0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas20 páginas

Anatomía del plexo lumbosacro y sus nervios

Este documento describe la anatomía y función del plexo lumbosacro, incluyendo los nervios que lo componen y su función. Explica cada uno de los nervios del plexo lumbar como el ilioinguinal, genitofemoral y femoral, y su trayecto e inervación. También describe el plexo sacro.

Cargado por

jcrfranco
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas20 páginas

Anatomía del plexo lumbosacro y sus nervios

Este documento describe la anatomía y función del plexo lumbosacro, incluyendo los nervios que lo componen y su función. Explica cada uno de los nervios del plexo lumbar como el ilioinguinal, genitofemoral y femoral, y su trayecto e inervación. También describe el plexo sacro.

Cargado por

jcrfranco
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

4

Anatomía y función del plexo lumbosacro

Aunque mencionaré el plexo lumbosacro, considero que tiene perfecto sentido


individualizar cada uno de los plexos, es decir, el plexo lumbar y el plexo sacro, y
explicarlos por separado. Personalmente, creo que esta es una forma mejor de aprender
los nervios asociados con las áreas de las espinas lumbar y sacra.

◼ Plexo Lumbar

El plexo lumbar (Figura 4.1) forma la parte superior del plexo lumbosacro, y está
compuesto por las divisiones de los cuatro primeros nervios lumbares (L1-4) y el nervio
subcostal (T12).

Insertar figura de página 55

Nervio subcostal T12

Nervio iliohipogástrico L1
Nervio ilioinguinal L2
Nervio genitofemoral L3
Nervio cutáneo femoral lateral L4
Plexo lumbar
Nervio obturador L5
Nervio femoral S1
S2
S3
S4
S5
Co
Figura 4.1: Anatomía del plexo lumbar
Entre los nervios del plexo lumbar se incluyen:

• Nervios ilioinguinal e iliohipogástrico

• Nervio genitofemoral

• Nervio cutáneo femoral lateral

• Nervio femoral

• Nervio obturador

Nervios ilioinguinal e iliohipogástrico

El primer segmento lumbar, L1, forma los nervios ilioinguinal e iliohipogástrico (Figura
4.2), que inervan el tendón conjunto solo para el oblicuo interno y los músculos
abdominales transverso. El nervio ilioinguinal, desde una perspectiva sensorial,
colabora con la piel por encima de la raíz del pene y la parte superior del escroto (en
varones), y la piel por encima de los labios mayores y el monte de Venus (en mujeres).

El nervio iliohipogástrico básicamente riega la piel sobre la región del pubis e inerva las
áreas glúteas laterales; después se subdivide en las ramificaciones cutáneas lateral y
anterior. La ramificación lateral tiene a su cargo la piel por encima del área del glúteo,
mientras que la rama cutánea anterior cubre un área sobre el pubis llamada región
hipogástrica.

Insertar figura de página 56

Músculo psoas
Nervio iliohipogástrico
Nervio ilioinguinal
Nervio genitofemoral
Músculo ilíaco

Ramificación genital
Nervio genitofemoral
Ramificación femoral
Figura 4.2: Anatomía de los nervios ilioinguinal e iliohipogástrico

Nervio genitofemoral

El nervio genitofemoral, que se forma de L1 y L2, perfora el músculo psoas mayor y se


subdivide en las ramificaciones genital y femoral (Figura 4.3). La ramificación genital
penetra en el anillo inguinal profundo y contribuye a la piel de la región escrotal y el
músculo cremáster (eleva los testículos en los varones); en mujeres, esta ramificación
pasa por el área por encima del pubis y los labios mayores. La ramificación femoral
contribuye al área de la piel en los aspectos superior, anterior y medial del muslo.

Sería pertinente explicar brevemente el reflejo cremastérico (Figura 4.4), un reflejo


presente solo en varones.

Insertar figura de página 56

Nervio genitofemoral
Nervio ilioinguinal
Músculo cremáster
Figura 4.4: Reflejo cremáster

Aparece tocando levemente la parte interior del músculo, a lo cual la respuesta normal
es una contracción inmediata del músculo cremáster, lo que causa la elevación de los
testículos en el lado correspondiente. Esto ocurre porque se activa el componente
sensorial del nervio ilioinguinal, lo que causa la contracción del cremáster mediante el
aporte motor del nervio genito-femoral.

Nervio cutáneo femoral lateral

El nervio cutáneo femoral lateral (Figura 4.5) nace de los niveles L2-3 y pasa
directamente sobre el músculo ilíaco y bajo el ligamento inguinal. Después continúa por
encima del músculo sartorio y afecta a la piel de los aspectos anterior y lateral del
muslo.
Hay un problema médico llamado meralgia parestésica, que está relacionado con una
compresión del nervio cutáneo femoral lateral. (El nervio cutáneo femoral lateral a
menudo pasa a través del ligamento inguinal y se sugiere que debido a esto puede sufrir
daños y causar la meralgia parestésica). Esto suele afectar a las personas que llevan peso
algún tiempo y su ropa interior se hace cada vez más estrecha; también se ve en mujeres
embarazadas porque, a medida que crece el feto, el tamaño creciente del abdomen
puede causar presión en el nervio cuando pasa bajo un lateral de ligamento inguinal,
adyacente al ASIS (ver Figura 4.6). A la dolencia también se le llama síndrome de los
pantalones estrechos, lo cual está relacionado con adolescentes que llevan puestos ropa
vaquera que les comprime los miembros.

Insertar figura de página 57

Espina lumbar

Nervio cutáneo femoral lateral


Pelvis

Fémur
Figura 4.5: Anatomía del nervio cutáneo femoral lateral

Insertar figura de página 57

Nervio cutáneo femoral lateral

Nervio comprimido bajo el ligamento inguinal

Área afectada del muslo


Figura 4.6: Meralgia parestésica y área del ligamento inguinal en la que queda
comprimido el nervio.
Nervio femoral

El nervio femoral (Figura 4.7), la mayor ramificación del plexo lumbar, está situado en
el muslo, y no en la pierna, como afirman algunos textos. Nace de las divisiones
dorsales de los ramos ventrales de los nervios lumbares segundo, tercero y cuarto (L2-
4).

En la región femoral, el nervio se subdivide en parte anterior y parte posterior, y apoya a


los siguientes músculos, como muestra la Figura 4.8, antes de subdividirse más en
muchas ramificaciones más pequeñas, a lo largo del muslo anterior y medial.

Insertar figura de página 58

Figura 4.7: Recorrido del nervio femoral

Insertar figura de página 58

Nervio femoral
Ilíaco

Sartorio (corte)

Pectíneo
Vasto lateral
Recto femoral
Vasto medial
Figura 4.8: Recorrido motor del nervio femoral

La división anterior inerva:

• Iliaco

• Sartorio

• Pectíneo
La división posterior inerva:

• Recto femoral

• Vasto lateral

• Vasto medial

• Vasto intermedio

La rama cutánea del nervio femoral tiene dos ramificaciones: la llamada cutánea
femoral anterior, que inerva el muslo anterior, y la otra llamada nervio safeno. Este es
el componente sensorial (cutáneo) de mayor longitud del nervio femoral, y aporta
sensibilidad al lado medial de la parte inferior de la pierna y el pie (Figura 4.9). Debido
a su significado y su recorrido en común con la vena cadena de retorno, el nervio safeno
suele recibir daños durante el procedimiento en el que se elimina la vena para su uso en
las operaciones de bypass; el nervio también puede dañarse durante las operaciones de
rodilla.

Insertar figura de página 58

Nervio safeno
Figura 4.9: Nervio safeno y su inervación en la parte inferior de la pierna.

Nervio obturador

El nervio obturador (Figura 4.10) surge de las divisiones centrales de los nervios
lumbares segundo, tercero y cuarto (L2, L3, L4) en el plexo lumbar, y pasa por el
foramen del obturador. El nervio inerva:

• Obturador externo

• Pectíneo (ocasionalmente)

• Aductor breve

• Mitad del gran aductor

• Aductor largo
• Grácil

Insertar figura de página 59

Nervio obturador
Ramificación anterior
Ramificación posterior
Obturador externo
Pectíneo (corte)
Aductor breve
Aductor largo (corte)
Grácil
Aductor mayor
Figura 4.10: Recorrido motor del nervio obturador.

A pesar de su nombre, el nervio obturador no es responsable de la inervación del


músculo obturador interno; este músculo recibe la influencia del nervio obturador
interno (L5-S2), desde las raíces nerviosas ciáticas.

La acción cutánea del nervio obturador es en la zona del muslo medio.

ESTUDIO DE CASO 4.1

Considero especialmente interesante el momento en que alguien viene a la clínica con


dolor de rodilla, sobre todo cuando puede hacer la mayor parte de sus ejercicios sin
agravar los síntomas. En general, personalmente creo que, si tienes dolor de rodilla, la
mayoría de los movimientos que conllevan flexión y extensión (como agacharse,
arremeter y subir y bajar escaleras) deberían causar irritación. Si estos movimientos
específicos no irritan, entonces quizás el dolor de rodilla sea un síntoma, y no el
verdadero factor causal. Esto es muy cierto en el caso del paciente siguiente. Durante
muchas semanas, un amigo mío siempre mencionaba que le dolía la rodilla derecha,
pero no podía decir qué movimientos concretos hacían que se incrementase el dolor.
Solo decía: “simplemente duele la mayor parte del tiempo sin hacer nada en realidad".
En términos de la valoración, apliqué todos mis procedimientos habituales para poner a
prueba las rodillas, y ninguno de los movimientos parecía causar un empeoramiento de
sus síntomas. A continuación, decidí evaluar la articulación de su cadera; de nuevo, no
encontré nada de qué preocuparme, aunque su cadera derecha estaba un poco más rígida
que su izquierda. Después me dispuse a evaluar su espina dorsal y descubrí que el
movimiento vertebral entre L3-4 estaba limitado en comparación con los niveles de
arriba y de debajo. Decidí movilizar esta área, y también incluí algunas técnicas suaves
para sus músculos paravertebrales, y finalizaba con una manipulación al nivel L3-4.
Para ser sinceros, los síntomas no cambiaron mucho al principio porque seguía
hablando de su dolor de rodilla. Sin embargo, con una combinación de masaje suave,
movilidad de la cadera y técnicas de manipulación vertebrales, el paciente empezó a
responder, y después de unos cuatro a seis tratamientos, el dolor de la rodilla
desapareció por fin.

◼ Plexo sacro

El plexo sacro (Figura 4.11) es básicamente la parte inferior del plexo lumbosacro y una
red de ramificaciones de nervios que aporta movimiento y suministro sensorial a parte
de la pelvis, el muslo posterior, la mayoría de la parte inferior de la pierna y todo el pie.
Forma parte del plexo lumbosacro mayor. El plexo sacro está formado a partir de los
ramos anteriores de los nervios espinales L4, L5, S1, S2, S3 y S4, y cada uno de ellos
dan lugar a ramificaciones anteriores y posteriores. Las ramificaciones anteriores
involucran a los músculos flexores del miembro inferior, y las ramificaciones
posteriores influyen sobre los músculos extensor y abductor.

Insertar figura de página 60

Tronco lumbosacro L4

Glúteo superior L5 Plexo sacro

Glúteo inferior S1
S2 Plexo coxígeo
Nervio esplánchnico S3
pélvico S4
S5
Nervio ciático Co
Nervios anocoxígeos
Parte fibular común
Hacia los músculos
Parte tibial elevador del ano, coxígeo
y esfínter anal externo
Hacia los músculos
cuadrado femoral y Nervio pudendo
gemelo inferior
Nervios esplánchnicos Divisiones dorsales
Hacia el músculo pélvicos Divisiones ventrales
obturador interno

Nervio cutáneo perforador


Figura 4.11: Anatomía del plexo sacro

Todas las raíces nerviosas que entran en el plexo sacro se dividen en parte anterior y
posterior. Los nervios que surgen de estas divisiones son:

• Nervio ciático

• Nervio tibial: L4–S3

• Nervio peroneo: L4–S2

• Nervio glúteo superior: L4–S1

• Nervio glúteo inferior: L5–S2

• Nervio cutáneo femoral posterior: S1–S3

• Nervio pudendo: S2–S4

• Nervio para el cuadrado femoral y el gemelo inferior: L4–S1


• Nervio para el obturador interno y el gemelo superior: L5–S2

• Nervio para el piriforme: S1–2

Nervio ciático

El nervio ciático (Figura 4.12) es, con mucho, el nervio más largo y más ancho del
cuerpo humano. Está formado a partir del plexo sacro superior del ramo primario
anterior de L4, L5, S1, S2 y S3. Atraviesa el foramen del ciático mayor, y normalmente
pasa por debajo del músculo piriforme (Figura 4.13).

Insertar figura de página 61

Nervio tibial
Nervio fibular común
Figura 4.12: Recorrido del nervio ciático

El nervio ciático inerva los músculos siguientes, como muestra la Figura 4.14:

• Bíceps femoral

• Semimembranoso

• Semitendinoso

• Mitad del aductor mayor

El verdadero daño al nervio ciático puede tener como consecuencia una sensación
alterada, entumecimiento, debilidad y dolor. Dependiendo de la fuerza y el nivel de
irritación, el dolor puede ir de ligero a grave. La irritación del nervio ciático suele tener
lugar en el nivel L5 o S1 de la espina dorsal, y solo en un lado. El dolor puede abarcar
todo el recorrido y afectar al movimiento normal, pero con medidas terapéuticas
normales, el dolor debería disiparse y hacerse más centralizado. El dolor crónico no
resuelto, especialmente de origen desconocido, debería consultarse con un médico o un
equipo de atención primaria.
Aproximadamente en la mitad del muslo, el nervio ciático se subdivide en nervio tibial
y nervio tubular común (también conocido como el nervio peroneal común).

Insertar figura de página 61

Glúteo mayor (corte)


Glúteo medio
Piriforme
Gemelo superior
Tendón del obturador interno
Nervio ciático
Gemelo inferior
Cuadrado femoral
Figura 4.13: Nervio ciático y relación con el músculo piriforme

Insertar figura de página 62

Nervio ciático

Aductor mayor
Semitendinoso
Semimembranoso
Bíceps femoral (cabeza corta)
Bíceps femoral (cabeza larga, corte)
Nervio tibial
Nervio fibular
Figura 4.14: Recorrido motor del nervio ciático

Nervio tibial

Junto con el nervio tubular común, el nervio tibial (Figura 4.15) nace proximal a la fosa
poplítea como una ramificación importante del nervio ciático, e inerva los músculos del
compartimento posterior de la pierna:
• Gastrocnemio

• Sóleo

• Plantar

• Poplíteo

• Tibial posterior

• Flexor largo de los dedos

• Flexor largo del pulgar

Una de las ramificaciones inferiores del nervio tibial se convierte en el nervio plantar
medial del pie (Figura 4.16), e inerva:

• Abductor del pulgar

• Flexor breve de los dedos

• Flexor breve del pulgar

• Primer lumbrical

La otra ramificación inferior se convierte en el nervio plantar lateral e inerva:

• Abductor del dedo meñique

• Cuadrado plantar

• Aductor del pulgar

• Flexor breve del dedo meñique

• Interóseo palmar

• Interóseo dorsal

• Tres lumbricales laterales

Insertar figura de página 62

Nervio tibial
Plantar
Gastrocnemio (corte)
Nervio sural
Poplíteo
Nervio fibular común
Tibial posterior
Sóleo (corte)
Nervio tibial
Flexor largo del dedo gordo
Flexor largo de los dedos

Tibial posterior

Nervio tibial

Flexor largo de los dedos


Figura 4.15: Recorrido motor del nervio tibial

Insertar figura de página 63

Aductor del pulgar (cabeza transversa)

Lumbricales Flexor largo del dedo gordo


Flexor del dedo pequeño
Plantar interóseo Aductor del dedo gordo (cabeza oblicua)
Ramificación superficial Nervio plantar medial
Cuadrado plantar Flexor largo de los dedos
Nervio plantar lateral Flexor breve del dedo gordo
Abductor del dedo pequeño (corte) Abductor del dedo gordo (corte)
Nervio tibial
Flexor breve de los dedos (corte)
Figura 4.16: Recorridos motores de los nervios plantares medial y lateral

Nervio fibular común


El nervio fibular común, mostrado en la Figura 4.17, surge, mediante el nervio ciático,
de las ramificaciones dorsales de los nervios lumbares cuarto y quinto (L4-5) y los
nervios sacros primero y segundo (S1-2). Se divide en nervio fibular superficial y
nervio fibular profundo.

El nervio fibular superficial inerva:

• El fibular largo

• El fibular breve

Insertar figura de página 63

Nervio fibular común Tibial anterior

Nervio fibular superficial Nervio fibular profundo

Fibular largo Extensor largo de los dedos

Fibular breve
Tercio fibular

Extensor breve de los dedos Extensor largo del dedo gordo


Figura 4.17: Recorrido motor del nervio fibular común

El nervio fibular profundo inerva:

• El tibial anterior

• El extensor largo de los dedos (ELD)

• El tercer fibular

• El extensor largo del dedo pulgar (ELDP)

• El extensor breve del dedo pulgar

• El extensor breve de los dedos


Nervio sural

Hay también una ramificación sensorial del nervio tibial llamada nervio cutáneo medial,
y una ramificación del nervio fibular común llamada nervio cutáneo sural lateral.
Juntos, todos ellos forman el nervio sural (en latín, sura = “pantorrilla de la pierna"),
que está situado en la zona del gemelo y aporta la sensación a la piel del pie lateral y a
la región inferior y lateral del tobillo, como muestra la Figura 4.18

ESTUDIO DE CASO 4.2

Este es un caso interesante de varón de 50 años de edad que me llamó por teléfono un
día y me dijo que no podía extender el dedo gordo de su pie izquierdo, y también que no
era capaz de levantar (dorsiflexión) su tobillo por completo, ya que sentía que estaba
muy débil. Dijo que le habían anunciado que tenía una dolencia llamada pie caído (ver
sección “Pie caído” en el capítulo 10), y que los médicos, en su diagnóstico, afirmaron
que el problema procedía de un disco de su espina dorsal que afectaba a la raíz del
nervio L5. El paciente afirmó categóricamente que no pensaba que su espalda fuese el
problema porque nunca había padecido ningún tipo de dolor de espalda.

Insertar figura de página 64

Nervio sural (S1-S2)


Figura 4.18: Inervación nerviosa sural

Por teléfono mencionó algo sobre su pierna izquierda y un problema por debajo de su
rodilla, pero no fue preciso, por lo que decidí investigar esto un poco más durante la
primera consulta. Al paciente le habían inscrito para una imagen por resonancia
magnética de su espina lumbar, así que decidí esperar los resultados antes de verle en
persona. Los resultados fueron todos negativos en relación con algo espinal relacionado
que pudiera ser responsable de sus síntomas; los médicos ahora estaban confusos y no
eran capaces de indicar nada como causa subyacente de su pie caído.
Cuando le evalué, no encontré ningún problema en su espina lumbar; además, los
reflejos de la L4, L5 y S1 eran normales, en 2++ (ver “Técnica del martillo de reflejos",
en el capítulo 5). Después de pedir al paciente que levantara su dedo gordo, no hubo
movimiento en ninguna parte; no obstante, podía levantar (dorsiflexión) un poco su
tobillo, aunque este movimiento era muy débil. Después procedí a observar la
articulación tibiofibular proximal; descubrí que esta articulación estaba especialmente
rígida en comparación con el lado opuesto. Por ello decidí tratar esta articulación
específica con movilización y masaje ligero en los músculos tubulares y tibial anterior.
Yo no estaba seguro de qué esperar de este tratamiento, pero, unos días después, el
paciente me envió un correo electrónico y pensó que notaba un leve parpadeo de
movimiento en su dedo gordo. Continué con este tratamiento hasta la cabeza de la fibula
y los músculos asociados; durante las semanas siguientes, el paciente tuvo algo de
mejora, pero se le interrumpió el tratamiento cuando noté que no hacía progresos
significativos.

Después de mi recomendación, el paciente se hizo un segundo escáner por resonancia


magnética; en esta ocasión, el escáner se concentró en la parte inferior de su pierna, y
específicamente en la cabeza de la fibula y los compartimentos musculares anterior y
lateral. El escáner reveló algo que yo no había visto antes: había un quiste de
aproximadamente 8 x 2 centímetros, y pensamos que el fluido era una “filtración” de
líquido sinovial de la articulación tibiofibular proximal. El escáner también indicó que
el nervio fibular profundo estaba encerrado dentro de este quiste, que, para mí, era la
explicación perfecta (en un aspecto) de por qué este paciente padecía de pie caído. Unas
semanas después, el paciente se sometió a cirugía para eliminar el quiste, y a
consecuencia de eso tiene más movimiento en el dedo gordo del pie y en el tobillo. Sin
embargo, varios meses después de la operación no hubo recuperación total del nervio, y
creo que la razón de esto fue el daño de compresión inicial en el nervio fibular
profundo, causado por el quiste, y también el tiempo relativamente largo que se tardó en
confirmar la presencia del quiste. Personalmente, creo que nunca habrá una
recuperación total, pero, por el lado positivo, el paciente es mucho más feliz porque se
le ha dado un diagnóstico correcto y ha notado alguna mejoría en su tobillo y su pie.
Nervio glúteo superior

El nervio glúteo superior surge de L4-L5 y S1, y sale del plexo sacro, pasa por el
foramen ciático mayor y por encima del piriforme, para inervar los músculos siguientes:

• Tensor de la fascia lata (TFL)

• Glúteo medio (Gmed)

• Glúteo mínimo (Gmin)

Nervio glúteo inferior

El nervio glúteo inferior surge de L5, S1 y S2, y pasa por el foramen del ciático mayor y
bajo el piriforme para inervar los músculos siguientes:

• Glúteo máximo (Gmax)

Insertar figura de página 65

Nervio del muslo cutáneo posterior Piriforme

Nervios cluneales inferiores Nervio ciático

Ramificaciones perineales Gemelo superior

Semitendinoso Gemelo inferior

Semimembranoso Aductor mayor

Bíceps femoral (cabeza corta)

Bíceps femoral (cabeza larga, corte)

Nervio tibial
Nervio fibular común
Figura 4.19: Recorrido motor del nervio cutáneo femoral posterior

Nervio cutáneo femoral posterior

El nervio cutáneo femoral posterior (Figura 4.19) sale del plexo sacro, de S1-3, y viaja
por el foramen ciático mayor, pasando por debajo del piriforme. Proporciona la
sensación a la piel por encima de la superficie posterior del muslo, y también al perineo
y los glúteos.

Nervio pudendo

El nervio pudendo (Figura 4.20) se origina a partir del plexo sacro, S2-4, y pasa por la
parte inferior del foramen ciático mayor, cruzando el ligamento sacro-espinoso, antes de
entrar en el foramen ciático menor. Posteriormente, entra en el canal pudendo para
subdividirse en el nervio rectal inferior, y después en los nervios perineos superficial y
profundo.

El nervio pudendo aporta sensibilidad a la piel alrededor del perineo y el ano, y también
a los genitales de ambos sexos (el pene y el escroto en varones, y el clítoris y los labios
mayores en mujeres). El aporte motor se transmite principalmente al esfínter anal
externo, al esfínter uretral externo y al elevador de los músculos del suelo pélvico.

Insertar figura de página 65

Músculo piriforme Músculo obturador interno


Ligamento sacroespinoso
Músculo elevador del ano (corte)
Nervio pudendo Ramificación perineal profunda del
Ligamento sacrotuberoso nervio pudendo
Canal de Alcock
Nervio rectal inferior Nervio dorsal del pene/clítoris
Ramificación perineal superficial del
nervio pudendo
Figura 4.20: Anatomía del nervio pudendo y sus divisiones

ESTUDIO DE CASO

Un hombre de 75 años de edad entró en la clínica con lo que él creía que eran síntomas
testiculares, que le habían molestado algún tiempo. Había visto a su médico, quien le
hizo un ultrasonido testicular; no se encontró nada importante, por lo que le aconsejaron
que acudiera a un fisioterapeuta. Mi proceso mental inicial era que los nervios
sensoriales (ilioinguinal, genitofemoral) que inervaban la región de su ingle estaban
involucrados, ya que se encuentran muy próximos al músculo psoas mayor. Por ello, mi
tratamiento inicial fue concentrarme en tratar el psoas mayor mediante masaje suave y
técnicas de estiramiento, y en dos sesiones los síntomas habían cesado. Vi a este hombre
unas cuantas veces más en el espacio de un año, pero la última vez que lo traté, el efecto
en la reducción de sus síntomas era mínimo.

Sin embargo, el paciente después mencionó otros problemas: relacionados con la orina
y una frecuencia mayor durante la noche, así como la incapacidad para mantener una
erección. Por eso su médico palpó la próstata a través del canal anal y descubrió una
irregularidad en el órgano. El médico recomendó un análisis de sangre para asegurarse
de que estaba involucrada la próstata: esta prueba se llama antígeno específico de la
próstata (PSA), que mide la cantidad de PSA en sangre. Un nivel de PSA de menos de
4ng/ml se considera normal, pero el valor en el caso de este hombre era mucho mayor:
más de 10ng/ml. El médico dijo que ese nivel tan alto de PSA podía deberse a una
próstata hipertrofiada (llamada hiperplasia prostática), o lamentablemente a la
posibilidad de un cáncer de próstata.

La razón por la que menciono el estudio de caso 4.3 se debe a la localización anatómica
de la próstata y la proximidad de los nervios asociados. Puedes ver en la Figura 4.21 que
el nervio puede comprimirse por el aumento de tamaño de la próstata, lo que causa
algunos de los síntomas genitales del paciente.
Al paciente le diagnosticaron cáncer; unos meses después se extirpó la próstata y se
recuperó por completo.

También los siguientes músculos entran en juego mediante el plexo sacro:

• Cuadrado femoral (L4–5)

• Gemelo inferior (L5, S1, S2)

• Obturador interno y externo (L5, S1, S2)

• Gemelo superior (L5, S1, S2)

• Piriforme (L5, S1)

Insertar figura de página 66

Sacro
Vejiga
Recto
Glándula prostática hipertrofiada
Nervio pudendo (S2, S3, S4)
Pene
Figura 4.21: Una próstata hipertrofiada que causa compresión en los nervios asociados.

También podría gustarte