0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas7 páginas

Tratamiento y diagnóstico del crup

El documento describe la laringitis aguda (crup), una causa común de obstrucción de las vías respiratorias superiores en niños. Explica los síntomas, etiología, manifestaciones clínicas y diagnóstico de esta afección, la cual se caracteriza principalmente por tos perruna, estridor y dificultad respiratoria.

Cargado por

Patricia Ibañez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas7 páginas

Tratamiento y diagnóstico del crup

El documento describe la laringitis aguda (crup), una causa común de obstrucción de las vías respiratorias superiores en niños. Explica los síntomas, etiología, manifestaciones clínicas y diagnóstico de esta afección, la cual se caracteriza principalmente por tos perruna, estridor y dificultad respiratoria.

Cargado por

Patricia Ibañez
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Escuela Nacional de Fisioterapia “Dr.

Miguel Ángel Aguilera Pérez”


Con el Aval de la Facultad de Ciencias Medicas
De la Universidad de San Carlos de Guatemala
Curso de Fisioterapia Respiratoria
Licenciada Nidia Catillo
Sexto Semestre en Técnico en Fisioterapia

Laringitis Aguda (CRUP)

Nombre: Carné:
Patricia Amparo Ibáñez Aguilar 201800072
Nichelle Fabiola Chajon Perez 201800437

Guatemala de la asunción, 2020


Laringitis Aguda (CRUP)

Definición
El crup es una causa frecuente de obstrucción aguda de la vías aéreas
superiores en la infancia, representando el 15-20 % de las
enfermedades respiratorias.

Es un síndrome caracterizado por la presencia de un grado variable de


tos perruna o metálica, afonía, estridor y dificultad respiratoria. Este
cuadro clínico común se denomina con el término anglosajón de
"crup", que quiere decir "llorar fuerte". La incidencia estimada es del 3-
6 % en niños menores de 6 años de edad. La terminología es confusa
y se la denomina con los siguientes términos: laringotraqueobronquitis,
laringitis espástica, estridulosa, viral o crup, que corresponden a
entidades clínicas difíciles de
diferenciar. Las dos más
frecuentes que provocan este
síndrome son la laringotraqueítis
aguda (LA) y el crup
espasmódico. Ambas presentan
características clínicas comunes,
y la diferencia se establece, a
veces, por el tiempo de
resolución. El diagnóstico
diferencial tiene poco valor para
decidir el tratamiento, pero para el pediatra de atención primaria es
importante diferenciar ambas de la epiglotitis y la traqueítis bacteriana,
de evolución potencialmente fatal.

El trastorno de base es un edema subglótico que provoca disfonía y


compromiso de la vía aérea, causando tos perruna, estridor y dificultad
respiratoria.

Etiología
El trastorno de base es un edema subglótico que provoca disfonía y
compromiso de la vía aérea, causando tos perruna, estridor y dificultad
respiratoria.
Es una infección de la región subglótica de la laringe, producida
habitualmente por agentes virales, que ocasiona una obstrucción de la
vía aérea superior de intensidad variable. Algunos autores utilizan
indistintamente los nombres de laringotraqueítis y laringitis aguda,
aunque este segundo término debería reservarse para las
inflamaciones de la laringe asociadas a las infecciones respiratorias de
las vías altas producidas por adenovirus y virus influenza, que cursan
con dolor de garganta, afonía ligera y sin dificultad respiratoria.
Los gérmenes causales suelen ser virus parainfluenza tipos 1 (75 %),
2 y 3, virus respiratorio sincitial (VRS), virus influenza A y B,
adenovirus y sarampión. La etiología bacteriana es poco frecuente,
pero Mycoplasma pneumoniae es responsable de algunos casos (3
%). Las formas más graves de LA se han relacionado con la infección
por virus influenza.

La etiología del crup espasmódico no se conoce. Se ha relacionado


con una hiperreactividad de las vías aéreas de inicio brusco o con
infecciones virales de baja intensidad, pero no existen estudios que lo
demuestren9. Tiene carácter recidivante y una incidencia familiar.

El crup espasmódico afecta a niños del mismo grupo de edad, tiene


predisposición familiar y predomina en invierno.

Etiopatogenia y fisiopatología
La etiología suele ser vírica, y los virus parainfluenza, sobre todo el
tipo 1, son los agentes predominantes, suponiendo un 75% del total de
casos.

La etiología de la laringitis aguda subglótica es, mayoritariamente,


vírica. Los virus parainfluenza (por orden de frecuencia, los tipos 1, 3 y
2) son los agentes predominantes y suponen un 75% del total, siendo
el virus parainfluenza 1 el más frecuente, incidiendo, sobre todo, a
finales del otoño e invierno y es el causante de aproximadamente la
mitad de los casos(1,2,4,7). Otros agentes frecuentemente aislados
son: virus influenza (tipo A y B), adenovirus y virus respiratorio sincitial,
y, en menor medida: enterovirus, rinovirus y metapneumovirus
humano(2,6,7). Puede aparecer este síndrome también en el curso de
enfermedades virales exantemáticas, como la varicela o el sarampión.
Excepcionalmente, se atribuye a una causa bacteriana. Se ha
aislado: Haemophilus influenzae tipo b (responsable en cambio de la
mayoría de casos de epiglotitis), Mycoplasma pneumoniae (en formas
de crup generalmente leve), Streptococus, Neiseria, bacilos
gram-, Clamydia y sobreinfecciones por Staphilococcus aureus, entre
otros.

En inmunodeprimidos, debe considerarse la Candida albicans, y


todavía no debe olvidarse el Corynebacterium difteriae en niños no
vacunados. La difteria fue la forma más frecuente y a menudo mortal
de laringitis estenosante en otra época pero, actualmente, es casi
inexistente en población vacunada.

En general, existe el antecedente de rinitis o catarro de vías altas y, en


unos días, la infección progresa de forma insidiosa, con edema e
inflamación de mucosa y submucosa, aumento de secreciones y
espasmo. La clínica se produce, sobre todo, por el estrechamiento que
la inflamación ocasiona y que provoca un aumento exponencial de la
resistencia al flujo del aire, con disminución del mismo y turbulencias a
su paso. En formas graves, puede llegar a producir hipoxemia e
hipercapnia.

Manifestaciones clínicas
La tríada característica del crup se compone de: disfonía, tos perruna
y estridor inspiratorio, con o sin disnea, en el contexto de un cuadro
catarral.

Laringotraqueítis aguda. Comienza como una infección respiratoria


de las vías altas que evoluciona en 1-3 días hacia el cuadro típico de
crup laríngeo, caracterizado por tos ronca, estridor de predominio
inspiratorio, afonía y dificultad respiratoria con tiraje de intensidad
variable y empeoramiento nocturno. El estridor se produce por la
turbulencia del paso del aire a través de las cuerdas vocales y la
subglotis inflamadas.

La agitación, el llanto y la posición horizontal agravan los síntomas,


por lo que el niño prefiere estar sentado o de pie. Una característica
del crup es su evolución fluctuante: el niño puede mejorar o empeorar
clínicamente en una hora. El cuadro típico dura 2-7 días, aunque la tos
y el catarro pueden persistir durante más tiempo.
El examen físico revela a un niño con voz ronca, coriza, faringe
normal o levemente inflamada y una frecuencia respiratoria
ligeramente aumentada. La velocidad de progresión y el grado de
dificultad respiratoria pueden variar bastante. La mayoría de los casos
presentan sólo ronquera y tos perruna, sin otro signo de obstrucción
de la vía aérea. En otros casos, la gravedad de la obstrucción se
manifiesta con aumento de las frecuencias cardíaca y respiratoria,
aleteo nasal y cianosis con tiraje supra e infraesternal. Los niños
afectados se vuelven inquietos y ansiosos ante la hipoxia progresiva.
Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, basado en la anamnesis y en la exploración


física detallada, y la mayoría de las veces no son necesarias las
pruebas complementarias. Los estudios de laboratorio y radiológicos
tienen escasa utilidad y no se solicitan de manera rutinaria. No aportan
datos relevantes y pueden empeorar la situación clínica del niño al
provocar su enfado.
El estridor es un ruido respiratorio fuerte que indica la obstrucción de
la vía aérea desde la nasoorofaringe hasta la tráquea; por tanto no es
específico de la laringitis aguda ni exclusivo de los procesos
infecciosos. Ante la presencia de estridor es necesario establecer el
diagnóstico diferencial con todos los procesos que producen
obstrucción de las vías respiratorias altas.

La fase respiratoria (inspiración-espiración) en la que se escucha el


estridor es fundamental para localizar el nivel de la obstrucción:
cuando ésta se produce en las zonas superiores a la tráquea, el
estridor es inspiratorio, mientras que si la obstrucción es bronquial el
ruido es espiratorio; en estos casos se habla de sibilancias o roncus;
finalmente, si la obstrucción se sitúa en la tráquea, el estridor puede
escucharse tanto en la fase inspiratoria como espiratoria. Los recién
nacidos pueden presentar estridor y, en estos casos, se debe
descartar la existencia de malformaciones congénitas que afecten a la
vía aérea (laringomalacia, estenosis subglótica congénita).Puede
asociarse broncospasmo, pero la fiebre elevada o la afección del
estado general son excepcionales.

No suele ser necesaria la realización de una radiografía


anteroposterior del cuello. Ésta puede mostrar el típico estrechamiento
progresivo y simétrico de la tráquea con el vértice en la glotis, en la
estenosis subglótica, denominado signo en punta de lápiz, de la aguja
o del campanario(Fig. 1), aunque no existe una buena correlación
entre este hallazgo y la gravedad de la laringitis.

Una radiografía lateral del cuello puede ser útil para diferenciar la
laringitis de la epiglotitis y del absceso retrofaríngeo, pero sólo se
plantea en casos dudosos o evolución atípica, aunque la prioridad es
la permeabilidad de la vía aérea y debe realizarse con el paciente
estable desde el punto de vista
respiratorio.

Figura 1. Signo del campanario o en


punta de lápiz en la estenosis subglótica.

La realización de un aspirado
nasofaríngeo a la búsqueda de la posible
etiología infecciosa puede ser útil en
pacientes ingresados y para control de la infección.
BIBLIOGRAFIA
 Kliegman R.M.., eds. Nelson. Tratado de Pediatría, vol. 2, 19ª
ed. Barcelona: Elsevier; 2012. p. 1503-7

EGRAFÍA

 [Link]
articulo-13054787
 [Link]
2013-06/laringitis-crup-y-estridor/
 [Link]
xxi07/02/n7-458-464_CarmenTorres.pdf

También podría gustarte