacin de las intensas tareas que deben realizar. El mayor nmero de esclavos en las residencias urbanas haca ms liviana las actividades de la servidumbre, pero tena la desventaja de que siempre tenan cerca alguno de los amos para hacerlos cumplir su tarea. Se crea la sensacin de mayor libertad pero regida por una estricta disciplina ya que hay que estar ocupados todo el ao, an los das festivos o cuando hace mal tiempo. Una tarea incompleta o cualquier deficiencia en los trabajos o en la conduccin pueden acarrear la prdida de la posicin lograda luego de una esclavitud laboriosa. En presencia del amo o de sus amigos o parientes todas las esclavas se convertan en objeto de placer sexual. La villica no era la excepcin. A ella se le peda continencia y moderacin del placer que en definitiva era siempre supervisado por un varn (el amo o por su compaero). Es probable que se esperara de ella respeto para con su compaero, que no le fuera infiel, pero estas condiciones desaparecan ante la presencia del amo, que poda hacer valer sus derechos. No contaba con las protecciones legales que los romanos dedicaron en estos tiempos a las ciudadanas. La unin de la esclava y del villicus podra parecer una unin casi matrimonial pero distaba mucho de serlo. Era una unin de cuerpos decidida por un tercero y que deba dar como resultado una eficiente gestin de la villa y tambin la reproduccin de la mano de obra. En caso contrario, ambos esclavos seran castigados. El autor se cuida muy bien de enunciar este aspecto, el de las sanciones, el cual hemos podido rescatar de Apuleyo, quien lo enuncia por que su intencionalidad est muy alejada de la econmica y de la agricultura. El rol de la mujer libre era ser buena hija y siguiendo a su madre, contraer matrimonio legtimo y ser fecunda para logar un reconocimiento cvico y familiar. Con numerosa prole, ms de tres, las mujeres libre y esclava, eran recompensadas. Una con el ttulo de matrona que le confera un especial prestigio y dignidad. Y quizs la gloria expresada en algn epitafio o en la poesa. La otra, con la disminucin de tareas y en casos excepcionales la

18 libertad (no la de sus hijos que engrosaran el patrimonio). Adems le estaban negados los lazos familiares. Encontramos puntos en comn pero la diferencia fundamental que separa a la matrona de la villica est en el status jurdico que separa a libres y esclavos. Respecto a los placeres que en teora le estaban permitidos vemos que en el caso de la matrona la conducta esperada era la virginidad y la continencia. Su cuerpo deba ser fundamentalmente para la procreacin. En este punto es igual para la esclava. Pero creemos que el placer le estaba negado tambin a la villica por que quien elega era su amo. En cuanto al modelo de Jenofonte que retoma Columela es perfectamente asimilable a las ideas respecto del rol femenino que expresa Propercio. Los tres autores forman parte de las clases privilegiadas de Grecia y de Roma. En el caso de Jenofonte y de Propercio sus expresiones estn referidas a la mujer libre, que como esposa responsable colabora con el cuidado del hogar siempre bajo la supervisin del varn quien posee la capacidad jurdica de mandar. Consideramos que Columela retoma los consejos de Jenofonte y los asimila con un fondo de humanitarismo a aplicarlos a la organizacin de los trabajadores de la villas y especial a la pareja de esclavos. As el amo como jefe de un estado se dirige y da instrucciones a sus subordinados: el esposo a la esposa para mejor gobierno de la casa y el amo a su villicus para mejor gestin de su villae. La villica est sujeta a un doble control.

Fuentes consultadas: APULEYO: El asno de oro , Libro VIII, 22, Biblioteca Clsica Gredos, ,Madrid 1987. AULO GELIO: Noches ticas, Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana, Mxico,2000. CATN: De Re Rustica, Espaa, Coleccin Obras Maestras, I, Artes Grficas Rafael Salv, 1959. COLUMELA: Los doce libros de la agricultura , Vol. I, Coleccin Obras Maestras, Artes Grficas Rafael Salv, Espaa,1959 . HORACIO: Stiras Epstolas Arte Potica; Madrid; Ediciones Ctedra; 1996. JUVENAL: Stiras, Mxico, Biblioteca Scriptorum Graecorum et Romanorum, Mxico, 1947. MARCIAL: Obras Completas, Versin castellana de Jos A. Insa, Pars, CASA EDITORIAL GARNIER HERMANOS , sin/f de Edicin, Coleccin Culler. SNECA: Obras completas; Buenos Aires-Mxico; Espasa Calpe Argentina S.A.; 1943.

19 SEXTO PROPERCIO, Elegas, Introduccin, versin rtmica y notas de Rubn Bonifaz Nuo, BIBLIOTECA SCRIPTORUM GRAECORUM ET ROMANURUM MEXICANA, Instituto de Investigaciones Filolgicas, Centro de Estudios Clsicos, Universidad Autnoma de Mxico,1974, VARRN: Re rustica, Coleccin Obras Maestras, I, Artes Grficas Rafael Salv, Espaa, 1959. Bibliografa: ALFLDI, Gza: Historia social de Roma; Madrid, Alianza Editorial, 1987. ASIS DE ROJO, M. E., La matrona Romana: su significacin en el programa cultural de Augusto a travs de la Elega IV, 11, de Propercio, ARGOS 22,1998, Ao XXII, Revista de la Asociacin Argentina de Estudios Clsicos, Unin Latina UNESCO, [Link]., 1999,pp.11 a 32. BAJTIN, M.: Esttica de la creacin verbal, Argentina, SIGLO XXI ARGENTINA EDITORES, 1982. La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento, ALIANZA EDITORIAL, Mxico, 1990. BRADLEY, K.: Esclavitud y Sociedad en Roma, Editorial PENNSULA, Madrid, 1998. BRAVO, Gonzalo : Historia de la Roma antigua; Madrid; Alianza Editorial, 1 edicin, 1998. BRUNT, P.A.: Trabajo y esclavitud, en BALSDON, J.P.V.D. (ed.): Los romanos; Madrid, EDITORIAL GREDOS, 1966. CASTELLO, Mabel, Marco documental: de re rustica L. Junii Moderati Columellae, (acerca de la agricultura de L. Junio Moderato Columela), Seleccin, Traduccin y notas, en 13 Anuario, Segunda poca, Escuela de Historia, Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, Publicaciones Universidad Nacional de Rosario, 1988. DIXON,S :The roman family, The Johns Hopkins University Press, Baltimore and London, 1992. DUBY, G.-PERROT, M.: Historia de las Mujeres , en Occidente, Vol.I, TAURUS, Espaa, 1991. DUNBABIN, Catherine M.D.: The waiting servant in later Roman Art; en American Journal of Filology; Roman Dining; Baltimore; The Johns Hopkins University Press; Fall 2003; Volume 124; Number 3; pp. 443-468. FINLEY, M.I.: La economa en la Antigedad, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1986. FOUCAULT, M.: El uso de los placeres, SIGLO XXI, Espaa, 1984. GALAN, LUCA, Versiones de la MATRONA en Ctulo, en AUSTER, Revista del Centro de Estudios Latinos , N 2, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educacin- Universidad Nacional de la Plata ,1997 , pp. 91-108. GARNSEY, P.-SALLER, R.: El Imperio Romano, Editorial CRTICA, Barcelona, 1991. G.E.M. de Saint Croix: La lucha de clases en el mundo griego antiguo, Editorial. CRTICA, Barcelona, 1988. GINZBURG, C.: El queso y los gusanos, MUCHNIK EDITORES, Buenos Aires, 1991.

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