Rima continua
Es una clase de rima que se mantiene a lo largo de toda la estrofa o composición. Riman todos sus versos
uno a uno, el primero con el segundo, a su vez con el tercero, el cuarto, y así sucesivamente. En una estrofa
de cuatro versos, el esquema métrico sería AAAA/aaaa.
Ejemplo de ello es esta estrofa de El libro del buen amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita.
Como dice Salamo y dice la verdad: (A)
que las cosas del mundo todas son vanidad, (A)
todas las pasaderas vanse con la edad, (A)
salvo amor de Dios, todas son liviandad. (A)
Rima gemela o pareada
La rima se produce entre pares de versos, es decir, riman dos a dos: el primer verso con el segundo, el
tercero con el cuarto, etc. El esquema métrico en una estrofa de cuatro versos sería AABB/aabb.
En la Rima XV, de Gustavo Adolfo Bécquer, vemos un ejemplo de rima gemela o pareada, donde el
primer verso rima con el segundo, y el tercero con el cuarto (AABB).
Tú, sombra aérea, que cuantas veces (A)
voy a tocarte te desvaneces (A)
¡como la llama, como el sonido, (B)
como la niebla, como el gemido. (B)
Rima cruzada
La rima cruzada tiene lugar cuando los versos impares coinciden entre sí, y por su parte, los pares también
riman entre ellos. Es decir, el primer verso rima con el tercero y el segundo con el cuatro. ABAB/abab
En el poema Cobardía, de Amado Nervo, tenemos un ejemplo de rima cruzada.
[...] Pero tuve miedo de amar con locura, (A)
de abrir mis heridas, que suelen sangrar, (B)
¡y no obstante toda mi sed de ternura, (A)
cerrando los ojos, la dejé pasar! [...] (B)
Rima abrazada
En la rima abrazada se emparejan los versos externos entre sí, esto es, el primero con el cuarto, y los
internos entre ellos, es decir, el segundo con el tercero. Esta estrofa de El galán y la dama, de Tomás de
Iriarte, representa un ejemplo de rima abrazada.
Cierto galán a quien París aclama, (A)
petimetre del gusto más extraño, (B)
que cuarenta vestidos muda al año (B)
y el oro y plata sin temor derrama, [...](A)
Rima trenzada
Es un tipo de rima no consecutiva y similar a la rima cruzada. En ella se conectan varias estrofas por
medio de un patrón más elaborado que deja un esquema métrico complejo.
Por ejemplo, el poema Un ídolo, de Jacinto Benavente, integra esta clase de rima.
¡Bella forma gentil, idolatrada; (A)
no animes de tu cuerpo la escultura (B)
con el fuego de un alma enamorada! (A)
¡Forma ideal, de lo ideal pagano! (C)
pues que la forma es sólo tu hermosura, (B)
y no es divino en ti sino lo humano. (C)
Mi alma que a los sentidos se avasalla, (D)
a ti se rinde con delirio insano; (C)
y este amor desbordado que en mí estalla, (D)
vivirá de sí mismo y tu belleza. (E)