Yacimientos Petroleros en Calizas
Yacimientos Petroleros en Calizas
MÉXICO
FACULTAD DE INGENIERÍA
DIVISIÓN DE INGENIERÍA EN CIENCIAS DE LA TIERRA
TESIS
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE:
INGENIERO PETROLERO
PRESENTAN:
JOSÉ CARLOS REYES HERNÁNDEZ
EVERARDO HERNÁNDEZ DEL ÁNGEL
Gracias a Dios por haberme bendecido al darme por Madre a un ser tan divino, a la
mamá más padre del mundo, este éxito se lo dedico a usted Roberta Hernández, por su
apoyo incondicional, su comprensión y sus palabras de aliento para seguir siempre
hacia adelante, gracias madre por enseñarme a luchar por los sueños, por levantarme
después de caer, por enseñarme a sonreír en los momentos difíciles, por tomar cada
compromiso con seriedad y responsabilidad dando siempre un poco más de lo
esperado y a su vez con la diversión de un juego; a mis abuelitos Braulio y Salustia por
permitirme dejar las actividades del campo para buscar mi propio camino, camino que
ha sido más fácil de recorrer gracias a sus enseñanzas y consejos; a mis tíos y primos por
contagiarme siempre de su alegría; en especial a ti Guadalupe mi siempre amigo y
compañero de estudios; iniciamos juntos esta aventura pero nuestros interés nos
llevaron a diferentes lugares y universidades, hoy al igual que tú, he culminado con
éxito una meta más.
Un pilar importante para todo ser humano en cualquier lugar y en todo momento lo
constituyen esas grandes personas que Dios puso en nuestro camino, para hacer todo
más fácil, divertido y emociónate, me refiero a los amigos.
Gracias a José Carlos por permitirme trabajar a su lado este tema de tesis, por los
grandes momentos vividos durante toda la carrera, porque en los últimos meses las
experiencias vividas mejoraron nuestra amistad, porque aprendimos a homologar
nuestro tiempo para hacer un gran equipo; a Juan Israel mi amigo y hermano del alma; a
Nayeli por evitar que abandonara la carrera, porque con tu lucha y pasión por todo lo
que haces me inspiras a seguir siempre hacia adelante; a Isaí, por tu alegría y por
recordarme que la vida solo es una y debemos vivir cada momento con gran intensidad;
Ana Belén porque tu amistad sincera es única, porque me dices las cosas tal y como son,
aunque a veces esto duele; a Carlos A. H. Niño por ser el mejor ejemplo de disciplina y
amor por la Ciencia y la Ingeniería.
A Nancy, Aramis y René por darme la mejor de las bienvenidas a esta gran ciudad, por
su sensibilidad y preocupación por que hicieron que mi adaptación en la facultad fuera
rápida y emocionante, por siempre divertirnos como niños. A Carlos E. Magallanes –
SAM (Super Amigo Magallanes), porque en ti se acaba el egoísmo e inicia la actitud de
servicio hacia la comunidad, porque encuentro una identificación plena y completa en
tu persona, por tu amor y compromiso con la Comunidad Petrolera de esta Facultad.
A mis amigos Blanca Ingrid, Teresita, Irandy, Edison, Uriel, Francisco Guzmán Arévalo
(Paquito), Susana, Bazan, Mireya, Oscar Rene, Lesly, Carlos Avendaño, Olga, Andre y
Nataly por permitirme compartir con ustedes grandes momentos que siempre me
acompañan. A mis paisanos Ana Karenina, Ricardo (Pime), Daniel, Alfredo Chaparro,
Claudio, Uriel, por poner en alto el nombre de nuestro siempre bello estado de
Veracruz.
A una gran persona y gran amigo Juan Israel por ser uno de los amigos que se cuentan
con los dedos de una mano, gracias por tu cariño sincero y amistad incondicional, por
ser mi amigo del alma que se convirtió en mi hermano, por escucharme a altas horas de
la noche, por compartir los malos, buenos y mejores momentos durante estos cinco años,
por estar apoyándome en los momentos de angustia y desesperación, por ser uno de los
pilares que mantuvo mi firmeza y porque sé que siempre podré contar contigo. Gracias
hermano, te quiero un fuerte abrazo.
“LA ADVERSIDAD TIENE EL DON DE DESPERTAR TALENTOS QUE EN LA PROSPERIDAD HUBIESEN
PERMANECIDO DURMIENDO” (HORACIO QUINTO)
A la Facultad de Ingeniería
Por tanto aprendizaje, conocimiento y hospitalidad. Sin duda te convertiste en una segunda casa, en la
cual me sentí en todo momento muy contento. Vino, Vino… Arriba la Facultad de Ingeniería.
A mis padres
Por brindarme la oportunidad de cumplir uno de mis sueños y por dejarme un legado excepcional: mi
educación. Por todo el esfuerzo que siempre han hecho, al conseguir que sus hijos, sean hombres de
bien. Lo lograron. Este primer triunfo, es de ustedes papás.
A mi tía tocha
Por ser como es, tan alegre y de tan buen corazón. Basta pasar unos momentos a su lado, para
contagiarse y olvidarse de las dificultades. Gracias por regalarnos tan deliciosos platillos y por darse el
tiempo para cumplirnos nuestros caprichos (en particular me gustan mucho los chiles en nogada). Sin su
valiosa ayuda tía, no hubiera sido posible alcanzar este sueño.
Al Ingeniero Javier Arellano Gil
Por permitirnos trabajar con él y darnos la oportunidad de culminar nuestra etapa de universitarios. Tuve
la fortuna de ser su alumno y desde entonces me percaté de su profesionalismo, entrega y pasión por la
educación. Es bueno que la Universidad cuente con Profesores de su categoría.
“Estoy abrumado de qué hacer, pero he descubierto el secreto de no sentir el cansancio y tal como
supones estoy libre de monstruos y serpientes y animado sólo por el impulso de las águilas”.
RESUMEN ...........................................................................................................................IV
LISTA DE FIGURAS ...........................................................................................................................VI
LISTA DE TABLAS .......................................................................................................................... XII
JCRH - EHA | I
ÍNDICE UNAM - 2012
JCRH - EHA | II
ÍNDICE UNAM - 2012
ABSTRACT
Carbonate reservoirs contain more than 60 % of hydrocarbons reserves worldwide, most of the
gigantic oil fields produce from this type of rocks. In Mexico, much of the petroleum production
(94.5 %) and the 3P reserves (68%) come from the oil fields located in the southeast country’s
region. In this area, petroleum reservoirs in carbonate rocks are prevailing.
The present thesis makes a geologic description of petroleum reservoirs in carbonate platform
rocks; explains the processes and factors which impact on its formation; the different
classification schemes of carbonate platforms; the main case studies in Mexico and two regions
in the world (Capitan Reef and Persian Gulf); and also the analysis of technologies,
methodologies and strategies to improve the oil resources exploitation.
RESUMEN
Los yacimientos petroleros en rocas carbonatadas almacenan más del 60 % de las reservas de
hidrocarburos en el mundo, la mayoría de los campos gigantes de petróleo son productores en
este tipo de yacimientos; en México, gran parte de la producción (94.5 %) y de las reservas
probadas de hidrocarburos (67%) provienen de los campos localizados en la región Sureste del
país. En esta zona predominan los yacimientos asociados a rocas carbonatadas.
La mayoría de las rocas calizas se forman en ambientes marinos de aguas someras, sin
embargo también, podemos encontrarlas en ambientes de talud, de rampa y de aguas
profundas. Una plataforma carbonatada es un ambiente de aguas someras, generalmente de
baja energía, separado o unido a la masa continental en donde ocurre la precipitación y
acumulación de sedimentos de carbonato, con mínima o nula entrada de terrígenos.
Localmente se tienen condiciones de alta energía en el entorno de desarrollos arrecifales.
JCRH - EHA | IV
YACIMIENTOS PETROLEROS EN CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
En el Capítulo III se incluyen los casos de estudio Nacionales e Internacionales. Las regiones
Nacionales están constituidas por la Faja de Oro, la Plataforma de Córdoba, y el Área de
Chiapas-Tabasco. Por su parte las regiones Internacionales abarcan las áreas del Arrecife
Capitán en E.U.A. y el Golfo Pérsico en el Medio Oriente, en donde se localiza uno de los
campos Gigantes del mundo (Campo Ghawar).
JCRH - EHA | V
LISTA DE FIGURAS UNAM - 2012
LISTA DE FIGURAS
Figura 1.1. Clasificación de las rocas de carbonatas de Dunham
(Tomado de Scholle P., y Ulmer-Scholle D., 2003) ...................................................... 1
Figura 1.2. Distribución de las rocas carbonatadas alrededor del mundo
(Tomado de Slb Market Analysis, 2007) ...................................................................... 3
Figura 1.3. Clasificación de la porosidad en Carbonatos
( Tomado de Scholle P., y Ulmer-Scholle D., 2003) ..................................................... 5
Figura 1.4. Esquema de las diferentes clasificaciones carbonatos
(Tomado de Scholle P., y Ulmer-Scholle D., 2003) ...................................................... 9
Figura 2.1. Clasificación de Dunham (Scholle P. y Ulmer-Scholle D., 2003) ............................. 16
Figura 2.2. Clasificación de Embry y Klovan (Scholle P. y Ulmer-Scholle D., 2003) .................. 17
Figura 2.3. Dos Componentes de las rocas carbonatadas (Tomado de Handford, 2004). ........ 18
Figura 2.4. Relación entre la profundidad y la producción de carbonatos.
(Tomada de Nichols, 1999). ........................................................................................ 20
Figura 2.5. Relación de la intensidad de luz y la producción orgánica con la profundidad
(Tomado de Schlager, 1992). ..................................................................................... 21
Figura 2.6. Efecto de la salinidad en el crecimiento de plantas y animales en ambientes
marinos. (Tomada de Heckel, 1972). .......................................................................... 21
Figura 2.7. Ejemplo de los pellets en una laguna carbonatada de Australia
(Tomada de Handford, 2004). ..................................................................................... 23
Figura 2.8. Oolitos alterados y disueltos por el agua dulce en una duna eólica los que han
sido unidos con cemento. (Tomado de Handford, 2004). ............................................ 24
Figura 2.9. Principales condiciones ambientales donde se forman de los intraclastos
y los extraclastos (Tomado de Handford, 2004). ......................................................... 26
Figura 2.10. Distribución en el tiempo geológico de los organismos contribuyentes
de partículas esqueletales en carbonatos (Tomado de Scholle, 2003). ...................... 27
Figura 2.11. Morfología y estructura de un estromatopórido del Paleozoico
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 28
Figura 2.12. Concha de braquiópodo con estructura ondulada (izquierda) y anatomía de un
braquiópodo articulado (derecha), (Tomado de Handford, 2004). ............................... 29
Figura 2.13. Sección axial de un cefalópodo de tipo ammonite del Pérmico en
Tunisia (izquierda) y morfología de un cefalópodo nautilus, su concha está
compuesta por lo común de aragonita (derecha), (Tomado de Handford, 2004). ....... 30
Figura 2.14. Colonia de briozoarios del ordovícico de la Formación Martinsburg, Virginia
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 31
Figura 2.15. Sección de briozoarios Schizoporella floridana en la región de Florida
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 31
Figura 2.16. Vista de una caliza de crinoideos cementada con calcita
(Tomado de Handford, 2004). ................................................................................ 31
Figura 2.17. Estructura de un trilobite (izquierda) y ostrácodos de la Formación Green River,
en la región de Wyoming (derecha), (Tomado de Handford, 2004). .......................... 32
Figura 2.18. Esponja calcárea del Pérmico en la región de Tunisia (izquierda) y porción
de una esponja del Ordovícico Inferior en la región del Paso, Texas (derecha),
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 33
Figura 2.19. Coral tabular del ordovícico en Oklahoma, EUA (Tomado de Handford, 2004). .... 34
Figura 2.20. Coral rugoso del carbonífero en Inglaterra (Tomado de Handford, 2004). ............. 35
Figura 2.21. Morfología y estructura de los serpúlidos individuales y en colonias
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 36
JCRH - EHA | VI
LISTA DE FIGURAS UNAM - 2012
Figura 2.22. Caliza del cretácico de la Formación Tamabra, en México. Se observan distintos
tipos de algas rojas (Tomado de Handford, 2004). ..................................................... 37
Figura 2.23. Caliza rica en calciesferas del cretácico en Inglaterra
(Tomado de Handford, 2004). ..................................................................................... 38
Figura 2.24. Ejemplo de micrita fosilífera, (Tomada de Handford, 2004) ................................... 39
Figura 2.25. Características generales de la plataforma continental, talud y cuencas
oceánicas profundas. (Tomado de [Link], 2011). ........................... 42
Figura 2.26. Clasificación de las plataformas carbonatadas (Modificado de Tucker, 1990). ...... 43
Figura 2.27. Clasificación de la plataformas carbonatadas (Handford y Loucks, 1993). ............ 44
Figura 2.28. Clasificación de la plataformas carbonatadas (Wright y Burchette, 1996). ............ 44
Figura 2.29. Clasificación de la plataformas carbonatadas (Tomado de Pomar, 2001). ............ 45
Figura 2.30. Principales factores que controlan la formación de las secuencias de
carbonatos (Tomado de Walker, 1992). ...................................................................... 47
Figura 2.31. Secuencia idealizada de las facies estándar para una plataforma carbonatada
(Tomada de Wilson, 1975). ......................................................................................... 50
Figura 2.32. Plataforma bordeada (Tomada de Nichols, 1999). ................................................ 53
Figura 2.33. Modelo de facies para la plataforma bordeada (Modificado de Handford, 2004). .. 54
Figura 2.34. Configuración de una plataforma carbonatada de tipo rampa (Nichols, 1999)....... 55
Figura 2.35. Fisiografía de la rampa carbonatada (Tomada de Wunderlich, 2007). .................. 55
Figura 2.36. Principales subambientes en una rampa homoclinal (Tomada de Barnes, 2003). . 56
Figura 2.37. Modelo de facies para la rampa carbonatada (Tomado de Handford, 2004). ........ 56
Figura 2.38. Esquema de la plataforma carbonatada de tipo epeírica (Nichols, 1999). ............. 58
Figura 2.39. Modelo de facies para la plataforma epeírica (Tomada de Irwin, 1965)................. 58
Figura 2.40. Esquema de la plataforma carbonatada de tipo aislada (Nichols, 1999). .............. 59
Figura 2.41. Plataforma carbonatada inundada o de tipo sumergida
(Tomado de Tucker, 1990).......................................................................................... 60
Figura 2.42. Esquema en los que se indican los subambientes lacustres
(Tomado de Tucker, 1990).......................................................................................... 60
Figura 2.43. Representación de un arrecife marginal (Tomada de Nichols, 1999). ................... 62
Figura 2.44. Representación de un arrecife de barrera (Tomada de Nichols, 1999).................. 62
Figura 2.45. Representación de un atolón (Tomada de Nichols, 1999). .................................... 62
Figura 2.46. a) Distribución de los sedimentos y las facies de un arrecife. b) Distribución
de organismos en un arrecife (Tomada de Corrales, 1977). ...................................... 63
Figura 3.1. Localización de la Cuenca de Tampico Misantla y de la Faja de Oro
(Tomado de PEMEX, 2010). ....................................................................................... 67
Figura 3.2. Placa conmemorativa en el Pozo Cerro Azul No. 4, uno de los más productivos
a nivel mundial (Tomado de www.méxicomá[Link], 2009). ...................................... 68
Figura 3.3. Distribución del Sistema Petrolero SuperGigante Pimienta-Tamabra y principales
regiones petroleras (Modificado de Magoon, 2001). ................................................... 71
Figura 3.4. Ubicación geográfica de campo Bagre, y del pozo Bagre-101
(Tomado de PEMEX, 2005). ....................................................................................... 73
Figura 3.5. Esquema que muestra la geología del subsuelo de la plataforma de Córdoba;
se tienen más de 5,000 metros de secuencias carbonatadas depositadas desde el
Jurásico Superior hasta el Cretácico Superior (Modificada de González, 1976). ....... 75
Figura 3.6. Registro estratigráfico de los depósitos del Cretácico en la Plataforma de
Córdoba (Modificado de Ferket y Ortuño-Arzate, 2003). ............................................. 75
Figura 3.7. Diagrama ilustrativo que muestra la evolución de la plataforma de Córdoba
(Modificada de González, 1976). ................................................................................ 76
Figura 3.32. Diagrama esquemático que ilustra los ciclos microestratigráficos idealizados
para el Arrecife Capitán Medio (arriba) y la parte del
Arrecife Capitán Superior (abajo), (Tomado de Moore, 2001). ................................. 105
Figura 3.33. Principales características del modelo geológico para el complejo de Arrecifes
Capitán (modificado de Melim y Scholle, 1999). ....................................................... 108
Figura 3.34. Configuración geológica del complejo de Arrecifes Capitán del Pérmico
(Tomado de Moore, 2001). ....................................................................................... 109
Figura 3.35. Localización del área de los campos de aceite y gas en el Arrecife Capitán
(Tomada de Hunt y Fitchen, 2002)............................................................................ 110
Figura 3.36. Localización de 4 Campos Petroleros con más de 1MMBO pertenecientes
al Play 109, dentro del Arrecife Capitán (Broadhead y Jianhua, 2004) .................... 111
Figura 3.37. Gráfica que muestra la producción histórica anual de 1970 al 2000 de los
yacimientos con más de 1 MMBO de producción acumulada al norte del Arrecife
Capitán (Broadhead y Jianhua, 2004). ..................................................................... 112
Figura 3.38. Ubicación del campo Ghawar, que se encuentra entre los paralelos
25° 15’ y 23° 45’ de latitud norte y los meridianos 49° 20’ y 49° 35’ de longitud este,
en el anticlinal en Nala (Tomado de Sorkhabi, 2010). .............................................. 113
Figura 3.39. Mapa de contornos estructurales para la cima del yacimiento Arab-D de los
campos Ghawar y áreas de explotación (Tomado de Sorkhabi, 2010). ................... 114
Figura 3.40. Sección estructural del campo Ghawar (Tomado de Sorkhabi, 2010) ................ 115
Figura 3.41. Modelo de Depósito para la rampa carbonatada del yacimiento Arab-D en el
campo Ghawar (Tomado de Lindsay y Cantrell, 2006) ............................................ 116
Figura 3.42. Diagrama de sincronía del Campo Ghawar en el sector Tuwaiq/Hanifa-Arab
en la subcuenca Arábiga y su distribución en el tiempo Geológico
(Tomado de Pollastro, 2003)..................................................................................... 117
Figura 3.43. Mapa de isopacas para el espesor de rocas generadoras del Jurásico Superior,
Tuwaiq Mountain (Tomado de Pollastro, 2003). ........................................................ 118
Figura 3.44. Mapa de la región central de Arabia Saudita mostrando la maduración,
generación y expulsión de aceite en rocas del Jurásico para 75 Ma, 50 Ma, 25 Ma
y la actualidad. ( Tomado de Cole y Carrigan, 1994). .............................................. 119
Figura 3.45. Modelo del sepultamiento de las rocas generadoras Tuwaiq/Hanifa en
las cercanías del Campo Safaniya (Tomado de Cole y Carrigan, 1994). ................. 120
Figura 3.46. Columna estratigráfica y litología para el Sistema Petrolero del Jurásico en
el Campo Ghawar (Tomado de Sorkhabi, 2010). ..................................................... 121
Figura 3.47. Estratigrafía para el sistema petrolero del Paleozoico en el Campo Ghawar
(Tomado de Sorkhabi, 2010). ................................................................................... 123
Figura 3.48. Producción de aceite en Arabia Saudita y el Campo Ghawar durante el período
1993-2001 (Tomado de Sorkhabi, 2010)................................................................... 123
Figura 4.1. Esquema que muestra el efecto de la permeabilidad en los procesos de
estimulación y terminación de pozos (Tomado de Al Qarni y colaboradores, 2001). . 125
Figura 4.2. Esquema que muestra la compleja red de agujeros de gusanos producto de
la acidificación de las rocas carbonatadas (Tomado de Al-Harty y Bustos, 2009). ... 128
Figura 4.3. Grafico que muestra la solubilidad del ácido clorhídrico en la caliza y dolomía
(Pemex, 2008). ......................................................................................................... 129
Figura 4.4. Efecto de la presión sobre el tiempo de reacción del HCL sobre el CaCO3
(Pemex, 2008). ......................................................................................................... 132
Figura 4.5. Esquema que ilustra el uso de métodos de divergencia mecánica durante
el tratamiento de acidificación matricial (tomado de Al-Anzi y Al-Habib, 2004).......... 134
JCRH - EHA | IX
LISTA DE FIGURAS UNAM - 2012
JCRH - EHA | X
LISTA DE FIGURAS UNAM - 2012
Figura 4.30. Geometría y ancho de la fractura al término de la inyección del ácido orgánico
(Tomado de Bale et. al, 2010)................................................................................... 171
Figura 4.31. Distribución de la altura y ancho de la fractura tras inyectar 50 m3 de
HCL (28%) a un gasto de 60 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010). ............................ 172
Figura 4.32. Distribución de la conductividad de la fractura tras la inyección de 50 m 3 de
HCL (28%) a un gasto de 60 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010). ............................ 172
Figura 4.33. Distribución de la conductividad de la fractura en función de su penetración
para un tiempo t1 y t2 (Tomado de Bale et. al, 2010)................................................ 173
Figura 4.34. Distribución de la conductividad de la fractura tras inyectar 50 m 3 de
HCL (28%) a un gasto de 20 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010). ............................ 173
Figura 4.35. Distribución de la conductividad de la fractura en función de su penetración para un
tiempo t1 y t2 (Tomado de Bale et. al, 2010). ........................................................... 174
Figura 4.36. Distribución de la altura y ancho de la fractura tras inyectar 50 m3 de HCL (28%)
a un gasto de 20 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010)................................................ 174
Figura 4.37. Perfil de la Presión de fracturamiento neta al inyectar 50 m 3 de HCL (28%) a
un gasto de 20 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010). ................................................. 175
Figura 4.38. Distribución del ancho de fractura para gastos de inyección del ácido de
20 y 60 bpm (Tomado de Bale et. al, 2010). ............................................................. 175
Figura 4.39. Perfil de la Presión de fracturamiento neta al inyectar 85 m 3 de HCL-28%
(Tomado de Bale et. al, 2010)................................................................................... 176
Figura 4.40. Distribución de la Conductividad de la fractura para un tiempo de 30.33
minutos (Tomado de Bale et. al, 2010). .................................................................... 177
Figura 4.41. Etapas en la vida de un yacimiento, de acuerdo a los mecanismos de
recuperación y factores de recuperación que se pueden obtener (CNH, 2010). ....... 179
Figura 4.42. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de aceite en
rocas carbonatadas (Tomado de Qing, 2003). .......................................................... 179
Figura 4.43. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de gas en rocas
carbonatadas. El promedio de recuperación final es de 72 % (Qing, 2003). ............. 180
Figura 4.44. Distribución de los factores de recuperación para yacimientos de aceite
(medios a ligeros) en rocas carbonatadas fracturadas. (Tomado de Qing, 2003). .... 181
Figura 4.45. Distribución de los factores de recuperación para yacimientos de aceite
(medios a ligeros) en rocas carbonatadas convencionales. (Qing, 2003).................. 181
Figura 4.46. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de aceite
(medios a ligeros) en depósitos orgánicos (arrecifes) (Tomado de Qing, 2003) ...... 182
Figura 4.47. Comportamiento de la presión en el Complejo Antonio J. Bermúdez
(Tomado de PEMEX, 2008). ..................................................................................... 184
Figura 4.48. Histórico de producción en los Campos con procesos de inyección de agua en
el Complejo Antonio J. Bermúdez (Tomado de PEMEX, 2008). ................................ 185
Figura 4.49. Comportamiento general del gasto de inyección de inyección de N 2 al
Complejo Antonio J. Bermúdez (Tomado de PEMEX, 2008). ................................... 185
Figura 4.50. Principales etapas del proceso de exploración y producción de un proyecto
petrolero (Tomado de PEMEX, 2011). ...................................................................... 186
Figura 4.51. Elementos y procesos que constituyen al sistema petrolero y que dan lugar a
la acumulación de hidrocarburos en una trampa (Tomado de PEMEX, 2011). ......... 186
Figura 4.52. Principales herramientas para la construcción del modelo del yacimiento
(Tomado de Martínez N., 2003). ............................................................................... 188
Figura 4.53. La administración de yacimientos como herramienta para el desarrollo de
campos (Tomado de Martínez N., 2003). .................................................................. 190
JCRH - EHA | XI
LISTA DE TABLAS UNAM - 2012
LISTA DE TABLAS
CAPÍTULO I. GENERALIDADES
1.1. INTRODUCCIÓN
Las rocas de carbonato de calcio son la caliza y la dolomía; estas rocas se encuentran
dispersas alrededor del mundo y se formaron como carbonatos de plataforma, de talud o
carbonatos de aguas profundas.
El sistema de carbonatos en aguas someras abarca una extensa porción del registro geológico,
debido a que es el único ambiente de depósito que genera sus propios sedimentos, tiene
características únicas, como son: forma, dimensión, marco tectónico, textura, litología,
estructuras sedimentarias, entre otras. En estas plataformas existe un equilibrio dinámico entre
la producción de carbonatos y la subsidencia, para permitir acumulaciones gruesas y mantener
la profundidad adecuada para favorecer que continuamente ocurra el aporte del Carbonato de
Calcio (CaCO3).
Las rocas carbonatadas se distinguen por su textura, el tipo de grano, composición de la roca y
la diagénesis (Figura 1.1), que corresponde a la clasificación de Dunham (1962) y es utilizada
ampliamente para caracterizar rocas carbonatadas según la cantidad y textura de los granos y
del lodo calcáreo. La clasificación de Embry y Klovan (1971) sigue el esquema de Dunham
además de agregar las categorías para rocas formadas por organismos.
Figura 1.1. Clasificación de las rocas carbonatadas de Dunham (tomado de Scholle P., y Ulmer-Scholle D., 2003).
JCRH -EHA | 1
CAPÍTULO I. GENERALIDADES UNAM - 2012
Los materiales que conforman las rocas carbonatadas se desarrollan fundamentalmente por
actividad biológica y, en menor medida, a través de la precipitación inorgánica. La mineralogía
de las rocas carbonatadas es relativamente simple y exhibe un predominio de minerales de
calcita (CaCO3,) dolomita [CaMg(CO3)2] y evaporitas, tales como la anhidrita (CaSO 4) y el yeso
(CaSO4 + 2H2O); también pueden existir cantidades menores de arcilla.
Las formaciones con permeabilidad baja o moderada pueden requerir fracturamiento ácido o
hidráulico para producir a gastos económicamente atractivos; incluso en los yacimientos con
mayores permeabilidades las estimulaciones son una forma efectiva de mejorar la producción o
acelerar la recuperación, especialmente durante los periodos de aumento de los combustibles
hidrocarburos o cuando la viabilidad económica de un proyecto exige un rápido retorno de la
inversión.
1.2. OBJETIVOS
Analizar y realizar una descripción detallada desde el punto de vista geológico de las
principales características de los yacimientos petroleros en calizas formadas en
ambientes de plataforma.
Describir las principales metodologías y tecnologías empleadas en la explotación de
yacimientos petroleros en carbonatos de plataforma.
Llevar a cabo el análisis de casos históricos de explotación en yacimientos carbonatados
de México y alrededor del Mundo.
Investigar las tendencias actuales y futuras para maximizar el factor final de
recuperación de yacimientos en calizas de plataforma.
JCRH -EHA | 2
CAPÍTULO I. GENERALIDADES UNAM - 2012
Figura 1.2. Distribución de las rocas carbonatadas alrededor del mundo (Tomado de Slb Market Analysis, 2007).
Al abordar el tema de los carbonatos nos encontramos con casos extremos, por ejemplo, los
yacimientos pueden ser arealmente extensos aunque su porosidad puede ser microscópica; del
mismo modo, la permeabilidad de la matriz puede ser muy baja mientras que en el sistema de
fracturas los fluidos fluyen en grandes volúmenes a través de estos canales de alta
conductividad.
La capacidad de distinguir los intervalos de más alta permeabilidad es de gran importancia, por
ejemplo, en los métodos de recuperación secundaria mediante inyección de agua o en los
diseños de estimulación matricial y fracturamientos ácidos, si se identifican correctamente estas
zonas de alta permeabilidad, los ingenieros podrán sellar estas zonas después de haber sido
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invadidas para que de este modo se mejore el desplazamiento o estimulación en las zonas
también productoras pero de baja permeabilidad.
Cuando es posible distinguir los tipos de poros, en las calizas se dispone de información que
permite llevar a cabo una terminación exitosa de las zonas potencialmente productoras de
hidrocarburos; una vez que se ha determinado la permeabilidad de la formación y se ha
identificado la red del sistema de fracturas naturales, entonces los ingenieros, están en
capacidad de predecir las capas y zonas propensas a las irrupciones tempranas de agua
cuando el yacimiento tiene una acuífero asociado.
Las variaciones físicas, biológicas y químicas crean texturas y fábricas de rocas heterogéneas
durante y después de la depositación, destruyendo a menudo cualquier relación
comparativamente simple que pudo haber existido entre los atributos sedimentarios;
generalmente cambia la porosidad y la permeabilidad. Adicionalmente, la deformación, tal
como el fracturamiento, puede modificar la permeabilidad y la porosidad. Los procesos de
disolución forman cavernas, dolinas y otros rasgos que se conocen colectivamente como
modelo cárstico, lo que también afecta las propiedades de los yacimientos (Akbar M., y
Alghamdi A., 2001). Las variaciones de la porosidad no son un indicador confiable de las
variaciones de la permeabilidad, ya que los cambios en la textura de los carbonatos influyen en
la permeabilidad. El tan tradicional método de utilizar datos de núcleos para derivar una relación
porosidad-permeabilidad asociada con un yacimiento específico, no es confiable cuando varía
la textura de la roca del yacimiento.
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La porosidad de las rocas carbonatadas (Figura 1.3) es el resultado final de los procesos de
generación y reducción de poros; los procesos de reducción de poros incluyen la cementación,
precipitación y recristalización. Generalmente la porosidad se reduce por los rellenos debidos a
la precipitación de calcita o dolomita de las soluciones en circulación; la porosidad intergranular
es común en los granos de carbonatos como porosidad primaria, o se puede desarrollar
porosidad vugular cuando los granos tales como los fragmentos de conchas están parcialmente
disueltos; la porosidad móldica conserva las formas de los fragmentos de conchas disueltas y
otros componentes. Por estas características en un yacimiento carbonatado pueden coexistir
varios tipos de porosidad, desde el nivel microscópico hasta los sistemas de cavernas lo que
hace que la estimación de la porosidad, la permeabilidad y por consecuente el cálculo de
reservas sea una tarea extremadamente difícil.
Tipos de Poros
Cavernoso, fractura
inter granular e Móldico, interfósil y
y fractura ampliada
intercristalino resguardado
por disolución
Una vez que los sedimentos son depositados inicia la diagénesis en la que por medio de
cambios físicos y químicos post depositacionales el sedimento se convierte en roca sólida; es
precisamente durante la diagénesis que las rocas carbonatadas adquieren la gran
heterogeneidad que las caracteriza, debido a que, modifica significativamente la permeabilidad
de la roca y el volumen poroso; durante la diagénesis de los carbonatos generalmente se
reemplazan la calcita y la aragonita por la dolomita en un proceso llamado dolomitización que
puede mejorar las características productoras de los yacimientos de hidrocarburos (Akbar M.,
y Alghamdi A., 2001).
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Estudios realizados en el campo Neelam, que se localiza en altamar al oeste de la India, han
demostrado que la permeabilidad aumentaba a medida que la porosidad disminuía, una
situación que para los petrofísicos es difícil de conciliar con sus interpretaciones; la caliza
granular (grainstone), a menudo la menos porosa, generalmente ofrece la mayor permeabilidad
de entre los tipos de rocas carbonatadas. A medida que aumenta el contenido de lodo,
creándose como consecuencia caliza granular lodosa (packstone) o caliza lodosa (wackstone),
por lo general aumenta la porosidad total, pero la permeabilidad es quizás de 10 a 100 veces
menor que en la caliza granular, debido a la creciente importancia de la microporosidad en los
lodos asociados (Akbar M., y Alghamdi A., 2001).
Cuando los fluidos del yacimiento son sometidos a una extracción instantánea de la formación,
por ejemplo, la producción durante unos 5 a 20 años, en contraposición con los millones de
años que fueron necesarios para que se formara el yacimiento, los pulsos de presión
resultantes crean unidades de flujo diferentes dentro del yacimiento, separadas por zonas con
una significativa disminución de la permeabilidad. En consecuencia, se suelen crear grandes
diferencias de presión entre las unidades de flujo y se produce una completa interrupción de la
suave transición de agua a petróleo a medida que disminuye la profundidad. Los frentes de
agua se propagan lateralmente, a cualquier profundidad, hacia las secciones más permeables.
Los métodos modernos y las nuevas tecnologías, mejoran en gran medida los gastos de
producción al permitir que los grupos interdiciplinarios que intervienen en la explotación de los
hidrocarburos, comprendan mejor la manera en que la heterogeneidad de los yacimientos
influye en el rendimiento de los pozos y al facilitarles la identificación de las zonas que
contribuyen al flujo de fluidos, como ejemplo de esas nuevas tecnologías se tienen a, los
registros de resonancia magnética nuclear (RMN) los registros de imagen y video de la pared
del pozo así como también los registros de producción.
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Generalmente el costo de cortar núcleos es mayor que el costo de una corrida de los registros
operados por cable o integrados a la sarta de perforación, por este motivo, es práctica común
en las industrias de exploración y producción (E&P) calibrar los registros geofísicos con los
núcleos preexistentes para asegurarse de que las interpretaciones sean coherentes, de este
modo se tiene un mayor grado de certidumbre en la interpretación de los registros geofísicos.
Una de las técnicas empleadas para determinar el tamaño de poros y el tipo de fluidos
contenidos en ellos, consiste en emplear en las herramientas de registros RMN grandes imanes
para polarizar fuertemente los núcleos de hidrógeno presentes en el agua y en los
hidrocarburos (método similar al empleado en la medicina que se conoce como imagen por
resonancia magnética, en la que se emplean campos magnéticos para alinear la magnetización
nuclear de los átomos de hidrógeno del agua en el cuerpo humano, posteriormente los campos
de radiofrecuencia se usan para alterar el alineamiento de esa magnetización, causando que
los núcleos de hidrógeno produzcan un campo magnético rotacional detectable por escáner), a
medida que se difunden por el espacio poroso de las rocas; cuando se retira el imán los núcleos
de hidrogeno se relajan. Mediante estudios de laboratorio Akbar M., y Alghamdi A. (2001) han
demostrado que el tiempo de relajación transversal (T 2), depende de la distribución del tamaño
de los poros y generalmente los poros más grandes tienen tiempos de relajación transversal
más prolongados, por otro lado los aceites viscosos se relajan más rápidamente que los
aceites ligeros o el agua, de este modo las variaciones en el tiempo de relajación transversal
producen una distribución de T2, dando como resultado una interpretación de los componentes
de los fluidos y los tamaños de los poros.
Las mediciones de RMN muestran las propiedades de los poros y fluidos en formaciones
rocosas a través de una medición que consta de dos etapas. Primero, en la etapa de
polarización, los átomos de hidrógeno se alinean como barras imantadas a lo largo de la
dirección de un campo magnético estático, conocido como B0. Esta polarización consume un
tiempo característico conocido como T1, que depende del medio que rodea al hidrógeno.
En la segunda etapa, conocida como adquisición, los átomos de hidrógeno son manipulados
por pulsos cortos de un campo magnético oscilante. Se elige la frecuencia de oscilación que se
ajusta a la frecuencia de resonancia de Larmor, una cantidad proporcional al campo magnético
aplicado, B0. Los pulsos hacen que los átomos de hidrógeno roten alejándose de la dirección de
B0 y luego roten con un movimiento de precesión alrededor de la misma. Los pulsos
correctamente regulados generan respuestas coherentes, conocidas como ecos, provenientes
de los átomos de hidrógeno. Los ecos inducen voltaje en una antena colocada en un plano
perpendicular a la dirección de B0.
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Después de una sola etapa de polarización se pueden generar muchos ecos, reduciéndose la
magnitud de los ecos sucesivos a través de un proceso conocido como relajación transversal.
En la adquisición de registros de RMN, la relajación está dominada por las interacciones de los
átomos de hidrógeno con su entorno, incluyendo los fluidos volumétricos, las superficies de
poros, y la difusión en los gradientes del campo magnético. El decaimiento de la señal de eco
en función del tiempo depende de la secuencia específica de pulsos.
Para el caso típico de las rocas humedecidas con agua, los valores de T2 cortos surgen del
agua presente en los poros pequeños o de la presencia de hidrocarburos pesados, mientras
que los valores de T2 largos provienen del agua presente en los poros grandes o de la
presencia de hidrocarburos más ligeros. Después, los datos CPMG pueden procesarse o
invertirse para cuantificar los tiempos T2 que contribuyeron al decaimiento global junto con la
amplitud, en unidades de porosidad, asociada con cada tiempo T2.
Un método empleado por primera vez en 1985 utilizó un modelo de dispersión acústica
desarrollado anteriormente por Kuster y Toksöz para evaluar estas particiones. La técnica se
basa en la porosidad total indicada por los registros de densidad o de neutrón y las velocidades
(compresional y de corte) indicadas por los registros sónicos. Una técnica iterativa ajusta la
cantidad de porosidad de cavidades necesaria para minimizar el error entre los valores teóricos
esperados de los tiempos de tránsito de corte y de compresión del registro sónico y los valores
medidos; esto permite obtener un valor de m variable. Si bien otros estudios han utilizado
valores variables para m, éste es quizás el primero en el cual el método ha sido validado con
mediciones de m efectuadas en núcleos individuales en el laboratorio.
Está claro que queda pendiente una gran cantidad de trabajo para quienes exploran y explotan
yacimientos carbonatados. Si bien la complejidad y heterogeneidad que los carbonatos
plantean, se tienen enormes retos operacionales y de interpretación. Las novedosas soluciones
de la tecnología de la información para trabajo en equipo virtual, acelerarán el ritmo de
investigación y la diseminación de las experiencias exitosas en todo el mundo.
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Clasificación de
los carbonatos
Embry y Klovan
Folk (1959/1952) Dunham (1962) Wrigth (1992)
(1971)
Figura 1.4. Esquema de las diferentes clasificaciones de carbonatos (Tomado de Scholle P., y Ulmer-Scholle D.,
2003).
Sin lugar a dudas, una de las actividades obligadas en este tipo de yacimientos, son las
estimulaciones ácidas, así como el fracturamiento hidráulico y ácido; el tipo de técnica a
emplear depende del objetivo de la intervención. Existe una amplia gama de técnicas y
metodologías en la literatura disponible, cuyas prácticas han sido entendidas y perfeccionadas
para cubrir las particularidades de un sistema altamente heterogéneo como el que tienen los
yacimientos en carbonatos.
El objetivo de la estimulación del yacimiento, así como los tratamientos de fracturamiento ácido,
es el crear canales de flujo altamente conductivos lo suficientemente largos para alterar los
patrones de flujo en el yacimiento, de un patrón de flujo radial a un flujo lineal (Bombardieri y
colaboradores, 1972), actualmente se ha demostrado que se genera una geometría de flujo que
va inicialmente de un flujo lineal (el fluido almacenado en las fracturas fluye directamente hacia
el pozo) a bilineal (flujo de fluidos de la matriz hacia la fractura y de la fractura hacia el fondo
del pozo).
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El fracturamiento ácido fue descrito por primera vez por Frasch (1895), y junto con la Standard
Oil Company se adjudicaron la patente de la técnica de fracturamiento con ácido el 17 de marzo
de 1896; la Standard Oil Company utilizó ácido clorhídrico para estimular pozos de aceite en
formaciones de carbonatos en los Estados Unidos de Norteamérica, y por otro lado la primera
descripción del fracturamiento hidráulico fue realizada en 1935 por Grebe y Stoester.
Knox y colaboradores (1979) desarrollaron la teoría de un gran número de factores que deben
ser considerados al realizar una estimulación o fracturamiento ácido, en esta investigación se
discuten los efectos de la penetración del ácido, capacidad de flujo de la fractura, temperatura,
concentración del ácido, velocidad o gasto de inyección, así como la viscosidad y pérdida de
fluidos; los efectos de estos factores fueron demostrados en los pozos de un campo
Canadiense.
Uno de los más modernos y novedosos métodos para medir la eficiencia de los fracturamientos
ácidos en carbonatos fue desarrollado por Newman y colaboradores (2009); frecuentemente el
éxito de las técnicas de estimulación se mide por la relación de estimulación, por el contrario
Newman propone métodos medibles para medir el éxito de una estimulación. El modelo de
producción acumulada ofrece una manera única y novedosa de calcular el valor de fractura, a
diferencia del método tradicional en el cálculo de relación de la estimulación, este método tiene
un valor tangible (producción incremental en el tiempo) y más importante aún, este método
permite comparar fracturas de diferentes yacimientos, de modo que dos fracturas de
yacimientos diferentes con la misma relación de estimulación puede tener un potencial muy
diferente para aumentar la producción en el largo plazo; esta técnica tiene la capacidad de
permitir a los ingenieros generar pronósticos de producción y crear una mejor evaluación
económica de las opciones de estimulación.
Con respecto a los parámetros que afectan el factor de recuperación, Qing y Sloan (2003),
realizaron estudios en 250 campos maduros en carbonatos, el resultado de la investigación
demostró que existe una gran incertidumbre en el desarrollo de los yacimientos así como en las
predicciones del factor de recuperación (Fr);consideraron que los parámetros claves que
determinan el Fr son el tipo de fluido, la red del sistema poroso, la heterogeneidad del
yacimiento, los mecanismos de empuje y la mojabilidad de la roca. Los autores establecen que
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CAPÍTULO I. GENERALIDADES UNAM - 2012
para cada tipo de yacimiento existen factores principales que controlan el factor de recuperación
en los yacimientos:
A pesar de que se identificaron los siguientes tres grandes grupos que controlan la eficiencia de
la recuperación para los yacimientos petroleros en carbonatos: (1) Características del fluido y
del yacimiento, (2) Mecanismos de producción y (3) Administración integral del yacimiento y
técnicas de Recuperación secundaria y mejorada; el parámetro más importante en la
recuperación de hidrocarburos, es el tipo de fluido.
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CAPÍTULO I. GENERALIDADES UNAM - 2012
Una política energética diferente, en la que en lugar de exportar el crudo, estos volúmenes se
destinen a la refinación nacional, permitiría dar valor agregado a nuestros energéticos, y siendo
como somos un país petrolero autosuficiente, la volatilidad de los precios del crudo tendría un
menor impacto en la economía nacional, de este modo los proyectos de inversión y desarrollo
de campos no estaría sujeto a las condiciones de los mercados internacionales.
Una vez que los precios internacionales tienden a la baja, estos proyectos dejan de ser
rentables, y los pozos de los campos en esta situación tienden a cerrarse, que si bien esto
permite una estabilización de los fluidos causados por el efecto de la segregación gravitacional,
también se puede generar un daño irreparable al yacimiento al grado de alcanzar la condición
de no flujo de los fluidos, teniendo que recurrir al uso de sistemas artificiales para dar energía
adicional al pozo, este consumo adicional de energía se traduce en un incremento en los costos
del proyecto o en una disminución de la rentabilidad del mismo.
En resumen, una política energética integral permitiría explotar los yacimientos con una
planeación meramente ingenieril, libre de intereses políticos; se operaría a gastos óptimos y no
a gastos máximos, lo que está demostrado que a largo plazo resulta anti económico, por causas
como la irrupción temprana de agua en los pozos, la generación de casquetes de gas que en el
corto plazo que se conifican hacia la zona de disparos y el hecho de producir este gas significa
quitarle la energía natural al yacimiento. Para seguir produciendo necesitamos añadir energía al
mismo mediante los métodos de mantenimiento de presión como por ejemplo la inyección de
agua y gases (inertes e hidrocarburos) no miscibles.
Cuando un país petrolero rige sus políticas energéticas, por el crecimiento y demanda de
combustibles fósiles al interior de la nación, aun viviendo en un mundo globalizado como el
nuestro, es capaz de lograr autosuficiencia en todos los aspectos, financiando la investigación
y el desarrollo de herramientas y tecnologías que le permitan mantenerse en las vías del
desarrollo, alcanzando mejor calidad de vida para sus nacionales procurando siempre la
educación y el cuidado al medio ambiente, visualizando el futuro, mirando a la transición
energética mundial, desarrollando tecnologías de mayor eficiencia para generar un mayor
trabajo con un menor consumo de combustibles, reduciendo el impacto ambiental.
Los grandes descubrimientos petroleros en zonas de difícil acceso hoy son una realidad, como
por ejemplo los yacimientos de carbonatos de aguas profundas en el Golfo de México del lado
Norte Americano, del mismo modo que en las costas de África y Brasil, los yacimientos
subsalinos y sobresalinos Brasileños. La tendencia mundial indica que en el mediano plazo el
gas natural cobrará gran importancia en el escenario mundial, prueba de ello es la explotación
masiva en el Estado de Texas de los yacimientos hoy tan de moda, el Shale Gas (lutitas
gasíferas) y Shale Oil (aceite de lutita).
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CAPÍTULO I. GENERALIDADES UNAM - 2012
Entre el pueblo Mexicano reza un dicho popular citado por el General Porfirio Díaz “Pobre de
México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” y en el ambiente petrolero se escucha
la contra parte “La virgen de Guadalupe tiene botas de Petrolero” en alusión a la gran
abundancia de recursos naturales y en específico de los recursos petroleros que se encuentran
a lo largo del Golfo de México, desde Tamaulipas pasando por Veracruz, Tabasco y Campeche.
El hecho de no explotar estos recursos naturales que la naturaleza dispuso en nuestro territorio,
significa negarle el desarrollo a nuestro pueblo y una mejor calidad de vida a la sociedad,
cuando las energías limpias y renovables cobren importancia, nuestro Oro Negro dejará de
tener valor.
El día en que ocurra esta transición energética no será porque se hayan agotado los
combustibles fósiles, sino porque la producción de las energías renovables tendrá el mismo
costo que la producción de un barril de petróleo crudo.
Y en mundo lleno de restricciones como el nuestro, los ingenieros hemos aprendido a trabajar
en alianza con todas estas limitantes, buscando garantizar el consumo energético nacional en
sincronía con las mejores prácticas ingenieriles hacia nuestros yacimientos petroleros,
buscando siempre el desarrollo sustentable de las comunidades y el medio ambiente, teniendo
en todo momento como objetivo la maximización del valor de los activos.
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2012
Los carbonatos son rocas sedimentarias muy importantes debido a que algunas de ellas
presentan una alta porosidad por lo que pueden llegar a formar acuíferos o yacimientos de
hidrocarburos, son muy abundantes en la corteza terrestre ya que llegan a constituir
aproximadamente una décima parte de ella. Están formadas química o bioquímicamente por
Carbonato de Calcio.
Las calizas son de gran importancia debido a que proporcionan información valiosa acerca del
origen y de la evolución de la Tierra, su textura y composición revela mucho acerca de su forma
de depositación, son la evidencia más importante respecto a los componentes disueltos de
aguas marinas de diferentes profundidades y climas; son probablemente las que proporcionan
la mejor documentación de la evolución orgánica en medios marinos.
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
aquella en la que las bases de la clasificación usan algunas de las propiedades fundamentales
que se relacionan directamente con su origen.
Sin embargo, en los carbonatos que están formados por diversos tipos de grano, el grado de
clasificación y el tamaño de los mismos pueden ser usados, como en las arenas terrígenas,
para diferenciar los ambientes, ya sean de alta o de baja energía.
1) Ortoquímicos
2) Aloquímicos
a) Fósiles o bioclastos: es muy común la presencia de los restos de algunas partes duras
de los organismos recristalizados en las calizas, en algunos casos estos restos
orgánicos quedan más o menos conservados y pueden ser identificados como fósiles,
pero en ocasiones solo se trata de algunos fragmentos y no son identificables el tipo de
organismo del que procede, por lo que se denominan a todos los restos orgánicos como
bioclastos en lugar de fósiles.
b) Agregados orgánicos de origen fecal: Los pellets son agregados micríticos de forma
subesférica o elipsoidal con un tamaño inferior a 1 mm, que contiene proporciones
variables de materia orgánica; una característica esencial de los pellets es la ausencia
de estructura interna, lo que los diferencia de otros aloquímicos; su nombre implica un
origen fecal, aunque no todos los aloquímicos con características similares a los pellets
tienen este origen, es por ello que se utiliza el término peloides, ya que no tiene
connotaciones genéticas para designar a cualquier partícula subesférica o elipsoidal,
compuesta de micrita y sin estructura interna.
c) Agregados concéntricos: Son partículas subesféricas o esféricas, de un diámetro inferior
a 2 mm, que están cubiertas por micrita y/o esparita. El núcleo puede ser un clasto
terrígeno u otro aloquímico y pueden tener una estructura radial o esférica. Cuando no
se conoce el origen, orgánico o inorgánico, se denominan ooides, por lo que todas las
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Existen varias clasificaciones para las rocas carbonatadas, las de mayor uso en la actualidad
son las que se describen a continuación.
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
a. Mudstone- menos del 10% de granos, por lo que a simple vista se observa que
en su mayoría está formada por micrita.
b. Wackestone- más del 10% de granos, los cuales se encuentran soportados por
micrita.
2. Texturas soportadas por granos (los granos forman una estructura autosuficiente).
a. Packstone- granosostenida con una matriz de lodo entre los granos, parece que
están apoyados unos contra otros.
b. Grainstone- granosostenida y sin contener micrita.
3. Componentes originales unidos durante la depositación.
a. Boundstone- componentes orgánicos que se consolidan en la roca desde su
depositación, unida por organismos incrustantes.
4. Textura deposicional irreconocible
a. Carbonato cristalino- textura original destruida por la digénesis
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Figura 2.3. Dos Componentes de las rocas carbonatadas (Tomado de Handford, 2004).
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Profundidad: Conforme se aumenta la profundidad del agua de mar, hay una disminución de la
temperatura. En aguas más frías el bióxido de carbono está más disuelto en comparación con
aguas cálidas. El aumento de CO 2 provoca un aumento en el ácido carbónico (H2CO3),
resultando una disolución en las conchas de calcita y aragonita al caer al piso marino. Algunas
conchas sobreviven a los 5,000 m de profundidad. El aumento de la presión hidrostática a tal
profundidad aumenta la solubilidad de CaCO 3. La profundidad por debajo de la cual ya no se
acumula el CaCO3 se le denomina el nivel de compensación, el cual se encuentra casi a los
5,000 m en las regiones ecuatoriales, pero se eleva gradualmente hacia la superficie del mar en
latitudes más altas, como consecuencia de las temperaturas más bajas en las regiones polares.
El nivel de compensación de carbonatos (NCC) varía de acuerdo al contenido de CO 2 y la
temperatura, estando en promedio a 3,500 m de profundidad.
Cantidad de Luz: Algunos de los organismos fotosintéticos como las algas y los corales,
requieren luz para su llevar a cabo su desarrollo. La penetración de luz se ve afectada por la
turbidez del agua, disminuyéndola al incrementar la cantidad de sedimentos suspendidos. La
zona fótica se alcanza hasta los 100 m de profundidad, sin embargo los organismos
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Figura 2.4. Relación entre la profundidad y la producción de carbonatos. La producción es más significativa en la
zona de saturación de luz (Tomada de Nichols, 2009).
La luz es vital para que ocurra la fotosíntesis. La que se puede representar en la siguiente
reacción química: CO2 + H2O + energía solar = HCHO + O2
Con la fotosíntesis ocurre la extracción del dióxido de carbono del agua de mar, provocando así
mayor saturación de carbonatos e induciendo la precipitación química; como consecuencia,
existe una reducción de la producción de carbonatos con la profundidad. En la Figura 2.5 se
muestra éste comportamiento donde podemos notar tres zonas: somera en donde la intensidad
de luz permanece casi constante; zona intermedia en donde se tiene un importante cambio en
la intensidad; y una zona profunda, en donde la curva se acerca asintóticamente a un valor de
cero. La curva para la intensidad de luz puede modelarse con una ecuación de tipo
exponencial, mientras que la producción orgánica presenta una función tangente hiperbólica.
Salinidad: Muchos de los organismos no toleran ambientes de alta salinidad, además de que el
bióxido de carbono es menos soluble en aguas salinas que en agua dulce, por lo que al
aumentar la salinidad debido a la evaporación, se reduce la precipitación del carbonato de
calcio. La Figura 2.6 muestra la distribución de organismos en función de la salinidad. Se
observa que el grueso de la fauna crece en condiciones normales de salinidad, es decir entre
20 y 40 partes por mil (ppt).
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Figura 2.5. Relación de la intensidad de luz y la producción orgánica con la profundidad (Tomado de Schlager,
1992).
Figura 2.6. Efecto de la salinidad en el crecimiento de plantas y animales en ambientes marinos. El incremento o
disminución de la misma reduce de forma significativa la diversidad de organismos (Tomada de Heckel, 1972).
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
La depositación se lleva a cabo a través de procesos como decantación física, por precipitación
química o por crecimiento orgánico. Cuando los sedimentos se litifican se les denomina roca
sedimentaria. Los sedimentos se dividen en solubles e insolubles. Los sedimentos solubles son
minerales precipitados a partir de materiales en solución acuosa. Los sedimentos insolubles son
fragmentos de roca, minerales (feldespatos, cuarzo), o minerales arcillosos. Otra clasificación
los divide en sedimentos clásticos (detríticos o siliciclastos), sedimentos aloquímicos o
intraclastos, y sedimentos ortoquímicos; en este trabajo no trataremos lo relacionado a
terrígenos, solo lo referente a los carbonatos.
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PELLETS Y PELOIDES
Pellets – Son pequeños granos con un tamaño de 0,03 a 0,3 mm de largo, de forma
esférica a ovoides, están compuestos de lodo de carbonato (micrita). La mayoría de los
pellets carecen de estructura interna y son uniformes en tamaño y forma, son los
productos fecales de organismos invertebrados (Figura 2.7).
Peloides - son aloquemas formados por carbonato de calcio criptocristalino o
microcristalino, no tiene restricciones en el tamaño o en el origen de los granos. Este
término hace posible la referencia a los granos compuestos de micrita sin la necesidad
de implicar su origen.
Composición
Los pellets y peloides están compuestos de lodo de carbonato y/o de carbonato de
calcio precipitado. Por lo tanto, su composición original es aragonita, calcita o una
mezcla de ambos.
Aspectos ambientales
Los pellets se producen donde hay gusanos, crustáceos e invertebrados, pero la
mayoría de los pellets son destruidos antes del entierro.
La cementación rápida, generalmente dada por bacterias, ayuda a la conservación, así
como la rápida sedimentación en la configuración de baja energía.
Los peloides tienen orígenes muy diversos, así como diferentes asociaciones
ambientales.
En particular, las áreas sujetas a tormentas ocasionales hacen que los granos se
muevan de las zonas activas de la formación a los sitios de tranquilidad, que son
especialmente propensos para la preservación de los peloides.
Figura 2.7. Ejemplo de los pellets en una laguna carbonatada de Australia (Tomada de Handford, 2004).
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Oolitos– Grano esférico a elipsoidal, cuyos diámetros varían de 0.25 a 2.00 mm, tienen
un núcleo protegido por una o más capas precipitadas concéntricas; los cristales que la
constituyen tienen una orientación radial y concéntrica. Los núcleos están constituidos
por granos detríticos terrígenos, fragmentos de esqueletos, pellets o peloides (Figura
2.8).
Figura 2.8. Oolitos alterados y disueltos por el agua dulce en una duna eólica los que han sido unidos con cemento.
(Tomado de Handford, 2004).
Pisolitos. Partícula esférica pequeña y concéntrica con una estructura interna laminada,
su diámetro va de 2 mm y a menos de 10 mm.
Oncoides. Grano recubierto de algas o de origen microbiano, el grosor de su diámetro
en promedio es de 2 mm, tiene una forma esferoidal concéntrica; a menudo es irregular
y con laminaciones.
Rodolitos. Nódulos calcáreos irregulares y laminados compuestos por incrustantes de
algas coralinas, dispuestas en capas concéntricas alrededor de un núcleo, se forman en
agua de mar clara de tibia a fría y poco profunda, hasta 150 o 200 m de profundidad.
Distribución en el tiempo
Mineralogía esqueletal
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Aspectos ambientales
Es necesario que se tengan las condiciones adecuadas para la precipitación inorgánica
o microbiana, ya que los Oolitos y otros granos recubiertos lo requieren para su
formación.
Las capas concéntricas se dan por la rotación repetida de los granos para lo anterior los
mejores entornos para su formación son zonas de alta energía como son barras y
playas, ya que es ahí donde los granos superficiales se mantienen en movimiento.
INTRACLASTOS
Mineralogía
Aspectos ambientales
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Figura 2.9. Principales condiciones ambientales donde se forman de los intraclastos y los extraclastos (Tomado de
Handford, 2004).
FORAMINÍFEROS
Son organismos muy abundantes en los sedimentos marinos y presentan una gran diversidad
de especies, convirtiéndolos en uno de los grupos de microfósiles marinos más importantes. Se
clasifican en bentónicos y planctónicos. Son un grupo de organismos complejos, se han
identificado entre 60 y 80 mil especies durante el Fanerozoico.
Distribución en el tiempo
Los foraminíferos Bentónicos: abarcan desde el período Cámbrico hasta el tiempo reciente; los
Foraminíferos Bentónicos calcáreos, se ubican desde el período Ordovícico y hasta la época
reciente; las grandes acumulaciones están desde el Carbonífero hasta el Reciente.
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Figura 2.10. Distribución en el tiempo geológico de los organismos contribuyentes de partículas esqueletales en
carbonatos (Tomado de Scholle, 2003).
Aspectos ambientales
La mayoría de los foraminíferos son bentónicos (de las 4000 especies modernas, sólo
cerca de 40 son plantónicos).
Gran cantidad de los foraminíferos planctónicos habitan en los 300 m en la parte
superior de la columna de agua, al morir, las testas son depositadas en el lecho marino.
Los foraminíferos son constituyentes relevantes para la formación de rocas, sobre todo
en plataformas abiertas y cerradas, así como en depósitos más profundos. En algunos
casos, la abundancia alcanza valores de decenas de miles de organismos por metro de
sedimento.
Se desarrollan en ambientes marinos y marginales, desde la zona de intermarea hasta
profundidades abisales.
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Mineralogía esqueletal
Las testas de los foraminíferos están compuestas de calcita (los organismos
planctónicos tienen calcita baja en magnesio; mientras que para los bentónicos
calcita tanto baja como alta en magnesio).
Algunas especies bentónicas construyen testas de aragonita, sílice o materia
orgánica.
ESTROMATOPÓRIDOS
Aspectos ambientales
Figura 2.11. Morfología y estructura de un estromatopórido del Paleozoico, en el que se observa el enrejado, de
pilares y laminación (izquierda) y un estromatopórido del Ordovícico en la región de Ontario, Canadá, en el que se
pueden ver galerías horizontales (derecha) (Tomado de Handford, 2004).
Mineralogía esqueletal
BRAQUIÓPODOS
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actuales. Generalmente son bentónicos, viviendo fijos a sustratos duros por un pedúnculo o
enterrados en sustratos blandos (Figura 2.12).
Figura 2.12. Concha de braquiópodo con estructura ondulada (izquierda) y anatomía de un braquiópodo articulado
(derecha), (Tomado de Handford, 2004).
Aspectos ambientales
Minelarogía esquetelal
Las conchas de los braquiópodos rhynchonélidos son principalmente de calcita,
con bajo contenido de magnesio.
MOLUSCOS
Los bivalvos, gasterópodos y cefalópodos forman el grupo de los moluscos. Estos organismos
caracterizan a las calizas del Paleozoico inferior, así como a rocas de períodos posteriores. Los
bivalvos han sido importantes en la producción de carbonatos, desde el inicio del Cenozoico, al
disminuir la cantidad de braquiópodos. Durante el Cretácico, los rudistas formaron importantes
arrecifes en México, en el Sur de Estados Unidos, en la región del Mediterráneo, y en el Medio
Oriente. Las conchas de los bivalvos en su mayoría están compuestas de aragonita, sobre todo
en los rudistas, mientras que en otros organismos como las ostras y las veneras contienen
calcita.
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Distribución en el tiempo. A pesar de que existen ciertas diferencias en los tiempos para los
diversos tipos de moluscos, en general se ubican desde el período Cámbrico hasta el Reciente.
Aspectos ambientales
Mineralogía esqueletal
Las conchas de los gasterópodos tienen una delgada capa de material orgánico.
Algunas familias de estos organismos tienen conchas de capas definidas de calcita y
aragonita, siendo generalmente, la capa de calcita de mayor espesor. La calcita
contiene bajo porcentaje de magnesio.
Los bivalvos presentan esqueletos que varían en composición. La mayoría están
compuestos de aragonita, algunos presentan capas de calcita y aragonita, pocos
están compuestos en su mayoría por calcita.
Algunos cefalópodos son principalmente de aragonita, algunas de sus capas tienen
material orgánico (Figura 2.13).
Figura 2.13.- Sección axial de un cefalópodo de tipo ammonite del Pérmico en Tunisia (izquierda) y morfología de un
cefalópodo nautilus, su concha está compuesta por lo común de aragonita (derecha), (Tomado de Handford, 2004).
BRIOZOARIOS O ECTOPROCTOS
Son pequeños animales coloniales que presentan un lofóforo, es decir, una corona de
tentáculos que sirve para captar alimento; se han descrito unas 5,700 especies
mayoritariamente marinas, sólo unas 50 habitan en agua dulce. Los briozoarios calcáreos
recientes son marinos y están presentes en todas las latitudes y profundidades, no obstante son
más abundantes en mares someros. La mayoría de los briozoarios del paleozoico tuvieron un
esqueleto calcáreo. Las especies recientes son en forma de caja y los grupos post-paleozoicos
están constituidos de calcita, aragonita y de mezclas de calcita y aragonita (Figuras 2.14 y
2.15).
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Figura 2.14. Colonia de briozoarios del ordovícico de la Formación Martinsburg, Virginia (Tomado de Handford,
2004).
Figura 2.15. Sección de briozoarios Schizoporella floridana en la región de Florida (Tomado de Handford, 2004).
Distribución en el tiempo. A pesar de que podemos asociar un tiempo geológico a cada clase de
briozoos, se puede afirmar que en su mayoría, surgen desde el Ordovícico inferior y hasta el
Reciente. Así como también podemos mencionar importantes acumulaciones durante el
Jurásico.
Aspectos ambientales
Son más comunes en rampas que en plataformas y son más abundantes en ambientes
de nerítico medio a interior; no viven en profundidades mayores a 200 m.
Los briozoarios son organismos sésiles, que se alimentan por filtración, con una elevada
tolerancia a la salinidad. En su mayoría son marinos, sin embargo, algunas especies
(entoprocta, ctenostomida) habitan en aguas dulces.
Se encuentran en amplios rangos de temperatura, latitudes, y profundidades (0 a 8.5
km). Son el principal constituyente de las plataformas carbonatadas del Mesozoico y
Cenozoico, así como en ambientes más profundos. Durante el Paleozoico sobresalieron
en ambientes tropicales y subtropicales.
Existen briozoarios tanto en ambientes de baja energía, así como en ambientes de alta
energía.
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Mineralogía esqueletal
EQUINODERMOS
Aspectos ambientales
Los equinoideos están adaptados a ambientes marinos de baja a normal salinidad (unos
cuantos valores de ppm). Se extienden también hacia aguas más profundas, en zonas
abisales, por lo regular no exceden el 10 o 15 % del total del sedimento.
Los crinoideos son organismos de ambientes marinos de salinidad normal. Son
importantes constituyentes de rocas en estratos del Paleozoico. Durante el Mesozoico
se presentó el crecimiento de organismos planctónicos (Figura 2.16).
Mineralogía esqueletal
Los equinoideos modernos así como los más antiguos están compuestos de calcita con
moderada a elevada cantidad de magnesio. El contenido de magnesio varía en función
de la temperatura.
Los crinoideos tienen calcita con alto contenido de magnesio, los organismos modernos
contienen entre 3 y 8 % de magnesio.
Figura 2.16. Vista de una caliza de crinoideos cementada con calcita (Tomado de Handford, 2004).
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TRILOBITES Y OSTRÁCODOS
Los ostrácodos son una clase de crustáceos de muy reducido tamaño, se conocen unas 13,000
especies actuales y se estima que se han descrito 65,000 especies fósiles. Son uno de los
grupos microfósiles más utilizados en paleontología, tanto como indicadores paleoambientales,
como en la datación de estratos, por esto han sido muy utilizados en la búsqueda de
combustibles fósiles; aunque, los trilobites son una clase de artrópodos extintos. La mayoría
tienen unos cuantos centímetros de longitud. Se han descrito casi 4,000 especies, siendo los
fósiles más característicos de la Era Paleozoica.
Aspectos ambientales
Mineralogía esqueletal
Figura 2.17. Estructura de un trilobite (izquierda) y ostrácodos de la Formación Green River, en la región de Wyoming
(derecha), (Tomado de Handford, 2004).
ESPONJAS
Son de los organismos multicelulares primitivos más organizados que se integran dentro del
phylum porífera. En la mayoría de las esponjas existen células especializadas que secretan un
esqueleto mineral, el cual puede consistir de espículas calcáreas, espículas de sílice, o
espículas combinadas con materia orgánica (Figura 2.18). La red esquelética de las esponjas
es comúnmente irregular y posee elementos estructurales más pequeños y menos continuos
que los corales y los briozoarios.
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Figura 2.18. Esponja calcárea del Pérmico en la región de Tunisia (izquierda) y detalle de una esponja del
Ordovícico Inferior en la región del Paso, Texas (derecha), (Tomado de Handford, 2004).
Aspectos ambientales
Las esponjas se caracterizan por tener gran variabilidad y adaptabilidad, son por lo
general, organismos sésiles y bentónicos; algunos tipos son importantes componentes
de los arrecifes, en particular aquellas de los períodos Ordovícico, Silúrico, Devónico,
Triásico y Jurásico.
Mineralogía esqueletal
CORALES
Distribución en el tiempo. Los corales tabulares son del Ordovícico Inferior al Pérmico (Figura
2.19); los corales rugosos del Ordovícico medio al Pérmico Superior (Figura 2.20); los corales
Scleractinidos del Triásico Medio hasta el Reciente.
Aspectos ambientales
El grupo de corales tabulares fue de naturaleza marina, siendo contribuyentes
importantes para los arrecifes de estromatopóridos, así como biohermas del Ordovícico-
Carbonífero.
Los corales rugosos también llamados tetracorales, son un grupo de organismos
marinos ubicados principalmente en estratos de aguas someras y cálidas. Fueron
contribuyentes importantes de arrecifes durante el Paleozoico, sin llegar a ser los
constructores predominantes.
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Figura 2.19. Coral tabular del ordovícico en Oklahoma, EUA (Tomado de Handford, 2004).
Figura 2.20. Coral rugoso del carbonífero en Inglaterra (Tomado de Handford, 2004).
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Mineralogía esqueletal
Muchos de los corales tabulares se componen de calcita, sólo algunos grupos pudieron
ser de aragonita.
El esqueleto de los corales rugosos está compuesto principalmente de calcita, con bajo
contenido de magnesio.
ANÉLIDOS
Aspectos ambientales
Habitan en ambientes marinos de salinidad normal, así como en ambientes hipersalinos, siendo
muy raros en medios terrestres. Los serpúlidos son más comunes en la costa, no obstante se
extienden hasta ambientes de mayor profundidad.
Mineralogía esqueletal
Los tubos de los serpúlidos están compuestos de calcita con alto contenido de magnesio,
aragonita o una combinación de ambos. Algunos tubos pueden tener quitina o una combinación
de quitina y fosfatos (Figura 2.21).
Figura 2.21. Morfología y estructura de los serpúlidos individuales y en colonias (Tomado de Handford, 2004).
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ALGAS
Las algas calcáreas son plantas acuáticas marinas y no marinas que poseen una calcificación
interna y/o externa. Se dividen en Cyanophyta (algas azul-verdes), Rhodophyta (rojas), y
Chlorophyta (verdes).
Aspectos ambientales
Las algas verde-azules son fotosintéticas y requieren luz, se adaptan a amplios rangos
de salinidad y temperatura; habitan principalmente en la zona submareal-intermareal.
Las algas verdes son más comunes en profundidades de 2 a 30 m, no obstante,
algunas codiaceas abundan entre los 50-100 m, así como también existen organismos
en profundidades mayores a los 100 m. Toleran los ambientes salinos e hipersalinos.
Son fuertes contribuyentes de los depósitos carbonatados tanto modernos como
antiguos.
Las algas rojas son las que están mejor adaptadas a los ambientes profundos, en
donde hay poca penetración de luz, ya que se encuentran en tirantes de 125 m o
incluso mayores.
Mineralogía esqueletal
Las formas marinas de las algas azul-verdes son de aragonita; las formas lacustres se
componen de calcita.
Las algas verdes están compuestas de aragonita, algunas formas de calcita vivieron en
el pasado.
Las algas rojas coralinas se componen de calcita alta en magnesio, en otros subgrupos
domina la aragonita (Figura 2.22).
Figura 2.22. Caliza del cretácico de la Formación Tamabra, en México. Se observan distintos tipos de algas rojas
(Tomado de Handford, 2004).
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MICROFÓSILES
Distribución en el tiempo. Los calpionelidos son del Jurásico al Cretácico Inferior; los
cocolitóforos son abundantes desde el Jurásico Inferior hasta al Reciente; las calciesferas son
del Cámbrico al Reciente (Figura 2.23); los radiolarios son del Cámbrico Superior al Reciente y
las diatomeas pertenecen del Jurásico Temprano al Reciente.
Figura 2.23. Caliza rica en calciesferas del cretácico en Inglaterra (Tomado de Handford, 2004).
Aspectos ambientales
Los calpionelidos son organismos marinos que son importantes contribuyentes en las
calizas pelágicas y de las cretas durante el Jurásico superior.
Los cocolitóforos son organismos planctónicos fotoautótrofos, por lo que requieren de un
ambiente con luz. La mayoría habitan en ambientes de salinidad normal, algunos otros
soportan rangos entre 18 y 40 partes por millar (ppt).
Los radiolarios son organismos planctónicos, se localizan en diversas profundidades en
los océanos modernos. Son contribuyentes de los depósitos pelágicos a lo largo del
Fanerozoico.
Las diatomeas se localizan en ambientes marinos, dulceacuícolas, terrestres o incluso
superficies húmedas.
Mineralogía esqueletal
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[Link]. MICRITA
Folk (1959), propuso el término micrita para referirse a la calcita microcristalina, es decir, a los
sedimentos carbonatados de grano fino. La micrita está presente en las calizas como matriz, su
tamaño es menor de 5 micras de diámetro, es un material translúcido y con un tono parduzco
en secciones delgadas; el factor más importante en la producción del sedimento micrítico es la
desintegración de las algas calcáreas verdes. Otros procesos generadores de lodos calcáreos
son: la bioerosión, erosión mecánica de granos por oleaje y corrientes, precipitación bioquímica
y la precipitación inorgánica provocada por la evaporación del agua marina.
[Link]. ESPARITA
Corresponde con calcita cristalina, siendo el componente principal del cemento que rellena los
poros, por lo que pudo haberse formado en la roca posteriormente al depósito original de los
aloquímicos y la micrita; la mayor parte es de grano grueso, con cristales que tienen 10 o más
micras de diámetro, tiene un aspecto claro y presenta pocas inclusiones, los límites
intercristalinos son planares o rectilíneos. La esparita se diferencia de la micrita por el tamaño
de los cristales, por su claridad y por su pureza.
2.3.4. T EXTURA
Corrales (1977) define a la textura como las condiciones de interrelación entre los componentes
de la roca o sedimento, y se incluyen aspectos como el tamaño de grano, forma, orientación y
empaquetamiento de los constituyentes del sedimento o roca. Estas variables que condicionan
la textura se denominan elementos texturales. Con frecuencia se da a la textura un significado
estático, no obstante, tienen un fuerte significado dinámico, puesto que sus elementos se
modifican a lo largo de la evolución del sedimento. Surge así el concepto de madurez textural,
definido como el grado de diferenciación que alcanza un sedimento frente al material original del
que procede. El área de origen (madre) puede condicionar las características geométricas de
las partículas. El transporte sufrido, los mecanismos e intensidad modifican igualmente la
distribución de tamaños, forma y composición. El ambiente sedimentario constituye un equilibrio
entre los procesos mecánicos como la agitación, los procesos biológicos como la actividad y el
contenido faunístico, y los procesos químicos como la salinidad y acidez, por lo que las
características texturales pueden contribuir en la identificación del ambiente sedimentario. Los
procesos post-sedimentarios pueden también modificar la textura, dar lugar a nuevos minerales
y variar las propiedades físicas del sedimento o roca sedimentaria.
En las calizas hay factores orgánicos, químicos y físicos que intervienen en su origen dando
como resultado una textura bastante compleja y variada, considerando el grado de participación
de estos factores, por ejemplo, algunas calizas tienen textura clástica, cementada o no,
mientras que otras pueden tener textura secuencial, e incluso la textura puede estar totalmente
definida por la acción de organismos. En muchos casos la textura deposicional original puede
haber sido modificada por procesos diagenéticos, complicando aún más el resultado.
No obstante la complejidad textural, las calizas están formadas por una serie de componentes
carbonatados, fácilmente reconocibles al microscopio, que son por tanto utilizados para la
clasificación. La textura de las calizas es compleja, tiene un alto grado de variabilidad, debida
en parte a su origen biológico y en parte a la solubilidad del carbonato de calcio. La
preservación de la textura original de las calizas facilita la determinación del ambiente, por lo
que algunas calizas tienen características similares a las areniscas. Las calizas se componen
de aloquemas, una matriz de calcita microcristalina (micrita), y de un material cementante
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(esparita). La clasificación de calizas propuesta por Dunham, 1962, tiene una fuerte
componente textural.
[Link]. MATRIZ
El concepto de matriz tiene fuertes connotaciones genéticas o sedimentológicas, pues se trata
del material arcilloso de tamaño inferior a 30 micras.
La matriz de la mayoría de las calizas consiste en cristales granulares de calcita densos y finos,
usualmente se refiere a la micrita. El tamaño de los cristales comúnmente es menor a 4m
(Figura 2.24), pero una variedad de términos han sido empleados para describir los diferentes
tamaños de los cristales que componen a los carbonatos.
Cuando abunda la micrita, ésta en general es ligeramente opaca en sección delgada, pero su
color puede variar de blanco a pardo oscuro dependiendo de la cantidad de impurezas,
principalmente de materia orgánica. La mayor parte de la micrita se forma dentro de la cuenca y
esto se da por la desintegración de las partes duras de algunos organismos que tienden a
precipitar en el agua de mar.
a) Características físicas
Dentro de este grupo podemos mencionar a aquellas que están asociadas a aspectos
dinámicos como la velocidad, la dirección y variaciones en el movimiento del fluido que
condicionan el medio; las corrientes de agua, oleaje, mareas, vientos; así como las condiciones
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b) Características químicas
c) Características Biológicas
Para llevar a cabo la identificación de los ambientes, es vital establecer las condiciones
hidrodinámicas, dicha información la podemos encontrar en:
a. Las estructuras sedimentarias primarias, que nos dan información acerca de las
condiciones de energía al momento del depósito.
b. La textura de los sedimentos, que nos arroja datos acerca del medio y modo de
transporte del material.
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proximidades del continente por barreras construidas por organismos como arrecifes. Pueden
originarse por hundimiento o inundación de zonas continentales, por lo que las condiciones
ambientales sufren grandes fluctuaciones cuanto más cerca se está de la línea de costa, donde
ocurren cambios importantes producidos por la acción del oleaje, mareas y condiciones
atmosféricas. En las zonas más alejadas las fluctuaciones se ven más influenciadas por la
dinámica de corrientes oceánicas, atmosféricas y tectónicas (Figura 2.25).
Figura. 2.25. Características generales de la plataforma continental, talud y cuencas oceánicas profundas. (Tomado
de [Link], 2011).
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profundidad. Por lo general, no sufren los efectos de las mareas, del oleaje y de las corrientes
superficiales. No obstante, existen corrientes submarinas (corrientes de fondo) que transportan
sedimentos finos y dan lugar a estructuras sedimentarias.
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Figura 2.28. Clasificación de las plataformas carbonatadas (Tomado de Wright y Burchette, 1996).
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Marco tectónico: Es necesario tener una mínima o nula afluencia de terrígenos, de tal
forma que un marco tectónico estable, con poco relieve facilita el desarrollo de los
carbonatos, tal como ocurre en la actual plataforma de Yucatán y en la plataforma de
Florida. Para que los espesores sean importantes se requiere que ocurra una
subsidencia continua y uniforme.
Forma: La configuración de las plataformas carbonatadas es, en general, de forma
tabular. Algunos tipos de construcciones presentan acumulaciones lineales o locales
como en el caso de los arrecifes, bancos oolíticos y pilas de sedimentos.
Dimensión: Los sistemas de plataformas carbonatadas pueden abarcar miles de
kilómetros cuadrados y oscilan entre cientos y miles de metros de espesor. Algunos
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El depósito final de los sedimentos depende de los agentes de transporte, como el viento,
corrientes oceánicas, tormentas y mareas. El equilibrio entre la producción y el transporte de
sedimentos determina el potencial de crecimiento de la plataforma. Una disminución en el nivel
del mar conduce a la entrada de clastos o a fenómenos de carstificación de carbonatos
previamente depositados.
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Figura 2.30. Principales factores que controlan la formación de las secuencias de carbonatos (Tomado de Walker,
1992).
[Link]. FACIES
Muy diferentes modelos de facies se han propuesto para cada uno de los medios
sedimentarios. En algunos casos los modelos son de aplicación a sectores concretos
diferenciables dentro de un mismo medio sedimentario. Los modelos, en la mayoría de los
casos se elaboraron a partir de los datos de medios actuales, pero que contrastan con los datos
de materiales depositados en medios equivalentes antiguos, con lo que se sintetiza el conjunto
de características distintivas del medio o sector en cuestión. En otros casos los modelos se
basan en las asociaciones de facies de materiales antiguos de la que se deduce su relación
lateral con lo que se hace su interpretación. La acumulación de datos procedentes del estudio
de nuevos medios sedimentarios actuales y de materiales antiguos de diferentes edades y
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1. Cuenca
2. Plataforma
3. Pie de talud
4. Talud
5. Margen arrecifal
6. Margen de bancos arenosos
7. Interior de plataforma - marina
8. Interior de plataforma - restringida
9. Interior de plataforma – evaporítica
1. Cuenca
Facies: clastos finos y carbonatos.
Sedimentos: arcilla pelágica, oozes silíceos y de carbonato, lodo hemipelágico incluyendo
turbiditas.
Textura y tipo de grano: mudstone calcáreo, calcisiltita fina.
Color: café oscuro, negro y rojo.
Biota: Fauna pelágica nectónica.
2. Plataforma
Facies: Carbonatos y lutitas.
Sedimentos: En su mayoría carbonatos (wackestone esquelético, grainstone) y margas con un
poco de sílice.
Textura y tipo de grano: Wackestone bioclástico y fosilífero, algunas calcisiltitas.
Color: Gris, verde, rojo, café.
Biota: Diversidad de organismos con concha y menor cantidad de plancton.
3. Pie de talud
Facies: Carbonatos. Detritos bioclásticos provenientes de la parte superior del talud
Sedimentos: En su mayoría mudstone calcáreo con calcisiltitas.
Textura y tipo de granos: En su mayoría mudstone calcáreo con un poco de calcisiltitas.
Color: Oscuro a claro.
Biota: Organismos bentónicos y planctónicos.
4. Talud
Facies: arenas calcáreas, acumulaciones de deslizamiento de grano fino, lodo calcáreo.
Sedimentos: material retrabajado de plataforma mezclado con material pelágico.
Textura y tipo de granos: Arcillas calcáreas, wackestone y packstone bioclástico, litoclastos de
distinto tamaño.
Color: Oscuro a claro.
Biota: Organismos bentónicos redepositados, así como plancton.
5. Margen arrecifal
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Tabla 2.1.- Esquema general de distribución de facies en el modelo estándar de Wilson, 1975.
NÚMERO DE 1 2 3 4 5
FACIES
Facies Cuenca Plataforma Pie de talud Talud Arrecife orgánico
a) Clásticos finos profunda (abierta) a) Límite de la a) Sedimentos de a) Boundstone
b) Carbonatos a) Carbonatos plataforma grano fino b) Bindstone
b) Lutitas profunda b) Calcarenitas c) Bafflestone
c) Masas de lodos
calcáreos
Litología Lutitas o limos Calizas muy Calizas de grano Variable, Caliza y dolomía.
oscuros, calizas en fosilíferas fino. dependiendo de la
bancos delgados, intercaladas con turbulencia del
rellenos evaporítico. margas. Estratos agua. Brechas
bien diferenciados. sedimentarias y
calcarenitas.
Tipo de grano y Calizas mudstone. Calizas Principalmente Calcilimolitas y Boundstone y
textura wackestones calizas mudstone. wackestone- grainstone, en los
deposicional bioclásticas y de packstone huecos packstone
fósiles enteros, bioclásticas.
algunas Litoclastos de
calcilimolitas. tamaños variados.
Color Café oscuro, negro y Gris, verde, rojo, Oscuro a claro. Oscuro a claro. Claro
rojo. café.
Componentes Limos, lutitas con Limos, limolitas y Algunas lutitas, Algunas lutitas, Ninguno
clásticos cuarzo, limolitas de lutitas cuarzosas. limos y areniscas limos y limolitas de
terrígenos grano fino. Estratos bien de grano fino. grano fino.
diferenciados.
Comunidad Exclusivamente Fauna conchífera Restos de Colonias de Colonias
orgánica fauna nectónica- muy diversa. bioclastos organismos, constructoras de
pelágica. provenientes en su fósiles enteros y arrecifes.
mayoría de la restos bioclásticos. Comunidades in
zona superior de situ habitando
la pendiente. ciertos nichos.
NÚMERO DE FACIES 6 7 8 9
Facies Bancos arenosos Plataforma marina Plataforma restringida Plataforma Evaporítica
a) Bancos de a) Cuerpos a) Wackestone a) Anhidrita nodular.
calcarenitas. calcareníticos bioclástica. b) Evaporitas laminadas.
b) Islas con dunas de b) Áreas de b) Calcarenitas
calcarenitas. wackestone- litobioclásticas.
mudstone, c) Lodos calcáreos.
biohermas. d) Siliciclásticos finos.
c) Áreas de clásticos.
Litología Calcarenitas oolíticas o Variable: carbonatos y Generalmente Dolomita y anhidrita
dolomías. siliciclásticos. dolomías y calizas irregularmente
dolomíticas. laminadas.
Tipo de grano y textura Grainstones bien Gran variedad de Mudstone peletoidal,
deposicional clasificados y texturas: de grainstone grainstone-mudstone
redondeados. a mudstone. laminadas, wackestone
son litoclastos gruesos.
Color Claro. Oscuro a claro. Claro. Rojo, amarillo y café.
Componentes clásticos Un poco de mezcla de Capas terrígenas y Terrígenos y Niveles eólicos
terrígenos arenas cuarzosas. calcáreas bien carbonatos en estratos (derivados de tierra
diferenciadas. bien diferenciados. firme) que pueden dar
unidades importantes.
Comunidad orgánica Comunidades Carece de fauna de Fauna muy limitada. Principalmente fauna
especializadas, restos de mar abierto. Aparecen: Gasterópodos, algas, alóctona, excepto las
conchas desgastadas por moluscos, esponjas, ciertos foraminíferos y algas estromatolíticas.
abrasión, procedentes de foraminíferos, algas ostrácodos.
otros medios de la verdes y azules.
plataforma.
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CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA UNAM - 2012
Figura 2.31. Secuencia idealizada de las facies estándar para una plataforma carbonatada (Tomada de Wilson, 1975).
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
6. Talud
7. Margen arrecifal
9. Interior de plataforma-marina
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
Color: claro.
Biota: Fauna limitada, principalmente gasterópodos, algas, algunos foraminíferos y ostrácodos.
La clasificación que consideramos más adecuada desde el punto de vista petrolero corresponde
a la propuesta por Tucker, 1990.
Plataforma bordeada
Rampa
Plataforma epeírica
Plataforma aislada
Plataforma sumergida
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
cambios de sedimentación, efectos tectónicos o incremento y disminución del nivel del mar; los
patrones conocidos son: una rampa puede formar una plataforma bordeada, particularmente
con el crecimiento de arrecifes; una plataforma puede convertirse en una rampa al sufrir
subsidencia; una plataforma epeírica puede desarrollar plataformas locales, rampas y cuencas
debido a las fallas; cualquiera de las plataformas carbonatadas puede ser sumergida al ocurrir
cambios repentinos o graduales del nivel del mar.
Las facies típicas en la laguna son grainstone, grapestone, grainstone y packestone de algas y
foraminíferos. En la llanura intermareal (tidal flat) se tiene generalmente mudstone calcáreo de
pellets. En la región del Mar Caribe, actualmente se tienen plataformas bordeadas modernas,
como la plataforma de 300 km de longitud en el sur de Florida, que presenta una distribución de
las facies similar a muchas plataformas antiguas: arrecifes marginales (framestone y
bounstone), arenas carbonatadas (grainstone oolíticos y esqueléticos), así como packestone y
wackestone en la laguna interna. El origen de las arenas carbonatadas está asociado a la
ruptura de arrecifes marginales y a los esqueletos de organismos que ahí habitaban.
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Figura 2.33. Modelo de facies para la plataforma con margen erosional (Modificado de Handford, 2004).
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2.6.2. RAMPAS
Generalmente tienen una extensión de entre 10 y 100 km. A diferencia de la plataforma
bordeada, las rampas se caracterizan por tener continuidad en la pendiente descendente
(Figura 2.34).
Figura 2.34. Configuración de una plataforma carbonatada de tipo rampa (Tomada de Nichols, 2009).
Este tipo de ambientes fueron dominantes durante tiempos en los que los organismos
constructores de arrecifes se ausentaron. Se distinguen dos tipos de rampas: rampas
homoclinales, y rampas con ruptura de pendiente distal. Cerca de la línea de costa muestran
arenas calcáreas y en áreas más profundas se tienen brechas. Los yacimientos en rampas
alcanzan entre el 10 y el 15% del total de los yacimientos en rocas carbonatadas (Wunderlich,
2007). En las rampas, los sedimentos forman rocas generadoras, así como rocas
almacenadoras de hidrocarburos. Es posible, encontrar yacimientos en las zonas media y
exterior, donde son comunes las acumulaciones en grainstone y packstone (Figura 2.35).
Burchette y Wright (1992) dividieron a las rampas en función de la actividad del oleaje, marea y
de las tormentas. El interior de la rampa se localiza por encima del nivel de oleaje de buen
tiempo, en ésta zona predominan los bancos arenosos o barreras orgánicas. La zona media de
la rampa se ubica entre el nivel de oleaje afectado por las tormentas y el nivel de buen tiempo.
En esta zona los sedimentos están sometidos a un frecuente retrabajo. La zona exterior de la
rampa se extiende por debajo del nivel normal de oleaje hasta el piso de la cuenca.
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En las regiones de mayor profundidad se tienen condiciones anóxicas. La Figura 2.36 ilustra los
subambientes en una rampa.
Figura 2.36. Principales subambientes en una rampa homoclinal (Tomada de Burchette y Wright, 1992).
Hanford (2004) presenta para las rampas el modelo de facies siguiente (Figura 2.37):
Figura 2.37. Modelo de facies para la rampa carbonatada (Tomado de Handford, 2004).
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Como ejemplo de rampas modernas de este tipo, existen las del Golfo Pérsico y la Bahía
Tiburón en el oeste de Australia.
Los complejos de aguas someras incluyen bancos esqueléticos y/o bancos arenosos de ooides-
pellets. A partir de la costa y hacia el mar, presentan las facies que se describen a continuación:
a. Rampa profunda, ubicada debajo del nivel base del oleaje donde se forman
wackestone/mudstone nodulares, bioturbados y calizas arcillosas con comunidades
bióticas de mar abierto. En las partes distales puede haber presencia de slumps,
brechas y calcarenitas alóctonas.
b. Facies de pendiente o talud y margen de la cuenca profunda, donde se forma mudstone
no bioturbadas y laminadas que pueden ser arcillosas; también se pueden tener
slumps, brechas, y algunas intercalaciones de calcarenitas alóctonas.
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Jurásico en el oeste de Europa; así como algunos del Cenozoico en el Medio Oriente. Las
profundidades son menores a los 10 m, por lo que dominaron los ambientes de submarea e
intermarea. Durante mucho tiempo, estas plataformas se desarrollaron en ambientes
tranquilos, de baja energía con esporádica actividad del oleaje y viento. Los procesos que
afectan la sedimentación en las plataformas epeíricas, son aquellos asociados a las tormentas,
así como su frecuencia, dirección y magnitud, controlados por los factores climáticos (Figura
2.38).
Figura 2.38. Esquema de la plataforma carbonatada de tipo epeírica (Tomado de Nichols, 2009).
Irwin (1965) planteó el esquema siguiente de facies para la plataforma epeírica (Figura 2.39):
Zona Z: zona de baja energía y poca circulación, que se caracteriza porque en dirección
al continente se acumulan evaporitas, mientras que en dirección al océano abundan los
mudstones.
Zona Y: zona de alta energía donde se forman principalmente grainstones.
Zona X: zona de baja energía, se forman sedimentos finos de cuenca.
Figura 2.39. Modelo de facies para la plataforma epeírica (Tomada de Irwin, 1965).
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Figura 2.40. Esquema de la plataforma carbonatada de tipo aislada (Tomado de Nichols, 2009).
Las plataformas inundadas modernas son comunes en el océano pacífico e índico, en donde los
atolones y las plataformas aisladas se hundieron como resultado de la subsidencia térmica. Por
otra parte, para el caso de las plataformas antiguas, tenemos como ejemplo las regiones del
occidente de Europa, Texas, México y el Medio Oriente.
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Figura 2.41. Plataforma carbonatada inundada o de tipo sumergida (Tomado de Tucker, 1990).
Los lagos con carbonatos exhiben una variedad de formas y tamaños, teniendo como ejemplos
actuales a los sistemas pequeños como el de Green Lake en Nueva York, con un área de 4.3
km2, así como sistemas de mayor tamaño como el de Great Salt Lake en Utah, alcanzando un
área de 6,200 km2. Con base en la comunicación hidrológica, es posible clasificar a los lagos,
en ambientes abiertos y ambientes cerrados. Los lagos abiertos se caracterizan por tener
salidas de los líquidos y se ubican en regiones exorreicas, en las cuales el agua de lluvia
retorna al mar a través del transporte en los ríos. La afluencia y la precipitación se encuentran
en equilibrio con la evaporación y el desagüe. Como resultado, las propiedades químicas son
estables; es decir, no hay un incremento en la salinidad o alcalinidad del medio. Los lagos
cerrados no cuentan con desagües o salidas, por lo que el nivel del líquido y las propiedades
químicas del medio se ven afectados sólo por la afluencia, la precipitación y la evaporación. Se
ubican en regiones endorreicas y arreicas. A su vez, los lagos cerrados se subdividen en:
perenne y efímero. Los lagos perenne contienen cuerpos de agua que se mantienen durante
cientos de años, incluso hasta miles de años, por lo general muestran indicadores de las
fluctuaciones del nivel del líquido, como consecuencia de los cambios climáticos, los lagos
abiertos pueden convertirse en cerrados, y viceversa.
Figura 2.42. Esquema en los que se indican los subambientes lacustres (Tomado de Tucker, 1990).
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Zona litoral: Comprende la zona donde se ubican las macrófitas, hasta extenderse a
profundidades de 12 m. En la porción más baja, se encuentran plantas sumergidas como las
carófitas, en el litoral medio se localizan las plantas flotantes, y en la parte superior se tienen
macrófitas emergentes. La zona eulitoral comprende la región entre el nivel más alto y el más
bajo del agua, por encima de ésta tenemos a la zona supralitoral, la cual pocas veces está
sumergida.
Zona sublitoral: Esta zona tiene poca presencia de plantas, está localizada en la zona fótica, por
lo que pueden desarrollarse las algas.
Zona profunda: Corresponde a la región afótica, generalmente se sitúa por debajo de la
termoclina.
Zona pelágica: También denominada zona limnética, corresponde a la zona planctónica.
Los lagos son sistemas dinámicos, susceptibles a los cambios climáticos, estos ambientes son
muy variables en cuanto a sus características tectónicas y sedimentológicas, como resultado,
no existen un conjunto de elementos que nos permitan identificar los depósitos lacustres; por lo
que los organismos presentes (biota) constituyen el elemento más confiable. Uno de los rasgos
más importantes, es el fuerte cambio de facies, como se indicó con anterioridad, se reconocen
tres tipos de sistemas lacustres: abiertos, perenne-cerrados y efímeros-cerrados. No obstante,
conforme transcurren los cambios de clima y las variaciones en el nivel del líquido, el balance
hidrológico de los lagos puede sufrir modificaciones, situación que se ha presentado en varias
ocasiones a lo largo del registro geológico. Tal es el caso del sistema Flagstaff del Paleoceno-
Eoceno en la porción central de Utah. En un principio, el sistema era un lago somero, y se
convirtió en un sistema de playa, para posteriormente convertirse nuevamente en un sistema
lacustre. De tal forma, que es necesario la utilización de varios modelos de facies, para la
interpretación de los depósitos de lagos antiguos. En general, el fondo del lago está cubierto
por lodo calcáreo en las partes más profundas, y por arena en las más superficiales y agitadas.
Los sedimentos se componen de pellets fecales, arenas de foraminíferos, arenas de algas y
corales destruidos junto con otras arenas esqueléticas y lodos calcáreos muy finos (Selley,
2000).
Los geocientíficos han aplicado el término arrecife para referirse a lentes hechos de los
esqueletos calcáreos de algunos organismos marinos de aguas someras (Ortega, 2005). Los
diferentes tipos de depósitos arrecifales son los siguientes:
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
Los organismos que originan a los arrecifes son muy diversos y han tenido una importancia muy
variada a lo largo de la columna estratigráfica, destacan los corales, estromatoporidos, algas y
esponjas calcáreas, foraminíferos y algunos gusanos secretores de carbonato. Para que un
arrecife pueda originarse es necesario tener los factores siguientes:
Selley (2000) explica que mediante la geometría y las relaciones de las facies es posible
distinguir diferentes tipos de arrecifes, siendo los más importantes los siguientes:
Arrecife marginal o costero: Esta adosado a la costa y es de tendencia lineal, por lo que en
general constituyen una franja plana paralela a la costa, en ellos no interviene una laguna, y son
formados cuando hay una escasez de precipitaciones lo que significa poca agua dulce, el lodo
que se forma en el mar inhibe el crecimiento de los arrecifes de organismos coloniales (Figura
2.43).
Arrecife de barrera: Son lineales y paralelos a la costa; a diferencia del arrecife marginal, este
tiene una laguna que los separa de la costa formando una barrera arrecifal (Figura 2.44).
Atolones: Este tipo de arrecife tiene una estructura circular, en cuyo centro se forma una laguna,
se encuentran en mar abierto (Figura 2.45).
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
Un arrecife origina en general tres tipos de facies fundamentales, los cuales se distinguen en
la Figura 2.46:
a) Facies de construcción: están formadas por los esqueletos calcáreos de los organismos
creciendo interconectados y dando una estructura que es rellenada con detritos
originados por la destrucción parcial de los esqueletos y de la micrita de origen diversa.
b) Facies de frente arrecifal: pasa lateralmente a los sedimentos marinos de plataforma. Si
el crecimiento del arrecife es muy rápido pueden aparecer deslizamientos y estructuras
que recuerdan medios de turbiditas, siendo los principales componentes de grandes
fragmentos rotos del arrecife empastados en sedimentos bioclásticos de tamaños finos.
c) Facies post arrecifales: estas están caracterizadas por un ambiente muy débil, por la
protección mecánica de la construcción que individualiza una laguna, en ocasiones no
tiene límites definidos, está caracterizada por arenas bioclásticas y lodos calcáreos con
pellets fecales que indican una fuerte actividad biológica.
Figura 2.46. a) Distribución de los sedimentos y las facies de un arrecife. b) Distribución de organismos en un
arrecife (Tomada de Corrales, 1977).
Los estudios de la diagénesis relacionados con los yacimientos petroleros tratan de identificar
los siguientes parámetros:
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
Corrales (1977) explica que los principales procesos diagenéticos que destacan en los
carbonatos son la disolución, la cementación y el reemplazamiento, aunque se describen
algunos otros a continuación.
2.8.1. COMPACTACIÓN
Este proceso implica la reorganización de las partículas, esto se da en respuesta de las nuevas
condiciones de la presión de sobrecarga ya que se reduce la porosidad por la pérdida de
volumen. El agua que está contenida en las capas inferiores es expulsada por la presión que
generan las capas superiores, esto hace que el espacio entre los poros se pierda y se produzca
un endurecimiento y por ende la compactación del sedimento. La compactación puede ocurrir
de las siguientes dos formas:
2.8.2. CEMENTACIÓN
La cementación es el crecimiento de cristales en los espacios preexistentes, esto se da a partir
de la precipitación de los cementantes que son arrasados en solución a través de sedimentos
permeables para depositarse entre los poros. Los espacios en los que se da la cementación
pueden ser interpartículas como intrapartícula. Los resultados finales que son más importantes
en la cementación son la litificación del sedimento y la pérdida de la porosidad.
Por la situación del medio diagenético en el crecimiento de los cristales, la cementación puede
ocurrir en cuatro condiciones:
Cementación meteórica: está controlada generalmente por agua dulce y se divide en:
a) Superficial: que es la que se realiza en capas delgadas, en manantiales y arroyos
efímeros, y en el suelo como caliches.
b) Vadosa: se da en zonas sobre el nivel freático y hasta la superficie.
c) Freática: está se da en zonas por debajo del nivel freático hasta profundidades
altas y variables.
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
Para diferenciar la morfología del cemento en las zonas carbonatadas antiguas se distinguen
los siguientes tres tipos:
a) Cemento en drusa: es aquel que está formado por cristales alargados colocados
perpendicularmente a la pared del poro y que representan extinción ondulante por su
orientación óptica respecto a la pared.
b) Cemento granular: está formado por un mosaico de cristales con una orientación óptica
desordenada.
c) Cemento anular o sintaxial: está formado por el recrecimiento sobre cristales aislados y
en continuidad óptica, se caracteriza por tener partículas monocristalinas.
2.8.3. RECRISTALIZACIÓN
La recristalización se da cuando hay cambios en la textura y estructura del sedimento por la
formación o crecimiento de pequeños cristales. Estrictamente se refiere a los cambios en el
tamaño de cristal sin ningún cambio en la mineralogía.
2.8.4. DISOLUCIÓN
La disolución se da por la interacción de la composición del agua de los poros y la mineralogía
de las partículas, cuando estos factores se encuentran en desequilibrio. El resultado final de los
procesos de la disolución es la creación de diferentes tipos de poros (porosidad secundaria).
a) Composición del agua que atraviesa y de su flujo, básicamente depende de los valores
del pH y de la salinidad.
b) Propiedades intrínsecas del material, la mayor o menor facilidad para disolverse
depende fundamentalmente de la mineralogía, ya que es más soluble la calcita rica en
magnesio.
c) Otros factores, que consideran el grado de porosidad y la presencia de materia orgánica.
2.8.5. DOLOMITIZACIÓN
La dolomitización se refiere al reemplazamiento de la calcita por la dolomita. El análisis de la
textura de la dolomitización puede hacerse considerando dos casos:
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[CAPÍTULO II. SECUENCIAS DE CALIZAS DE PLATAFORMA] UNAM - 2012
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2012
Localización
Figura 3.1. Localización de la Cuenca de Tampico Misantla y de la Faja de Oro (Tomado de PEMEX, 2010).
Antecedentes
A inicios del siglo XX, durante la construcción del sistema ferroviario en la planicie costera del
Golfo de México, se descubrieron importantes manifestaciones de petróleo. La compañía del
inglés Weetman Dickinson Pearson, encargada del Ferrocarril del Itsmo, encontró chapopoteras
en dichas zonas y por otro lado, la del norteamericano Edward L. Doheny descubrió, al trabajar
en el ferrocarril de Tampico a San Luis, grandes cantidades de petróleo. Gracias a la asesoría
del geólogo mexicano Ezequiel Ordóñez, las compañías de Doheny y C.A. Canfield, perforaron
el pozo La Pez No. 1 en 1904. Tenía una profundidad de 503 metros y produjo en un inició 1500
barriles por día; este fue el primer pozo realmente comercial que se perforó en nuestro país. A
partir de entonces los éxitos continuaron, de tal forma que en 1908, la compañía de Pearson
llegó a la región de Tampico-Tuxpan, y tras varios intentos, se terminó el pozo No. 2 en la
Hacienda San Diego de la Mar, representando éste suceso el descubrimiento de la faja de
campos petroleros muy productivos (Faja de oro). En diciembre de 1910, el pozo Potrero del
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Llano No. 4 resultó exitoso, al brotar con una producción de más de 100 mil barriles por día,
localizado a una distancia de 64 Km al noroeste de Tuxpan, Veracruz.
En la segunda década del siglo XX, la actividad petrolera creció hasta llegar a una producción
de más de 193 millones de barriles, colocando a México como segundo productor mundial; éste
hecho se logró en gran medida por los descubrimientos en la Faja de Oro. Uno de los pozos
más espectaculares a nivel mundial, lo fue el Cerro Azul no. 4, ubicado en terrenos de las
haciendas de Toteco y Cerro Azul, cuyo campo tuvo hasta el 31 de diciembre de 1921, una
producción de más de 57 millones de barriles y hasta el 30 de octubre de 2003, ya acumulaba
una producción de 1, 404 millones barriles de crudo (Figura 3.2).
Figura 3.2. Placa conmemorativa en el Pozo Cerro Azul No. 4, uno de los más productivos a nivel mundial (Tomado
de www.méxicomá[Link], 2009).
En 1952 se descubrió la continuación de la Faja de oro al sur del Río Tuxpan, con el campo que
fue bautizado con el nombre de Ezequiel Ordóñez. La cadena de campos llegó hasta Tecolutla,
en la costa del Golfo de México.
En 1963 se perforó el pozo Isla de Lobos y después el Arrecife Medio, con lo que se comprobó
la existencia del atolón, que da lugar a la Faja de Oro Marina.
Para 1966 las pruebas estratigráficas confirmaron que la Faja de Oro es un arco continuo que
se extiende de Cabo Rojo a Tecolutla. A finales de 1977 la producción en ésta región alcanzó
los 35 mil barriles diarios.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Hasta el 2004 se contaba con 8 campos en desarrollo en la faja de oro marina, productores de
aceite ligero y gas asociado; la producción acumulada se valoró en 217 mmbpce. La integración
de la sísmica 3D, registros geofísicos y análisis de núcleos contribuye al entendimiento
estratigráfico de la Plataforma de Tuxpan y a la identificación de posibles depósitos de
hidrocarburos.
Características Geológicas
El margen del paleogolfo de México se caracteriza por el desarrollo durante parte del Cretácico
de una serie de plataformas Calcáreas, dentro de ellas está la Faja de Oro, que corresponde
con una plataforma alargada de rocas carbonatadas que se formaron en ambientes someros de
la Formación El Abra (Albiano-Cenomaniano), tiene una longitud de 145 km y 65 km de ancho;
está orientada de noroeste a sureste. El espesor total de la columna de rocas de plataforma
alcanza entre 1500 m.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Ocupa la región central de la plataforma, limitada al Oeste por el margen arrecifal; por su amplia
extensión se cree que ésta área representaba un banco submarino somero sobre el cual se
formaban alternativamente depósitos oolíticos o biostromas de rudistas, en donde ocurrían
leves fluctuaciones del nivel del mar; al elevarse éste se retraían los arrecifes y se formaban
oolitas sobre el borde de la plataforma.
Se extiende sobre la mayor parte de la plataforma, cuyos límites están representados por
bancos biogénicos u oolíticos que fueron muy variables en extensión durante el desarrollo de la
plataforma. Aparentemente la laguna era más estrecha al iniciarse; posteriormente se
ensanchó, inundando los antiguos bancos marginales. En la zona lagunar es en donde hay
mayor desarrollo de las dolomías y donde se encuentra un cuerpo importante de evaporitas.
Sistema Petrolero
Magoon (2001) se refiere al sistema petrolero en la región de la Faja de Oro como el Sistema
Pimienta-Tamabra. Dicho sistema tiene gran extensión y continuidad, debido a una
configuración tectónica estable. El área del sistema cubre más de 427, 220 km 2, incluye las
zonas de Tampico, Tuxpan, Veracruz, Salina, Villahermosa y la Bahía de Campeche (Figura
3.3). Está catalogado como un sistema Super Gigante; el volumen original de aceite es de
66.3×109 barriles de aceite y de 106.7×1012 pies cúbicos de gas; esto corresponde a 83.6 miles
de millones de barriles de petróleo equivalente.
La estabilidad tanto depositacional como tectónica durante 100 millones de años (período entre
el Oxfordiano-Paleoceno), dio oportunidad para el desarrollo de la roca generadora, almacén y
sello. La depositación de terrígenos en el Cenozoico proporcionó las secuencias que
sobreyacen al sistema, y que son necesarias para activarlo.
Las formaciones Méndez, San Felipe y Agua Nueva constituyen los sellos del sistema. La
formación Méndez está formada por margas y lutitas. La formación San Felipe está compuesta
por intercalaciones de calizas y lutitas de baja porosidad. Por su parte la Formación Agua
Nueva tiene una extensa distribución regional, está constituida por horizontes de calizas
arcillosas y lutitas negras laminares, con intercalaciones de lutitas carbonosas y margas
bentoníticas. Las trampas son de tipo mixto, tienen características estructurales y variaciones
de permeabilidad, consecuencia del cambio de facies. Los yacimientos se encuentran en las
formaciones El Abra, Tamabra, Tamaulipas inferior y Tamaulipas Superior. La formación El
Abra corresponde a una Caliza criptocristalina de color blanco, crema o gris, oolítica y con
miliólidos. Tiene una excelente porosidad primaria y permeabilidad.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.3. Distribución del Sistema Petrolero Super Gigante Pimienta-Tamabra y principales regiones petroleras
(Modificado de Magoon, 2001).
Las rocas generadoras corresponden a las formaciones Pimienta, Santiago y Tamán. Éstas se
depositaron en un ambiente marino en condiciones anóxicas y de alta salinidad; el tipo de
materia es algácea marina y en menor medida materia orgánica continental leñosa. La
Formación Pimienta se constituye de calizas arcillosas, con alternaciones de horizontes de
lutitas negras bituminosas. Se depósito durante un período de transgresión marina.
La Formación Santiago con sus horizontes de materia carbonosa contiene micritas, limolitas y
calizas arcillo-carbonosas con materia orgánica de tipo algácea, leñosa y carbonosa. La
Formación Tamán está constituida por lutitas calcáreas carbonosas con materia orgánica de
tipo algácea y carbonosa.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Los principales campos en la faja de oro son 30, algunos de éstos son: Acuatempa, Alamo San
Isidro, Alazán, Atún, Bagre, Carpa, Cerro del Carbón, Cerro Viejo, Ezequiel Ordóñez, Isla de
Lobos, Jiliapa, Juan Felipe, Marsopa, Moralillo, Muro, entre otros. En la Tabla 3.1 podemos
observar una lista de dichos campos, así como datos de su volumen original, reservas y
producción acumulada.
Tabla 3.1.-Volumen original, reservas y producción acumulada de campos petroleros en la región de la Faja de Oro
(PEMEX, 1999).
CAMPO BAGRE
Localización
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.4. Ubicación geográfica de campo Bagre, y del pozo Bagre-101 (Tomado de PEMEX, 2005).
Características Geológicas
Sistema Petrolero
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Tiene una profundidad de 3600 metros, un espesor neto de 106 m, la porosidad promedio del
18 % y la permeabilidad de 500 mD (PEMEX, 2005). Dicho yacimiento cuenta con un acuífero
asociado bastante activo. El aceite tiene una densidad de 41 grados API.
Reservas
El volumen original 3P de aceite fue de 94.3 millones de barriles, y las reservas originales
probada, probable y posible son de 37.6, 37.6, y 57.4 millones de barriles, respectivamente.
Localización
Antecedentes
Los primeros estudios geológicos del área se remontan a principios de siglo pasado, a raíz de la
construcción del Ferrocarril Mexicano por una Compañía Inglesa e intervienen los geólogos
Félix y Lenk; posteriormente Emile Bose, Muelleried y Burckhardt.
Por parte de Petróleos Mexicanos, el estudio de esta plataforma, se inicia propiamente en 1948
por el método de Geología Superficial en la porción expuesta de la Sierra Madre Oriental y por
métodos geofísicos de gravimetría y sismología de refracción en su porción sepultada; estos
estudios tuvieron éxito ya que permitieron el descubrimiento de los campos Angostura en 1953
y Tres Higueras en 1955 (González, 1976).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.5. Esquema que muestra la geología del subsuelo de la plataforma de Córdoba; se tienen más de 5,000
metros de secuencias carbonatadas depositadas desde el Jurásico Superior hasta el Cretácico Superior (Modificada
de González, 1976).
En 1973 se descubre el Campo Plan de Oro a 500 metros de profundidad y en octubre de ese
mismo año, el Campo Cópite; hasta estos descubrimientos solo se había logrado producción en
el Cretácico Superior. En enero de 1974, se descubre el Campo Mata Pionche, con el que de
hecho se pasó a la segunda etapa exploratoria al lograr producción en secuencias del Albiano-
Cenomaniano. La columna estratigráfica de las secuencias sedimentarias del Cretácico de la
plataforma se muestra en la Figura 3.6.
Figura 3.6. Registro estratigráfico de los depósitos del Cretácico en la Plataforma de Córdoba (Modificado de Ferket y
Ortuño, 2003).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
El frente estructural sepultado del cinturón plegado y fallado que constituye una extensión de la
Sierra Madre Oriental en el estado de Veracruz, también conocido como Plataforma de Córdoba
está formada por calizas del Cretácico Inferior y Superior, que son productoras de aceite con
densidades de medio a pesado y gas amargo húmedo. El marco tectónico regional está
formado por plegamientos asimétricos al oriente y fuerte fallamiento inverso en dirección NW -
SE. Las formaciones productoras del Cretácico Superior son brechas arrecifales de la
Formación Méndez (Ortuño y Ferket, 2003).
La Plataforma de Córdoba fue plegada y fallada mediante esfuerzos tangenciales que actuaron
de Suroeste a Noreste, lo que dio lugar a que se basculara al oriente y se formaran pliegues
alargados de Noroeste a Sureste, afectados por grandes fallas inversas paralelas a sus ejes.
Dichas fallas, dieron lugar a una serie de bloques escalonados con características
independientes y cada vez más profundos hacia el oriente (Figura 3.7); además, esta situación
fue favorecida por la presencia de anhidritas en el subsuelo, las cuales actuaron como
lubricantes en el desplazamiento de un bloque sobre otro. Este fallamiento dio lugar a cierres
estructurales y barreras a la migración de los hidrocarburos cuando se formaron millonitas o
blastomilonitas (Ferket y Ortuño, 2003).
Figura 3.7. Diagrama ilustrativo que muestra la evolución de la plataforma de Córdoba (Modificada de González,
1976).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
los pozos perforados y análisis de los afloramientos elaboraron tres secciones transversales
(Figuras 3.8A y 3.8B) de la plataforma de Córdoba, que permiten ubicar las áreas con los más
altos valores de porosidad y saturación de hidrocarburos, que constituyen las zonas de mayor
potencial dentro de la cuenca. El conjunto de fallas inversas y los pliegues anticlinales, permitió
la creación de estructuras que forman importantes trampas estructurales, lo que hace que esta
región sea atractiva para la búsqueda de yacimientos petroleros; aunado lo anterior a los altos
valores de permeabilidad debida al fracturamiento que presentan las estructuras carbonatadas
de la plataforma.
Las formaciones del Jurásico Superior han sido alcanzadas por los pozos sólo en los extremos
menos profundos de la plataforma de Córdoba, a cuyas muestras se realizaron estudios de
pirólisis y ópticos, presentando concentraciones de carbono orgánico de 2% e hidrocarburos
potenciales de 5 mg/g, lo que da una idea del potencial generador de estas rocas, cuyo
kerógeno es predominantemente del tipo II (González y Holguín, 1992).
Figura 3.8A. Mapa geológico sintético de la Plataforma de Córdoba, en la que se muestran las tres secciones que se
muestran en la figura 3.8B (Tomado de Ortuño y Ferket, 2003).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.8B. Secciones transversales de la Plataforma de Córdoba en el que se muestra la deformación mediante
pliegues y fallas (Tomada de Ortuño y Ferket, 2003).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
De los estudios realizados en los afloramientos de esta plataforma, se pueden establecer los
factores que controlan la porosidad y la distribución de los fluidos lo cual es de vital importancia
para continuar con el desarrollo del campo; un trabajo especial fue llevado a cabo en el
afloramiento Peñuela (Figura 3.9), por los investigadores Ferket y Ortuño (2003), que permitió
inferir cual es la distribución espacial de la porosidad y tipo de secuencias sedimentarias en las
estructuras subterráneas pertenecientes a la Plataforma de Córdoba.
Litología Tipo I
Se compone de lodo de carbonato dominado por depósitos de baja energía que han sido
afectados fuertemente por la compactación, estos estratos se encuentran impregnados
solamente a lo largo de las estilolitas.
Litología Tipo II
Está compuesto por bioclastos de wackestone a packstone de facies de plataforma abierta; este
tipo se encuentra impregnado de aceite de manera penetrante.
Figura 3.9. Sección estructural de la plataforma de Córdoba y Cuenca de Veracruz (Tomada Ferket y Ortuño, 2003).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Sin embargo, los estratos del tipo III muestran una macro porosidad, posterior al proceso de
migración del aceite, lo cual explica su ausencia en estos estratos, debido a la ausencia de
fuerzas motrices que impulsaran la migración de fluidos hacia estos estratos; por otro lado en
las secuencias del tipo II la presencia de aceite redujo la porosidad efectiva, lo que impidió la
migración de mayores volúmenes de aceite, por lo que fueron menos afectados por la
carstificación telogenética; el tipo I fue la menos afectada debido a la matriz completamente
compactada. Durante la diagénesis en los sedimentos del tipo II, la porosidad fue incluso
mejorada, como resultado de la disolución de las calizas por el filtrado de aguas meteóricas
permitiendo a estos estratos lograr los yacimientos de mejor calidad (altos valores de porosidad
y permeabilidad); este escenario se desvía de lo comúnmente acostumbrado en las que las
calizas de tipo grainstone es donde se localizan los yacimientos de la mejor calidad (Ferket H. y
Ortuño, 2003).
Los factores que controlan la porosidad y la permeabilidad son, el medio ambiente sedimentario
el cual influenció en un principio y la evolución diagenética. Además el desarrollo de estilolitas
(de forma compactacional y tectónica) ejerce un efecto negativo sobre la porosidad y la
permeabilidad debido a la disolución de los cementantes de la matriz. Sin embargo, debido a la
actividad tectónica, se provocó la apertura de algunas estilolitas, ocurrió el fracturamiento de
los estratos y la canalización de fluidos externos (Figura 3.10), generando un incremento en la
porosidad, ejerciendo una gran influencia en las características de los yacimientos.
Los principales campos productores de aceite de la plataforma de Córdoba son Mata Pionche,
Mecayucan, Cópite, Angostura, Miralejos, San Pablo, Nopaltepec, Tres Higueras, Plan de Oro y
el campo Rincón Pacheco, este último productor de gas (Figura 3.11). Los volúmenes
originales en sitio, fechas de descubrimientos y volumen de reservas, se muestran, en las
Tablas 3.2, 3.3 y 3.4.
Campo Aceite Original en sitio [mmbl] Gas Original en sitio [bcf] Fecha de descubrimiento
Cópite 27.3 433.3 1974
Mata Pionche 250.2 671.7 1974
Mecayucan 48.2 392.5 1976
Angostura 116.1 19.6 1953
Tabla 3.2. Volumen original en sitio de los principales campos de la plataforma de Córdoba (modificado de Prost y
Ferket, 2001; Ortuño y Ferket, 2003).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.10. Diagrama de bloque que esboza la orientación de las estructuras y la distribución de fracturas y otras
microestructuras. J=Jurásico, K=Cretácico, Kl=Cretácico Inferior, Ko=Formación Orizaba, KMt=Formación Maltrata,
KG=Formación Guzmantla, KSF=Formación San Felipe, KM=Formación Méndez, PV=Paleoceno-Formación Velasco
(Modificado de Ortuño y Ferket, 2003).
Figura 3.11. Campos petroleros de la Plataforma de Córdoba, principalmente productores de aceite, por otro lado se
muestran los campos de la Cuenca de Veracruz que son productores de gas no asociado (Modificada de González,
1976).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Tabla 3.3. Volumen de reservas de los principales campos de la Plataforma de Córdoba al 01/01/2010 (SNIH a
febrero de 2012).
Tabla 3.4. Volumen de reservas de los principales campos de la Plataforma de Córdoba al 01/01/2011 (SNIH a
febrero de 2012).
CAMPO CÓPITE
Sus cierres se encuentran parcialmente definidos por buzamientos de sus capas. En general la
producción proviene de las Formaciones Orizaba del Albiano-Cenomaniano y Guzmantla del
Cretácico Superior. La Formación Orizaba tiene dos zonas, una de calizas con miliólidos y otra
de dolomías más profunda (González, 1976).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.12. Localización del campo Cópite dentro de la Plataforma de Córdoba (Modificada de González, 1976).
En general se tienen tres yacimientos (Figura 3.13) sobrepuestos que de abajo hacia arriba son
los siguientes:
El segundo yacimiento, fue descubierto por el pozo Cópite No. 22, se encuentra a una
profundidad de 2,921 m., con una producción de 717 bls/ día de aceite y 31,589 m 3/día
de gas; la producción de hidrocarburos proviene de los intervalos porosos de la
Formación Orizaba; el contacto agua aceite se localiza a una profundidad de 2,875
metros bajo nivel del mar (m.b.n.m.).
SISTEMA PETROLERO
Tipo de Trampa
En la Formación Guzmantla del Campo Cópite el entrampamiento es mixto, es decir, se
combinan los dos aspectos, la trampa de tipo estructural (por ejemplo la culminación de un
anticlinal) y la trampa estratigráfica (cambio de facies de la Formación Guzmantla a San Felipe).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Roca Sello
Para los yacimientos formados en la Formación Orizaba, la roca sello lo constituye la
Formación Maltrata, que se encuentra formada por calizas arcillosas; para los yacimientos de la
Formación Guzmantla, el sello se lo proporciona la Formación San Felipe, compuesta por
calizas arcillosas de baja permeabilidad. Dentro del campo el sistema de fallas también
constituye un sello importante, ya que la zona de falla tiene millonitas y blastomilonitas.
Figura 3.13. Esquema ilustrativo de la sección estructural del Campo Cópite (Modificada de González, 1976).
Roca generadora
De acuerdo con los análisis geoquímicos de aceites se ha concluido que los hidrocarburos
provienen de rocas generadoras del Jurásico Superior, las cuales presentan abundante
contenido bituminoso carbonoso y contenido de hidrocarburos residuales.
Está ubicado en la parte central del estado de Veracruz, a 50 Km al suroeste del puerto de
Veracruz (Figura 3.14); es un anticlinal asimétrico hacia el oriente, cuyo eje tiene una
orientación N 40° W, su flanco suroeste tiene un echado aproximado de 10°. La producción pro-
viene de la Formación Orizaba (aceite) y de la Formación Guzmantla (gas). En el campo Mata
Pionche, se tiene un yacimiento de aceite y gas asociado, a una profundidad promedio de 3,000
metros bajo mesa rotaria (m.b.m.r), el descubrimiento del yacimiento se llevó a cabo con la
perforación del pozo Mata Pionche No. 1, el cual tuvo una producción inicial diaria de 757
barriles de aceite y de 752 mil pies cúbicos de gas, en 1989 inició la producción de gas y
condensado en las brechas de la formación San Felipe. En agosto de 1991 se alcanzaron los
niveles más altos de producción con 14.5 miles de barriles diarios. Por su parte, el gas natural
llegó a una producción máxima de 29 millones de pies cúbicos diarios en abril de 1998; el
contacto agua-aceite se localiza a 3,050 m.b.n.m y un casquete de gas a 2,825 m.b.n.m.
(González, 1976). En el Cretácico Inferior y Superior se tienen secuencias sedimentarias de
plataforma de la Formación Orizaba la cual está formada por mudstone que gradualmente
cambia a grainstone dolomitizado; la Formación Maltrata está compuesta de calizas arcillosas
de color café obscuro; la Formación Guzmantla es de wackestone a packstone de fragmentos
biogénicos, cambiando hacia el oriente a facies de plataforma externa.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.14. Localización del Campo Mata Pionche dentro de la Plataforma de Córdoba (Modificada de González,
1976).
La Formación San Felipe se compone de una secuencia calcáreo arcillosa y brechas calcáreas;
por último, la Formación Méndez está constituida por margas con intercalaciones de brechas
calcáreas. El Cenozoico está representado por lutitas y lutitas calcáreas con intercalaciones de
formaciones de areniscas y conglomerados (González y Holguín, 1992).
SISTEMA PETROLERO
Tipo de Trampa
En general el tipo de trampa predominante es del tipo estructural, ya sea por plegamiento
anticlinal o cierre contra falla (Figura 3.15). Pudiéndose presentar el entrampamiento mixto en
el que se combinan los dos aspectos, el estructural (por ejemplo la culminación de un anticlinal)
y estratigráfico (cambio de facies de la Formación San Felipe a Orizaba).
Roca Sello
Para los yacimientos que se encuentran en la Formación Orizaba, la roca sello lo constituye la
Formación Maltrata, que se encuentra constituida por calizas arcillosas lo que lo convierte en
una capa de baja permeabilidad a la migración de los hidrocarburos. Para los yacimientos de la
Formación Guzmantla, el sello se los proporciona la Formación San Felipe compuesta por
calizas arcillosas de baja permeabilidad, por otro lado el sistema de fallas también constituye un
sello para la migración de hidrocarburos.
Roca generadora
De acuerdo con los análisis geoquímicos de aceites (González y Holguín, 1992), se propone
que los hidrocarburos provienen de rocas generadoras del Jurásico Superior, las cuales
presentan abundante contenido bituminoso carbonoso y contenido de hidrocarburos residuales
característico de las rocas generadoras.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.15. Sección estructural del campo Mata Pionche, dominado por el plegamiento de anticlinales y cierre contra
fallas (Modificada de González, 1976).
Por otra parte la migración de hidrocarburos fue de oriente a poniente, ya que las rocas del
Jurásico Superior de la porción oriental se encuentran sepultadas bajo el Cretácico y Ceno-
zoico, en cambio en la porción occidental dichas rocas están aflorando y por lo tanto han
perdido su contenido de hidrocarburos. El conocimiento geoquímico del campo no permite
saber con seguridad el origen de los aceites del Cretácico, pero las rocas que presentan mayor
contenido orgánico se han detectado a nivel Jurásico Superior, Turoniano, y Mioceno Medio e
Inferior.
Tiene dos yacimientos pertenecientes al Cretácico, los cuales son productores de aceite y de
gas y condensado. El yacimiento del Albiano-Cenomaniano tiene una porosidad que oscila
entre el 5 y el 11 %, una permeabilidad promedio de 0.3 mD. El espesor impregnado tiene 250
metros, la saturación de agua de formación es de 46 %, y la salinidad fluctúa entre 12,000 y
35,000 ppm. El mecanismo de empuje predominante es la expansión del casquete de gas y un
acuífero activo. La presión original fue de 285 kg/cm 2 y una temperatura de 91°C. Para el
Cretácico Superior la producción corresponde a, aceite negro y gas asociado, con una densidad
de 32 °API, así como gas no asociado y condensado con densidad de 42 °API.
CAMPO MECAYUCAN
Localización
Se ubica en la parte central del estado de Veracruz, a una distancia de 55 km al suroeste del
puerto de Veracruz (Figura 3.16). En términos geológicos está localizado en la Plataforma de
Córdoba, en el Frente Tectónico Sepultado, se extiende en un área de 16 km 2.
Antecedentes
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Características geológicas
SISTEMA PETROLERO
Las trampas para ambos yacimientos son de tipo combinadas, ya que para el yacimiento del
Cretácico Superior se tiene una trampa estructural con cambios de facies. El yacimiento en la
formación Orizaba se caracteriza por un cambio de calizas a dolomías.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Las rocas generadoras son las formaciones Tepexilotla del Jurásico Superior, los cuerpos
calcáreo arcillosos de las formaciones Maltrata y Orizaba.
El sello para el yacimiento del Cretácico Superior, está constituido por sus mismos sedimentos
calcáreos arcillosos que cubren o rodean a las calizas. Para el yacimiento del Albiano-
Cenomaniano el sello se compone de sedimentos calcáreo arcillosos de la Formación Maltrata.
El yacimiento del Cretácico Superior tiene una porosidad promedio del 10%, y una
permeabilidad promedio de 5 mD. La temperatura del yacimiento es de 86 °C, la densidad de
los hidrocarburos es de 48 °API. Para el yacimiento del Albiano-Cenomaniano, la porosidad
promedio es del 6% y la permeabilidad de 0.04 mD. La temperatura es de 96 °C, y la presión
original es de 338 kg/cm2. Los empujes que predominan son el casquete de gas y un acuífero
asociado (PEMEX, 2009).
En 1974 se inicia la explotación de los campos Cactus (por el pozo Catus-1) y Sitio Grande (por
el pozo Sitio Grande-1), descubiertas en el área de Chiapas y Tabasco; esta provincia es
productora en rocas carbonatadas del Mesozoico, donde se tienen 37 campos productores que
comprenden yacimientos de aceite ligero (33°API), de aceite volátil (40°API), además de gas y
condensado.
Entre los principales campos del área destaca el Campo Antonio J. Bermúdez, que fue el primer
campo supergigante descubierto en México, ya que sus reservas superan los 5,000 millones de
barriles de petróleo (Ayala, 1984). En el 2010 se perforaron dos pozos descubridores; el Bajlum-
1, ubicado a 3.5 km al norte del campo Pijije y a 23 km al suroeste de ciudad Frontera, Tabasco;
y el pozo Terra-1, localizado a 23 km al este de Comalcalco, Tabasco y a 9 km al Suroeste del
campo Sen.
Localización
Se ubica en los estados de Chiapas y Tabasco (Figura 3.17), cubre una superficie de 23,400
Km2. Geológicamente se localiza en la provincia del Cinturón Plegado de Reforma-Akal, limita
con la subcuenca de Comalcalco al noroeste, con la Sierra de Chiapas al Sur, con la subcuenca
de Macuspana al este y al norte con el Golfo de México (Martínez, 2005). Fisiográficamente
constituye la planicie aluvial de la Sierra de Chiapas, y geológicamente el Cinturón Plegado
Reforma – Akal.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.17. Ubicación geográfica del área Chiapas – Tabasco en la Cuenca del Sureste Mexicano (Modificado de
Martínez, 2005).
Estratigrafía
Las rocas carbonatadas de grano fino a grueso del Jurásico Superior y del Cretácico Inferior,
estuvieron sometidas a procesos diagenéticos que cambiaron sus características sedimentarias
y petrofísicas originales, transformándolas en dolomías y calizas dolomíticas, encontrándose
que a mayor dolomitización, mayor porosidad y permeabilidad en las cimas que en los flancos
de los anticlinales.
Geología estructural
El área mesozoica Chiapas-Tabasco forma parte de un cinturón plegado alojado dentro de las
Cuencas Cenozoicas del Sureste, cuya sedimentación y deformación están controladas por
elementos tectónicos de la Plataforma de Yucatán al Norte y el Macizo Granítico de Chiapas y
Plataforma Chiapaneca al Sur. Se considera que el depósito de las primeras rocas marinas
ocurrió durante el Paleozoico sobre un basamento de naturaleza ígnea y metamórfica
completándose la columna en el Triásico, Jurásico, Cretácico y Cenozoico.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.18.- Columna Estratigráfica del área Chiapas Tabasco. RG=Roca Generadora, RA=Roca almacén,
RS=Roca Sello (Tomada de Martínez, 2005).
El área Chiapas-Tabasco corresponde con un horst que afecta a las rocas Cretácicas
principalmente, con pliegues buzando al Noroeste y una cubierta de secuencias Cenozoicas,
considerándose como continuación de los plegamientos del Anticlinorio Norte de Chiapas,
cuyas culminaciones ocurren en las áreas donde se localizan los campos petroleros Complejo
Antonio J. Bermúdez, Cactus y Sitio Grande. Sus límites son elementos estructurales y
fisiográficos denominados Falla Frontera y Cuenca de Macuspana al Oriente, falla Comalcalco y
domos en la Cuenca Salina al Poniente, plegamientos frontales o de la Sierra de Chiapas al Sur
y la plataforma continental del Golfo de México al Norte (Santiago, 1984). El área presenta dos
principales estilos de deformación, el más antiguo relacionado a esfuerzos que causaron
compresión y otro, más joven, que deformó con extensión.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Reservas
El área representa la mayor riqueza petrolera del Sureste Mexicano en su sector continental, ya
que las reservas son de 15,838 y 4,649 [mmbpce] original y remanente respectivamente. Los
Plays más importantes son el Kimmeridgiano con una reserva original de 3, 225 [mmbpce], el
Kimmeridgiano Inferior con sistema de fracturas con 2,952 [mmbpce], el Kimmeridgiano Medio
compuesto por Carbonatos de Plataforma y dolomías con una reserva original de 7, 031
[mmbpce] y el Kimmeridgiano Superior productora en la brecha calcárea, con 2,054 [mmbpce].
Sistema Petrolero
Los principales sistemas generadores del área son el Tithoniano y el Cretácico Inferior; el
Tithoniano es el más importante, se encuentra constituida por calizas arcillosas depositadas en
una cuenca carbonatada anóxica con alto contenido orgánico, de un Kerógeno tipo II cuya
generación principal es de hidrocarburos líquidos; actualmente está madura (González y
Holguín, 1992). En un estudio de los Plays Cenozoicos, realizado en el Activo de Exploración
Reforma-Comalcalco, se realizó un modelado geoquímico en el área de Chiapas - Tabasco, el
cual dió como resultado la definición de cinco grandes focos de generación (Figura 3.19), de los
cuales uno de ellos, que se localiza en la porción occidental del área, es de los más
productivos, y ha cargado a los grandes campos del área Chiapas-Tabasco.
Figura 3.19. Localización de los 5 principales focos de generación en el área Chiapas-Tabasco (Tomada de Martínez,
2005).
COMPLEJO ANTONIO J. BERMÚDEZ
Localización
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.20. Localización del Complejo Antonio J. Bermúdez en la región Sur de México (Tomado de CNH, 2011).
Antecedentes
Características Geológicas
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Sistema Petrolero
Las trampas son de tipo estructural, con cierres por fallamiento normal. La roca generadora está
compuesta por lutitas bituminosas y calizas arcillosas con abundante materia orgánica del
Tithoniano. El sello está formado por rocas terrígenas de grano fino del Cenozoico, cambios de
facies locales y por los cierres definidos por fallamiento en cuya zona de falla se tienen
microbrechas.
El yacimiento está ubicado en un conjunto de bloques, con rocas almacenadoras del Jurásico
Superior (Oxfordiano), Cretácico Inferior, Cretácico Superior y Paleoceno Inferior. El espesor
impregnado es de hasta 420 m, la porosidad fluctúa entre el 6 y 7 %, la saturación de agua del
complejo oscila entre 18 y 22 %, la salinidad del agua de formación es de 270 000 ppm y la
permeabilidad varía entre 95 y 175 mD. Tiene una temperatura promedio de 130 °C y una
presión original de 530 kg/cm2. Existe la presencia de un empuje hidráulico así como también
se tiene un casquete de gas secundario.
Reservas
Hasta el 1 de enero de 1999 se habían producido 2225 millones de barriles de aceite y 2894
miles de millones de pies cúbicos de gas natural. Las reservas remanentes al 1 de enero de
2010 (SENER), para el campo Samaria, ascienden a 579.2 (1P), 711 (2P) y 744.5 (3P)
mmbpce para el aceite y a 555.8 (1P), 650.1 (2P) y 657.6 (3P) mmmpc para el gas natural. En
total, las reservas del complejo, para la misma fecha, son de 1586.5 (1P), 1936.5 (2P) y 2036.8
(3P) mmbpce, y para el gas natural de 2154.5 (1P), 2519 (2P), 2532.2 (3P) mmmpc.
CAMPO CATEDRAL
Localización
Antecedentes
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.21. Localización del Campo Catedral en la región Sur de México (Tomado de PEMEX, 2004).
Características Geológicas
Sistema Petrolero
Las rocas que componen el yacimiento son carbonatos que debido al fracturamiento y a la
diagénesis aumentaron significativamente su porosidad y permeabilidad. El espesor
impregnado promedio es de 231 metros, la porosidad varía entre 12 y 14 %. La permeabilidad
tiene un valor de 100 mD; por su parte la saturación de agua es de 14 %. El mecanismo de
empuje predominante es el asociado a un acuífero activo. La presión original fue de 298 kg/cm 2
y la temperatura de 101 grados centígrados (PEMEX, 2004).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Reservas
Se ha estimado un valor de 154 millones de barriles para el volumen original probado de aceite.
Para el gas, el volumen original fué de 873.4 miles de millones de pies cúbicos de gas natural.
Hasta el 1 de enero de 1999 se habían producido 8.6 millones de barriles de aceite y 148.3
miles de millones de pies cúbicos de gas natural. Para el 1 de enero de 2010, las reservas
remanentes probada (1P) y probable (2P) fueron de 7.8 y 8.5 mmbpce, respectivamente. Para
el nivel 3P, las reservas son nulas. Las reservas remanentes de gas natural 1P y 2P son de
30.6 y 33.1 mmmpc (SNIH, 2010).
CAMPO CHIAPAS-COPANÓ
Localización
Figura 3.22. Localización del campo Chiapas-Copanó en el Sureste de la República Mexicana (Tomado de PEMEX,
2005).
Antecedentes
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Características Geológicas
La columna estratigráfica del campo está representada por secuencias sedimentarias del
Cretácico Superior y hasta el Cenozoico. La base del Cretácico Superior es de packstone con
cambios graduales a grainstone. Por su parte, el Cenozoico está formado por lutitas con
intercalaciones de arenas y areniscas de granos finos a medios.
Sistema Petrolero
La trampa para el yacimiento del Cretácico Superior corresponde a una de tipo estructural. Está
formada por un grainstone, afectada por fallas tanto inversas como normales, que corresponden
a dos fases de deformación diferentes. La roca generadora se compone de lutitas bituminosas y
calizas arcillosas que presentan abundante materia orgánica del Tithoniano. Un espesor
considerable de lutitas del Paleoceno forma el sello para el Yacimiento del Cretácico Superior.
El yacimiento del Cretácico Superior está constituido por un grainstone, de buena porosidad
primaria y secundaria, ésta última es consecuencia del fracturamiento.
El espesor promedio es de 152 m, la porosidad del 11%; la saturación de agua es del 21% y
tiene una permeabilidad de 100 mD. La presión inicial del yacimiento fue de 491 kg/cm2 y la
temperatura de 126 °C (PEMEX, 2005).
Reservas
El volumen original probado de aceite en el campo fué estimado en 236.4 millones de barriles, y
para el gas natural fué de 1631.2 miles de millones de pies cúbicos. Hasta el 1 de enero de
1999 se habían producido 96.3 millones de barriles de aceite y 946.8 miles de millones de pies
cúbicos. Al 1 de enero de 2011 sólo hay estimaciones de las reservas 1P, con un valor de 35.3
mmbpce. Para la misma fecha, la reserva remanente de gas natural asciende a 92.9 mmmpc
(SNIH, 2011).
CAMPO BRICOL
Características Geológicas
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.23. Ubicación Geográfica del campo Bricol (Tomado de PEMEX, 2011).
Sistema Petrolero
El sello para el Albiano-Cenomaniano está representado por margas y lutitas del Cretácico
Superior y Paleógeno. El sello para el Kimmeridgiano lo constituyen las secuencias arcillo-
calcáreas de cuenca del Tithoniano. Las trampas a nivel Mesozoico son del tipo estructural.
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
El yacimiento del Kimmeridgiano está constituido por packstone de bioclastos recristalizado, con
microfracturas, el que se alterna con algunos intervalos de mudstone-wackestone y grainstone
de oolitas de un ambiente de rampa interna (PEMEX, 2011).
Reservas
El Arrecife Capitán se localiza en el Oeste de los estados de Texas y Nuevo México, en los
Estados Unidos de Norte América (Figura 3.25); es un arrecife de edad Pérmico y se formó
alrededor de los márgenes de la Cuenca Delaware, siendo paralelo a los bordes oriental y
occidental de la cuenca en dos franjas y bordeándola hacia el norte en el Estado de Nuevo
México; la amplitud de las franjas es de 8 a 22 km de ancho. Representa el sistema de
carbonatos de plataforma más conocido alrededor del mundo, sin embargo a pesar de más de 6
décadas de estudio, la naturaleza y el origen del perfil de la plataforma así como la profundidad
de las aguas en que creció el arrecife, no han sido comprendidas del todo (Hunt y Fitchen,
2002).
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.25. Esquema representativo del complejo Arrecife Capitán al Oeste de Texas y Nuevo México (modificado
de Creel, 2008).
En el periodo Pérmico (hace 280-225 millones de años) Nuevo México y Texas se localizaban
en la costa de un súper continente, con un mar somero formado fuera de la costa principal,
separado por un arrecife que actualmente constituye la Cuenca Delaware. Numerosos estudios
sedimentológicos, estratigráficos y paleontológicos han proporcionado estimaciones de los
rangos de profundidad en que se desarrolló el arrecife, el cual tiene un pobre contenido de
algas, esponjas y pequeñas colonias de animales llamados briozarios en las rocas calcáreas
(estratos inferiores) a ricos en algas (estratos medios) y a cementantes ricos en algas que
dominan la parte superior del arrecife. Estos cambios se utilizan como un medio para explicar la
somerización del arrecife a través del tiempo (Hunt y Fitchen, 2002).
Los estratos que conforman el Arrecife Capitán tienen características representativas, que
permiten inferir el medio ambiente de depósito en el tiempo geológico. Las variaciones en el
ambiente se presentan desde la parte frontal hasta la parte posterior del arrecife. Los estudios
realizados por Dutton (1990) en una sección transversal (Figura 3.26) que corta un segmento
representativo del arrecife permitieron demostrar la teoría propuesta anteriormente, de tal forma
que la secuencia estratigráfica se puede dividir en tres grupos:
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CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
Figura 3.26. Distribución en planta del Arrecife Capitán en el área de Nuevo México (Tomada de Creel, 2008).
Las permeabilidades en la secuencia del arrecife son más altas en los estratos asociados con
la Cuenca Pérmica. Las facies en la cuenca de relleno consisten de sedimentos siliciclásticos
de muy baja permeabilidad (por ejemplo lodo y arenisca de grano fino) por lo que tienen
valores muy bajos de porosidad y permeabilidad. La distribución de facies obtenida por Dutton
se muestra en la Figura 3.27. El arrecife capitán es informalmente dividido en las partes
inferior, medio y superior, que son equivalentes a las formaciones Siete Ríos, Yates y Tansill.
Los arrecifes que forman montículos crecieron sobre la depresión de una rampa carbonatada,
que existió antes de que el oeste de la Cuenca Pérmica fuera segmentado hacia el Noroeste de
la Plataforma y la Cuenca Delaware.
El crecimiento de los biohermos se realizó sobre estructuras preexistentes. Los sellos son
intercalaciones de lutitas marinas, los yacimientos más grandes son internamente complejos y
presentan variaciones laterales de porosidad (Thornton y Gaston, 1967).
Muchos investigadores infieren o piensan que las esponjas calcáreas erguidas típicas del
Arrecife Capitán actuaron como bafflers (Dispositivos estáticos que regulan u obstaculizan el
flujo de fluidos o sedimentos), en lugar de verdaderas estructuras de crecimiento (Achauer,
1969).
Figura 3.27. Sección transversal (A-A´) marcada en la figura 3.28, que corta al arrecife Capitán en su porción noreste
en el estado de Nuevo México (Modificado de Creel, 2008).
La preponderancia de las esponjas y lodo calcáreo que domina la fábrica de las rocas, ha
llevado a muchos geocientíficos a visualizar a todo el Arrecife Capitán como un sistema de
g p f í á “ ” á q v
estructura de arrecifes. Esta interpretación llevó a los geocientíficos a reconsiderar la geometría
del complejo de arrecifes, como montículos de aguas relativamente profundas, o a un modelo
de montículos de plataforma (Dunham, 1972).
Figura 3.28.- (A) Microfotografía de una lámina delgada del Arrecife Capitán Medio del Cañón McKittrick del Parque
Nacional Guadalupe. (B) Línea de contorno de la placa mostrada en la sección A (Tomado de Moore, 2001).
El cementante, y las costras microbianas granuladas forman las incrustaciones secundarias que
se suman a la masa de los arrecifes. Las restantes estructuras donde se tiene porosidad, se
encuentran rellenas de pellets, sedimentos de gravedad, cementantes marinos internos,
cementantes microbianos, cementos marinos de aragonita y cementos de calcita (Figura 3.29).
Figura 3.29. Diagrama esquemático que muestra una sección transversal de la vida dentro de las paredes del
Arrecife Capitán (Tomado de Moore, 2001).
ESTRATIGRAFÍA
El complejo de Arrecifes Capitán tiene una característica forma de herradura en los márgenes
de la cuenca Delaware (Figura 3.30) y consiste principalmente de caliza fosilífera de color
blanco; el complejo de arrecifes combina la secuencia de Caliza La Cabra, la Caliza Capitán, y
la Caliza Carlsbad (Hiss, 1975), con una tendencia de facies que va de la parte frontal del
arrecife hacia la parte posterior.
Figura 3.30. Forma del complejo de Arrecifes Capitán, y distribución de la edad geológica de sus sedimentos
(Tomada de Allan y Steve, 2009).
Figura 3.31. Relación de la extensión areal de las facies de carbonatos y los límites laterales de las formaciones
geológicas o grupos (Tomada de Allan y Steve, 2009).
La parte posterior del arrecife se compone de calizas masivas y calizas yesíferas que consisten
el Grupo Artesia (las formaciones Yates, Reina, Siete Ríos, y Grayburg). Las facies de arrecife
frontal consisten de evaporitas, estratos delgados de caliza, lutitas y arenisca. Los sedimentos
depositados en la época Leonardiana constituyen actualmente la base del complejo de arrecifes
Capitán.
El Capitán Superior se interpreta que fue depositado bajo un ambiente mucho más somero y
condiciones de alta energía (1 a 10 metros de tirante de agua), debido a que este muestra una
red de cavidades más pequeñas, relacionadas a delgadas estructuras de algas rojas e
incrustaciones microbianas con escasas estructuras dentríticas (Figura 3.32).
Figura 3.32. Diagrama esquemático que ilustra los ciclos microestratigráficos idealizados para el Arrecife Capitán
Medio (arriba) y la parte del Arrecife Capitán Superior (abajo), (Tomado de Moore, 2001).
Para realizar un análisis del complejo de arrecifes capitán, es necesario el entendimiento sobre
el origen de las secuencias deposicionales de la Cuenca Delaware y las características de las
GRUPO ARTESIA
El Grupo Artesia incluye las formaciones de la parte posterior del arrecife (de la más joven a la
más antigua): Tansill, Yates, Siete Ríos, Reyna y Grayburg (Tabla 3.5).Todas estas
formaciones gradualmente gradan hacia el complejo de Arrecifes Capitán (Allan y Steve, 2009).
Las formaciones que componen al Grupo Artesia tienen cambios rápidos en sus facies
laterales ya que cambia a depósitos cíclicos de arenisca, arena dolomítica y dolomía; las
f G b g R g z “G S p” q
formaciones Siete Ríos, Yates y Tansill gradan hacia las Calizas Capitán; las características de
estas formaciones son:
La Formación Siete Ríos Corresponde con una secuencia delgada de dolomita que se
encuentra entre la capa de arenisca de la Formación Reyna y la arenisca de la
Formación Yates. Lateralmente cambia de evaporitas a facies de carbonatos dentro del
complejo de arrecifes Capitán. Los estratos desaparecen a medida que avanzan hacia la
Caliza Capitán; tiene un espesor de aproximadamente 152 metros (Hiss, 1975).
Tansil Tansil
Tessey
Yates Yates
Capitán
Arrecifes
Carlsbad y
Pérmico/Guadalupiano
Complejo de
Gilliam
Calizas Capitán
Calizas Capitán
Capitán
Grupo Artesia
Grupo Artesia
Arrecifes Capitán
Vidrio
Tabla 3.5.- Resumen de las formaciones geológicas y grupos que constituyen el complejo de Arrecifes Capitán (modificado de Allan y Steve,
2009); son formaciones del complejo de Arrecifes Capitán que se encuentran entre las montañas Cristal y Guadalupe en USA.
107
UNAM - 2012
CAPÍTULO III. CASOS HISTÓRICOS UNAM - 2012
La Figura 3.33 corresponde con una muestra del Capitán Medio, el cual se interpreta como un
ambiente de condiciones tranquilas en la parte más profunda del arrecife; en contraste, la
muestra del Capitán Superior se interpreta como un ambiente que se formó en condiciones
agitadas en las partes más someras del arrecife.
El modelo geológico del complejo de arrecifes Capitán [arrecife frontal, arrecife (centro) y
arrecife posterior fue descrito en detalle por King (1948), mismo que fue ilustrado
posteriormente por Melim y Scholle (1999).
Figura 3.33. Principales características del modelo geológico para el complejo de arrecifes Capitán (modificado de
Melim y Scholle, 1999).
L z “B Sp g” p L principalmente de
estratos delgados de pedernal intercalados con la caliza; el espesor total es de entre 457 y 700
metros, en general estas secuencias corresponden a los bordes de la Cuenca Delaware y
también pertenecen a la base del complejo de Arrecifes Capitán. Al oeste del complejo de
arrecifes y hacia el borde de la cuenca, estas calizas gradan hacia las calizas del Pico Victorio
(calizas grisáceas) y el miembro de Yeso de la formación Leonard (Dietrich, 1983).
La Formación San Andrés fue depositada durante el periodo Guadalupiano, el cual ha sido
subdividido en la Formación San Andrés Superior e Inferior. La mitad inferior se llama miembro
inferior de caliza con pedernal y la mitad superior se denomina como miembro superior de
caliza sin pedernal; el espesor total de la Formación San Andrés varía de 213 a 304 metros, que
se formó en una plataforma extendida de depósitos carbonatados principalmente en Nuevo
México y parte del Oeste de Texas (Kerans, 1994).
Para propósitos prácticos, el complejo de Arrecifes Capitán es definido como calizas arrecifales
p q C z “G S p” C p á C b .E p j
está compuesto de estratos masivos de calizas fosilíferas que van del color blanco al gris; los
cuales gradan a los depósitos localizados en el frente y parte posterior del arrecife. Los cambios
dentro de los depósitos del arrecife frontal son abruptos, con un contacto geológico bien
definido; sin embargo, los depósitos del arrecife de la parte superior presentan un cambio más
transicional, por lo que resulta difícil la identificación de un contacto geológico. Las rocas que
componen el complejo de arrecifes han sido localmente dislocados por una falla,
consecuentemente no forman un yacimiento continuo, sino más bien una serie de yacimientos
de alta permeabilidad (Hill, 1996; Hiss, 1975).
La importancia económica de las unidades asociadas con el arrecife, así como los excelentes
afloramientos a lo largo de la parte frontal de la Montaña Guadalupe, constituyen las bases
de largo plazo, de un gran interés de la comunidad geológica en el Arrecife Capitán (Garber y
colaboradores, 1989).
Figura 3.34. Configuración geológica del complejo de Arrecifes Capitán del Pérmico. Relación general de las
unidades litoestratigráficas del Grupo Carlsbad y sus configuraciones paleogegráficas (Tomado de Moore, 2001).
Otras formaciones del conjunto de arrecifes, son Castile y Salado que se superponen al
complejo de arrecifes antes descritos; se componen de yeso, anhidrita e intercalaciones
intermitentes de capas de espesor delgado a medio de calizas. Presentan disolución lo que ha
generado colapsos, cavernas y brechas en las formaciones superiores; la formación Rustler fue
depositada en la Cuenca Delaware y consiste de carbonatos de aguas profundas con
intercapas de arena, arenisca y lutita; la secuencia también es evaporítica, con sal, anhidrita,
yeso y halita que rellenaron posteriormente la cuenca. Los conglomerados Bissett del Triásico
cubren el complejo de Arrecifes Capitán en el área de las Montañas Cristal, los sedimentos que
lo componen consisten principalmente de fragmentos de caliza, guijarros y cantos rodados de
dolomita (Allan y Steve, 2009).
Los yacimientos de aceite y gas en Nuevo México son nombrados de acuerdo a las normas
promulgadas por la División de Conservación del Petróleo (OCD) de Energía de Nuevo México
y el Departamento de Minerales y Recursos Naturales.
Figura 3.35. Localización del área de los campos de aceite y gas en el Arrecife Capitán (Hunt y Fitchen, 2002).
Cada yacimiento en su nombre tiene dos componentes; la primer parte corresponde con el
nombre del campo, que es de acuerdo al lugar geográfico y denota una acumulación de gas y/o
aceite arealmente continua; la segunda parte es estratigráfica y deriva de la principal unidad
estratigráfica (formación) del cual el yacimiento es productor.
A cada Play se le asignó un código numérico en conjunto con la Oficina de Geología Económica
y el Departamento de Geología y Recursos Minerales de Nuevo México, para un proyecto
conjunto que cubre parte de la Cuenca Pérmica en los estados de Nuevo México y Texas. Los
Plays con yacimientos de mayor antigüedad geológica le fueron asignados los números más
bajos, iniciando a partir del código 101. Debido a la confidencialidad de la información y su difícil
acceso, se abordará de manera general los campos petroleros localizados al norte del Arrecife
Capitán (Play 109) en el Estado de Nuevo México (Figura 3.36).
Figura 3.36. Localización de 4 Campos Petroleros con más de 1MMBO pertenecientes al Play 109, dentro del
Arrecife Capitán (Modificado de Broadhead y Jianhua, 2004).
Los yacimientos productores de aceite se localizan principalmente al hacia el oriente del Play,
mientras que los campos de gas se localizan al occidente; existen 104 yacimientos conocidos
en el Play, 13 de los cuales han producido más de 1MMBO.
Tabla 3.6.- Principales campos productores del Play 109, dentro de los cuales cuatro pertenecen al Arrecife Capitán:
Big Eddy, Burton Flat East, Golden Lane y Lusk (Broadhead y Jianhua, 2004).
1978
1984
2000
1970
1972
1974
1976
1980
1982
1986
1988
1990
1992
1994
1996
1998
Año
Figura 3.37. Gráfica que muestra la producción histórica anual de 1970 al 2000 de los yacimientos con más de 1
MMBO de producción acumulada al norte del Arrecife Capitán (Broadhead y Jianhua, 2004).
El Campo Ghawar es el campo supergigante más grande del mundo, se ubica en el condado de
Khobar, a 200 km al este de Riyadh en la provincia oriental de Arabia Saudita (Figura 3.38); su
explotación es desarrollada por la Compañía Nacional Saudi Aramco. El campo tiene más de
280 km de longitud, y casi 30 km de ancho, cubriendo un área de 5,300 km 2, cuenta con más de
300 m de cierre estructural.
Antecedentes.
La exploración petrolera en la región del Golfo Pérsico se remonta a inicios de 1855, debido al
auge que ya comenzaban a tener los hidrocarburos (lubricantes) en la industria de ese tiempo;
en 1872 se otorgó la primera concesión para la explotación en Irán. En 1884 una compañía
Británica consiguió una concesión para explorar la zona de Daleki, en las cercanías de Bushehr.
En 1904 la compañía de William Knox D´Arcy, decidió perforar en las proximidades de las
manifestaciones superficiales en Chiah Surkh, encontrando sólo acumulaciones no comerciales
(Ghazban, 2007).En 1908 se descubrió una de las localizaciones más importantes: la región en
Masjed-e-Soleiman, ubicada en el cinturón plegado Zagros, al norte del Golfo Pérsico, en
yacimientos carbonatados del Oligoceno-Mioceno. En 1909 se constituyó la compañía Anglo-
Pérsica (APOC), que en 1935 se convertiría en la Anglo-Iraní (AIOC) y posteriormente en
British Petroleum (BP).
A pesar del descubrimiento de petróleo en el suroeste de Irán en 1908, no fue sino hasta 1930
cuando se encontraron las mayores acumulaciones, despertando así el interés internacional por
la región del Golfo Pérsico. Los campos de la región se ubican entre los más productivos en el
mundo, su desarrollo inició durante la Segunda Guerra Mundial (1939). Hasta principios de los
50´s del siglo pasado, la provincia de Khuzestan fue el centro de la producción, de tal forma que
en 1951 se descubrió el primer campo costafuera: el Safaniya, el cual comenzó a producir en
1957 (Voelker, 2004).
Las reservas probadas en la región de Medio Oriente ascienden a 752.5 miles de millones de
barriles de aceite, es decir un 54.4 % del total mundial. Arabia Saudita cuenta con 264.5 miles
de millones de barriles y con 283.1 billones de pies cúbicos de gas natural. La relación
reserva/producción para el aceite es de 72.4 años y para el gas de 95.5 años (Statistical Review
of Energy:BP, 2011). La producción de hidrocarburos del área cubre aproximadamente de la
tercera parte de la producción mundial. Irán y Qatar son el segundo y tercer país en reservas de
gas natural, respectivamente.
El campo Ghawar es uno de los más grandes y prolíficos a nivel mundial. Produce aceite ligero
de 30-31 API de la formación Arab-D. El campo está dividido en seis áreas, de norte a sur:
Fazran, Ain Dar, Shedgum, Utmaniyah, Haradh y Hawiyah (Figura 3.39). Se descubrió en 1948,
comenzó a producir en 1951 y alcanzó su máxima producción en 1987 con 5.7 millones de
barriles por día. Posteriormente, por razones comerciales, se provocó un cierre productivo. Fue
hasta el periodo 1994-1996 cuando el desarrollo de las áreas de Hawiyah y Haradh abrió
camino al aumento de la extracción, superándose nuevamente los 5 millones de barriles por
día.
En el 2009, la plataforma de producción del Campo Ghawar cubrió el 62.5 % del total en Arabia
Saudita (cerca de 8 MMbpd) y del 6.25 % del total mundial (80 MMbpd).
Figura 3.39. Mapa de contornos estructurales para la cima del yacimiento Arab-D de los campos Ghawar y áreas de
explotación (Tomado de Sorkhabi, 2010).
Características Geológicas.
El ambiente de depositación corresponde con una extensa rampa carbonatada influenciada por
tormentas (Lindsay, 2006). Desde la parte continental hacia la cuenca, se tienen las siguientes
zonas: a) Rampa interna (zona interior); b) Margen de bancos (zona media); c) Rampa media
proximal (zona media); d) Rampa media distal (zona media); y e) Rampa exterior (zona
exterior). En seguida se describen las facies para cada porción de la rampa:
En la zona media tuvo lugar la depositación de las rocas almacén de mayor calidad, debido a la
combinación de elementos como la alta energía en el medio y la disponibilidad de sedimentos
carbonatados (Hughes, 2006). En el Jurásico Inferior se inició la formación de tres cuencas
someras en la plataforma: Cuenca Gotnia, Cuenca Arábiga y la Cuenca Sureste del Golfo
Arábigo.
Figura 3.40. Sección estructural del campo Ghawar (Tomado de Sorkhabi, 2010).
Figura 3.41.- Modelo de Depósito para la rampa carbonatada del yacimiento Arab-D en el campo Ghawar. En color azul aparecen sedimentos
transgresivos. En color naranja se tienen depósitos de escombros de rudstone y floatstone de rampa media distal. El verde representa
biostromas y montículos de estromatopóridos y corales en la rampa media proximal. Entre las zonas de biostromas y montículos, en color azul
se tienen bancos de algas. El rojo corresponde a bancos de grainstone con estratificación cruzada. En morado se señalan sedim entos
lagunares de rampa interna y de llanura intermareal (Tomado de Lindsay y Cantrell, 2006).
Cada período transgresivo, dio lugar a una importante acumulación de rocas almacén
asociadas lateralmente a depósitos de plataforma, destacando los de zona media. La
disminución de las transgresiones, permitió el desarrollo de un sabkha y a la acumulación de la
formación Hith (anhidrita). El sello se originó por el levantamiento de bloques de basamento, o
debido al desplazamiento de domos salinos, dando lugar así a trampas de tipo estructural
durante el Cretácico (Mueller, 2006). El campo Ghawar está situado en uno de los ejes del
anticlinal En Nala.
Sistema Petrolero
En la provincia Greater Ghawar Uplift perteneciente a la región del Medio Oriente y Norte de
Africa, Pollastro (2003) identificó tres sistemas petroleros: a) el sistema del Paleozoico en la
parte central de la península arábiga; b) el sistema Tuwaiq/Hanifa-Arab en la subcuenca
Arábiga y c) el sistema petrolero del Crétacico. El campo Ghawar es productor de aceite
(secuencias del Cretácico) y productor de Gas no asociado (secuencias del Paleozoico), en
seguida se presenta una descripción de éstos sistemas petroleros.
Figura 3.42. Diagrama de sincronía del Campo Ghawar en el sector Tuwaiq/Hanifa-Arab en la subcuenca Arábiga y
su distribución en el tiempo geológico (Tomado de Pollastro, 2003).
Roca Generadora
Las rocas generadoras corresponden a los carbonatos ricos en materia orgánica de edad
Jurásica de las formaciones Hanifa y Tuwaiq Mountain. La Formación Tuwaiq llega a tener
espesores de hasta 150 m, sin embargo en la región donde se ubica el campo Ghawar
predomina un espesor de 60 m (Figura 3.43), y la Formación Hanifa de hasta 30 m. A partir de
un estudio en los núcleos de pozos en los campos Khurais y Ghawar, Cole et al. (1994)
señalaron que la formación Tuwaiq Mountain es rica en contenido orgánico, al exceder un valor
en promedio de 3.5 % en peso de contenido orgánico total (COT); por su parte, la Formación
Hanifa presenta en promedio 2.6 %. El kerógeno es de tipo II en ambas secuencias.
Figura 3.43. Mapa de isopacas para el espesor de rocas generadoras del Jurásico Superior, Tuwaiq Mountain
(Tomado de Pollastro, 2003).
Roca Sello
Los horizontes de anhidrita de las formaciones Arab y Hith forman un sello excelente para los
carbonatos de la formación Arab. La migración vertical ha sido escasa, restringiéndose a
aquellas zonas en donde ha ocurrido algún tipo de fallamiento o en donde existe un
adelgazamiento lateral de la anhidrita. La Formación Hith tiene gruesos espesores de anhidrita
caracterizadas por una textura nodular, y con dolomitas de color claro a oscuro. Los miembros
A, B y C del horizonte Arab, están constituidos de anhidrita (con textura nodular), dolomita y
calizas. El miembro D es una caliza con dolomita y un poco de anhidrita. En el campo Ghawar,
el espesor de la Formación Hith tiene 152 m, y se compone de anhidrita con calizas de textura
fina y dolomita. En el campo Abqaiq, el espesor del horizonte Hith varía entre 128 y 287 m; la
anhidrita de los miembros Arab B y C tienen espesores de 21 m, mientras que el Arab D
alcanza los 15 m.
Cole y Carrigan (1994) desarrollaron un modelo para describir la madurez de las rocas
generadoras, en el que consideran que la etapa principal de generación del aceite inició durante
el Cretácico (Campaniano) hace 75 millones de años en aquellas rocas generadoras con un
porcentaje en peso mayor a 1 de contenido orgánico total. Dicha etapa, se extendió hacia el sur
de Kuwait, en dirección al suroeste del campo Abu Hadriya, en una porción central delgada en
las cercanías del campo Damman y hacia el noreste del campo Ghawar hasta los límites con el
Golfo Pérsico.
La finalización de la etapa de expulsión del aceite ocurrió durante el Oligoceno (25 Ma) en las
proximidades del campo Safaniya, al suroeste de Kuwait; así como en la parte sur de Arabia
Saudita, hacia el Sureste del campo Ghawar (Pollastro, 2003). La Figura 3.44 muestra la
evolución de la generación y expulsión del aceite en las rocas del Jurásico en la parte centro-
oriental de la península Arábiga.
Figura 3.44. Mapa de la región central de Arabia Saudita mostrando la maduración, generación y expulsión de
aceite en rocas del Jurásico para 75 Ma, 50 Ma, 25 Ma y la actualidad. También se observan las isopacas de
espesor para la Formación Hanifa con un COT mayor a 1 %( Tomado de Cole y Carrigan, 1994).
Las variaciones del nivel del mar durante el Jurásico Superior (Tithoniano) en la plataforma
Arábiga, propiciaron la depositación de ciclos de carbonatos y anhidritas, las cuales constituyen
las rocas almacén de hidrocarburos, así como las rocas sello. La gran extensión de las
evaporitas, dio lugar sólo a una migración de tipo vertical.
entrampado por encima de las rocas generadoras Tuwaiq y Hanifa, y tiene como sello a
formaciones de anhidrita; su porosidad promedio es de 25 por ciento. Es el principal yacimiento
en el campo Gigante Ghawar, está formado por calizas con intercalaciones de dolomías del
Jurásico y Kimmeridgiano, tiene un espesor promedio de 60 m y una permeabilidad de varios
darcies. En éste campo Cantrell (2001) identificó 5 tipos diferentes de dolomías en el miembro
Arab D. En el campo Harmaliyah, el yacimiento de la Formación Arab D se caracteriza por tener
una alta porosidad primaria, debido a la diagénesis previa al sepultamiento. La Figura 3.45
representa el modelo de generación de hidrocarburos y el sepultamiento en las formaciones
Tuwaiq y Hanifa.
Figura 3.45. Modelo del sepultamiento de las rocas generadoras Tuwaiq/Hanifa en las cercanías del Campo
Safaniya (Tomado de Cole y Carrigan, 1994).
En el área de Qatar y Bahrain la Formación Arab llega a tener espesores de 150-210 m. Los
aceites se originaron a partir de la maduración térmica de carbonatos con alto contenido de
materia orgánica del Jurásico (formaciones Hanifa y Tuwaiq), y que posteriormente migraron
hacia rocas carbonatadas con buena porosidad y permeabilidad (miembro Arab-D y la parte
superior de la Formación Jubaila), en amplias trampas estructurales (Pollastro, 2003).
Sobreyaciendo a éstas formaciones se encuentran eficientes sellos evaporíticos, anhidritas de
los miembros C y D de la Formación Arab y de la Formación Hith (Figura 3.46).
Con base en las características petrofísicas del yacimiento, en una escala de lo más alto a más
bajo, se ubican las litofacies siguientes:
Figura 3.46. Columna estratigráfica y litología para el Sistema Petrolero del Jurásico en el Campo Ghawar (Tomado
de Sorkhabi, 2010).
Tomando en cuenta la información de los pozos exploratorios, Sorkhabi (2010) señala que la
calidad del yacimiento disminuye en dirección norte-sur, al observar parámetros como su
espesor, porosidad, permeabilidad, así como el contenido de azufre en el aceite (Tabla 3.7).
Tabla 3.7. Características del yacimiento y propiedades del fluido para la formación Arab-D en el Campo Ghawar
(Saudi Aramco, 1980).
La porosidad es una mezcla de los tipos interpartícula, móldica, intrapartícula y micro porosidad.
Las fracturas contribuyen poco en la porosidad, no obstante si lo hacen en la permeabilidad.
Los efectos diagenéticos en la formación Arab-D incluyen la disolución, recristalización, y
compactación. La cementación y dolomitización son menos [Link] su mayoría, los aceites
de los yacimientos Arab y Hanifa, tienen densidades que oscilan entre 25 y 30 grados API (Cole
y Carrigan, 1994).
Reservas
L Ag I E gí ó 2 “W E g O k”
establece que la producción de aceite fue de 66 miles de millones de barriles en el 2007, y que
las reservas remanentes ascienden a 74 miles de millones de barriles.
Figura 3.47. Estratigrafía para el sistema petrolero del Paleozoico en el Campo Ghawar (Tomado de Sorkhabi,
2010).
La Figura 3.48 presenta un histórico de producción total de Arabia Saudita y del campo Ghawar
entre los años 1993-2003.
10
9
Producción diaria de aceite (MMbl)
8
7
6
5 Arabia Saudita
4 Ghawar
3
2
1
0
1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Figura 3.48. Producción de aceite en Arabia Saudita y el Campo Ghawar durante el período 1993-2003 (Tomado de
Sorkhabi, 2010).
Una estimulación se define como el proceso mediante el cual se restituye o se crea un sistema
extensivo de canales en la roca productora de un yacimiento, los que sirven para facilitar el flujo
de fluidos de la formación al pozo. Constituye una actividad fundamental para el mantenimiento
o incremento de la producción de aceite y gas; además puede favorecer la recuperación de
reservas. Las rocas carbonatadas plantean enormes desafíos en lo que respecta a la
estimulación de los pozos, esto debido a que por lo general contienen intervalos de gran
espesor impregnados de hidrocarburos en cantidades comerciales; además, dentro de un
mismo intervalo presentan rangos de porosidad desde micro Darcy (matriz) a varios Darcy
(fracturas y porosidad secundaria ). También suelen ser vertical y arealmente heterogéneos,
con barreras de permeabilidad y fracturas naturales y con una variedad de tipos de porosidad
que van desde la porosidad intercristalina, hasta vugular masiva y cavernosa (Al-Anzi y Al-
Habib, 2004).
Las formaciones en carbonatos, generalmente tienen matriz de baja permeabilidad por lo que
es necesario el uso de estimulaciones ácidas reactivas en la etapa de terminación del pozo,
para remover el daño causado en la vecindad del pozo durante las operaciones de perforación y
cementación, o simplemente para mejorar la permeabilidad del yacimiento lo que permite
incrementar u optimizar los gastos de producción; también se emplea la estimulación no ácida
para remover el daño ocasionado por la precipitación de sólidos orgánicos o daños ocasionados
por el cambio de mojabilidad en la formación. Otra actividad común es el empleo del
fracturamiento hidráulico para atravesar la zona dañada y comunicar la zona virgen con el
intervalo disparado. En los carbonatos, es también una práctica común el empleo del
fracturamiento ácido para generar canales de alta conductividad creados por la disolución de los
componentes de la matriz al entrar en contacto con el ácido; tanto el fracturamiento hidráulico
como el fracturamiento ácido buscan mejorar la conectividad y conductividad del sistema. Las
técnicas de estimulación matricial y de fracturamiento se diferencian por los gastos y presiones
de inyección.
La utilización de ácidos para mejorar los gastos de producción de los pozos petroleros ha sido
práctica común durante mucho tiempo, en el año de 1895, Ohio Oil Company utilizó ácido
clorhídrico [HCl] para tratar los pozos perforados en una formación de caliza, con lo que la
producción del pozo se incrementó sustancialmente; pero, desafortunadamente la corrosión en
la tubería de revestimiento también se incremento rápidamente, por lo que, los tratamientos de
acidificación no se utilizaron abundantemente durante aproximadamente 30 años. La práctica
de acidificación de yacimientos en calizas resurgió en 1931, el motivo de este resurgimiento fue
el descubrimiento de que el arsénico inhibía la corrosión del HCl en el sistema de tuberías (Al-
Harty y Bustos, 2009).
Durante la estimulación de las rocas carbonatadas utilizando fluidos reactivos, las zonas con
permeabilidades más altas generalmente admiten la mayor parte del fluido de tratamiento y las
áreas de más baja permeabilidad quedan sin tratar, por lo que para realizar exitosamente una
acidificación de carbonatos se deben controlar tres parámetros principalmente: la divergencia, la
pérdida de fluido y la velocidad de reacción (Bratton y Viet Canh, 2006).
Para controlar la pérdida del fluido estimulante se emplean métodos de divergencia los que se
basan en el uso de partículas sólidas que crean una barrera y que obstruyen el flujo hacia
El uso de fluidos gelificados ha producido daño en ciertos yacimientos al alterar las condiciones
del sistema roca-fluidos, en respuesta a este problema “las compañías de servicios han
desarrollado nuevos fluidos a base de Surfactantes, por ejemplo el sistema de Ácido
Divergente Viscoelástico (VDA), ha sido utilizado para estimular con éxito en yacimientos
carbonatados fracturados en todo el mundo, incluyendo Kuwait, Arabia Saudita, México y
Kazajstán” (Bratton y Viet Canh, 2006).
Desde que inician las actividades de perforación, se deberá planear el tipo de estimulación que
más conviene al yacimiento, para ello se debe efectuar un trabajo multidisciplinario para la
elaboración de un modelo geológico, otro más de caracterización estática que pueda migrar a
uno dinámico; esto implica la actualización constante del modelo a medida que se vayan
recopilando más datos. Los dos modelos anteriores deben de ser reforzados con los modelos
de caracterización dinámica del yacimiento, para de esta forma elegir el tipo de tratamiento más
adecuado, ya que la heterogeneidad entre un estrato y otro en los yacimientos carbonatados es
muy alta y por lo tanto requiere de diferentes concentraciones y gastos de bombeo para
estimular la mayor área posible. Otros factores que deben tomarse en cuenta son valores de
porosidad y permeabilidad de la formación, ya que dependiendo de estos valores, serán los
objetivos claves en las actividades de acidificación y/o fracturamiento: en yacimientos de baja
permeabilidad lo que importa es la longitud de la fractura y en zonas de alta permeabilidad la
amplitud de la fractura es la que domina (Figura 4.1). Un análisis de la Figura 4.1 nos permite
describir lo siguiente: para valores bajos de permeabilidad la economía es marginal, para los
valores relativamente mayores la longitud de la fractura se convierte en el parámetro esencial
de diseño, en el caso que se tengan permeabilidades aun mayores la conductividad de la
fractura es la que domina (Al Qarni y colaboradores, 2001).
Figura 4.1. Esquema que muestra el efecto de la permeabilidad en los procesos de estimulación y terminación de
pozos (Tomado de Al Qarni y colaboradores, 2001).
La estimulación de la matriz resulta aun más compleja cuando existen intervalos múltiples con
permeabilidades sustancialmente diferentes, en esta situación el ácido se canaliza a las zonas
de más alta permeabilidad generalmente hacia vúgulos, cavernas y fracturas, por lo que la
matriz que tiene la más baja permeabilidad queda sin la tan buscada estimulación o
acidificación matricial (PEMEX, 2008).
Es común que al inicio de la vida productiva de un pozo, los fluidos sean aportados por las
fracturas naturales y vúgulos existentes, pero es en la matriz donde se encuentran los mayores
volúmenes de reservas para el yacimiento, por lo que una vez que las fracturas se “vacían”
corresponde ahora a la matriz alimentar de fluidos a las fracturas generando una geometría de
flujo bilineal, de ahí el interés por estimular la matriz, puesto que los intervalos no tratados
implican menos producción y pérdida de reservas.
se provoca como una consecuencia la pérdida de energía del yacimiento; en otros casos, se
genera un mecanismo de empuje adicional si existen las condiciones favorables para el drene
gravitacional generando un casquete secundario de gas. Por estas razones, las técnicas de
divergencia del ácido tanto mecánicas como químicas han sido desarrolladas para asegurar la
estimulación uniforme de los yacimientos petroleros en carbonatos (Al-Anzi y Al-Habib, 2004).
En nuestro país, en los yacimientos de rocas carbonatadas, la utilización del ácido clorhídrico es
prácticamente el común denominador de las estimulaciones, sin embargo, la experiencia ha
revelado que no todos los pozos con problemas de producción requieren necesariamente del
uso de ácido clorhídrico; muchos de los pozos con problemas de producción requieren de
estimulaciones no ácidas debido a la naturaleza del problema que ocasiona la declinación de
su producción, por tal motivo, la selección y diseño del tratamiento requiere del análisis de un
grupo multidisciplinario que propone la mejor solución (PEMEX, 2008).
La determinación del tipo de daño, el análisis nodal y la corroboración del daño a través de
pruebas de laboratorio son factores de vital importancia que deben de considerarse para
seleccionar un pozo candidato a estimular.
Todos los ácidos tienen algo en común, se descomponen en un ión hidrógeno y en un anión
cuando se encuentra disuelto en el agua; tienen un sabor amargo y un pH menor a 7. Para las
formaciones de carbonatos los tipos de ácido que pueden usarse son:
Ácido Clorhídrico
Ácidos Orgánicos (Acético y Fórmico)
Este tipo de estimulaciones en formaciones calizas o dolomías, permite la remoción del daño y
además permite mejorar la permeabilidad en la vecindad del pozo; la acidificación matricial en
carbonatos puede considerarse como un proceso mucho más sencillo que una acidificación en
formaciones de areniscas, esto debido a que la mayoría de los productos de reacción tanto en
calizas como en dolomías son solubles en el ácido utilizado.
Los yacimientos carbonatados son en su mayoría solubles en ácido, por lo que es común
estimularlos utilizando principalmente Ácido Clorhídrico [HCl]; esto permite crear vías
conductoras altamente ramificadas que llevan por nombre agujeros de gusanos, estos
conductos van desde la zona de disparos alrededor del pozo, hasta varias decenas de metros
hacia el yacimiento, atravesando la zona dañada durante la perforación y cementación del pozo.
Los tratamientos de estimulación ácida en rocas carbonatadas implican una reacción del Ácido
Clorhídrico con los minerales calcita [CaCO 3] y dolomita [CaMg(CO3)2]; la reacción básica
entre el ácido clorhídrico y la caliza se presenta en la Tabla 4.1.
3
(1000 galones al 15%) + (9.5pies o 1,700 lbs ) (1,040 lbs) + (875 lbs) + (40 galones) + ( 6,620
3
ft )
Tabla 4.1. Productos de la reacción química entre el ácido clorhídrico con la caliza y la dolomía.
Al introducir ácido concentrado se disuelve más cantidad de CaCO 3, de esta manera se crean
múltiples pequeños canales conductores comúnmente conocidos como agujeros de gusano
(Figura 4.2), que al entrelazarse forman una compleja red de alta permeabilidad; estos
canales son producto de la reacción del HCL con los carbonatos de calcio y de magnesio, y los
productos de la reacción son sales solubles en agua (Al-Harty y Bustos, 2009).
Figura 4.2. Esquema que muestra la compleja red de agujeros de gusanos producto de la acidificación de las rocas
carbonatadas (Tomado de Al-Harty y Bustos, 2009).
ÁCIDOS ORGÁNICOS
Otro de los ácidos más utilizados en forma individual o en conjunto con el ácido clorhídrico, son
el ácido acético y el fórmico; estos ácidos son considerados como débiles. El ácido acético se
emplea principalmente por su lenta reacción con los carbonatos y el metal de las tuberías de
producción y revestimiento del pozo, en el metal remueve incrustaciones calcáreas y permite la
estimulación del yacimiento en calizas y dolomías a altas temperaturas, además de permitir una
penetración más profunda y mejores propiedades de grabado en algunas formaciones; el ácido
fórmico es más fuerte que el ácido acético y se emplea principalmente en la estimulación de
pozos en rocas calcáreas a altas temperaturas. Un 10% de solución de ácido acético disolverá
la caliza tanto como un 6% de solución de HCl; en tanto un 10% de solución de ácido fórmico
disolverá la caliza tanto como un 8% de solución de HCl.
Figura 4.3. Grafico que muestra la solubilidad del ácido clorhídrico en la caliza y dolomía (Pemex, 2008).
Donde:
Aditivos
Existen una gran cantidad de aditivos utilizados en los tratamientos ácidos que facilitan el uso
de los sistemas, permitiendo una mayor efectividad, básicamente consisten en tres grupos
(PEMEX, 2008):
1) Inhibidores de corrosión. Son materiales fuertemente catiónicos, con una fuerte afinidad
con la superficie metálica, que para ser efectivos deben tener la capacidad de adherirse
al interior de la tubería, formando una delgada cubierta protectora a medida que el
ácido es bombeado, debido a su fuerte carga catiónica debe ser usado cuidadosamente
para cumplir su función, ya que un exceso de este inhibidor puede influir en la matriz e
inducir un daño a la permeabilidad relativa, causado por un cambio de mojabilidad.
2) Solventes mutuos. Son por ejemplo el Etilen Glicol Mono Butil Ether (EGMBE), que se
utiliza por su solubilidad tanto en fluidos base agua o aceite. Los solventes mutuos se
desarrollaron hace algunos años para facilitar la reacción del ácido en superficies
cubiertas de aceite; también ayudan a disminuir la tensión superficial del ácido reactivo,
esto facilita la recuperación del ácido gastado y la limpieza del pozo. Debido a sus
propiedades, tienden a limitar la efectividad de los inhibidores de corrosión y
frecuentemente la concentración de los inhibidores debe ser aumentada en los
sistemas tratamientos mutuos. Los solventes mutuos para ser efectivos deben ser
agregados en concentraciones de aproximadamente 10% del volumen de ácido.
3) Aditivos de control de fierro. Muchas formaciones contiene siderita, hematita y otros
minerales ricos en fierro, además del fierro que puede ser desprendido de la misma
tubería, por tal motivo, los agentes secuestrantes de fierro corresponden con un aditivo
común en los tratamientos ácidos. Existen dos formas de fierro en la formación, ferroso y
férrico; el primero se forma durante el proceso de estimulación, mientras el ácido no está
gastado su pH es cercano a cero, en estas circunstancias ningún ión de fierro
precipitará, sin embargo a medida que el ácido se va gastando su pH tiende a subir y
arriba de 2 o más, en ese momento los problemas con precipitación de hierro existen y
gravan el problema en el fondo (el férrico empieza a precipitar con pH de 2.5 y el
ferroso en 5), por este motivo, es importante contar con los secuestrantes de fierro
adecuados e inducir el pozo a producción tan rápido como sea posible.
4) Agentes divergentes. La desviación en un tratamiento puede ser complementada
utilizando desviadores mecánicos como empacadores, tapones puente, bolas
selladoras en los disparos, sólidos químicos, espumas e incremento en el ritmo de
inyección, siempre por debajo de la presión de fractura, por lo que cubrir efectivamente
el intervalo de interés es crítico para el éxito de un tratamiento matricial en carbonatos.
5) Gas. También es considerado un aditivo en tratamientos ácidos, ya que por ejemplo, el
nitrógeno puede agregarse al ácido para facilitar la recuperación del ácido gastado, esto
cuando se aplica la acidificación en pozos depresionados y cuando se utiliza espuma
nitrogenada como producto desviador; del mismo modo se emplea bióxido de carbono
como precolchón en tratamientos de zonas de aceite.
6) Surfactantes. Los agentes de superficie son compuestos de moléculas orgánicas
formados por dos grupos químicos, uno afín al agua (hidrofílico) y otro afín al aceite
(lipofílico), de modo que el surfactante tiende a orientarse en un líquido de acuerdo al
medio dominante; el grupo hidrofílico es más soluble en agua que el lipofílico y
viceversa. En las rocas de las formaciones carbonatadas, los surfactantes actuaran de
acuerdo con el carácter eléctrico de los minerales de esta roca, pudiendo de este modo
alterar las condiciones de mojabilidad de un líquido en un sólido y constituyen el
elemento básico en las estimulaciones no reactivas (AIPM, 2000).
Los tratamientos ácidos por lo general son inyectados a bajas velocidades, por lo que no puede
utilizarse ácido clorhídrico puro, la razón, es porque el frente del ácido se neutraliza
rápidamente limitando su penetración en la formación e impidiendo que se forme la red de
agujeros de gusano lo suficientemente larga para travesar la zona invadida del pozo, por lo que
es necesario incluir aditivos que retarden la reacción del ácido con el CaCO 3 (surfactantes,
inhibidores de corrosión, agentes no emulsificantes, retardadores de fricción o solventes mutuos
entre otros), que consisten principalmente en la emulsificación y formación de geles, buscando
con ello crear agujeros de gusano de mayor longitud y hacer que la emulsión sea lo menos
corrosiva para la tubería de revestimiento o de producción según sea el caso (PEMEX, 2008).
Los aspectos más relevantes en una estimulación matricial ácida en carbonatos incluyen lo
siguiente:
La relación volumen – área de contacto. A mayor superficie de roca expuesta por unidad de
volumen de ácido, este se gastará más rápidamente.
Presión. Por arriba de los 750 psi, la presión tiene un menor efecto en la reacción del ácido con
las rocas calcáreas que la mayoría de los otros factores, por debajo de este valor la reacción se
acelera (Figura 4.4).
Figura 4.4. Efecto de la presión sobre el tiempo de reacción del HCL sobre el CaCO 3 (Pemex, 2008).
Temperatura. A medida que la temperatura se incrementa, el ácido reaccionará más rápido con
el material calcáreo.
Concentración del ácido y productos de reacción. Mientras más fuerte sea un ácido, más
tiempo tomara para alcanzar una reacción completa, la adición de Cloruro de Calcio o Bióxido
de Carbono retarda ligeramente la reacción de cualquier ácido fuerte; un ácido orgánico le toma
más tiempo diluirse.
El empleo de ácidos como el HCl a temperaturas superiores a 93°C provoca que las
velocidades de reacción se lleven a velocidades muy rápidas, lo que da como resultado que el
ácido se consuma demasiado pronto reduciendo su efectividad y el volumen de yacimiento
estimulado. Una forma de abordar el problema de las velocidades de reacción rápidas a altas
temperaturas consiste en utilizar emulsiones de ácido en aceite para retardar la velocidad de
reacción (Al-Harty y Bustos, 2009).
Estas emulsiones han sido aplicadas tanto en los tratamientos de fracturamiento ácido como
en los de acidificación de la matriz de los carbonatos; las emulsiones de ácido en aceite para
los tratamientos de acidificación constan de una fase interna de HCl y una fase externa de
aceite, las pequeñas gotitas de HCl suspendidas en diesel se mueven hacia las rocas mediante
la difusión Browniana con lo que se retarda sustancialmente la velocidad de reacción del ácido;
otra ventaja de esta emulsión es que el ácido no tiene contacto directo con las tuberías del pozo
por lo que la corrosión se reduce significativamente.
Los principales fluidos que se emplean son: soluciones oleosas u acuosas, alcoholes o
solventes mutuos, acompañados principalmente por fluidos surfactantes. El éxito de estos
tratamientos depende de la buena selección del surfactante. Los agentes de superficie
(surfactantes) son los productos químicos que principalmente se utilizan en la estimulación
matricial no reactiva, debido a su propiedad de alterar los fenómenos de superficie.
Cuando el daño es provocado por depósitos orgánicos como parafinas y asfaltenos, se daña la
permeabilidad absoluta, su principal efecto son los cambios de presión y temperatura en las
vecindades y el fondo del pozo; se deben usar solventes orgánicos como son los solventes
aromáticos (Xileno y Tolueno), solvente base o aditivos (antiasfaltenos, dispersantes de
parafinas) para ayudar a disolver el material y así restaurar la permeabilidad.
Una formación mojada por aceite reduce la permeabilidad relativa al aceite, en este caso se
inyectan solventes mutuos para cambiar la mojabilidad y posteriormente se inyecta un
surfactante que deje la roca mojada por agua. Si existe un bloqueo por agua, esto también
produce una disminución de la permeabilidad relativa al aceite causado por el incremento en la
saturación de agua; este problema es tratado mediante la reducción de la tensión superficial
entre el agua y aceite o gas mediante el uso de surfactantes, solventes mutuos y
desemulsificantes (Pemex, 2008).
Fluidos de tratamiento
Los fluidos base utilizados en los tratamientos son: oleosos, acuosos, alcoholes, solventes
mutuos y soluciones micelares. En los tratamientos en que se utilizan fluidos oleosos como
acarreador del surfactante, se emplea diesel, xileno, aromáticos pesados o kerosina, con 2 o
3% en volumen de un surfactante miscible o dispersable en aceite. Para tratamientos de
estimulación usando agua como fluido de transporte, se debe utilizar agua con 2% de KCl, con
2 o 3% en volumen de un surfactante soluble en agua.
Figura 4.5. Esquema que ilustra el uso de métodos de divergencia mecánica durante el tratamiento de acidificación
matricial (tomado de Al-Anzi y Al-Habib, 2004).
En la imagen izquierda de la Figura 4.5 se muestra de forma esquemática a tres intervalos con
diferentes valores de permeabilidad, el intervalo K2 presenta la zona de más alta
permeabilidad, el intervalo K3 presenta una permeabilidad media y finalmente el intervalo K1 la
permeabilidad más baja; para controlar la fuga de ácido en los sistemas de alta permeabilidad,
se emplea la divergencia mecánica. Un caso consiste en bombear junto con el sistema ácido
esferas de vulcanita o bolitas biodegradables que actúan como selladores para disminuir la
pérdida de ácido en el intervalo K2, de este modo se estimulan eficientemente los tres
intervalos; en caso de no lograr la divergencia del ácido las zonas de menor permeabilidad (K1
Y K3) no podrían ser estimuladas, debido a que el ácido fresco siempre y en todo momento se
canalizaría a la zona de mayor permeabilidad (K2), debido a que el ácido fluye con mayor
dificultad en los intervalos de menor permeabilidad y en términos de producción, los intervalos
no estimulados se traducen en una reducción de la rentabilidad del campo y en la falta de
capacidad de añadir más reservas al mismo; en el corto plazo ocasiona un menor volumen de
producción (Al-Anzi y Al-Habib, 2004).
Otra técnica de divergencia mecánica se ilustra en la imagen derecha de la Figura 4.5, en este
caso se muestra el uso de empacadores con tubería flexible, esto permite aislar el intervalo de
tratamiento preferido; si analizamos la imagen del fondo hacia arriba, primero se estimula el
intervalo K3, posteriormente el intervalo K2 (posición actual de los empacadores) y finalmente
se estimulará el intervalo (K3). De esta manera se pueden emplear tres sistemas ácidos de
características diferentes el uno del otro (Al-Anzi y Al-Habib, 2004).
Es bien sabido de la alta heterogeneidad de los carbonatos, por tal motivo, si existen
características de composición mineralógica relativamente diferentes además de los valores de
permeabilidad entre un estrato y otro, la técnica arroja excelentes resultados en términos de
eficiencia de estimulación debido a que se diseñan y ejecutan tratamientos individualizados
para cada uno de los intervalos, pero en términos de producción diferida y costos de operación,
podría resultar no ser tan atractivo.
La ejecución de una técnica u otra se debe elegir en base a una cuidadosa evaluación
económica del proyecto, si los gastos de producción estabilizados posteriores a la estimulación
en conjunto con los precios del aceite compensan el tiempo y volumen de producción diferida
así como los costos de operación, entonces esta técnica resulta económicamente atractiva. En
ocasiones, los tapones temporales se convierten en permanentes y el yacimiento que se
pretendía estimular se daña, reduciendo de esta forma la productividad del pozo.
Una técnica de divergencia química común utiliza geles a base de polímeros, en estos sistemas
ácidos se emplean aditivos reticuladores reversibles activados por el pH para modificar la
viscosidad del fluido en los momentos críticos del tratamiento ácido; un ejemplo de este sistema
ácido es el Ácido Autodivergente (SDA®), el cual es un sistema polimérico mezclado con Ácido
Clorhídrico; su mecanismo de acción es el siguiente: inicialmente su viscosidad es baja para
facilitar su bombeo y una vez que este fluido entra a la formación carbonatada y el ácido se
desgasta, el polímero reticula cuando el pH alcanza un valor igual a 2, aumentando en este
momento su viscosidad; este aumento de viscosidad del gel restringe el flujo del ácido nuevo a
través de los agujeros de gusano existentes desviando así el ácido concentrado hacia otras
zonas.
viscoelástico y aditivos comunes para el tratamiento ácido) mantiene una viscosidad baja; a
medida que el ácido es consumido a través de la reacción con la calcita o la dolomita, el
surfactante se gelifica (Figura 4.6).
Figura 4.6. Estimulación con divergencia local en carbonatos (tomado de Al-Anzi y Al-Habib, 2004).
Dos factores inician el proceso de gelificación, cuando el ácido se agota, el aumento del pH
permite que las moléculas de surfactante se unan para formar estructuras largas denominadas
micelas, en las que las cabezas hidrofílicas se orientan hacia afuera y las colas hidrofóbicas se
orientan hacia adentro.
En la Figura 4.6 se ilustra el proceso de una divergencia local, en este proceso, el fluido con el
ácido mantiene una viscosidad baja durante su bombeo hacia el fondo del pozo; primero
ingresa a la zona más permeable, cuando el ácido empieza a reaccionar con la calcita o la
dolomita en la formación productora la viscosidad del surfactante viscoelástico aumenta, este
aumento provoca que el fluido nuevo se desvíe hacia la siguiente zona más permeable
estimulando está zona; este proceso continua hasta que son estimuladas todas las zonas
disparadas de permeabilidad variable. Al producirse el contra flujo de los hidrocarburos o el
solvente mutuo (flechas verdes), el surfactante viscoelástico cambia nuevamente su reología,
cuando las micelas largas se convierten en micelas esféricas, la viscosidad se reduce
significativamente permitiendo la limpieza de la formación durante el contraflujo (Al-Anzi y Al-
Habib, 2004). La disolución del CaCO3 en el HCl produce salmuera de CaCl2, lo que se traduce
en mayor estabilización de las micelas aumentando su longitud y al alcanzar una concentración
crítica del surfactante, se entrecruzan formando una estructura reticulada y produciendo un gel
elástico altamente viscoso.
El aumento de la viscosidad del gel reduce el flujo hacia los agujeros de gusano y las fisuras
existentes dentro de las zonas tratadas, proporcionando así divergencia efectiva del ácido
hacia las zonas dañadas y de baja permeabilidad aun no estimuladas. Después de un
tratamiento, el surfactante gelificado se descompone al entrar en contacto con el petróleo o
condensado que fluye hacia el pozo, o el contraflujo del colchón de prelavado de solvente
mutuo cuando se diluye con la salmuera de formación producida durante la reacción (Al-Anzi y
Al-Habib, 2004).
Tabla 4.2. Directrices para la selección de un tratamiento ácido en carbonatos (Tomado de Pemex, 2008).
En resumen la selección del sistema de fluido estará en función de los siguientes factores:
tipo de formación, mineralogía, temperatura, prueba de compatibilidad, prueba de emulsión.
Donde:
Donde:
K=Permeabilidad absoluta [mD]
H=Espesor de la formación [pie]
µ=Viscosidad [cP]
re=Radio de drene [pie]
rw=Radio del pozo [pie]
Se considera siempre un intervalo menor o igual a 15 metros (50 pies), en caso de excederse
se dividirá el volumen total de acuerdo con el procedimiento indicado.
Por experiencia de campo este volumen debe de estar entre 50 y 200 gal/pie, en caso de estar
calculado fuera de estos límites, deberá tomarse el límite correspondiente.
Donde:
Jd= Índice de productividad en un pozo dañado
Jo=Índice de productividad en un pozo no dañado
ks=Permeabilidad reducida por daño (mD)
K= Permeabilidad de la formación (mD)
re= Radio de drene (m)
rw=Radio del pozo (m)
rx=Radio de daño
1. Actualizar el estado mecánico del pozo, el cual debe incluir datos de la profundidad del
aparejo de producción con diámetros, peso unitario, profundidades, anomalías, etc.
2. Analizar el programa proporcionado por su departamento
3. Elaborar un programa operativo alterno para solventar cualquier problema que se
pudiera presentar durante el desarrollo de la operación.
4. Realizar una reunión de seguridad con el personal involucrado (jefe de pozo,
producción, seguridad industrial, servicio a pozos etc), a los que deberá explicar la
importancia y los alcances de la operación.
5. Asignar tareas y funciones específicas al personal que intervendrá.
6. Supervisar la instalación y prueba hidráulica de las unidades de bombeo y líneas de
control.
7. Represionar el espacio anular con la mitad de la presión máxima de inyección esperada,
para detectar anomalías.
8. Recircular los productos de tratamiento antes de bombearlos al pozo, para lograr la
homogeneización de los fluidos de tratamiento durante un mínimo de 30 minutos.
9. Efectuar la inyección de los fluidos de tratamiento según el programa proporcionado;
deberá monitorear continuamente la presión en la TP y en el espacio anular.
10. Al terminar el programa de bombeo, verificar las presiones de cierre, final y estabilizada
después de 10 minutos de cerrado el pozo.
11. Descargar la presión del espacio anular si la presión final es < a 3000 psi; se procede a
retirar las unidades de bombeo.
12. Seleccionar el estrangulador dependiendo de la presión final obtenida y abrir el pozo a
la línea de descarga registrando el comportamiento de la presión.
13. Recuperar y analizar las muestras continuamente para monitorear la limpieza del pozo.
14. Evaluar el desempeño del personal y compañías que participaron en la operación.
15. Elaborar el reporte final de la operación, el cual debe incluir volúmenes y gastos de
inyección durante la estimulación.
El primer paso consiste en determinar el peso molecular de los compuestos que intervienen en
la reacción y sus productos (Tabla 4.3).
Se observa que 73 Kg/mol-Kg de HCl reaccionarán con 100 Kg/mol-Kg de CaCO3, el producto
de esta reacción son 111 Kg/mol-Kg de CaCl2, 18 Kg/mol-Kg de H2O y 44 Kg/mol-Kg de CO2.
El segundo paso consiste en calcular la cantidad de CaCO 3 que disolverán 1000 litros de HCl al
15%, tomando en cuenta las siguientes relaciones:
Multiplicando Wsa por el porciento de ácido contenido en el sistema obtenemos el peso del
ácido
De modo que 1000 litros de Ácido Clorhídrico al 15% disolverán 220 Kg de Carbonato de
Calcio, como producto de la reacción se generarán:
245.2 Kg de ClCa2
97.2 Kg de CO2
39.8 Kg de H2O
Si el peso específico del CaCO3 es de 2.83 Kg/litro, el volumen disuelto de CaCO 3 es de:
Figura 4.7. Fracturamiento Hidráulico en una formación de arenas (Tomado de Ficetti, 2000).
Ésta técnica de estimulación de pozos, se remonta a una investigación realizada por J.B. Clark
en 1948, de la compañía Stanolind, hoy AMOCO, y desde entonces aumentó el número de
tratamientos, llegando a una cifra de 100, 000 hasta 1955 (Hubbert, 1987). En México, el uso
que más frecuente se ha dado es en formaciones de areniscas de baja permeabilidad en la
Cuenca de Burgos, en pozos de la Cuenca de Chicontepec e incluso en las formaciones
carbonatadas de la Plataforma de Córdoba, Veracruz.
Figura 4.8. Geometría de una fractura apuntalada y radio efectivo del pozo (Tomado de Davies 2003).
Presión
Gasto
Dosificación del apuntalante
Dosificación de aditivos
Condiciones del fluido fracturante (control de calidad).
Tabla 4.4.- Parámetros de los yacimientos para la selección del fracturamiento hidráulico como método de
estimulación (Tomado de Davies 2003).
Tabla 4.5.- Criterios de selección de los tratamientos de estimulación por tipo de yacimiento (Tomado de Davies,
2003).
ácido, radica en la utilización de un material apuntalante como medio para mantener abiertos
los canales de flujo, mientras que el segundo proceso aprovecha la reactividad de las rocas con
el fluido inyectado para grabar las paredes de la fractura (Figura 4.9).
Figura 4.9. Diagrama de flujo para la estimulación de pozos mediante un fracturamiento y principal diferencia entre un
tratamiento apuntalado y uno ácido (Tomado de Ficetti, 2000).
Consideraciones de
diseño
Variables
críticas
A su vez, es necesario contar con información previa, a partir de registros eléctricos, análisis pre
y posfractura de pozos vecinos, características del fluido fracturante, estudios de laboratorio
para la determinación de las propiedades de la formación y de sus fluidos, el uso de
simuladores para el análisis del comportamiento de la producción, la estimación de la
permeabilidad y del daño a partir de pruebas de presión transitoria, entre otros (PEMEX, 2008).
Existen algunos problemas que no se solucionan a partir del fracturamiento ácido, entre los que
podemos mencionar: una fase inadecuada de disparos, la presencia de incrustaciones en el
pozo, una baja densidad y penetración de disparos, el bloqueo por gas al producir por debajo
de la presión de burbuja, el colapso de tuberías, complicaciones por obstrucciones mecánicas,
deficiente cementación y malos diseños de la terminación. Tales dificultades se denominan
factores de pseudodaño, su identificación evita el desarrollo de tratamientos en localizaciones
que no lo ameriten.
constituirá una barrera efectiva para la extensión de la fractura, y una zona con alta relación de
Poisson confinará la fractura (Broek, 1982).
La presión del yacimiento contribuye a la expulsión de los fluidos de fractura y a los fluidos
producidos por la formación una vez que ha culminado el tratamiento. Las características del
crudo como su viscosidad, la tendencia a formar emulsiones, el contenido de asfaltenos y
parafinas influyen en la selección y modificación del fluido de fractura.
Los pozos candidatos a un fracturamiento ácido deben tener condiciones adecuadas para la
ejecución de la operación, es decir la terminación y el sistema de conexiones. Al realizar un
tratamiento en pozos ya existentes, éste deberá adaptarse a las limitaciones inherentes a las
características de terminación del pozo.
Dentro de los parámetros que es necesario definir durante el diseño, incluimos a los siguientes:
1. Características del fluido
Base del fluido (ácido y gelatina).
Viscosidad del fluido.
Volumen de fluido (gelatina y ácido)
Gasto de inyección.
Tipo y concentración del ácido.
Velocidad de reacción del ácido.
3. Propiedades de la roca
Permeabilidad
Porosidad
Composición (Mineralogía)
Propiedades mecánicas de la roca.
Longitud de la fractura.
Conductividad de la fractura.
Altura de la fractura.
Pérdida de fluido
Liberación de finos
El ácido también crea agujeros de gusanos conductores en las superficies de la fractura o cerca
de ellas, contribuyendo aún más en la estimulación. Posterior a la operación, la fractura se
cierra pero conserva la conductividad por el ataque químico y la formación de agujeros de
gusanos (Figura 4.11).
Figura 4.11. Etapas de un fracturamiento ácido en yacimientos carbonatados (Tomado de Al-Anzi E. y Al-
Habib, 2004).
La Tabla 4.6 muestra un esquema en donde podemos observar las secciones mencionadas de
un tratamiento en un pozo de Oklahoma, EUA.
Tabla 4.6. Bosquejo de un programa básico para el diseño de un Fracturamiento ácido. El valor de la longitud grabada de la fractura es casi el máximo, cualquier
aumento en el volumen de ácido inyectado sólo incrementaría una pequeña cantidad dicha longitud (Tomado de Knox y Ripley, 1979).
De los cuales, se tiene únicamente control sobre los siguientes cuatro factores:
1. Volumen inyectado: la principal restricción es la economía del proyecto.
2. Velocidad de inyección: es posible aumentar la velocidad al emplear reductores de
fricción, con mayor potencia hidráulica o al tener tuberías de diámetro adecuado para las
condiciones dadas.
3. Pérdida de fluido: Es posible evitarla al agregar aditivos al fluido, o al utilizar fluidos de
viscosidad mayor.
4. Viscosidad: Además de reducir la pérdida de fluido, beneficia el desarrollo del ancho de
la fractura, y a su vez, a la altura y longitud.
PENETRACIÓN DE LA FRACTURA
Los factores que gobiernan la efectividad del tratamiento de fracturamiento ácido son: el
gravado, la penetración y la conductividad de la fractura (King, 2007). La efectividad de la
longitud de la fractura y su conductividad generalmente dependen de (a) la convección del
ácido en la superficie de la roca, (b) la velocidad de reacción y (c) el control de la pérdida de
ácido en el yacimiento. La longitud del gravado de fractura está limitada por la distancia que
recorre el ácido a lo largo de la fractura; este problema es aun mucho mayor especialmente en
yacimientos de alta temperatura, debido a que la velocidad de reacción es muy alta en los
sistemas ácidos convencionales.
Existen dos fenómenos que participan de manera importante en el desgaste del ácido: la
transferencia de masa o la difusión de los iones hidrógeno y la velocidad de la reacción. La
difusión es el principal protagonista en las calizas, puesto que la velocidad de la reacción es tan
alta que se le considera como infinita. Ocurre lo contrario en las dolomías, donde la velocidad
de la reacción es finita (Knox y Ripley, 1979).
ANCHO DE LA FRACTURA
Influye en el desgaste del ácido, es decir en el tiempo de reacción, ya que si se tiene un mayor
tamaño en el ancho de la fractura, el volumen de fluido por unidad de área se incrementa, y el
tiempo para desgastar al ácido también se extiende; incluso, al ser la fractura más ancha, la
distancia que los iones de hidrógeno deben cruzar para llegar a la cara de la fractura se vuelve
más grande, y éstos no reaccionarán hasta entrar en contacto con la roca.
La penetración o longitud de la fractura adquiere mayores dimensiones en las dolomías, en
comparación con las calizas, debido a que la velocidad de reacción es menor, mientras que la
difusión prevalece en las últimas (Figura 4.12). Como ejemplo, tenemos que un incremento de
0.254 a 0.508 cm (0.1 a 0.2 pulgadas) arroja un incremento en la longitud de 36.6 a 54 m (120 a
177 pies) para una caliza, y de 54 a 78 m (177 a 255 pies) en una dolomía.
160
140
120
100
Penetraci[on (m)
80
Caliza
Dolomía
60
40
20
0
0 0.2 0.4 0.6 0.8 1 1.2
Ancho de la fractura (cm)
Figura 4.12. Variación de la penetración de la fractura en función de su ancho (Tomado de Knox y Ripley, 1979).
TEMPERATURA
Al tener un aumento en la temperatura se provoca un ligero incremento en el fenómeno de
difusión, de la corrosión, así como también se presenta una reducción de la viscosidad del
fluido. Un aumento de la temperatura de 38 a 105 °C (100 a 220 °F) llega a disminuir la
penetración de 36 a 25 m (120 a 82 pies) en una caliza, y para una dolomía de 87 a 37 m (285
a 120 pies), ambos en un tratamiento con HCL al 15%.
CONCENTRACIÓN DEL ÁCIDO
El tiempo que dura la reacción de un ácido, es más largo para aquellos que tienen una mayor
concentración. La velocidad de reacción del HCL con 25% de concentración en una caliza es
mayor en comparación con un ácido al 10%. No obstante, conforme ocurre la reacción, el ácido
de 25% sufrirá un desgaste hasta tener una resistencia parecida al de 10%, y también generará
productos (cloruro de calcio y dióxido de carbono), los cuales reducen la velocidad de reacción.
De tal forma, que siempre toma más tiempo consumirse o desgastar a un ácido que tiene una
alta concentración.
Un efecto secundario, lo presenta la viscosidad, pues ésta se incrementa con la concentración,
lo cual también contribuye en la longitud de la fractura. Como ejemplo, un aumento en la
concentración del 15 al 28% en una dolomía, producirá un incremento en la longitud de 39 a 54
metros (127 a 178 pies), como ya se indicó debido a que esto le brinda una mayor viscosidad
(Figura 4.13).
160
140
120
Penetración (m)
100
80
Caliza
60 Dolomía
40
20
0
0 5 10 15 20 25 30
Concentración del ácido (% HCL)
Figura 4.13. Variación de la penetración de la fractura en función de la concentración del ácido y de la composición
de la roca (Tomado de Knox y Ripley, 1979).
GASTO DE INYECCIÓN
Mayores tasas de bombeo provocan una fractura más ancha, así como también inducen un
mejor enfriamiento del fluido, aumentando su viscosidad y por lo tanto brindándole mayor
eficiencia (Figura 4.14); estos factores contribuyen en un aumento de la longitud de la fractura.
250
200
Penetración (m)
150
Caliza
100
Dolomía
50
0
0.0000 0.5000 1.0000 1.5000
Gasto de inyección por unidad de altura (bpm/m)
Figura 4.14. Variación de la penetración de la fractura en función del gasto de inyección (Tomado de Knox y Ripley,
1979).
VISCOSIDAD
Impacta en el transporte de los iones hidrógeno hacia la cara de la fractura ya que, conforme la
viscosidad se incrementa, también lo hace el ancho de la fractura para un determinado gasto de
inyección, y a su vez lo hace distancia de penetración (Figura 4.15).
160
140
120
Penetración (m)
100
80
Caliza
60
Dolomía
40
20
0
1.00E-07 3.00E-07 5.00E-07 7.00E-07 9.00E-07 1.10E-06
Viscosidad del ácido (m2/s)
Figura 4.15. Variación de la penetración de la fractura en función de la viscosidad del fluido de tratamiento (Tomado
de Knox y Ripley, 1979).
Newman y colaboradores (2009) llevaron a cabo una investigación en la que aplicaron un serie
de ecuaciones y correlaciones existentes en la literatura, para analizar el efecto de diversos
parámetros sobre la conductividad de la fractura, utilizando un sistema ácido del 15% y el
modelo para la geometría de la fractura comúnmente conocido como PKN que tiene una
geometría elíptica alrededor del pozo, desarrollado por Perkins y Kern (1961) y Nordgren
(1972); y el modelo de propagación de la fractura de Economides y colaboradores (1994). Un
resumen de los resultados de esta investigación se presenta a continuación:
Tiempo de contacto del ácido: La Figura 4.16 muestra el efecto que el tiempo de contacto del
ácido y la longitud de la fractura tienen sobre la conductividad. La conductividad se incrementa
al incrementarse el tiempo de contacto del ácido para todas las longitudes de fractura
examinadas; el incremento en la conductividad por el tiempo de contacto del ácido, se debe a
que un mayor volumen de ácido genera gravados en la fractura de mayor amplitud.
0.7
0.6
Conductividad adimensional
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1
0
55 65 75 85 95
Longitud de la fractura [metros]
Figura 4.16. Gráfico que muestra el comportamiento del incremento de la conductividad de la fractura a mayor
tiempo de contacto del ácido con la formación (Tomado de Newman y colaboradores, 2009).
Un gasto de inyección más alto también permite un mejor transporte del ácido a lo largo de toda
la longitud de la fractura, sin embargo, con el crecimiento de la longitud de la fractura a un
gasto de inyección constante la conductividad disminuye. Esto puede ser explicado en términos
del sistema ácido y la geometría de la fractura (Kalfayan, 2007).
A mayor longitud de la fractura el colchón viscoso crea fracturas de amplitud más pequeñas; lo
que a su vez reduce la capacidad de que el ácido sea transportado a lo largo de la fractura.
También con una longitud de fractura en crecimiento, el mismo volumen de ácido es gastado
sobre un área de mayor superficie. El efecto general son grabados de menor amplitud con una
longitud de fractura cada vez mayor.
La Figura 4.17 muestra el efecto de cómo el gasto de inyección, influye en la eficiencia con la
que el ácido se mueve a través de la fractura. En este ejemplo una fractura es creada con una
longitud de 60 metros. El ácido tenía 60 minutos de tiempo de contacto, en ambas fracturas
pero a diferente gasto de inyección. El perfil de concentración es completamente diferente entre
los dos escenarios. Para el caso del gasto de inyección más alto, la concentración del ácido se
mantiene mejor a lo largo de toda la fractura. Sin embargo a tasas de flujo menores, la mayoría
de los ácidos parece que se consume más rápido solo en la vecindad del fondo del pozo y en
este caso, la capacidad del ácido para grabar la fractura en los últimos 45 metros es limitado.
1
0.9
0.8
0.7
Concentración
0.6
0.5
0.4
0.3
0.2
0.1
0
0 10 20 30 40 50 60
Distancia desde el pozo [metros]
Figura 4.17. La gráfica muestra dos perfiles de gasto del ácido, a lo largo de una fractura de la misma longitud; es
claro que para el caso del gasto de inyección más alto, la concentración del ácido se mantiene mejor a lo largo de
toda la fractura (Tomado de Newman y colaboradores, 2009).
El modelo PKN predice exitosamente el gasto de producción para el periodo de flujo transitorio
(Figura 4.18) y para el periodo de flujo pseudo estacionario (Figura 4.19).
Perfil de producción
4500
4000
Figura 4.18. Comportamiento del perfil de producción para una fractura con longitud de 182 metros para un periodo
de flujo transitorio (Tomado de Newman y colaboradores, 2009).
Perfil de producción
700
600
Gasto de Aceite [BPD]
500
400
300
200
100
0
0 2 4 6 8 10 12
Tiempo [Años]
Figura 4.19. Periodo de flujo en estado pseudo estacionario, para una fractura de longitud de 182 metros (Tomado
de Newman y colaboradores, 2009).
El flujo transitorio se observa durante un tiempo significativamente más corto que el flujo en
estado pseudo estacionario. Debido a que las propiedades del yacimiento permanecen sin
cambios para todos los escenarios considerados en este estudio, la duración del periodo de
flujo transitorio se encuentra gobernada por la longitud media (xf) de la fractura de acuerdo a
ecuación siguiente:
Por lo tanto, si la longitud media de la fractura se divide en dos, el periodo de flujo transitorio se
reduce por un cuarto. Y en los casos donde la longitud de la fractura es de solamente varias
decenas de metros, el periodo de flujo transitorio es pequeño y el efecto de este periodo en un
gasto de flujo más alto sobre la producción acumulada, generalmente es despreciable.
El gasto de flujo final del periodo transitorio no se ajusta al gasto inicial del periodo de flujo
pseudo estacionario. Esta discontinuidad entre los dos periodos de flujo es la evidencia de que
hay un periodo de transición. Para eliminar o reducir la discontinuidad entre estos dos periodos
el tiempo adimensional debe ser alterado.
Un nuevo concepto que fue introducido en esta investigación, fue el de tratar de predecir el
incremento de producción en diferentes diseños de fractura. Nueve diseños de fractura
diferentes fueron estudiados en función de dos parámetros: la longitud de fractura y el tiempo
de contacto con el ácido.
En la Tabla 4.7, se muestran los resultados de la producción acumulada calculada para 10 años
en 9 escenarios, de una estimulación de fracturamiento con ácido, para tres diferentes
longitudes de Fractura. Estos resultados muestran que para la fractura de menor longitud, un
tiempo prudente de contacto con el ácido puede tener un comportamiento similar, al obtenido
por la fractura de mayor longitud; solo que la última, requiere de más del triple de tiempo de
contacto que la fractura de menor longitud.
EFICIENCIA DE LA FRACTURA
El modelo presentado por Newman y colaboradores (2009), presenta un nuevo indicador para
medir el valor de la fractura. La idea consistía, en como calcular la forma en la que una fractura
podría añadir valor a la producción de un pozo de manera tangible (Figura 4.20). La ventaja con
el cálculo de la producción acumulada, es al momento de elegir los pozos candidatos para el
fracturamiento ácido de una variedad de campos, ya que diferentes campos podrían tener
diferentes propiedades de los fluidos y radios de drene; por otro lado, la relación de
estimulación muestra que la producción incremental no es afectada por el desempeño de la
fractura de un campo u otro. Por ejemplo una fractura en dos campos diferentes podría tener la
misma relación de estimulación, pero la producción acumulada después de 10 años podría ser
diferente; esto se debe a que la viscosidad del aceite, la porosidad y permeabilidad del
yacimiento pueden diferir entre un campo y otro.
400,000 240
350,000
1 1.5 2 2.5 3 3.5 4 4.5
Coeficiente de estimulación (Js/Jo)
Figura 4.20. Grafica que muestra la producción acumulada vs la Relación de estimulación (Tomado de Newman y
colaboradores, 2009).
En la Figura 4.20 se observa una tendencia cuasi lineal entre la relación de estimulación y la
producción acumulada, este resultado confirma que la producción acumulada es un indicador
confiable del valor de la fractura, la ligera desviación de la línea recta es muy probable que se
deba a que el modelo incorpora el régimen de flujo transitorio. La gráfica mostrada en la figura
destaca explícitamente que las fracturas más cortas pueden aportar un mayor volumen de
producción.
pérdida son necesarios para el logro de gravados de fractura más largos y mejorar la eficiencia
del trabajo.
Después del tratamiento y durante la producción del ácido de un pozo fracturado, el esfuerzo
compresivo actúa directamente sobre los puntos de contacto de la fractura (Figura 4.21). Por lo
tanto, la resistencia a la compresión de las asperezas determina la severidad de la falla o
fractura. Durante la disolución de los carbonatos y debido a la falta de compresibilidad de la
roca se generan finas partículas de roca que si bien generan una especie de apuntalantes
que junto con el gravado en la cara de la fractura mantienen su conductividad después del
cierre; una gran cantidad de impurezas y finos también puede generar una obstrucción de la
conductividad. Por lo tanto el mantenimiento de la resistencia a la compresión es un factor
crítico para el sostenimiento de la conductividad de la fractura por un mayor periodo de tiempo.
Figura 4.21. El esfuerzo compresivo durante el tratamiento actúa contra la apertura de la fractura, y posteriormente
al cierre de la misma.
la reacción, los ácidos gelificados generan la divergencia del ácido, ayudando a la máxima
exposición del ácido vivo a lo largo de los canales fracturados y controlando la pérdida de fluido
a lo largo de la formación y de la superficie de las fracturas naturales.
Los ácido gelificados (AG) tienen una viscosidad mucho mayor que la de un ácido limpio y por
lo tanto proporcionan una reducción en la pérdida de fluidos, incrementando la amplitud de la
fractura y la velocidad de desgaste del ácido. Estas propiedades permiten al ácido gelificado
penetre más profundo al interior de la fractura creada, permitiendo a su vez lograr grabados en
la fractura de mayor longitud. Este ácido es frecuentemente utilizado en formaciones de alta
temperatura para combatir el problema del alto desgaste del ácido durante el tratamiento y de
esta forma permite la generación de grabados en la fractura más largos.
Los ácidos emulsificados (AE) son ácidos emulsionados en aceite, generalmente preparados
con una relación 70:30 de ácido-diesel. La concentración de ácido por lo general varía de 15%
– 28% dependiendo de las características del yacimiento. La emulsión ácido en aceite, que
normalmente se aplica en la estimulación de campos de aceite, proporciona el adecuado
retraso de la reacción mediante el control de la difusión de las moléculas de ácido, para que
estos reaccionen a granel directamente en la superficie de la roca. Además del retraso de la
reacción, la viscosidad más alta de los ácidos emulsionados en comparación con un ácido
normal, conduce a una mejor cobertura por zona o a una mayor penetración del ácido vivo a lo
largo de la fractura creada.
A esfuerzos moderados de presión de cierre y temperatura (140- 210 kg/cm2 y 93 °C), el ácido
emulsionado y el ácido viscoelástico con surfactante viscosificado muestran la mejor
conductividad en menor tiempo de contacto del ácido (15 minutos), mientras el ácido gelificado
muestra una mejor conductividad a un tiempo de contacto mayor del ácido con la formación (60
minutos). El ácido emulsionado muestra una mejor conductividad a medida que la temperatura
se incrementa de 93 a 135 °C y una presión de cierre de 210 kg/cm2 en comparación con los
otros dos sistemas.
la compatibilidad con los fluidos de la formación (PEMEX, 2008). En el fracturamiento con ácido
se utilizan sistemas ácidos que reaccionan con los minerales que componen a la formación; los
ácidos más comúnmente utilizados se enlistan a continuación (su descripción detallada se
desarrollo en la sección de estimulación matricial reactiva):
Ácidos Inorgánicos
Ácido Clorhídrico (HCL). En Calizas se presenta la reacción siguiente:
; es decir, son necesarias dos moles de HCL que reaccionan con 1
mol de CaCO3 para producir 1 mol de CaCl2, una de H2O y una de CO2. En Dolomías la
reacción química es: ; en este
caso, son necesarias cuatro moles de HCL para reaccionar con una de CaMg(CO 3)2, y
producir una de CaCl2, una de MgCl2, dos de H2O y dos de CO2.
Ácido Fluorhídrico (HF). Es el único que produce la disolución del silicio como las
arcillas, feldespatos y cuarzo, a causa de la mayor área superficial de contacto de las
arcillas; al reaccionar con los minerales calcáreos produce precipitados insolubles, razón
por la cual no se emplea en los tratamientos en carbonatos. Se limita su utilización a
remover los daños causados por arcillas en formaciones arenosas.
Ácidos Orgánicos. A pesar de que retardan la reacción del ácido y de que minimizan la
corrosión, por su costo y menor capacidad de disolución el uso de ácidos de este tipo es
limitado.
Ácido Fórmico (2HCOOH)
Ácido Acético (2HCH3CO3)
Aditivos
Los aditivos desempeñan un papel clave durante la estimulación porque limitan la pérdida de
fluido, disminuyen la generación de emulsiones y precipitados, regulan la viscosidad, reducen la
corrosión y mejoran la limpieza. Son esenciales para lograr una mayor efectividad de los
sistemas fracturantes, como ya se indicó presentan diferentes aplicaciones, dentro de éstos
tenemos a: inhibidores de corrosión, surfactantes, solventes mutuos, aditivos de control de
fierro, agentes divergentes y el gas.
VARIABLES CRÍTICAS
Dentro de este conjunto de variables, podemos nombrar a las siguientes: temperatura del fondo
del pozo, pérdida del fluido, la velocidad de la reacción del ácido y la conductividad de la
fractura (PEMEX, 2008).
Temperatura del fondo del pozo. La estabilidad del fluido guarda una fuerte relación con la
temperatura, si la viscosidad del fluido cambia considerablemente a la temperatura de fondo del
pozo, es posible que ocurra una pérdida del fluido por filtrado hacia la formación. La
temperatura también afecta al tiempo de bombeo y a la limpieza de la formación, una vez que
se ha extraído el fluido.
Pérdida del fluido. Ésta variable impacta en el tiempo de penetración y de cierre de la fractura,
para controlar y/o evitar la pérdida es posible agregar aditivos como un colchón de ácido
gelificado reticulado, un colchón de ácido emulsificado o un colchón de ácido espumado.
Velocidad de la reacción del ácido. En pozos de alta temperatura, es conveniente disminuir la
velocidad de la reacción del ácido con la finalidad de alcanzar así una mayor penetración de la
fractura. Algunas técnicas para manipular éste parámetro son las emulsiones, los ácidos
gelificados, y los ácidos espumados.
Conductividad de la fractura. La efectividad de la fractura mejora en la medida en que las caras
del canal abierto quedan gravadas y de esa forma la conductividad sea máxima tras el cierre de
la formación; la conductividad del gravado es afectada por la cantidad de material removido por
disolución y la limpieza del canal formado.
Dado que la gran mayoría de las rocas son de naturaleza heterogénea, el grabado resultante es
altamente aleatorio y no uniforme. La dureza y el esfuerzo de confinamiento controlan la
conductividad, pues en un sitio con un esfuerzo de cierre elevado y una roca blanda la pérdida
de canales y de la fractura será alta.
En primer lugar se bombea a una presión superior a la presión de fractura de la roca un colchón
viscoso no ácido ClearFRAC® que inicia la fractura hidráulica y crea la longitud y el ancho de
fractura óptimos.
En segundo lugar un sistema alcohol-ácido con 20% de metanol o isopropanol y 80% de ácido
con una concentración de HCl al 15% ataca una porción de la fractura y crea agujeros de
gusano; al generarse estos canales de alta conductividad, la pérdida de fluidos es una simple
consecuencia.
Figura 4.22. Localización de los campos Matapionche y Mecayucan en la Plataforma de Córdoba (Tomado de Ealian
Al-Anzi y Majdi Al-Mumen, 2004).
En un tercer paso se bombea el sistema de fluidos VDA para rellenar los agujeros de gusano y
permitir su máxima extensión, esto debido a que las zonas previamente estimuladas admiten
menos fluidos; logrando de este modo la divergencia ya que el nuevo sistema de ácido fresco
con las características del paso 2, ataca otras partes del yacimiento que aún no han sido
estimuladas; mientras el ácido se mueve en diferentes trayectorias dentro del sistema de
fracturas creado con anterioridad, la reacción del HCl con los carbonatos crea patrones de
ataque diferenciales en las superficies de la fractura (Al-Anzi E. y Al-Habib, 2004).
Los pozos candidatos fueron seleccionados después de realizar el análisis de los datos de
incremento de presión de fondo de pozo para determinar la permeabilidad del yacimiento, la
presión del mismo así como el factor de daño, del mismo modo se realizó un análisis NODAL
para pronosticar la producción después del fracturamiento con ácido; identificando dos pozos en
el campo Matapionche como candidatos prometedores para este tratamiento mediante la
utilización de fluido ClearFRAC®, alcohol-ácido y fluido VDA.
Después de la estimulación el pozo registró un gasto cercano a los 200,000 bpd (31,504
(m3/día) a una presión de 29.6 kg/cm2 (2.9 MPa), con un estrangulador de ½ pulgada.
El análisis de las pruebas de incremento de presión (Figura 4.23) determinó una permeabilidad
promedio de 0.69 mD, una presión de yacimiento de 3300 psi (22.8 MPa) y un factor de daño de
+1.
Figura 4.23. Análisis de pruebas de incremento de presión del Pozo 2181 del campo Matapionche. Los resultados
mostrados en la gráfica fueron utilizados en un análisis NODAL posterior para determinar los efectos probables de un
tratamiento de fracturamiento con ácido (Tomado de Al-Anzi E. y Al-Habib, 2004).
Los resultados de las pruebas de incremento de presión fueron utilizados en un análisis NODAL
(Figura 4.24) y mostraron una curva de desempeño del pozo (IPR por sus siglas en inglés) que
se ajustaba a los resultados de la producción inicial, verificando los parámetros del yacimiento.
Posteriormente se construyó otra curva IPR que incorporaba el tratamiento de fracturamiento
con ácido propuesto, según este análisis la producción de gas aumentaría a 85, 920 m 3/día o 3
MMPCD si se lograba un daño de -5 a través del fracturamiento.
Una vez seleccionado el Pozo 2181 del campo Matapionche como candidato potencial, se
realizaron pruebas de laboratorio para asegurar la respuesta de viscosidad correcta del fluido
VDA, a temperatura ambiente y de fondo estimada.
Figura 4.24. Análisis NODAL en el pozo 2181 del campo Matapionche. Utilizando la cifra de producción previa a la
estimulación, las curvas IPR del pozo (rojo) y la curva representativa del desempeño de la tubería de producción
(verde), el análisis NODAL confirmo los resultados de las pruebas de incremento de presión (Al-Anzi E. y Al-Habib,
2004).
El tratamiento final fue diseñado utilizando conocimientos técnicos locales (Figura 4.25), la
simulación permitió predecir que una operación óptima daría como resultado una longitud de
fractura sometida a ataque con ácido de 18.6 metros (61 pies), un ancho promedio de 8.4 mm
(0.33 pulgadas) y una conductividad promedio de 133,500 mD-pie.
Figura 4.25. Gráfica que muestra el tratamiento con ácido del Pozo 2181 en el Campo Matapionche.
Las etapas de ácido fueron marcadas radioactivamente y se adquirió un registro de rayos gama
(Figura 4.26) posterior al fracturamiento con ácido para evaluar la efectividad de la
estimulación, indicando que las tres zonas habían sido estimuladas adecuadamente con ácido
(Al-Anzi E. y Al-Habib, 2004).
Figura 4.26. Un registro de rayos gama posterior al fracturamiento del Pozo 2181 del Campo Matapionche (tomado
de Al-Anzi E. y Al-Habib, 2004).
La Figura 4.26 muestra la eficacia de la cobertura del ácido a lo largo de los tres intervalos
disparados. Las etapas de ácido fueron marcadas utilizando trazadores radiactivos (Antimonio,
Escandio e Iridio). El carril 1 muestra tres corridas del registro de rayos gama, los carriles 2, 3 y
4 constituyen una representación gráfica del pozo y la presencia de isótopos; los carriles 5, 6 y
7 muestran un desglose de cada uno de los isótopos trazadores. Los intervalos disparados son
identificados con óvalos blancos.
La producción de gas después del tratamiento de fracturamiento con ácido superó las
expectativas ya que el Pozo 2181 del campo Matapionche produjo 148,928 m 3/día (5.2
MMPCD), con una presión dinámica de flujo en boca de pozo de 1420 psi (9.8 MPa) y un
estrangulador de ½”, justo después del contraflujo del pozo.
Después de una semana el pozo se estabilizó en 94,512 m 3/día (3.3 MMPCD) con una presión
dinámica de flujo en boca de pozo de 700 psi (4.8MPa), lo que coincide con el aumento de
300% observado la gráfica de análisis NODAL. En la limpieza del pozo se recuperó un 70% del
volumen de tratamiento.
Otro pozo del Campo Matapionche, (Pozo 1002), experimentó resultados similares utilizando la
misma metodología de fracturamiento con ácido.
En el campo Mecayucan, PEMEX seleccionó dos pozos para realizar el tratamiento. En el Pozo
415 la paraestatal empleó las mismas técnicas de análisis, diseño y ejecución utilizadas en el
campo Matapionche. Este pozo contenía 5 intervalos de aproximadamente 7% de porosidad y
una tubería de revestimiento de 3½” en la que se bombearía de forma forzada el sistema ácido;
después del tratamiento de fracturamiento con ácido el pozo produjo 71,600 m3/día (2.5
MMPCD) registrando un aumento del 100% con respecto a la producción de gas registrada
inmediatamente después de la estimulación.
El Pozo 411 segundo candidato para el fracturamiento con ácido dentro del campo Mecayucan,
tenía 4 intervalos a estimular, con una porosidad entre 3 y 7%, en este pozo no se utilizó fluido
VDA. Después del fracturamiento ácido, el pozo mostró un desempeño sustancialmente
deficiente en comparación con la predicción del análisis NODAL; el registro de rayos gamma
tomado después del fracturamiento, indicó que una zona no había sido estimulada y otra zona
había sido estimulada deficientemente, esto como consecuencia de una mala divergencia del
sistema ácido empleado (Al-Anzi E. y Al-Habib, 2004).
Aplicaciones del Fracturamiento ácido con Apuntalante. Bale et. al (2010) emplearon un modelo
numérico en el cual incluyeron la mecánica de rocas, la pérdida de fluidos, la reacción del ácido,
el flujo de fluidos y el transporte de apuntalantes en solución con el ácido. Se describen en
seguida dos ejemplos en los cuales se llevó a cabo la aplicación de un tratamiento de tipo
combinado.
CASO 1
La formación corresponde a una caliza con moderada permeabilidad (10-20 mD), dura (E=
6X106 lb/pg2), una porosidad baja de entre 4 y 8 %, con una temperatura de 138 °C y una
profundidad de 5,000 m. La simulación arrojó una longitud media de fractura corta al utilizar
ácido clorhídrico (HCL), por lo que se optó por emplear una mezcla al 13/9 % de ácidos
acético/fórmico, para obtener una mayor penetración.
Ésta decisión presenta otras ventajas como la reducción de la corrosión de la tubería y por lo
tanto la utilización de inhibidores. También se llevó a cabo la simulación de un fracturamiento
hidráulico, presentando problemas en relación a la altura de la fractura de tal forma que el
volumen de apuntalantes a inyectar se incrementaba, y en consecuencia esta opción fue
descartada.
Una tercera corrida contempló la inyección de sistema precolchón-ácido orgánico, en una caliza
aislada por estratos de lutitas (Figura. 4.27).
Figura 4.27. Geometría y perfil de conductividad de la fractura para un tratamiento precolchón-ácido orgánico
(Tomado de Bale et. al, 2010).
La primera etapa de inyección del ácido inicia el gravado de la fractura, y a su vez genera
canales de flujo, mejorándose este proceso conforme transcurren las etapas de inyección.
El programa de inyección se indica en la Tabla 4.8. Los resultados del tratamiento se muestran
en la Figura 4.27, de los cuales podemos observar que se alcanzó una penetración de hasta 70
m, con una conductividad muy pequeña más allá de los 55 m. Considerando una conductividad
promedio de 70 mD-m, se obtiene un valor de conductividad adimensional de fractura (F CD) de
0.08. El factor de daño calculado fué de -2.6.
Vol FI (m3) Gasto (m3/min) Tipo de fluido
Por último, se simuló también el fracturamiento ácido con apuntalante. El gasto de bombeo se
mantuvo en 3 m3/min, se inyectaron 18 toneladas de apuntalante ISP (20/40), dando un
volumen total de fluidos inyectados de 155 m3.
La Tabla 4.9 resume el programa de bombeo. El análisis de los resultados obtenidos permite
concluir:
Que existe una disminución en la presión neta consecuencia del aumento en el ancho
de la fractura (Figura 4.28).
Al término de la inyección de las etapas de pre-colchón la longitud de la fractura es de
50 m y con un promedio de 0.2 cm de ancho (Figura 4.29). Esto genera condiciones
favorables para el transporte de los apuntalantes, originando una mayor cobertura del
intervalo productor.
La longitud final de la fractura (apuntalada) alcanza los 50 m (Figura 4.30) con una
conductividad promedio de 330 md-m, y FCD de 0.45. Este último aún es bajo, pero es
5.5 veces mayor que en el caso de la inyección de ácido sin apuntalante.
Para este caso, el factor de daño calculado arrojó un valor de -4.3, el cual representa un
incremento en la productividad del 57 %. Es posible mejorar, pues el tratamiento consideró sólo
la utilización de 18 toneladas de apuntalante (ISP). El incremento del contenido de este
material, puede proporcionar mayores dimensiones del ancho de fractura.
25 0 3 Pre-colchón
30 0 3 Pre-colchón
20 0 3 Pre-colchón
30 0 3 Pre-colchón
10 120 3 Acido orgánico
10 240 3 Acido orgánico
10 360 3 Acido orgánico
10 480 3 Acido orgánico
10 600 3 Acido orgánico
Tabla 4.9.- Programa de inyección para el tratamiento ácido con apuntalante.
Figura 4.28. Perfil de la Presión de fracturamiento neta durante el fracturamiento ácido (Tomado de Bale. et al,
2010).
Figura 4.29. Distribución del ancho de la fractura al término de la inyección del precolchón (Tomado de Bale et. al,
2010).
Figura 4.30. Geometría y ancho de la fractura al término de la inyección del ácido orgánico (Tomado de Bale et. al,
2010).
CASO 2
La formación corresponde con una caliza sometida a alta temperatura (140 °C) y una
profundidad de 3700-3720 m, aislada por intervalos de lutitas. Las características del yacimiento
y de los fluidos para este caso se describen en la Tabla 4.10.
Tomando en cuenta la litología (caliza) y la temperatura (140 °C), como primer alternativa, se
pensó en un elevado gasto de inyección. Al realizar la simulación, los resultados mostraron que
un elevado gasto de 60 barriles por minuto (bpm) propiciaba un incremento en la altura de la
fractura (Figura 4.31).
La longitud de la fractura alcanzó una distancia de 75 m, siendo de mayor efectividad hasta los
60 m donde la conductividad de fractura mostró valores de 100 md-pie (Figura 4.32 y 4.33). En
promedio, la conductividad tiene un valor inferior a los 800 md-pie (Figura 4.34), esto
corresponde con un valor de la conductividad adimensional de la fractura (F CD) de 0.8. A pesar
de que se logró obtener una buena longitud de fractura, no lo fue así para la conductividad, el
esfuerzo efectivo fue de 270 bares.
Figura 4.31. Distribución de la altura y ancho de la fractura tras inyectar 50 m3 de HCL (28%) a un gasto de 60 bpm
(Tomado de Bale et. al, 2010).
3
Figura 4.32. Distribución de la conductividad de la fractura tras la inyección de 50 m de HCL (28%) a un gasto de 60
bpm (Tomado de Bale et. al, 2010).
3
Figura 4.34. Distribución de la conductividad de la fractura tras inyectar 50 m de HCL (28%) a un gasto de 20 bpm
(Tomado de Bale et. al, 2010).
sus subsecuentes efectos, subrayan la importancia del modelado numérico en 3-D de los
procesos de fracturamiento ácido.
3
Figura 4.36. Distribución de la altura y ancho de la fractura tras inyectar 50 m de HCL (28%) a un gasto de 20 bpm
(Tomado de Bale et. al, 2010).
Figura 4.37. Perfil de la Presión de fracturamiento neta al inyectar 50 m 3 de HCL (28%) a un gasto de 20 bpm
(Tomado de Bale et. al, 2010).
Figura 4.38. Distribución del ancho de fractura para gastos de inyección del ácido de 20 y 60 bpm (Tomado de Bale
et. al, 2010).
Figura 4.39. Perfil de la Presión de fracturamiento neta al inyectar 85 m 3 de HCL-28% (Tomado de Bale et. al, 2010).
Etapa Bache Vol. Conc. Gasto Masa tiempo tiempo Tipo de Apuntalante
(m3) ácido Apunt. (bpm) apunt. de acum. fluido
(m3) (lpg) (Mlbs) bombeo (min)
(min)
Inicio Fin
1 40 40 0 0 20 0 12.581 12.6 HCL 28% RC Carbolite 20-40
2 5.001 4.788 1 1 20 1.3 1.573 14.2 HCL 28% RC Carbolite 20-40
3 6.998 6.427 2 2 20 3.4 2.201 16.4 HCL 28% RC Carbolite 20-40
4 9.004 7.944 3 3 20 6.3 2.832 19.2 HCL 28% RC Carbolite 20-40
5 10.998 9.337 4 4 15 9.9 4.612 23.8 HCL 28% RC Carbolite 20-40
6 13 10.636 5 5 15 14 5.452 29.3 HCL 28% RC Carbolite 20-40
Figura 4.40. Distribución de la Conductividad de la fractura para un tiempo de 30.33 minutos (Tomado de Bale et. al,
2010).
En yacimientos de gas las mayores recuperaciones son del orden del 70 %, sin embargo, la
presencia de heterogeneidades a escala de poro y de yacimiento, provocan que estos valores
convencionales solo apliquen en ciertos casos.
Figura 4.41. Etapas en la vida de un yacimiento, de acuerdo a los mecanismos de recuperación y posibles factores
de recuperación final que se pueden obtener (Tomado de CNH, 2010).
35
30
25
Frecuencia
20
15
10
0
5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80
Factor de Recuperación (%)
Figura 4.42. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de aceite en rocas carbonatadas. El
promedio de recuperación final es de 36 %, la mitad en comparación con los yacimientos de gas (Tomado de Qing,
2003).
14
12
10
Frecuencia
8
0
35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95
Factor de recuperación (%)
Figura 4.43. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de gas en rocas carbonatadas. El promedio
de recuperación final es de 72 % (Tomado de Qing, 2003).
El tipo de fluido define los rangos en que se presenta la recuperación y el tipo de depósito, la
diagénesis permite definir los grupos del tipo orgánico, fracturados (Tipo II y III) y
convencionales siendo los yacimientos fracturados de aceite los que presentan los menores
factores de recuperación, 32% sobre todo los que tienen doble sistema de porosidad. El mejor
tipo de yacimiento de aceite, con recuperaciones de hasta 51%, es el clasificado como de
crecimiento orgánico, debido a la alta conectividad vertical (PEMEX, 2008).
Con base en un enfoque de dinámica de flujo en medios porosos, varios autores han
establecido una clasificación en términos de recuperación y comportamiento de flujo. Bajo este
enfoque, se definen 5 agrupaciones de tipos de yacimientos (los tres primeros definen el nivel
de heterogeneidad), basado en un estudio de Allan et. al (2003), y que se describen en seguida:
1. Yacimientos fracturados.
2. Yacimientos convencionales.
3. Yacimientos orgánicos (depósitos asociados a sistemas arrecifales).
4. Yacimientos de gas y de gas y condensado.
5. Yacimientos de alta viscosidad.
YACIMIENTOS FRACTURADOS
40
30
Frecuencia
20
10
0
10 20 30 40 50 60
Factor de recuperación (%)
Figura 4.44. Distribución de los factores de recuperación para yacimientos de aceite (medios a ligeros) en rocas
carbonatadas fracturadas. El valor promedio asciende a un 32% (Tomado de Qing, 2003).
YACIMIENTOS CONVENCIONALES
Pertenecen a ésta categoría los yacimientos en los que la depositación tiene una fuerte
influencia en sus características. Alcanzan factores de recuperación de hasta un 37%,
posicionándolo en un nivel intermedio al compararlo con los yacimientos fracturados y orgánicos
(Figura 4.45). Los principales factores que inciden en la recuperación son la conectividad del
yacimiento, la movilidad, permeabilidad y las técnicas de recuperación mejorada.
14
12
10
Frecuencia
0
15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65
Factor de recuperación (%)
Figura 4.45. Distribución de los factores de recuperación para yacimientos de aceite (medios a ligeros) en rocas
carbonatadas convencionales. Se tiene un promedio de 37 % (Tomado de Qing, 2003).
Corresponden a las acumulaciones que tienen una topografía significativa en aguas someras,
es decir arrecifes, bancos y plataformas aisladas. Estas acumulaciones tienen alta porosidad
vertical y buena continuidad de la permeabilidad. Tienen el mayor valor de recuperación de
hidrocarburos con un porcentaje del 51% en promedio, al compararse con los de tipo fracturado
y convencional (Figura 4.46).
14
12
10
Frecuencia
0
10 20 30 40 50 60 70 80
Factor de recuperación (%)
Figura 4.46. Distribución de los factores de recuperación en yacimientos de aceite (medios a ligeros) en depósitos
orgánicos (arrecifes), en promedio la recuperación final es de 51% (Tomado de Qing, 2003).
Los factores que inciden en el aumento de la extracción, son el tamaño del crecimiento
orgánico, su permeabilidad y los procesos de recuperación mejorada.
Con respecto a los proyectos de recuperación mejorada se han implementado 5, 2 de ellos han
utilizado CO2 miscible y 3 emplearon N2 miscible. La Tabla 4.13 resume los procesos de
recuperación secundaria y mejorada en rocas carbonatadas hasta el 2008 (PEMEX).
Tabla 4.13. Proyectos de recuperación adicional en México en yacimientos carbonatados. Las letras T-C se refieren
al campo Tamaulipas-Constituciones (Tomado de PEMEX, 2008).
Figura 4.47. Comportamiento de la presión en el Complejo Antonio J. Bermúdez (Tomado de PEMEX, 2008).
La inyección de agua en el Complejo comenzó en octubre de 1977 con un gasto de 3,327 bpd,
alcanzando un gasto máximo de 466.3 mbpd en febrero de 1983. Hasta noviembre de 2008 el
volumen de agua inyectada fue de 1,173 mmb. El propósito principal de la inyección de agua
fue el mantenimiento de la presión en los campos, tal efecto se logró a partir de 1980 (Figura
4.47) al conjuntarse el impacto de la inyección y una disminución del ritmo de producción. En el
campo Cunduacán, la inyección no tuvo el efecto esperado por lo que fue suspendida en enero
de 1986 (PEMEX, 2008). Para el campo Samaria, se logró mantener una plataforma de
producción de 100 mbpd durante el período 1997-2002.
Posteriormente se optó por dejar de inyectar agua dulce, para observar el comportamiento de la
presión y la producción de los pozos productores vecinos, continuando con la inyección de agua
congénita en 6 pozos con un volumen de inyección diario de 31,500 barriles. La presión
comenzó a declinar, por lo que en julio del 2003 se reanuda la inyección de agua dulce en 5
pozos con un volumen promedio diario de 3,700 b. Las Figuras 4.48 y 4.49 indican la historia
de producción y de inyección para los campos Cunduacán y Samaria, respectivamente.
Por otra parte, el proyecto de inyección de N 2 comenzó a mediados del 2008 y con la finalidad
de incrementar la recuperación de reservas del Complejo. El N 2 al ser inyectado en la capa de
gas actuó como mantenimiento de presión, reduciendo la declinación de presión del yacimiento.
Hasta el 31 de marzo de 2008 solo se habían inyectado durante 16 días efectivos a una tasa
promedio efectiva de 69 mmpcd, aunque en algunos casos se alcanzaron gastos de 190
mmpcd; la inyección continua inició en julio de 2008. El efecto de la inyección de N2 en la
presión estática se ha observado en algunos pozos ubicados muy cerca de los pozos
inyectores. No se cuenta con información suficiente para la evaluación de los efectos en zonas
más alejadas de los pozos inyectores.
4.48. Histórico de producción en los Campos con procesos de inyección de agua en el Complejo Antonio J.
Bermúdez (Tomado de PEMEX, 2008).
4.49. Comportamiento general del gasto de inyección de inyección de N2 al Complejo Antonio J. Bermúdez (Tomado
de PEMEX, 2008).
Figura 4.50. Principales etapas del proceso de exploración y producción de un proyecto petrolero (Tomado de
PEMEX, 2011).
Figura 4.51. Elementos y procesos que constituyen al sistema petrolero y que dan lugar a la acumulación de
hidrocarburos en una trampa (Tomado de PEMEX, 2011).
Los principales estudios exploratorios están constituidos por el análisis de cuencas, estudios de
sistemas petroleros, estudios de plays, estudios de prospectos y estudios de caracterización
inicial. Los estudios de análisis de cuencas se refieren a la definición de la arquitectura
estratigráfica de una cuenca sedimentaria y su evolución (PEMEX, 2011). El estudio de los
sistemas petroleros permite la definición de la extensión y características de las rocas
generadoras, su evolución térmica y la identificación de zonas más favorables para la
generación de hidrocarburos; también considera la determinación de las vías de migración
hacia posibles trampas. Los estudios de plays definen la distribución y características de las
rocas almacenadoras y de las condiciones favorables para su entrampamiento, mejorando la
visualización de oportunidades exploratorias. Los estudios de prospectos se refieren a la
evaluación y jerarquización de oportunidades exploratorias y la documentación de prospectos o
localizaciones exploratorias para determinar su probabilidad de contener hidrocarburos. Por
último, la caracterización inicial da lugar a una definición del modelo geológico integrado de un
yacimiento, la distribución de facies y propiedades petrofísicas, su heterogeneidad, contactos de
fluidos, el cálculo volumétrico de reservas, etc.
En la etapa de evaluación del potencial petrolero, las actividades que se realizan tienen como
objetivo la identificación, el mapeo y la jerarquización de las áreas donde se tengan las mayores
probabilidades de encontrar acumulaciones comerciales de hidrocarburos en el subsuelo, para
lo cual se realizan estudios de geología superficial, geoquímica, gravimetría y magnetometría
así como sísmica 2D y 3D. Tales estudios son analizados por equipos multidisciplinarios
quienes estiman el potencial petrolero de la cuenca, realizan la identificación de plays y
proponen prospectos para la perforación.
dinámica es necesario considerar el movimiento de los fluidos en el yacimiento para obtener las
mediciones, los datos se obtienen de las pruebas transitorias de presión, de los datos de
producción, del registro del molinete hidráulico y de las pruebas de trazadores radiactivos,
pruebas de formación (DST, MDT).
Martínez N. (2003) identifica varios procesos para definir el modelo de yacimiento en función de
la información utilizada (Figura 4.52). Algunas de las fuentes pueden generar un modelo propio
y/o conjuntarse para obtener un modelo representativo único. Los yacimientos de petróleo
exhiben gran complejidad en su naturaleza a nivel microscópico y macroscópico, lo que incide
directamente en una variación de propiedades petrofísicas y de los fluidos con respecto a su
posición en la trampa.
Información
Geológica
Registros Información
Geofísicos Sismica
Modelo
del
yacimiento
Muestras de Pruebas de
fluidos presión
Muestras de
roca
Figura 4.52. Principales herramientas para la construcción del modelo del yacimiento (Martínez N., 2003).
La evaluación económica nos indica la rentabilidad en un campo petrolero, que por lo general
ocurre en un período de 10 a 15 años, al considerar variables como el precio de los
hidrocarburos, la producción, la inversión y los costos de operación. La recuperación de la
inversión inicial en la perforación de pozos, sistemas de tuberías, instalaciones de producción,
equipo subsuperficial y superficial y demás, se alcanza en general a largo plazo, conforme se
inicie y mantenga la producción. Presentándose así, la problemática de llevar a cabo la
predicción del comportamiento y los gastos de producción del yacimiento. La reserva probada y
la capacidad productiva de los yacimientos son los principales parámetros que soportan la
rentabilidad financiera de los proyectos petroleros, consecuentemente, su éxito financiero
depende en gran medida de su cuantificación confiable. El volumen total de la reserva que
finalmente se extrae de un yacimiento, depende de las acciones realizadas durante su
explotación, por lo tanto, uno de los principales objetivos del ingeniero petrolero consiste en
optimizar la planeación, programación e implantación de métodos y procedimientos
conducentes a maximizar la recuperación de las reservas de los yacimientos. La explotación de
las reservas probadas exige las mejores estrategias para producirlas y por tanto, requiere de la
búsqueda de tecnologías y procedimientos apropiados para asegurar su recuperación, acelerar
su extracción y maximizar su volumen.
La planeación del desarrollo del campo incluye la definición de la cantidad de pozos a perforar,
la selección de las estrategias de explotación (recuperación primaria, secundaria y terciaria), de
tal forma que se garantice la mayor recuperación de hidrocarburos. Para lograr lo anterior se
presentan distintas alternativas de extracción, como lo pueden ser la implementación de
sistemas artificiales de producción, emplear ciertos arreglos de pozos productores e inyectores,
aplicar técnicas de recuperación secundaria o mejorada, llevar a cabo tratamientos a los pozos,
es decir, existen una infinidad de posibles combinaciones para desarrollar un determinado
campo. La selección del plan de explotación se hace tomando en cuenta tanto elementos
técnicos como factores económicos.
Cossé (1993) divide a la fase de desarrollo de campos en tres etapas: analítica, modelado,
predicción. Durante la primera etapa se realiza una recopilación de información como la
geología de la región, la proporcionada por los registros geofísicos, los estudios de núcleos, las
propiedades de los fluidos (PVT), características petrofísicas de la roca, etcétera. En el
modelado, se realiza la interpretación de los datos y la construcción de un modelo del
yacimiento, en el cual incluimos información como la geometría del yacimiento, los mecanismos
de empuje presentes, la selección de las condiciones de operación (terminaciones, sistemas
artificiales de producción, equipo superficial), así como la selección y ubicación de los pozos
productores e inyectores. Por último, en la etapa de predicción se definen cuales serán los
ritmos de producción en función de los escenarios de explotación propuestos, sin embargo es
importante contar con distintas alternativas viables y seleccionar la más adecuada tanto en
términos económicos como técnicos.
Resulta importante resaltar que la combinación del capital humano, un financiamiento apropiado
y el uso de la tecnología constituyen los tres ejes que permiten la explotación óptima de los
hidrocarburos. La administración de yacimientos (Figura 4.53) señala que una vez que se ha
planteado el plan de explotación con base en la información disponible, es indispensable
implementarlo en campo, llevando dicho plan de explotación, el cual debe mejorarse de forma
continua en función de la nueva información obtenida, por lo que deberán realizarse las
modificaciones necesarias para lograr el mayor beneficio económico.
El proceso es continuo y debe efectuarse durante toda la vida económica del yacimiento, este
plan puede modificarse por diferentes razones como son la nueva información del campo que
cambia el modelo del yacimiento, cambios en los precios de los hidrocarburos, la posible
aplicación de nuevas tecnologías y/o modificadas, entre otras. Como ejemplo a continuación se
describen las alternativas de desarrollo planteadas en 2011 para el complejo Antonio J.
Bérmudez.
Monitoreo de Resultados
Figura 4.53. La administración de yacimientos como herramienta para el desarrollo de campos (Martínez N., 2003).
Para el área productiva del Complejo Antonio J. Bermúdez las tres alternativas evaluadas por
PEMEX, son las siguientes:
Para la alternativa de desarrollo el proyecto obtendría un Valor Presente Neto (VPN) de 303,
694 millones de peso antes de impuestos y de 25, 474 millones de pesos después de impuestos
(Tabla 4.14).
CONCLUSIONES
7. La estimulación ácida ha sido y seguirá siendo una práctica obligada para mejorar los
gastos de producción en los yacimientos carbonatados; los principales aspectos que
deben tomarse en cuenta para lograr una estimulación matricial exitosa son la
divergencia, la pérdida de fluido y la velocidad de reacción del sistema ácido a utilizar;
las propiedades y tipo de fluido a emplearse, deben ser seleccionados con base en la
composición mineralógica de la formación, la localización y tipo de daño a remover y la
interacción del sistema de tratamiento con el sistema roca-fluido.
10. Las actividades de exploración petrolera en carbonatos permiten localizar las zonas
más favorables con acumulaciones importantes de hidrocarburos; en la etapa de
desarrollo de campos es necesaria una buena caracterización estática del yacimiento,
para posteriormente diseñar un modelo representativo de las condiciones del flujo de
fluidos en el yacimiento.
11. Las instalaciones superficiales que a menudo se diseñan para manejar gastos
máximos, deben diseñarse en función de gastos óptimos, esto permitiría una plataforma
de producción estable por un periodo de tiempo mucho mayor y que se traduciría en el
largo plazo en mayores volúmenes de producción acumulada, reduciendo los gastos en
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