100% encontró este documento útil (2 votos)
93 vistas2 páginas

Narcisismo en relaciones de pareja

Un narcisista se siente atraído por personas admirables que le proporcionen constante admiración. Un narcisista odia sentirse débil y trata de ocultar su baja autoestima. Una relación entre un narcisista y una persona empática está abocada al fracaso, ya que el narcisista manipula al empático para alimentar su ego.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
93 vistas2 páginas

Narcisismo en relaciones de pareja

Un narcisista se siente atraído por personas admirables que le proporcionen constante admiración. Un narcisista odia sentirse débil y trata de ocultar su baja autoestima. Una relación entre un narcisista y una persona empática está abocada al fracaso, ya que el narcisista manipula al empático para alimentar su ego.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

NARCISISTAS.

¿Cómo es una persona narcisista con su pareja?


El narcisista en la relación de pareja

Hace sentir bien a los demás para que le hagan sentir bien. Los narcisistas se
sentirán atraídos por personas admirables o interesantes y que sean muy
positivas.

¿Cómo es una persona con trastorno narcisista de la personalidad?


Las personas que tienen este trastorno pueden: Tener un aire de superioridad
irrazonable y necesitar constantemente la admiración excesiva de los demás.
Sentir que merecen tener privilegios y recibir un trato especial. Esperar que se
reconozca su superioridad, incluso sin haber logrado nada.

¿Qué es lo que más le molesta a un narcisista?


Los narcisistas odian -y tratan de evitarlo por todos los medios- sentirse débiles
o mostrar fragilidad debido, precisamente, a que en lo profundo de su ser, es
así como se sienten: tienen una autoestima baja, aunque hagan todo lo posible
por ocultarlo tanto a sí mismos como a los demás.

Empáticos y narcisitas: una relación abocada al fracaso

Una persona empática muestra un buen manejo y control del mundo emocional, con lo
que tienen mucha capacidad de comprender y entender a los demás. Incluso
puede rayar en el exceso y que esta virtud se convierta en un defecto, asumiendo el
sufrimiento del otro como suyo o no siendo capaz de encontrar límites a la hora de
ayudarle.

Este resulta un perfil atractivo para un narcisista, ya que siempre “intentará


comprender y brindar al otro aquello que entiende que será bueno para
él, satisfaciendo sus necesidades y brindando su apoyo incondicional”, comenta
Ruth Zazo.

La experta explica que, de inicio, los narcisistas manipulan al otro admirando sus
cualidades o valores, mostrándose encantadores e interesantes. Sin embargo, con el
paso del tiempo, comienzan a devaluar sus aspectos positivos y reaccionan
con ira, furia o rabia todo aquello que va en contra de sus deseos.
Cuando el empático trata de ser aceptado y querido por el narcisista, este último,
que solo precisa de su amor propio y no le importa lo que el otro pueda necesitar,
buscará manipular al empático y hacerle sentir culpable de los problemas
existentes en la relación. Por su parte, el empático, que es compasivo, “tratará de
sanar al narcisista al tomar y experimentar su dolor como propio; es decir, intentará
suplir de alguna manera los infortunios sufridos en su vida”.

Cuando el narcisista empieza a tratar mal o a devaluar al empático, este tenderá a


seguir insistiendo y se enganchará más a la relación. Si se da cuenta de que sus
necesidades afectivas, deseos e ilusiones también son importantes y se lo hace saber,
el narcisista lo tachará de egoísta y la relación se hará aún más complicada: los
narcisistas necesitan una atención y valoración continua, ya que siempre están
insatisfechos y necesitan alimentar su ego.

Por último, la psicóloga destaca que estos tipos de personalidades se comunican de


manera distinta: “Mientras el empático busca soluciones para la pareja, el
narcisista pretenderá culparle de todo, y así consigue dominar y controlar la
situación. Cuanto más afecto prodigue el empático, mayor control tendrá el
narcisista”.

No resulta fácil reconocer o aceptar que se está en una relación de este tipo, aunque
hay muchas señales que lo indican. Uno de los primeros pasos es comprender
que cada uno es responsable de su propio crecimiento personal, y del de nadie
más. Estar tratando de hacer el trabajo que corresponde al otro es, siempre, una
mala señal.

Los límites son sanos en cualquier tipo de relación, y especialmente para las
personas empáticas, que tienen mayor dificultad para decir “no” y aceptar que no
todo el mundo tiene que formar parte de sus vidas: hay personas que sí, porque nos
ayudan a crecer, y otras a las que conviene dejar ir.

También podría gustarte