Historia del Arte y Diseño Gráfico
Historia del Arte y Diseño Gráfico
IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO
Introducción
Introducción a la unidad
Tema 1: Renacimiento
Tema 2: Barroco
Cierre de la unidad
UN IDAD 5: CON CEPTOS Y TIPOLOGÍAS DE LAS AR TES VISUALES: AR QUITECTUR A, PIN TUR A Y ESCULTUR A
Introducción a la unidad
Tema 2: Belleza
Tema 3: Estética
Tema 4: Lo artístico
Cierre de la unidad
Cierre de la unidad
Introducción
EaD Kennedy
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Este módulo desarrolla el arte de la edad moderna. Profundiza en las tipologías de las artes visuales. Aborda el concepto de estética artística teniendo
en cuenta la belleza, la estética y lo artístico. Introducción al diseño gráfico, sus inicios e historia.
Figura 1. Elaboración propia (2019)
Recorrer el arte de la Edad moderna y las principales características del Renacimiento y el Barroco.
1. Renacimiento
2. Barroco
Unidad 5 - Conceptos y tipologías de las artes visuales: arquitectura, pintura y escultura
1. Artes visuales
2. Belleza
3. Estética
4. Lo artístico
5. El estilo artístico
Introducción a la unidad
Contenidos de la unidad
1 Renacimiento
2 Barroco
En esta unidad se desarrolla el arte del Renacimiento y el Barroco. Detallando las principales características de la arquitectura, pintura y escultura.
La Edad Moderna es el tercero de los periodos históricos en los que se divide convencionalmente la historia universal, comprendido entre el siglo XV y
el XVIII. Cronológicamente, alberga un periodo cuyo inicio puede fijarse en la caída de Constantinopla (1453) o en el descubrimiento de América (1492),
y cuyo final puede situarse en la Revolución francesa (1789). La Edad Moderna se corresponde al período en que se destacan los valores de la
modernidad como el progreso, la comunicación y la razón, frente al período anterior, la Edad Media, que es generalmente identificado como una edad
aislada e intelectualmente oscura. El espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad Antigua identificada como Época
Clásica.
En la Edad Moderna se encontraron los dos “mundos” que habían permanecido casi absolutamente aislados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo
(América) y el Viejo Mundo (Eurasia y África). Cuando se consolidó la exploración europea de Australia se habla de Novísimo Mundo.
Los nuevos descubrimientos realizados por los artistas italianos y flamencos en la primera mitad del siglo XV crearon gran agitación en toda Europa.
Pintores y patrocinadores a la par fueron fascinados por la idea de que el arte no solo podía servir para plasmar temas sagrados de manera sugestiva,
sino también para reflejar un fragmento del mundo real. Tal vez el más inmediato resultado de esta gran revolución en arte consistió en que los artistas
de todas partes comenzaron a experimentar y procurar nuevos efectos sorprendentes. Este espíritu de aventura que sostuvo el arte del siglo XV señala
la verdadera ruptura con el medievo.
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Tema 1: Renacimiento
En Europa y sus colonias, desde el Renacimiento, pintores, escultores y arquitectos no solo salen del anonimato y empiezan a firmar su obra, sino
que se codean de igual a igual con filósofos y príncipes. Este ascenso social se adelanta varios siglos al de otras partes de la burguesía, y conforma
una nueva aristocracia del mérito intelectual, en la que más tarde ingresarán también los literatos y científicos. Por otro lado, la Iglesia, la nobleza y la
monarquía, clientes tradicionales, dejan de serlo exclusivos, como puede ejemplificarse en la burguesía holandesa, y nace un verdadero mercado del
arte que empieza a no funcionar por encargo y puede surgir la creación del artista con mucha mayor libertad. Cuando en el siglo XIX el proceso se
complete, y la sociedad responda ella misma a los criterios del mercado, habrá muerto el arte de la edad moderna y nacido el arte contemporáneo
(paradójicamente junto con la figura del artista maldito, que no triunfa en vida). (Wikipedia , s.f.)
Renacimiento
El término “Renacimiento” procede del italiano Rinascita y fue acuñado por el artista e
historiador Giorgio Vasari en sus Vidas (1542–1550), en alusión al renacer de la cultura clásica
tras el oscurantismo medieval. Como tal, supone un fenómeno tanto social como político y
cultural que abarcó todo el continente europeo durante los siglos XV y XVI.
Figura 1. La Gioconda.
Nota. Imagenesmy (2019). Recuperado de [Link]
El Renacimiento supone una nueva forma de entender el arte. Las artes liberales ya no están controladas por los gremios, sino bajo la protección de los
príncipes y la burguesía. Nacen, así, los mecenas, como las familias Medici, Rucelli, Tornabuoni o Pazzi; la palabra mecenas hace referencia a aquella
persona que, por contar con los recursos económicos suficientes, toma bajo su protección a un artista o científico para permitirle realizar su tarea y
beneficiarse con ella de algún modo más o menos directo. La figura del artista es engrandecida y admirada, por lo que se abandona definitivamente el
anonimato. Sin embargo, surge el taller del maestro, que controla el acceso a la profesión de los oficiales y aprendices, y que es quien recibe los
encargos de los clientes. Además de la burguesía, la Iglesia y la monarquía serán protectores de los artistas, ya que se descubre el valor
propagandístico del arte.
El sistema doméstico, en el que el mecenas acoge en su casa al artista para que trabaje.
El mercado, en el que el artista simplemente vende las obras que crea por encargo.
Todo esto exige una formación científica de los artistas y una gran capacidad de creación.
No es una copia de la antigüedad, sino su interpretación. Se busca el realismo, pero se idealiza la naturaleza, se trata de un arte burgués. Se recupera el
retrato y la naturalidad sin hieratismo, de la mano de la nueva burguesía.
Se pinta la figura humana independientemente de lo que represente, Virgen o cortesana, Apolo o Cristo, lo que importa es la figura humana. El tema
interesa poco, pero sí lo bello frente a lo representativo.
El objeto del arte es el mundo natural, la imagen del mundo que se identifica con la civilización. Hay un nuevo humanismo y una mentalidad burguesa
Características principales:
Se buscó la belleza en la simetría, la perspectiva, la proporción humana como base de todas las estructuras. Así cómo también, se
buscó el equilibrio de las formas, y la mesura de las expresiones.
Apareció una nueva característica, la cual tuvo como objetivo fundamental, la renovación que estaba relacionada con todas las
estructuras de las Iglesias.
Una característica muy importante del Renacimiento y que se puede considerar que está por encima de todas las otras, es que el
cuerpo humano recupera su importancia.
Se crearon obras cuya perfección y claridad fueron dirigidas por la razón universal.
El Renacimiento se consideró realista, ya que las obras creadas fueron realizadas con sumo cuidado y con la máxima realidad
posible.
Las pinturas fueron creadas con una vista geométrica y se buscó lograr una ilusión de profundidad.
Se recuperó la escultura exenta y entre los principales materiales que se usaron destacan el mármol y el bronce.
Se recuperaron los temas mitológicos y aunque en menor medida que en el gótico, también encontramos temas religiosos.
Quattrocento
–
Este período se origina en el siglo XV y principalmente abarca el Renacimiento primario que se inicia en Florencia, Italia. En este periodo se busca un
nuevo lenguaje, la arquitectura civil adquiere gran importancia, buscando espacios racionales y organizados con unas reglas esenciales, como una
distribución organizada de los espacios públicos. Por lo tanto, las áreas residenciales, centros comerciales, y los palacios dejan de ser concebidos
como fortalezas, dando una nueva imagen al nuevo poder ciudadano. La decoración de las fachadas se basa en la utilización del almohadillado, que
son sillares con aristas rehundidas, y se utilizan elementos puramente arquitectónicos con un toque clásico. Uno de los ejemplos más notables es el
Palacio Medici-Ricardi de Florencia, construido por Michelozzo en 1444. Otras obras importantes son las de Brunelleschi, de la “Iglesia de San
Lorenzo”, la “iglesia del Santo Spirito”, el “Palacio Pitti”, y la “Capilla Pazzi”. Igualmente, los grandes maestros del Quattrocento fueron Filippo
Brunelleschi y Leon Battista Alberti.
Cinquecento
–
Siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Alto Renacimiento, que se centra en el primer cuarto del siglo. Esta etapa
desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anti clásica que conforma el Manierismo.
Este período se establece en el siglo XVI en Roma, que pasará a ser el centro de la cultura. Los Papas Julio II y León X se convirtieron en grandes
mecenas, y los artistas van a Roma atraídos por su rico pasado clásico. En estos dos períodos aparecieron artistas cuyas obras se hicieron famosas
a lo largo de los siglos. Es por ello que, es muy importante diferenciar una etapa de la otra y los artistas que hay en cada etapa. En este periodo surgen
artistas como Sangallo, arquitecto del Palacio Franesio, el modelo de palacio del cinquecento con el que nos vamos acercando a lo que serán los
palacios barrocos, más estéticos, más ornamentales y menos defensivos.
Palladio, por su parte, busca la perspectiva en sus construcciones, creando las villas de recreo próximas a las ciudades. Igualmente, Bramante recoge
los avances teóricos y prácticos
El Quattrocento tuvo su centro neurálgico en Florencia y la Toscana. La sencillez y claridad estructural y decorativa fue el rasgo fundamental de la
arquitectura de este momento. Los modelos clásicos se someten a un proceso de estilización y se adaptan al templo cristiano. Fue frecuente recurrir a
los órdenes clásicos, con columnas y pilastras adosadas, capiteles con preferencia el corintio, aunque sustituyendo los caulículos por figuras
fantásticas o de animales, fustes lisos y casi omnipresencia del arco de medio punto. Se usa también la bóveda de cañón y de arista, y cubiertas de
madera con casetones. Lo que fundamentalmente distingue a la arquitectura del Quattrocento de la del Alto Renacimiento es la decoración menuda,
guirnaldas de flores o frutos, grutescos, etc.
Las cúpulas con nervios, con ciertos resabios góticos, por ejemplo la catedral de Florencia, de Filippo Brunelleschi y las fachadas simétricas de pisos
superpuestos en el palacio Medici−Riccardi, de Michelozzo. También con sillares almohadillados, el palacio Rucellai, de Bernardo Rossellino; proyecto
de Alberti, palacio Pitti. En general, la arquitectura cuatrocentista da la impresión de orden, sencillez, ligereza y simetría, predominando en el interior de
los edificios la luminosidad y la desnudez. Los arquitectos más destacados de este período fueron Brunelleschi (Basílica de San Lorenzo, 1420;
Basílica del Santo Spirito, 1436) y Leon Battista Alberti (San Andrés de Mantua, 1460); y la principal obra fue la catedral de Santa María del Fiore de
Florencia y su famosa cúpula, obra de Brunelleschi.
Figura 3. Cúpula de Brunelleschi, Catedral de Santa María del Fiore en Florencia.
El Cinquecento tuvo como centro Roma: en 1506 Donato Bramante terminaba su célebre proyecto para la Basílica de San Pedro en el Vaticano, que
sería el edificio que marcaría la pauta en lo restante del siglo XVI. En esta etapa, los edificios tienden más a la monumentalidad y la grandiosidad.
Miguel Ángel introdujo el “orden gigante” en su proyecto para la basílica vaticana, lo que rompió con el concepto de arquitectura hecha a la medida del
hombre. Los palacios se adornaban con elaborados bajorrelieves (palacio Grimani de Venecia, 1549, obra de Michele Sanmicheli) o de esculturas
exentas (Biblioteca de San Marcos, 1537–1550, Venecia, obra de Jacopo Sansovino). Predominaría de este modo la idea de riqueza, monumentalidad y
lujo en las construcciones. A medida que avanza el siglo, el manierismo se introdujo en la arquitectura, con edificios cada vez más suntuosos,
rebuscadas decoraciones y elementos que pretenden captar la atención del espectador por su originalidad o extravagancia. Podemos distinguir
autores como Bramante, Miguel Ángel, Antonio da Sangallo el Viejo, Jacopo Sansovino, Andrea Palladio, Giorgio Vasari, Giulio Romano, Jacopo Vignola
y Vincenzo Scamozzi.
Escultura en el Renacimiento
Como en las demás manifestaciones artísticas, los ideales de vuelta a la antigüedad, inspiración en la naturaleza, humanismo antropocéntrico e
idealismo fueron los que caracterizaron la escultura de este período. Aunque se siguieron haciendo obras religiosas, en las mismas se advierte un
claro aire profano; se reintrodujo el desnudo y el interés por la anatomía con fuerza, y aparecieron nuevas tipologías técnicas y formales, como el
relieve en stiacciato (altorrelieve con muy poco resalte, casi plano) y el tondo, o composición en forma de disco; también la iconografía se renovó con
temas mitológicos, alegóricos y heroicos. Apareció un inusitado interés por la perspectiva, derivado de las investigaciones arquitectónicas coetáneas,
y el mismo se plasmó en relieves, retablos, sepulcros y grupos escultóricos. Durante el Renacimiento decayó en cierta manera la tradicional talla en
madera policromada en favor de la escultura en piedra, mármol preferentemente, y se recuperó la escultura monumental en bronce, caída en desuso
durante la Edad Media.
En el Cinquecento, siglo XVI, estará marcado por la aparición de uno de los escultores más geniales de todos los tiempos, Miguel Ángel. Hasta tal
punto marcó la escultura de todo el siglo que muchos de sus continuadores no fueron capaces de recoger todas sus novedades y estas no se
desarrollaron hasta varios siglos después. Miguel Ángel fue, como tantos otros en esta época, un artista multidisciplinar. Sin embargo, él se
consideraba preferentemente escultor. En sus primeras obras recoge el interés arqueológico surgido en Florencia: así, su Baco ebrio fue realizado con
intención de que aparentara ser una escultura clásica. Igual espíritu se aprecia en la Piedad, realizada entre 1498 y 1499 para la basílica vaticana.
Manierismo
El término “manierismo” proviene de maniera moderna, en referencia a aquellas obras que se decían realizadas a la manera de los grandes maestros
del Alto Renacimiento. La imitación de las obras de Leonardo, Rafael y Miguel Ángel hace que se produzcan imágenes artificiosas. En cierto sentido, la
propia grandeza de esas obras maestras cerraba las vías a la creatividad artística, y a las jóvenes generaciones no les quedaba sino la imitación. Es un
arte propio de la época de crisis, tanto económica como espiritual, en el medio de la Reforma protestante. No se intenta representar la realidad de
manera naturalista, sino que se hace extraña, un poco deformada, como un capricho.
Los cuadros ya no transmiten el sereno orden y equilibrio del Alto Renacimiento sino que se inclinan por representaciones anticlásicas, intrincadas y
complicadas en cuanto a su sentido. Los modelos adoptan posturas complicadas. Se las representa de manera desproporcionada, elásticas,
alargadas. La perspectiva es infinita. El manierismo resulta refinado y de difícil interpretación, debido tanto a su sofisticación intelectual como a las
cualidades artificiales de la representación. La luz no es natural sino fría y coloreada de manera antinatural, lo mismo que los colores: son extraños,
fríos, artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en vez de apoyarse en gamas.
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Tema 2: Barroco
El estilo Barroco partiendo desde diferentes contextos histórico-culturales, produjo obras en numerosos campos artísticos: literatura, arquitectura,
escultura, pintura, música, ópera, danza, teatro, etc. Se manifestó principalmente en la Europa occidental, aunque debido al colonialismo también se
dio en numerosas colonias de las potencias europeas, principalmente en Latinoamérica. Cronológicamente, abarcó todo el siglo XVII y principios del
XVIII, con mayor o menor prolongación en el tiempo dependiendo de cada país.
Se suele situar entre el Manierismo y el Rococó, en una época caracterizada por fuertes
disputas religiosas entre países católicos y protestantes, así como marcadas diferencias
políticas entre los Estados absolutistas y los parlamentarios, donde una incipiente burguesía
empezaba a poner los cimientos del capitalismo.
Figura 1. Las meninas (1656), de Diego Velázquez
Nota. Recuperado de [Link]
Durante los siglos XVIII y XIX el término “barroco” tuvo un sentido peyorativo, con el significado de recargado, engañoso, caprichoso. Se puede dividir el
Barroco en tres períodos: primitivo (1580-1630), maduro o pleno (1630-1680) y tardío (1680-1750). Aunque se suele entender como un período artístico
específico, estéticamente el término “barroco” también indica cualquier estilo artístico contrapuesto al clasicismo, Así pues, el término “barroco” se
puede emplear tanto como sustantivo como adjetivo.
El Barroco fue un estilo heredero del escepticismo manierista, que se vio reflejado en un sentimiento de fatalidad y dramatismo entre los autores de la
época. El arte se volvió más artificial, más recargado, decorativo, ornamentado. Destacó el uso ilusionista de los efectos ópticos; la belleza buscó
nuevas vías de expresión y cobró relevancia lo asombroso y los efectos sorprendentes. En la conducta personal se destacaba sobre todo el aspecto
exterior, de forma que reflejara una actitud altiva, elegante, refinada y exagerada que cobró el nombre de préciosité.
Así, el Barroco es el estilo del punto de vista pictórico con perspectiva y profundidad, que
somete la multiplicidad de sus elementos a una idea central, con una visión sin límites y una
relativa oscuridad que evita los detalles y los perfiles agudos, siendo al mismo tiempo un estilo
que, en lugar de revelar su arte, lo esconde.
1 Por un lado, hay un énfasis en la realidad, el aspecto mundano de la vida, la cotidianeidad y el carácter efímero de la vida, que se
materializó en una cierta vulgarización del fenómeno religioso en los países católicos, así como en un mayor gusto por las
cualidades sensibles del mundo circundante en los protestantes
2 Por otro lado, se manifiesta una visión grandilocuente y exaltada de los conceptos nacionales y religiosos como una expresión del
poder, que se traduce en el gusto por lo monumental, lo fastuoso y recargado, el carácter magnificente otorgado a la realeza y la
Iglesia, a menudo con un fuerte sello propagandístico.
El Barroco fue una cultura de la imagen, donde todas las artes confluyeron para crear una obra
de arte total, con una estética teatral, escenográfica, una mise en scène que pone de manifiesto
el esplendor del poder dominante (Iglesia o Estado), con ciertos toques naturalistas pero en un
conjunto que expresa dinamismo y vitalidad. La interacción de todas las artes expresa la
utilización del lenguaje visual como un medio de comunicación de masas, plasmado en una
concepción dinámica de la naturaleza y el espacio envolvente.
Para cumplir con su papel de propagandista, el arte barroco de inspiración católica solía ser de grandes obras de arte público, tales como pinturas
murales monumentales y enormes frescos en los techos y bóvedas de iglesias y palacios. Así, la pintura barroca ilustra los elementos fundamentales
del dogma católico, ya sea directamente en obras bíblicas, o indirectamente en composiciones mitológicas o alegóricas. Junto con este enfoque
monumental, magnánimo, los pintores retratan típicamente un fuerte sentido del movimiento, usando remolinos espirales y diagonales ascendentes y
fuertes colores suntuosos, para deslumbrar y sorprender.
Igualmente, se desarrollaron nuevas técnicas del tenebrismo y el claroscuro para mejorar el ambiente. La pincelada cremosa y amplia, a menudo
resulta en gruesos empastes. Sin embargo, la teatralidad y el melodrama de la pintura barroca no fue bien recibido por críticos posteriores, como el
influyente John Ruskin (1819-1900), quien los considera falsos. En la escultura barroca, el tamaño fue típicamente más grande, se caracterizó por un
sentimiento similar de movimiento dinámico, junto con un uso activo del espacio.
Arquitectura barroca
Figura 3. Fachada de San Carlo alle Quattro Fontane (1634-1640), de Francesco Borromini, Roma.
La arquitectura barroca desarrollará un estilo claramente recargado y detallista, opuesto en gran modo a la simpleza del estilo renacentista. La
característica principal de la arquitectura de este periodo son las líneas curvas que crean un efecto de expresividad y de dinamismo, buscando la
utilización de todo el espacio disponible con elementos como la curva y la contra curva, además de las increíbles decoraciones escultóricas que no
dejaban espacio sin rellenar. Con esta nueva característica en esta etapa las fachadas toman el papel principal en la arquitectura y con ello aparecen
numerosas columnas y cornisas. De forma que en esta etapa la arquitectura se podría considerar un estilo de decoración arquitectural. Por ello, en
este periodo la arquitectura destaca por sus superficies de forma ondulada, sus conexiones interrumpidas y sus plantas ovaladas.
Cierre de la unidad
¿De dónde viene el nombre Renacimiento?
Fue el renacer de la cultura clásica tras el oscurantismo medieval. Como tal, supone un fenómeno tanto social como político y cultural que abarcó todo
el continente europeo durante los siglos XV y XVI.
Bibliografía
Bazin, G. (1981). Historia del arte: de la prehistoria a nuestros días. Barcelona: Omega.
Vasari, G. (2011). Las vidas: de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue a nuestros tiempos.
Madrid: Catedra.
Introducción a la unidad
Contenidos de la unidad
1 Artes visuales
2 Belleza
3 Estética
4 Lo artístico
5 El estilo artístico
Esta unidad define los conceptos y tipologías de las artes visuales: Arquitectura, pintura y escultura. Recorre la evolución a través de los siglos del
concepto de Bellas Artes.
Las distintas connotaciones que hacen posible el diálogo entre el diseño y las obras de arte tienen tres referentes categóricos: la belleza, la estética y
lo artístico. Sus significados son mutables según sea la cultura, la tradición y el contexto histórico en que se utilicen sus términos.
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El término bellas artes se popularizó en el siglo XVIII para referirse a las principales artes y
buen uso de la técnica.
Quien pretendió unificar las numerosas teorías sobre belleza y gusto. Batteux incluyó en las bellas artes originalmente a la danza, la escultura, la
música, la pintura y la literatura; añadió posteriormente la arquitectura y la elocuencia.
Con el tiempo, la lista sufriría cambios según los distintos autores que añadirían o quitarían artes a esta lista, se eliminó la elocuencia. En 1911,
Ricciotto Canudo es el primer teórico del cine en calificar a este como el séptimo arte, en su ensayo “Manifiesto de las Siete Artes”, que se publicó en
1914.
También por la evolución histórica del término, es habitual que el uso de bellas artes se asocie, en instituciones educativas y en museos de bellas
artes, casi exclusivamente a las artes plásticas o artes visuales. En este sentido, la palabra arte también es muchas veces sinónimo de artes visuales,
al emplearse en términos como galería de arte.
Las artes son un fenómeno social, un medio de comunicación, una necesidad del ser humano
de expresarse y comunicarse mediante formas, colores, sonidos y movimientos; el arte es un
producto o acto creativo.
Los griegos antiguos dividían las artes en artes superiores y artes menores.
Artes superiores
–
Las artes superiores eran aquellas que permitían gozar las obras por medio de los sentidos superiores (vista y oído), con los que no hace falta entrar
en contacto físico con el objeto observado. Las bellas artes eran seis: arquitectura, escultura, pintura, música, declamación y danza. La declamación
incluye la poesía, y con la música se incluye el teatro. Esa es la razón por la que el cine se considera en la actualidad el séptimo arte.
Artes menores
–
Las artes menores, en cambio, son aquellas que impresionan a los sentidos menores (gusto, olfato y tacto), con los que es necesario entrar en
contacto con el objeto: gastronomía, perfumería y artesanía.
Las artes plásticas son aquellas artes que utilizan materiales capaces de ser modificados o moldeados por el artista para crear una obra. Son aquellas
manifestaciones del ser humano que reflejan, con recursos plásticos, algún producto de su imaginación o su visión de la realidad. Se refiere el término
de manera más amplia a las artes visuales para diferenciarlas del arte musical, de la danza, la literatura o del teatro.
Incluidas dentro de las Bellas Artes, el término “artes plásticas” aparece a principios del siglo XIX para referirse a la pintura, la escultura, el dibujo, la
arquitectura, el grabado, la cerámica, la orfebrería, la artesanía y la pintura mural.
A mediados del siglo XX se comenzó a utilizar el término artes visuales, que engloba el de artes plásticas y todos los nuevos medios. Las artes
visuales añaden otros recursos como puede ser el sonido, el video, la informática, la electrónica, etc., para crear obras o propuestas artísticas.
La clasificación más difundida es la que designa a siete oficios como “Bellas Artes”, y es ampliamente conocida porque comprende a las
manifestaciones estéticas que invariablemente pensamos relacionadas con la creación artística:
Literatura
–
Es el arte que tiene por instrumento la palabra escrita. Es el conjunto de las composiciones literarias de un pueblo, época o género. Pueden ser
crónicas y anécdotas de algún suceso o ideas fantasiosas.
Escultura
–
Es el arte de modelar el barro, tallar en piedra, madera u otros materiales.
Es una de las Bellas Artes en la cual el escultor se expresa creando volúmenes y conformando espacios. En la escultura se incluyen todas las artes
de talla y cincel, junto con las de fundición y moldeado.
Giorgio Vasari (1511-1574), empieza Le vite de' più eccellenti pittori, scultori e architettori con un prólogo técnico que habla de arquitectura, escultura y
pintura, unas disciplinas agrupadas bajo la denominación de “artes del diseño”. La obra es un tratado informativo y valioso sobre las técnicas
artísticas empleadas en la época. En referencia a la escultura comienza así: “…el escultor saca todo lo superfluo y reduce el material a la forma que
existe dentro de la mente del artista.”
Arquitectura
–
Es el arte o ciencia de proyectar y construir edificios perdurables en el tiempo, que cumplan una función y placer estético o admiración al espectador.
Fefinición de Le Corbusier: La arquitectura está más allá de los hechos utilitarios. La arquitectura es un hecho plástico. (…) La arquitectura es el juego
sabio, correcto, magnífico de los volúmenes bajo la luz. (…) Su significado y su tarea no es solo reflejar la construcción y absorber una función, si por
función se entiende la de la utilidad pura y simple, la del confort y la elegancia práctica. La arquitectura es arte en su sentido más elevado, es orden
matemático, es teoría pura, armonía completa gracias a la exacta proporción de todas las relaciones: esta es la “función” de la arquitectura. Vers une
Architecture, 1923.
Pintura
–
Es el arte de la representación gráfica utilizando pigmentos mezclados con otras sustancias aglutinantes orgánicas o sintéticas. En este arte se
emplean técnicas de pintura, conocimientos de teoría del color y de composición pictórica, y el dibujo. La práctica del arte de pintar, consiste en
aplicar, en una superficie determinada, una hoja de papel, un lienzo, un muro, una madera, un fragmento de tejido, etc. Una técnica determinada, para
obtener una composición de formas, colores, texturas, dibujos, etc. dando lugar a una obra de arte según algunos principios estéticos.
La pintura es una de las expresiones artísticas más antiguas. En teoría del arte, la pintura está considerada como una categoría universal que
comprende todas las creaciones artísticas hechas sobre superficies. Una categoría aplicable a cualquier técnica o tipo de soporte físico o material,
incluyendo los soportes o las técnicas efímeras así como los soportes o las técnicas digitales.
Una pintura es el soporte pintado sobre un muro, un lienzo, o una lámina. La palabra pintura se aplica también al color preparado para pintar, asociado
o no a una técnica de pintura; en este sentido es empleado en la clasificación de la pintura atendiendo a las técnicas de pintar, por ejemplo: “pintura al
fresco” o “pintura al óleo”.
Música
–
Es el arte que combina los sonidos conforme a los principios de la melodía, la armonía, el ritmo y el timbre.
Danza
–
Es el arte donde se utiliza el movimiento de cuerpo, usualmente con música, como una forma de expresión de sentimientos y emociones, y de
interacción social, con fines artísticos, de entretenimiento, o religiosos.
Cine
–
Es el arte que posee proyecciones de fotografías o imágenes mostradas sucesivamente y de forma breve, conocidas como películas.
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Tema 2: Belleza
Para que la obra del hombre fuese considerada bella esta debía responder a los cánones análogos a las leyes eternas que regulan el comportamiento
de la naturaleza. El canon expresaba lo esencial, lo proporcionado, lo armónico, lo ideal y aspiraba a la perfección; una perfección no basada en lo
cuantitativo sino en la unidad universal. Utilizando las herramientas de orden, medida, mensurabilidad, simetría, ritmo y armonía; las construcciones
humanas se guiaban por una visión matemático-geométrica muy estricta.
Los romanos no fueron tan propensos a la elaboración de reflexiones sobre las artes. Su gran
tarea fue desarrollar unos procesos constructivos mucho más eficientes y a raíz de esto se
empezó a abrir la grieta entre lo útil y lo bello, entre lo que pertenece al arte y lo propio de la
habilidad.
La simetría empezó a perder valor a favor de la cualidad como aspecto general para dotar de unidad y espíritu a la materia. La inspiración creativa volvía
a residir en la naturaleza, pero con convencimiento de que podían modificar la materia, a su gusto y placer, para que los elementos que son necesarios
para el buen funcionamiento humano no queden ensombrecidos por el buen uso de los cánones estético. A pesar de esto, la idea clásica de belleza en
las construcciones siguió imperando.
El cristianismo hizo de la época medieval un período creativo básicamente funcional. El trabajo de los artesanos sirvió de herramienta pedagógica para
la afirmación de poder de la religión sobre la sociedad feudal
Con la irrupción de la burguesía a finales de la Edad Media las artes liberales resurgieron de su letargo. A raíz de las corrientes filosóficas del
Renacimiento primero y la confirmación del método racional-lógico-matemático después, las artes se separaron de las ciencias. En el campo de la
construcción esto propició que los componentes estructurales o resistentes tuviesen un peso específico dentro de cualquier resolución estética y, por
tanto, en el marco de la belleza. Conceptos matemático-físicos como equilibrio, tensión, resistencia, estabilidad, movimiento, ritmo se convierten en
estéticos al verse representados en una forma estructural. De este modo se van consensuando y asentando estables cánones estéticos en base a
conceptos como el equilibrio, la medida, la sobriedad, la serenidad y la armonía de las partes con el todo. La confianza ciega en la razón y la aplicación
de dichos cánones determinarán el grado de belleza de las obras construidas.
Tres siglos más tarde, el idealismo alemán, en oposición al teórico realismo, abogó por la reflexión hacia un conocimiento complementado con la teoría
metafísica. La belleza se desató de la visión objetiva que hasta entonces la había contextualizado para empezar subjetivarse, entendiendo lo subjetivo
como algo real y no solo abstracto.
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Tema 3: Estética
Nació como concepto en la Grecia clásica, pero no fue hasta el siglo XVIII que se convirtió en ciencia filosófica. Su creador fue el filósofo alemán
Alexander Gottlieb Baumgarten. En 1735 utilizó por vez primera el término en su obra Reflexiones filosóficas acerca de la poesía mediante la conjunción
del adjetivo griego Aisthetike (sensación, percepción) que tiene su orígen en el sustantivo Aisthesis (sensación, sensibilidad) y el sufijo ica (relativo a).
Ya en 1750 Aesthetica fue el título de su libro inacabado donde institucionalizó del término estética como el conocimiento de lo sensible, del
sentimiento y de la percepción de lo bello.
La sistematización que Kant realizó en la estética le valió el atributo de Immanuel Kant establece cuatro tipos de objetos de estudio: lo agradable,
disciplina filosófica. En su Crítica del juicio o Crítica de la facultad de lo bueno, lo bello adherente y lo bello libre, donde solo este último entra en
juzgar Kant investiga el origen del sentimiento y su manifestación más el ámbito del juicio estético. Para Immanuel Kant, lo agradable y lo bueno
pura, el arte. Kant establece los cimientos de la estética moderna que, a tienen intereses condicionados por los sentidos y la razón con un fin en
diferencia de la tradición clásica, separa lo bello de lo bueno. Para Kant particular; la belleza adherente supone un concepto del fin que determina,
el juicio estético no aporta conocimiento del objeto, viene dado por la es decir, lo que el objeto debe ser; en cambio, la belleza libre parte de la
razón o el juicio lógico: la estética estudia el conocimiento sensible, la mera contemplación de la belleza del objeto, y no está condicionada o
percepción del objeto. determinada por conceptos.
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Tema 4: Lo artístico
A finales del siglo XVIII, además de configurarse la estética o filosofía del arte como una nueva
disciplina empezó a gestarse un nuevo ciclo histórico del arte. La estética otorgó respaldo
filosófico a la autonomía del hecho artístico, iniciándose lo que hoy llamamos arte moderno.
El arte fue alejándose del contexto político, religioso y social y empezó a buscar sus propias razones, su propia autonomía. Lo que hasta entonces era
artesanía empezó a ser considerado arte. El arte pasó a ser Arte.
Aun así, del mismo modo que la modernidad propició la separación entre forma y contenido, entre arte y técnica también generó movimientos que
volvieron a preguntarse por la nueva ontología de ambos conceptos. Por ejemplo, el Romanticismo como reacción al espíritu racional e hipercrítico de la
Ilustración empezó a entender dicha subjetividad de un modo más individual, de un sujeto que intenta liberarse de lo bello objetivo. En él, la belleza se
buscaba de un modo mucho más simbólico, generando un desequilibrio entre la idea infinita y la forma sensible. Hegel como máximo exponente de la
estética romántica lo expresaba de este modo: “el arte bello y libre no se cuida de su forma exterior no permite observar en ella ninguna reflexión,
ninguna finalidad, no permite descubrir ninguna intención, sino que en cada expresión, en cada aspecto, revela la idea y el alma del Todo”.Esta
autonomía proporcionó las bases para que se empezaran a ver las obras de arte como una ocasión para el juicio estético. Fueron varias las actitudes
con que los artistas pretendían interpretar la realidad, la creación de sentimientos de vitalidad, placer, imaginación y reflexión dio lugar a diferentes
estilos o planteamientos artísticos que volvieron a preguntarse por la nueva ontología entre ambos conceptos. El siglo XIX empieza la época de los
movimientos artísticos: neoclasicismo, romanticismo, realismo, impresionismo, simbolismo, art noveau o modernismo, etc.
La Revolución Industrial tuvo un papel importante tanto en el cambio de rumbo del Arte Moderno como en este constante cambio de estilos artísticos.
La artesanía y la burguesía, excluidas del nuevo sistema productivo, se apropiaron de los ideales estéticos para fundar escuelas de artes y oficios,
separándose de las ciencias.
Significativo fue el hecho que a pesar de la incesante transformación en los modos de producción que ofrecía la tecnología, tanto lo artístico como lo
técnico, aun reconociendo sus diferencias, no se quedaron al margen el uno del otro.
Desde la técnica se terminó generando una corriente de opinión estética donde los valores artísticos clásicos dejaron de tener valor y el pragmatismo
de la técnica pasó a ser un arte por sí mismo. La ausencia de preocupaciones artísticas ya no era causa suficiente para que no hubiera resolución
estética en la obra construida, la obra ya no era vista como un objeto de culto, se profanó su espíritu convirtiéndola en algo puramente formal. Fue el
origen del diseño. El diseño está explícitamente vinculado a la actividad productiva y al comercio, pero en su razón de ser toma prestado de lo artístico
los conceptos de creatividad y el lenguaje para ejercer su trabajo.
Paralelamente, la emancipación de lo bello como idea perfectamente controlada también empezó a tomar fuerza en el Arte de principios del siglo XX.
Es en las vanguardias dónde los límites de lo artístico se ven ampliados hacia los límites del lenguaje, lo bello queda relegado a un atributo más.
Aparecieron numerosas corrientes vanguardistas: art decó, fauvismo, cubismo, futurismo, expresionismo, constructivismo, suprematismo, dadaísmo,
surrealismo, racionalismo, pop art, happening, minimalismo, hiperrealismo, arte conceptual, land art, arte povera, etc; que perduraron hasta después de
la segunda Guerra Mundial.
Hoy en día el arte contemporáneo utiliza lo bello o lo feo indistintamente con el objetivo de producir emoción estética, de ir más allá de lo sensible,
entrar en el terreno de la experiencia estética, de la emotividad, del juego y de la sorpresa. Con el auge de lo conceptual y de lo popular el arte actual se
evapora en cualquier acción humana, lo feo puede ser estético y lo artístico puede ser cualquier cosa. El aura que siempre intentó tener el arte dejó de
existir. Todo se ha vuelto imponderable, ilógico e indeterminado y se expresa mediante la valoración del gusto.
Nota. Recuperado de [Link]
La Revolución Industrial tuvo un papel importante tanto en el cambio de rumbo del Arte Moderno como en este constante cambio de estilos artísticos.
La artesanía y la burguesía, excluidas del nuevo sistema productivo, se apropiaron de los ideales estéticos para fundar escuelas de artes y oficios,
separándose de las ciencias.
Significativo fue el hecho que a pesar de la incesante transformación en los modos de producción que ofrecía la tecnología, tanto lo artístico como lo
técnico, aun reconociendo sus diferencias, no se quedaron al margen el uno del otro.
Desde la técnica se terminó generando una corriente de opinión estética donde los valores artísticos clásicos dejaron de tener valor y el pragmatismo
de la técnica pasó a ser un arte por sí mismo. La ausencia de preocupaciones artísticas ya no era causa suficiente para que no hubiera resolución
estética en la obra construida, la obra ya no era vista como un objeto de culto, se profanó su espíritu convirtiéndola en algo puramente formal. Fue el
origen del diseño. El diseño está explícitamente vinculado a la actividad productiva y al comercio, pero en su razón de ser toma prestado de lo artístico
los conceptos de creatividad y el lenguaje para ejercer su trabajo.
Paralelamente, la emancipación de lo bello como idea perfectamente controlada también empezó a tomar fuerza en el Arte de principios del siglo XX.
Es en las vanguardias dónde los límites de lo artístico se ven ampliados hacia los límites del lenguaje, lo bello queda relegado a un atributo más.
Aparecieron numerosas corrientes vanguardistas: art decó, fauvismo, cubismo, futurismo, expresionismo, constructivismo, suprematismo, dadaísmo,
surrealismo, racionalismo, pop art, happening, minimalismo, hiperrealismo, arte conceptual, land art, arte povera, etc; que perduraron hasta después de
la segunda Guerra Mundial.
Hoy en día el arte contemporáneo utiliza lo bello o lo feo indistintamente con el objetivo de producir emoción estética, de ir más allá de lo sensible,
entrar en el terreno de la experiencia estética, de la emotividad, del juego y de la sorpresa. Con el auge de lo conceptual y de lo popular el arte actual se
evapora en cualquier acción humana, lo feo puede ser estético y lo artístico puede ser cualquier cosa. El aura que siempre intentó tener el arte dejó de
existir. Todo se ha vuelto imponderable, ilógico e indeterminado y se expresa mediante la valoración del gusto.
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En general hay un importante grado de flexibilidad, ya que cada autor introduce sus propios elementos; sin embargo, siempre habrá de permanecer
aquella esencia que realmente defina al estilo.
Hasta el s. XVIII los estilos artísticos abarcan espacios temporales y geográficos muy importantes. A partir del s. XIX la sucesión de tendencias
artísticas se acelera y el concepto de estilo se sustituya a veces por otros de menor entidad como los de “corriente” o”movimiento artístico”.
No obstante, el estilo artístico no siempre es uniforme ni homogéneo, pueden acontecer diversas posibilidades que hagan más difícil concretar sus
límites:
Las fronteras temporales de un estilo nunca son radicales, la transformación de uno a otro es siempre lenta, por lo que podemos
encontrarnos en un mismo momento obras de estilo diferentes (ej: el tránsito del Románico al Gótico en algunos puntos de Europa
fue lento).
Puede ocurrir lo contrario, que se produzca un “revival” de estilos pasados y que se rescaten las mismas formas artísticas de
épocas anteriores, encontrándonos así con un mismo estilo en épocas muy diferentes.
En otras épocas, sobre todo en la Contemporánea, se superponen formas muy diferentes de expresión plástica, lo que supone la
multiplicación de estilos diferentes en una misma época.
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Las relaciones matemáticas pueden ser expresadas por la división de un todo o bien por la multiplicación de una unidad. Las diferencias entre los
cánones no solo se encuentran en el método, sino también en su finalidad, es decir, en el contenido teórico que lo fundamenta. La palabra canon deriva
del griego: kanën, regla, modelo, a través del latín canon. Significa en general regla o precepto. Aplicado a las artes plásticas: Regla de las proporciones
de la figura humana, conforme al tipo ideal aceptado.
A partir del estudio de las teorías de las proporciones humanas vigentes en cada momento, puede arribarse a conclusiones significativas sobre el
estilo de que se trate, sobre la “voluntad artística que cristalizó en la arquitectura, en la escultura y en la pintura de una época determinada o de un
artista concreto” (Panofsky, 1983). Establece la diferenciación entre proporciones objetivas, que son aquellas que surgen al momento de estudiar el
cuerpo humano independientemente del quehacer artístico, y las proporciones técnicas que son las que se aplican a la representación plástica de la
figura humana. La importancia de esta diferenciación radica en que en la historia de las proporciones humanas no siempre han coincidido ambas.
1 En un cuerpo orgánico cada movimiento modifica las dimensiones del miembro, que se mueve a su vez de las restantes partes.
2 El artista, de acuerdo con las condiciones normales de la visión , percibe el objeto a manera de escorzo.
3 El observador potencial también percibe la obra acabada en escorzo, que en algunos casos, necesita ser corregido por medio de un
deliberado distanciamiento de las proporciones correctas (euritmia).
Figura 1. Relieve de Hesiré.
Nota. Recuperado de [Link]
Los egipcios usaban un sistema de cuadrículas en el que cada parte del cuerpo ocupaba un número diferente de cuadrados. Cada cuadrado era del
tamaño de un puño. Partiendo de esa base, cada figura de pie tendría una altura de 18 cuadrados desde los pies hasta el nacimiento del pelo. Siguiendo
con la misma referencia, las rodillas acabarían con el sexto cuadrado y el resto del cuerpo ocuparía 10 unidades, dejando las últimas dos para cubrir el
cuello y la cabeza. La cuadrícula sirve para localizar y dar tamaño a diferentes partes del cuerpo: el ombligo está a la altura del undécimo cuadrado, los
pies ocupan tres espacios, etc. Este sistema permitía a los egipcios mantener un sistema de proporciones constantes en una composición por
muchos personajes que apareciesen a no ser que el simbolismo exigiese un cambio, como cuando el faraón se representaba de mayor tamaño para
dejar constancia de su poder. En las figuras sentadas la altura es menor: 14 cuadrados.
Los griegos consideraban a la obra como una imagen representativa. Es una imitación. A diferencia de los egipcios el canon era concebido de forma
flexible; se adapta a las necesidades de cada caso teniendo en cuanta el escorzo que se produce por la visión y la perspectiva. El artista griego tiene
libertad para corregir las dimensiones según la impresión óptica del observador. Para los griegos la belleza no consiste en los elementos, sino en la
proporción armoniosa entre las partes.
Al escultor griego POLICLETO se lo conoce como el padre de la antropometría. En el siglo V aC formuló el “Tratado de Proporciones” que se conoce son
el nombre de Doríforo, un modelo hecho de mármol en base en el canon de 7 cabezas.
El canon romano, que dividía al cuerpo en ocho cabezas, determinado por el arquitecto Vitruvio, quien realizó sus estudios en base a los cánones
griegos.
Figura 2. Canon 7 cabezas en el Doríforo de Políceto.
Nota. Recuperado de [Link]
Leonardo Da Vinci en el Renacimiento trabajó en base a una antropometría científica focalizando en la estructura natural del cuerpo de manera
tridimensional. Identificó lo bello con lo natural fundándose en la observación empírica. Buscaba la uniformidad orgánica del cuerpo humano antes que
la excelencia estética. El movimiento orgánico de la figura humana era tenido en cuenta no solo en la observación que hacía el artista antes de realizar
la obra, también se analizaba en función del futuro espectador, no eran solo mediciones constructivas como en la edad media. En la Grecia Clásica las
correcciones de las figuras en escorzo eran hechas de manera intuitiva, según la sensibilidad del artista; en cambio, en el Renacimiento, se aplicaba la
Teoría de la Perspectiva, desarrollada en función de los conocimientos matemáticos, geométricos y antropométricos que realizó Leonardo estudiando
las teorías de Policleto y Vitruvio.
Leonardo basó su dibujo en las indicaciones de Vitruvio. En el texto que acompaña su dibujo, realizado en escritura especular, corrigió algunas
proporciones y añadió otras
Cuatro dedos hacen una palma.
Si separas las piernas lo suficiente como para que tu altura disminuya 1/14 y estiras y subes los hombros hasta que
los dedos estén al nivel del borde superior de tu cabeza, has de saber que el centro geométrico de tus extremidades
separadas estará situado en tu ombligo y que el espacio entre las piernas será un triángulo equilátero.
Desde la parte superior del pecho al nacimiento del pelo será la séptima parte del hombre completo.
Desde la planta del pie hasta debajo de la rodilla será la cuarta parte.
La distancia desde la parte inferior de la barbilla a la nariz y desde el nacimiento del pelo a las cejas es, en cada
caso, la misma y como la oreja.
Desde el inicio de la rodilla hasta el inicio de la pelvis, será la misma medida del torso.
Desde el centro del pecho hasta la punta de los dedos, será igual a la longitud de toda la pierna.
Examinando el dibujo puede notarse que la combinación de las posiciones de brazos y piernas crea realmente dieciséis posiciones distintas. La
posición con los brazos en cruz y los pies juntos se ve inscrita en el cuadrado sobreimpreso. Por otra parte, la posición superior de los brazos y las dos
de las piernas se ve inscrita en el círculo sobreimpreso. Esto ilustra el principio de que en el cambio entre las dos posiciones, el centro aparente de la
figura parece moverse, pero en realidad el ombligo de la figura, que es el centro de masas verdadero, permanece inmóvil.
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Cierre de la unidad
La clasificación más difundida es la que designa a siete oficios como “Bellas Artes”, y es ampliamente conocida porque comprende a las
manifestaciones estéticas que invariablemente pensamos relacionadas con la creación artística:
1. Literatura
2. Escultura
3. Arquitectura
4. Pintura
5. Música
6. Danza
7. Cine.
Bibliografía
Adorno, T. (2004). Teoría Estética. Madrid: Akal.
Vasari, G. (2011). Las vidas: de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue a nuestros
tiempos. Madrid: Catedra.
Introducción a la unidad
¿Por qué motivo fue necesario diseñar nuevas tipografías en el Siglo XV y como
impactó en la historia del diseño?
Contenidos de la unidad
El término diseñador gráfico fue acuñado por el norteamericano William Addison Dwiggins; el mismo fue utilizado a partir del año 1922, aunque
antiguamente se encuentran diferentes ejemplos de diseños en culturas tales como los fenicios que idearon el alfabeto para representar gráficamente
el lenguaje hablado. A medida que se extendía el uso de la palabra escrita aumentó la necesidad de organizar correctamente el material creado, lo que
dio surgimiento al diseño tal cual hoy lo conocemos aunque menos elaborado. Los primitivos sistemas de escritura en columnas o filas revelan el
empleo de una cuadrícula elemental para organizar la página y facilitar la comunicación.
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Para la mayoría de las personas, el término Diseño Gráfico, evoca imágenes que funcionan como anuncios seductores, a todo color, que comunican
distintos mensajes. Pero no solamente se relacionan con este tipo de informaciones, también forman parte de este arte publicitario las cosas tan
cotidianas como impresos de declaraciones de la renta, recibos telefónicos, libros, sellos, murales, periódicos, tickets de avión y de banco, tarjetas de
felicitaciones, papeles de cartas y cualquier cosa que esté impresa. Lo que el diseñador tiene que lograr es que su mensaje sea claro y eficaz.
El término diseñador gráfico fue acuñado por el norteamericano William Addison Dwiggins; el mismo fue utilizado a partir del año 1922 aunque
antiguamente se encuentran diferentes ejemplos de diseños en culturas tales como los fenicios que idearon el alfabeto para representar gráficamente
el lenguaje hablado. A medida que se extendía el uso de la palabra escrita aumentó la necesidad de organizar correctamente el material creado lo que
dio surgimiento al diseño tal cual hoy lo conocemos aunque menos elaborado. Los primitivos sistemas de escritura en columnas o filas revelan el
empleo de una cuadrícula elemental para organizar la página y facilitar la comunicación.
Conviene mantener la cautela a la hora de establecer la prehistoria del diseño gráfico, dado que podríamos caer en el error de emparentarlo al arte,
dejando sin contenido la faceta utilitaria que lo distingue.
Las Lápidas y mosaicos de las civilizaciones antiguas tienen más de arte que de diseño. No sucede lo mismo, en el caso del Imperio Romano, con las
monedas e incluso con los carteles de los establecimientos comerciales, donde el fin estético queda subordinado a un propósito práctico. Así pues,
podríamos vincular los orígenes del diseño a esa progresiva especialización de las artes aplicadas, cada vez más cerca del criterio económico y
publicitario, que se da durante la Edad Media.
Ya desde los primeros acercamientos a la publicación de libros, cabe hablar de rudimentos del diseño gráfico. Cuando se elaboran los códices
miniados (libros escritos a mano y decorados con dibujos en miniatura), el artesano se esfuerza en componer la página, creando letras capitulares
luego dará en llamarse logotipo. Estas enseñas, distintivas de un determinado gremio y de cierto profesional, irán proliferando cada vez más, sobre
todo cuando las técnicas de reproducción impresa permitan su difusión masiva.
La entrada en juego de la imprenta favorece la madurez de este diseño primitivo, dado que es necesario amoldar la plancha con una determinada
estructura y cierta composición de letras e ilustraciones. Los primeros calendarios y los juegos de naipes comercializados durante el siglo XV sirven de
La imprenta requiere, además de una determinada tipografía, las marcas de impresor, determinantes de quién se ha encargado de la tirada. Con ese
creciente negocio editorial, los diseñadores tipográficos de las imprentas han de refinar cada vez más su trabajo.
La invención de la imprenta mecánica en el siglo quince supuso un cambio radical, ya que antes de su invención un libro costaba tanto como media
hectárea de tierra, de esta manera la imprenta mecánica supuso la disponibilidad de libros y folletos en grandes cantidades.
En el siglo XVI destacan diseñadores de tipos como el francés Nicolas Jenson y el veneciano Aldo Manuzio. Pero destaca, por su belleza formal, el
alfabeto de Luca Pacioli, llevado a la prensa en 1809. Cada vez más refinado, el trabajo del tipógrafo se formula como el cauce impresionista más
adecuado para atraer a los compradores de libros.
El Tratado Caligráfico, de Giovanni Battista Palatino, aparece en 1540, cuando los alfabetos poseen, dentro de este proceso, una perfección inaudita.
De hecho, algunos de los tipos ideados en ese periodo aún se mantienen en uso durante el siglo XX.
Es el caso de la tipografía diseñada por Claude Garamond en 1545, hoy conocida sencillamente como tipo de letra Garamond. Claude Garamond fue el
primero que se especializó en el diseño, grabado y fundición de tipos como servicio a otros impresores. Dicho sea a modo de digresión, no deja de
resultar sintomático que esas letras construidas en pleno siglo XVI figuren en los modernos programas informáticos para el tratamiento de texto y la
maquetación.
Figura 2. Muestra de un impreso con Garamond.
Nota. Recuperado de [Link]
Con la sofisticación de los gremios, el aumento de la competencia y la subsiguiente necesidad de ofrecer nuevas fórmulas de promoción, surgen
métodos de identidad comercial tan eficaces como las etiquetas, diseñadas por dibujantes de fama. Por estas fechas, artistas de la relevancia de
Hans Holbein alternan el trabajo comercial con su obra más creativa y ambiciosa.
Théophraste Renaudot edita desde 1632 una publicación publicitaria, Feuille du Bureau d'Adresse, una hoja de anuncios que revoluciona el mundo
publicitario y convierte en un hecho el negocio periodístico, íntimamente ligado al diseño gráfico.
La proliferación de los grabados calcográficos, hojas de anuncios y demás publicaciones, también anticipa lo que, a partir del siglo XVIII, será el diseño
en prensa y publicidad, necesitado de creadores tipográficos y cajistas expertos, pero también de ilustradores y caricaturistas.
Figura 3. Grabado calcográfico. San Rafael socorre la falta de pan. 1640.
El tránsito al siglo XIX, marcado, justamente, por la prensa, es lo que anticipa el diseño gráfico comercial y el surgimiento de la publicidad moderna. Es
un periodo de avances tecnológicos, tan significativos como la tinta de imprenta desarrollada por Lorilleux, la estereotipia de Nicolás Serrières y la
prensa mecánica de Friedrich Koenig.
Gracias al perfeccionamiento de la litografía, avanza con fuerza el cartelismo y, con la aparición de la fotografía, el arte abandona la esclavitud realista
y se entrega a la especulación estética, especulación que también atañe al diseño, ligado a las vanguardias por su necesidad de llamar la atención e
impactar. El XIX es un siglo de creatividad tipográfica (entre 1804 y 1805 Robert Thorne diseña las letras Egipcias), pero sobre todo de ilustradores de
enorme talento.
Por otra parte, continúan sucediéndose los avances técnicos, muy influyentes en los progresos y nuevas necesidades del diseño. La linotipia es
inventada por Ottman Mergenthaler en 1884 y diez años después se perfecciona el huecograbado. Años después, con la rotativa ideada por Marinoni, el
negocio de la impresión masiva se consolidará industrialmente, logrando con ello un amplio campo de trabajo para los diseñadores.
A fines del XIX, además de una impresionante nómina de cartelistas en activo, la industria editorial descubre un notable número de ilustradores
capaces de mejorar sensiblemente el aspecto de los libros.
Entre los ilustradores finiseculares más capaces del entorno anglosajón destacan Walter Crane, Arthur Rackam y Beatrix Potter, todos ellos
especializados en la iluminación de textos infantiles.
La Revolución Industrial impone el compás de la publicidad, contraponiendo el mundo de la belleza al mundo de la eficacia comercial. Al tiempo que se
populariza el logotipo funcional de F.M. Robinson para Coca-Cola (1886), el mundo editorial se beneficia de los diseños del británico William Morris,
En 1890, el artista y escritor socialista William Morris, fundó la Kelmscott Press, una imprenta dedicada a la impresión de libros bellos y bien
terminados. Morris creó diseños naturalistas basados en la ornamentación medieval y en las formas vegetales. Aubrey Beardsley, contemporáneo de
Morris, sintetizó las ideas de la Kelmscott Press y las combinó con el estilo de las estampas xilográficas japonesas, trabajando para ello en blanco y
negro, para afianzar el contraste entre lo natural y lo geométrico. Este último dirigió una revista de arte de vanguardia publicada en Londres denominada
Otro importante diseñador fue Charles Riketts que, según su visión, un libro debía diseñarse como una entidad total dominada por la armonía entre
todos sus elementos internos y externos; de esta manera fundó la Vale Press y produjo algunos volúmenes muy bellos.
Tanto Beardsley como Ricketts pertenecieron al movimiento modernista de Francia, a fines del siglo XIX. Sintetizaban el arte europeo y las estampas
Uno de los primeros seguidores del movimiento fue el pintor francés Henri Toulouse-Lautrec, famoso por sus carteles sobre la vida nocturna de París.
Asímismo, Alphonse Mucha, un pintor checo que llegó a París para estudiar en 1887, fue conocido por el arte del cartel modernista, de gran impacto
social, tal es así que a veces se hablaba del “estilo Mucha” como sinónimo de modernismo.
A juicio de Enric Satué, “el movimiento modernista no descansa sobre bases programáticas suficientemente sólidas y tan solo una vaga filosofía de la
utilidad puede aportar la coherencia mínima necesaria para constituirse, a pesar de sus muchas variantes autóctonas, en un corpus formal capaz de
ser encuadrado en un impulso unitario. La ventaja de su falta de ideología y el compromiso asumido por muchos pintores al divulgar sus experiencias
plásticas a través del papel impreso (en un sentimiento utilitario hacia la sociedad de su tiempo), constituyen las razones elementales que deciden a la
burguesía industrial a apadrinar el ecléctico movimiento.” (Satué, 1988)
La mayor parte de los movimientos artísticos de principios del siglo veinte rechazaron el estilo modernista, influenciados por la violencia que asoló
Europa durante las dos primeras décadas del siglo. Las distintas vanguardias artísticas de ese tiempo, cubismo, dadaismo, futurismo, surrealismo y el
constructivismo ruso, dejaron una huella profunda en el lenguaje del diseño gráfico.
Próxima a estos estilos de vanguardia, la escuela alemana “Bauhaus”, abrió sus puertas en Weimar el año 1919 con la dirección del arquitecto Walter
Gropius. La Bauhaus se esforzó por unir arte e industria, convencida de que la industrialización ofrecía excelentes oportunidades al artista y a la vez
que solo las ideas más brillantes justificaban la producción en masa. Esta escuela introdujo muchas ideas innovadoras en el diseño gráfico y en otras
áreas de la creatividad, y su influencia aún se detecta en muchas prácticas tipográficas en uso, como la organización del texto en cuerpo y densidad
desde lo más importante hasta los detalles o el empleo de tipos sin pie de letra. El decorativismo se fue reemplazando por lo puramente funcional
En los años cincuenta, los diseñadores suizos desarrollaron lo que se llamó Estilo Tipográfico Internacional, siguiendo el enfoque académico que
continuaba las ideas de Tschichold. Sus aspiraciones eran la legibilidad y el orden. Para crear sus tipos de pie de letra recurrieron al uso de gráficos
Como consecuencia del cierre de la escuela Bauhaus en Alemania, la creación artística se desplaza de Europa a Nueva York, donde ya empezaban a
surgir otros estilos de diseño.
..."La institución más importante para el desarrollo del diseño fue la Bauhaus, creada por Walter Gropius en 1919, en Weimar, con
el nombre de Academia Estatal de Arquitectura. En 1925 fue trasladada a Dessau y cerrada en 1933, después de la toma de poder
de Hitler. La meta de la Academia era influir en la conformación de la vida de la moderna sociedad industrial a través del diseño
artístico y atesanal"... (Fuchs & Burkhardt, 1988)
Fragmento extraído del libro -150 años de diseño alemán
En Estados Unidos se siguió un tratamiento más intuitivo y pragmático y menos formal que en Europa. Lo que importaba era la originalidad; los
diseñadores trataban de presentar la información de manera directa y abierta, pero expresando a la vez sus propias ideas. Los seguidores de lo que
acabaría por llamarse escuela norteamericana de expresionismo gráfico, combinaban collage, fotomontaje, caligrafía, símbolos y otros elementos.
En la década de los setenta surgió en Suiza un movimiento postmoderno que incorporó al Estilo Tipográfico parte de la espontaneidad y de los
sugestivos efectos visuales del diseño norteamericano. Además, diseñaron nuevos tipos en respuesta a la nueva tecnología.
Desde la segunda guerra mundial, los límites del diseño gráfico se han ampliado. Las demandas de las grandes compañías industriales y las agencias
de publicidad requerían cubrir nuevas necesidades además de las tradicionales. Los sistemas de creación por computadora y los nuevos medios
visuales constituyeron un nuevo lenguaje, un nuevo desafío para el diseñador actual.
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Desde sus inicios, se anuncia en el diseño iberoamericano una presencia preponderante de contenidos ideológicos, pues no en vano la política, a
medida que avanza su historia, está sometida a constantes vaivenes y enigmas que señalan la tónica del cartelismo (especialidad de las artes gráficas
consistente en la realización de carteles.) y otras manifestaciones del diseño de América del sur.
En lo relativo a la ilustración comercial, cabe establecer, a modo de generalización, que su estilo se ve motivado por las influencias foráneas, sean
estas ibéricas, norteamericanas, soviéticas, francesas o italianas. No obstante, en ciertos países la personalidad de su diseño gráfico es tal, que llega
a obtener repercusión internacional.
gran generación de diseñadores, característica de los años sesenta: Aloisio Gergio Magalhaes, Alexandre Wollner, Millor Fernandes, Hélio de Almeida y
Glauco Octavio Castilhos Rodrigues. Más recientemente resaltan nombres como los de Oswaldo Miranda y Jack Ronc.
En Argentina el diseño gráfico adquiere su rumbo con el cartelismo comercial de fines de XIX y principios del siglo XX, gracias a pintores como Pío
Collivadino y Torcuato Tasso. Desde 1958 Argentina cuenta con el Instituto Torcuato di Tella, donde se imparten enseñanzas relativas al diseño.
De esa institución parten creativos como Juan Carlos Distéfano, Rubén Fontana y Humberto Rivas. Durante los años sesenta desarrolla su labor
Edgardo Miguel Giménez, un artista original, que acepta los retos más audaces. Posteriormente, cabe citar a Raúl y Ronald Shakespeare, quienes
propugnan un tipo de diseño muy competente, con amplitud de fundamentos estéticos, en busca de la novedad.
Figura 2. Pío Collivadino. Cartel para los Cigarrillos París, c. 1900. Nota. Recuperado de
[Link]
Otro argentino, el caricaturista Oski, desarrolla parte de su labor como diseñador en Chile, país que cuenta con grafistas tan notables como Fernando
Krahn.
El primer modelo del diseño cubano se asienta durante siglo XIX, cuando la industria del cigarro habano toma la costumbre de encargar el diseño de
tejuelos para las cajas de cigarros. Desde 1854 la tabaquería “La Eminencia”, de Ramón Allones, comercializa estuches de lujo. Lo mismo harán otras
empresas, compitiendo por lograr cajas y vitolas más barrocas y llamativas.
Al margen de la tipografía desarrollada por Francisco Murtra a mediados del XIX, el siguiente hito del diseño cubano llega con la revolución castrista.
Inspirándose en la obra de artistas plásticos soviéticos, el cartelista Raúl Martínez configura ese modelo inconfundible del cartel propagandista, simple
y lleno de colorido. Otros creadores de esta corriente son René Mederos, Emilio Gómez, Rolando Córdoba y Félix Beltrán, quien imparte un curso de
diseño industrial en la Escuela de Diseño Industrial desde 1964.
Figura 3. Mercurio volante. Mexico, 1772.
México es uno de los países iberoamericanos con una tradición de diseño más antigua, hasta tal extremo que algunos historiadores proponen
antecedentes tan lejanos como los sellos precortesianos. Se establece la tipografía desde 1539, y el primer impresor comienza a trabajar en 1568.
Existe además una extraordinaria imaginería religiosa, muy representativa del barroco hispanoamericano e influyente en el estilo de modernos artistas
del diseño.
En el siglo XVIII ya existen publicaciones como la Gaceta Literaria y el Mercurio Volante, con una interesante maqueta. A fines del siglo XIX, José
Guadalupe Posada realiza sus famosas xilografías inspiradas en las calaveras festivas y en la Revolución. La obra de Posada se diversifica en
carteles, portadas e incluso almanaques, e identifica un tipo de diseño muy local y representativo.
Tras el movimiento postrevolucionario de los muralistas, surgen ilustradores como Miguel Covarrubias, Francisco Díaz de León y Gabriel Fernández
Ledesma. La Guerra Civil Española y el subsiguiente exilio de diseñadores en México favorece el avance del diseño mexicano.
Figura 4. José Guadalupe Posada y su obra La Catrina, originalmente llamada La Calavera Garbancera.
Nota. Recuperado de [Link]
Figura 5. Marta Granados. Afiches: XXX Salón anual de artistas colombianos 1986. II festival iberoamericano de teatro 1990.
Nota. Recuperado de [Link]
El español Miguel Prieto será profesor de diseño tipográfico y el cartelista Josep Renau realiza murales y fotomontajes en este país adoptivo.
Posteriormente, aparecen grupos de diseñadores como los que forman el Taller de Gráfica Popular, cuyos datos formales indican las inquietudes del
moderno arte mexicano. Figuran entre estos diseñadores de la nueva generación Adolfo Mexiac, Adolfo Quinteros Gómez, Ismael Guardado y Fernando
Castro Pacheco.
El diseño peruano está caracterizado por la obra de Reynaldo Luza y por la influencia profesional del francés Claude Dieterich, profesor de la
Universidad Católica de Lima. En el caso de Colombia, cabe citar a David Consuegra, Marta Granados y Dicken Castro.
En Venezuela, el diseño gráfico es promovido por pioneros como el lituano Gerd Leufert y el italiano M.F. Nedo. Tras ellos y seguido de su obra, la
nómina de creativos venezolanos se incrementa con Víctor Viano, Mariano Díaz, Rolando Dorrego, Santiago Pol, Álvaro Sotillo, Óscar Vázquez y Andrés
Cierre de la unidad
¿Por qué motivo fue necesario diseñar nuevas tipografías en el Siglo XV y como
impactó en la historia del diseño?
La invención de la imprenta mecánica en el siglo quince supuso un cambio radical, ya que antes de su invención un libro costaba tanto como media
hectárea de tierra, de esta manera la imprenta mecánica supuso la disponibilidad de libros y folletos en grandes cantidades.
La imprenta requiere una determinada tipografía para poder imprimir mecánicamente libros. Con el creciente negocio editorial, los diseñadores
tipográficos de las imprentas han de refinar cada vez más su trabajo.
La entrada en juego de la imprenta favorece la madurez de este diseño primitivo, dado que es necesario amoldar la plancha con una determinada
estructura y cierta composición de letras e ilustraciones. Los primeros calendarios y los juegos de naipes comercializados durante el siglo XV sirven de
ejemplo a esta circunstancia.
Bibliografía
Fuchs, H. y Burkhardt, F. (1988). Producto Forma Historia. 150 años de diseño alemán. Stuttgart: Instituto de Relaciones con el
Extranjero.
Grandes maestros de la tipografía: Claude Garamond (s.f.). En Unos tipos duros. [Link]
maestros-de-la-tipografia-claude-garamond/
Satué, E. (1988). El diseño gráfico. Desde los orígenes hasta nuestros días. Madrid: Alianza.
18 18