Los valores de una empresa son los propósitos que orientan las actitudes de sus colaboradores y los mantienen
vinculados a objetivos comunes. Además, estos valores son la máxima expresión de la misión y visión de una
empresa.
En el camino hacia el éxito empresarial, lo primero y más importante es asegurar que los cimientos de tu
compañía sean sólidos para soportar cualquier situación.
Los valores de una empresa, definen de pies a cabeza los principios éticos, morales y empresariales de la
organización, sumado a dejar muy claro la identidad corporativa, junto con la misión y visión de la misma.
La manera más simple de "elegirlas" es preguntarse quién es y en qué cree el dueño de la compañía, cómo
responde ante situaciones de crisis y cómo quiere que su entorno lo defina. De esta manera, se puede ir
trazando esa personalidad y lograr determinar los valores de una empresa.
Además, como estrategia de mercadotecnia la identidad corporativa es fundamental para definir aspectos como
el público objetivo, tono del mensaje, necesidades, entre otros.
A continuación, algunos aspectos realmente positivos que trae el tener, aplicar, fomentar y transmitir los valores
de una empresa:
crear una cultura organizacional fuerte y sólida;
estimular al personal para ayudar con los objetivos de la empresa;
lograr una baja rotación de personal;
evitar las diferencias de opiniones entre los trabajadores;
perspectiva clara y cambio de pensamiento para los nuevos talentos;
brindar la oportunidad de cumplir y aportar en escenarios que estén alineados con los valores de la
empresa y tener presencia en campañas de responsabilidad social empresarial;
generar confianza y credibilidad en clientes, proveedores, empleados, etc.;
Para que cada uno de los miembros tenga sentido de pertenencia sobre la empresa, ¡debes crear un ambiente
lleno de valores!
Repasemos los valores esenciales que debe tener toda empresa:
Honestidad
La transparencia, sinceridad y franqueza, son valores que actualmente el público no solamente desea para las
empresas, las exige.
Esto tiene que ver con usar la verdad como herramienta para ganarse la confianza y credibilidad frente al
entorno.
Calidad
Vivimos en un mundo donde todos dicen que tienen los mejores productos del mercado. Pero una cosa es
afirmarlo y la otra es garantizarlo.
Los productos deben cumplir con los parámetros establecidos y prometidos, que sólo pueden ser cercanos a la
perfección.
Puntualidad
No solo estamos hablando de ser respetuoso con los plazos de entrega de mercancía. También darle
la importancia a la puntualidad a la hora de llegada y salida.
Asimismo, tener especial consideración con el tiempo de los clientes, proveedores y socios en casos de reuniones
y pagos de facturas.
Pasión
Pocas cosas atraen más a clientes que ver personas que disfrutan lo que hacen. Por ello, el tener la pasión como
valor de una empresa, servirá para crear y mantener la emocionalidad al tope y transmitir esa motivación al
exterior.
Competitividad
Tener la meta clara que sólo te puedes conformar estando en la cima, es un valor que muy pocos logran llevar a
la práctica.
Tu empresa solo puede ser la mejor solo si se exige lo mejor. Cuando esto sucede, la moral, la pasión y la
motivación nunca faltarán y el crecimiento de la organización es una consecuencia natural.
Trabajo en equipo
¿Cuándo has visto un equipo deportivo ganar campeonatos solamente por individualidades? Posiblemente
nunca.
La gestión de equipos de trabajo surge como una necesidad importante en ambientes corporativos donde la
tolerancia, respeto, la admiración y la consideración son las prioridades.
Pero esto no llega hasta aquí, los valores de una empresa están ligadas a los principios personales de las
cabezas de la compañía. Por ello, también pueden considerarse valores como libertad, resiliencia, lealtad,
solidaridad, entre otros.
Orientación al cliente
Una empresa que constantemente se esfuerza por repensar su propuesta de valor para adecuarse a las
necesidades de sus clientes tiene todo lo necesario para crecer de manera sustentable.
Al final, los negocios solo siguen existiendo porque sus consumidores los eligen para resolver un problema o
laguna, a partir de productos y servicios. Es decir, el cliente es el eje central de una empresa exitosa.
Por eso es que la orientación al cliente trae tantos beneficios a los procesos corporativos. Este valor puede ser
incorporado a la cultura organizacional con las siguientes medidas:
implementar un departamento de Customer Success (“Éxito del cliente”);
definir metas y objetivos claros;
realizar entrevistas con clientes actuales y potenciales para entender sus percepciones;
personalizar ofertas;
utilizar herramientas de Inteligencia Artificial que generen datos sobre las interacciones entre cliente y
empresa;
mapear los touchpoints (“Punto de contacto”) de la jornada del consumidor;
promover acciones efectivas de Customer Experience(“Experiencia del cliente”);
Responsabilidad social
Teniendo en cuenta el punto anterior, se nota el papel de las empresas en la mejora de la calidad de vida de las
personas, a partir de sus clientes. Pero este movimiento puede ser fortalecido aún más cuando se extiende a la
comunidad en general.
Para causar un impacto amplio y positivo en la sociedad que los rodea, los negocios deben darle fuerza al valor
de la Responsabilidad Social.
Es decir, que puedan realizar acciones de carácter colectivo para hacer que sus recursos generen beneficios a
personas que no necesariamente establecen una relación de consumo con ellos.
Algunos ejemplos de este proceso son:
apoyo financiero y estructural a instituciones sin ánimo de lucro que actúen en causas de interés para
la empresa;
creación de cursos y talleres educativos para transmitir el conocimiento que produce;
acompañamiento de pequeños y medianos emprendedores para estimular su crecimiento en el
mercado;
elaboración de una versión gratuita y más limitada de su software o app para aquellos que no puedan
pagar el producto principal;
Resolución de problemas
Cuando se penetra en el mundo corporativo lo más conveniente es eliminar la ilusión de que puede construirse
un escenario perfecto, sin ningún problema. Es algo imposible, ya que en el intento de crecer y mejorar surgen
limitaciones que la empresa debe superar.
Por eso el valor de la resolución de problemas es tan importante en el ambiente de los negocios.
Los empleados y directivos deben siempre incentivar el pensamiento orientado a la búsqueda de soluciones,
evitando así la pérdida de tiempo para encontrar culpables o lamentar lo que no funcionó.
Equilibrio
Este valor es necesario para adoptar una posición proactiva que ayude a mantener un balance saludable entre
el trabajo y la vida de los trabajadores.
Compromiso
Es el valor que conectará a los productos, servicios y otras iniciativas que impactan en las vidas dentro y fuera
de tu organización, es decir con tus empleados y clientes.
Comunidad
Te ayudará a contribuir a la sociedad y demostrará el nivel de responsabilidad social empresarial que tienes con
tu entorno.
Diversidad
Permite crear una cultura en el lugar de trabajo donde todas las personas sean tratadas de manera justa y
respetuosa, donde tengan igual acceso a oportunidades y recursos. También es el valor que logrará contribuir al
éxito de tu organización.
Empoderamiento
Es el valor que te llevará a alentar a tus empleados a tomar la iniciativa y dar lo mejor de sí mismos. Permitirá
que tu empresa pueda adoptar un entorno que acepte errores para capacitar a los empleados con el fin de que
lideren y tomen decisiones.
Innovación
Con este valor la búsqueda de nuevas ideas creativas que tengan el potencial de cambiar el mundo será siempre
exitosa.
Integridad
Te permitirá actuar con honestidad y honor sin comprometer la verdad, pase lo que pase.
Propiedad
Es el valor que te permitirá cuidar de la empresa y de los clientes con base en otros valores que comparten.
Seguridad
Este valor garantiza la salud y la seguridad de los empleados. Busca superar los requisitos legales mínimos para
proporcionar un lugar de trabajo satisfactorio y libre de accidentes.
Rendición de cuentas
Te permitirá reconocer y asumir la responsabilidad de acciones, productos, decisiones y políticas. Se puede
aplicar tanto a nivel individual como empresarial.
Honorabilidad
Gracias a este valor podrás actuar con ética, lo que es una prioridad para todo el que representa a la
organización y para la empresa en su conjunto.
Justicia
Es el valor que te conduce a tratar a todos con la decencia común que merecemos y esperamos (tanto en un
entorno laboral como al adquirir un servicio o producto).
Responsabilidad
Te permitirá aceptar la responsabilidad de tus acciones (y omisiones). Es la mejor forma de generar confianza
interna y externamente.
Promesa a los clientes
La creación de una excelente experiencia para el cliente comienza con ser fiel a las palabras que decimos y a los
vínculos que establecemos. Por eso debes considerar esto como un valor y respetarlo desde que tu empresa
comience cualquier intercambio comercial.
Inclusión
Las organizaciones tienen éxito al atraer diferentes experiencias de vida y una variedad de antecedentes en un
entorno compartido, donde todos tienen las mismas oportunidades. Considerar este valor te permitirá sumar
más allá de la perspectiva que tienes y te llevará a expandir las posibilidades de alcance, creatividad y éxito de
tu empresa.
Aprendizaje
Nadie tiene todas las respuestas, por eso este valor es tan importante. Una cultura de humildad y conocimientos
nuevos continuos es un principio fundamental de las empresas exitosas.